Solos
Se sentía realmente estúpida, se encontraba entre dos de los miembros que más odiaba, se encontraba frente a frente con aquellos que destruyeron todo lo que amaba y sin embargo se encontraba tranquila en su presencia, ¿por qué? Era algo que no comprendía y sin embargo ahí estaba, observando a ambos como si hubiese compartido mucho tiempo con ellos, como dos viejos amigos que vuelve a encontrarse.
"Minami" era el que encabezaba el grupo, mirando de vez en cuando hacia atrás, algo le mosqueaba y bastante - ¿Por qué nos acompañas? – Temari lo miró traspasándolo, como si ahí no hubiese nada – Confirmar que pasáis de largo de aquí – Observándola desde atrás, como si viese una ilusión demasiado real – Se supone que un shinobi nunca ha de desobedecer a su superior, ¿no? – Temari gira avanzando de espaldas para poder verlo – Una regla muy absurda, hay ocasiones en las que esas reglas hay que saltárselas, y este, es uno de esos casos – Ambos la miraron, "Minami" estaba extremadamente preocupado, esa kunoichi era muy parecida ala chica que le había descrito su compañero, demasiado parecida para su gusto.
Ahora era ella quien iba en cabeza, cada uno estaba metido en su propio caos mental, un caos que parecía desvanecerse y al instante volver a renacer. Un ave Fénix de pensamientos y preocupaciones, desvaneciéndose para reaparecer más fuertes. Ella tenía miedo a esa sensación de tranquilidad, "Minami" a que el sueño de su compañero no fue sólo eso y, "Shu", miedo a que ella no fuese quien tan seguro estaba de que era.
"Minami" notaba que de ahí sobraba, que su compañero ansiaba probar si eran la misma chica o no, pero ella no dejaba de prestar atención a los movimientos de ambos, su gran enigma era como conseguir separarse de ambos, aunque el asunto fue muy fácil, él tomaría otra ruta haciendo creer a la kunoichi que tiene que ir a otro lugar diferente que el de su compañero. Algo sencillo si no contaba que le iba tocar encargarse del bunshin de la kunoichi que lo acompañaría hasta la frontera, bueno, era eso o aguantar luego más callado de lo normal a su compañero y, eso, solía ser un coñazo.
Temari lo observó alejarse junto a su bunshin unos instantes antes de girarse a "Shu" – Bien, ¿continuamos… "Shu"? – Lo observaba impaciente, deseando seguir el trayecto pero él parecía haber desconectado de ese lugar, ella se acercó precavida – ¿"Shu"? – Se acercó demasiado, algo le mostró escenas inexplicables pero extrañamente familiares.
---Dream---
Ella estaba de pie, en una estancia de tonos carmesí, observando, planteándose si tumbarse al lado de alguien del que no sabía nada y que se había comportado de un modo bastante amable. Finalmente se tumbaba junto a él, observando su espalda, aferrándose a la camiseta de él y acurrucándose en su espalda. Rogando con voz quebrada permanecer así, apretándose un poco más contra aquel hombre, notándolo girarse y abrazándola calidamente atrayéndola más hacia sí, murmurando ella un suave y dulce "gracias".
---End Dream---
Temari estaba quieta, con los ojos clavados en él, aquella escena, ¿qué demonios era? ¿Quién era aquel? ¿Dónde estaban? Giró y agarrando una esquina de la capa de "Shu" le dio un leve tirón para que reaccionase y así poder continuar su camino.
