Los personajes no son míos solo la historia y como se desarrollan los personajes.
Mi mente era un revoltijo de pensamientos, no sabía que estaba haciendo, no sabía que haría, deliberadamente había aceptado hacerme cargo de una niña, yo no sabía cuidar niños, y esta pequeña no era cualquier niña, era Orihime, ORIHIME, mi amiga, la persona a la que había jurado proteger, la persona a la que le falle, la única que siempre había amado, como lidiaría con criarla y cuidarla, y si ella no es igual a la antigua y si, sí lo es y me termino enamorando de ella en el futuro, y si ella no acepta que la cuide y huye y no la vuelvo a encontrar...por mi cabeza pasaban muchos posibles escenarios y uno se volvía peor que el otro...
Poco a poco sin darme cuenta llegue al frente de mi mansión, podía sentir la energía espiritual de mis amigos y familia esperándome, no había pensado en que decirles, no me podía ni siquiera imaginar cómo reaccionarían; estaba seguro que todos me atosigarían con preguntas tal vez atosigarían a la pequeña en mis brazos, no quería lidiar con ellos, pero debía admitir que los necesitaba en este momento, así que tomando una gran bocanada de aire, abrí la puerta con cuidado y camine un poco hasta llegar a la sala donde todos estaban.
Todos tenían su mirada preocupada dirigida hacia mí, rápidamente sus ojos cambiaron a ser miradas de confusión cuando vieron que cargaba un cuerpo y de un momento a otro todos tenían una mirada sorprendida porque seguro reconocieron el característico color de pelo de Orihime.
- ¿Ichigo, quien es ella, que es esto, que ha pasado, como es posible? -de un momento a otro estaba rodeado por todos y escuchando como repetían las mismas preguntas, todos hablando a la vez me mareaban y me estaban comenzando a provocar un dolor de cabeza.
La pequeña en mis brazos se removió seguramente por el ruido, así que para evitar que se despertara y se asustara me dirigí a mi habitación ignorando a todos, luego lidiaría con ellos, pero mi prioridad en el momento era la pequeña, ya habían sido muchas emociones fuertes por un día, y seguro mañana sería igual o más horrible, así que lo mejor era que por el momento descansara todo lo que pudiera.
Entre a mi recamara y me dirigí a acostarla con la mayor delicadeza posible para no perturbar su sueño, pero me fue algo difícil ya que en algún momento y sin que me diera cuenta la pequeña se había aferrado a mi shinashiku con sus manos, por lo que tuve que moverla para poder liberarme de su agarre.
Una vez que la acosté, arrope y le deje una lámpara encendida por si se despertaba; suspire profundo y me encamine hacia la sala nuevamente, interiormente les agradecí a todos que no me siguieran y molestaran, claro que eso no se los diría; al entrar a la habitación todos estaban esperándome impacientes, cuando me senté y les indique a los que hicieran lo mismo, conté mentalmente hasta tres...
-Antes de que comiencen otra vez con sus preguntas déjenme hablar a mi primero- dije adelantando a Rukia que iba a ser la primera en comenzar a hablar, suspire profundo, creo que por décima vez en la noche y comencé a contar lo que había pasado, el irme corriendo, la pelea contra los Hollows, la muerte de Sora, la aparición de Orihime y mi llegada aquí.
Luego de contar todo lo ocurrido, hubo un pequeño espacio de tiempo en el que nadie hablo; visto por otra persona parece algo tan irreal, un sueño, un deseo al fin cumplido, todos en la habitación la extrañábamos y habríamos dado la vida por ella, y de alguna forma ella volvió a nosotros, después de tanto tiempo el sol volvía a nuestras vidas
-Tenemos que ir pronto por el cuerpo- mi padre fue el primero en hablar - imagino que lo enterraras junto a su lápida- a veces me sorprendía ver esta faceta tan seria de mi padre y que de paso en ciertos momentos pensemos iguales.
-Sí, eso había pensado, pero en el momento no podía traerlos a ambos a la vez, puedo ir yo mañana en la mañana a encargarme- le asegure, en realidad si no fuera porque me daba miedo dejar a Orihime hubiera ido inmediatamente, pero la pequeña se podría despertar y asustar al verse rodeada de gente extraña, aunque claro yo tampoco le era muy de confianza, pero al menos mi cara le sería más familiar.
- ¿Que harás ahora? - preguntó Rukia, al fin alguien pudo hacer la pregunta que todos teníamos en mente pero que nadie se atrevía a hacer en voz alta.
-La cuidaras verdad, no puedes abandonarla tan pequeña y sola en el Rukongai- dijo Yuzu alterada imaginando los horribles escenarios a los que la niña se vería expuesta estando sola en los crueles distritos de la sociedad de almas.
-Si ella pudiera volver al mundo real, nosotros nos haríamos cargo de ella- Tatsuki que se había mantenido callada en todo momento al fin hablo, no podía ni imaginar lo confundida que ella podía estar, hace tiempo le habíamos dicho que el alma de Orihime tardaría en volver a manifestarse, y tal vez ya se había hecho a la idea de no verla en un largo tiempo, el torbellino de sentimientos debía tenerla tan sorprendida como me tenía a mí.
Claro que a pesar de mi confusión no pude evitar poner mala cara al escuchar que se la pensaban llevar, he iba a refutar cuando…
-Es muy pequeña para eso- le dijo Toshiro- su energía espiritual no ha terminado de madurar para enfrentarse a ese cambio, su cuerpo podría desaparecer cuando llegara al mundo real- explicó.
-Se puede quedar con ichigo, estoy segura que él se podrá encargar de ella sin ningún problema, además de que no estará solo- le dijo Yuzu.
-Ichigo no puede ni cuidarse a sí mismo, como la cuidara a ella- se mofó Uryu, que obviamente se había puesto del lado de Tatsuki.
-Además que es un hombre adulto con una niña, una pequeña que en otra vida fue el amor de su vida- dijo el cabeza de mandril pensativo, era el comentario más estúpido que había escuchado, como se le ocurría decir que yo me aprovecharía de una niña y menos de ella.
-Que estupidez dijiste Renji, ¿acaso estás loco?, es una niña, yo nunca intentaré nada- quería golpearlo hasta dejarlo inconsciente, o si no peor, romperle gran parte de sus huesos para que pasara unos días en el cuarto escuadrón no le harían mal, mis instintos asesinos se vieron detenidos por Yuzu que puso na mano en mi brazo para calmarme, entendí tal vez ahora no era el momento, pero me vengaría…
-Puede quedarse con nosotros- opino Rukia, entre ella y Tatsuki, prefería sinceramente a Tatsuki, pero por la diferencia de dimensión no era posible, aunque con Rukia obviamente podría tenerla más a la vista para cuidarla.
-Debe haber alguna forma de que pueda volver al mundo real y estar con nosotros- siguió insistiendo Tatsuki, la entendía, ella había sido la única familia de Orihime por años, pero se estaba volviendo inconsciente y egoísta, ya se le había dicho que su cuerpo no estaba en condiciones de ese viaje, además era una época completamente desconocida, enviarla al mundo real era mucho más riesgoso que dejarla en la sociedad de almas…
De un momento a otro se formó una discusión, todos daban sus opiniones de porque ella debía quedarse con ellos como si fuera un simple objeto, no consideraban que todos éramos extraños para la niña, que tal vez ella no nos aceptaría y huirá...
- ¡Basta! - se me adelanto Chad a callarlos - No pueden simplemente agarrarla y llevar a donde quieran, que sea la reencarnación de su alma no la hace la misma Orihime, no es nuestra amiga, no es la misma chica, no tiene los mismos gustos, deben entender que no es la misma Orihime - las palabras de Chad hicieron que todos entrarán en razón, ya que bajaron la cabeza apenados.
-Opino igual que Chad, no podemos presionarla y obligarla, somos extraños para ella, si la presionamos, la asustaremos y puede llegar o huir u odiarnos, sé que todos la extrañamos y que estamos asombrados, pero debemos pensar con la cabeza fría, es una niña, que se quedó sola en el mundo y ahora está rodeada de gente desconocida, que por mucho que quiera darle cariño, siguen siendo extraños para ella- opino mi padre que llevaba un largo tiempo callado.
-No creo que deba quedarse aquí, en Karakura la cuidaremos bien, estará protegida y llena de cariño- siguió insistiendo Tatsuki.
-Estás pensando de forma egoísta- le dije molesto, ya quería que este día terminara, eran muchas impresiones y emociones fuertes para un día…
- ¿Y tú no?, quieres que se quede y así cuidarla y protegerla, pero vives rodeado de enemigos Ichigo, la usaran como tu punto débil, aquí lo único que harás es exponerla a peligros constante, no estas pensando en ella- me dijo molesta.
-Tatsuki, si así fuera, yo la protegeré con mi vida, nada le pasara nunca- intente razonar con ella.
-Así como lo hiciste anteriormente…- nunca pensé que Tatsuki fuera capaz de decirme eso, nunca pensé que ella tendría esa idea de mí, de que me culpara por lo que había pasado
-Eso no es justo, crees que no llore su muerte, crees que no la extraño, mi vida ha sido un infierno sin ella, que no demostrara lo que sentía no quería decir que no la amara y no pensara en un futuro junto a ella, YO TAMBIÉN LA PERDÍ, no eres la única que perdió a una amiga, mira a tu alrededor todos en esta habitación estamos igual que tú, así que saca de tu cabeza que...- estaba muy molesto y herido, nunca pensé que ella viviera con ese remordimiento hacia mí, pensé que ambos estábamos para apoyarnos y superar esto juntos…
-BASTA LOS DOS, no es momento de pelear -nos gritó Yuzu- ni mucho menos de ponernos a la defensiva unos con otros, agradezcamos que volvió a nuestras vidas, y simplemente volvamos a crecer buenos momentos juntos; nos volvimos una familia hace mucho tiempo y la familia se apoya y está siempre unida…- Yuzu parecía al borde de las lágrimas, a ella no le gustaban esta clase de discusiones- Hoy más que nunca debemos estar unidos…-
Se volvió a formar el silencio…todos quedaron pensativos con lo que Yuzu había dicho… el silencio se rompió con unos pequeños sollozos que venían de Tatsuki
-Lo siento – dijo Tatsuki que tenía la cabeza agachada, se podía ver como temblaba por el llanto- lo siento mucho Ichigo, en verdad lo hago, eres mi mejor amigo y lo que dije estuvo mal, no te culpo, nunca lo he hecho, porque la conocía y sé que ella dio su vida por ti, porque te amaba- no sabía que hacer así que simplemente me limite abrazarla.
-Yo también lo siento, le falle a ella, a ti y a todos- con todas mis fuerzas estaba luchando contra las lágrimas que querían caer.
-No pienses en eso Ichigo, nunca nos has fallado, eras un joven al que le pusieron la tarea de salvar al mundo, y siempre lo hiciste- me dijo Rukia, solté a Tatsuki y me volteé para verla – Ahora tenemos que estar unidos como dijo Yuzu, todos nos apoyaremos en esta nueva tarea, y saldremos juntos adelante-.
-Así es, lo mejor será que todos vayamos a descansar, y las decisiones que se tengan que tomar partirán a partir de lo que la pequeña quiera y decida- dijo mi padre.
Perdonen la tardanza, estaba ocupada con la universidad, pero espero que lo disfruten.
