Chapter 3.
Prov, Roy Mustang.
Lentamente mis ojos se asimilan a la luz, lo primero que veo es lo blanco de las sabanas que me cubrían, pero lo que llega a mi mente es el bienestar de una persona.
Sin siquiera pasar 2 minuto -y como por arte de magia- llega una enfermera preguntando mi esta físico, sin prestar mucha atención respondo con un si firme y al terminar ese pequeño cuestionario, pregunté.
— ¿Cómo está la mujer con la cual he llegado?
—Oh, ¿se refiere a su novia? Ella se encuentra bien, de hecho acaba de despertar—hablo serenamente.
Mi... ¿novia?, no puedo evitar bajar la cara y sentir como el calor llega a mis mejilla como todo un adolescente, ¿tan desesperado estaba buscando atención médica para la Teniente que pensaron que se trataba de mi novia?
—Ahora mismo acaba de recibir a unos hombres —dijo.
Esa parte final me confundió, pensé que Brenda, Fury, Havoc y Farman aún tenían mucho camino por recorrer de Central a Ishbal. Pero entonces caí en cuenta que de seguro su llamada fue hecha ya en Ishbal hace menos de 3 horas atrás. Eso me hace recordar otras 4 horas atrás antes de que todo esto pasara, la corta – muy típica por cierto- conversación con Hawkeye.
[7 horas atrás, camino a la reunión.]
Sigo sin poder sacarme de la mente esa sonrisa pura y agradable que me dio Hawkeye, ahora que me doy cuenta que en realidad no recordaba que hoy era mi cumpleaños y ciertamente es la primera vez en estos años en los cuales no estoy con mi brigada, con mi equipo solo ella y yo, pero sería imposible quejarme de eso ya se me es gustosa la idea, tantos años de conocerla y si tuviera que pasarla sin ella creo que me haría falta su presencia, es lo suficientemente paciente para aguantarme, responsable, seria y centrada en su trabajo. He escuchado de muchos decir que me envidian por tener a "El Soldado Ejemplar" a mis servicios y eso me hace sentir orgulloso, por otra parte algunos van más por unos motivos los cuales me molestan, odio escuchar a algunos militares hablar detalladamente de su cuerpo, me hace querer volverlos ceniza y más cuando me pregunta si he cruzado la línea de nuestra relación laboral alegando que son muchos años para aguantar las tremendas vistas que tengo de ella, pero por alguna razón que aún no he deducido odio a millones el hecho de que pregunte si tiene novio o que intente coquetear le ante mis ojos he incluso el que estén mandándole regalitos, aunque eso no me incumbe porque se trata de su vida privada siento una satisfacción cuando veo que ella toma esos ramos tirándolos a la basura, los peluches se los otorga a Black Hayeke para su destrucción y los chocolates van hacia Brenda. Eso sin sentido alguno me hace pensar de nuevo en su detalle y entonces no puedo sentir unas ganas de querer resaltar lo sucedido.
—Que detalle más especial y agradable me ha dado Teniente —dije rompiendo el silencio, mirando a las ventana a mi lado.
Ella se quedó pensando por unos momentos y cayó en cuenta de lo que hablaba rápidamente y pude sentir como su mirada pasaba de estar al frente hacia mí.
— ¿Ah? ¿Eso? En realidad no ha sido algo especial Señor.
No pude evitar sonreír nuevamente, no sé por qué, pero me agrado de una manera muy especial el que recordara una fecha como esta y el haberse tomado la molestia de crear un momento completamente diferente al de todos los días para hacerme saber de mi cumpleaños se convirtió en algo lo cual me sorprendió.
—El hecho de que recuerdes mi cumpleaños, ya es algo especial para mí —suspiré, al recostarme más al asiento sabiendo que ese fue el final de nuestra conversación.
[7 horas después, en la actualidad.]
Todo parecía bien después de esa reunió regresaríamos a Central, yo le prometí a Glacier que la visitaría ese día, Madame me había dicho que quería verme apenas llegase a Central y Havoc, conjunto a todo mi brigada -a excepción de la teniente, claro está- me habían invitado a tomar una copas por mi triunfo con Ishbal y no llegue a entender que les pasaba hasta que mi asistente me recordó que era mi cumpleaños. Pero no imagine que después de eso el intercambio equivalente fuese tan brutal -si es que a eso se le puede llamar intercambio equivalente- el ver su cuerpo caer en el piso me dio un fuerte dolor en el pecho, se me hizo imposible no recordar el día en cual casi la pierdo, viendo como brotaba sangre por su cuello y pensar que esas miradas serían las ultimas que vería de sus ojos ámbar. ¿Fue el mismo dolor? No, fue incluso peor, porque al ver que la persona quien había atravesado una espada por su pecho era un hombre de piel oscura y ojos rojos.
Tenía muchas cosas que pensar, mucho que analizar pero lo más difícil para mí fue oír lo que dijo uno de los atacantes, dejándome claro que esto apenas comenzaba...
"—Ya no se trata de Ishbal Mustang, ni siquiera de Armestris, solo se trata sobre ella, es obvio que te importa y demás... saben que tu alquimia incendiaria provino de esa mujer de alguna manera, no solo vendrán a matarla para que sufras y caigas, ni siquiera para matarte solo quieren tu alquimia, esa que ella te dio y que ahora es lo más preciado para muchos. El blanco ya no es este maldito país, ni menos tú...el blanco es ella."
Continuara...
Hola, espero que les guste cómo va la historia. Si algo les gusta o disgusta, háganmelo saber en los comentarios. Opinen todo lo que quiera, necesito ayuda en esto, es mi primera historia y no sé si les agrada como va...Gracias, gracias y gracias por leer y gracias por los comentarios de dos chicas en el chapter 2 [lamentablemente no recuerdo sus nombres pero aun así gracias]
Joselyn Castle.
