Después de ayudar a Ron a incorporarse y curarle el labio empezaron a andar en la dirección que Tonks les indicaba.

-Es un bruto!- Exclamo Hermione, que iba ayudando a Ron.- Mira que pegarte por una tontería.

-No es una tontería.- Dijo Tonks.- A tenido suerte que Remus le ha parado, o que Ron a insistido, varios soldados han hecho lo mismo que él, la ultima vez Harry acabo dos días en el calabozo.

-Enviarían a los dos al calabozo.- Dijo Luna.- Esas son las reglas cuando hay peleas.

-El otro se fue a la enfermería con un brazo roto.- Dijo Tonks con una sonrisa.

-Pero eso es escandaloso, el general tendría que parar los pies!- Exclamo Hermione.

-Ojoloco.- Respondió Tonks con una carcajada.- El general lo que hizo fue llevarle una botella del buen Whisky y se la bebieron entre los dos. Aquí todos somos marines, marines de verdad, y nunca pongas en duda el honor de un marine. Aparte ahora lo ha dudado un tío que en medio de la base iba con chaleco y casco.

-Y que importa eso!- Grito Hermione la cual estaba muy exaltada.

-Nadie va a confiar en alguien que entre los suyos valla con chaleco y casco, no veis a vuestro alrededor, solo van armados o equipados para entrar en combate los que están en servicio. – Respondió esta vez Ginny.- Y no digas nada mas Hermione, os había avisado de que no hicierais nada, y lo primero que hace Ron es meterse en una pelea.

-Y que es ilegal.- Dijo Hermione.- Las apuestas no están permitidas.

-Por supuesto que no.- Dijo Tonks.- Como tampoco lo están las cervezas de importación, ni la buena comida, ni el tabaco en grandes cantidades, ni muchas otras cosas que la gente ignora.

-Y porque lo ignora la gente.- Dijo Hermione.

-Mira guapita.- Respondió Tonks.- Tú que estas acostumbrada a vivir en una ciudad, y probablemente llena de lujos, haber cuanto tardas en venir a pedirnos algo ilegal. Y todos hacen la vista gorda, por el amor de dios, todos nos dan las gracias de que consigamos traer aquí algo más que la mierda que nos envían normalmente. El mercado negro aquí es una realidad grandísima, y no con órganos o armas, sino con comida, tabaco y bebidas.

-Tu sabias eso?- Le pregunto Hermione a Ginny.

-Por supuesto.- Dijo Ginny.- Es más esperaba que me hiciesen precio especial en el tiempo que estuviéramos aquí, pero me da que gracias a algunos hemos empezado con mal pie.

-Ya hemos llegado.- Dijo Tonks al girar por una tienda. Los policías vieron por primera vez, el. Llamémoslo cuartel general de los merodeadores, cuatro tiendas de uno rodeando un tienda muy grande. En frente de la tienda grande, se encontraba sentado Harry en una silla de playa dándoles la espalda. Ellos se acercaron, Tonks rápidamente intercambio unos saludos y le dio el dinero que le había ganado a Ron, el cual Harry no se había dignado a coger. En ese momento ella se encontraba a solo dos metros a la espalda de Harry. De repente noto como Harry se ponía tenso.

Harry estaba con los nervios a flor de piel, quien era ese idiota para poner en duda su honor, y no solo eso, sino que al pelearse, se le había abierto la herida, escucho los pasos que se acercaban, al principio no les dio mucha importancia, al fin y al cabo allí siempre había gente yendo de un lado para otro, luego vio como Tonks se acercaba, y le tendía el dinero que le había ganado al pelirrojo, bueno por lo menos se tomaría un par de cervezas con el dinero, luego sucedió algo que no esperaba, olio algo que nunca hubiera pensado volver a oler, y mucho menos en un sitio como ese. Ese olor que tanto le gustaba, un olor floral que solo podía provenir de una persona. Y por una vez en su vida Harry no supo qué hacer. Aunque se recompuso rápidamente, por lo menos disfrutaría de su presencia un rato. Giro un poco la cabeza para mirarla, le daba el sol de cara, pero no necesito un segundo vistazo para saber que era ella, el pelo pellirrojo que junto con los rayos de sol parecían que estaba en llamas, y su estupenda figura, lo único que lamento fue que llevase unas gafas que tapaban los ojos color chocolate en los que él se había perdido una infinidad de veces.

-Si soy yo.- Dijo Ginny antes de dar unos pasos adelante y sentarse en una silla enfrente de Harry, su equipo rápidamente se movió para quedarse detrás de ella encarando a Harry.

-No esperaba volver a verte y mucho menos aquí.- Dijo Harry.

-Siempre se me ha dado bien sorprenderte.- Contesto Ginny, con una sonrisa, parecida a la que apareció en el rostro de Harry.

-Quienes son esas.- Dijo Harry señalando a Hermione y Luna.-Al miedica ya me lo he cruzado.- Al escuchar esto Ron soltó un bufido, asi que presente tanto a Hermione como a Luna. En ese momento Remus aprovecho para salir de la tienda, cerveza en mano.

-Veo que ya te has encontrado a la sorpresa.- Dijo Remus con una sonrisa mientras tomaba asiento a lado de Harry.- Un bonito reencuentro.

-Sobre todo bonito.- Dijo con una carcajada Tonks.

-Bueno dime pelirroja, que puedo hacer por ti.- Dijo Harry con una sonrisa.-Y que haces aquí?

-Vengo aquí por trabajo, necesito información y es probable que tú puedas dármela.

-Vaya hombre y yo pensaba que podrías estar aquí, a hablar de otros temas.- Dijo Harry.- Si no te importa voy a por una cervezas quieres una?

-Yo si gracias por preguntar.- Dijo Tonks con un tono sarcástico.

-Tienes…- Empezó Ginny.

-Sabes que si.- Dijo Harry.- Siempre traemos Voll-Damm, y no lo hacemos porque sea tu cerveza favorita lo hacemos porque a nosotros también nos gusta y tenemos fácil acceso a ellas.

-Pero son ilegales, solo podríais tener la cervezas que os da el ejercito, y sin duda alguna esa marca de cerveza la traéis de contrabando.- Dijo Hermione, es que la chica no podía quedarse callada un segundo, pensó Ginny que estos momentos estaba maldiciendo a todo por no haber venido solo con Luna. Tanto Remus como Harry, la miraron con una ceja levantada, pero después de un encogimiento de hombros, Harry se levanto y fue adentro de la tienda. En cuanto se alejo me gire y mire con mala cara a Hermione la cual se hizo la desentendida. Cuanto Harry volvió a salir de la tienda, se había puesto una camisa verde de manga corta aunque no se la había abotonado, Ginny maldijo a todo, le gustaba demasiado que fuese asi vestido, aunque daba las gracias que tuviese puestas un Ray-Ban que tapaban sus ojos verdes, sino casi estaría a sus pies como cualquiera de las otras muchas chicas. En cuanto se acerco le tenido un botellín a Ginny, y amago con lanzárselo a Tonks, la cual se asusto porque no estaba preparada y que causo unas carcajadas por parte de Remus y Harry, y que una sonrisa apareciera en el rostro de Ginny.

-La hubiese cogido.- Se quejo la peli rosa.

-Claro que sí. Nunca está mal soñar.- Dijo Harry con una de las sonrisas de lado capaz de derretir a cualquier chica.

-Ten cuidado con lo que dices Sable.- Le dijo amenazadoramente Tonks.

-Vamos Tonks, sabemos que eres un poquito torpe.- Dijo Ginny con ironía, en ese momento las cabezas de los tres merodeadores se giraron hacia ella, maldita sea, estar cerca de ellos le afectaba, seguía actuando igual que cuando estuvo con ellos la ultima vez, tenía que recordarse que las cosas han cambiado.

-Nadie dice eso cuando estoy en el aire.- Dijo ella con orgullo una vez se hubieran recompuesto.

-Bueno que hemos venido a tratar.- Dijo Harry mirando seriamente a Ginny, y Ginny al ver esa mirada sabia que Harry no estaba contento con la situación.

-Los carroñeros.- Dijo Ginny.- Que sabes de ellos?

-Que tú no debes mezclarte con ellos, asi que no voy a darte más información a no ser que me des un mejor motivo.- Contesto Harry.

-Me vas a decir todo lo que sabes.- Dijo Ginny.- Asi que empieza a hablar.

-No.- Respondió Harry.- No sé dónde has escuchado siquiera el nombre, pero no te acerques a ellos, no son de fiar.- Ginny conocía lo suficiente a Harry como para saber que no iba a cambiar de parecer rápidamente asi que, bueno que tenia de malo informar a Harry, si había alguien dentro del ejercito en quien confiaría seria a él.

-Hay una misión importante, que van a llevar a cabo los carroñeros, y estamos aquí para investigarla, por lo que me gustaría que me dijeses lo que sabes acerca de ellos.

-Que misión se supone que van a hacer, ellos no pertenecen al ejército y son mucho menos de fiar, espero que estéis aquí para alejarlos de aquí y nos hagáis un favor.- Dijo esta vez Tonks.

-Bueno que sabes de ellos?- Le pregunto a Harry, ignorando a Tonks.

-En qué consiste la misión, entonces te diré lo que necesites saber de ellos.- Respondió Harry.

-No, ahora te toca a ti hablar.- Dijo Ginny seriamente.- Yo ya he hablado, me das la información y luego te informo sobre la misión.- Ginny vio como Harry compartía una mirada con Remus y Tonks, para después clavar su vista en ella.

-Lo mejor que puedo decirte es que no son de fiar. Ellos no tienen esto.- Dijo mientras le mostraba las placas de identificación que llevaba en el pecho. Placas que no se quitaba nunca, y junto a las cuales estaba colgado un anillo, anillo por el cual por mucho que pregunto la única respuesta que recibió fue, puede que algún día te lo diga.- Son mercenarios, personas sin honor, que disfrutan matando. La única razón por la que están con nosotros es porque el gobierno les paga.

-Yo personalmente los mandaba a la cárcel.- Dijo Tonks como si nada.- Son asesinos que ahora están a las órdenes del gobierno.

-Personas que venderían a sus compañeros si la suma es la suficiente.- Continuo Remus.

El líder de ellos es Fenrir Greyback, un matón a sueldo que tuvo suerte de que estallo la guerra contra Voldemort, y que se está haciendo una fortuna, lo que nosotros cobramos en dos años él lo cobra por misión.

-Eso debería bastarte.- Dijo Remus.- Pero también podemos decirte que cualquier dia de estos acabaremos a tiros, son como nuestros contrarios, los únicos que pueden hacernos algo sombra.

-Si son buenos, pero nosotros somos mejores, ellos no tienen una piloto tan guapa.- Dijo Tonks.- Bueno a decir verdad todos son bastante feos.

-Eso no es que importe mucho.- Dijo Ginny.- Como trabajan?

-Sus planes.- Dijo Harry con una carcajada sarcástica.- De frente y con todo, baños de sangre, no se preocupan por los civiles. No quieres trabajar con ellos. Ahora que misión.- Ginny suspiro al escuchar esto, no necesitaba ser muy listo para saber que decirles que la misión mas importante en la guerra, la iban a llevar a cabo alguien de quien desconfiaban en tan alto nivel.

-Se perdió un maletín lleno de las tarjetas sim necesarias para activar los cazas sin piloto…- Empezó Ginny pero fue cortada por Remus.

-Si la CIA las iba a transportar desde Alemania a Washington, pero el avión en el que viajaban estallo en pedazos, y las tarjetas se dieron por destruidas, que tienen que ver ahora?

-Como sabéis eso?- Pero si no salió a la luz.- Empezó Ginny pero después de pensar a quien tenía delante se quedo callada.- Bien pues al parecer los mortifagos se han hecho con ellas. Y al parecer en tres días van a sacarlas de Iraq para llevarlas a algún lugar de Europa, junto a unos seis millones en metálico. Los carroñeros tienen la misión de recuperar las tarjetas.

-Que!- Estallaron los tres a la vez.- No pueden dejar una misión tan importante en manos de esos idiotas.- Casi grito Remus, por a boca de Tonks estaba saliendo una retaría de insultos que hicieron que Hermione la mirara muy raro, Harry por su parte después del shock inicial se sentó otra vez en la silla pensativo, esto le dio muy mala espina a Ginny.

-Que estas pensando.- Le espeto Ginny a Harry.- Si estas pensando en ir a por las tarjetas, ni lo piensas os echaran del cuerpo acabareis en la cárcel.

-No estaba pensando en eso.- Dijo Harry.- Pero no me da miedo, el que pasaría un consejo de guerra, las hemos pasado mucho peores, no estaba pensando en unas cosas que hemos descubierto y que no entendíamos hasta ahora.

-Es cierto, ahora ya sabemos que hacen aquí.- Dijo Remus sentándose en la silla.

-El que sabéis.- Dijo Ginny, ahora era el mejor momento para sacarles información, ahora que estaban alterados, y pensaba aprovecharlo, y si luego se lamentaban que recordasen que ellos la habían entrenado.

-Varios de los más leales seguidores de Voldemort se han trasladado, los tenemos vigilados lo mejor que podemos, pero no sabíamos que hacían aquí hasta ahora.- Dijo Remus.

-Esto va a ser un baño de sangre, no se quienes son peor si los carroñeros o los Lestrange y Mcnair.- Dijo Harry negando la cabeza.

-Si fuéramos nosotros, no ahorraríamos mucha munición, y muchas vidas civiles, eso seguro.- Dijo Tonks.

-Ya os lo he dicho, la vicepresidenta nos dijo que la misión era para los carroñeros, para nadie más.- Dijo rápidamente Ginny, no quería que se metieran en problemas.

-Sirius estaba en una reunión con colagusano no?, un tío que quería nuestra ayuda, de la CIA creo, seguro que tiene que ver con esto.- Dijo Harry.

-Probablemente.- Dijo Remus.- La perdió la CIA querrán recuperar las tarjetas y echarse el merito.

-Pero la vicepresidenta ha asignado la misión a otros, no es una misión que el general de la base pueda otorgar.- Dijo Hermione por detrás con su voz de marisabidilla.

-Aquí no manda la vicepresidenta.- Dijo Remus.- Si el general nos dice que vallamos a esa misión, vamos, y no pasa nada. Si la vicepresidenta quería tener más control sobre la operación tendría que haber venido ella misma aquí.

-Estamos especulando de todas maneras.- Dijo Harry rápidamente.- Nosotros no hemos dicho que vallamos a ir a por las tarjetas en ningún momento. Solo iríamos si nos lo ordena el general.

-Bien creo que hemos acabado aquí.- Dijo Ginny levantándose de la silla.- Un placer volver a verlos.- Dicho esto empezó a andar dándoles la espalda, tenía que salir cuanto antes de allí. Entonces fue cuando lo escucho.

-Gin!- Ese diminutivo, lo que él siempre la llamaba cuando estaban juntos, se giro esperando que no dijese algo que la dejara desarmada, Harry se había quitado las gafas de los ojos, dejando ver esas orbes esmeraldas que tanto le gustaban.- Por favor si vas a tratar con los carroñeros ten cuidado, incluso nosotros andamos de puntillas cerca de ellos.- En sus ojos pudo ver preocupación, él se seguía preocupando por ella a pesar de lo que ella le hizo, quizá Harry era indescriptible para muchos, pero para Ginny los ojos de Harry hablaban a gritos, al fin y al cabo los había mirado durante muchísimas horas. Ginny al escuchar esto solo pudo decir antes de darse la vuelta y salir de allí lo antes posible.

-Tu también ten cuidado Harry!- Asi fue el reencuentro entre Harry y Ginny. Entre Sable y la pelirroja.