El barco rompía rápidamente la superficie del mar, impulsado a la perfección por un viento marino que presagiaba tormenta, casi tanto como las nubes negras en el cielo.
Kai y Níger discutían sin sentido quién era el mejor caballero, observados atentamente por Jabu, Max iba de un lado a otro ajustando incesantemente las cuerdas del barco, y Camus se mantenía de pie en la proa como una estatua de adorno.
- se avecina una fuerte tormenta ¿verdad Max?- preguntó el caballero de Acuario cuando el rubio pasó junto a el.
- ahh... ehh...( u) es posible, pero llegaremos a tierra antes que eso.
Camus no respondió y Max siguió ajustando cuerdas...
Mientras tanto...
Hubo un destello cegador de luz verde que se proyectó hacía adelante desde el lanzador, y de este destello surgió un imponente tigre blanco, con trozos de metal amarillo en las patas y en la frente.
- ¡Driger derriba a Duos ahora!
El tigre blanco se lanzó contra el monstruo de Seth tan rápidamente que nadie pudo reaccionar hasta que el cuello de Duos estuvo bajo la garra del tigre.
- ¡espera! – gritó alguien, desviando la atención de todos
- ¡faraón no venga para acá!
Pero el rey Atem no lo escuchó, y siguió avanzando hacía el guerrero.
- querías ver al faraón, pues aquí lo tienes. Pero antes debes liberar a Seth
Atem y Rey se miraron fijamente unos instantes que parecieron eternos.
- retrocede Driger – ordenó Rey, y el tigre blanco liberó a Duos y desapareció. Al instante, todo el grupo de Rey, incluyéndolo a el mismo, se inclinó ante el soberano.
- Faraón Atem, hemos venido desde muy lejos para darle un mensaje en persona.
- de acuerdo, pasen...
Los 5 Saint Shields se levantaron y siguieron al faraón dentro del palacio, donde finalmente se despojaron de sus capas.
- Faraón Atem, nosotros somos el equipo de guerreros conocidos como los Saint Shields. Yo soy Rey,. Esta es Mao - Rey indicó a la pelirrosa que se había lanzado a ayudarle unos instantes antes. – Ozuma – Rey señaló a otro chico, de cabello arreglado similar al del faraón, sólo que el suyo era de color negro y rojo, y sus ojos eran verdes – Marian – Rey mostró a la otra chica del equipo, delgada y de piel muy blanca, con el cabello azul amarrado cuidadosamente en una coleta tras su cabeza. Sin proponérselo, los ojos verdes fríos y profundos de Marian atraparon al faraón un poco más de tiempo que con los demás Saint Shields – y mi hermano Lee – terminó Rey sacando de su ensimismamiento a Atem, y señalando a un joven de piel apiñonada, ojos negros y cabello rebelde, pero no tan largo como el de Rey.
"un grupo muy animado" pensó Seth al ver los rostros serios de los 5 Saint Shields, y cuando por fin logró librarse también del encanto de la mirada de Marian.
- ¿cuál es el mensaje que tenían que darme con tanta urgencia? – preguntó Atem impaciente y aún no tan confiado.
Ozuma echó una mirada furtiva primero a Seth y después con Rey, que captó su mensaje.
- preferiríamos hablarlo en privado majestad
Justo en ese instante, las puertas se abrieron de golpe y a través de estas entraron 2 personas, un anciano y una joven mujer de piel morena
- lo que tengan que decir, deberán decirlo ante los 4.
- Saint Shields, les presento a otros dos de mis guardianes, Isis y Shimon
los mencionados hicieron una reverencia, aunque la primera no bajo la vista de los Saint Shields. Las miradas hechizantes de Marian e Isis se cruzaron e impactaron
en el aire un instante que duró horas.
- y lo siento mucho Rey, pero lo que hablen conmigo, también deben saberlo mis guardianes. No guardo secretos con ellos, pues sería como amarrar mis propias manos e intentar regir a Egipto de esa forma.
- sabías palabras faraón. Y si así lo quieres así será.
- ¡¿qué?!
- eh hablado Ozuma.
Como contra su voluntad, Ozuma acató la orden de Rey y no dijo nada más
mientras tanto, en la parte de afuera de aquel mismo cuarto.
Mana bajaba las escaleras con el semblante preocupado, cuando se encontró con un alboroto en la entrada a los aposentos del faraón.
- ¡quítate Takao no me dejas oír!
- ¡ muévete tu Joounouchi, yo llegué primero!
- ¡muévanse ambos de esa puerta ahora!
Los dos jóvenes sirvientes del faraón de inmediato alejaron sus oídos de la puerta y se pusieron tiesos ante la aprendiza de mago.
- ¡no deberían estar escuchando las conversaciones del faraón chicos!, podrían colgarlos por eso – les reprendió Mana
- vamos Mana, nosotros sólo nos preocupamos por la seguridad de nuestro rey(U) – se excusó el primero de ellos, de nombre Takao de cabello negro azabache que le llegaba hasta los hombros. Usaba un paliacate rojo sobre su cabeza. (Tyson)
- así es. Atem está encerrado allí dentro con los extraños que atacaron a Seth.- respondió el otro, Joounichi de cabello rubio que en su mayoría caía sobre la frente del chico. (Joey)
- ¿alguien atacó a Seth?
- bueno... ellos decían que no querían pelear, y de echo Seth hizo el primer ataque. ¡pero aún así por poco acaban con la bestia del señor Seth! – exclamó Takao
- así es. Te decimos la verdad, fuimos parte de los soldados que intentaron contener a los extraños.
- y después llegó el faraón, los extraños les mostraron sus respetos, y el faraón los dejó pasar.- terminó Takao
Mana se quedó pensativa ante esto un rato, que los dos amigos aprovecharon para como "sin querer" volver a poner la oreja sobre la puerta.
- ¡dejen eso ya!, si el faraón los recibió debe saber lo que hace. De echo, como veo que no tienen nada que hacer, los llevaré ante su general para que el les de tareas que hacer...
Los dos soldados, espantados por la idea de enfrentarse a su general, se alejaron al instante de la puerta como si esta les hubiera quemado.
- ¡no si nosotros estábamos haciendo la ronda, si ya nos vamos! ¿verdad Takao?
- ¡exacto nosotros ya nos íbamos!
Ambos salieron echando humo de allí.
- ¡nos vemos Mana!
- ¡no te enojes que te vez menos linda!
- ¡TAKAO!!!! ( O )... – Una vez que estuvieron lejos, Mana lanzó un suspiro de resignación – (UoU) ese par... Por mi y por que le caen bien a Shimon que no se han ido de aquí, y desde luego, porque el faraón no esta enterado de todo lo que han hecho ( U)
Volviendo a la habitación
- Es un asunto algo complicado lo que nos trae hasta aquí. Si desean comprenderlo del todo, será mejor que se sienten, porque es una larga historia...
"Así como sus sacerdotes, los Saint Shields somos los guardianes secretos del emperador de la lejana tierra de china.
- de modo que aquella legendaria tierra no es sólo un mito. – afirmó Isis.
- no, no lo es, aunque casi nadie de esta parte del mundo llegue hasta nuestro reino. Nosotros somos los encargados de mantener la paz en el, y procurar que sus tesoros y secretos permanezcan en buenas manos. Y sin embargo, temo que hemos fallado al intentar enterrar nuestro más peligroso secreto... – Los 5 Saint Shields hicieron una mueca de tristeza y dolor ante estas palabras antes de que Rey continuara...
Hace ya siglos, llegaron a nuestra tierra decenas de personas, flotando a la deriva por el mar. Sobrevivientes de un cataclismo que hasta ahora aún no entienden ni nuestros mejores sabios. Esta gente, se hacían llamar Atlantes...
Nuestra gente les dio abrigo y cuidado, y poco a poco su cuerpo fue sanando y mejorándose... pero no su mente. Aparentemente, el impacto que destruyó su tierra, también les había privado de la razón a todos; menos a uno. Un sacerdote, muy viejo y muy sabio, se mantuvo cuerdo a pesar del impacto, y le enseñó muchas cosas a mi pueblo, pero jamás reveló que fue lo que le pasó al suyo, hasta el día de su muerte.
Deliraba, cuando el hijo del emperador, que era el encargado de cuidarlo, entró para darle de comer, el lo sujetó y le dijo su secreto.
-Todo es nuestra culpa... jamás debimos tomar la piedra del Orichalcos... hemos causado que se hundiera nuestra tierra y hemos liberado un peligro aún mayor para detener el primero... – acercó aún más al príncipe, y le susurró – hemos abierto la puerta al reino de las sombras y las criaturas se han dispersado. Los caballeros legendarios han sido sellados, y aunque la batalla a terminado, aun queda una amenaza... el oscuro, el amo del reino de las sombras, puede liberarse ahora que la puerta esta abierta... pero para hacerlo – entonces, puso en las manos del príncipe, un cofre, hecho de rubí. Zafiro, esmeralda y diamante, con una gran cerradura de la cual colgaban 4 medallones – necesita esto, necesita a las bestias sagradas... que son superiores a los caballeros... pero su poder es tal, que destruirá la tierra si las liberan sin antes tener a sus elegidos... deben proteger el cofre mientras tanto a toda costa... deben... hacerlo... por el bien... de la humanidad... Dartz no sabe nada ni de Zork ni de las bestias... pero aún así, puede venir por ellas... deben... protegerlas... – y entonces murió.
El significado de este mensaje, siempre ah sido un misterio para todos, pero aún así los Saint Shields resguardamos el cofre por la eternidad, sin que nadie se atreviera a tocarlo jamás... hasta ahora.
::: Flash Back¡:::
Había una gran agitación en las catacumbas que formaban la guarida de los Saint Shields, gente iba y venía a través de los miles de pasadizos que la conformaban. Cualquiera que entrara a este lugar y no conociera el camino, se perdería irremediablemente hasta perder la razón y morir de hambre, y eso si tenía la suerte de no ser encontrado antes por los guerreros secretos del emperador.
Por eso era aún más sorprendente que no hubieran podido hallar aún al intruso.
Entre toda la multitud venía corriendo Rey, con el mismo Kimono blanco, cuando chocó contra alguien.
- ¡Lee!
- ¡Rey! ¿has encontrado algo?
- aún no, ¿y tu?
- Mucho menos. – Lee golpeó con su puño la pared – maldita sea, si tan sólo supiéramos que es lo que busca...
- sí, sabríamos a donde va al menos... – Justo en ese instante, Rey escuchó un gran gruñido que el identifico como de tigre, un aura verde lo rodeó y sus pupilas se volvieron felinas. Fue increíble que lo único que notara Lee era que Rey se había quedado paralizado.
- ¿Rey? ¿te encuentras bien?
- ¿quién vigila el cuarto del cofre Atlante?
- Mao y Marian están en eso.
- ¡sólo ellas dos!... ¡vamos para allá ahora mismo!
Los dos Saint Shields salieron corriendo en dirección al cuarto. Sorpresivamente al doblar una esquina se encontraron con un pasadizo completamente desierto y oscuro.
- Por aquí es el único camino para llegar hasta allá. Parece que tenías una buena corazonada Rey.
- si... – Rey recordó el gruñido de tigre – espero que halla sido sólo eso.
Los dos hermanos empezaron a avanzar a tientas a través del pasadizo completamente oscuro, sujetándose del frío muro.
- ¡hey!...
- ¿qué pasa Lee?
- pisé algo raro
- ¿cómo que algo raro?
En ese instante fue como si el pasadizo se iluminara levemente por una luz fría salida de ningún lugar y le permitiera ver a los guerreros el horrible espectáculo frente a ellos.
Había decenas de cadáveres, de compañeros Saint Shields, regados alrededor del suelo. Lo más curioso era que todos estaban casi ilesos. Sólo les faltaba una parte de su cuerpo, y esto era lo que variaba. A algunos les faltaba un ojo, a otros parte de la pierna, a otros las orejas, a otros partes de la piel. Al que se veía al ultimo de la fila de cadáveres, le faltaba solamente la ropa.
- ¡maldita sea pero que es esto! – exclamó Rey sin poderse contener
- ¡Mao! – gritó a su vez Lee y echó a correr.
Ambos llegaron corriendo hasta el cuarto donde estaba el cofre, y al llegar los recibió otra escena escalofriante.
Marian y Mao estaban en el suelo, y sobre ellas estaba un extraño ser con forma humana. Tenía las partes de los compañeros caídos adheridas a el. Y las partes que no había cortado (como la cabeza, el torso, algunas partes de los brazos) estaban hechas de un extraño gas negro.
- ¡déjalas en paz espíritu Oscuro!...
el ser levantó su mirada hacía Lee. Y se lanzó contra el.
- ¡¿quieres pelear maldito?! ¡pues que así sea! – Lee sacó un lanzador como Rey lo había hecho, y un medallón negro - ¡te venceré con las artes secretas que nos enseñó el sacerdote Atlante!, ¡yo te invocó Galeon! – Lee pasó el medallón como lo había echo Rey, y de este surgió un imponente León negro.
El ser se detuvo al ver el Galeon de Lee, y empezó a retroceder.
- Ya veo – interrumpió Isis – así que fue aquel sacerdote Atlante el que les enseñó a sellar e invocar criaturas. Pero por lo visto, ustedes no lo hacen a través de Dia-dianx ni de lapidas
- No, lo hacemos a través de estos artefactos que nuestros propios hechiceros crearon con las enseñanzas del viejo sacerdote. – Rey levantó la especie de lanzador – se llaman Yanlary, y los sellamos con estos medallones – Rey levantó el medallón plateado que llevaba al cuello- bueno, como iba diciendo...
Lee le hacía frente valientemente al espíritu. Pero aunque no tuviera rostro, era evidente que la criatura no se había acobardado en lo más mínimo. Y para sorpresa de todos, levantó el brazo derecho (cubierto con la carne de uno de los guerreros caídos) y mostró en este ni más ni menos que un Yanlary como los que sólo tenían derecho a usar los Saint Shields.
- ¡Te invoco Can Cerberus! ¡deshazte de estos estorbos! – dijo con los labios y la voz de otro compañero caído. Y en ese instante, un medallón púrpura brilló en su pecho, y el extraño lo usó sobre el Yanlary.
La tierra se abrió en ese instante, y sus grietas emitían un destello púrpura. Estás se ensancharon sólo un instante lo suficiente para permitirle el paso a un gigantesco perro púrpura de tres cabezas.
- (óó) ¡tu bestia no me intimida intruso! ¡ataque de garra negra Galeon! – ordenó Lee, y el león negro se lanzó sin temor contra el monstruo.
- Cerberus usa garras infernales – El perro lanzó un rápido zarpazo a Galeon mucho antes de que este hubiese siquiera sacado las garras. Galeon cayó, al mismo tiempo que Lee. Y Cerbero se aseguro de retener a ambos rápidamente bajo su enorme pata. Lee quedó inconciente por la presión y Galeon desapareció.
- ¡no Lee!... – Rey intentó ir a ayudarle, pero las tres cabezas de cerberus lo amenazaron al mismo tiempo.
" demonios, no tengo ni una sola oportunidad. Aún no eh logrado sellar ninguna criatura propia..."
Rey se detuvo en seco y retrocedió.
- Buen chico. – se rió el espíritu
- no me llames así
- me refería al perro – se burló de nuevo – no dejes que nadie me interrumpa, mientras voy por lo que venimos – el extraño se dio la vuelta y se dirigió hacía el cofre.
La ambición y una maligna satisfacción se reflejaron junto con el cofre en los ojos que el espíritu había robado.
- El cofre de las bestias sagradas. Si los maestros de las bestias no están cuando estas son liberadas, las bestias mismas destruirán toda la tierra. Pero yo puedo ser el maestro de las cuatro – dijo la ultima frase al mismo tiempo que ponía sus manos sobre el cofre, y sacaba de entre su ropa, una enorme llave negra con forma de cruz egipcia y la metía en la cerradura.
- Finalmente... – giró la llave - ¡salgan libres bestias sagradas y escuchen el deseo de su amo! – abrió de golpe la tapa del cofre.
4 Luces salieron en un gran estallido, rompieron el techo de la caverna y se proyectaron hacía el cielo. La energía que emitían bastó para hacer temblar y resquebrajar la tierra. Rey estaba atónito.
Finalmente, de las 4 luces surgieron 4 bestias enormes y míticas, que con tan sólo su tamaño, terminaron de destruir la sala subterránea en la que se encontraban.
- sólo las vi un instante juntas. Pero créanme que era algo sorprendente. Tan hermoso, y tan atemorizante a la vez.
Un imponente Dragón azul, con el viento arremolinándose a su alrededor como las abejas a un panal.
Un fiero tigre blanco, con piedras surgiendo del suelo hacía el cielo a su alrededor, sólo para darle la bienvenida.
Una gran tortuga color púrpura con caparazón café, que parecía sumergida en el agua con su aura, a pesar de estar en tierra firme.
Y una gran ave roja majestuosa e imponente, tan roja que parecía echa de puro fuego. Y de echo creo ahora que lo estaba...
- ¡Dragoon, Driger, Draciel y Dranzer! ¡ escúchenme a mi, su nuevo amo! – exclamó el espíritu, al mismo tiempo que levantaba los brazos hacía los imponentes guardianes, que se inclinaron para escucharlo. - ¡concedan mi deseo de volver a la vida!
Esto hizo reaccionar a Rey, aprovechó que hasta Cerberus había bajado la guardia para ver a las bestias sacras, y corrió hasta donde estaba la criatura y la empujó para colocarse frente a los guardianes.
- ¡no lo escuchen oh grandes espíritus!, el sólo los busca para el mal. No les puedo pedir que vuelvan al cofre. Pero si les pido que perdonen a esta tierra de su destrucción, y a cambio haré lo que...
Las bestias parecían escuchar atentamente a Rey, que sin embargo no terminó ya que la cosa había contra atacado con otro empujón más fuerte, y volvió a encarar a los guardianes, que rugieron por este hecho. El ser sostenía 4 medallones en la mano: los 4 medallones que habían venido con la caja.
- ¡su poder será mío Bestias Supremas!, ¡por las buenas o las malas! ¡ Cerberus debilita al tigre para que pueda sellarlo!.
Las tres cabezas de Cerbero lanzaron una ráfaga de fuego fatuo contra el tigre blanco, que lanzó un gruñido como grito, ya que ni el esperaba el ataque.
Mucho menos esperaba que Rey se pusiera entre el y la ráfaga, y recibiera el impacto en vez de Driger.
- tu no las tocarás maldito... – Rey calló desfallecido.
En ese instante las bestias supremas, reaccionaron, emitieron un gruñido, y en un destello de luces, desaparecieron en el cielo como estrellas.
-¡NO!...(óó) (óó) ... bueno... – el espíritu de la oscuridad rió -resultaste aún más tonto de lo que yo creía Rey Kon, ahora gracias a ti las bestias están libres hasta que las capture de nuevo, y mientras destruirán todo lo que puedan... Pero si en verdad querías morir primero, pudiste pedirlo en vez de hacer un acto tan tonto. – el espíritu se fue acercando lentamente Rey, hasta quedar justo sobre él. - ¿qué tomaré de ti para seguir regenerándome? – sonrisa macabra – tu rostro estará bien. Me gusta como se me vería – la cosa extendió su brazo hecho de gas negro y estaba apunto de ponerlo sobre el rostro de Rey, cuando una ráfaga verde lo partió en dos, evaporando la mano cercenada en el aire.
- ¡AHHH!!!, ¿pero que es esto?.
Unas chispas de energía se fueron reuniendo sobre Rey, cuando formaron una esfera, esta irradió y destelló luz, de forma que derribó al espíritu maligno, en el preciso instante en que el tigre blanco mostraba sus colmillos al intruso.
- Driger... ah vuelto, ¡y esta protegiendo a Rey!. Esto no puede ser. .
Driger empezó a emitir un aura verde al igual que Rey, que se fue levantando involuntariamente, hasta quedar flotando de pie en el aire. En este instante, el medallón verde desapareció de las manos del oscuro y apareció colgando del cuello de Rey.
Con un gruñido, Driger entró voluntariamente en el medallón, al mismo tiempo que Rey abría sus ojos.
- ¡no puede ser! ¡Tu eres el maestro de Driger!
- Así parece anima. Y ahora que el tigre blanco de la tierra y yo somos uno – Rey sacó su yanlary y apuntó con ella al ser - ¡ más te vale que te largues y no vuelvas jamás a China sino quieres que destruya hasta tu alma! – aún sin poner el medallón en el Yanlary, el espíritu de sombras pudo ver al imponente Driger detrás de Rey, gruñéndole a el y apoyando a su enemigo. Retrocedió algunos pasos acobardado ante esto. Y montó de un salto a su cerbero.
- ¡te juro no volver a China Rey Kon!, pero tampoco las otras bestias supremas lo harán. Sólo tendré que atraparlas alrededor del mundo, y después China misma vendrá a mi para inclinarse ante mi poder. WHA HA HA HA HA!!!! – cerberus dio un salto y escapó a toda velocidad por el techo. A Rey le preocupaban más Lee, Marian y Mao en ese instante que perseguirlo, por lo que el ser pudo escapar...
::: Fin del FlashBack:::
Una vez que mis compañeros se recuperaron, se nos dio a nosotros 6, los mejores Saint Shields, la misión de encontrar y volver a sellar nuevamente en estos medallones a las otras 3 Bestias guardianas. Y eso es lo que nos trae hasta acá.
Dranzer, el guardián fénix atacó Grecia la noche anterior, y viene hacía acá. Hemos venido a alertarlo faraón, y a suplicarle que no interfiera con nuestra misión, y no intente atacar a las Bestias Guardianas, ya que son invencibles para sus soldados.
- no pueden pedirme eso – interrumpió Atem. Y Rey se exaltó por su respuesta – si mi reino está en peligro, les suplico me disculpen, pero no me quedaré con los brazos cruzados y la promesa de que ustedes arreglarán todo. Mejor pídanme una alianza.
- ¿eh, una alianza?
- así es. Si unimos fuerzas es seguro que podremos sellar a esas bestias, y mantener la paz en este mundo. Saint Shields, yo no menosprecio su podes, les pido que no lo hagan ustedes conmigo y mis guerreros.
- discúlpeme su alteza – habló esta vez Ozuma de improviso –pero Dranzer por sí sólo ah noqueado de un golpe a los 88 caballeros de la Diosa Griega Atenea. Y después de ver el desempeño que tuvo su sacerdote Seto en la breve batalla contra Rey, tengo que dudar de si en verdad son aptos para esta guerra.
- insolente – murmuró Seth
- y sin embargo Ozuma sólo Rey enfrentó a Seth. Yo no te vi pelear contra ninguno de mis 20 soldados más que estaban allí. Sólo te quedaste observando y ni siquiera actuaste cuando la espada de Seth golpeó a tu general
Ozuma cerró los ojos y respondió friamente.
- Rey no es mi general. Yo soy su general. Yo no presencié el incídete de liberación de las bestias guardianas, pero soy el mejor Saint Shield y por eso fui elegido para esta misión.
Hubo un silencio tenso, ambos reinos aún dudaban sobre si confiar en el otro.
- esto no nos llevará a ninguna parte. – rompió el silencio Atem - La amenaza ahora nos concierne a ambos reinos, de cualquier forma que lo vean. Así que lo más sensato es unir fuerzas, confiemos o no. Esto se debe de resolver lo más pronto posible... apuesto a que ambos tenemos otros asuntos que atender...
" ¿El faraón se referirá a Bakura?, después de todo es mucho más peligroso ahora que selló a Mahad y tiene la sortija del milenio. ¿o se referirá al espíritu enemigo de los Saint Shields que liberó en primer lugar a las bestias?. Rey no lo ah vuelto a mencionar en sus planes, pero es obvio que eso también le preocupa... " pensaban Isis mientras observaba cuidadosamente las miradas de Rey y Atem.
- yo estoy de acuerdo en unir fuerzas. Después de todo, las bestias son muy poderosas y necesitaremos toda la ayuda posible – agregó Mao.
- es cierto. Ahora no es momento de discutir, lo que dicen es cierto ya que las noticias del incendio en Grecia nos acaban de llegar con un mensajero – le apoyó Shimon. – y efectivamente, dicen que fue un ave gigante la que incendió todo, y que los caballeros de Athena no pudieron hacer nada para detenerla.
- y en verdad viene para acá. – siguió Isis- Mi collar milenario me brindó una visión del futuro en que un ave roja y de fuego volaba sobre el palacio del faraón. Precisamente sobre eso venía a hablarle faraón cuando me enteré de la entrada de los SaintShields.
- ¿ve como decimos la verdad?, ¡debemos empezar a actuar de inmediato – Lee dijo esto ultimo más para convencer a Ozuma que a Atem.
Hubo un instante de silencio.
- esta bien. Si mi equipo quiere que trabajemos en equipo con sus hombres, así será – dijo Ozuma sombriamente
- la decisión debe ser unánime, ¿Seth? – preguntó Atem a su sacerdote de la capa azul.
- yo estaré siempre de acuerdo con sus designios faraón...
- excelente. Entonces a partir de ahora y hasta que las bestias sagradas sean selladas de nuevo, la corte real y los Saint Shields serán aliados de guerra... hemos dicho.
Mientras tanto...
Max finalmente veía el puerto pesquero a tan sólo unos metros, y sonrió por este hecho.
- ufff... menos mal. El mar se está agitando cada vez más, que bueno que finalmente llegamos.
Siguió navegando, se había echo de noche y los caballeros que llevaba se habían quedado dormidos.
El viento soplaba más y más. El suyo era el único barco aún no anclado, y Max hacía lo más posible por llevarlo a salvo hasta el puerto.
"Vamos, sólo un poco más, sólo un poco más... no me falles".
De repente el barco dio una violenta sacudida y se quedó completamente estático.
Kai y los demás caballeros rodaron varios metros hacía adelante por el impacto (de echo Níger se golpeó contra el tope del barco) lo cuál los despertó por completo.
- ¡hey hey hey que esta pasando! – gritó Níger de inmediato al incorporarse.
- no lo sé. Parece que chocamos contra algo, pero no sabría decir que...
- o contra quien...- agregó Jabu, asomándose por la proa.
- ¿contra quien? (°111°) – repitió Níger.
Kai también brincó de golpe hasta el borde de la proa. Había una gran sombra bajo el barco, una muy enorme sombra.
Súbitamente se escuchó un gran sonido. Una especie de canto y gruñido al mismo tiempo, y el agua frente a ellos empezó a agitarse más .
- pero que rayos es eso...
- es hermoso... – agregó Max. Con sus brillantes ojos fijos en la nada, completamente absorto en el canto. De alguna forma, el sonido lo reconfortaba, lo hacía sentirse seguro y en paz. Algo que no sentía muy a menudo, siendo un niño huérfano controlado por un negrero como Aristeo. Podía haber seguido escuchándolo por siempre, si el brusco temblor del barco no lo hubiese distraído.
- ¡el bote se levanta! – gritó Jabu.
Efectivamente, el bote se estaba levantando lentamente, empujado por algo desde abajo.
- ¡pero que es eso! – al mismo tiempo frente al barco, algo enorme fue surgiendo, agitando toda el agua al romper la superficie del mar.
- eso es...?
- imposible...
- ¿una tortuga?
Una enorme tortuga púrpura, de caparazón color café, tenía sujeto el barco en la palma de su mano...
Camus de repente reaccionó y dio un pasó adelante y recorrió la manga de su túnica de un tirón, revelando un dia Diang que puso de inmediato en funcionamiento.
- ¡yo te invoco Mobius, el Monarca del Hielo! ...
En un resplandor azul, se generó un gran bloque de hielo, que estalló con un resplandor.
Los trozos de hielo salieron disparados contra la tortuga, que gruñó furiosa por el impacto, e encaró al guerrero color azul , que bastante pelo blanco y cubierto de ropas invernales, a su vez que este se ponía en posición de ataque...
- ¡Mobius...!
- ¡no!, ¡espere señor caballero! – intentó intervenir Max, pero fue muy tarde.
- ¡ATACA!!!
N/A: bueno, aquí acaba el capitulo 4. ya se han visto donde están los 4 Blade Breakers (y que quise poner la versión Egipcia de Joey n.n), ya salieron 3 de 4 bestias Bit, se dieron algunas explicaciones, y se revelaron algunas futuras rivalidades entre personajes de diferentes series, y salió el villano que representará el universo Bey Blade, aunque ustedes, obviamente, nos saben aún quién es :D. Pero ya lo sabrán... y de salida, pero salió lo que ya me moría por mostrar: el monstruo de Camus, Mobius, el Monarca del Hielo. Pero no se preocupen, Camus no será el único caballero dorado prota en el fanfic, ni el único que tendrá monstruo. Pero no les quemo más la trama.
Y por fa, no me dejen con la duda de que les pareció, dejen reviews, mensajes, o lo que sea con toda confianza.
Psd: Níger es invención mía y será un poco de los tres universos unidos. Así que no intenten ubicarlo en uno sólo.
