Alice se quedó sin habla durante un segundo, pero enseguida la escuché moverse apresuradamente.

-Vale Bella, voy a avisar a Edward pero no te preocupes, ¿crees que ese chucho le haría algo a él? Como mucho unos rasguños… además, seguro que te lo ha dicho para asustarlo.

-Alice, las dos sabemos que Jacob no se mete trolas de ese tamaño…

Y alguien le arrancó el teléfono de la mano a Alice.

-Bella, necesito hablar contigo, bueno, verte mejor dicho.

-¿Por qué?

-Porque si, hemos de hablar seriamente, si quieres estar de verdad conmigo lucharé y muy duro, pero si en cambio tan solo tienes una duda, una sola duda, te dejaré ir sin oponer resistencia. – Ya estábamos otra vez.

-Mira, si vas a empezar otra vez con eso… mejor no hablamos- Y colgué el teléfono, pero a los 5 minutos ya lo tenía en mi puerta.

-Edward, parecéis críos peleando por una piruleta, y esa piruleta ya tiene un dueño ¿Sabes?

-Bella, tómatelo más en serio, me ha amenazado de muerte y sabes que no deseo herirle porque también te haría a ti daño, pero si lo que quiere es matarme, pienso defenderme te lo aseguro.

-Edward ¿porque me hacéis esto? Estoy cansada de repetíroslo, ¡TE AMO A TI!

-Pues Bella, lucharé aunque sea lo último que haga. – Y me besó como nunca antes lo había hecho.

Y pasó lo peor que podía pasar en ese momento.

-¡Oh Dios mío Jacob, vete de aquí ahora mismo! – Estaba histérica, y no sabía si aguantaría una pelea ahora mismo.

-Que bien, ni hecho adrede chupasangres… así no tengo que ir a buscarte hasta esa morada de sanguijuelas.

-Jacob, no sabes las ganas que tengo de que intentes matarme para poder tener una excusa, pero no va ser ni hoy ni aquí, ¿entendido? No vamos a hacerle daño a Bella.

-Estoy seguro de que en un futuro me lo agradecería.-Dijo, con una sonrisa de oreja a oreja, pero en sus ojos se veía la amargura y el odio puro que sentía por Edward.

-Vale, pero en el presente va a sufrir así que no.

-¡BASTA YA! –Me harté- ¡Vete a la mierda Jake!, ya puedes largarte porque aunque mates a Edward no me iría contigo ¡NUNCA!

El dolor le crispó la cara a Jacob, dejándole una mueca de angustia. Durante un segundo pude ver miles de emociones, dolor, pena, sufrimiento, pérdida, rabia, odio, asco, más pena, más dolor…

Y se esfumó .En cuanto se marchó me arrepentí de mis palabras.

-Bella, no sufras, él piensa seguir luchando. Sólo le has enfadado y ahora peleara más sucio, pero no está enfadado contigo, me odia más ahora, que no ha podido matarme.

-Edward, vete. Cuando maduréis los dos, hablaré con vosotros, mataros si queréis.-Pero solo yo sabía que mentía, no quería que se mataran, Edward creyó mis palabras y como a Jacob anteriormente su cara se crispó por el dolor. Me dio tiempo de verlo justo antes de cerrarle la puerta en las narices.

Me estaba portando mal con él, no se merecía ese trato, pero ¿a cuántas personas iba a hacer daño esta mañana? Soy un monstruo.

Quería a Jacob demasiado como para apartarlo de mi vida, pero debía hacerlo. Así que cogí el teléfono y llamé.

-¿Diga?-Contestó Billy.

-mm… Hola Billy, ¿está Jake?

-No Bella, ha salido.

-Oh, vale gracias. Adiós.

Sabía que era mentira, Jacob no quería hablar conmigo. Normal. Me encaminé a la Push.

-¡Oh! Hola Bella, te he dicho que Jake no est...-No le dejé acabar, me fui directa al cuarto de Jacob.

-Mierda Bella, ¿qué haces aquí? – No podía creer lo que estaban viendo mis ojos, una chica, alta, morena de piel y con el pelo negro como el carbón y los ojos verdes, me miró con aire de superioridad desde los brazos de Jacob.

-¿Quién es esta Jackie?-Dijo con una voz empalagosa.

-mm… esta es Bella Swan, ya te hablé de ella.-En su voz había un tono de amargura.

-¿Quién eres tú? – Pregunté

-Soy Natalie.

La chica me recorrió de arriba abajo con esos ojos verdes que daban vértigo y al verla con él sentí una punzada en el pecho… ¿Celosa?

-Bella, será mejor que te marches.-Jacob me estaba echando.

-Solo venía a decirte que lo siento por mis palabras de antes, pero no, no lo siento. –Y me fui, con una falsa sonrisa de triunfo en la cara. En realidad estaba hecha polvo.

En cuanto crucé la frontera con los Quileute Alice apareció con el Volvo de Edward.

-Bella, ¿pero tú estás mal de la cabeza? Que querías, ¿qué le diese un infarto a Edward?- A pesar de que estaba de mal humor, me hizo gracia ese comentario… ¿Un infarto a un vampiro?

-Alice se acabó todo, Jacob ha encontrado a una chica, ya no va a molestarnos.

-Bella, se que estás muy triste y te entiendo, Jacob es muy amigo tuyo, pero Edward lo está pasando muy, pero que muy mal. Ve a hablar con él.

Y, cómo no, otro imprevisto.

-¡Largate Jacob, se acabó, no quiero saber nada de ti!

-Bella, no es lo que parece - Siempre esa excusa cutre que dicen todos- Natalie es solo una amiga, nada más.

-¿Quién te ha pedido explicaciones? Y anda mira, lo mismo que seré yo durante toda tu miserable vida, ¡SOLO UNA AMIGA!

-Venga ya, estabas celosa, lo he visto en tus ojos. Y no creas que me he rendido tan fácil.-Y me plantó un beso.

Y otro imprevisto, Edward llega justo en ese momento, en el momento en que le atizo un puñetazo a Jacob y me vuelvo a romper la mano, que guay.

-Alice, llévate a Bella… y tu chucho, ven a por mí, lo deseo fervientemente. Va a ser en defensa propia Bella, lo siento. Aunque si no arremetes tu Jacob Black-Dijo su nombre con asco- Lo hare yo perro asqueroso.