Los personajes no me pertenecen, solo los uso para esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Steven Volkov por el contrario si es mi creación.


Advertencia Lemon.


CAPITULO 3

LA FIESTA INOLVIDABLE

Aun con el corazón acelerado por la cercanía con el ex cantante, la Neo Reina entro presurosa a Palacio, casi al borde de perder el recato de su envestidura. Al llegar a la Sala de Juntas Personal de la Reina encontró a una pensativa Galaxia mirando a través de los enormes ventanales. Al verla la recién llegada hizo una reverencia.

- Ya deja eso amiga. – Se acerca y la abraza. – ¿Que tal tu viaje?

- Muy bien… Se la ve radiante mi reina. – Responde sorprendida.

- ¡Gracias! Vamos te he dicho que me llames Serena. Toma asiento por favor. – Dice guiándola a una al lado de la suya. – Debes estar cansada.

- No mucho. Le he traído lo que me solicito. – Responde mostrándole una caja dorada la cual abre y ve que había una semilla estelar color verde. – Es gracioso que la Sailor del tiempo fue la que más tiempo me llevo encontrar. – Agrega con algo de gracia.

- Setsuna… – Dice acariciando la semilla. – Gracias, no sabes lo que significa.

- Lo sé, por eso la busque hasta que la encontré. Por un momento me pareció que estaba buscando algo, pues no se dirigía al caldero primordial, era como si la guiara algo, es extraño. – Responde pensativa.

- No sabes cómo te lo agradezco. ¿Te quedaras a la fiesta?

- Sabes que no es buena idea, algunos sistemas todavía me guardan rencor, y no los culpo, así que es mejor que me retire. – Responde poniéndose de pie.

- ¿Te podría pedir otro favor? – Consulta con algo de pena.

- Lo que sea. – Dice tomando nuevamente asiento.

- Yo…

Serena le explica su idea mientras que toman el té que estaba servido con anterioridad. Estuvieron charlando un par de cosas y luego se dirigieron al Salón del Cristal de Plata en el cual entre ambas trajeron a la última guerrera a la vida. De donde entraron dos mujeres salieron tres. Llevaron a Setsuna a una de las habitaciones donde durmió más de un día.

- Veo que estar muerta agota. – Dice Serenity con gracia no menos cansada.

- Eso parece… entonces… ¿Estás segura de lo que me pediste?

- Si, solo por una noche. – Responde con una súplica en la voz pero principalmente en sus celestes ojos.

- Entiendo porque está loco por ti. – Responde con una sonrisa. – Claro que lo haré.

La Caída tras la Caída

Agobiada por su día Ami fue a la piscina de Palacio con la sola intención de despejar su mente. Era cerca de la media noche cuando entro al agua, nado varios largos olímpicos hasta que finalmente se detuvo algo exhausta en la parte más profunda boca arriba. Aun molesta respiró profundo dejándose hundir casi hasta el fondo, no tan profundo como sus pensamientos. La superficie el agua quedo totalmente quieta hasta que alguien se sumergió cerca de ella. Fuerte fue su sorpresa al abrir los ojos y encontrarse con la atlética figura de Taiki en maya. Ella abrió la boca para decir algo y rápidamente fue a la superficie.

- ¿Me estas siguiendo? – Le grita molesta.

- Por favor Ami, no solo eres malhumorada. ¿Ahora paranoica?

- Yo… Me voy. – Responde nadando hacia el borde de la pileta.

Taiki se sumerge rápidamente y antes que la peliazul pudiera llegar al borde desde abajo emergió el Kou de sus sueños.

- Hablemos Ami. – Suplica con una sonrisa.

- Ya te lo dije. No tengo nada que…

Por primera vez en su vida Taiki decidió dejar de ser él y sin que pueda decir nada la tomo de la cintura y la beso como nunca lo habían hecho con Ami. Al principio y solo al principio ella se resistió, pero dejo de hacerlo y ahora para sorpresa del kinmukiano ella tomo el control. Arrinconándolo contra una de las esquinas de la piscina comenzó a acariciar su cuerpo sin el más mínimo pudor del que caracteriza a la tímida Mercurio. Taiki sin perder la oportunidad de estar con la mujer que estaba seguro amaba recorrió su cuerpo, con algo de timidez al principio, pero la guerrera terrestre tomo su mano y la llevo directamente a su pecho y mirándolo directamente a los ojos le dijo.

- ¡Tómame ahora o piérdeme! – Amenazo con la respiración entrecortada.

La respuesta fue una lluvia de besos y caricias que fueron subiendo de tono más de lo que Taiki se habría imaginado jamás. Con habilidad quirúrgica Ami despojo de su maya encontrando que en particular este Kinmikiano tenía más de lo que aparentaba. Mientras que ella tocaba su miembro el torpemente comenzó a quitar al maya deportiva, dejando solo sus pechos a la vista los cuales rápidamente se dedico a besar con intensidad deleitándose con cada rincón de su piel. Ami comenzó a arquearse ante el contacto de la mano del tecladista que fue acariciando su clítoris como si supiera más de su cuerpo que ella misma. Antes de llegar al orgasmo ella en un rápido movimiento se despojo de lo que le quedaba de su prenda abrazándose a su cuello y sin objeción alguna se convirtieron en uno. Ellos llegaron al orgasmo casi al unisonó y así se quedaron besándose. Casi exhaustos se dejaron flotar de la mano un largo rato hasta que Taiki rompió el silencio.

- No es por criticar… ¿Pero no tenías miedo de que alguien entrara?

- Cuando entro molesta nadie se atreve a molestarme. – Responde con algo de gracia, como la adolecente que recordaba. – Además la gente duerme a esta hora.

- Sabes que te amo. – Dice sin pensar con una sinceridad que la asusto.

Ella se suelta y nada hasta la orilla para salir en silencio. El la sigue mientras ella se envolvía en una toalla.

- Lo siento, pero te lo tenía que decir. – Reconoce tocando su hombro.

- No puedo, tenemos una obligación. – Responde bajando la mirada.

- Dejaría de ser la guerrera que soy, dejaría de ser hombre o mujer, solo si me lo pides.

- Yo no puedo pedirte eso… yo también quiero una vida normal, pero esta es nuestra vida y es lo que somos.

- Cambiemos eso Ami. – Dice dándola vuelta. – Cambiemos nuestro destino. Yo se que Serena estaría de acuerdo, incluso mi reina lo estaría. Por favor hagamos una vida juntos.

- Yo… no… lo siento.

Antes que el kinmukiano pudiera ella salió corriendo y sin que pueda verla ella se metió en uno de los pasadizos secretos que solo las guerreras conocían. El intento encontrarla con desesperación sin el mayor de los éxitos. Detrás de la falsa puerta ella se recostó y sin control lloro amargamente, sabía que era algo que no podía hacer, ya había sufrido en el pasado cuando quiso olvidarlo con Richard, pero ahora Taiki estaba aquí dispuesto a amarla. Si bien no era un mortal común tampoco podía hacer algo al respecto. Comenzaba a odiar su obligación y por segunda vez se planteo la idea de dejar todo por lo que sentía.

La Caída tras la Caída

A media mañana y en víspera de la fiesta Mina se despierta de golpe y ve la hora.

- ¡Me van a matar! – Dice tomando su uniforme que estaba tirado por todos lados.

- Tranquila, no crees que la Neo Reina no puede vestirse sola. – Dice el platinado con algo de gracia.

- No se trata de eso, bueno en parte sí, pero tenía que estar en la entrada para recibir a los invitados.

- De seguro tu aburrida compañera lo hará. – Supone sentándose en la cama.

- ¿Ami? No ella esta asignada a la seguridad.

- ¿La cocinera ruda, la sacerdotisa o las simpáticas Outhers?

- Lita está en la cocina, Rei está en una misión especial para la Reina y ya conoces a las Outhers, ellas nunca están a menos que sea necesario y siempre en sus condiciones.

- ¿Entonces después de la fiesta continuamos esto? – Dice acariciando la cama.

- ¿Queda algo más? – Pregunta seductoramente acercándose al rostro del platinado.

- Tantas como tu imaginación tenga. – Respondió con picardía.

- ¿Cuánto tiempo piensas vivir? – Cuestiona dándole un corto beso. – Cuando la fiesta termine haremos lo que tú quieras.

- De acuerdo… siempre quise atarte. – Declara con algo de pena.

Mina se lo queda mirando como si no entendiera. Pero rápidamente responde.

- Lo intentaron… ¡Pero créeme, nunca lo lograron! – Finaliza con una picara sonrisa.

Y sin que pueda responde ella salió como un rayo Yaten se levanto con pereza y se metió en la ducha, sentía que no solo él, también Healer necesitaba una larga ducha. Tras un largo baño se preparo para la fiesta y pensó en guardarse lo de este encuentro mientras se planteaba la idea de una vida junto a la Diosa del amor. Una vez listo se le ocurrió una idea y abrió la computadora que tenía en la mesa de la habitación para ver algo que le empezó a hacer ruido en la cabeza, tras dos horas de consultas decidió que era el momento. Después de dar el Clic en la opción deseada pensó. "Yo no suelo ser así de impulsivo" pero rápidamente se dijo en vos alta mientras acomodaba su corbata. – Bueno… Ella lo vale. – Y con una sonrisa fue al encuentro de sus hermanos.

Cuando entro en la habitación de Seiya encontró a este en la cama sin ganas de levantarse. Por otro lado Taiki estaba con una estúpida sonrisa que en cierta manera molesto al peliplata.

- ¿No te piensas preparar? – Cuestiona cruzándose de brazos.

- No me siento bien, ya se lo dije a Taiki. El viaje me ha enfermado. – Responde Seiya con vos cansada.

- ¿Viste a la Neo Reina? – Cuestiona de mala manera.

- No es eso, estoy cansado… – Seiya mira bien a su hermano y agrega. – Creo que tú también deberías descansar, mira esas marcas.

- ¿Qué? – Yaten sale corriendo hacia el espejo en la pared y se mira en cuello encontrando un par de marcas en el, sin contar con la evidente cara de cansancio. – Fue con el agua de la bañadera, voy a avisar a mantenimiento. – Y sin decir más salió por la puerta.

- ¡Saludos a Mina! – Dice Seiya riendo, la cual como respuesta fue un fuerte portazo.

- Ya deja de hacerlo enojar al menos hoy. – Reprende Taiki acomodándose sus lentes.

- Lo sé, pero no puedo evitarlo… ¿Por cierto como te fue a ti?

- No sé a qué te refieres.

- Tu tampoco te hagas, lo veo en tus ojos, estas tratando de quitarte esa cara de tonto desde que entraste en la habitación.

- Veo que quieres quedarte solo hermano. Nos vemos mas tarde. – Contesta cortante caminando a la salida.

Como el anterior hermano salió pero sin azotar la puerta. De esta manera Seiya aguardo unos minutos antes de salir de la cama a darse un baño y ponerse algo que le agrade. Pensó en su típico traje, pero termino decidiéndose por unos Jeans y una remera negra. Se sentó a aguardar que se haga la hora o bien tener noticias de su Bombón.

La Caída tras la Caída

Como era de esperar había gente de todos los sistemas conocidos y algunos que se presentaron en la que era una gran celebración para no olvidar. Como se había previsto la Neo Reina solo participaría, pero no hablaría con la gran cantidad de invitados por obvias razones. También se comunico que por problemas de salud el Rey Endimión no estaría y que la pequeña heredera estaba en su entrenamiento para ser una digna sucesora. De esta manera Taiki y Yaten entraron a la fiesta siendo anunciados como los emisarios que eran. Lo primero que notaron fue que no había Sailor´s presentes, pero si varios guardias apostados por todas partes y como guerreros que eran notaron que también estaban entre los invitados camuflados. Llevando como corresponde los buenos deseos de su Reina terminaron separándose para entablar charlas con otros embajadores. En medio de trompetas y fanfarrias la Neo Reina Serenity se presento y saludo a los presentes tomando su lugar en el trono, pero ellos se miraron a la distancia y supieron que no era la verdadera Reina, aun así no dijeron anda, pues no estaba en ellos desconfiar de los planes o bien podría ser un señuelo en caso de ataque o atentado. Pocos minutos después una mujer de cabellos rubios se acerco al platinado.

- ¿Me permite esta pieza embajador? – Dice de sensual manera la diosa del amor.

- ¿Mina?

- ¿A quien esperaba mi Lord? – Responde tomando su mano y acercándose peligrosamente.

- ¡Estas… hermosa! – Tartamudea ante el espectáculo de verla vestida como una princesa. – ¿Pero ese antifaz?

- Se podría decir que es mi antiguo arterego me persigue en ocasiones. – Dice con algo de tristeza. – Nunca me despedí de ella y creo que hoy es el día.

- Nunca pensé que tuvieras otra vida.

- Solo pensé en esa vida y la verdad que nunca pedí mucho…

- ¿La gran Mina Aino con pocas pretensiones? No lo creo. – Responde con arrogancia.

- ¿Crees que solo soy una chica superficial? – Ella ríe y lo mira a los ojos. – No mi querido Yaten, yo solo me conformaría con vivir una vida con alguien que me ame, tan solo eso, tan solo una pequeña casa que pueda llamar hogar, solo eso he pedido y nada mas… – Finaliza con un dejo de tristeza.

- Te daría eso y más… aunque no lo parezca también quiero algo por el estilo. – Afirma con una sonrisa.

Ella lo mira sonrojada sin saber que decir, pero Yaten se adelanta a la respuesta y la besa como aprendió para derretir a su Diosa del amor.

Al otro lado de la pista una joven hablaba con un grupo de científicos sobre la gravedad de la implosión de una estrella pulsar en el límite de la vía láctea.

- Si me permiten caballeros yo no me preocuparía por eso ahora. Acabo de pasar y al menos tenemos 200 años antes que sea inestable.

- ¿Y cómo puede precisar eso jovencito? – Cuestiona un hombre canoso entrado en años.

- Lo sé, como la estrella fugaz que soy. Así que con su permiso me llevare a esta bella genio a la pista de baile.

Ambos salen caminando con una reverencia de parte de Ami hasta el centro de la pista.

- Eso fue descortés de tu parte, por no decir arrogante. ¡Ellos son las mentes más brillantes en astrofísica y llegas con ese discurso barato! – Dice molesta.

- Di la verdad te estaban aburriendo. – Respondo con una sonrisa

- Yo… bueno si, pero no lo vuelvas a hacer.

- Si me concedes esta noche. – Pide con amabilidad.

- Solo esta pieza. – Responde ruborizada.

- Esta noche y el resto de tu vida Ami. – Confronta directamente a sus ojos.

Ami se queda helada con esa nueva confesión por parte del hombre que tenia frente. Con los ojos llorosos sale corriendo y sin poder seguirla en ese momento la pierde nuevamente.

La Caída tras la Caída

Con la fiesta en pleno comienzo alguien toca la puerta de la habitación de Seiya y esta la abre tan rápido como puede con toda la desesperación que trataba de ocultar. Pero al abrirla encuentra a un guardia que le entrega un sobre y sin decir más se retira. Él lo ve retirarse sin decir nada, al cerrar la puerta huele el sobre encontrando un leve aroma a ella. Apoyado contra la puerta abre el sobre y encuentra una nota que lo desconecto.

"Donde me citaste la primera vez en una hora."

Supo de inmediato que era de ella, su caligrafía no había cambiado desde la preparatoria. Tomo un abrigo y salió raudo al encuentro tan esperado.

Pensó en hacerse Sailor para ir más rápido, pero simplemente corrió como un loco por la ciudad, cualquier persona se agotaría con tal esfuerzo, pero a él no le importo, corrió hasta llegar al lugar donde se citaron por primera vez. Cuando llego espero con ansias encontrarla pero su corazón se paralizo al ver que no estaba. Temió por un momento pensando que la había hecho esperar, pero escucho un grito cerca y corrió temiendo que le pasara algo. Al llegar a uno metros la encuentra tomándose la rodilla tratando de contener una lágrima.

- ¿Pasaron tantos años y todavía no caminas bien? – Dice Seiya tratando de aguantar la risa.

- Ayúdame, hace tanto que no me poco zapatillas que olvide como era. – Responde con un puchero.

Fue cuando Seiya se dio cuenta. Ella estaba con unos jeans sueltos, una playera y un fino abrigo de lana, también unas viejas zapatillas de lona completaban algo que nunca creyó volver a ver.

- Se que me veo horrible, fue mala idea pedirle a Reika que busque mi vieja ropa…

- ¿Reika?

- Si es una de las guardias más jóvenes de Palacio que también es amiga de Hotaru, así que pensé en pedirle que busque mi viejo armario… soy una tonta.

- No bombón. – Dice tomando su mano para que se ponga de pie. – Te ves hermosa.

- Siempre dices eso, aun si estuviera vestida como una loca. – Responde dándole la espalda.

- Jamás diría eso, yo siempre te dije la verdad. – Responde dándola vuelta. – Desde que te ves hermosa hasta que aun te amo con la misma intensidad que cuando éramos jóvenes.

- Seiya yo…

- No digas nada. Tengamos una cita como siempre quisimos, una cita como… – Pero un ruido a tripas lo interrumpió sorprendiéndolo.

- ¡Lo siento! ¡Estuve tan ocupada durante el día que casi no comí! – Se disculpo Serena con pena.

- Hay cosas que nunca cambias… Creo que había una casa de hamburguesas por aquí. ¿Quieres eso u otra cosa?

- ¡Si hamburguesas! – Responde dando un pequeño salto que sorprende a Seiya. – Esta bien, está bien, sé que no es forma de comportase de una Reina, pero hoy y solo por hoy seré Serena Tsukino.

El responde con una sonrisa y le estrecha su brazo para guiarla por el camino.

- Por cierto estas más alta. – Dice mirándola sobre el hombro.

- Y tú te has ejercitado. – Responde sin pensar tocando los brazos y rápidamente se sonroja mirando hacia adelante. – Olvídalo.

El ríe, pero prefiere no decir más al respecto pues no quería incomodarla, sabía que ella no era así y a pesar de ser su amiga no dejaba de ser la Reina de ese mundo. Llegan a la casa de comidas rápidas y tal cual ambos recordaban eran de buen apetito, no sabían si las hamburguesas eran deliciosas, o era por el tiempo que ambos llevaban sin comerlas o simplemente la compañía.

- Entonces… ¿Que quieres hacer ahora? – Pregunta Seiya mientras le daba un helado que recién había comprado.

- No lo sé… hace años que no salgo. ¿Quizás a bailar? – Dice no muy segura.

- Caminemos y veamos qué lugares hay hoy en día. – Sugiere con tranquilidad.

Al igual que en palacio la ciudad era una fiesta por lo que encontraron mucha diversión por doquier. Sin darse cuenta bailaron y rieron como los jóvenes que aparentaban, olvidándose por completo de sus obligaciones, responsabilidades y hasta sus tediosos destinos. Casi exhaustos terminaron en un puesto de bebidas y sin pensarlo pidieron dos cervezas, ella hacía tiempo que no tomaba, mientras él nunca la había probado. Tomaron y rieron un tiempo mientras él seguía hipnotizado por ella. Fue entonces que ella se dio cuenta de eso. Se produjo un silencio momentáneo, uno que no era incomodo ni molesto. Sus zafiros se buscaban con lujuria, y bajo la luz de la Luna ellos se besaron. Cuando abrieron los ojos se quedaron embobados con lo que veían, con lo que sentían, con saber cómo era después de tantos años de espera. Sin esperar se entregaron nuevamente a lo que sentían. Poco a poco esos besos reclamaban más de cada uno y sin más ella lo tomo de la mano y salieron abrazados por la calle. Un rato mas tarde y como guiados por la Luna llegaron a la vieja casa de los Tsukino. Allí como detenida en el tiempo se encontraba desentonando con la moderna Tokio Cristal. Ella abrió la puerta entrando y quitándose los zapatos. Seiya simplemente recordó aquella vez que se quedo con la adolecente que posteriormente fue invadida por sus amigas y hermanos.

- Hay cosas del pasado que no puedo olvidar. – Comienza ella prendiendo las luces.

- Yo jamás deje de pensar en ti… nunca lo haré.

Él la gira y comienza a besarla con ese sentimiento de necesidad que guardó durante tantos años. Cuando se separan ella lo guio de la mano a su antigua recamara donde se sientan en la cama. Esta vez el se da cuenta que ya no era esa joven asustadiza que recordaba.

- Si no estás segura bombón, lo sabré entender. – Dice algo nervioso.

- No es eso… yo también lo deseo, pero debes entender que ya no soy una niña. – Responde con una mirada de lujuriosa mordiéndose el labio que desconocía en su bombón.

Casi sin decir más ella fue la que beso apasionadamente casi empujándolo contra la cama, a diferencia de lo que Seiya creía fue la mismísima Serena la que dominó la situación. Mientras más lo besaba más nervioso se ponía Seiya, pues a pesar de siempre haber deseado estar con ella había algo que no estaba seguro de decir.

- ¿Te sucede algo? – Pregunta Serena notando algo en su estrella.

- Nada… Bueno si… no sé como decírtelo…

- Dime… – Dice con los ojos cristalinos que derritieron al cantante.

- Es que… va a sonar tonto… pero yo nunca… ¡Tú sabes!

- No. No sé de lo que hablas. – Responde con sinceridad.

- Nunca lo hice como hombre. – Declara completamente rojo.

Serena se lo queda viendo unos eternos segundos hasta que ella lo vuelve a besar y con ternura le contesta.

- Quiero hacer el amor contigo, pero si prefieres ser Figther para que te sientas seguro no me opondré, pues quiero estar contigo ahora.

- Yo me enamore de ti como Seiya y como tal quiero hacerlo. – Ella le sonríe ante el comentario.

- Entonces… quédate tranquilo que yo seré tu guia…

El se queda sorprendido ante el comentario y ríen con gracia.

- Esta vez seré yo el jovencito asustado.

Ella se acerca a su rostro y lo basa con ternura. Lentamente ella lo empuja contra la cama sin dejar de besarlo mientras el recorría su espalda por encima de su ropa. Ella se separa un poco y se quita la parte superior de su vestimenta dejando ver una ropa interior por demás modesta, casi como la que alguna vez ella uso antes de ser una reina. Ella se estira para apagar la luz pero él la detiene.

- Déjame verte, déjame admirarte como siempre quise…

- Tranquilo… – Dice apagando la luz. – La Luna será nuestra luz y testigo.

Ella lo beso nuevamente y como si fuera su corazón la Luna resplandeció como nunca lo había hecho. Con delicadeza ella quito la ropa masculina sin dejar de beber de sus labios sin dejar de sentir que su corazón estaba por salir de su pecho y aun si creer que él estaba en su cama. Sin caber como o cuando se encontraron solo cubiertos por su ropa interior y con la respiración entrecortada se miraron nuevamente.

- ¿Quieres continuar? – Consulta Serena con sus ojos clavados en el.

La respuesta fue rápida mostrando que Seiya tomaría el control de la situación girándola quedando boca abajo. Ahora con sus manos recorrió sus pechos que a pesar de los años se mostraban orgullosos y duros, sorprendiendo a la rubia pues no supo en qué momento la había despojado de su sostén. El comenzó a besar su cuello marcando con fuego cada centímetro de este llegando a sus pechos que lo esperaban ansiosos. Casi como una tortura el jugo con su lengua sobre los duros pezones de la reina haciendo que esta gima involuntariamente dándole a entender que estaba haciendo las cosas bien. Con su mano restante el quito la infantil braga que cubría la feminidad de su amor encontrando que no solo estaba húmeda, sino que también había algo que solo una persona conocía. Un pequeño lunar en cual acaricio cerca de su labio inferior el cual hizo que se sobresaltara al tocarlo. Entendiendo casi instantáneamente esa reacción el bajo rápidamente besando el pequeño lunar mostrándole a Serena algo que nadie había descubierto, ese lugar de placer que acelero ese torrente de sensaciones. Ella se aferro a las sabanas como pocas veces lo había hecho, pues nadie antes lo había descubierto como el ex cantante esa noche. En lo que fue un orgasmo a toda vos, Seiya disfruto y sintió como nunca en su vida esa erección que comenzó a dolerle debajo de su bóxer. Serena trataba de contener su respiración, ya que en todos sus años no había llegado al orgasmo tan rápido y tan frenéticamente como con él. Ella lo miro y se dio cuenta que era hora de compensarlo de hacerle saber cuánto lo amaba. La rubia lo recostó y sin decir nada lo beso probando su néctar en ese beso que le supo a pasión y locura. Sin que pueda acotar nada la rubia se deshizo de su Bóxer tomando el erecto miembro acariciando su longitud. Mordisqueando su pecho y jugando con el corto bello de su zona inguinal observo el lo que tenía en sus manos, lo miro a los ojos a tiempo que relamía sus labios provocando un latido involuntario de Seiya.

- Creo que a alguien le gusto la idea… – Dijo juguetona dando un pequeño beso en la punta de su falo.

- Yo nunca…

Seiya la miro sorprendido de ver que su bombón había dejado de ser esa inocente criatura para ser una mujer fatal capaz de hacerle perder la cordura. Ella degusto con locura, con desesperación, con necesidad a un atónito peli azabache que jamás había sentido algo así, cerro sus ojos dejando caer su cabeza sobre la almohada. Se sintió flotar olvidándose de todo dejando solo en su mente una cosa, una mujer que ahora definitivamente seria todo su mundo. Cuando el abrió sus ojos se encontró con sus orbes celestes que reclamaban sus labios con la misma locura que el. Se besaron mientras giraban en la cama quedando ella de espaldas al colchón, aun sin dejara de besarse sus sexos comenzaron a rosarse sacando gemidos de ambos y sin dejar de frotarse el entro en ella. Serena abrió los ojos ante esa sensación, al ser llenada de el al sentirlo tan adentro. Aferrándose a su espalda comenzó a mover su cadera sin dejar de besarlo sintiendo como el trataba de tomar el ritmo también. Con movimientos erráticos en los primeros segundos consiguieron llegar a un solo ritmo, con un solo latido con una sola respiración sintiéndose uno por primera vez. Acelerando el movimiento a medida que su excitación los llevaba a otro plano se dieron cuenta que no durarían mucho tiempo más. El empezó a acelerar mientras que Serena se aferraba a su espalda márcanosla con sus uñas, marcándolo como suyo haciéndole saber que era él el hombre de su vida. Gritando sus nombres mirándose fijamente a los ojos llegaron juntos al mejor orgasmo de sus vidas. Se quedaron así no supieron cuanto, mirándose, tratando de saber si era un sueño o real. Seiya fue el primero en romper el contacto dándole un tierno beso en los labios.

- Te amo. – Salió de sus labios como un suspiro, como una declaración, como si su vida dependiera de esas dos pequeñas palabras.

Ella lo beso con locura cuan respuesta de su parte. Sin decir mucho mas se quedaron abrazados bajo la pálida luz de la luna como testigo silencioso de su amor.

La Caída tras la Caída

La noche avanzaba y la fiesta en Palacio comenzaba a mermar, mientras una guerrera desde las sombras vigilaba todo, sabiendo muy bien que la que estaba delante de ella no era su Reina, aun así espero atenta como un cazador a su presa. En medio del baile la Neo Reina Serenity se fue al tocador personal cerca del hall central a metros de la fiesta. Al entrar fue al espejo para retocar su maquillaje siendo sorprendida por detrás con una fría y filosa hoja de metal.

- ¿Donde está ella? – Fue la fulminante pregunta.

- No lo sé, pero ella me pidió que esté en su lugar. – Responde con tranquilidad retocándose el labial.

- ¡Mientes! – Retruca Sailor Saturn.

- ¿Tú crees que estaría haciéndome pasar por ella con este ridículo peinado si no fuera por una petición personal? – Dice con un tono que conocía muy íntimamente.

- ¿Quién eres? – Duda la guerrera sin bajar su arma.

Ella desase su transformación dejando ver su larga cabellera rubia y roja casi hasta el suelo.

- Soy tu aliada, así que guarda eso antes que lastimes a alguien niña. – Dice con altanería.

- ¡No soy una niña Galaxia! ¡No me trates como tal! – Responde con ira.

- Claro que no lo eres. Eres una criatura exquisita. – Dice pasando su dedo por la Hoz del Destino hasta llegar a sus manos.

Saturn retrocede ante ese toque mientras que era seguida por quien en su momento le había quitado la vida.

- Espera… yo… - Trata de decir la pelinegro la apoyar su espalda contra la pared.

- ¿Tú que niña? – Responde con determinación.

- No soy una niña. – Responde tomándola del cuello fundiéndose en un fuerte beso de lengua que sorprendió a la coqueta Galaxia.

- Veo que te entrene bien en el otro lado de la galaxia. – Dice Galaxia mordiéndose el labio inferior.

- Esta vez seré yo quien te enseñare unos trucos… – La joven de cabellos oscuros le da la espalda acercándose a la puerta y con seguridad le ordena. – Así que quítate ese vestido.

Saturno traba la puerta con seguro mientras la falsa Neo Reina Serenity se quitaba el vestido.

La Caída tras la Caída

Una solitaria Sailor estaba en los observatorios de Palacio escapando de su pasado, tan metida en ello estaba que no sintió cuando alguien toco su hombro. Al darse vuelta vio que era Taiki con una botella de champagne y dos copas. Ami la mira con tristeza pero vuelve a bajarla.

- Si no me dices lo que pasa nunca sabré lo que te sucede. – Comienza sentados a su lado

- Es historia antigua Taiki, no vale la pena… – Responde con tristeza.

- El Milenio de plata y el origen del Reinado de Fuego es historia antigua. Si no quieres decirme que te pasa no podre ayudarte. Porque si de algo estoy seguro es que tienes algo que te está afectando en tus relaciones y si no lo hablas te terminara destruyendo.

- ¿Ahora eres psicólogo? – Dice con sarcasmo.

- He estudiado muchas artes, al igual que tu soy doctor aunque no ejerza la medicina como tú lo haces. También me interese en psicología, arte, robótica, astrofísica, genética entre otras y sabes lo que aprendí de todo eso.

- No, que aprendiste.

- Absolutamente nada del amor, tu eres la única criatura que me lo mostro. En todos estos años nunca lo supe hasta que volví a tener contacto contigo hasta que decidiste volver a compartir ideas y esas hermosas charlas de ciencia. Pero en todo ese tiempo siempre evitaste las hablar del amor. Cada vez que lo intentaba tu escapabas hasta que supe que jamás me amarías y después de lo de anoche.

- ¡Lo de anoche fue solo sexo! No te confundas. – Se defiende la pelicorto mirando hacia otro lado no menos sonrojada.

- ¡Mentira! Lo de ayer no lo fue y tú lo sabes.

- Yo… es complicado, no lo entenderías. – Dice mirando el piso.

- ¿Que no entendería? ¿Qué estuviste casada con un doctor o que te manejas por la vida como si el pasado no importara? – Como respuesta ella lo golpeo.

- ¿Cómo te atreves? ¡Tú no tienes idea de lo que fue!

- ¿Crees que no lo sé? ¿Crees que no sé lo que es sacrificar todo por tu deber? ¡Pues te equivocas… – Su vos se quiebra.

- Creo que esta charla ya término. – Dice poniéndose de pie.

- No. – La toma del brazo y la gira quedando sus ojos enfrentados. – ¡Dime que no me amas y me alejare para siempre!

- Yo…

El la besa nuevamente sorprendiéndola nuevamente, pero esta vez ella continúa su beso hasta que no pueden más. Se abrazan y continúan así hasta que Ami es la primera en hablar.

- Te quiero, pero duele mucho decir adiós… cuando comenzó la creación de Tokio Cristal yo me había casado con Richard en las Vegas… nadie lo supo nunca… lo deje de un día para otro, pero cuando decidí regresar el había enfermado y no estuve ahí para despedirme… – Comienza a llorar nuevamente. – hace unos días estoy así porque se cumplió un aniversario de su muerte y no sé cómo hacer para que no me este matando por dentro.

Ami se queda llorando en sus brazos un largo rato sacándose de encima todo lo que tenia dentro por tantos años hasta que no pudo más y sin darse cuenta se quedo dormida en sus brazos. Sin despertar y arropada en los brazos de Taiki no supo cómo ni porque, pero al abrir los ojos encontró que el estaba a su lado mirándola con algo que solo pudo describir como la mirada de hombre enamorado. Con lo primeros rayos de sol ella se entrego nuevamente a lo que sentía por este hombre que supo descongelar su corazón.


¿Qué opinan de esto? Espero que a las Lady´s les haya gustado la cita de Serena y Seiya, pues me he esperado lo mejor que pude. Como verán hay cosas que se van viendo del pasado de Ami y el porqué de esa actitud de pocos amigos.

Les dejo otro adelanto del Capitulo 4

…. En tanto en la tierra, puntualmente en la Puerta del Tiempo una visión atrapo a su guardiana cayendo de rodillas. Cuando abrió los ojos esta se asusto ante lo que vio y lo que oyó la hicieron temblar pues ella sabía que ya había posibilidades que alguien ya cometiera el error. – "Arrebatando el poder de las Sailor´s, los bastardos del Milenio de Plata nacidos de un amor prohibido, tomaran los Reinos de la Luna trayendo desgracia y muerte a su paso" – Escucho el eco de las palabras en el infinito del tiempo y nuevamente una visión de muchas sailor´s heridas, muriendo, la Neo Reina llorando y un reino en ruinas.

Perturbada corrió hasta la mismísima recamara de la Neo Reina temblando sin saber que alguien mas estaba camino a verla.

Sin el más mínimo decoro que la caracterizaba entro en la habitación sorprendiendo a la Reina que estaba escuchando música de los Tree Ligths. Al verla esta se asusto ante la brusquedad poniéndose en guardia automáticamente.

- ¿Que sucede Plut? – Cuestiona preocupada sin bajar su guardia del todo.

- Es lo que puede suceder mi reina…

Al escuchar el alboroto Rei se acerco, pues en la desesperación la guardiana del tiempo no cerró la puerta completamente. Rápidamente le conto a la Soberana con el mayor de los detalles esta grave profecía que la dejo perturbada.


AGRADECIMIENTOS:

UsaKou Sanz: Me alegra que te haya gustado y en particular estos encuentros entre nuestros protagonistas. Espero que te guste lo que hice con Serena y Seiya, fue el mas complicado de todos los que he hecho hasta ahora. Y si el Joven Taiki tiene corazón después de todo. Gracias por seguir esta la ultima locura Bastarda!

Maria Jor: Si la idea es no dejar nada suelto, hasta el Epilogo sera para no dejar suelta ninguna historia! Me alegra que te gustara el Lemon de la loquilla de Mina, pensé que seria muho por un momento, luego pensé… Es Mina! Porque no! Haruka sufrirá un poco mas, pero ya se solucionara.

Dime si te pareció adecuado el ecnuentro entre Serena y Seiya, pues le puse toda la carne al asador! Y gracias por ponerte al dia, yo creo estarlo contigo también, si no házmelo saber!

Serenalucy: Espero no demorar mucho con el siguiente, el trabajo es tirano! Gracias por leer mis locuras!

Serena sanchez: Me alegra que te gustara y espero que esta capitulo también sea de tu agrado. Lo de Haruka y Michiru es otro Fic que se llama Viento y Marea, donde muestra lo que paso entre ellas después de la historia principal de Bastardos sin Gloria. Muchas gracias por prenderte de esta locura!

Anai kou: Gracias y espero no decepcionar con este capitulo. Espero que te guste lo que hice con nuestros dos tortolos! Nuevamente Gracias por estar ahí!

Martha Kou: Me alegra muchísimo que te haya gustado, le por un momento pensé que era mucho lo de Mina, pero al fin y al cabo es Mina, porque no? Que te pareció lo de Taiki y Ami?

Se que sufrió Seiya en el pasado y tendrá su compensación, no mucha pero la tendrá. Era necesario que ello no llegara a eso para que se dieran con todo en este capitulo ¿Qué te opinión el encuentro entre Serena y Seiya? Y muchas gracias, tu también eres una de las grandes de este medio! Gracias por seguir mis locuras!

Kath Kou19: Gracias por estar aquí de nuevo con la ultima locura! (por lo menos hasta aquí lo será) La idea de que no tengan poderes mientras están embarazadas fue algo que lei hace tiempo de las brujas, y me dije "porque no?" Asi que es un pequeño giro para complicar las cosas. Michiru regresara con el tiempo, pero no será como siempre, pues ella estará muy dolida. Y si Serena es muy buena, pensé en que se molestara o al menos un cachetazo, pero al fin y al cabo es Serena. Espero que cuando llegues a este capitulo te guste el contenido!

Alissette: Muchisimas gracias por arrancar con una de mis mas grandes y queridas locuras. Como dije este será el ultimo de una serie de Spinoff del Fic original que es Bastardos sin Gloria. Se como me ha pasado al principio como lector que los lemon´s suelen ser incómodos, pero con el correr del tiempo uno se acostumbra. Como abras visto esa es la razón de la antipatía de Ami y lo de Michiru esta en otro Fic que se llama Viento y Marea. Nuevamente gracias y aprecio mucho que te haya gustado!

Alejasmin: Me alegra que te haya gustado y si es la eterna dicotimia entre Serena y Seiya! Espero que te guste este capitulo!

Lector Anónimo: Gracias por esta ahí! Espero que te haya gustado también!

Espero sus comentarios y criticas!

Muchas Gracias y por supuesto

Nos leemos!