Residencias Milenio

Apartamento 5-C

Los vecinos de Serena la dejan sola para que se ambiente mientras Zafiro duerme antes de acompañar a las chicas a comprar.

La rubia entra a la alcoba y conecta su portátil antes de sentarse a leer la carta de Haruka.

"-Amiga:

Después que habláramos en el parque quedé con la duda de tu interés de marcharte de Tokio apresurada y a mitad del semestre. Si, se me pasó por alto, llámame tonta pero luego de dejarte recordé que aún faltan unas semanas para que termines el semestre y el verano aún no llega.

Escucharte hablar duro cuando te pregunté por el hombre que había puesto ese brillo hermoso en tu mirada días antes, me hace sospechar que algo malo ocurrió entre ustedes y que la intención es escapar de él."

Serena comienza a llorar y busca un pañuelo mientras lee lo expresado en el papel. Cierra los ojos abrazando la carta

-Si supieras que no huyo de él porque Darien no me quiere –Habla con la carta - nunca me quiso, huyo de mí misma, quiero estar en un lugar donde nadie me conozca y me señale como una cualquiera.

Respira varias veces antes de continuar leyendo

"Se que no tengo derecho de reclamarte ni exigirte que me cuentes lo que sucedió, pero quiero que sepas que cuentas conmigo de manera incondicional. Si hay que golpear a alguien estoy dispuesta a sostenerlo mientras tú lo haces.

Ríe entre las lágrimas por las palabras de su amiga

"Los gastos de condominio y servicios son deducidos de la cuenta de mi esposo anciano como llamas a mi amado Soishi.

Te dejo algo de dinero y mi tarjeta para las emergencias como aprendí de tu padre ,para que sobrevivas mientras piensas que hacer.

Recuerda que más que amigas somos hermanas y te quiero mucho, mucho, mucho.

Estaré conectada el jueves a las 23:00 hora de Tokio por lo que espero hablar contigo para que me cuentes lo que te sucedió en realidad ¡Y no quiero mentiras o te daré la paliza que te ofrecí cuando estabas en tercer grado y no quisiste darme tu almuerzo!

Nos estaremos viendo después que atienda mis obligaciones en el complejo

Con Amor de tu hermana y amiga

Haruka"

Va a doblar la carta pero unas líneas al pie de ésta llaman su atención

"Postdata:

Espero que mientras estés en casa conozcas a uno de esos militares que el uniforme le quede para quitárselo lentamente y luego untarlo con crema batida….."

Ruborizada por lo último Serena guarda la carta en el sobre.

-¡Haruka! Nunca dejarás de bromear con esas cosas –Imagina a su amiga riendo a mandíbula suelta mientras escribía las líneas libidinosas.

Saca el dinero, es suficiente para pasar unos días pero necesitará buscar un empleo de medio tiempo. Desocupa la mochila y ve que en su apuro no metió casi nada, por lo que deberá comprar un suéter grueso, botas, dos jeans y varias blusas para combinar, anota en un papel la lista de artículos personales.

Como no tiene jabón ni champú decide solo cambiarse la ropa y es cuando recuerda algo importante. Apresurada anota en el papel comprar sin falta la píldora del día después. Si la marcó para que no olvidará odiarlo, no tendrá un hijo de un monstruo.

Sin percatarse de que las horas se le pasan volando hace planes hasta que suena el timbre

-Hola –Le dice un platinado de ojos verdes mirándola de pies a cabeza –Soy Yaten Kou, tu vecino del 6-B y quería saber si quieres tomar un café conmigo.

Serena no puede dar crédito a sus palabras.

Primero el del 5-A la llama carne fresca y ahora éste se cree que le hace un favor al invitarla a un café.

Va a responderle negativamente pero las puertas del elevador se abren permitiendo salir a Zafiro.

-Hola Kou –Lo saluda frío antes de dirigirse a Serena -¿Lista para salir?

-Sí, déjame ir por mi bolso –Le contesta antes de sonreírle educada a Yaten –Gracias por tu ofrecimiento pero quedé en salir con él.

-Entonces será otro día, adiós linda –Da la vuelta y camina al apartamento del 5-B –Hasta la vista Black –Se despide de Zafiro con mala cara.

La rubia va por su bolso y aborda el elevador escoltada por el militar que en ese instante lleva ropa negra. Menos mal que Haruka no está con ella porque la estaría empujando hacia él.

En el piso 4 las puertas se abren y abordan Mina que no la ve por estar detrás de Zafiro y dos jóvenes de cabello oscuro y ojos azules muy parecidos entre sí. No saludan sino que ignorando a Zafiro le dan la espalda.

La mujer está maquillada exageradamente para la hora de la mañana y es unos centímetros más baja que su gemelo quien solo viste un conjunto deportivo negro y rojo con zapatos deportivos negros, no se dignan a mirarla por lo que agradecida se mantiene escondida detrás de Zafiro.

Extrañamente Mina se mantiene en silencio y con la vista fija en la pantalla digital.

Las puertas se abren y los hermanos salen rápidamente y es cuando Mina habla por fin.

-Los hijos de leviatán en persona –Señala a los gemelos –Hoy amanecieron peor que nunca.

-¿Qué sucedió ahora? Zafiro la interroga mientras les permite salir antes de hacerlo él.

-Que los llamaron para que sean los encargados de la recreación en las clases de verano de los hijos de los oficiales de la base y ya habían planeado viajar a París –Observa a Serena por fin –Hola Serena, no te vi, es que eres tan pequeña que te escondes con facilidad en cualquier lado.

Serena le sonríe agradeciendo su ayuda para hacerla olvidar su desgracia.

-Hola Mina ¿Son tus hermanastros?

-Lamentablemente debo decir que si. Él es Seiya y la malvada que se le parece Fighter .Esperaba librarme de ellos y ahora debo tenerlos en casa.

-¿Por qué no se niegan? –La intriga todo allí.

-Porque este conjunto residencial se rige bajo normas militares –Zafiro le explica - por lo tanto ellos como hijos de militares deben acatar las normas o no pueden optar por uno de los apartamentos a los que tienen derecho.

-Por eso nos extrañó que Soishi Tomoe adquiriera una propiedad acá –Mina le dice pensativa mientras caminan hacia la camioneta gris de dos tonos propiedad de Zafiro –Debe tener mucha influencia

-O el trabajo que está haciendo ahora es muy importante para que el Ministerio de Defensa le haya aprobado la compra.

Serena observa la camioneta último modelo, no es acorde con un vigilante, Zafiro se da cuenta de su confusión y ríe apenado.

-No soy el vigilante de la puerta si es lo que piensas, es que todos debemos cumplir la guardia una vez al mes y anoche justamente me tocó a mí. Mi trabajo real está en la base y soy el instructor de táctica de artillería pero esta semana los novatos fueron dados de permiso durante setenta y dos horas.

-¡Oh! –Le sorprende saber que está junto a alguien con tan extraño cargo – ¿Y eres soldado raso?

-Zafirito es Coronel pero no usa las insignias cuando hace guardia para no hacerse el importante –Mina le comenta –Es igual que Amy, no les gusta presumir.

Abordan el vehículo, Mina se sienta detrás dejándole el puesto de copiloto a Serena.

-¿Dónde está Amy?

Salen detrás del auto rojo deportivo de Seiya.

-Nos espera en el Centro, tuvo que llevarle unas cosas a mamá al hospital.

-Y de allí nos veremos frente al centro comercial, tiene de todo –La chica suelta su cinturón y se acerca a Serena –Encontrarás desde un alfiler hasta la discoteca más amena.

-Lo siento pero no soy dada a los trasnocho ni los lugares ruidosos, soy de las personas que se quedan en casa viendo televisión y comiendo helado… En este lugar será tomar bebidas calientes.

Zafiro se detiene al ver que el auto de Seiya les hace obstáculos y se baja del deportivo.

-Oh, oh problemas, mejor me oculto –Mina se agacha detrás del asiento de Serena justo cuando Seiya toca el cristal junto a la rubia.

-¡Te bajas de esta camioneta ya y regresas…! -Guarda silencio cuando ve que la acompañante de Zafiro no es Mina

-¿Sucede algo Kou? –Con expresión inocente Zafiro le pregunta, haciendo que Serena voltee al rostro en dirección opuesta a Seiya y sonría divertida -¿Conoces a la señorita para que la trates así?

-No… no, disculpe señorita, pensé que era otra persona –Apenado se excusa -¿Vive en el edificio?

-Si, mientras mi familia regresa de Irak.

Seiya sonríe soberbio recostándose en la puerta mirándola interesado.

-Entonces nos veremos más seguido… ¿Cómo dijiste que te llamas? –Le pregunta seductor.

-No te he dicho, Soy Serena Tsukino.

-Serena, lindo nombre nena.

Zafiro pone los ojos en blanco, conociendo a Seiya ya sabe que se lanzará a conquistarla para después pregonarlo.

-Te agradezco que no llames nena a mi novia en mi presencia y retira tu auto que vamos tarde.

Mina desde atrás ahoga un gemido de asombro y una risa de victoria mientras Serena observa a Seiya con cara indescifrable.

-¿Es tu novia? ¿Tan pronto?

-Su cuñado es el Teniente Coronel Soishi Tomoe y nos conocemos de hace tiempo.

-¿El ingeniero Soishi Tomoe? –Serena asiente en silencio, Seiya se retira del vehículo y se dirige a ella respetuosamente –Esas son palabras mayores hasta para mí. Bienvenida señorita Serena, fue un placer conocerla.

Camina apresurado a su auto y lo aparta del camino.

Avergonzado Zafiro se disculpa.

-Lamento haber dicho eso pero…

-No te preocupes, fuiste mi salvador, ya estaba pensando si golpearlo en el ojo o en la nariz.

-Yo que tú le hubiera dado en la nariz para torcerla –Mina sale de su escondite y vuelve a acomodarse entre ellos –Y si Fighter se metía le dabas en el ojo.

Serena se siente sucia por lo sucedido con Darien y ser tratada como un objeto la hace sentir peor.

-Esta mañana llega aquel que me llamo carne fresca…

Zafiro deja de mirar la carretera para observarla sorprendido.

-¿La llamaron así?

-Fue Diamante –Mina le informa.

-Después el otro que toca a mi puerta creyéndose lo mejor del planeta me ofrece un café como si me hiciera un favor –Continúa Serena acomodándose el cabello.

-Ese debió ser Yaten -Mina dice celosa, en serio deberá fijarse en alguien más si no quiere perder su tiempo y salir herida –Oye Zafirito ¿Crees que podamos pasar por la universidad a ver si salió el listado de los nuevos ingresos?

-Solo después de almorzar, Amy preparó un buen desayuno pero para niños de cinco años –El hombre se queja.

-A decir verdad también tengo hambre –Ruborizada Serena confiesa –Pasemos primero por la farmacia y luego al restaurante de comida rápida más cercano.

-¿Estás enferma?

-No tengo ni una píldora en caso de dolor o fiebre, ni antialérgicos o mis cosas personales.

-Entonces la primera parada será la farmacia –Zafiro asiente cuando entra a la ciudad y busca el establecimiento –Esperaré afuera y aprovecharé de llamar a Amy.

-Está bien.

Junto a Mina entra a la farmacia y se dirige al farmacéutico mientras Mina observa el aparador.

Pide las medicinas y todo para la salud bucal en voz alta pero le muestra el papel en silencio al dependiente que asintiendo va a buscar el pedido

-Las instrucciones están en la caja, esta marca es efectiva un ochenta y nueve por ciento.

-Gracias –Ruborizada y avergonzada paga recibiendo los medicamentos va por Mina –Listo, ahora a comer.

La otra rubia se ha dado cuenta de la compra pero prefiere guardar silencio respecto a eso.

-Oye Serena ¿Tienes padres o hermanos aparte de Soishi y su esposa? –Estudia su tensión, es como si estuviera huyendo de algo… o de alguien.

-Los tengo pero quiero estar sola sin que nadie me atormente.

-¿Y tienes novio o un esposo? –Ahora se fija como se apaga sumirada y se detiene.

-¿Viste lo que compré? –Está a punto de llorar.

-No es problema mío, pero creo que deberías tomártela antes de que sea demasiado tarde, no le diré a nadie así que puedes respirar tranquila.

Toma una botella de agua de la nevera de la puerta y va a pagarla para luego regresar con Serena que lee las instrucciones.

Zafiro se asoma para saber por qué tardan tanto y ve la caja que tienen, observa como Serena se toma la dosis botando luego el empaque vacío. Va a salir pero la escucha hablar al borde del llanto.

-Descubrí que la vida puede ser muy cruel, no tengo excusa para lo que hice, pero me dejé llevar por la ilusión falsa de un hombre que me trató con amor y caballerosidad hasta que obtuvo lo que quería, después me llamó fácil y otras cosas crueles, por eso tuve que irme, no podía verle la cara a mis padres después de lo que sucedió ni encontrármelo en el camino –Las lágrima se deslizan por sus mejillas,

-¿Tu hermana lo sabe?

-Por la carta que me envió tiene la sospecha, yo solo quiero morirme –Se abraza a Mina y llora desconsolada,

-Cálmate Serena que nos están viendo,

Indignado Zafiro abandona la farmacia y espera dentro de la camioneta,

¿Quién puede tener la sangre fría de hacerle daño a una mujer de manera que ella tenga que huir y abandonar todo por su culpa?

Le gustaría tenerlo como blanco en la maniobra de entrenamiento..

Está ensimismado que no se da cuenta que las jóvenes salieron hasta que Serena abre la puerta y aborda sin mirarlo. Mina también está silenciosa y no es normal en ella.

-¿Vamos a comer? –La rubia asiente en silencio con la mirada fija en el tablero.

-Oye Zafirito, mejor pidamos la comida para llevar y regresemos que Serena de repente no se sintió bien.

-Si se siente mal entonces así será –Le entrega su teléfono a Mina –Llama a Amy y dile de los nuevos planes.

-No se cuando me regresarán mi teléfono –Se queja Mina -¿Tienes teléfono? –Le pregunta a Serena tocándole el hombro negando ésta en silencio.

Compran la comida y vuelven a casa, Serena se ha mantenido silenciosa y con la cabeza gacha desde que salieron de la farmacia.

-¿Tienes televisión? Le pregunta el hombre en un intento de que hable pero ella solo niega con la cabeza.

-Trae el tuyo mientras Serena y yo servimos la comida –Le dice Mina en el ascensor –Y si tienes una botella de vino será bien recibida.

-Muy bien, de todas maneras siempre está apagado –Se abren las puertas en el quinto piso y las chicas salen –Bajaré en un momento.

Serena busca las llaves y abre la puerta entrando al apartamento.

-Gracias por todo Mina… -Comienza a disculparse.

-No comiences a decir que soy una buena persona porque te golpearé por dañar mi imagen –Le advierte riendo –Mira que han sido años de esfuerzo y dedicación para hacerme la fama de traviesa.

Se sientan juntas en el sofá.

-¿Por qué te comportas así?

-Porque Seiya y su Némesis desde que llegaron me hicieron la vida imposible, así que yo aprendí a cobrármelas delante de quien fuera, cuando están con Yaten se creen más duros por lo que también él entra en los castigos.

-¿Pero cómo eres en realidad?

-Tranquila con los que me respetan como persona, por ejemplo Amy y Zafiro son especiales al igual que Lita pero el resto no los soporto, casi muero cuando me enteré de la boda de mi amiga con ese nerd de Taiki, solo por ser hermano de Yaten ya me cae mal.

-Porque a ti te gusta Yaten… -Serena observa como se ruboriza.

-Se que es estúpido esperar por él, desde los dieciséis he estado colada por ese pedante pero no me hace nada de caso

-No lo mires más y concéntrate en tu ingreso a la universidad y aprobar –Le aconseja –A mí me funcionó hasta que lo conocí… -Baja la mirada y entristece.

-Olvídalo Serena, no vale la pena, y aunque te haya hecho la maldad, no le des el gusto de hacerlo victorioso, cada vez que lloras, cada vez que entristeces por su culpa le estás dando poder para arruinarte la vida.

Serena piensa en sus palabras observando el cielo por la ventana, si, es momento de retomar el control de su vida y sus sentimientos.

Suena el timbre y camina a la puerta mientras Mina busca los platos, Zafiro se encuentra con un televisor plasma y una botella de vino tinto.

-Acá está, ¿Dónde lo coloco?

-En la alcoba, nada como ver televisión desde la cama –Mina da las instrucciones –Luego vienes a descorchar la botella.

-Pensé que mamá estaba en el hospital –Ironiza el hombre camino a la alcoba.

-¡Te escuché!

Minutos después están los tres a la mesa degustando unas enormes hamburguesas con papas fritas y ensalada riendo por los chistes de Mina.

Serena ruega poder olvidar todo lo sucedido, sobre todo implora sacar a Darien de su corazón…