CAPITULO III
A lo lejos de la vía láctea, precisamente en un planeta llamado Kinmoku …
- Aun no estas concentrada, desplega todo tu poder- grito una castaña
- Eso intento – respondió un poco frustrada una morena
- Esto es aburrido, Figther no estas poniendo todas tus fuerzas –dijo con ira una peliplateada- deja ya de pensar en ella, no te pertenece, a estas alturas ella ya se debe hacer casado con…
- ¡Basta! no es necesario que me lo recuerden a casa instante, se cual es mi lugar y se cual es el de ella- respondió Figther con molestia, dejando su posición de ataque - mejor me voy - dijo empezando a alejarse del lugar
- Eh, espera, aun no hemos terminado – respondió la peliplateada
- Déjala Healer, necesita estar sola, respondió la castaña mirando a su compañera
- No la puede olvidar ¿no es cu¿ierto? – dijo Healer
- No, así como tu y yo no podemos -respondió la castaña
Ambas vieron como Fighter se alejaba del salón de ensayos, con paso veloz, hacia el patio del palacio de Kinmoku, con la mirada baja y sombría, miro al cielo y trató de distinguir a lo lejos una luz
- Bombón, espero que estés bien…
- - -
En las ruinas del palacio de cristal una figura observa a la tierra con atención, de pronto se da la vuelta, cuando…
- Su Gran Alteza Real, he vuelto
La aludida volteo quedando al frente una mujer de mediana edad, piel color canela, ojos azules, cabello negro a la altura de sus hombros, vestida con un finísimo vestido blanco con escote en forma de V, de tiras, entallado, que le llegaba a la rodilla en la parte delantera y en la parte de atrás un poco mas abajo, bajo el busto tenia un delgado cinturón dorado, brazaletes dorados y una capa algo mas gruesa pero de igual calidad color beige, sandalias doradas con tirantes que se ajustaban a sus pequeños pies.
- Maud, me preocupaste, ¿todo esta bien?
- Si, Gran Alteza Real, todo salió bien –respondió Maud, hincándose ante su interlocutora
- Maud… sabes que no es necesario tanto protocolo entre nosotras – sonrió su acompañante – levántate y dime ¿Donde esta ella?
- Esta ahora descansando – respondió Maud- poniéndose de pie
- ¿Alguien sintió tu presencia?
- No, Gran Alteza Real
- Bien, por ahora, encárgate de ella, ayúdala a que se recupere, y por sobre todas las cosas, que sus guardianas no la encuentren todavía.
- Estarán muy preocupadas
- Quiero que preocupen por ella, no por el futuro
- ¿Y sobre su familia terrestre?
- Haz que digan que se fue de viaje a… no lo se, decide eso tu,
- Si, Gran Alteza Real,
- Maud, te pido esto como un favor, no como una orden, encárgate de ella, estará débil por un largo tiempo, yo… tengo que ver otros asuntos
- Ira a … - pregunto Maud, un poco preocupada…
- Necesito confirmar algunas cosas - respondió su interlocutora, con mucha seguridad
- Pero, Gran Alteza Real, es peligroso que haga ese viaje tan largo sola
- Descuida Maud, esta bien que tenga miles de año encima, pero aun puedo defenderme muy bien, es necesario que haga ese viaje para confirmar mis sospechas
- Esta bien, Gran Alteza Real – respondió resignada Maud
- Maud – sonrió la mujer - sé que te gustaría hacer este viaje conmigo y te agradezco tu preocupación, pero ahora Serena te necesita mas, esta muy débil…
- Un corazón roto es la peor manera de perder tus poderes, Gran Alteza Real
- Lo se Maud, lo se, ahora tiene que volver a confiar en el amor.
- ¿Será eso posible, Gran Alteza Real? –pegunto la mujer, con preocupación
- Aun no lo sabemos Maud, aun no lo sabemos
Notas de la autora:
Se que no puedo actualizar muy seguido, trabajar es difícil, créanme, mi carrera es muy demandante.
Además necesitaba un descanso y trate de aprovechar que es feriado en mi país, (Feliz día Perú =D) pero no pude, trabaje como de costumbre.
Espero les haya gustado este capitulo, aunque quizás las deje de nuevo con muchas dudas, un abrazo a todas y gracias por seguir leyendo las ideas locas de mi cabecita.
Hago recuerdo que, los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, sino a la gran Naoko sama
Maud, si es de mi creación. La otra persona, también
Un abrazo a todas.
