Haba pasado un mes desde que vi a aquel chico de cabellos blancos,no me lo quitaba de la cabeza ni cuando estaba con Astrid.
El invierno estaba dejando paso a la primavera, y todos en la aldea lamentaban el hecho de que Jack Frost abandonaba la isla, todos en Berk creían en Jack Frost, hasta los ancianos, recuerdo que de pequeño mi madre me contaba la leyenda de Jack Frost, pero no la recordaba muy bien asi que decidi preguntarle a mi padre.
Baje las escaleras y vi que mi padre estaba en la puerta hablando con un aldeano, esperé paciente a que terminara, una vez terminada la charla sobre unas ovejas mi padre se volvió y me vio ahi.
-Hola Hipo hijo ¿que sucede?
-Nada papa es solo que me gustaria que me contaras la historia de Jack Frost.-Dije con la ilusión de que su historia hiciera que me olvidara de aquel chico durante unos momentos.
-Jajaja no hay problema hijo, siéntate-Dijo señalándome una silla,
Me senté en la silla y Chimuelo bajo de mi cuarto intrigado, al parecer tambien queria saber quién era Jack Frost, mi padre se sentó enfrente mía y Chimuelo a mi lado.
-Mira hijo cuenta la leyenda que un día un joven vikingo llamado Jack salió con su hermanita pequeña a jugar, en medio de ese juego un gran dragón apareció y para salvar a su hermana Jack se enfrentó al dragón, cuando el dragón yacía muerto el hielo en el que se encontraban los dos se rompió y Jack cayó junto al dragón muerto al agua. Los dioses le concedieron a Jack la inmortalidad por ese acto de valentía, desde entonces Jack vieja por el mundo llevando el invierno, pocos lo han visto, pero los que lo hicieron dicen que tiene cabellos y piel blancos como la nieve y unos ojos azules como el mar-La historia me dejó fascinado, igual que a Chimuelo.
-Pero ¿por qué los dioses lo convirtieron a el en inmortal? hay muchas personas que han muerto por causas nobles y no se volvieron inmortales.
-Nadie nunca lo ha sabido, sólo los dioses y ahora es tarde, debo irme.-Dijo levantándose y comenzó a caminar hacia la puerta.-Te veo en la cena.
Cerro la puerta y yo subí de nuevo a mi cuarto con Chimuelo, me senté en la cama y empecé a pensar.
Cabellos y piel blancos como la nieve y ojos azules como el mar….Repetí esa frase en mi mente hasta que todo encajó.
-¡Cabellos y piel blancos como la nieve y ojos azules como el mar!-Grite asustando a Chimuelo que me miro con cara asustado.-¡Ese chico era asi Chimuelo! ¿Y si ese chico era Jack Frost?.Cuando todo empezó a encajar en mi cabeza escuche un fuerte ruido proveniente de fuera, mire por la ventana y vi a mi padre luchando con un dragón.
-¡Hipo!-Me gritó pidiendo ayuda.
Subí a Chimuelo y bajamos lo más rápido posible, cuando llegamos el dragón se había esfumado.
-¿Que ha sucedido papa?-Pregunte mirando hacia los lados.
-Era un Ala Cambiante Hipo-Esas palabras sonaron en mi cabeza como una tortura, un Ala Cambiante tenía la capacidad de volverse invisible, sería difícil luchar contra algo que no puedes ver, de repente vi algo moverse y Chimuelo voló hacia arriba, sabía que teníamos que llevarlo al bosque, lejos de la aldea para no dañar a nadie.
El Ala Cambiante nos estaba pisando los talones justo cuando llegamos al claro del bosque, Chimuelo aterrizó y se puso en posición de ataque, pero el ala cambiante desapareció, estaba claro que esto iba a ser complicado.
Chimuelo escucho algo que al parecer yo no y saltó justo a tiempo ya que el Ala Cambiante había empezado un tiroteo de fuego.
Salto y nos elevamos lo máximo posible, el Ala Cambiante había vuelto a desaparecer, Chimuelo estaba listo para atacar en el momento justo, cuando por fin encontró a su objetivo se lanzó en picado lanzando bolas de fuego hasta nuestro enemigo pero este lo esquivo con facilidad.
El Ala Cambiante lanzó una bola de fuego que Chimuelo esquivo saltando por los aires, lo que no esperábamos ninguno de los dos es que el Ala Cambiante nos siguió sin que nos diéramos cuenta y atrapara a Chimuelo con su cola.
Caí de la silla de montar y vi como Chimuelo forcejeaba intentando salvarme, pero no podía, cerré los ojos rezando por que los dioses me tuvieran sitio en el paraíso pero justo en ese momento sentí que unos brazos me agarraban, intente abrir los ojos pero cuando lo iba a hacer pude sentir su fría mano sobre mis ojos impidiendo que pudiera ver nada, quise hablar, tenía muchas cosas que preguntarle, queria saber quien era porque me ayudaba, que hacía aquel día en mi cuarto, pero cuando abrí la boca el hablo.
-Shh no digas nada, ahora no.-Dijo y sentí como mi corazón empezaba a latir muy rápidamente al escuchar su voz.
Empezó a descender, lo sentía, aún cubría mis ojos con su mano, sentí que me soltaba en el suelo y en el momento en que destapo mis ojos vi a Chimuelo a mi lado, pero el se habia ido, ya no estaban ni el ni el dragón.
Miré alrededor con la esperanza de encontrarlo, quería verlo, subí a Chimuelo y lo busque por todo Berk, estaba desesperado, era como si necesitara escuchar su voz, pero no estaba.
Decidí ir a ver a Astrid ya que me sentía decepcionado.
Baje de Chimuelo y entre en su casa, ella estaba sentada en una silla.
-Hola Astrid ¿como estas?
-¡Hipo!-Dijo abrazandome-Yo estoy bien ¿y tu?
-B-bueno…
-Hipo dime la verdad, si algo te preocupa puedes decirmelo.
-Pues… creo que Jack Frost me esta persiguiendo-Dije en un susurro, en ese momento la risa de Astrid me sobresalto.
-¿Jack Frost, el legendario vikingo persiguiendote?-Dijo entre risas.
-Jajaja-Dije intentando disimular.-Estaba de broma tonta.
-Menos mal Hipo ya pensaba que te habías vuelto loco.
-No…-Dije, tal vez tenía razón pero las pruebas me daban a entender eso.
-Bueno Hipo….-Dijo Astrid acercándose lentamente a mi rostro, se veía en los ojos que queria besarme y yo llevaba años deseando este momento.
El beso de Astrid fue dulce, pero no lo que yo me había imaginado, fue intenso si, pero no tuvo la reacción que yo esperaba en mi, había sido como besar a una pared, no habia tenido ningun efecto sobre mi, y entonces recordé su voz, sus manos… y mi corazón se aceleró sin darme cuenta.
-Bueno Astrid debo irme…
-Esta bien mañana hablamos ¿si?-Dijo con un tono muy dulce, al parecer a ella si le había gustado ese beso.
Me fui andando a casa, ya no había nieve en aquel camino lo que significaba que el invierno se iba ya, Chimuelo me seguía y yo solo pensaba en ese chico… en su voz… sus ojos… ¿que me estaba pasando?
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Bueno... este es mas largo xD espero les este gustando a todos ^^ y si subo muy rapido xD es que esto se escribe solo !
