Disclaimer: Los personajes pertenecen a mi comadre J.K Rowling ^^
Azkaban
Al día siguiente Severus se levantó a primera hora en la mañana, fue la dulce vos de esa joven lo que lo saco de los brazos de Morfeo.
-Arriba- Decía la vos de la castaña en un tono dulce mientras le quitaba mechones del cabello que rebeldemente caían sobre su rostro –Será mejor que abras lo ojos antes de que ellos lleguen…-
-Mmhhm- gruño él mientras abría los ojos, su vista se deleitó con la cara de esa mujer que lo miraba con una leve sonrisa
-En un par de horas los Aurores estarán aquí, la verdad me gustaría que desayunaras algo antes de que lleguen. Este día será agotador.- dijo ella mientras se dirigía a la ventana para abrirla. Hacia un bonito día, parecía increíble que tan solo una noche antes se hubiera llevado acabo la más épica batalla en la historia.
La verdad es que el juicio fue difícil, y completamente a puerta cerrada, tan solo pudieron admitirle la entrada a testigos entre los cuales se encontraban Potter, Kingsley, McGonagall, y otros pocos como a Lupin quién también abogó por él. Lo sorprendente fue cuando el auditorio completo enmudeció al ver que habían llevado al pódium al mismísimo retrato de Albus Dumbledore quien por supuesto informo a los presentes el como Severus había sido de gran ayuda para la Orden siendo su espía, y aclarando ante todos nuevamente como él mismo había pedido en total confidencia que fuera Severus quién lo matara cuando el momento correcto, según él, llegara. La única excepción de público presente fue gente del Profeta quién se encargaba de cubrir la nota que llegaría a casa de todos los magos y brujas a primera hora del día siguiente. De ahí en fuera no se le permitió la entrada a nadie más.
La condena fue esta: Asombrosamente y después de tantos testigos a favor del acusado tan solo le dictaron 5 días en Askaban, eso según el jurado determinaría la condena del acusado, sumándole un año completo de servicio a la comunidad mágica. Eso sorprendió mucho a Severus, pues él esperaba que cuando menos le darían cadena perpetua inclusive estaba dispuesto a la muerte misma, pero tal parecía que el destino le tenía preparado algo distinto.
Después de una tediosa sesión de casi 6 horas en las que se discutieron aspectos desde que él se uniera en su juventud a las filas del Lord hasta la supuesta "muerte" que Potter describió como espectador en la casa de los gritos, Severus fue llevado inmediatamente a una celda pequeña justo alado del salón donde su juicio se había llevado acabo. Después de unos 10 minutos la puerta se abrió dejando entrar a la última persona que Severus creería ver por última vez antes de entrar a su prisión.
-Hola…- Comenzó la joven de cabellos castaños hacia él.
-Antes que nada, ¿Por qué tú? ¿Y porque no me has dicho tu nombre?- le interrumpió el hombre acercándose a las rejas y recargándose en ellas mientras ella lo miraba fijo después de acercarse a la celda.
-Tuve que mentir para que me dejaran entrar, le pedí a Harry que me permitiera entrar a mí en lugar de él o el retrato de Dumbledore como seguramente todos pensarían que ocurriría…-
-…por supuesto eso también creí yo…-
-…y sin embargo- continuo la joven- no sé cómo logre hacerlo pero aquí estoy y no me arrepiento- eso extraño aún más a Severus provocando que frunciera el ceño sin comprender, así que ella siguió hablando.
-Yo… tu…solo quiero que sepas que sin importar nada puedes confiar en mí, sé que no me conoces en nada, y creo que fue mejor así, pues de saber quién soy jamás habrías querido saber nada de mí, y es…precisamente esa la razón por la que no sabes mi nombre- ella le explicaba sin bajar la mirada y en ese momento Severus se dio cuenta que contando a Potter y Dumbledore ella era la tercera persona que no bajaba la mirada al hablar con él.
Ella lo miro fijo y se acercó aún más posando sus manos sobre las de él que estaban sujetas a las rejas.
-Soy Lupin, Annie Lupin- dijo sin soltarlo ni dejar de mirarle en ningún momento, y tras decir eso sintió como él se encogía bajo sus manos
-¿Lupin es tu familiar?, es decir, ¿Remus Lupin?- soltó él incrédulo. Ella solo asintió lentamente mientras le dedicaba una cálida sonrisa.
-No sólo eso, también forme parte de la Orden del Fenix al mismo tiempo que tú- dijo ella
-Eso es imposible, jamás te vi o escuche hablar de ti- soltó el
-Eso demuestra que hicimos bien nuestro trabajo, no debiste enterarte jamás que yo pertenecía a la Orden, porque yo me encargaba de asuntos del ministerio. Asuntos que podían ser peligrosos si llegaban a oídos de personas que convivían con quien-tu-sabes, personas como tú-
-Así que todo este tiempo estuviste involucrada en la guerra…desde las sombras- dijo Severus mirándola intensamente
-Si, tal y como Dumbledore me encargo hacerlo, además de que me aseguro protección, ya que a Remus no podía tenerlo tan cerca como a mí, y Greyback jamás sabría sobre mi paradero-
-¿Fenrir Greyback?- dijo Severus
-E-es…algo difícil de contar, tal vez en otro momento si me lo permites- dijo ella algo nerviosa, Severus noto como sus manos temblaban cuando tocaron ese tema-Por ahora quiero que tengas mucho cuidado allá adentro, yo misma he tenido que entrar para hacer alguno trabajos para el ministerio y créeme cuando te digo que debes tener cuidado- le dijo agarrándolo más fuerte de las manos. –Había tantas cosas que quería decirte, pero nos detuvimos hablando de otras cosas y ya no hay tiempo- dijo ella apresuradamente mientras Aurores abrían la puerta y entraban al lugar.
-Ya habrá tiempo señorita Lupin, sólo serán 5 días… sobreviviré- le aseguro él
Fue cuando ella acerco su mano rápidamente hacia su túnica y jalo de ella para que él se acercara. Severus no tuvo tiempo de reaccionar y sintió como ella unía sus labios a los suyos en un cálido beso que duro un instante…un delicioso instante.
-Más te vale- le advirtió ella con sus labios aún pegados a los de él cuando el beso ya había terminado.
Entonces ella lo soltó y vio la cara de perplejidad del hombre, lo cual le dio un poco de gracia un sonrió un poco mientras Kingsley hablaba.
-B-bueno, creo que las despedidas se terminaron. Entre más rápido hagamos esto, más pronto volverán a verse Ann- dijo el hombre mirando asombrado a la pareja pues junto con otro Auror que venía con él, fue testigo de la muestra de afecto que Annie le regalaba a Severus unos instantes antes.
Annie sacó su varita de su túnica y conjuro un patronus, Severus se asombró del poder de su conjuro y se preguntó en que trabajaría para el ministerio. La razón de su patronus era que los Aurores traían consigo un Dementor, el cual los escoltaría hasta llegar a la celda de Severus dentro de Azkaban.
Severus no sabía muy bien el porqué, pero estaba seguro que en cuanto saliera de allí la vería de nuevo. Tenía QUE verla de nuevo, eso lo tenía muy claro.
-En el despacho de Director en el castillo, justo en mi equipaje están las llaves de mi casa. Tomalas, solo con esas llaves podras acceder sin que los hechizos de protección te lo impidan y espera a que cumpla mi condena, tengo que verte- dijo Severus mientras era esposado y llevado hacia su destino.
-Claro, ahí estaré- dijo ella mientras se acercaba en vano hacia ellos pues sabía que no le permitirían ir.
Lo último que vio Annie fue las gastadas ropas del Dementor que los escoltaba antes de que se marcharan cerrando la puerta tras ellos.
Fueron 5 días con sus noches. 5 días de incontable agonía dentro de esa celda en la cual su única compañía eran las ratas y los Dementores que venían varias veces al día para intentar robarle sus recuerdos más preciados. Pero él no lo permitiría, llegaría vivo y cuerdo hasta el final. Y se llevaría con él sus más preciados recuerdos, Ellien…Hogwarts…Lily…y ahora aunque él mismo se sorprendiera, la cálida mirada de Annie, quien sabiendo quien era no le temía ni despreciaba…sus cálidas manos acariciando las suyas…ese beso. En definitiva esos malditos Dementores no sabían con quién estaban metiéndose…él jamás permitiría que se llevaran lo más valioso, lo poco bueno que le había sucedido en toda su jodida existencia. Aguanto cada agonizante minuto en ese lugar con olor a muerte.
Sonrió de lado al recordarla, y su sonrisa se ensancho aún más cuando recordó lo que Kinglsey le dijo antes de abandonarlo en sus celda, "Cuida bien de tu prometida cuando salgas de aquí, y más te vale demostrar que mereces estar a su lado", había dicho el Auror con una sonrisa cómplice a escondidas del otro Auror que los acompañaba. Seguramente en su desesperación les habría jurado a todos que era su prometida y único familiar, así fue como logró que le permitieran entrar a verlo.
-Listilla…- dijo él cerrando los ojos sin borrar esa sonrisa de su rostro.
En ese momento escucho ruidos aproximarse a su celda, y miro como Kingsley se acercaba a él ahora completamente solo, sin Dementores y ningún otro Auror, tan solo un guardia de seguridad de Azkaban quien en ese momento abría la celda para liberarle.
-Eres un hombre libre Severus Snape- dijo el moreno- …y uno muy famélico por lo que veo- añadió esto mirando la escueta figura del mago.
-La comida de aquí es un asco- soltó Severus llevándose como respuesta la carcajada del moreno y una tímida sonrisa del guardia quien no se atrevía a mirarle a lo ojos. "Vaya valentía" pensó Severus al pasar por su lado dirigiéndose hacia afuera.
Al salir de Azkaban Kingsley se ofreció llevarlo directamente a su casa, pues argumento el que no se perdonaría que se desmayara en el camino con lo desnutrido que se veía y él con el tal de no estarlo escuchando todo el maldito día acepto, entre más pronto se largara de allí mejor. Se desplazaron mediante red flu y cuando llegaron a su destino él salió de la chimenea.
-Hasta aquí llego contigo, quiero que sepas que cuentas con mi ayuda si requieres algún favor- dijo el moreno sin salir de la chimenea -…y tu salúdame a Remus, dile que será bueno verle de vez en cuando, debería acompañarte más seguido al ministerio, un beso para ti linda- añadió esto mirando a espaldas de Severus quien volteo de inmediato contemplando la silueta de Annie, quien estaba de pie en el salón despidiéndose son la mano del Auror mientras este volvía a desaparecer.
Allí estaba ella, tal y como se lo había prometido.
-Hol…- quiso tratar de saludarla, pero le fue imposible porque en ese instante ella ya corría hacia él abrazándolo fuertemente, de inmediato el olor a Rosas inundo su mente y su olfato.
-Estaba tan preocupada- dijo ella mientras lo miraba a los ojos y el no pudo más que tomarla del mentón.
-Estoy bien- le dijo en voz baja
-No, no lo estas…mírate!, Severus estas en los huesos…ven, debes comer algo. Que suerte que tenía todo esto previsto…- dijo mientras lo tomaba de la mano y lo jalaba hacia la cocina. En el camino pudo darse cuenta que ella se había encargado de limpiar su casa y además de la cocina salía un olor a comida tan agradable que de verdad se sintió desfallecer….estaba tan hambriento.
-No debiste hacer esto- le dijo él mientras ella hacia un ademan con la mano restándole importancia al asunto.
-Seelie!- llamo ella y enseguida de la cocina salió una elfa quien llevaba comida a la mesa.
-Seelie ha traído la comida para la ama y el señor Snape- dijo la elfina quien deprisa acomodo todo para que ambos desayunaran.
-Gracias Seelie, ¿qué haría sin ti?- Dijo Annie mientras se sentaba frente a Severus a quien literalmente había arrastrado hasta la silla para que se sentara
-Por tu rostro debo deducir que estas hambriento- dijo ella sonriéndole apoyando su mentón en sus manos mientras le observaba divertida.
-No he comido nada en todo este tiempo, ¿Eso te dice algo?- le respondió el mientras le devolvía la sonrisa. La cara de Annie mostro impresión y eso le divirtió aún más.
-A comer se ha dicho- le soltó ella mientras lo invitaba a coger el tenedor.
Él se dispuso a comer en su compañía aún sin comprender porque motivo ella estaría ahí con él justo cuando en ese momento ella podría estar haciendo su vida en otro lugar sin tener que pensar el alguien como Severus Snape. Pero se limitó a comenzar a comer antes de soltar la próxima pregunta.
-Creo que tengo el derecho de saber por qué te interesas en mí, ¿Quisieras explicármelo TODO por favor?- enfatizo la palabra TODO, mientras ella lo miraba dispuesto a contestarle, y él por supuesto la escucharía, después de todo tenía mucho tiempo ahora que había salido de Azkaban.
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SÍ soy yo… no estaba muerta ni andaba de parranda, simplemente es la universidad la que requiere mi tiempo y es por esto que no actualizo cada semana o cosas así como muchos autores.
Pero así tarde un mes en actualizar ( y lo digo enserio la universidad no es un juego y menos cuando ya estás haciendo tu servicio social jeje) lo hare a medida que terminare este fic, así no tenga ni un solo Review ( bueno tal solo a Alexza Snape a quien le agradezco sus comentarios). Disfruto mucho de escribir, así que no dejaré de hacerlo.
Al fin se sabe el nombre de nuestra hermosa desconocida… ¿Qué tantas cosas les deparara juntos? ¿Cómo es posible que sea una Lupin y Severus no la haya conocido jamás?..lo descubriremos en el siguiente cap.
Nuevamente les agradezco a todos y cada uno de los que me leen, porque aunque no lo vean, yo a ustedes si muajajaja, y sé que han visitado este fic "Pillines y pillinas", las estadísticas de mis historias los delatan, aunque desconozco quienes sean almenos se el número de personas que me han leído.
Les invito a salir del anonimato y comenten aunque me envíen tomatazos! Jaja.
Bueno bueno…ya cállenme o algo ¿No?...jeje Hasta la próxima!
