Boyfriends
Ara estaba un poco distraída, fue algo precipitado besarlo, más cuando su posición era tan delicada, ya le había ocultado muchas cosas y estaba jugando con fuego, no tenía que añadirle problemas con el corazón. Cuando llegaron a la casa Yunho se veía nervioso, como si no supiera qué hacer con sus manos o donde ponerse para no molestarla. Verlo actuar así era muy divertido, nada típico en los hombres que frecuentaba, ellos eran mucho más atrevidos.
-buenas noches...- le dijo mientras metía sus manos en los bolsillos.-
-buenas noches...- respondió con una sonrisa.-
Como todas las noches él se fue a dormir a otro lado, antes no le importaba donde estaba durmiendo, solo quería paz y tranquilidad, aunque ahora él se le hacía más interesante. Se quito un poco de ropa, estaba acalorada recordando el beso de Yunho, comparándolo con los de Seung Ho pero no había punto de comparación, los de su novio eran mucho menos apasionados y carecían de ese toque, algo especial... llevo sus dedos a los labios y se tiro hacia atrás en la cama, era mejor dejar de pensar en eso y dormir, o terminaría haciendo locuras y Min Hyun no era esa clase de chicas. Se acurruco a un lado para quedarse dormida, mañana tenía clases temprano.
Seung Ho detuvo su auto a un lado del camino estaba cansado y quería evitar un accidente, ya ni siquiera bebía cuando conducía, no desde que ella murió. Apago el motor de su auto y salió a fumar un cigarro, el aire no estaba tan frio, el cigarro lo relajaba, lo había dejado hace un año y ahora estaba retomando el vicio... miro el largo tubo blanco, que simple, algo como esto le daba mucha tranquilidad.
Se levanto temprano, tanto que la noche seguía afuera, busco entre la ropa que Yunho compro para ella, eran ropas muy fuera de moda aunque le convenía de ese modo, ocultaban gran parte de su persona. Al final opto por unos pantalones y un suéter, simple como era Min Hyun.
Una vez lista Yunho entro como todas las mañanas y llevaba la bandeja de comida, el desayuno y todo lo demás siempre lo preparaba él, lo cual era grandioso porque ella no sabía ni hacer hervir el agua sin electricidad. Se sonrió al ver cómo le rehuía la mirada, entonces era una chico tímido... ¿quién lo diría?, besaba muy bien para ser tan esquivo.
-hoy comeremos tomates...- le dijo sentándose en la misma banca de siempre.-
-se ven muy dulces...- tomo asiento en la cama y comenzó a comer, se estaba acostumbrando a eso, las cosas simples y divertidas, tener tiempo para pensar.
Comieron y Yunho llevo a Min Hyun a la escuela, le tomaba un poco de tiempo pero no podía dejar que ella se fuera sola, aun no estaba preparada para eso. Ara quería sacar el tema del beso pero él no le daba pauta, era un poco desesperante... dulce pero demasiado correcto en algunas ocasiones. Llego a la escuela y se bajo de la carreta, tomo sus manos por delante mirándolo y esperando a ver que hacía o decía.
-que tengas un buen día...- sonrió asintiendo con la cabeza... se veía linda con esas ropas.-
-gracias...-
¿eso fue todo?... solo un; que tengas un buen día... ¡no, eso no era lo que debía hacer!, si fuera por ella le habría coqueteado y dicho las cosas de frente, pero Min Hyun no era de esas chicas, era tímida y dulce, ¡condenada Min Hyun!, ¡porque no era más liberal... se giro enfadada consigo misma, ella creo a esa chica torpe, pero una cosa era idealizarla en la mente y otra cosa era verse refrenada por ella. Llego pasando por una oficina, solo le basto con presentarse como Min Hyun para que la recibieran, ¿tan fácil?... al parecer estaban desesperados por un profesor.
Entro a la sala de clases y se encontró con un pequeño grupo de niños, parecían tene años, y sus caritas eran tan inocentes. Estaba algo asustada con los niños, los cuales se la comían con los ojos, nadie hacia ruidos solo la miraban. Lis tocio un poco creando ruido, estaba asustada de solo hablar.
-buenos días...- les dijo sonriendo y a coro los niños respondieron su saludo... eran muy disciplinados.- soy su nueva profesora... Lee Min Hyun...- si seguía repitiendo ese nombre se volvería loca, una cosa era gravar y cortar en cada escena y la otra era seguir con el papel día y noche sin descansó.-
Se giro y lo escribió en la pizarra... ¿que recordaba de su infancia?, bueno... pues fue a una escuela privada, ¿habría diferencias entre las escuelas públicas y las privadas?... miro a los niños por sobre su hombro jugando con sus dedos. ¿que se hacía en las clases?, no había guion para este papel.
-hm... bueno, soy nueva y...- los niños seguían mirándola... ¿eso era normal?, solo mirarla... frunció el ceño.-
Un niño levanto su mano y se paro en su asiento, Lis se sentía tan extraña como profesora pero era eso o volver a su antigua vida.
-en nombre de mis compañeros les damos la bienvenida Srta. Lee.- el resto de los niños sintieron sonriendo.-
-muchas gracias...- el gesto de los niños la conmovió, eran niños diferentes, hasta ahora solo conocía a unos pocos niños y de esos la mayoría eran del tipo mimado y malcriado.-
Siguió con las clases a tropezones, los niños la guiaron en cuanto al contenido, y con los minutos se hizo más fácil, en realidad no era algo complejo, solo necesitaba acostumbrarse y recordar sus conocimientos.
La tarde llego y se despidió de sus niños, tenía miedo de no caerles bien pero eran niños tiernos y muy tranquilos. Cuando salió no había nadie esperándola, nada de autos o cámaras, solo la calle vacía del pueblo, ni siquiera Yunho... ¿acaso tenía que volver sola?. La respuesta se respondió con ella caminando, era un buen ejercicio caminar, pero tenía la pequeña esperanza de que él viniera a buscarla.
Miro al frente por unos ruidos, tontamente se sonrió al ver a Bee acercarse con Yunho, viéndolo así, con la luz anaranjada y su siempre sonrisa traviesa en sus labios, con esos tímidos ojos, no... es que había algo en él, algo que le parecía irresistible. Detuvo al animal y se bajo de un salto, ir a buscarla en la carreta era muy pesado por el caballo, más si tenía que hacerlo todos los días.
-¿por qué no me esperaste en el pueblo?...- le pregunto al verla en el camino, no era bueno que una chica anduviera sola en los caminos solitarios. No habían criminales pero los accidentes estaban a la orden del día.-
-no sabía que vendrías por mi...- le dijo sonriendo y llenándose de flores.-
-¿qué clase de hombre dejaría tirada a una chica?...- negó con la cabeza, a veces ella parecía un poco diferente, era... como hablar con dos personas distintas.-
-uno malo...- como su ex, que varias veces la dejo plantada en las citas, o que ni siquiera la llamaba cuando correspondía.-
Soltó una risa a su respuesta, efectivamente, un hombre malo dejaría a una chica, más cuando se trataba de una tan hermosa e inocente. Le ayudo a montar el caballo y luego subió el para llevarla a casa, Lis se sentía en la gloria, las manos de Yunho sostenían el cordel del caballo pasando por su cintura, era tan agradable... sentirse tan cerca de su cuerpo, incluso sentía los latidos agitados de él.
Llegaron a la cabaña y Lis intento aprovechar lo poco que quedaba de luz, necesitaba encontrar algunos libros de lectura para esos niños. Pero como no era su casa, ni tampoco sus cosas le pidió permiso a Yunho para buscar algo que le sirviera. Gentilmente la llevo al establo donde él mantenía unas cajas, le dijo que buscara entre ellas.
Lis se agacho abriendo una de ellas y se sorprendió, esperaba revistas, alguno que otro libro de lectura pero no una biblia gigante con el nombre titulo de leyes... curiosa como siempre, saco uno a uno los libros, eran pesados y muy elegantes, todos hacían reverencia a leyes y ese tipo de cosas, movida por la curiosidad abrió la siguiente y las sorpresas no paraban, en esta encontró un título universitario y llevaba el nombre de Yunho, entonces... ¿era abogado?.
-¿los encontraste?...-
-no...- le dijo nerviosa regresando las cosas a la caja.-
-¿lo viste?...- le pregunto al verla con cara de intriga.-
-si...- bajo la mirada, no era bueno hurgar en las cosas de los demás.-
-¿y?... -sabia que ella estaba preguntándose miles de cosas, lo notaba.-
-eres... ¿abogado?...-si tenía un título universitario, y uno tan bueno como ese... ¿porque estaba en el campo?, en la cuidad ganaría mas de lo que ganaba en un año.-
-lo fui...- avanzo hacia ella y saco el diploma de graduación.-
-entonces... ¿porque estás aquí?...- sacudido su cerebro, no... esa no era la pregunta.- digo... ¿por qué no trabajas como abogado?.-
-porque me harte de esa vida...- tiro el diploma dentro de la caja.- me canse de las personas de cuidad, de los problemas... de las mentiras.- odiaba recordar su tiempo pasado, fue un iluso, lo único que deseaba era ser abogado y ganar mucho dinero, tener todo lo que desearía.-
-...- no dijo nada, ella era de cuidad y también era un gran mentirosa. entonces él la odiaría...-
-¡hey! no pongas esa cara...- fue demasiado brusco al hablar, la había asustado con sus palabras.-
-lo siento...- no quería mentirle, pero no tenía más opción. Levanto su mirada y antes de ver sus ojos su mano ya estaba en su cuello.-
Era una mujer tan especial, con ese rostro de ángel y esa dulce voz, era inocente y buena, algo que no se encontraba fácilmente, la beso despacio en su frente, ahora intentaba controlarse, no quería sobrepasarse con ella y le costaba trabajo, ella le provocaba de una manera extraña, ella era como una sutil esencia que se hacía fuerte a medida que pasaban los días, tanto que le perseguía incluso al no verla.
-ve a dormir...- la aparto de su lado, no... esto no funcionaba, si ella se quedaba más tiempo terminaría haciendo una estupidez.-
-sí...- ¿porque era tan difícil?, la respiración de él sobre ella... eso, deseaba esa boca, esas manos, ese hombre. Toco su pecho a la altura del corazón, deseo... Yunho era su deseo.-
Salió del establo y corrió a la casa, necesitaba sacarse ese sentimiento de agitación, era desesperante, deseaba un beso, caricias... deseaba algo más que un simple beso, necesitaba una ducha. Ya era muy tarde para bañarse pero lo necesitaba, salió con sus ropas y lo necesario para dase un baño. El sol ya se había ido y las primeras estrellas empezaban a salir, Lis se metió dentro de la improvisada ducha y se quito todo para que su cuerpo se refrescara, claro, nadie le advirtió que el agua estaría tan fría. Dio grito al sentir como cubos de hielo le caían sobre la espalda y la cabeza, la sensación de ahogarse se apodero de él por unos minutos antes de volver a respirar con normalidad. Pero el grito hizo que Yunho saliera corriendo, no la encontró dentro de la cabaña y temiendo que le hubiera ocurrido algo entro al baño al sentir el agua corriendo. Lis temblaba castañeando los dientes, la idea de la ducha fue una idiotes.
Yunho la miro y soltó una carcajada, pobrecilla, estaba congelándose. Se giro para dejar de verla y amablemente tomo la toalla para dársela, Lis la agarro y se envolvió en ella, le dolían los dedos y no podía moverse tan rápido como deseaba. Yunho seguía riéndose pero aun así le ayudo, si entraba a la cabaña se tardaría mucho en recuperar el calor, la guío al establo donde el encendía un brasero. Lis no quería ir con él, el principal problema de estar con Yunho era refrenar esos impulsos que la obligaron a meterse al agua, pero probablemente sus deseos estaban totalmente extinguidos con el agua.
-siéntate...- le pidió para llevar más cerca el brasero.-
Lis se dejo caer sobre un colchón, pero no era un colchón, estaba relleno con algo más duro que esponja, y además crujía un poco. Yunho llevo el fuego cerca de ella y también unas mantas, con ese toalla no se abrigaría.
-¿que estabas pensando?...- le dijo cubriéndola con la manta y sacando el cabello mojado hacia afuera.- puedes enfermarte si haces eso...-
-lo... siento...- aun temblaba y sus manos dolían, además el tobillo que se lastimo en el accidenté empezó molestarle, como agujas clavas lentamente.- Ha...- se quejo moviéndose un poco.-
-¿qué te duele?...- pregunto enseguida, ella era un loca, haciendo ese tipo de cosas. Se puso en frente de ella y vio el problema, era su tobillo, lógico, no podía exponerse a temperaturas tan bajas si se había lastimado recientemente.-
Lis quería irse a la cabaña pero el fuego era tan delicioso, al igual que el colchón, ¿era paja?... Yunho tomo el pie de Lis y empezó a frotarlo suavemente para entregarle calor más rápido, su piel estaba tan fría pero aun así se sentía suave.
-no... no es necesario...- le dijo al verlo, acariciaba su piel tan suave, tan bien... sus manos estaban cálidas.-
-te dolerá si no lo hago...- levanto la vista y ella estaba sonrojándose, ¿por qué hacia eso?, una mujer no debería sonrojarse, no mientras se encuentra desnuda ante un hombre, no debía lucir de esa forma, inocente y dulce. Bajo la vista frunciendo el ceño, tenía que dejar de pensar en ella como mujer.-
Yunho bajo la mirada y lucia molesto, Lis se sintió mal por todo, por caerle encima, por hacerle trabajar tanto, por tener que cuidarla, por mentirle y por sentirse atraída hacia él, todo estaba mal y ella tenía la culpa, seguramente la iba odiar si es que ya no lo hacía.
-mejor me voy...- le dijo quitándole su pie y levantándose. Aun tenia frio pero no quería seguir molestándolo, causándole disgustos y quien sabe que otras emociones.-
-tienes que quedarte hasta que dejes de temblar...- le advirtió encarándola, pero poco le duro la mirada sobre ella, tenía que repelerla.-
-te estoy molestando... es lo único que hago, molestarte...- ya ni siquiera la miraba. Quizás esta farsa había durado mucho, quizás ya era hora de volver.-
-¿molestas?, no...- le dijo rodeando los ojos...- solo quédate...-
-ni siquiera me miras, estas enojado por todos los problemas que te causo...- sujeto la colcha en sus hombros.-
Lis iba a pasarle por el lado cuando sintió como él la tomaba de la mano, otra vez... esos ojos extraños, esos que dejaban de ser inocentes y se transformaban en los de un lobo. Yunho lo intento, realmente quería ser un buen chico, y no hacer nada indebido, ni aprovecharse de ella, pero estaba resultando una tarea imposible, ella lo hacía imposible.
Sin palabras le mostro la causa de su enojo, él... casi igual que la primera vez que la beso, estaba hambriento, sus labios se estaban congelando y necesitaba abrigarlos, los mordía y la obligaba a abrir su boca para él, para dejarle explorar sus sabores. Lis se paralizo, su deseo estaba encendiéndose con la forma en que la besaba, gimoteaba e intentaba seguir el ritmo de sus besos, pero desbordaba pasión en ellos, y no era su culpa, ella no tenía la intensidad de él, no podía seguirle el paso solo intentaba responder a cada exigencia de su boca.
Yunho se aparto bruscamente, estaba al límite de de la frontera, si la pasaba ella dejaría de ser solo una amiga... Lis temblaba apenas con el frio.
-mejor te vas...- le dijo apretando sus labios entre los dientes.-
No sabía qué hacer... ¿le estaba pidiendo que se fuera?, lo miro pidiendo una explicación, no podía besarla de esa forma y luego simplemente decirle que se fuera, no era justo. Camino hacia él para exigirle una explicación pero antes de llegar a tocarlo, él la sostuvo por los hombros algo desesperado, ¿por qué?, porque seguía allí.
-si no te vas... no voy a detenerme...- le advirtió una última vez.-
Boquiabierta retrocedió y sus instintos le pidieron que huyera ante esos ojos bravos, pero se detuvo, antes de llegar a salir del establo, Lis miro hacia atrás, y no vio al hombre agresivo del que tenía que huir, lo que veía era pasión, esos ojos bravos estaban llenos de deseo, la deseaba a ella.
Sumisa y lentamente camino de regreso a su lado, Yunho respiraba agitadamente viéndola, ¿por qué volvía? ¿acaso no entendía?, podía detenerse una vez pero ella le hacía perder el control. Lis apretó la fresada antes de soltarla, cayó al suelo dejándola solo con la toalla húmeda. No tuvo que interpretar las señales, estaba más que claro que ella entendía lo que pasaría a continuación.
Frente a frente, Yunho tomo el extremo de la tolla y dejo que el cuerpo de Min Hyun iluminado apenas por el fuego, pero no necesitaba verlo, lo concia y lo recordaba en su mente, en sus manos, como sin malicia tuvo que tocarlo, ahora sus sentidos estaban despiertos y esperando que cada parte de ella estuviera nuevamente a su alcance. Lis cerró los ojos, no era virgen pero lo sentía así... tímida e inocente, siendo descubierta por Yunho, como suavemente repaso sus senos, con gentileza la levanto del suelo y que ella no hizo ningún ruido.
Los labios entre abiertos de Lis dejaban escapar suaves suspiros, como podía retenía el aire dentro de sus pulmones ya que Yunho le hacía imposible, sentía su boca en su vientre, ¿cómo era posible?, nunca tuvo problemas para el sexo, pero nadie le había tratado de esa forma, como si lo más importante, solo ella. Yunho se detuvo a contemplar el rostro de Lis, la vía desesperada, pero no quiera apurarse, no quería que su primera vez con ella fuera tomado como un error. Acomodo sus cabello y despejo su rostro, con una caricia en sus majillas la beso en los labios, no quería que lo mal entendiera, él solo quería amarla de una forma especial.
Lis lo vio a los ojos, y se olvido del mundo, se olvido de todos los que estuvieron antes que él, llevo su mano al rostro de él, lo retuvo con un beso, le estaba dando autoridad para hacer y deshacer con ella.
Suaves gemidos llenaron el establo, Lis suspiraba intercalando gemidos, él sabía exactamente donde tocarla, como tocarla y hacerla estallar, desde el centro de su cuerpo, el calor subía llenando su piel de pequeñas gotitas, Yunho exploraba con sus manos, disfrutaba el cambio de calor en su piel, como sus pechos estaban tan cálidos y sus muslos se tensaban, y su voz le hacía ir más despacio al sentir que lo disfrutaba. El leve movimiento que hacían sus cuerpos, como el ritmo lento de Yunho hacia que la vista de Lis se desenfocara, sus hombros fuertes servían de apoyo a sus manos, y lo demás estaba en las manos de él, desde sus piernas hasta su boca. Yunho se detenía a momentos, no quería acabar con este placer, sentir como ambos estaban unidos, como el calor que él sentía ella también lo compartía, besaba y reposaba entre sus pechos.
Busco sus manos y las unió con las suyas, deseaba que ambos estuvieran completamente unidos, Lis ya no sostenía la mirada, la respiración se le hacía más difícil a cada momento. Sintió como su cuerpo se arqueaba a medida que Yunho se adentraba más en ella, no podía más y si cuerpo estaba al límite del descontrol, la escuchaba gemir y aceleraba más y más, hasta que su cuerpo exploto junto con el de ella, sintiendo su estremecía bajo él, como su espalda se relajaba finalmente sus respiros y gemidos se silenciaban.
Lis necesitaba aire pero Yunho no la dejo ir, paso sus brazos alrededor de su cuerpo y le apretó contra él, busco comodidad entre sus cabellos y beso apenas su cuello, no quería cansarla, ahora solo disfrutaría de su compañía, de tenerla para él. Ese gesto tan simple, tan natural entre las parejas.
-estoy enamorado...- susurro a su oído de ella.-
Lis se encogió en los brazos de Yunho, era la primera vez que un hombre le decía abiertamente que estaba enamorado de ella.
-Min Hyun...- solo decir su nombre le hacia sonreír.-
La ilusión de amor se desvaneció, Lis intento no llorar, pero Yunho no estaba enamorando de Lis, estaba enamorado de su invento de Min Hyun.
Cuando amaneció, Yunho se levanto dejando a Lis en la cama, la miro mientras dormía y se sintió seguro de ella, imposible no enamorarse de ella. Lis se movió en la cama y lo busco, se enderezo al no sentirlo, ya le había pasado muchas veces con Seung Ho, él se iba sin avisar y siempre la dejaba sola. Entonces entro Yunho, como todas las mañanas, con una bandeja y el desayuno, Lis se sonrió arreglando su cabello, esta era una de las cosas que deseaba de un novio. Desayunaron como normalmente lo hacían, de su noche de pasión no hablaron, pero Yunho cambio completamente de actitud con ella, la timidez que mostraba antes se esfumo, ahora tomaba las manos de Lis y le robaba uno que otro beso haciéndola sonreír, para él ya era su novia y lo que necesitaba para confirmarlo, paso esa noche.
-Vamos...- llevaba a Lis de la mano, obligándola a besarlo de vez en cuando, estaba siendo todo un niño ante ella.- nos tomara solo unos minutos.-
-¿iremos cerca del donde me encontraste?...- le pregunto disfrutando de sus mimos, la trataba como a una princesa, la llenando de flores su camino.-
-sí, hay una cabaña cerca. A veces le llevo leche a las personas que viven ahí, como hoy...- cargo la leche en la carreta, mientras que ella tomaba su lugar al lado de él.-
Seung Ho se había perdido entre los caminos, pero finalmente estaba de regreso, esta vez no se perdería, el puente estaba a solo unos metros. Detuvo el motor del auto y se bajo, camino mirando la reconstrucción, pensó enseguida en ella... en lo asustada que debió estar cuando todo se vino abajo. Camino cruzándolo y las lagrimas empezaron a salir de sus ojos, con un gesto de despedida llevaba un ramo de flores para ella, lo que no hizo en vida, deseaba dárselo ahora.
Lis corrió por el camino evitando que Yunho la capturara. Estaba tan feliz que no vio al hombre en el puente, soltó una carcajada cuando finalmente la ventando y se la llevo en sus hombros. Seung Ho arrojo las flores al rio y bajo la vista, ahora no podía pedirle perdón, estaba limpiando sus ojos cuando una risa lleno el aire, levanto la vista buscándola, se le hacía tan familiar. A unos metros de distancia vio a una pareja jugando, se veían tan divertidos. La chica que estaba en sus hombros, la miro suspirando, fue cuando ella despejo su rostro de los cabellos marrones y el rostro, ese rostro.
-¿Lis?...-
