Sintió esas "mariposas" en el estómago cuando lo vio llegar, el mundo se le congeló, su respiración se entrecortó y las piernas flaquearon un poco, todo eso y más causó en ella con tan solo su presencia. Rin acababa de convencerse, no tenía escapatoria, esto era distinto, era algo que no controlaba.

Lo vio cruzar la pista acompañado de dos sujetos más, iba a paso lento, sensual, dominante, calculador con la vista fija en una mesa, donde suponía que lo esperaban sus "compañeros". Rin jugueteó con sus dedos y por una fracción de segundo podría jurar que sus miradas se cruzaron, por una fracción de segundo todo lo demás desapareció dejándolo sumergida en una sublime gracia.

El primer día que lo vio se convencía así misma de que era hora de dejar de fantasear con cuanto chico le sonriera, era hora de ser madura, dejar de ser soñadora, plantar los pies en la tierra y mantenerlos firmes hasta que llegara " el indicado". Se lo repetía una y otra vez, hasta convencerse a sí misma, al fin y al cabo ya habían pasado tres días desde que las clases comenzaron e iba por buen camino. Sonrió triunfadora, sentía que todos sus ideales se realizarían, ese sería su año, no más llantos ni dramas, no más chocolates, no más kilos extra por cualquier tonto. Ese sería su día, no había duda. Caminó algo rápido por los corredores, ya eran las seis y media de la tarde, se había quedado hasta tarde consiguiendo unos apuntes en la biblioteca y ahora le tocaba caminar sola por esos corredores aterradores hacia su dormitorio. Maldijo en voz baja, debió irse con Kagome y Sango cuando tuvo la oportunidad.

Se había perdido en sus pensamientos, cuando lo vio, era hermoso, perfecto. Frotó sus ojos con la mano que tenía libre y dudó por unos segundos temiendo que fuera producto de su imaginación, cuando comprobó que su mente no le jugaba ninguna mala pasada, sintió los colores subirle al rostro, las piernas flaquearon, las "mariposas" revolotearon por todo su estómago y la sonrisa de tonta tomó protagonismo. Con algo de nerviosismo se pasó la mano por el cabello, tratando de acomodárselo lo más que pudo, practicó frases en su mente como para iniciar una conversación. ¿Tienes hora?, linda tarde ¿no crees? Y mil frases más, su cerebro trabajó a toda velocidad, mientras sus atolondradas piernas acortaban camino, cuando estuvo a punto de abrir la boca para iniciar una " especie de conversación" él simplemente pasó por su lado sin siquiera mirarla y se alejó del lugar dejando a una Rin bastante afectada.

Lloró desconsolada los dos días siguientes, andaba como alma en pena por los corredores, causando más de un comentario desafortunado hacia su persona pero no fue hasta que oyó una conversación en el baño de mujeres que su estado de ánimo cambio

¿Estas segura Kagura?- Pregunto Kanna mirándose al espejo

Claro que si tonta- masculló Kagura mientras se retocaba el labial- Seshomaru es el hermano de Inuyasha, el nuevo, el que está en último año y si Kikyo puede tener a Inuyasha echo un idiota yo puedo hacer lo mismo con el otro Taisho

Eso es diferente, yo dudo que un tipo así se involucre con alguien menor, además por lo que Kikyo contó, él e Inuyasha son algo parecidos

Ese es el punto- comentó remangándose un poco la falda- Si llevar a Inuyasha a la cama no es una tarea muy fácil , Seshomaru será un reto- dijo mientras se pasaba la lengua por los labios- A mí me encantan los retos

Tú nunca cambiaras- sentenció divertida- ¿Está soltero?

Claro que sí y antes que cualquier idiota me lo gane lo invitaré a la fiesta de bienvenida, si está cortado con la misma tijera que Inuyasha, no se negará al fin y al cabo un caballero no le hace tremendo desplante a una dama como yo- dijo muy divertida

Kanna sonrió

Volvamos a clase Kagura, luego sigues fantaseando con Seshomaru

A Rin se le iluminó el rostro, ya había olvidado lo de hace días, aún había una posibilidad, quizás aún podía hacer que se fijara en ella, tan solo debía adelantarse a Kagura. Sonrió y se miró al espejo, su plan de mantener los pies sobre la tierra no iba más, acababa de despegar.

Seshomaru no estaba muy cómodo con toda esa bulla, no podía creer que era "obligatorio" asistir a ese tipo de eventos, aún no entendía cuál era la idea de "confraternizar" con gente sin cerebro, los únicos que podrían disfrutar de ese tipo de eventos eran los playboys de Inuyasha y Miroku. Divisó su mesa y camino a paso lento, como si le pesara el cuerpo, ahí estaba Kagura, con una sonrisa provocadora, instigadora y hasta algo malévola, tomó asiento a su lado, besó su mejilla y la observó por unos instantes, llevaba demasiado maquillaje al igual que la tal Kikyo y Kanna.

Suspiró, sería una noche larga, demasiado, le dirigió una media sonrisa a Kagura y se acercó hasta su oído

Iré por unos tragos a la barra- informó mientras se levantaba

Kagura lo sujetó por el brazo

Los puedes pedir aquí, en cualquier momento viene el mesero, quédate aquí conmigo- pidió mirándolo a los ojos

Veras muero de sed y prefiero hacerlo yo ¿qué gustas?

Una margarita – sentenció soltándolo del agarre

Seshomaru dio media vuelta y caminó hasta la barra, aún no se creía como había accedido a que ella sea su pareja esa noche, maldijo la hora en que acepto, malditos "códigos de caballeros"

Lo vio acercarse y perdió el control de su cuerpo, las mariposas revoloteaban con más fuerza, sus manos sudaban, las piernas temblaban y aunque se encontraba sentada sentía un terremoto debajo de ella, buscó la mirada de apoyo de Kagome pero esta le daba la espalda mientras discutía con el barman por otro trago, Seshomaru se colocó justo a su costado pero sin mirarla, su semblante no transmitía mucho, parecía frio, pero para ella aún seguía siendo perfecto.

Jugueteó con sus manos un rato mientras el barman lo ignoraba por hablar con una joven que estaba algo bebida, le exasperaba esperar, estuvo a punto de gritar para llamar la atención del inepto barman cuando sintió que alguien lo observaba, giró y se encontró con dos hermosos ojos cafés intensos, profundos. La muchacha miró hacia el suelo mientras su cara se convertía en un tomate, Seshomaru apostaría cualquier cosa a que esa muchacha tenía problemas mentales, parecía ida, como si de repente se hubiera desconectado, se inclinó un poco, tomó su barbilla y lo obligó a mirarlo

¿Te encuentras bien?

Rin se sonrojo aún más

¿Necesitas algún tipo de ayuda?

Rin asintió débilmente, miró hacia la salida esperando que él lo entendiera, no era capaz de articular palabra

Seshomaru fijo la vista en la dirección a la suya y entendió todo.

Rin se puso de pie con algo de dificultad, Seshomaru al notarlo colocó una mano en su diminuta cintura, la atrajo hasta su cuerpo y la ayudo a mantenerse estable mientras empezaban la travesía para salir del lugar. Cuando lograron su objetivo Rin tembló ante el contacto del aire helado contra su piel, Seshomaru lo notó al instante y le colocó su casaca. Rin aspiro el aroma varonil y sonrió como boba unos instantes.

Seshomaru se separó de ella por unos segundos para poder pararse en frente suyo y sujetarla por los hombros

Mantente de pie mientras consigo un taxi, así no puedes ir hasta el colegio, ¿de acuerdo?

Rin asintió nerviosa

Seshomaru espero unos segundos hasta que divisó un taxi acercarse, se sintió aliviado, lo detuvo e intercambió algunas frases con el chofer se giró a ver a la chica y camino hacia ella, debía volver o Kagura lo mataría.

Las mariposas en el estómago de Rin se movían con furia, trataban de trepar hasta su garganta, sudaba frio, y las piernas comenzaron a temblarle, instintivamente se llevó una mano hasta su boca y la otra la colocó en el pecho de Seshomaru, lo empujo débilmente, él no la entendía y la tomó por los brazos.

Pasó en un segundo… Rin se inclinó como si su columna se hubiera roto y vomitó en los pies de Seshomaru.

Seshomaru se quedó sin habla, acababan de vomitar sobre sus zapatos y parte de su pantalón. Rin se irguió aún mareada y lo miró apenada. Las emociones de Seshomaru se encontraban en una montaña rusa, de la sorpresa acababa de pasar al enojo.

¡¿Pero qué demo… - no terminó la frase pues vio a la chica llorar, las lágrimas escapaban a gran velocidad de sus hermosos ojos

Perdóname, perdóname- repetía una y otra vez mientras lloraba

Seshomaru se exasperó, la muchacha no paraba de llorar y eso le molestaba demasiado, suspiró y en un acto tan impropio de él la abrazó, la mantuvo pegada a su pecho mientras su respiración se normalizaba, acariciaba su melena negra con ternura, por un instante todo se detuvo.

Rin podía escuchar los latidos de su corazón, lo que emocionaba muchísimo al suyo, levantó la mirada y se centró en esos ojos dorados que la miraban tiernamente.

Ambos se perdieron por un instante en sus miradas hasta que el claxon del auto los hizo regresar a la realidad

Será mejor que subamos al auto- dijo separándose de ella- ¿Vamos?

Rin asintió, Seshomaru tomó su mano y la guio hasta que entró en el auto y luego él la imitó

El camino fue corto ya que el internado quedaba muy cerca, ambos no habían cruzado palabra, lo que ponía aún más nerviosa a Rin, Seshomaru la ayudo a bajar del auto, pagó y le agradeció al hombre. Una vez solos, la miró y le dedico una sonrisa fugaz.

¿Dónde está tu cuarto?

Rin se ruborizó al instante haciendo que Seshomaru sonría abiertamente

12B- dijo ella sin mirarlo

Seshomaru asintió, colocó su mano derecha en su cintura y caminaron en esa dirección. Cuando llegaron a la puerta de su habitación Rin se detuvo en seco y lo miró.

Juro que te pagaré – prometió señalando el pantalón y los zapatos

Seshomaru negó divertido

No hace falta- afirmó- No nos hemos presentado soy Seshomaru Taisho- dijo mientras sonreía

Rin Tamakeda- se apresuró en decir- He estropeado tu noche, te pido mil disculpas

Con una disculpa basta Rin, soy yo quien debe disculparse por haber reaccionado mal. A decir verdad te estoy muy agradecido detesto frecuentar lugares así- dijo encogiéndose de hombros

Rin asintió nerviosa

Buenas noches Rin- dijo Seshomaru mientras depositaba un beso en su mejilla para luego irse

Rin entró a su cuarto rápidamente y se aferró a la casaca de Seshomaru mientras aspiraba su perfume

Sintió como si golpearan su cabeza con un martillo, el maldito despertador no paraba de sonar, lo lanzó lo más lejos posible y volvió a cerrar los ojos, dormiría un poco más, solo un poco, luego iría a ver a Inuyasha… Inuyasha… Inuyasha… ¡DEMONIOS!

_ Flash back_

¿Por qué no te puedes quedar?- preguntó mientras se paraba de puntitas y enredaba sus manos en su cuello

Porque estas ebria- dijo divertido mientras le robaba un beso – Además el prefecto pasará por los cuartos, créeme es una tradición. Esta fiesta solo es un pretexto para poder deshacerse de algunos alumnos

¿Deshacerse?

Si pequeña ebria- dijo volviéndola a besar- Te imaginas si "encuentran" a alguien haciendo "cosas" que se supone que no se hacen- dijo muy divertido poniendo las manos en su cintura y atrayéndola más a él

Kagome rio

¿Entonces todo esto es un complot?

Ya lo entendiste- sonrió - Con "ese cuento" se fueron muchos, solos los nuevos caen- dijo encogiéndose de hombros- Yo te he salvado- mordió su oreja

Eres mi salvador- continuó su juego

Inuyasha sonrió

Kag recuerda que mañana tenemos clases, ¿sí? No llegues tarde, eso solo significaría problemas con la dirección y perder puntos en las materias, pondré tu despertador una hora antes de lo normal- dijo sonriendo

Eres todo un experto en estos temas

Así es, todo esto es un plan que viene desde el horripilante director ¿porque crees que hicieron la fiesta entre semana?, ten por seguro que mañana habrá una fila inmensa en dirección, no te quiero ver ahí, ¿de acuerdo?- pregunto besándola

De acuerdo- afirmó

_Fin del Flash back_

Kagome soltó un grito ahogado y se paró de la cama, caminó un par de pasos y golpeo a Sango que dormía plácidamente, causando un alarido de dolor en ella

¿Qué pasa?- pregunto molesta- ¿Por qué me molestas?

Kagome suspiró y se sentó en la cama

Debes levantarte, tenemos clases

Sango la miró como si fuera un alíen

¿Estás loca?- pregunto sobre sentándose- ¿Qué persona inhumana permitiría eso?

Kagome le conto el fragmento de conversación que tuvo con Inuyasha y el rostro de Sango se desencajó

Ahora que lo dices Miroku dijo algo parecido

Kagome la miró divertida y sonrió.

Arriba, aún tenemos tiempo para arreglarnos- dijo mientras se paraba y era observada por Sango

Sango suspiró

Está bien pero antes tomare una aspirina, la cabeza me explotará en cualquier momento- protestó

Que sean dos- dijo sonriéndole- Llamare a Rin

Miroku se anudaba la corbata, mientras veía a Inuyasha colocarse el saco

Tener clase después de una fiesta como la de ayer es una mierda- protestó- El comedor abrirá hasta el almuerzo, ¿dónde tomaré desayuno?

Inuyasha sonrió mientras se anudaba el nudo de la corbata frente al espejo

Toma – dijo mientras le lanzaba un paquete de galletas- Esto es algo

Miroku las tomó en el aire y luego se acercó hasta él

Estas muy feliz hoy- comentó

Demasiado- dijo mientras sonreía radiantemente

Pues no eres él único a pesar de que "esto" de las clases debería ser ilegal yo también soy feliz- dijo sonriendo mientras la imagen de Sango cruzaba por su mente

No hace falta decirlo, tenemos cara de idiotas- soltó Inuyasha riendo

Miroku asintió

Llamaron a la puerta, haciendo que las chicas se sobresaltaran

Kagome ve tú aun no encuentro mi zapato izquierdo- dijo irritada Sango

Kagome abrió la puerta y se encontró con una somnolienta Rin que se frotaba los ojos

Gracias por recordármelo de las clases- dijo sonriendo

No hay nada que agradecer- contesto Kagome dulcemente

Sango se colocó su zapato se dio una mirada al espejo y les sonrió

Vamos.

Corrieron lo más rápido que le dieron las piernas y se detuvieron en la puerta del salón, se examinaron mutuamente por última vez y entraron, tal como lo suponían no había casi nadie. Inuyasha sonrió al ver a Kagome, se cubría la cabeza con los brazos tratando de dormir un poco más, se dirigió hasta ella y se inclinó hasta la altura de su pupitre

Buenos días pequeña dormilona- dijo mientras jugaba con un mechón de su cabello

Kagome alzó la vista y se perdió en esos preciosos ojos dorados

Buenos días- saludó

Inuyasha esbozó una sonrisa y tomó su rostro entre sus manos, se acercó hasta ella y tal como lo hizo la primera vez, rozó sus labios lentamente, para luego besarlos, suave, lento, haciéndola derretirse ahí mismo, el beso se hacía cada vez más intensó hasta que él se separó y colocó su rostro a escasos centímetros del de ella, dejándola aturdida y con ganas de más

¿Ya estas despierta?- pregunto con una sonrisa- ¿O necesitas que siga despertándote?

Kagome sonrió e Inuyasha besó su sonrisa, haciéndola soltar un suspiro entre el beso. Estaba maravillado. Kagome era perfecta, dulce, tierna, sensible, celosa, era magnifica. Sabía que todos los ojos se habían posado en ellos y que el chisme no tardaría ni media mañana en ser divulgado pero a él le importaba un reverendo cacahuate.

Kagome se separó de él, con las mejillas sonrosadas, los labios algo hinchados y entreabiertos y los ojos brillosos

Ya estoy despierta- susurró solo para él

Inuyasha sonrió

Entonces he cumplido mi misión- besó fugazmente sus labios y luego se irguió, dio un par de pasos y se sentó en su lugar.

Sango tenía los ojos como platos, no lo podía creer ¿que tanto se perdió anoche? Al recapitular los acontecimientos sintió como el rubor se extendía por sus mejillas, le dio una mirada fugaz a Miroku quien ya estaba sentado en su lugar. Los recuerdos de ayer eran magníficos, el baile, los besos; ¡Los besos! Se tapó la cara con sus manos y trató de normalizar su respiración, no podía volver a mirar a Miroku a la cara, la vergüenza era más fuerte que ella.

¿Te encuentras bien Sango?- preguntó tranquilamente

Sango se congeló. Bajo sus manos, giró el rostro, lo miró y asintió.

Miroku sonrió tiernamente.

Perdóname Sango con el espectáculo que acaba de dar Inuyasha se me olvido por un instante- comentó mirando el techo y colocando el dedo índice en su mejilla

¿Olvidar que?- preguntó sin entender

Miroku sonrió, se inclinó en su asiento, le hizo a Sango una seña para que ella también se inclinara un poco, orden que obedeció de inmediato. Miroku sonrió, tomo su cabeza y la besó.

Sango se derritió en ese lugar, no había nadie más, acababa de tocar el cielo.

Ya extrañaba tus besos- dijo entre besos Miroku

El timbre los separó bruscamente.

El maestro ingresó al salón con una sonrisa burlona al comprobar que no se encontraba ni la mitad del alumnado.

Bueno jóvenes empecemos la clase- dijo burlón

La clase transcurrió entre las explicaciones del profesor, números a la enésima potencia, raíces cuadradas, logaritmos y todo lo relacionado a la "tortura matemática"

De vez en cuando Kagome se encontraba con la mirada cómplice de Inuyasha por unos segundos y sonreía como boba, Sango intentaba prestar atención pero no entendía absolutamente nada, era el infierno, ¿de dónde salían tantos números y porque habían letras? Sango quería echarse a llorar, el maldito profesor explicaba el tema como si estuviera contando el final de alguna novela, pero ella se había perdido todos los capítulos y ahora andaba perdida.

Rin moría de sueño, necesitaba dormir un poco, se la pasó soñando despierta desde que él se fue, agradecía al maquillaje que las ojeras y la factura de la noche anterior no hicieran presencia en su rostro. Había tomado dos aspirinas antes de ir al cuarto de Kagome pero aún así la cabeza la estaba matando, no entendía ni un quinto de la clase así que se limitaba a fingir que miraba al frente y copiar algunas cosas de la pizarra. Observaba de vez en cuando a Inuyasha y a Kagome, estaba sorprendida, los vio besarse (como todos los que estaban ahí) tan apasionados, tan dulces, por un momento imaginó a Seshomaru besándola así, se sonrojó y soltó una risita irónica, después del "incidente" había perdido toda posibilidad. Aunque en el salón se respiraba "amor" (después de los besos de las dos parejitas) Rin solo respiraba angustia, ¿qué haría cuando lo volviera a ver? Se escondería, se escabulliría, desaparecería. Sonrió no sería muy difícil ¿o sí?

Kikyo estaba al borde del colapso nervioso, el maldito despertador no había sonado y eso solo significaba "ver al imbécil del director". Gritó colérica y les lanzó una mirada asesina a sus "amigas". Maldita sea ¿acaso no podía ir peor? El idiota de Inuyasha la había dejado sola en la pista mientras se largaba tras la santurrona y ahora debía ver al director, no asistir a clases sin justificación era estar en castigo durante tres semanas, puntos menos en las asignaturas, tareas extras, reprobar exámenes porque los muy lame botas de los profesores tomaban exámenes de "esos temas" Caminó en círculos por la habitación hasta que su móvil sonó. Fulminó a Kagura con la mirada y esta inmediatamente tomo el móvil y vio de que se trataba.

Kagura no creía lo que sus ojos veían, ¿ese era Inuyasha besando a la nueva?, el mensaje traía la foto y debajo de el se leía: Taisho con nueva conquista, Te cambiaron Kikyo. El mensaje no tardó en llegar a los celulares de todo el internado.

Kikyo le arrancho el móvil de las manos y se encontró con la nueva "bomba", fue como si un baldazo de agua fría le cayera encima, leía y releía una y otra, y otra vez, no lo creía. Ahora era la burla de todo el colegio y todo por esa maldita resbalosa. Pero esto no se iba a quedar así, estaba muy equivocada si pensaba que le iba a ganar a Inuyasha tan fácilmente. Le acababa de declarar la guerra y guerra iba a tener y ella sabía muy bien que todo se valía en la guerra.

Salió furiosa de la habitación seguida por Kanna y Kagura, caminaba por los corredores echa una fiera, quien se atreviera a ponerse en frente suyo corría el riesgo de ser desintegrado. La gente comenzó a murmurar, a soltar risitas irónicas mientras sostenían sus celulares. Kikyo se detuvo en seco, cansada y a punto de explotar y aplaudió sarcásticamente

Veo que disfrutan de este momento, vale me parece bien pero eso no quita que sigo siendo la chica más popular de este maldito internado, "esto" no quita que ustedes- señalo a las mujeres- me sigan teniendo envidia, sigan deseando ser como yo, aunque lo nieguen todos lo saben y ustedes- señalo a los hombres- no han dejado de desear que este bajo sus sabanas, así que sigo siendo mejor que ustedes y este "capricho" de Inuyasha le durará un par de días y algunas lo saben ¿ o me equivoco?- comentó burlona- Al final siempre regresa a mi así que evítense sus comentarios estúpidos.

Kikyo siguió su camino con una sonrisa triunfalista mientras por dentro ardía. Llegó hasta la oficina del director, más de la mitad del colegió hacía fila para verlo, se salteó la fila y pasó haciendo caso omiso a los reclamos.

Buenos días señorita Kikyo- saludo el director- veo que usted es una de los tantos alumnos que olvidaron las clases del día de hoy.

Señor director, con todo respeto, yo soy la capitana de animadoras, la que ha conseguido más trofeos para la escuela que los de cualquier equipo, soy hija de quien aporta una gran cantidad de dinero para este colegio, creo que merezco un trato diferente

El director sonrió

Sabe las reglas

Y usted sabe la facilidad que tengo para crear problemas donde no los hay- dijo guiñándole un ojo

¿Me está amenazando?

Tómelo como quiero, si usted no hace una excepción para mí, Kagura y Kanna, dejó a las animadoras y usted pierde los auspiciadores y el invicto en el torneo, pierde el apoyo de mi padre y se queda solo con el de los Taisho que aunque sé que es la misma cantidad que aporta mi padre no le conviene ¿no es verdad? Sus gastos extraoficiales se verían afectados

Kikyo no hace falta llegar a las amenazas

¿Entonces?

¿Cuándo no he sido justo contigo? Tú y tus compañeras están exoneradas del castigo.

Kikyo sonrió

Muchas gracias director- dijo sonriéndole y saliendo del lugar.

Kikyo le dedicó una sonrisa a Kagura y a Kanna y se encaminaron hacia la habitación.

Por fin el timbre había sonado, la tortura acabó.

¡COMIDA!-gritó Miroku apenas escucho el timbre, causando la molestia del profesor y la risa de sus compañeros

Todos salieron del salón y Kagome tomo a Rin de la mano.

¿Quieres almorzar con nosotros?- preguntó

Rin asintió

Miroku, Inuyasha vengan al gimnasio, el entrenador convocó reunión urgente- dijo atolondrado un muchacho mientras corría al gimnasio

Miroku miró a Inuyasha con ganas de echarse a llorar, mientras Inuyasha lo arrastraba al gimnasio.

¿Pueden ir guardando sitio?- preguntó mirando a las chicas

Las tres asintieron.

No dieron ni tres pasos cuando Rin se puso pálida, ahí estaba él, caminando en su dirección, las piernas flaquearon un poco e instintivamente se escondió detrás de Kagome quien soltó una risita

¿Te encuentras bien Rin? El cuco no estudia aquí- soltó divertida

Rin colocó sus manos en sus hombros y reposó la cabeza en su espalda

¿Qué te ocurre Rin? – Sango intervino

Seshomaru seguía caminando hacia ellas, alzó la mirada y se cruzaron, agachó la cabeza y apretó con más fuerza a Kagome

Te llevaremos a enfermería- sentencio Kagome- debe ser por los tragos de anoche, Sango es la culpable

Sango la fulminó

Pero no fue necesario la voz chillona de Kagura la salvo, se le había plantado en frente a Seshomaru y parecía reclamarle, Rin respiro aliviada, soltó a Kagome y sonrió

No fue nada, es solo el estrés, no entendí ni una palabra de la clase

Ay Rin si es por eso no te preocupes yo me perdí desde que el profesor nos dijo el tema- dijo Sango guiñándole el ojo

Muy bien, si estamos todas bien, vamos- dijo Kagome feliz

Pero la felicidad de Kagome se esfumó en tan solo un segundo.

Kikyo estaba para frente a ella y la miraba de arriba abajo con desprecio.

¿Deseas algo?- preguntó Kagome fastidiada

Kikyo sonrió y negó.

No, solo estoy tratando de adivinar que vio en ti mi novio- hizo énfasis en la última palabra

Kagome la miró confundida por unos segundos

Pues no tengo el gusto de conocer a tu novio- dijo encogiéndose de hombros

Kikyo se relamió los labios.

Claro que lo conoces "querida" hoy lo estuviste besando, es que tu madre no te ha enseñado que ser una zorra no es bien visto.

A Kagome le hirvió la sangre, no dejaría que la insultara a su antojo y menos frente a todo el público que tenían.

¿No tienes algo que hacer Kikyo? No sé algo como ir a revolcarte con cuanto hombre pase, así se te pasa el mal humor- atacó Rin provocando la sonrisa de Seshomaru

Kikyo sonrió.

Ay Rin, ¿ahora eres la defensora de las "resbalosas"?- pregunto jugando con su cabello

¡Yo no soy ninguna resbalosa! Y creo que confundes las cosas "querida" pensé que ayer te había quedado claro cuando Inuyasha te dejo sola en la pista de baile para ir por mí- sonrió

Sango le sonrió triunfadora

Ya lárgate ¿no?- atacó Sango

Kikyo la miro como si fuera un insecto

Solo busca un par de revolcones, y si lo que creo es cierto tu nula experiencia lo ahuyentara al segundo encuentro- dijo divertida

Kagome fue retenida por Rin y Sango mientras Kikyo se acercó hasta su oído

Solo eres su juguete nuevo, ni siquiera te ha dicho que son, eres una pobre tonta que cree que tiene algo especial

Kikyo soltó su veneno y se fue

Aquí no hay nada que ver, ¡largo!- grito Sango ahuyentando a todo el tumulto de gente

Seshomaru caminó en dirección a Rin y cuando pasó por su lado soltó divertido

El que se debería esconder soy yo y aquí me vez valiente, buscándote- Seshomaru siguió su camino y desapareció del campo visual de Rin

Las tres estaban sentadas en la mesa, Kagome no había articulado palabra desde el enfrentamiento con Kikyo. Fue Rin quien hablo.

Anoche conocí al hermano de Inuyasha- comento causando que ambas muchachas la miraran- Me escondía de él- dijo mirando sus manos- Anoche yo, vomite en sus zapatos

Sango y Kagome estallaron en risa de tan solo imaginárselo, Rin se les unió al ver que cierta forma era gracioso.

No sabía que Inuyasha tuviera un hermano- comentó de repente Kagome

Ni yo- agrego Sango

Rin las miro con una sonrisa

Conozco a Inuyasha desde que estudiamos aquí, prácticamente toda mi vida, es un buen chico Kagome, lo sé porque lo ha demostrado infinidad de veces y sé que hoy le brillaban los ojos cuando te miraba- comentó Rin

Kagome le agradeció con una sonrisa

Vamos Kag acaso no vez que estamos en las mismas condiciones, mírame a mí con Miroku- dijo tapándose la cara y fingiendo llorar

Ambas rieron

Al menos ustedes no vomitaron encima suyo- suspiró Rin causando la risa estrepitosa de sus amigas- Lo mejor será ir con calma al fin y al cabo ¿qué más puede suceder?

Ni siquiera sé que somos- masculló Kagome

Inuyasha jamás había besado a nadie frente al internado, solo lo hizo con...- Rin callo.

Kikyo- completó Sango causando que la fulminaran con la mirada

Vale, vale, será mejor no torturarme con su pasado, mejor pasemos a ti Rin

¿A mí?

Si, debes disculparte de alguna forma por lo de ayer con el hermano de Inuyasha

¿Disculparme con Seshomaru?- pregunto

Ya sé, salgamos este fin de semana los seis, invítalo Rin- dijo emocionada Sango

Rin se sonrojo, no podía hacerlo

¿Estás loca Sango?

Sango asintió

O lo haces tú o yo lo hago en tu nombre y si no me crees pregúntale a Kagome lo persuasiva que puedo ser- le guiño el ojo

Rin miró a Kagome que asentía divertida.

Entonces está decidido, el plan "Invitando al chico vomitado" en marcha- comento emocionada Sango

¿Invitando al chico vomitado? ¿No se te ocurrió algo mejor?- pregunto Kagome

Sango se encogió de hombros y estallaron en risa

Madre siempre te has quejado de que nunca quiero estudiar, que soy una decepción y ahora que he decidido hacerlo ¿no me apoyarás?

La mujer lo observó al detalle un par de segundos

Las clases en ese lugar ya empezaron Bankotsu, no entiendo porque deseas internarte

Madre te lo ruego, hare que te sientas orgullosa pero por favor has todo lo que este en tus manos, estoy seguro que a mi padre le fascinará la idea, es uno de los colegios más respetados del país

Al igual que el tuyo- sentenció su madre

Madre sé que separarme de ti me dolerá en el alma pero es para forjar mi futuro, te suplico no me cortes las alas, estoy decidido a ser mejor persona- completó el discurso mientras la miraba a los ojos

Está bien Bankotsu hablare con tu padre, irás a estudiar a ese lugar hijo mío- dijo saliendo del lugar

Bankotsu soltó una risilla, recuperaría el amor de Kagome de eso no había duda.

Inuyasha palideció al enterarse del "espectáculo" que armó Kikyo y fue lo más rápido que pudo a la cafetería, ahí vio a Kagome riendo con Sango y Rin, suspiró aliviado y se acercó hasta ellas seguido por Miroku.

Kagome sonrió al verlo, sonrisa que devolvió Inuyasha, quien la hizo pararse de la silla para sentarse él, cosa que causó la risa de todos los presentes, cuando Kagome fue a coger una silla, él la jaló y la sentó en sus piernas causando un sonrojo de parte suyo.

¿Qué quería el entrenador?- preguntó Sango

Deja el equipo- respondió Inuyasha algo fastidiado

Miroku se dedicó a explicarle a Rin y Sango como se los había hecho saber y la falta de profesionalismo de su parte y todas las cosas que pensaba

¿Estás bien Kagome?- pregunto Inuyasha a su oído

Kagome se tensó, ya sabía lo de Kikyo

Si- contestó sin mirarlo

Ya te he dicho que aprendas a mentir- susurró

Kagome sonrió

No me interesa que es lo que te haya dicho, yo soy muy feliz estando a tu lado Kagome y quizás sea apresurado pero quiero estar siempre a tu lado- dijo mientras depositaba cálidos besos en su hombro

Kagome se emocionó y derramó algunas lágrimas

Entonces no soy solo una aventura, ¿verdad?- dijo mirándolo a los ojos

Inuyasha se sorprendió ante la pregunta y luego le dedicó una tierna sonrisa para después secar sus lágrimas

Ay pequeña tonta, tú nunca serás una aventura para mí, Kagome hace tres semanas que nos conocemos, quizás no te puedo jurar amor eterno como Romeo que se enamoró al instante de Julieta y quizás tampoco puedo escribir y recitar las grandes frases que los hombres dedicaban a sus amadas- la abrazó más fuerte por la cintura- Pero desde que te conocí no has salido ni un instante de mi mente, desde que te besé caí rendido ante ti, y créeme que esto es algo nuevo para mí pero tengo la seguridad de que ambos estamos destinados a estar juntos. Perdóname si no te digo que te amo- pidió- Quiero que cuando te lo diga ambos lo sintamos, que cada parte de mi cuerpo lo grite a mil voces, por ahora me haces el hombre màs feliz y quiero hacerte la mujer más feliz sobre la faz de la tierra y si tengo que pelear con dragones, monstruos y todo lo horrible que hay en este mundo, lo hare por ti- dijo sin dejar de mirarla a los ojos

Kagome lo besó con ternura, con pasión, se había derretido con esas palabras. Inuyasha era lo que ella soñó y más. Se sentía tan segura a su lado y por él ella era capaz de pelear con dragones, monstruos y con la bruja de Kikyo, por momentos como esos lo valía.

Se separaron y se sonrieron, mientras los muchachos aplaudían, Sango estaba muy emocionada y miraba a Miroku impaciente, mientras él se rascaba la cabeza y sonreía, Rin estaba al borde del llanto mientras sonreía y aplaudía como si hubiera ganado un Oscar.

Pero que romántico resultaste- bromeó Miroku

Tu deberías aprender- reclamo Sango molesta

Inuyasha y Kagome rieron.

En fin Inuyasha dinos, ¿qué cosas le gustan a Seshomaru?- preguntó Sango

Inuyasha y Miroku se miraron extrañados

Y ¿ cómo para que quieres saber?- preguntó Miroku algo molesto

¡Que te importa!- Sango estaba molesta

Inuyasha miró a Kagome quien sonreía dulcemente y a una Rin echa un tomate, Inuyasha le dedicó una sonrisa a Rin al entender y esta se sonrojó aún más

Muy bien ¿Qué quieren saber?- preguntó

Holaaaaac:

Disculpen por actualizar hasta hoy :c tuve un pequeño accidente con mi dedito y se me hizo una tortura escribir, pero ya todo en orden, espero les guste este capítulo, lo hice con mucho cariño. Dejen sus reviews prometo no tardarme tanto en actualizar. Graciaaas por leer.