Hola… hoy continuare con mi historia. He tratado de mejorarla. Gracias a -chan por sus consejos y observaciones ;). Aquí va.

Ulquiorra no sabia que estaba haciendo, tenia a la niña entre sus brazos la verdad es que jamas había abrazado a otra persona que no sea su madre, la tenia ahí, con el, la podía sentir, era muy clalido ese sentimiento, le agradaba pero no iba con su personalidad y menos con su apariencia. Habia comenzado a sentie afecto por orihime en verdad era una niña muy agradable y encantadora, solo esperaba poder hacer el papel de padre. Sentia que esa pequeña niña lo había cambiado de alguna manera.

-Orihime creo que hemos tenido un largo dia hoy y pues será mejor que te acuestes.- dijo mientras alejaba a la niña de su pecho.

-Si señor Ulquiorra- dijo esta sonriéndole y dejando escapar una lagrima.

-Eh Orihime, no hace falta que me digas asi solo llamame por mi nombre, porque estas llorando?-Ulquiorra temia haber hecho algo mal."Diablos porque potra vez llora? Que se supone que tengo que hacer? Es muy impredecible…

-Esta bien Ulquiorra, es solo que nadie me había abrazado desde que me separaron de mi hermano… se sentía como si el me hubiera abrazado. Gracias por haberme aceptado.- dijo Orihime mientras se limpiaba las lagrimas que habían quedado en sus mejillas.

-Solo acuéstate ya es tarde.- dijo mientras se levantaba e iba al cuarto de Orihime para abrirle la puerta, la niña entro y solo dijo.-Buenas noches.

-Gracias Ulquiorra, buenas noches duerme bien.

La verdad es que esa niña le caia bien, creo que había despertado su lado paternal. Ya eran como las 2 de la madrugada pero no podía dormir mas bien pensaba en Orihime…no sabia nada de ella, no había conversado con ella sobre que había pasado con ella, con su familia, porque estaba sola.

Estaba sumido en sus pensamientos, no se dio cuenta que había una sombrita asomandose en su habitación.

-Ulquiorra…no puedo dormir… escuche un ruido extraño y tengo miedo.-dijo la niña con su peluche en la mano.

-Eh?- que diablos! Que hacia ella en su cuarto? Wow en verdad esa niña lo sorprendia… pero no era correcto que ella duerma a su lado. No. Pero tenia miedo y entonces que haría.

-Ulquiorra.- dijo una vocesita con miedo.

-Eh si pasa.- dijo ulquiorra mientras se sentaba en la cama.

-Puedo dormir aca?- dijo Orihime temerosa.

-Si, tranquila no pasa nada.

Ulquiorra se levanto de la cama y se dirigio al sillón del costado de la cama, jalo una colcha y se acostó ahí, mientras observaba a Orihime subirse a su cama y acurrucarse en su almohada. Recien pudo conciliar el sueño luego de verla descansar.

Pasaron 4 años desde que había adoptado a Orihime, Ulquiorra había sido ascendido en su nuevo trabajo en la clínica, era un magnifico doctor. Mientras tanto Orihime había crecido, era una buena alumna en su instituto, en verdad ulquiorra estaba orgulloso de ella, se habían vuelto muy unidos, demasiado. Orihime había crecido en físico, ya no tenia el cuerpo de una niñita, mas se asemejaba a una mujer a pesar de no serlo aun. Eso a Ulquiorra no le gustaba, ya que varias miradas se posaban en ella y eso lo hacia hervir de la ira, siempre trataba de acompañarla a todos lados, jamas la dejaba sola hasta era un padre sobreprotector se podría decir.

-Ulquiorra ya llegue!- decía Orihime que llegaba del colegio.

-Que tal te fue?- dijo Ulquiorra mientras servia el almuerzo.

-Bien! Otra vez saque una buena claificacion!- decía muy alegre mientras abrazaba a ulquiorra.- eh ulquiorra mas bien quería ver si hoy podíamos ir de compras es que necesito comprar algo…

-Eh si como quieras Hime, que necesitas comprar?- dijo ulquiorra mientras le servia limonada a Orihime.

-Mmm necesito…nuevos brasieres es que los que tengo no me quedan muy bien…

-Oh eh claro- dijo ulquiorra, porque diablos se estaba sonrojando? Hime era su hija como padre no debería hacerla sentir mas incomoda.

Terminaron de cenar y orihime se cambio el uniforme, se alisto y espero a Ulquiorra en la sala del departamento. Ulquiorra salio y fueron hasta el centro comercial. Orihime lo guio hasta la sección de ropa interior femenina, Ulquiorra se sentía incomodo… simplemente estando ahí.

-Eh disculpa…donde están los brasieres de talla d?- le pregunto a la encargada mientras sus mejillas se coloraban de un rojo intenso, Ulquiorra no pudo evitar oir y pues se sorprendio de la talla, la verdad es que Orihime había desarrollado sus pechos mas rápido que volando, eso le moelstaba demasiado, si pudiera la encerraría y no dejaría que nadie jamas la vea con esos ojos de lujuria.

Orihime cogió media docena de coloridos sostenes, unos con puntos, otros con rayas y de diferentes colores. Ulquiorra los pago y se los dieron en una bolsa.

-Disfrutelos con su esposa, es muy bella en verdad.- le dijo la cajera mientras le guiñaba un ojo.

-Eh, no es mi esposa, es mi hija.- ulquiorra maldijo por lo bajo, felizmente Hime no la había oído.

Luego pasearon por las tiendas con orihime y fueron a comer helado, a la misma heladería del primer dia que salieron juntos, el primer dia que la conocio.

-Ulquiorra esta es la misma heladería que vinimos hace cuatro años!- dijo Hime con una sonrisa en su rostro, se veía muy feliz.

-Si Hime, que helado quieres?- le pregunto.

-Quiero uno con chsipas de chocolate, con fosh, con chispitas de caramelo de diferentes colores, con un wafler.- Dijo Hime mientras se lo repetia a la encargada de los helados.

-Hay Hime jamas vas a cambiar- dijo mientras daba una carcajada de la risa que sintió, adoraba ver a orihime feliz.

-Ulquiorra ya te había dicho que te vez muy lindo cuando sonries verdad? Te queda mejor sonreir .- Le dijo dedicándole una sonrisa radiante.

-Muy bien aquí esta tu helado linda, dijo la encargada, mientras se dirigía a Ulquiorra.

-Señor, disfrute mucho a su esposa, la verdad es que es muy linda. – le dijo de la mejor manera pero maldición ella no era su esposa! Era su hija!.

-Es mi hija.- Dijo Ulquiorra muy serio mientras iba en dirección a la mesa en donde se encontraba Orihime y su gran helado colorido.

Se sento frente a ella, la observaba comer, parecía muy hambirenta o es que lo comia con muchas ganas. Hime comia con gran entusiasmo mientras le dedicaba sonrisas de vez en cuando. Ya casi se había comido todo el helado, a ulquiorra no le sorprendia porque sabia que orihime no era de las que comían poco, ella se alimentaba bien y mantenía su figura.

Pero al terminar no se había dado cuenta que tenia una manchita de chocolate cerca de su labio inferior. Ulquiorra se inclino hacia delante y con su dedo, muy delicado, le limpio aquella manchita.

-gracias Ulqui! Le dijo mientras le dio un beso en la mejilla.

-De nada, Hime. Creo que ya podemos regresar.

Orihime voltio al escuchar que alguien entraba a la heladeria,