Sokovia
2008
Pietro despertó antes los sollozos de su hermana a su lado, no eran necesarias las palabras, ambos se conocían demasiado bien para saber lo que pasaba por la mente del otro. El niño solo abrazó a su gemela hasta que se durmió sobre su hombro.
En ese momento en que se encontraba solo con sus pensamientos dejó liberar las lágrimas que se había negado soltar, debía ser fuerte por ella...
No gritó, ni sollozo, ni se movió o se inmutó, solo dejo que las lágrimas corrieran sin control por sus mejillas. Se mantuvo con los ojos fijos en el techo, con el miedo cerrarlos y que las imágenes de lo vivido volvieran a atormentarlo.
No supo cuanto tiempo pasó pero empezó a notar como una tenue luz empezaba a filtrarse por debajo de las cortinas de la ventana de la habitación. En ese momento un recuerdo vino a él como si de la escena de una película se tratase, pero no podía ser cierto ¿O si?...
¿Habría sido real o solo un sueño? Se inclinaba por la segunda opción. Era imposible que estuviera viva, la había visto caer junto con sus padres.
Pietro intentaba alejar estos pensamientos de su cabeza, pero mientras más pensaba en esto se encendía poco a poco una esperanza de que verdaderamente estuviera viva. Pensó en despertar a su Wanda para compartir el extraño recuerdo, pero pensó lo cruel que sería crearle falsas ilusiones a si en realidad se encontraba muerta...
Pero en su mente seguía esa pequeña voz que le decía una y otra vez ¿Qué pasaría si Anna estuviera viva? ¿Acaso no sería cruel para ella dejarla sola cuando ellos se encontraban juntos?
6:15
Los pensamientos de Pietro se vieron interrumpidos por el abrir de la puerta de la habitación dando paso a un hombre con bata blanca. El niño puso un dedo sobre sus labios para que el doctor no hiciera ruido y con movimientos ligeros se acomodo hasta quedar sentado señalando con la cabeza a su hermana que aún dormía.
El doctor sonrió con lo labios ante la actitud protectora del niño, tomó asiento en una de las sillas que se encontraban al lado de la cama mirándolo frente a frente y habló bajo para que solo el lo escuchara.
"Buenos días Pietro, ¿Puedo llamarte así, jovencito? Soy el Dr. Ivan Pašić"
"¿Cómo sabe mi nombre?"
"Al parecer tu hermana hizo una amiga y se encargó de ayudarnos a conocer todos sus datos, lo que fue un alivió para serte sincero... Pero bueno, ese no es el caso. Verás Pietro, soy pediatra ¿Sabes lo que eso significa?"
"¿Que curas niños?"
"Exactamente. El caso es Pietro, que tengo una paciente, una niña, la cual tuvo algunas complicaciones y la misma amiga a la cual tu hermana dio sus datos dice que es posible que el día de ayer hayas reconocido a esa paciente..."
Pietro dejó de escuchar lo que el doctor dijo a continuación y sintió como si un balde de agua helada cayera sobre él. Sentía su corazón latir en su pecho de manera sobrenatural, sentía que se le hacía cada vez más difícil respirar.
"... Se que probablemente es muy pronto, pero en cuanto te sientas listo podrías ir a verla de nuevo y decirnos la reconoces"
"Si"
Dijo sintiendo un gran revoltijo de emociones en su estomago. El doctor lo miró preocupado y habló.
"Esta bien si quieres esperar, no tiene que ser en este momen..."
"¡No!, cuanto antes doctor... por favor"
El corazón esperanzado de Pietro hizo que elevara su voz cuando anteriormente hablaba en susurros al doctor, pero a pesar de que Wanda era de sueño ligero no despertó. El niño observó como el hombre de bata blanca dudaba un poco antes de decirle que lo llevaría después de su examen de rutina.
El doctor retiró los tubos que traspasaban líquido a su cuerpo debido a que el suero se había acabado y debía ser cambiado, pero mantuvo la vía intravenosa, para que de esta manera pudiera caminar mejor con la condición de que cuando regresara a la habitación debía colocar la nueva.
Pietro iba silencioso siguiendo los pasos del doctor por los blancos pasillos, era un manojo de nervios y el nudo en su garganta seguía en aumento. Pietro temblaba, además de todo lo que sucedía en su interior los hospitales le ponían los nervios de punta como a cualquier niño de su edad. Por dentro sentía el impulso infantil de querer tomar la mano del doctor para no sentirse tan asustado, pero respiró profundo reuniendo toda la valía que se encontrase en él.
Caminaron hasta llegar a unas puertas de cristal en la que se leía 'UCI Pediátrica: unidad de cuidados intensivos pediátrica'. Pietro no sabía lo que significaba pero supuso que no debía tratarse de algo bueno.
Cada paso que dio a partir de esa puerta de cristal se le hizo eterno, sentía el latir de su corazón palpitando en sus oídos y el nudo en su garganta lo ahogaba.
El doctor se detuvo a la tercera puerta a la derecha. Pietro aguanto la respiración y se detuvo en el umbral de la puerta. En su mente rezaba para que si fuera ella, era consciente que su corazón se rompería si era otra persona la que se encontraba en esa cama no era su hermanita.
Primer paso
Miraba al suelo con terror, 'por favor...'
Segundo paso.
Aún era incapaz de levantar la mirada, 'por favor que sea ella...'
Tercer paso.
Se encontraba frente a la cama, botó todo el aire que había estado aguantando y tomando una inhalación nueva reunió todas sus fuerzas, lo hizo, levanto su rostro para ver a la persona que se encontraba en aquella cama...
Entonces la vio y verdaderamente era ella. Para el fue impresionante en verla en ese estado, postrada en una cama de hospital, entubada con raspones y algunos moretones en su rostro además de un yeso en el brazo derecho. Pero a pesar de todo seguía siendo ella, su hermanita.
Tomo su mano izquierda y agradeció al cielo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, en su mayoría de alivio por supuesto, porque sin importar lo que habían vivido ella seguía aquí y ahora estarían juntos.
Pietro solo pudo articular unas cuantas palabras, probablemente había dicho algo como "es Anna" antes de salir corriendo por su gemela sin poder disimular la felicidad que en él había y realmente no le importaba ni un poco disimularla.
Porque no importaba la noticia que pudiera sobrevenir luego a Pietro, estas no empañarían el hecho de que su hermana menor ahora estaba de regreso.
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Habían pasado unas cuantas horas de la visita de Pietro a su pequeña hermana y los gemelos aún no tenían el permiso de visitarla.
Poco después de que Pietro abandonara su habitación, los efectos de la anestesia habían pasado antes de lo previsto en la menor de los Maximoff, generando que esta despertara antes de tiempo, cuando ella se encontraba todavía conectada al respirador.
Y como era despertarse, explico el doctor horas después a los gemelos, esto había sido un gran choque para la vida de la pequeña.
Al parecer Anna había sido sometida a cirugía poco después de haber llegado al hospital debido a un colapso pulmonar, el cual había sido provocado por fractura de costilla y agravado por la prolongada aspiración de polvo.
A pesar de que la operación había sido un éxito, lo más probable era que sufriría de las consecuencias de esto a lo largo de su vida con problemas respiratorios. No obstante su pronostico era muy bueno debido a su corta edad, esto haría que sus heridas sanaran con mayor rapidez y todo apuntaba al hecho de que con el crecimiento iría mejorando.
Pero no eran las heridas de su cuerpo las que preocupaba al Dr. Pašić, era su mente lo que era su foco de atención. Porque ante tales eventos traumáticos era muy factible que las heridas de esta no sanaran a la par de las físicas.
Una vez la niña hubo pasado la crisis de despertar con un tubo atravesando su garganta, no habló, el doctor hizo lo posible para lograr llegar a la pequeña pero esta se había aislado completamente de lo que la rodeaba, abrazándose a si misma intentando hacerse más pequeña, mirándolo fijamente con miedo y completamente en silencio.
Noto que los movimientos rápidos la sobresaltaban, al igual que acercarse mucho a ella, haciendo casi imposible el poder examinarla. Los extraños eran peor, pues había pensado que se sentiría más cómoda con personal femenino, pero al parecer solo podía estar "algo relajada" con él, ya eso era algo... Pero aún sería muy difícil el poder ganar su confianza y no podía culparla.
Así que a las 6 de la tarde recurrió a el último recurso que había pasado por su mente, sus hermanos, no era que el doctor quisiera hacerlos sufrir más al tenerlos alejados, era que a pesar de que los gemelos estuvieran en mejor estado físico y mental, no significaba que estuviera lo suficiente fuertes para enfrentar con esto.
El doctor tenía miedo de que este último recurso no funcionara, si la niña era declarada mentalmente inestable lo más probable es que no estarían juntos de nuevo, eso sería un golpe terrible para esos pequeños que habían perdido tanto, por Dios tan solo tenían 10 años...
Así que los preparó para lo que vendría y los hizo acompañarlos a la nueva habitación de la pequeña (debido a que ya no necesitaba estar en la unidad de cuidados intensivos). Estos caminaban tomados de la mano, podía ver la ansiedad y el anhelo reflejados en la cara de la niña, ya que esta era la única que no había visto a su hermana antes. Una vez llegado a la puerta, abrió lentamente posicionándose en el umbral y pidió a los gemelos que esperaran un momento.
"Hola, Anna ¿Cómo has estado?"
El doctor utilizaba su tono más amable y suave para hablarle, la niña ya no se sobresaltaba ante su presencia, simplemente se resignaba a mirarlo fijamente frunciendo un poco el ceño mientras se abrazaba a si misma desde las sábanas.
"Te he traído una sorpresa, estaban terriblemente ansiosos por verte"
El pánico fue evidente el rostro de la pequeña que se encontraba totalmente a la defensiva, hasta que después de hacer espacio para que los gemelos pasaran a la habitación la expresión de la niña cambiara completamente.
¡Hola a todos! ¿Cómo se encuentran?
Quiero agradecer a todos los que se tomaron el tiempo para leer mi historia, (especialmente a 'Mi nombre es Lis' me alegras un montón con tus reviews).
Y bueno, quiero saber que piensan de la historia, que espera ver en el futuro y que les gustaría que apareciera. Se que hasta ahora no hemos tocado tanto la cultura de Sokovia pero es un tema que me gustaría tocar más adelante.
Eso era todo por hoy, si les gusta la historia denle favorito, síganla, denle review de verdad alegra mucho e inspira a escribir y si tienen alguna sugerencia no duden en dejarla.
Bye, la autora se despide, besos.
