Summary: Su madre esta desesperada por encontrarle pareja, hace un trato descabellado con un hombre desconocido el cual quiere casarse con ella ¿A quien recurrirá Bella para que la ayude? ¿Sera su solución mas descabellada que el propio trato de su madre?

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.


SOLO AMIGOS

By. Yurika Cullen

Capitulo Tres

—*—

A la mañana siguiente me desperté algo aturdida y desorientada, pero cuando tuve los ojos completamente abiertos y reconocí la habitación en donde estaba, la realidad me golpeo y lo sucedido la noche pasada comenzó a llegarme rápidamente a la cabeza. Gire lentamente mi cabeza para ver si mi acompañante aun estaba a mi lado y efectivamente, Edward estaba junto a mí aprisionándome contra su pecho y profundamente dormido. No se como demonios paso o mas bien dicho si lo sabia, pero el motivo por el que habíamos repetido la noche anterior nuestro encuentro, era desconocido para mi. ¿Qué demonios nos diríamos ahora? ¿Cómo íbamos a actuar? No tuve mucho tiempo de pensar pues el claro sonido de mi celular se sentía desde la sala, donde lo había dejado la noche pasada, intente levantarme pero el brazo de Edward me lo impedía y en vez de aflojar su agarre, se había girado dormido quedando frente a mi y aprisionándome mas con su otra mano.

— Edward— lo llame mientras movía suavemente su hombro— Edward—

— ¿Mmm?— dijo mas dormido que despierto

— ¡Despierta!— exclame empezando a frustrarme y sacudiéndolo con más fuerza

— ¿Qué pasa?— pregunto perezosamente mientras abría los ojos— hola— dijo cuando me reconoció y sonrió

— ¡Edward despierta de una vez!— exclame de nuevo— ¡mi celular esta sonando pero me tienes aprisionada y no puedo levantarme!— le dije frustrada, él bajo su rostro y miro sus brazos como me tenían agarrada por la cintura, luego regreso su mirada hacia mi sonriendo a modo de disculpa mientras me soltaba

— Perdón— yo no le di tiempo a continuar hablando, tome la sabana enrollándome en ella y salí corriendo hasta la sala para tomar mi celular que continuaba sonando insistente, mire el identificador y tal como pensé, era mi madre

— ¿Qué pasa mamá?— conteste con desgano

¿Cómo que, que pasa? ¿Has visto la hora que es? son mas de las once de la mañana y aun no te dignas a aparecer, necesito que estés aquí antes de las dos de la tarde— ¿Las dos? vaya, había dormido bastante

— ¿Para que? Hoy es sábado, tengo la tarde libre— dije enojada

Puede que no tengas universidad, pero tienes otros compromisos

— ¿Qué compromisos?— pregunte imaginándome la cita al medico

Tienes una comida con el joven Mike a las dos de la tarde en mi restaurante preferido y no quiero que llegues impuntual, es un hombre que aprecia mucho el tiempo— eso era peor que la cita al medico

— Y yo soy una mujer que aprecia su libertad y si mal no recuerdo yo no quede en comer con nadie, así que no soy responsable de nada—

¡Isabella!— exclamo a modo de regaño— Estoy haciendo esto por ti, solo pienso en tu bienestar y tú te portas obstinada y terca

— Renee, aquí la única obstinada y terca eres tu ¿Qué no entiendes que solo tengo veintiún años y que no pienso casarme con un viejo?—

Por lo mismo que eres joven es que no comprendes lo mejor para ti

— Mamá, yo se perfectamente lo que es mejor para mi y definitivamente casarme con alguien que no cosco y que en cima me dobla la edad, no esta en la categoría de mejor—

¡No se porque eres tan mal agradecida!— comenzó con su típico discurso

— Mira Renee, para con tu discurso que me lo se de memoria, y para que estés tranquila, voy a asistir a la dichosa comida— casi podía verla sonreí— pero el motivo por el que voy no es el mismo que tienes en mente—

¿Qué estas hablando?— pregunto cautelosa

— Ya te lo había dicho a ti, así que se lo voy a dejar claro también a Newton, yo no cumplo con los requisitos, así que el trato queda cancelado—

¡¿Qué?! ¿Otra vez con esa tontería? Deja de inventarte escusas Isabella y asume tus responsabilidades

— No te estoy inventado nada, además esas responsabilidades fueron unas que yo jamás acepte y si no me voy por la vía legal es porque fue mi propia madre la que me engaño y porque no te quiero ver pagando por un acto que ha sido producto de tu locura, así que no me queda mas remedio que aceptar tu maldita propuesta de ir al medico y comprobarte que digo la verdad y así salirme de una maldita vez de toda esta tontería— dije bufando

¿Estas hablando en serio?— pregunto completamente alarmada

— Piensa lo que quieras, pide la condenada cita y confírmalo por ti misma. Hablamos después en la casa, estaré puntual para la maldita comida— y le colgué, luego me gire suspirando y encontré a Edward recargado en el marco de la puerta solo con sus bóxers negros, de nuevo desvié mi mirada

— ¿Qué paso?— me pregunto preocupado y yo le conté todo lo que había hablado con mi madre— Dios mío, en verdad Renee necesita alguna atención especial— yo asentí

— Edward, ¿Puedo pedirte otro favor?— pregunte sonrojada, él asintió— ¿Podrías acompañarme? No quiero enfrentarme a ese tipo yo sola—

— Claro que si te acompaño— me dijo sonriendo para tranquilizarme

— Entonces llamare a Alice para que me traiga algo de ropa, aun no quiero ir a casa—

— Mientras hablas con ella yo me daré una ducha— yo asentí y él regreso a la habitación, agradecí que no mencionara nada de la noche pasada, mire mi celular unos segundos y suspire, aquí se venia lo mas terrible. Busque el número de Alice y le marque

¿Hola?— respondió con voz adormilada

— Hola Alice, ¿Te desperté?—

¡Bella! No importa que me despertaras, cuéntame ¿Qué paso? Me tienes preocupada, ¿Dónde estas?

— Alice, estoy en el apartamento de Edward ¿Podrías venir por favor y traerme algo de ropa?—

¿Qué paso?

— Aquí te cuento—

Pero Bella, tienes que contarme algo ¿acepto?— yo suspire

— Siun chillido se escucho fuertemente al otro lado del teléfono

¿Lo hicieron?

— ¡Alice!— me queje

Vamos Bella, a eso ibas, respóndeme ¿Lo hicieron?

— Si— volví a responder resignada, total, no podía esconderle nada. Otro chillido se escucho en la línea

¡Lo sabia! ¿Y como fue?—

— ¡Alice!— volví a reclamar

Bella, no seas tímida, solo dime, fue bueno o malo, nada mas— por mi mente pasaron todos los momentos del día pasado, no, definitivamente no había sido malo

— Fue espectacular— respondí tal vez con demasiada sinceridad, y de nuevo otro chillido se escucho

¡Vas a tener que darme todos los detalles!

— No, eso si que no, ¡olvídate!—

Okey, esta vez me conformare con eso, pero solo respóndeme algo más—

— ¿Qué cosa?— pregunte cautelosa

¿Lo repitieron?— de inmediato me sonroje al recordar lo que habíamos hecho de nuevo la noche pasada. Volví a suspirar resignada

— Si—

¡Dios mío! ¡Entonces en verdad estuvo bueno! Bien, no te voy a molestar mas… por ahora, ya mismo me arreglo y voy para allá… chao amiga— y colgó. Yo negué con la cabeza, si no es mi madre, Alice iba a matarme un día de estos

Entre en la habitación de Edward y sentí el agua correr en el baño, así que rápidamente abrí uno de los armarios y saque un albornoz para deshacerme de la sabana y cubrir con algo mas decente mi desnudez. Luego hice la cama y de nuevo las imágenes del día anterior llegaron a mi cabeza, esto realmente me estaba empezando a preocupar, Edward era mi mejor amigo, yo no podía estar pensando en esas cosas cada vez que lo viera o cada vez que estuviera en este cuarto, tal vez mi estado es porque las cosas estaban muy resientes, solo debía darme un poco de tiempo y todo volvería completamente a la normalidad.

Cuando arregle la cama, Edward salió del baño con solo una toalla en su cintura, el torso estaba repleto de gotas de agua y su cabello mojado y alborotado, trague en seco, esto seria más difícil de lo que pensé. Disculpándome rápidamente le dije que era mi turno para el baño ya que Alice no tardaría en llegar, así que sin mirarlo de nuevo, corrí al baño y me encerré en el.

Como lo imagine cuando salí me encontré a Alice sentada en la cama, con las piernas cruzadas y mirándome de manera picara, solo le di un suave "hola" y ella no dijo nada, me paso la ropa que me pondría y preferí no poner ninguna queja por el tipo de prendas, pues cualquier reclamo y ella estallaría. Cuando estuve arreglada, ella empezó a hablar pero sorprendentemente no menciono el tema de Edward, y yo ya estaba nerviosa, eso no era bueno, algo se traía entre manos.

— Habla de una maldita vez Alice, tu silencio es peor que tus preguntas— Alice me miro ilusionada. Aquí vamos

— Para serte sincera, tengo muchas cosas y la misma vez nada que preguntar—

— No te entiendo—

— Se que no me darás detalles y esta vez no los quiero— yo abrí los ojos sorprendida

— ¿Estas bien?— dije en verdad preocupada

— No te extrañes, de verdad no los quiero, se que, aunque no fue como debía de ser, tuvo que haber sido especial para que lo repitieras— yo me sonroje— así que, te conozco y prefiero que te guardes los detalles para ti, pues es algo especial— yo me sorprendí, en verdad hablaba en serio, la abrace fuertemente

— Gracias—

— De lo que no te vas a salvar es de darte un par de concejos— dijo ahora con su semblante habitual

— ¡Alice!— me queje— ¿Quién te dijo que los necesito? Lo que paso ayer, no se va a repetir, así que están de sobra tus concejos—

— Yo no estaría tan segura—

— ¿Qué quieres decir?—

— Si te soy sincera, yo siempre he pensado que ustedes están hechos el uno para el otro y esto que paso, me lleva a pensar que el destino tuvo mucho que ver y que al final van a terminar juntos—

— No digas tonterías Alice, si me atreví a pedírselo fue porque no tenia mas opción—

— Pero si lo repetiste, estoy segura que no fue solo porque estuvo bien, algo mas los tuvo que motivar… a los dos— dijo sonriendo

— Basta de tonterías Alice, mejor salgamos que pronto tengo que ir a la dichosa cena con el imbécil de Newton—

— Que lastima que no te pueda acompañar, pero tengo una reunión familiar en casa de Jasper, no puedo faltar—

— No necesitas hacerlo, con que Edward me acompañe esta bien, tu ve tranquila a tu cena que luego te cuento como me fue— ella sonrió cuando mencioné a Edward pero no dije nada y lo deje pasar

— Esta bien, entonces me voy, cuídate mucho amiga—

— Gracias—

Ambas salimos a la sala donde Edward estaba sentado viendo televisión en el sofá, Alice se acerco a él, le dio un abrazo a modo de despedida y le dijo algo al oído causando que Edward se sonrojara y la mirara mal, ella solo sonrió y se fue.

— ¿Estas lista?— yo asentí— Entonces vamos— ambos salimos rumbo al estacionamiento del edificio y subimos al Volvo de Edward

Cuando llegamos al restaurante, busque por todo el lugar y cuando vi al idiota de Newton en una de las mesas nos acercamos a él, Newton se levanto sonriendo cuando me vio, pero su expresión cambio cuando vio a Edward.

— Hola cariño— dijo acercándose y dándome un beso en la mejilla tomándome desprevenida— ¿No me presentas a tu acompañante?—

— No me llames cariño— me queje mientras tomaba asiento

— ¿Para que quieres presentaciones Newton? Si sabes perfectamente quien soy— dijo Edward sentándose a mi lado

— Claro que lo se Cullen, pero no tengo la menor idea que hace aquí el hijo de Carlisle y mucho menos acompañando a mi prometida— yo bufe

— Yo no soy tu prometida— Newton me lanzo una mirada de "si, claro"

— ¿Y entonces Cullen? ¿Qué haces aquí?—

— Edward es mi amigo y tranquilamente puede sentarse con nosotros, además si vine a esta comida, de la cual me entere hace un par de horas y en la que no se conto con mi opinión, es para dejarte un par de cosas en claro—

— Si es sobre la boda, no tienes porque preocuparte por detalles, pide lo que quieras—

— Si es de la boda, pero no vengo a pedirte detalles, vengo a cancelarla— Newton alzo ambas cejas sorprendido, pero luego hizo un gesto sarcástico

— Te recuerdo que ya firmaste un contrato—

— ¡Yo no firme nada! Fue mi madre la que firmo por mí y lo sabes—

— Eso a mi no me importa, claramente ahí dice tu nombre y eso es lo valido, así que no puedes librarte de un acuerdo que ya esta establecido—

— Claro que puedo— le dije calmadamente, él de nuevo alzo ambas cejas con expresión sarcástica— tu estableciste un par de condiciones para firmar el acuerdo y hay una que no tengo, así que no cumplo con tus exigencias—

— Tu madre me dijo que cumplías con todas, no saques escusas—

— Mi madre no sabe todo de mi Newton—

— Y según tu ¿Cuál es la condición que no cumples?—

— Que no soy virgen— dije simplemente, aunque me sonroje un poco al final, pero no iba a mostrarme vulnerable ante Newton. Él por el contrario abrió los ojos sorprendido luego sonrió

— Vaya— dijo colocando los brazos sobre la mesa y entrelazando los dedos— ¿Quién lo diría? Tan santa que te vez—

— Cuida tu lengua— le dijo Edward en tono frio pero tome su mano bajo la mesa para que se tranquilizara, Newton hizo un gesto de mano restándole importancia y se giro de nuevo hacia mí

— Bien, pues entonces tienes razón, eso da por cancelado el trato— dijo sonriendo y yo internamente me sentí aliviada— pero— claro, algo mas había, no todo podía ser color rosa— eso significa que ustedes me engañaron— yo abrí los ojos sorprendida— tu madre firmo el contrato prometiendo entregarme algo que obviamente no llenaba con los requisitos, así que eso es una violación al contrato y un engaño—

— Pero ella no tenia la menor idea— trate de explicar

— Ese no es el tema, no puedes ir firmando contratos sin estar segura cien por ciento de lo que ofreces, eso se puede calificar de estafa—

— No seas extremista Newton— se quejo de nuevo Edward, Newton de nuevo lo ignoro

— Aun así, hay una forma de librarte de una demanda de mi parte—

— ¿Cuál es?—

— Mira Bella— dijo tomando mi mano libre pues la otra seguía bajo la mesa tomando la de Edward— en verdad me gustas, pero como viste en el contrato yo estoy buscando una mujer joven y sana que no tenga nada de experiencia para que sea mi esposa y me de hijos, por eso explique claramente todos los puntos, porque son fundamentales para mi— hablaba como si buscara una empleada de servicio, yo no dije nada, simplemente lo mire esperando que continuara — pero aun así puedo ofrecerte que seas mi amiga especial, mientras encuentro a la indicada y nos divirtamos un poco— dijo mientras acariciaba mi mano— después de todo si ya no eres virgen debe saber entretenerme lo suficiente— sentí a Edward levantarse de golpe y jalar mi brazo de entre las manos de Newton, sabia perfectamente lo siguiente que iba a hacer, pero antes de que estuviera cerca, me solté de su agarre y estampe mi mano en el rostro de Newton muerta de ira

— ¡No seas imbécil!— le grite, las miradas de todo el mundo se centraron en nosotros— ¡¿Por quien mierda me tomas?!—

— ¡Maldita perra!— grito sobándose la mejilla, pero no le dio tiempo a continuar pues Edward lo había callado de nuevo con un golpe, antes de que se le fuera encima y en verdad le diera una paliza abrace a Edward por la cintura y lo separe

— ¡Te dije que cuidaras tu maldita lengua Newton! ¡Que aquí el único hijo de perra eres tú! ¡Debería darte vergüenza el tener que hacer un estúpido contrato para poder conseguir una mujer joven que este dispuesta a darte bastardos! Haz lo que se te de la gana con ese estúpido contrato y si quieres hacer una demanda ¡hazla! Ya vamos a ver quien es el que engaño a quien aquí y quien es el que sale mal librado— y sin esperar respuesta de nadie, me tomo de la mano y me jalo fuera del lugar— ¡No puedo creer como pueden haber escorias como esa en este mundo, no deberían existir!— exclamo cuando llegamos al Volvo— tampoco puedo entender como es que tu madre no vio la clase de persona con la que trataba—

— Cálmate Edward— le dije mientras lo tomaba de los brazos, pues estaba muy nervioso— No ganas nada enfadándote— él me miro y suspiro luego me abrazo y beso mi frente

— Lo siento, no quería desquitarme contigo—

— No hay problema, no me hiciste nada, por el contrario, si no fuera porque tú estas aquí conmigo, te aseguro que yo hubiera salido mucho peor de ahí de haber estado sola—

— Si, creo que si— dijo ahora abriéndome la puerta del auto y aunque estaba más calmado seguía con expresión seria, yo no lo dude y subí al auto— Pero aun así, creo que es hora de que haga algo— dijo cuando ya estuvo en el puesto del piloto, yo lo mire sin comprender

— ¿Hacer algo de que?—

— Voy a hablar con tu madre— dijo serio mientras arrancaba en auto

— Edward, en verdad no hace falta que lo hagas, además va a pensar que te lo pedí—

— Que piense lo que quiera, aunque te opongas lo voy a hacer, las cosas se están saliendo de control y si antes no había interferido ya llego el momento, lo que hizo tu madre en verdad fue un acto bastante estúpido y esta vez pienso dejarle en claro un par de cosas, antes de que haga mas tonterías que ni siquiera podamos remediar—

— Pero Edward…—

— Edward nada— me corto— ya te lo dije, aunque no estés de acuerdo lo hare, así que mejor evítame discusiones contigo también, que después de todo lo hago solo por ti— yo lo mire y asentí, cuando se ponía en ese plan era imposible hacerlo cambiar de opinión, pero además me sentí feliz por sus ultimas palabras

—*—