...

"Sakura..." Susurro Gaara.

Sakura lo corto. "Antes me sentía de esa manera." Se corrigió, atreviéndose a mirar a su hermano. Odiaba ver su expresión de dolor. "Es útil hablar con otras personas que han compartido la misma pérdida. Podría ser capaz de ayudarle."

"No."

El Doctor Sai llegó alrededor de la cama.

"No creo que sea una buena idea."

"Estoy de acuerdo." Dijo Gaara.

Ino pareció mirar directamente al alma de Sakura durante largos segundos.

"¿Has tomado un nuevo macho en tu vida?"

"No."

"Puedes quedarte."

"¿Qué?"

El Doctor Sai agarró el brazo de Ino.

"Creo que es una mala idea. Ya sabes cómo se pone Sasuke. Es una forastera. ¿Qué sucede si le habla a alguien acerca de él? Ya ha escuchado demasiado. ¿Te imaginas lo que la prensa iba a hacer con esta historia?"

"No voy a repetir nada." Prometió Sakura. "Asistí a grupos de apoyo emocional después de la muerte de Neji. Es como Alcohólicos Anónimos. Lo que se dice en esa habitación se queda en esa habitación. Jamás he dicho a nadie donde trabaja realmente Gaara, ni siquiera allí. La mayor parte de nuestra familia, y todos nuestros amigos, creen que está en el extranjero con algún grupo de caridad sin fines de lucro que brinda asistencia médica gratuita a los pobres. Pondría nuestra familia en peligro si alguien que odia la ONE nos apunta como objetivo para vengarse de Gaara por trabajar aquí. Puedes confiar en mí."

El Doctor Sai no parecía feliz.

"Sasuke es desagradable en sus mejores días. Él es peligroso."

"Estoy dispuesta a correr el riesgo."

Sakura ni siquiera tuvo que pensar en ello.

"Maldita sea. Odio cuando tienes esa mirada decidida, hermanita. No vas dejar esto caer, ¿verdad?"

Sakura negó con la cabeza.

"Dijiste que ha hecho esto antes. ¿Qué daño podía hacer por lo menos hablar con él?"

Gaara miró sombríamente a Doc Sai.

"Ella es terca como una mierda. Tendríamos que arrastrarla fuera de aquí ahora. Sasuke no atacará a mi hermana." Gaara no sonaba tan seguro, sin embargo. "Está restringido, y voy a estar yo aquí."

"Deja que la hembra hable con Sasuke." Ino tomó la mano del médico. "No hemos sido capaces de hacer mucho bien por él. Ella es hembra y quiere pasar tiempo con él. Ambos comparten la pérdida de sus compañeros. ¿Qué daño podría hacer? Estoy de acuerdo con Gaara. No va a buscar pelea con ella."

"Creo que deberíamos informar de esto a la ONE en primer lugar."

El Doctor Sai intentó llegar al teléfono en la mesilla de noche, pero Ino dio un tirón de él hacia atrás.

"Soy una Especie, y yo digo que está bien. No necesitamos tener una reunión sobre esto. Vamos a ir a almorzar del modo que habíamos planeado."

Ino le agarró la mano y tiró de él hacia la puerta.

"Sé lo que estás haciendo, Ino. Es una mala idea."

El Doctor Sai arrastró los pies, pero la mujer sólo le dio un tirón más fuerte, lo que le obligó a seguirla. Al salir de la habitación,

Ino se rió y dijo "Ella es linda, Gaara"

"Maldita sea." Murmuró Gaara después de que la pareja estuviera fuera del rango de audición.

"¿Qué?" Sakura lo miró buscando una aclaración.

"Ella está esperando que tú y Sasuke hagáis buenas migas. Permíteme llamar a uno de los Especies para llevarte de vuelta a mi casa. Me quedaré hasta que regresen al Centro Médico para que alguien esté aquí con Sasuke cuando despierte."

Sakura se sentó en la única silla.

"Ve a hacer cualquier cosa que hagas. Estoy bien aquí."

"¿Me escuchaste? Ino piensa que eres lo suficientemente linda para que Sasuke esté interesado en ti como mujer."

"Te escuché. Perdió a su esposa. Créeme cuando te digo que no va a suceder. Obviamente, él la quería mucho. Lo último que querrá es salir con alguien. Tómalo de alguien que lo sabe."

Gaara echó una mirada al inconsciente paciente, y luego a ella. "Los Nuevas Especies no tienen citas. No me importaría que conectaras con uno, ya que así tendrías que vivir aquí, pero no precisamente este, hermanita. Este está totalmente jodido."

"No es por eso que quiero hablar con él. No estoy buscando a alguien tampoco. Esto le podría ayudar de alguna manera. Eso es todo."

Gaara apoyó en un gabinete. "¿Es por eso todavía estás sola? ¿Nunca te sientes sola?"

"Voy a las citas que mamá me organiza."

"Los dos sabemos que esas no cuentan. Sólo lo haces para quitártela de tu culo y para que ella no te acose."

"Cierto. Tengo que decirle que lo intenté pero no había chispas. Ella no me puede culpar por eso."

"Pero ¿no te sientes sola?"

Él insistió en el tema. Ella decidió ser sincera.

"Todo el tiempo, pero luego pienso en Neji y lo que teníamos. Crecimos juntos. ¿Quién va a amarme como él lo hizo? He oído todas las historias de horror sobre citas de mis amigos solteros. No, gracias. Los hombres juegan juegos, engañan. Aquellos que he conocido simplemente no podrían encajar conmigo."

"Hay buenos tipos por ahí. Yo soy una prueba de ello." Él sonrió. "Yo no necesité salir con Matsuri desde el séptimo grado para hacer un buen marido. Nos conocimos mucho más tarde y soy casi diez años mayor que ella. Adoro el suelo que ella pisa."

"Lo sé. Un día estaré lista, pero todavía no."

"¿Le has dicho eso a nuestra madre?"

"Ella cree que estoy desperdiciando mi vida por estar sola y sabes que quiere nietos. Ya se ha dado por vencida sobre ti y Matsuri ,presentense ante ella con uno."

Gaara se echó a reír.

"Suena como mamá. Quedó muy decepcionada cuando me uní al ejército en lugar de trabajar para papá. Solía lanzar a las hijas de todo el mundo hacia mí, después de que me gradué de la escuela secundaria. Era parte de la razón por la que quería irme. Siempre quiso un tercer chico y creo que imaginó que un nieto sería igual de bueno."

Sakura se encogió de hombros.

"Es insistente. Nadie puede negar eso. Esto ha empeorado desde que papá murió, y ella vive sola. Me pidió que fuese a vivir con ella o que le permitiera vivir conmigo." Hizo una mueca. "Me estrangularía. Parte de ello es culpa mía. Yo estuve realmente en mal estado después de que Neji murió, así que no luché contra ella tanto como debería haberlo hecho cuando asumió el control de algunos aspectos de mi vida. Simplemente no tenía fuerzas o voluntad. Es mucho peor de lo que era cuando éramos niños."

"Lo sé. Yo no podía esperar a salir por mi cuenta. Ella nos ama. No se puede negar eso, pero nos micro-manipula. Me volvía loco."

"Por lo menos conseguiste alejarte de ella. Te envidiaba eso, mientras estabas viajando por todo el mundo. A ella le daba un ataque cada vez que incluso me iba de vacaciones. Deberías haberla oído despotricar cuando le dije que tenía la intención de visitarte. Es sólo un fin de semana, pero comenzó con los viajes de la culpabilidad sobre lo que podría sucederle a ella si la dejaba sola por unos pocos días." Resopló. "Como si fuera una delicada flor."

"No fue tan estupendo estar alistado. Es por eso que lo dejé y ahora trabajo aquí. Sin mencionar que, una vez que conocí a Matsuri, no quería que ella estuviera preocupándose por mí siendo desplegado, o tener que dejarla durante meses cada vez. Seguro como el infierno que no quería vivir cerca de mamá. Nos habría vuelto locos."

Ella lo estudió.

"¿Alguna vez te arrepientes de no ser médico?"

"No. Me gusta ser enfermero. Consigo menos estrés."

Ella asintió. "Entiendo eso."

"¿Hay alguien aquí?"

La voz masculina llegó desde algún lugar por el pasillo. Gaara se apartó del armario. "Quédate quieta y grita si Sasuke despierta."

"Lo haré." Estuvo de acuerdo.

Gaara salió corriendo de la habitación y ella volvió su atención al paciente, todavía en la cama. El tiempo transcurría mientras veía su pecho subir y bajar. Su mirada viajó sobre él, tomando nota de que sus brazos habían cambiado de posición y las restricciones habían sido tensadas. Se sentó un poco más erguida.

"Soy Sakura, la hermana de Gaara. Estamos solos, así que puedes dejar de fingir que todavía estás fuera de combate."

Sus ojos se abrieron de golpe y volvió su cabeza en la almohada.

Ella se sorprendió por su color... negro, pero los iris exteriores eran de un amarillo rojizo, recordándole las hojas de otoño en un día claro brillante. Eran sorprendentes y surrealistas, pero estaba segura de que no eran lentes de contacto.

Se puso de pie, pero se mantuvo a unos pasos hacia atrás.

"Hola."

"Libérame."

Tenía una voz profunda, ronca.

"Sabes que no puedo hacer eso. Tu médico te puso las restricciones por una razón. He oído que comenzaste una pelea con alguien."

Él miró hacia otro lado y tiró bruscamente contra las correas. Se mantuvieron, pero ella oyó una pequeña rasgadura sonando desde el velcro. El brazo con la manga de la camisa desgarrada reveló gruesos músculos agrupados. Estaba realmente en forma, recordándole algunos de los culturistas que frecuentaban su gimnasio local. Decidió distraerlo, puesto que parecía lo bastante fuerte como para liberarse si continuaba con eso.

"Eres Sasuke, ¿verdad? ¿Ese es tu nombre?"

Él gruñó. Era un sonido inquietante. Trató de mover las piernas a un lado, cambiándolas en la cama. Una de las barandillas gimió. Ella se adelantó y agarró el metal para tirar en la dirección opuesta en caso de que se rompiera.

"Para."

Él la miró y sus labios carnosos se apartaron para revelar algunos colmillos afilados.

"Yo no recibo órdenes de ti. Mujer"

Si las miradas mataran...Empujó ese pensamiento de regreso, sin embargo.

"No. Tú sencillamente eliges peleas con otros Nuevas Especies. Mi nombre es Sakura. Puedes usarlo. Soy la hermana de Gaara, si no me escuchaste la primera vez."

"Déjame ir y no te haré daño."

Ella no tenía miedo.

"Te ves terrible, atado en una cama, cubierto de moretones y vendajes frescos." Forzó una sonrisa. "Estarías decepcionado si crees que podría causarte más daño. Tú me golpeas, me caigo y me quedo allí. ¿Cuál sería el punto?"

De la sorpresa, abrió los ojos y se quedó inmóvil.

"¿Ayuda cuando consigues ser derrotado por algunos matones? Esa es la impresión que me dio." Él no dijo nada, se limitó a mirarla. "Es una pregunta válida, pero nunca he intentado eso. No me va el dolor. Tengo bastante de él en mi interior, así que no necesito alimentar más con lesiones físicas."

"¿Eres una loquera?" Él frunció los labios con disgusto.

"No. Sin embargo tenemos algo en común. Ambos hemos experimentado la pérdida de alguien a quien amábamos profundamente."

Volvió la cabeza, mirando a la puerta.

"No quiero hablar contigo. Fuera."

Ella se movió hacia su línea de visión para mirar en aquellos increíbles ojos negros suyos.

"¿Cuánto tiempo ha pasado desde que perdiste a tu compañera?" Recordó el término utilizado por los Nuevas Especies. Él no contestó.

"Perdí el mío hace dos años. ¿Sabes lo que más odio? Es cuando duermo. Sueño que él todavía está conmigo, pero luego siempre me despierto y tengo que enfrentar la realidad de su lado vacío de la cama."

Sus labios se apretaron en una mueca firme. Ella esperó a ver si él decía algo, pero pasó un buen minuto mientras se miraban.

"Voy a estar de visita con Gaara y Matsuri durante unos días, si cambias de opinión acerca de hablar conmigo. No voy a empujar con más fuerza, pero sí ayuda hablar con alguien que entiende la pérdida. Yo no lo creía al principio, cuando la gente me dijo eso, pero me equivoqué. Probablemente has intentado todo lo demás así que ¿qué tienes que perder?"

Ella se dio la vuelta y dio unos pasos hacia la puerta.

"Deberías evitar dormir."

El crudo dolor en su voz tiró de sus fibras sensibles. Se enfrentó a él.

"Intenté eso, pero finalmente sucumbes al agotamiento."

"Lo sé."

Ella vaciló.

"¿Alguna vez permites que alguien esté cerca de ti, además de cuando estás empezando una pelea?"

"No."

Ella se acercó a su cama. Él era un hombre enorme, un desconocido, pero la mirada angustiada y dolorida en sus ojos era una que conocía bien. Ambos eran almas gemelas.

"Voy a agarrarte de la mano."

Abrió los ojos por la sorpresa.

"¿Por qué?"

"Inténtalo."

Sakura se apoyó en la barandilla y se acercó a él. Se sentía muy cálido, como si tuviera fiebre. Entrelazó los dedos con los suyos. Él no dio un tirón lejos o intentó evitar el contacto. Asimismo, no la enlazó para apoderarse de ella, pero en cambio, simplemente parecía soportar su contacto.

"El contacto físico es una parte de la curación. Nos recuerda que estamos vivos. Lo estamos, ya lo sabes. Vivos. Nuestras vidas no terminaron con la de ellos, aunque a veces nos hubiera gustado eso. Necesitas permitirte sentir algo más que el dolor, Sasuke." Le apretó la mano. "Deja que la gente te ayude. Sólo tienes cosas que ganar haciendo eso."

Sasuke cerró los ojos.

"Sal."

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