¡Hola de nuevo! :D

Les cuento, tengo un trabajo importante que hacer para mañana, lleva la mitad de la calificación del año, pero al entrar a la historia y ver que les gustó me emocionó y bueno, no me resistí a actualizar xD

No les quito más tiempo, continúen la historia y espero que este capítulo también les guste uwu

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son creación de Masashi Kishimoto.

Capítulo 2: Acepto

-¿Creen que ésto es un juego? ¡Pues déjenme decirles que yo no estoy jugando! -Gritó con fuerza una voz áspera, mientras se paraba de su trono de oro alterado.

-Lo sabemos, padre, es sólo que... -Comenzó diciendo suavemente un joven de cabellos azabache, pero fue interrumpido por el mismo hombre.

-Su alteza, para ti. -Espetó con veneno, mirando con desprecio a su hijo.

-...Lo siento, su alteza... -No dijo más, sólo cerró el puño que sostenía su katana con rabia. En ningún momento levantó la mirada, no se atrevía a ver los ojos decepcionados de su progenitor.

-Su majestad, Sasuke no tiene la cul... -Quiso defender a su amigo el joven de ojos violeta y sonrisa de tiburón que estaba arrodillado a su lado, pero nuevamente, fue interrumpido.

-¡Él es tan culpable como tú, Suigetsu! Es más, ¡Me lo esperaba de ti! ¡Ya ni siquiera me sorprendo! ¿Pero tú Sasuke? ¿Mi propio hijo? Yo no te eduqué de esa forma... me decepcionas mucho. -Terminó de clavar la espada en el corazón del Uchiha menor al decir esto último, y es que en el fondo sabía que su pad... el rey, tenía razón. Él era tan culpable como el tarado que tenía por amigo, es decir, Suigetsu fue el que pintó las armaduras de los caballeros de color rosa, pero él estuvo presente mientras lo hacía, y no trató de detenerlo, se merecía el desprecio del gobernante y más...

-Vamos, Fugaku, no seas tan duro con ellos, sabes que son jóvenes y necesitan descargar esa energía con algo. -Trató de calmar a su marido con una sonrisa simpática, la reina Mikoto.

-... Retírense de mi vista... -Dijo cortante el hombre ignorando a su esposa. Automáticamente ambos adolescentes abandonaron la sala del trono, uno con el rostro rojo de rabia y el otro con una sonrisa nerviosa, imaginándose lo que su "amigo" le haría al cruzar esas puertas.

-...Sasuke está creciendo, y necesita de nosotros, Fugaku... -Susurró la reina de hebras azuladas, con una mezcla de preocupación y tristeza.

-Debe aprender. Y no lo está haciendo, Mikoto... Itachi es el heredero por derecho, pero aveces pienso que si le pasa algo, Sasuke no tendrá la capacidad para asumir el trono... es un niño, y nunca dejará de ser la sombra de su hermano. -Terminó de decir el Rey Uchiha con indiferencia, mientras su esposa le dirigía una mirada de total desaprobación.

Iba a replicarle, pero la interrupción de Shisui Uchiha, uno de sus mejores caballeros, la detuvo.

-Altezas, disculpen la interrupción. -Dijo jadeando el guerrero mientras se acercaba al trono y hacía una reverencia, se notaba que había corrido hasta ahí.

-¿Cómo osas entrar de esa forma, Shisui? Está bien que seas miembro de la nobleza pero no te tomes muchas confianzas. -Reprochó el Rey hastiado, no estaba de buen humor...

-Reitero, me disculpo por mi osadía, su majestad, pero era un asunto de suma importancia -Respondió con la cabeza gacha, y agregó -Nos llegó una carta de un pájaro mensajero, tiene el sello de Konoha Oeste. -Terminó de decir entregando la carta a sus superiores.

La reina, sorprendida se levantó de su "pequeña silla", bajó los escalones haciendo un sonido seco al golpear el suelo alfombrado con sus tacones y se plantó frente al mejor amigo de su hijo mayor, retirando con delicadeza la carta de sus manos.

-Muchas gracias, Shisui. Puedes retirarte. -La reina Uchiha estaba tan sorprendida que no pudo siquiera dirigirle una de sus habituales sonrisas cariñosas. El joven caballero se inclinó una vez más ante sus superiores, y acto seguido abandonó la sala, dejando a ambos reyes solos y con la curiosidad plantada en su cara de lo que habría dentro de ese sobre...

-o-o-o-o-

-Eres idiota, y no es una pregunta. -Dijo con indiferencia un joven de unos 21 años, con cabello negro y largo sujeto en una coleta baja a sus espaldas.

-No estoy de humor, hermano... -Susurró sin ánimos el Uchiha menor, que se encontraba sentado bajo un árbol reflexionando a las afueras del pueblo... al menos eso hacía, hasta que su hermano mayor, el príncipe Itachi Uchiha apareció a recordarle lo inútil que era, ¡Ja! como si su "padre" no se lo hubiera dejado claro...

Los rumores se expanden rápido en el reino de Konoha Este, y claro, si eres el príncipe heredero enterarte de ellos es casi una obligación. Por eso, Itachi se encontraba ahí junto a su hermano.

El joven "príncipe-sin-derechos", luego de la amable charla con su querido padre, se dirigió en silencio a un bosque que se encontraba cerca de los límites del territorio, ignorando por completo a Suigetsu, quien se disculpaba y rogaba por su vida prometiendo que no se volvería a acercar a la sala de armaduras, ni al palacio, ni como mínimo a 1 kilómetro de Sasuke.

-Ni yo Sasuke, pero no he venido a insultarte. -Suspiró sentándose al lado de su pequeño hermano, el cual bufó hastiado.

-¿Ah, no? Entonces, ¿A qué ha venido, su alteza? -Gruñó con un sarcasmo agresivo, volteando el rostro a otro lado.

-Entiendo como te sien... -Fue interrumpido bruscamente.

-¡No, no lo entiendes! ¡Nunca entenderás lo que se siente ser la decepción de tu familia! ¡Nunca sabrás lo que siento cuando me dicen que ojalá hubiera sido como tú! ¡JAMÁS SENTIRÁS LO QUE SIENTO YO SIENDO TU MALDITA SOMBRA, ITACHI! -Se levantó furioso, furioso con su hermano, con su padre, con Suigetsu, pero sobretodo consigo mismo, furioso por no poder ser lo que esperan de él, por no poder igualarse al que llamaban "perfecto", por no poder demostrar que él vale lo mismo o incluso más que el príncipe heredero.

Corrió sin rumbo fijo, directo a la frontera, su hermano iba a ir tras él de no ser porque Izumi, una dama del palacio, lo detuvo.

-Príncipe Itachi -Saludó con una reverencia y un pequeño sonrojo, después de todo estaba frente al guapo príncipe Uchiha. -Su majestad lo mandó llamar, solicitan su presencia inmediata en el palacio. -Habló con rapidez la joven castaña, sin atreverse a mirar los ojos de su acompañante.

Itachi suspiró con frustración, estaba por negarse y mandar a la chica devuelta al lugar de donde vino, después de todo, antes de ser príncipe era hermano. Pero pensó; Sasuke está grandecito, conoce sus límites, y sobretodo, conoce los límites del reino, límites que no debe sobrepasar. Miró a la joven otra vez y contuvo un gruñido.

-Gracias, enseguida voy, puedes retirarte. -Le ordenó con su cortesía característica, cortesía totalmente falsa.

-S...sí -La dama se golpeó mentalmente por tartamudear, y huyó con rapidez de la escena, dejando solo al Uchiha mayor, sumido en sus pensamientos.

-"Estúpido hermano menor... no hagas más idioteces" -Pensó resignado, mientras se dirigía al gran palacio en el que residía junto con su familia.

-o-o-o-o-

-¿Estás seguro de ésto, Fugaku? -Preguntó preocupada la elegante reina Mikoto, parada al lado de su marido a los pies de la escalera que llevaba hacia los tronos.

-Totalmente, si te soy sincero, esta propuesta al principio me tomó desprevenido, pero luego de pensarlo en frío me pareció una idea fascinante... -Soltó pensativo el gobernante.

Mikoto sólo se quedó en silencio, observando los grandes ventanales de la sala principal mientras esperaba que su hijo primogénito apareciese. Y como si lo hubiera invocado, el Príncipe pasó por la inmensa puerta de cobre, con su porte intimidante y esencia misteriosa. Se arrodilló frente a sus reyes y progenitores al llegar en frente de ellos.

-Aquí estoy, altezas. -Saludó con respeto el heredero Uchiha.

-Bienvenido, hijo. -Sonrió siempre cariñosa la reina de Konoha Este.

-Levántate, príncipe. -Ordenó el rey, a lo que el nombrado obedeció, se levantó y ambos se miraron a los ojos, onix contra onix, tratando de intimidarse mutuamente. Finalmente el mayor perdió la batalla y desvió la mirada al suelo con disimulo y su ceño levemente fruncido, el hijo primogénito contuvo una sonrisa orgullosa y lo dejó continuar. -Lo diré sin rodeos, te casarás con la princesa de Konoha Oeste, Haruno Sakura. -Soltó firmemente.

Itachi, de la sorpresa entreabrió un poco la boca, pero la cerró inmediatamente recobrando la compostura.

-¡¿Por qué siempre eres tan bruto?! -Reaccionó agresivamente la mujer de Fugaku, suspiró y volvió a mirar a su hijo. -Itachi, nos llegó una propuesta de Tsunade Senju, la reina de Konoha Oeste. Dicha propuesta decía que después de años de guerras y conflictos entre ambos reinos, llegó a la conclusión de que nunca avanzaríamos como nación si continuábamos con este absurdo capricho de "cada quién por su lado", entre otras cosas. Nos planteó la idea de volver a unir a los reinos, ser "Konohagakure" otra vez. -Hablaba con tanta emoción que apenas se le entendía, el príncipe le sonrió con ternura, pasarían los años y su madre nunca cambiaría. -Y a lo que voy es; que la mejor opción para unir a Konoha otra vez es el matrimonio entre ambos príncipes, de todas formas ustedes dos ya iban a convertirse en reyes por derecho, sólo hace falta un casamiento y tu derecho de gobernar aquí será expandido hacia allá, lógicamente ella tendrá el mismo derecho, y a partir de eso, sus hijos, los hijos de sus hijos, etcétera, también tendrán ese enorme poder en sus manos, nuestra familia ya de por sí es poderosa, ¿te imaginas lo que seríamos unidos a los Senju? No habría Nación que se atreva a declararnos la guerra... sólo hace falta tu opinión... hijo, ¿qué es lo que deseas tú? -Acabó la reina mordiendo su labio inferior con nerviosismo, después de todo, si Itachi no quería, ellos no podían hacerle frente... sí, eran los reyes, pero con el Uchiha primogénito nunca se sabía...

Itachi lo pensó por un momento, bajo la mirada ansiosa de su madre y reina, y la impaciente de su rey. Pensó en los pros y contras, en los derivados, en el futuro, en el pasado, en las infinitas cosas que podrían pasar de ahora en adelante. Después de unos minutos en silencio, el príncipe tomó una decisión;

-Acepto. -Dijo con seriedad, mientras su madre soltaba el aire que estaba reteniendo, y su padre sonreía con orgullo. -¿Cómo se dará el encuentro? -Preguntó con curiosidad, sería fastidioso tener que ir al reino del Oeste.

-Al haberlo propuesto la reina Senju, dijo que si aceptábamos escoltarían a su princesa hasta aquí, no tienes que preocuparte por ningún viaje. -Le dijo el rey con suavidad a su primer hijo.

-Sólo preocúpate por verte guapo. -Soltó la reina con una picardía encantadora, que hizo sonrojar levemente a su príncipe.

-Bien, si no hay más, me retiro, altezas. -Inclinó levemente la cabeza en señal de despedida.

-Por supuesto. Inmediatamente le pediré a Shisui que escriba una respuesta a Tsunade. -Espetó el rey, para acto seguido mirar a su hijo con una leve sonrisa y decirle -Por favor, hijo, dime Padre. -Dijo con suavidad Fugaku, antes de retirarse de la gran habitación, dejando al príncipe sorprendido, y a la reina decepcionada por la notoria preferencia de su esposo.

-o-o-o-o-

Una hermosa princesa de hebras rosadas, se dirigía pensativa hacia "el lugar prohibido", como lo llamaban algunos. Había conseguido despistar a su pálido amigo y escaparse para estar un momento a solas. Luego de caminar un rato, llegó al lugar que se consideraba la frontera entre los dos reinos, ese lugar que era tierra de nadie pero a la vez tenía dueño, el conocido como "Valle del fin". Ese lugar separaba a ambos reinos por un lago y una cascada que desembocaba en el mar. En memoria de los fundadores de Konoha, se levantaban dos estatuas gigantes con la apariencia de los mismos, debajo de esas estatuas descansaba el cuerpo correspondiente de cada uno.

La joven se sentó con cuidado en uno de los bordes del lago, miró hacia su izquierda y observó lo que sería la cabeza esculpida en piedra del Rey Hashirama. Sabía que era peligroso estar ahí, pues era la frontera y si confundían sus intenciones y pensaban que quería cruzar al territorio Uchiha la matarían sin dudarlo, pero era el único lugar donde aparentemente no había nadie, al menos a la vista, y ella quería descansar un poco de lo que vendría siendo "estar viva".

Cerró los ojos, sólo escuchando el agua que caía por la cascada a su izquierda, y terminaba chocando con las piedras del vacío. Permaneció así unos minutos hasta que sintió una mirada sobre ella, no le dio mucha importancia, debía ser algún guardia que custodiaba la frontera, pero empezó a sentirse incómoda cuando la mirada no se apartaba, seguro estaba esperando a que se vaya, pero ella no planeaba irse, no hasta estar en COMPLETA PAZ, pero no podía, ya que un par de ojos de los cuales no sabía su propietario, no apartaban la vista de ella.

En cambio, al otro lado del lago, un joven príncipe de mirada azabache no podía estar más a gusto, pues desde encima del árbol en el que se encontraba tenía la vista perfecta a una pelirosa de bonito rostro. Se auto-convencía de que sólo estaba vigilando a la chica para que no intente nada extraño, pero vamos, hasta un terco como él podía darse cuenta de que la mujer le parecía hermosa.

La observó un largo rato, al ella fruncir levemente el ceño pudo percibir que se encontraba incómoda bajo su mirada, eso lo divertía de sobremanera. Pasados unos minutos, la joven se levantó para marcharse, se dio la vuelta dispuesta a caminar pero una flecha que pasó rozando su frente la hizo sobresaltarse y caerse al río. El menor de los príncipes Uchiha se alarmó, y por reflejo volteó la mirada a donde vino la flecha; encontró a un guardia de la frontera Uchiha apuntando con un arco al río, dispuesto a terminar lo que empezó.

Sasuke no sabe que fue exactamente lo que lo impulsó a hacer lo que hizo, pero lo hizo; lanzó un kunai directo al corazón del hombre, provocando su muerte casi inmediata. El joven príncipe sin pensarlo más saltó al río para buscar a la pelirosa, en ese momento no podía pensar en nada, sólo en proteger a la desconocida de cabellera exótica. Nadó por debajo del agua buscando algún rastro de ella, se asustó al no encontrarlo, pensando que tal vez había caído por la cascada. Pero su corazón se calmó al verla en el fondo del río, arrastrándose suavemente hacia la cascada debido a la corriente. El alivio no duró mucho al ver que había perdido el conocimiento, así que con rapidez nadó hasta ella, la sujetó por debajo de los brazos y la subió a la superficie. Al fin pudiendo respirar, llevó a la chica a la costa más cercana, la dejó en las rocas y le hizo RCP, no era muy bueno en ese campo pero tenía conocimiento. La chica recobró la conciencia, al momento en que inhalaba una gran cantidad de aire y tosía casi con desesperación, el moreno la ayudó a sentarse mientras ella recuperaba el aliento y abría sus hermosos ojos jade, ojos que el Uchiha observó por primera vez y quedó hipnotizado con su brillo.

La princesa miró confundida al chico que la sostenía en el piso, tenía la vista nublada por el agua del río, y sólo pudo distinguir su cabellera negra como sus ojos, que contrastaban perfectamente con su blanca piel. No alcanzó a ver mucho más, ya que el joven se movió con rapidez y se lanzó al agua, nadando hacia el otro lado con prisas, para después desaparecer entre los árboles.

-¡Sakura! -La nombrada volteó la cabeza al escuchar su nombre siendo pronunciado con preocupación por su escolta. Este llegó a su lado mientras tomaba apurado la cara de la chica entre sus manos. -¿Estás bien? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué estás mojada? ¿Estás herida? ¡Contesta, Sakura! -Casi gritó el caballero desesperado, pocas eran las veces en las que Sai se preocupaba, y es que pocas eran las veces en las que Sakura se perdía.

-Me caí... -Respondió con simpleza la ojijade, mientras en su mente pasaban las imágenes de lo vivido anteriormente. -No te preocupes, Sai. Quería estar sola, pero no me pasó nada, lo prometo. -Agregó al ver que su respuesta no le convencía al joven, en parte no mentía, pero sabía que su amigo sabía que no estaba diciendo la verdad absoluta...

-...Hablaremos cuando lleguemos al palacio, ahora vayámonos de aquí, y por favor no vuelvas a escaparte así, princesa. -Soltó con seriedad el artista, que ofrecía su mano para ayudar a la joven a pararse. Ésta tomó la mano resignada y juntos se encaminaron a la gran estructura donde habitaban los nobles y la familia Real.

La heredera al trono pensaba en los acontecimientos recientes, en lo cerca que estuvo de morir (dos veces, la primera por una flecha en la cabeza y la segunda ahogada en el río) y en el joven de mirada oscura que la sostenía entre sus brazos; ¿Quién era ese muchacho? Nunca lo había visto antes por el reino, y ella conoce a todo el mundo. Por la forma en que se fue al otro extremo del río dedujo que era un Uchiha, pero... ¿por qué un Uchiha salvaría su vida?

CAPÍTULO 2 UP! :D

Quisiera agradecer los reviews, aunque sean poquitos para ustedes, para mí es un montón y me siento satisfecha de que les haya gustado uwu

Aclaro que no voy a actualizar todos los días, esto fue suerte e inspiración xD

Editando el capítulo me di cuenta de que la escena en la que Sasuke salva a Sakura me quedó muy La Sirenita xD pero ya es tarde para cambiarlo :'v

Kayako16:¡Muchas gracias por leer y dejar tu review! Me alegra mucho que te haya gustado tanto ^w^ Tengo dos finales posibles para esta historia, y dependiendo de cómo vaya avanzando y la aceptación que tenga, va a ser el que elija, espero que sea cual sea estés satisfecha uwu (No te preocupes que Itachi va a tener su oportunidad, no todo es SasuSaku en esta vida xD) En fin, voy a tratar de actualizar lo más seguido posible así no los dejo con la intriga por mucho tiempo w

Adrit126: ¡Qué bueno que te haya gustado! Agradezco que me hayas dejado tu opinión uwu voy a actualizar lo más pronto que pueda, no prometo que sea al día siguiente pero será pronto xD

En fin, me despido ^o^

Lady Uchiha01