- ¿vamos a comenzar a salir?
-esta Colin aquí podemos no hablar de eso ahora-dijo ella comiendo de su helado-
-podrían no mirarse así mientras estoy comiendo, por dios, estoy comiendo
-tenemos que hablar pronto
-ok, ¿puedo comer mi helado primero?
Quizás ella sabía quién era yo, claro que lo sabía seguro tenía un montón de espías, quizás sabia más de lo que yo esperaba, o quizás solo va a decirme que ella es, bueno, jefa de la mafia. Estaba bastante nervioso y Colin se dio cuenta, se apresuró en comer y se fue. Ella me quedo mirando un segundo y le dije que nos fuéramos a algún lugar más privado, la guie hasta mi pequeño apartamento, ella acepto aun seria, con la expresión intranquila.
Lo primero que hizo fue quitarse los zapatos al entrar, había esperado que quisiera hablar, había ordenado un poco, pero ella parecía demasiado cómoda sentándose en la cama con las piernas recogidas como si fuera a meditar, me senté frente a ella en la cama. Suspiro largamente y aparto su sombrero, siempre lo llevaba, incluso a veces gafas de sol, solo a veces.
-sabes quién soy yo, lo se… y yo sé quién eres tú, por eso, debemos terminar ahora
-ni siquiera hemos comenzado algo
-por dios, Dami… incluso fue mágico como nos conocimos, nosotros nos conocimos en un museo, en medio de la belleza, nos encontramos…. Admítelo fue un poco
-fue genial-sonrió levemente- no entiendo por que…
-porque estas en peligro, tu identidad está en peligro porque yo soy… yo soy jefa de los Marchetti
-y yo soy Robin, estamos los dos en peligro
- ¿no rompe alguna clase de voto?
-eres como Red Hood, un mal necesario
-eso no sonó nada alentador
-al menos… al menos intentémoslo
- ¿hasta que uno muera?
- ¿no habrá valido la pena? -sujeta su mano- creo que esto es más que coincidencia ¿sabes? Usualmente no soy muy creyente, pero eres la persona en la que confié más rápido, es decir sabes todo de mí, excepto que era Robin
-siento que eso es mucho de ti, más de lo que crees
-créeme antes lo era, era todo para mí, hasta que un día simplemente, creo que me di cuenta
Esa es la quinta o sexta verdad, de mí, no estoy seguro, pero un día simplemente me di cuenta de que era más que el hijo de mi padre, y estoy seguro de que ella también tuvo que pasar por eso, somos algo más, tenemos mucho más potencial de lo que ellos creen.
Ella lanzo una pegajosa risa, tome de sus manos y me acerque temerario, no había pensado en otra cosa que no fuera ella en todo el día, solo quería tenerla ahora para mí. Ella no se resistió a nada, aunque me dijera que era peligroso era más que obvio que queríamos esta juntos.
-cuando pensaba hablar contigo me dije a mi misma que no iba a hacer esto contigo-suspira- eres un idiota Dami
-oye, yo no te obligue en ningún momento-dijo besándole-además ¿estuvo tan mal?
-no… no dije eso-hablo riendo-vamos a tomarnos en serio esto… digo seguimos siendo un riesgo
- ¿realmente somos un riesgo? sé que su código de honor es mucho más… fuerte que el nuestro
-nadie traiciona a nadie, ni siquiera los líderes del sector oeste, los único que serían capaces serian… bueno los más rudos de Gotham e incluso eso no es tan probable, nadie se arriesga a un problema con ustedes, no a menos que valga la pena
-eso dices tú, pero yo atrapo muchos idiotas
-bueno… que te parece si solo somos Liv y Dami-le mira- ya sabes, el trabajo fuera de nosotros… es decir
- ¿algún día te retiraras?
-claro que si, debo tener un sucesor… incluso debo conseguirlo pronto, en caso de algo malo ¿y tú?
-bueno pienso cambiarme el traje, pero no sé si pueda dejarlo no pronto al menos, hasta que todo esté bien
-eso nunca va a pasar… pero creo que a ti te gusta, ser un vigilante ¿no?
-me gusta… pero sabes, creo que a ti no te gusta ser de la mafia
-no me malentiendas he tenido muchos beneficios, pero no es nada agradable, pero estoy mejorando las cosas…. Tu sabes que yo…
-yo también lo hice, mi madre me enseño…-le mira- creo que no es necesario hablar de eso no aquí
- ¿de verdad vives aquí? Ni siquiera tienes un refrigerador ¿Cómo lavas tu ropa?
-voy a casa
-oh suena a que en realidad no puedes vivir solo-dijo riendo
- ¡tú tampoco lo haces!
-es diferente, cuido un montón de revoltoso, en cambio tú eres uno...
Ella hablaba y hablaba y yo no podía parar de escucharle, aunque lo que dice es casi imposible, mantener nuestras vidas separas, es nuestra mejor opción, al menos para mí suena lo mejor posible, no puedo sacarle de la mafia, pero ella parece segura con lo que hace. Hablo de Todd brevemente, como lo había predicho, él estaba trabajando con ella de vez en cuando, información o trabajos por dinero, es mejor que pedirle a mi padre, en todo caso. Ella habla animada de muchas inversiones, totalmente legales, donde pone a miembros de su familia capacitados a trabajar, no tiene para nada la visión que esperas de una jefa de la mafia. Habla poco de su padre, pero si de su abuela, una vieja anciana que vive en Italia, que a duras penas aprendió para llamarle a diario por internet y hablar en italiano, su lengua materna.
Pasamos la tarde en mi departamento, juntos hasta que es hora de que yo vaya a trabajar al igual que ella, se cubre con su sombrero y me besa antes de alejarse. Mire por la ventana para verla tomar un auto, alguien se baja abrirle la puerta y ella ríe ante un comentario, se vuelve a verme y se despide con un leve movimiento antes de desaparecer
-tienes que estar demente, mocoso
-cállate Todd
-digo, Oli parece de las chicas… tú sabes, más interesantes, pero esos son errores que yo cometo, no tú... se supone que tienes que ser un chico bueno
-se salta las generaciones
-bien jugado-suspira- solo, no lastimes a mi jefa, ella sabe romper huesos y dislocar otros-sonrió- yo creo que te ganaría en un duelo de espadas, una Jian
- ¿china?
-bueno, tiene una obsesión, aunque la Jian tiene mejor movimiento, sobre todo siendo mujer, no me malentiendas sé que tú eres de usar Katanas, pero ella es mejor
- ¿obsesión?
-no la conociste en una exhibición china?
-si… de hecho si, y nuestra segunda cita fue comida china
-deberías verla cuando toma su papel-dijo riendo- de verdad, es increíble
-podrías dejar de hablar de mi novia Todd
-bueno ella es mi jefa ¿no?
Jefa, ella era la jefa de Todd, en sus momentos de no tanta lucidez, según dicen los demás. Creo que simplemente ignora el hecho de todo lo que hace Liv por su familia, por su comunidad, mantiene las otras familias de la mafia a raya, mucho mejor que nosotros.
Ella lo atrapo un día, fue ella misma, lo dejo inconsciente y lo llevo hasta donde estaba el cuartel general de su familia, amarrado a una silla, solo con una mano libre para comer la lasaña que había frente a él, la que ella también comía.
-sabes, Red Hood, dicen que la lasaña solo puede hacerlo una verdadera mujer italiana ¿no lo crees?
- ¿veneno es tu ingrediente secreto?
-en realidad es un poco de nuez moscada y canela-le mira- por favor come, no deberías rechazar la comida que fue tan bien preparada
Ella no lo amenazo, no lo obligo a nada, solo lo hizo sentarse con ella a comer, le hablo de planes y trabajos para él, y por el dinero que le ofreció, él no se iba a negar jamás. Siempre pensé que tenía una chica, lo llamaba de vez en cuando y el sonaba muy amable incluso reía y sonreía, jamás pensé que sería mi novia en el futuro, y no de él.
- ¿Qué?
-si vamos a la playa
- ¿playa?
- ¿estas escuchándome?
-creo que puedo ausentarme… unos días ¿pero tú puedes?
-tengo un buen consejero y mi primo está entrenando ¿puedes estar listo en una hora?
-que?
-sabes, no puedo planear las cosas con mucha antelación, sabes, por eso… ¿podemos irnos ya?
- ¿estas entrenando a alguien?
-puedo irme ahora con o sin ti…
-40 minutos ¿vamos a la playa?
-vamos a un lugar caluroso, no me gusta tanto estar en este frio Gotham, sin nieve ni lluvia no vale la pena
