Al entrar al castillo, el Sr. Yuki quedó maravillado por los acabados que tenía, aunque fueran algo gótico. Tenía una gran alfombra roja que se extendía de la entrada hasta más allá de la escalera, a los costados tenia pilares de cemento con gárgolas de adorno.

El padre de Judai comenzó a caminar por el gran salón gritando si alguien estaba ahí…

-¿Hola? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?...

De pronto se escucharon unas voces provenientes de algún lugar, el señor Yuki miro a todos lados pero no vio a ninguna persona, Así que decidió explicar que hacia ahí sin saber a quién exactamente…

-¿Hola? No q-q-quisiera molestar p-p-pero perdí mi caballo, y-y-y necesito un refugio esta noche- El Sr. Yuki balbuceaba estaba muy nervioso por lo que pudiera pasar, de pronto se escuchó una voz con un acento francés…

-Oh Meciere, bienvenido…

El Sr. Yuki extasiado tomo un candelabro, que estaba alado de un pequeño reloj, para poder visualizar quien le hablaba.

-Aquí…-Se movió en dirección a donde escucho la voz pero nada…-Aquí…- se movió al otro lado y nada…

-¿Donde?- Pregunto este…

De pronto el pequeño candelabro se movió y le pego en la cabeza al Sr. Yuki.

-Alo- saludo el ¿¡candelabro!

El Sr. Yuki brinco del susto y sin querer tiro el candelabro al suelo, el padre de Judai se acercó al candelabro extasiado…

-Increíble…-dijo el inventor maravillado

-Vez lo que has hecho Sho…- El reloj que estaba alado del candelabro bajo de la mesa y comenzó a ¿caminar? Hacia ellos. El candelabro se incorporó rápidamente mientras seguía siendo regañado por el reloj- Esplendido, eres increíble…

El Sr. Yuki tomo el reloj en sus manos y dijo maravillado…

-¿Y esto cómo funciona?

-Por favor, bájeme señor…

El señor Yuki tomo uno de los soportes del reloj y comenzó a moverlo, ocasionando que a este le dieran cosquillas y comenzara a reír, pero no aguanto mucho la risa hasta que lo empezara a agitar y darle "cuerda" lo cual ocasiono dolor al reloj y risa para ahm…¿Sho?

El Inventor, abrió la tapa donde se encuentra la esfera del reloj, pero este se enojó…

-Señor, cierre ahí inmediatamente…- cerro la compuerta machucándole el dedo al señor- que modales…

-Mil perdones, p-pero nunca he visto un reloj que, bueno, hable….- este al terminar la oración estornudo, al parecer le iba a dar un resfriado…

-Oh meciere, está usted empapado, venga- séllalo Sho a una habitación…- acérquese a la lumbre…

-no Sho, sabes lo que hará el amo si ve a alguien aquí…

De pronto una sombra grande apareció de lo más profundo de las tinieblas…

Regresando al Sr. Yuki, entraron el, Sho y el reloj, a lo que parecía el vestíbulo del castillo, donde había una gran chimenea encendía, era tan elegante como el resto del castillo, las paredes eran de la parte superior color lila y de la parte inferior rojo escarlata, también había abundantes pinturas en las paredes, y arriba de la chimenea había un escudo que tenía dos espadas atravesadas. En el medio había un gran sillón color lila, muy cómodo donde Sho sentó al Sr. Yuki.

De la nada llego un cojín que al parecer era un perro, también lo cobijaron, vaya la redundancia con una cobija color rojo. El reloj estaba sumamente molesto por lo que estaba ocurriendo, iba a decir algo cuando un carrito de comida llego con una tetera y una taza.

-¿Desea algo de té?- dijo la tetera muy servicial al inventor.

-Por favor…

La tetera muy obediente sirvió él te en la pequeña taza. El Sr. Yuki al tomar el té le hizo cosquillas a la tacita.

-Mamá su bigote me hace cosquillas.

-Oh, Hola pequeñín- saludo amablemente el inventor.

Pero cuando termino la oración, las puertas se abrieron de repente dejando entrar un aire frio y siniestro, tanto que la chimenea se apagó por la fuerza del aire, todos los sirvientes temblaban por lo que significaba eso, mientras que el Sr. Yuki se quedó en estado de shock ¿que podría significar todo aquello?, al formularse la pregunta una sombra apareció, era grande y con unos enormes cuernos, la sombra se iba acercando cada vez más hasta que se presentó en la puerta. Era grande y peluda, pero su pelaje era un poco inusual era color turquesa, sus ojos eran grandes como dos esmeraldas, sus colmillos sobresalían de su boca, llevaba puesta una capa color azul rey, y unos pantalones negros…

La bestia enfadada comenzó a gruñir y se acercó lentamente al inventor que estaba totalmente aterrado…

-¿Qué está pasando?- su voz era grave áspera…

-Amo permítame explicarle- comenzó Sho- el caballero se perdió en el bosque y…

La bestia no lo dejo terminar la oración cuando comenzó a gruñir tan fuerte que el fuego de Sho se apagara rápidamente…

El inventor miro hacia su izquierda y nada, pero cuando volvió la cabeza, la bestia estaba encima de su rostro, el inventor se movió rápidamente hacia atrás cayendo al suelo…

-¿Quién eres y que haces aquí?- la bestia demando.

-Es que m-m-m-me perdí en el bosque…

-¡No eres bienvenido aquí!

-P-p-perrón

-¿Qué estas mirando?- la bestia estaba furiosa…

-Nada…- se precipito el inventor

-Has venido a ver a la bestia ¿verdad?- rugió como nunca…

El inventor quería echar a correr pero la bestia fue más rápida y se le planto enfrente.

-Y-y-y-yo no quería, lo único que quería era un refugio…

-Yo te daré tu refugio – tomo al señor Yuki de los hombros y se lo llevo mientras cerraba la puerta dejando a los sirvientes temerosos de lo que pudiera pasarle al pobre señor….

ILZzE: y bien ¿qué tal?…

Zelda: tu muy bien…

ILZzE: yo se

Zelda: ¿Qué le pasara al padre de Judai?

ILZzE: léelo en el próximo capítulo de Beauty and the Beast….