No estoy tan floja como siempre, estaré… cambiando para bien Dios. Jajaja naaaa sólo que tenía ganas de publicar esto antes de que se me olvidara.

Disfruten

Genero: Yaoi. Algo... sólo muy poco de lemon

Parejas: Clásico trío favorito de la mayoría

Disclaimer: Beyblade no me pertenece... bla, bla, bla... no hago esto por algún beneficio de lucro, créanme que si así fuera no ganaría nada... quién se molestaría en leer historias tan malas.

Advertencia: Lenguaje inapropiado por parte de los personajes.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o Un juego de tres...? o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

By

Brychat

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

Ya no tengo ganas de hacer nada... creo que cierta parte de mi vida, una vez más, ha caído en ese estado semi-depresivo que creía olvidado y enterrado. Y cuando digo que ya no quiero hacer nada, lo digo en serio. Las ganas de fingir felicidad, llanto o tranquilidad, no sirven de nada, quizás mientras vuelvo a pensar estas palabras, un par de lagrimas se deslicen por mis mejillas, sin embargo no es lo mismo, ahora se sienten frías, ya no hay dolor ni sentimiento, sólo un enorme vacío que no puedo contener.

No puedo decir que la vida es injusta, pues no he disfrutado de cada partícula de ella, no puedo decir que me ha tratado mal, ni que me ha dado la espalda... nunca le tuve mucha fe a mi existencia, y ahora puedo decir que si no fuera por los otros, ya ni siquiera estaría aquí. Ellos llegaron a mi vida, se amoldaron a mis costumbres y yo me amoldé a ellos, discutimos por cosas sin sentido y yo guardé silencio muchas veces, reí pensando en ellos y con ellos. Mi vida dependía de la existencia de ellos, pero, ¿Y si ellos nunca hubieran existido? ¿Yo estaría aquí? ¿Estaría pensando palabras de melancolía? ¿Estaría regando lastima en este momento?

No quiero nada... no quiero ni esto ni lo otro... si es posible fingir mi vida tal cual como era, mucho mejor para mi mullida alma. Me cansé de esperar una respuesta que parece no llegar, me cansé de mi mismo, de mis sentimientos, mi agonía nocturna, mis sueños sin futuro, estoy cansado de todo lo que toco. Y si hubiera la posibilidad de escapar de todo esto, si existiera la manera de correr en otro sentido que no sea la vida ni la muerte... si tan sólo el amargo sabor de las pastillas para dormir no fuera tan amargo en estos momentos...

No quiero llorar, pero tampoco reír. Ojala pudiera yacer en mi cama para nunca despertar, sería mejor caer bajo el poderoso abrazo de Morfeo antes que soportar esta realidad. Me duele, y ahora es un dolor físico, ver las pocas posibilidades que tengo para crear mi felicidad, todo me duele... duele tanto que es difícil sonreír.

-¿Rei?

No necesito responder. Sólo déjame estar así.

-Levántate.- toma uno de mis brazos para cargarme.

-No tengo sueño.- respondo, intentando zafarme de sus manos.

-No puedes estar en medio de la sala. Rodeado del olor a pintura.

-No quiero dormir.- parezco un zombi, un cuerpo sin alma

-¿Qué sucede?

-Lo vi...- apenas puedo decirlo, sin que me vuelva ese nudo en la garganta.

-¿Cuándo...?

-Hoy... al comprar la comida. Ni siquiera me miró, simplemente... caminó.

-Ven.- esta vez me carga- tienes que dormir.

-No sé quién soy...

Viví algo agradable, que al mismo tiempo me hizo sufrir, no podía encontrar la felicidad o por lo menos fingir que la encontraba, algo muy dentro de mi sabía que las piezas no estaban en su lugar, y completamente inseguro tomé la decisión que cambió mi vida. Tomó 5 minutos arruinar mi vida, y tomó otros 5 para volver a la realidad. Quise recuperar el cariño perdido, pero no pude... lo intenté y me lo negaron. Me repetí amargamente "corazón... deja ya de llorarlo, aunque duela debes tratar de olvidarlo" pero no puedo, no puedo olvidarlo, cada vez que pienso en ello mis ojos se cristaliza, la mirada se hace borrosa y la boca adquiere un amargo sabor, el pecho se cierra y duele a más no poder. Aunque dije que estaba vacío, no deja de doler la decepción.

Quisiera acabar con todo, no sentir sería lo ideal, dejar de llorar algo que nunca será mío... cómo hacer para salir de este estado, qué hacer para no volver a pensar en un sueño que era del todo un sueño... "y mi corazón no entiende, que sea tan dulce y tan amargo el amor" no más, no más dice mi mente... pero no puedo, simplemente se escapa de mi este sentimiento... fue demasiado tarde para dejarlo fluir, estuvo tanto tiempo contenido, que ahora se desborda en forma de lagrimas teñidas de tristeza. Lo bueno que tiene la mente humana, es la capacidad de bloquear los recuerdos dolorosos... hay que esperar, me dijo Boris... sin embargo, el tiempo pasa muy lento para la urgencia que tengo en olvidarlo.

-Buenos días.

- ¿A qué hora te levantaste?- pregunta Boris aún adormilado

-No lo sé, pero ya estaba claro.

-Te veo de buen humor.

-Dejaré de tomar esas pastillas para dormir, tampoco es como si me hicieran mucho efecto

Si pudiera salir de mí lo haría, si pudiera separar esta mente del corazón lo haría. Qué hacer, qué hacer… me pregunto cada mañana al despertar por qué fue que desperté, intento recordar qué es lo que me hace respirar o lo que me hace sentir vivo, aún espero una respuesta, y no está enredada entre las sábanas de mi cama.

-¿Rei?

-¿Boris?

-Si tuviéramos sexo, ¿Te haría sentir mejor?

Comienzo a reír nerviosamente.- ¡Ya basta! No es gracioso.

-Lo digo con mucha seriedad.

-Estás loco... o desesperado.- le sirvo una taza de café y tostadas.

-Tal vez es lo que necesitemos.- me sigue con la mirada, está serio y pensativo- No sería sólo sexo, ¿Cómo lo llamabas tú?

-... hacer el amor.

-Ahí tienes. Hacer el amor.- hace chasquear los dedos cuando dice esto ultimo.- Santo remedio.

-¿No se te hace tarde para ir a trabajar?

-No me cambies el tema.

-No lo hago.

-Bien. Si no quieres hablar de ello, no hablaremos.- comienza a sorber su café.

-Gracias...- lo miro, y levanta la ceja como preguntando "qué"- porqué no intentas conquistarlo.

Casi escupe su café cuando digo esto. Una imagen que me hace reír.

-ja-ja muy gracioso, de verdad que te despertaste con mejor humor.- se levanta de la mesa.

-Lo digo en serio.- le grito desde la cocina.

-Yo también hablaba en serio cuando dije que tuviéramos sexo.- me contesta mientras lo veo pasearse nerviosamente colocándose la camisa.

-Se llama hacer el amor.

-Es lo mismo.- vuelve a la cocina y me da un beso en la frente.- No hagas nada estúpido en mi ausencia.

Después lo veo salir y perderse. Boris trabaja todas las mañanas, 8 horas, sólo tiene media hora de colación, así que come algo ligero en la oficina, luego vuelve al departamento y pasamos el resto de la tarde juntos. Él intentando subirme el ánimo, y yo fingiendo reír. "cásate conmigo" me dijo un día, nos miramos en silencio y luego reímos a carcajadas. Me haces muy bien Boris. Pero, no es suficiente, aún veo a Kai, es un espejismo del ayer... no tengo fuerzas, ni esperanza. No quiero sus recuerdos, ni sentir su mirada en mis sueños, si vuelvo a ver su imagen borrosa entre otros tanto rostros, creo que enloqueceré.

Qué hacer, me pregunto al despertar. Qué hacer, me pregunto al dormir. Cómo olvidarlo, cómo dejarlo de sentir, cómo olvidar sus labios, cómo... él no lo sabe, pero aún sufro su cariño no correspondido. Él siguió con su vida sin saber lo mucho que lo extraño, pero no sé si lo extraño a él, o las caricias que me brindaba. "Quisiera no pensar no más de un segundo en ti"

Las lágrimas que brotan no están consagradas a su nombre, sólo a sus mimos. La rabia que siento no va dirigida a él, sino a mis actos. Y la nostalgia reflejada en mi mirada no es por sus besos, sino porque nunca más recibiré uno de ellos...

Los cansados huesos no soportan el peso del dolor, no soportan los infiernos del amor... me consuelo pensando que tú aún recuerdas mis caricias, pero sé que eso no es verdad porque aún estando conmigo olvidaste todo lo que te pude dar alguna vez. En silencio, y casi a gritos, te pedí que me ayudaras, que tomaras mi mano y me mostraras como decir que si, pero no te diste cuenta. No viste el dolor con que mis ojos te observaban, no viste en mi reflejo ese adiós que no quería decir. Llámame estúpido, infantil, maricón (si no tienes un sinónimo mejor), llámame como quieras, pero llámame. Piensa en mi en los momentos de nostalgia, imagina mis manos rodeando tu cuello, siente mi aliento cerca de tu oído susurrando un no te vayas, siénteme de la forma que quieras mas no me dejes nunca en la oscuridad.

-Te extraño.- digo en voz alta, y una lágrima cae hasta mi taza de té.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o Continuará o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

Gracias por su tiempo y su rápida lectura, especialmente a: Ratekahinashysu-KxR, Kiray Himawari, NeKoT, bermellon, Lacryma Kismet.

Besos sabor a dulce vino para todos.

(the mamas & the papas – calfornia dreamin')