Capítulo 3
Isabel
Era lunes por la mañana, después de la reunión de anoche en el nuevo Verdemar con el Rey Ricardo sobre Ethan, no supimos que pensar.
Estábamos en el salón de reuniones y todos sentados y Ethan al lado del Rey Ricardo con su rostro cubierto por la capa de su chaqueta negra sus ojos azules brillaban llenos de ira.
–Bien, ya que estamos todos reunidos podemos dar por comenzada la sesión.
La voz del Rey siempre era reconfortante a pesar de la tensión del ambiente. Arkarian estaba a mi lado, Matt al otro lado. Shaun, Jimmy, Dillon, Neriah junto a Matt estaban también en la sala. La mayoría un poco extrañados al ver a Ethan del lado del Rey Ricardo.
–El asunto por el que esta noche estamos aquí es por una Noticia que quizás pueda cambiar el rumbo entre nosotros y no quiero que piensen que no conté con ustedes en la decisión de Dartemis.
– ¿Qué tiene que ver mi padre en esto, Milord? –comento Matt un poco extrañado.
–Mucho, Matt. Más de lo que imaginas…En fin. Ethan, piensa dejar la Guardia y Verdemar.
– ¿Eso no puede ser verdad, Ethan? –Comento Shaun mirando a Ethan, que lo miro con un destello de ira– ¿Qué es lo que te sucede? ¿Porque no nos explicas que te pasa y…?
Sentí un cosquilleo de miedo y Arkarian me miro levemente y apretó su mano con fuerza, luego escuche su voz en mi cabeza: "Ethan ya sabe la verdad, Isabel" me estremecí al verlo ponerse de pie inclinando la cabeza al rey Ricardo quien asintió mientras tomaba asiento.
– ¿Por qué replicas algo como si no supieras lo que sucede? ¿Crees que no se lo de Rochelle? –espeto y luego se volvió para verme, luego miro a su alrededor con una sonrisa que me provocaba algo de miedo– ¿A que temían, eh? Fueron capaces de decirle la verdad al traidor de Carter y acusar a Rochelle de traición aun sabiendo sus pensamientos, agradezco a Arkarian que le haya apoyado más que yo. Y agradezco al rey que él la haiga acogido, al igual que Lorian pero el resto solo desconfiaron de ella hasta el final.
– ¡Ethan! Nosotros no deseábamos que le hicieran daño y…
– ¡Cállate! –Espeto y miro a Matt interrumpiendo sus palabras– ¡Tu más que nadie sabía lo que sucedería al igual que Isabel! ¡Sabias que te necesitaba y aun así...! ¡Dios creías que te quitaría a Rochelle antes y nada de eso era cierto! Pero tú lo hiciste con otro de tus amigos…Y aun así ¿deseabas ayudarla? ¡Eso no era más que basura!
Matt miro cabizbajo y se mordió el labio de frustración, Arkarian se levantó tratando de tranquilizar a mi hermano. Ethan se volvió al rey y se inclinó musitando palabras en voz baja. Luego se levantó y nos miró de soslayo.
–Yo no tengo nada más que hablar con ellos, Milord. Me retiro, mis disculpas por mi comportamiento.
Ethan se alejó entre las sombras, y sentí una fuerte oleada de poder. Matt tomo asiento y Neriah se acercó a consolarlo, sentí pena por mi hermano pero Ethan no nos debía haber hablado así. Hicimos lo que pudimos y…
–Ahora, después de esta breve reseña. Creo que conocen sus motivos por los cuales dejara la Guardia ¿No es así?
–Eso no es motivo alguno, lo suficientemente racional…
–Isabel–comento mi hermano interrumpiendo mis palabras–. ¿Qué cambiaría si Ethan se queda dime? Podría terminar incluso en contra nuestra y lo sabes. El mismo no desea eso y por ello lo pidió en el tribunal anoche.
No supe que pensar quizás Ethan nos estaba protegiendo de su propio carácter, suspire y mi corazón se encogió al pensarlo. Si quizás le hubiésemos dicho sobre la flecha a Ethan, ¿hubieran cambiado las cosas?
–Ethan perderá su memoria en un par de días–comento el Rey interrumpiendo nuestros pensamientos–mientras, no vendrá a Verdemar y esperara cada noche por el veredicto de Lord Dartemis.
– ¿Eso tiene algo que ver con la prueba que coloco, Milord? –comento Matt un poco sorprendido.
–Sí, Ethan paso con honores y tu padre Matt dio su palabra al tribunal y a Ethan de lo mismo.
–Por lo menos no termino haciendo algo malo–comento Neriah un poco contenta, y la tensión se alivió en el ambiente.
–Sí, quizás…–comento Shaun un poco preocupado.
–Shaun, temo que deberás cuidar mucho de Ethan porque según Lord Dartemis, vio que puede decaer en una depresión sin precedentes que llegara a trastornarlo como años antes de entrar a la guardia. A tal grado que podría hacer una locura.
– ¿A qué se refiere, Milord?–comento con un tono de preocupación.
–Suicidio…
Culminamos la sesión tensos por el horror de saber anoche sobre tal desastre con nuestro amigo y Dillon miro un poco incómodo al sentir algo en Ethan, quizás podría saber que piensa pero no soy vidente de la verdad. Y saber que nuestro amigo estaría en peligro al momento en que dejara la guardia no era bastante alentador, ¿Estaba tan desesperado Ethan como para hacer eso?
Me levante tarde y mire el reloj… ¡Oh Dios, es Tarde! Las clases comenzarían dentro de poco.
–De nuevo llegaras tarde como de costumbre, Isabel–comento Matt uniformado en la mesa tomando una tostada, mientras tenía apoyada una mano y Neriah a su lado con una sonrisa de pie en la puerta de entrada–. Dejaras el autobús
– ¿Y tú qué? –Espete mientras lo miraba furiosa– ¿No llegaras tarde, verdad?
– ¿Tu qué crees, eh? –comento en tono burlón y miro con suavidad a Neriah–.Te dejo Isabel ¿Nos vamos, Neriah?
Ella asintió con una sonrisa y se despidieron de Jimmy que también salía y me entregaba el desayuno, agradezco a Dios que él está con nosotros y a Dartemis.
–Vayan con cuidado, ¿Eh? –Comento sonriendo y subiendo al auto–. Nos veremos luego chicos.
El auto arranco y se alejó de la casa en dirección opuesta a la escuela, y subí corriendo tras Neriah y Matt que tomaron asiento uno junto al otro, Neriah al igual que yo tenemos el factor de no envejecer a partir de los dieciocho y eso será pronto…
Entramos a la escuela y a nuestras clases correspondientes, cuando entro en la clase de historia veo a Ethan en el asiento junto a la ventana. Tome asiento a su lado y me ignoro en el caso, desde la desaparición del profesor Carter en el Inframundo la escuela contrato a uno nuevo en la asignatura.
¿Cómo podía haberse enfadado tanto con nosotros? Me siento mal y en este banco de madera un poco incomoda, trato de poner en orden mis pensamientos y debía pensar la forma podríamos reconciliarnos con Ethan después de todo se olvidara de todo en unos cuantos días y nuestra amistad dañada por algo como eso no es lo mejor. Aun sus palabras resonaban en mi cabeza y quizás si hubiera tratado de detener a Rochelle y si no hubiésemos desconfiado de ella…
Sonó el timbre y en medio del tumulto de adolescentes en el receso aparecen Neriah junto a Matt y Dillon con ellos, a pesar de que Neriah y mi hermano vienen agarrados de la mano, se le ve un poco incómodo a Dillon más distante de Matt aun creo que le gusta Neriah pero al hacer las paces con Matt no hace nada para intervenir en una relación con el Inmortal de mi hermano.
–Hola Isabel–comenta Neriah con una sonrisa y sus mejillas sonrosadas.
–Hola chicos…–mi voz suena apagada y triste.
Mi hermano nota lo extraña que estoy y veo que trata de leer mis pensamientos, sin darme cuenta los he dejado abierto a cualquier vidente de la verdad y al parecer vio algo que le molesto y entristeció. Tras unos minutos más al final dice:
–Voy a tener que hablar con Ethan, desde lo de Rochelle ha cambiado mucho y nosotros aun lo necesitamos, aun dudando que el hechicero de Lathenia ande por ahí y puede ser una amenaza que está latente.
Asiento y aun el sentimiento de culpabilidad por no evitar la muerte de una persona me carcomía, apenas me tenía como a su amiga al igual que Neriah y sabía que podría morir y el motivo de su muerte, aun así la deje ir herida y sola por los pensamientos de dudas de los demás…Pobre Rochelle.
–No fue tu culpa, Isabel–comento Neriah leyendo mis pensamientos–. ¿Quién hubiera pensado que allí la esperaba Marduke?
–Es verdad–comento Dillon–Es un milagro que estemos hoy aquí, así que animo ¿Si?
–Es verdad lo que dice Neriah y Dillon, Isabel. Así que no quiero volver a escuchar una palabra o un pensamiento al respecto. Sabes muy bien que era cuestión de tiempo que sucediera algo.
Sus palabras eran reconfortantes y me levanto en camino a clase de ciencias, a pesar de saber que Ethan está en casi todas mis clases aun no puedo evitar echarle una mirada para saber cómo esta, siempre desvía su mirada a la ventana donde un cielo despejado junto al iluminado sol inundan de calor las aulas.
Ahora después de un par de horas de terminada la clase nos dirigimos a historia donde el Señor james comienza la clase y Ethan no está de tan buen humor, doy un paso y otro y otro…hasta sentarme a su lado y me paso toda la clase mirándolo y sin dar señales de vida para querer hablar.
"No es mi día con Ethan"
Al culminar la clase y levantarme sabiendo que no me hablara, siento que alguien me jala el brazo. Me vuelvo para ver y es… ¡Ethan! Sus ojos azules con un destello de determinación, hacen que un cosquilleo pase por mi cuerpo.
–Isabel…Quiero pedirte disculpas.
–Ethan…
–No. Déjame terminar, Isabel–irrumpió mis palabras y tome asiento mientras me soltaba–Veras me he comportado de tal forma que he pagado los platos rotos contigo y lo siento. De verdad, quiero que entiendas que Rochelle no te hubiera culpado por nada…
"Si tan solo la hubiera detenido…si le hubiera insistido a Arkarian y a mi hermano que me dejaran ir…"
–Isabel, no te culpes–comentó y una sonrisa se esbozó en su rostro. ¡Sonrió! Que bello ¡por fin! Es genial volver a ver el animado amigo que conocí dispuesto a ir a cualquier peligro, Y luego sentí un golpe en la frente de sus dedos y me acaricie el rostro–. Deberías de cuidar tus pensamientos ¿Sabes?
– ¿Huh? ¿Ethan…?
Asintió sin más y se levantó del asiento tomo la chaqueta negra que ahora usaba y salió del salón, Salí tras él hacia el pasillo y… ¡ya no estaba! Quizás había usado sus alas de nuevo para salir rápidamente sin ser visto. Después de todo, la mayoría del personal se había ido hacía ya más de veinte minutos.
Han pasado dos días desde que no veo a Arkarian a solas, quiero hablar con el sobre La ceremonia de despedida de Ethan por parte de Lord Dartemis, quiero ver sus hermosos ojos violetas que a pesar de todo aún me cautivan, su cabello azul y pasar con el todo el tiempo, miro la hora y consigo seguir a Matt que iba en camino a las salas de Arkarian. Después de entrar y llegar al salón, donde Shaun, Jimmy, Dillon, Matt junto a Neriah, buscando a Arkarian con mis ojos me replica con su dulce voz:
-Tenemos problemas.
Ethan
Esa mañana desperté con los labios entre abiertos, sonreí. Enfrentarme a mis peores pesadillas y saber que Rochelle estaría a mi lado en unas semanas era mi éxtasis. Cada noche podría verla y sentirla a mi lado, la reunión de anoche solo extendió mi ira con ellos, no quiero odiarlos pero… ¡Dios!
Me erguí al ver que aún no había amanecido, y veía en la lejanía algunas nubes de tormentas, pronto comenzaría el invierno. Debía ir a la escuela dentro de una hora y me dirigí al cuarto de baño tome la ducha más larga de mi vida, tratando de tranquilizarme.
Quizás mi padre estaría desconcertado con mi actitud de anoche, tome el morral con los libros dispersos desde el viernes por la noche. Pronto recibiría La ceremonia de Dartemis, y con solo ver el anillo en mi dedo me recorría un cosquilleo por todo el cuerpo ¿Acaso estaba amplificando mis poderes? La sensación de algo más fuerte recorrió mi cuerpo y sentí elevarme por un instante, mi respiración agitada…caí de rodillas, no podía soportarlo tanto, mientras el pequeño reloj en la mesilla explotaba nuevamente. ¡Dios, ¿Qué me estaba pasando?!
Sentí miles de voces venir a mi mente y trataba de no escucharlas, de repente escuche una voz familiar en mi cabeza era…mi padre. Sus pensamientos de dudas, carcomían su mente pensando en lo que sucedió anoche. Bueno ahora no importaba, Salí de la habitación y observe el anillo… ¡Nadie debe verlo!
Tome un par de guantes negros, y me los coloque sobre las manos. No extrañaría a nadie después de todo la escuela era un caos gracias a los desajustes del pasado y muchas cosas habían cambiado tan drásticamente. Salí con el suéter blanco por fuera y tome la chaqueta negra de un lado de mi brazo.
– ¿Ethan, vas a desayunar? –pregunto mama mirando de soslayo mi apariencia.
–Claro, ¿Por qué no debería desayunar con una chica tan guapa? –comente sonriente.
Mama se sonrojo y sonrió.
– ¿De cuándo acá mi hijo se ha vuelto tan atrevido?
Sonreí y camine al mesón de la cocina de una forma sensual y atrevida, apenado pero lleno de una confianza que antes no mantenía. El desayuno estaba puesto en un exquisito plato de porcelana de los favoritos de mama, tome asiento y me incline observándola en el fogón mientras bajaba con un par de guantes de cocina algún tipo de comida.
–No sé, ¿será cuando me di cuenta de lo bella que eres mama?
– ¡Oh, que atrevido! –comento mientras se llevaba la mano a la cara–, Pero solo estoy para tu padre, ¿Oíste?
Soltó una sonrisita, y coloco un plato sobre la mesa. El sol apenas comenzaba a ingresar desde hace media hora por la ventana de la casa, y mama traía un mantel blanco sobre ella para cocinar. Tomo asiento a mi lado y sirvió el desayuno con tranquilidad se quedó perpleja al divisar los guantes negros.
– ¿Y para qué son los guantes, hijo? –Pregunto curiosa– ¿Tienes frio?
Explicarle algo que no entendería podría desconcertarla, en ese instante papa apareció en el marco de la puerta y el ambiente se puso tenso. Tomo asiento junto a mama y yo me levante después de morder uno de los panecillos que mama me había servido.
–Voy tarde, mama. Hablaremos luego.
Camine en dirección a la salida, y cerré tras de mí la puerta. El viento soplo suave y me hizo tranquilizar, abrí mis ojos y una imagen delante de mí apareció… ¡Lathenia!
Camino hacia la escuela por un atajo en el bosque, la perseguí tratando de alcanzarla ¿Cómo podría volver alguien de la muerte? Su cabello rojizo se distinguía con su silueta esbelta mientras caminaba lentamente y se detenía en la pared que daba al colegio. Se volvió a mí con una sonrisa y se dispersó en miles de luces que se movían en el viento elevándose al cielo.
¿Qué había sido eso? Me salte la paredilla y mire que apenas estaban entrando, ingrese a la clase sin más y algo en Lathenia me hacía pensar en lo hermosa que era ¡¿En qué rayos estoy pensando?! …me encuentro con Isabel y la ignoro por completo al pasar de largo, Quizás me debo disculpar con ella por lo del sábado. Sera en hora de descanso sin duda, si es que Matt o los otros no están cerca.
Después de algunas horas en clase, que de verdad se pasen rápido para que anochezca y ver de nuevo así fuera en mis sueños a Rochelle, no me importa qué clase de Ceremonia coloque Dartemis la hare sin rechistar solo por ella lo haría y agradezco a Dios por ello.
El timbre de receso ha sonado y debo hallar a Isabel, pedirle disculpa no sabría cuánto sufrió ella al saber sobre la muerte de Rochelle antes de que sucediera y sin poder evitarlo. Isabel está en un banco y sola, quizás podre disculparme con ella y…
Todas estas emociones desaparecen al ver como Matt, Dillon y Neriah se acercan desde el otro lado. La saludan con una sonrisa y eso me enfurece, mis intenciones se esfuman y solo me embarga una ira transcendental. Era extraño… ¿Por qué me enojaba con ellos? Y recordé lo frustrante que era que ellos ¡Me habían mentido! Suspire y me aleje en otra dirección, y poco a poco me fui calmando.
Los demás alumnos que caminaban alrededor centrados en sus asuntos y a las que no les importaba nada a excepción de algo que tuviera que ver con ellos. Aún estaba charlando de lo sucedido hace meses con respecto al meteorito que cayó sobre Angel Falls y claro la culpable del problema había muerto…en teoría.
El día transcurrió normal y el horizonte comenzó a nublarse poco a poco, no me era de extrañar después de todo había visto algo parecido al amanecer. Termine las clases y a pesar de ver a Isabel de soslayo sin que se diera cuenta durante todo el día por fin me disculpe con ella, no le daría explicación al respecto de una de mis habilidades recién descubiertas así que use mis alas y llegue al jardín frente a la cascada, aterrizando mejor que nunca.
"¿Ethan?" comento una voz en el viento, era la voz de Lord Dartemis desde algún punto en el universo "apresúrate a venir hay algo que debes hacer" una pausa silenciosa mientras el viento resonaba "la meditación es una forma de relajarte"
Asentí, y tome asiento cruzando mis piernas entre las flores del suelo. Respire profundo y en un instante cerré los ojos, el viento comenzó a soplar de forma tan relajante…y cuando abrí los ojos estaba en el Jardín nublado donde la figura de Dartemis resaltaba y sin poderme resistir a su abrumadora presencia me incline hincando una rodilla por delante.
–Lord Dartemis…–musite entrecortado.
–No te preocupes pronto te acostumbraras a mi presencia, Ethan–comento sonriente y luego se volvió–. Tengo algo para ti.
Asentí y pude levantarme sin más, caminamos en sentido contrario a la entrada del Jardín y llegamos a un pasadizo subterráneo cerca de los muros aledaños a la antigua ciudadela. Entonces Dartemis extendió sus manos frente a un oscuro muro y un círculo lleno de antiguos escritos en alguna lengua muerta brillantes, luego la pared se dividió en dos mientras unas escaleras se formaban de la misma forma que la antigua ciudadela.
Continuamos por el camino escaleras abajo y algunas lámparas se encendían una a una tras el paso del sublime inmortal. Su presencia era estremecedora ante cualquier mortal, pero algo en mi había cambiado y al parecer el maestro frente a mí lo sabía y por ello me consideraba ¿O había algún otro motivo?
–No deberías dudarlo, Ethan.
Asentí y me sentí atemorizado, no debía dejar sueltos mis pensamientos. El inmortal continuo en lo que pareció el espacio de media hora y luego se detuvo frente a una puerta tallada que pronto de la misma forma que había abierto el lugar apareció un circulo que luego desapareció en un montón de luces.
Ingresamos sobre una plataforma que los llevo sobre la penumbra del lugar y al mirar hacia abajo señalo un templo oscurecido en el tiempo.
–Este lugar es el Laberinto del tiempo, Ethan–comento mientras mira hacia abajo donde poco a poco divise algunos muros que enlazaban unos con otros y luego al frente donde un majestuoso edificio que parecía un templo griego se levantaba más allá en las sombras, un pulso fuerte movió mi pecho con dolor y parecía algo tan nostálgico–, Y esa es la entrada al Inframundo creada por Lathenia.
"¡Lathenia!" eso era el motivo por lo que se me hacía familiar, me volví para ver el rostro de Milord y estaba…Estaba, sonriendo. ¿Sonriendo? ¿Porque? Estaba aturdido y no sabía lo que veía, simplemente me volví al suelo aun entumecido por esa sonrisa observando las múltiples ranuras que describían la salida del laberinto. Instintivamente observaba la salida desde arriba y pensé en la forma de atravesar el mismo, mientras más allá de la bruma que se levantaba en el laberinto y divise una luces rojas que emitían desde el final del laberinto, donde las columnas a la entrada de algún lado estaba cubiertas por lo que parecían arboles de… ¿Flores?¿Flores Carmesí?
De Repente muchas imágenes vinieron a mi cabeza, una y otra vez…Neriah, Lorian, Matt, Verdemar, El mundo medio, Isabel, un hermoso jardín donde la luz radiante del sol iluminaba las flores y unos ojos plateados, y el cabello carmesí brillante como la seda recién tejida de aquella mujer que me sonreía extendiendo sus manos al cielo y luego se volvió a mí, en ese instante mis latidos se hicieron más fuertes y lentos…
–Te he estado esperando, por mucho tiempo…
Matt
Ahora un nuevo problema se avecinaba ¿Acaso no había sido suficiente con Lathenia como para que su hechicero tratara de hacer algo estúpido como vengarse? Apenas había llegado Isabel, al parecer pensando en la Ceremonia de Ethan por mi padre y sobre sus pensamientos sobre Arkarian…No quisiera hablar de eso con ella y Neriah nota mi tensión sobre eso al tomar mi mano para tranquilizarme. No vendría mal preguntarle sobre el asunto, pero ahora todos reunidos en la nueva sala de Arkarian restaurada por Jimmy. Siento pena por el con respecto a mama y comienza a simpatizarme en cierto modo es como un segundo padre para mí.
–Al parecer, Keziah. El antiguo súbdito de Lathenia que estaba desaparecido ha amenazado con vengarse de la Guardia por su diosa–comento Arkarian al señalar la amenaza que dejo con una criatura muerta del inframundo.
– ¿Qué puede hacer tal hombre sin ningún ejercito?–comento Isabel un poco confundida–Lathenia está muerta y la mayoría de sus súbditos también e incluso desterramos la mayoría de los demonios.
Es verdad lo que dice Isabel, a pesar de no ser tan fuerte puede ser un dolor de cabeza considerable conociendo la magnitud de sus poderes. Y después de desaparecer de la batalla a quien sabe dónde, Arkarian niega que sea una amenaza muy fuerte pero es lo suficiente a considerar.
–Puede utilizar el conocimiento que tiene para alterar la muerte de su maestra. Y llevar a la victoria a Lathenia en el pasado.
– ¡Es verdad!–exclamo Dillon sabiendo cómo era el hechicero al ser un antiguo súbdito de Lathenia–Keziah, era un hombre anciano pero muy poderoso. Lathenia decía que era el último de su raza. A pesar de todo tenía algunas veces decisiones y consejos a la diosa, si él no hubiese sido tan viejo supongo que habría sido igual que Marduke.
Todos asentimos al ver la descripción de Dillon sobre el anciano, me volví a Neriah quien veía la bola de cristal de Arkarian que giraba suavemente como el movimiento lento de la tierra desde el espacio. Aún no había nada de qué preocuparse pero debíamos estar atentos a todo.
– ¿Qué han sabido hoy sobre la ceremonia de Ethan?–comento Shaun un poco serio–. Desde la última reunión no he hablado mucho con él y ahora pasa poco tiempo cuando estoy en casa o se encierra en su habitación y actúa muy extraño.
– ¿A qué te refieres?–Pregunto Arkarian tratando de comprender mejor el asunto– ¿Creí que Ethan estaría más seguido en su casa? ¿A qué te refieres con extraño?
Al parecer ni siquiera yo ni Arkarian sabemos nada del asunto, y Shaun está preocupado al igual que Isabel.
–Shaun, hoy vi a Ethan–comento Isabel–Se disculpó conmigo sobre la reunión de ayer, pero ahora actuaba extraño e incluso me dijo que: "Rochelle no me hubiera culpado de nada" lo más extraño, al parecer leyó mis pensamientos…
– ¿Ethan es Vidente de la verdad?–pregunto intrigado Shaun, e incluso Neriah, Dillon también sufrían la misma impresión que yo pero debía mantener la calma para que todos también se tranquilizaran– ¿En qué momento el Tribunal decidió eso?
–El Tribunal no decidió eso–comente haciendo acallar las dudas de todos en la sala, y Arkarian asintió impulsando mi confianza– En lo que respecta a Ethan. Eso parece de sí mismo, hablare hoy con mi padre para saber del asunto…
–No es necesario, Matt–comento una voz entre las sombras, una silueta alta y fornida salió encapuchada y luego retirándose la capucha sus ojos claros y su piel blanca ¡El rey Ricardo!, me levante bruscamente–Ya he hablado con Milord. Y me ha dado respuesta a las preguntas que he hecho sobre Ethan.
Todo el mundo asintió y trague en seco algo me decía que las respuestas y lo que me diría no sería del todo agradable, tome asiento de nuevo por señal del Rey Ricardo. Ahora vivía en Verdemar cuidando de su reino y sus súbditos, todos confiamos plenamente en él.
–Milord… ¿Qué sabe de Ethan?–comente un poco dudoso.
–No, puedo decir que vaya a querer a hablar con ustedes por lo de Rochelle–comento seriamente–Pero al parecer ha estado desarrollando algunas habilidades más allá de las suyas originales, como ser Vidente.
– ¿Y, a que se debe Milord?–pregunto Arkarian sentado cruzado de brazos.
–Posiblemente a los procesos en los que la ceremonia lo obligara a sellar cualquier poder oculto, Dartemis así me lo hizo comprender–comento y suspiro–Pero ahí no termina todo.
¿Qué podría ser? Ya con saber que mi padre lo entrenaba era suficiente y más en uno de sus jardines en Abditus la nueva ciudadela del Tribunal creada con las especificaciones de mi padre. Había muchas habitaciones y lugares extraños a los que no podía llegar.
–Ha sido confirmado, Ethan dejara de ser un elegido Mañana por la noche y lo más recomendable Shaun es que deberá irse de Verdemar–comento al final.
– ¡¿Cómo?! –Exclamo Dillon, un poco asustado de que su amigo se aparte– ¡¿Porque?!
– ¡Ethan es nuestro amigo!–exclamo Isabel–Y puede que no recuerde sobre la guardia pero ¿Irse?
–Cálmense, escuchemos al Rey–comento Arkarian tranquilizando a ambos y agradecí su gesto de cuidado.
–Eso también pensé al mencionarlo, Milord–comento el rey un poco ofuscado al tratar de comprender–Pero…después de ver la prueba que hizo Ethan, no cabe duda que volverá a una vida común y corriente que al parecer regresara a su vieja actitud.
– ¿Estará bien?–pregunto Neriah.
Creo que ha sido la pregunta más sensata y agradezco que la haya hecho. El rey negó con la cabeza y luego extendió su mano a la bola de cristal reflejando una imagen en tercera dimensión hacia nosotros. Luego poco a poco se fue disipando la niebla y fue mostrándonos a Ethan en su habitación, con un frasco de pastillas en el suelo.
– ¡Oh, Dios!–sollozo Neriah a mi lado, me hizo sentir perturbado al ver tal imagen y la abrace para consolarla–Él era una de las personas más amables cuando ingrese a la guardia y cuando pude ver a mi padre por primera vez…
Su comentario nos llenó de culpa, y eso me hizo recapacitar en muchas cosas. Verlo en ese estado no solo me hizo ver aún más mi error y sentí pena por haberme encaprichado con Rochelle; si no hubiese sido así ella y Ethan estarían juntos.
–No, obstante–comento el rey interrumpiendo mis pensamientos–Estará unos cuantos días con ustedes para ver su avance y si comenzamos a ver sus decesos no habrá duda de que Shaun y su familia se vea trasladada a otro lugar.
– ¿Cuánto tiempo?–Pregunto Isabel– ¿Podremos hablarle o actuar con naturalidad?
Asintió y la miro con tristeza, luego se volvió a nosotros con sus ojos claros llenos de misericordia.
–Por ello, Dartemis otorgo dos días para su ceremonia. Para protegerlo, de todo lo que pueda hacerle daño mientras se recupere de su estado transitorio para distinguir entre la realidad y los sueños.
–Entonces, Ethan…–comente mirando el perfil de Ethan en ese distante futuro. Donde la agonía de su memoria y sus recuerdos le afectaran al borde de su misma razón.
–Perderá por unas horas la conciencia, pero no estará muerto–comento el rey sabiendo mis pensamientos–, Otra cosa deben saber.
– ¿Qué asunto además de todo lo que nos ha dicho?–comento Isabel preocupada.
–Mientras veía a Ethan durante su prueba, al final pude ver a Rochelle. Supongo que era una ilusión del jardín de su majestad Dartemis, pero indudablemente Ethan aun la tiene presente en sus pensamientos. Así que después de la ceremonia, no podrán tratarlo como hasta ahora.
Me quede pensando en la información de hace unas horas en las Salas de Arkarian cerca de la entrada de Verdemar. Isabel se quedó otro rato con Arkarian, y no quería pensar que estarían haciendo…Neriah, Jimmy y yo regresamos a casa. Shaun se alejó a su casa esperando encontrarse con Ethan con suerte.
– ¿Tienen hambre?–comento Jimmy sonriente, siempre tratando de animarnos–Hare pastas, ¿Comes Neriah?
– ¡Claro!–Exclamo sonriente– ¡De comerme una vaca lo haría!
Soltamos una risa, quizás si de verdad era Rochelle animara con ello a nuestro amigo y Ethan regresara podríamos enfrentarnos a Keziah y recuperar la confianza que perdimos con él. Si, quizás también nuestro amigo Ethan nos perdone por todo…Quizás, las cosas pueden cambiar para mejorar. Pero algo me decía que una nueva tormenta se avecinaba sobre Angel Falls.
