Apareciendo para actualizar, la universidad no me deja hacerlo ahora frecuentemente u.u, empezaré a referirme a Vincent como ella.


KARMA PARA DOS

CAPITULO 03: ¿MALOS ENTENDIDOS O MALOS ENTENDEDORES?


Tenía como dos días cuidando de Maya, que más que adorable era un pequeño demonio, Vincent le costaba dormirla, hubiera sido pan comido si pudiera usar a Dormouse, pero el caso era que desde que había llegado a ese lugar no podía usar a ninguna de sus cadenas.

Oye ¿cuando me vas a decir tu nombre? – la miraba expectante la niña.

Ya te dije que te lo diría cuando te portaras bien – dijo evadiendo el tema, no podía dar su nombre ahí, no sabía siquiera donde estaba, solo que había despertado ahí. Lo que había pasado antes era muy borroso para ella, lo último que recordaba era haberse separado del sombrerero, después de eso todo se puso oscuro. Tenía que salir de ahí, en los últimos días además de Maya solo había visto a una sirvienta que venía y dejaba la comida rápidamente, casi podía notar el terror en su cara. Al principio pensó que tal vez sabían quién era y por eso el miedo, pero luego lo descartó. La sirvienta pasaba de la presencia de ella, su mirada era siempre dirigida a Maya, esto le parecía raro ya que no notaba nada especial en ella.

Había otro factor que impedía su escape y este era que se quedaba dormido, era raro pero quedaba aun más dormido que cuando estaba bajo el efecto de Dormouse. Lo que no entendía era que si no podia usar su cadena, ¿cómo rayos le afectaba Dormouse?, a menos que no fuera Dormouse el problema.


En otra parte, Break seguía caminando, sus pies lo habían llevado hasta un bosque muy a las afueras de la ciudad, todo se veía a simple vista completamente tétrico, pero a él no le importaba eso, solo quería salir lo más rápido posible de ahí. Un leve movimiento de algo arrastrándose le advirtió que no se encontraba solo, Break se pegó a un árbol y esperó pacientemente que lo que fuera que estuviera ahí lo atacara.

Hubo nuevamente silencio, Break acerco su mano a su bastón, no se percato que del suelo unas lianas lo rodeaban, solo se dio cuenta cuando estas lo alzaron en el aire y en el trayecto su mano se golpeó con una rama y soltó su arma.

¡Maldición! – soltó molesto. Las lianas empezaron a envolverlo todo y fue llevado hasta un gran árbol que empezaba abrirse mostrando unos horrendos dientes que tenían sangre seca y una infinidad de cadáveres.

Ya era hora de llamar a Mad Hatter, se concentró pero no pasó nada, enarcó una - si que tengo suerte… – dijo sin sonreír. Ya casi estaba en la boca de lo que sea que se lo comería, puso los pies contra uno de los dientes y empezó a resistirse con todas sus fuerzas. Las lianas lo jalaban con más fuerzas.

¡No me vas a comer! – logró engancharse a uno de los dientes para que este cortara un poco sus ataduras, la boca se empezaba a cerrar sobre él.

¡No juegues conmigo, ya te dije que no me comes hoy! – con todas sus fuerzas sacó un brazo y se auto empujó hacia afuera, justo a tiempo antes de que cerrara sus fauces. Empezó a correr a toda velocidad, no se dejaría atrapar de nuevo, chocaba contra las ramas que estaba en el camino ni siquiera recordaba por donde había venido, pero ahora eso no importaba, estaba el hecho de que no había contado que no podía usar su cadena. Primero, Vincent que se vuelve mujer y ahora esto, habían muchas cosas raras en la lista para ser solo coincidencias. De repente se sintió fresco, una brisa deliciosa lo invadía cuando reparó de qué se trataba, estaba a punto de caerse en un precipicio.

¡Maldición! – se agarró de una rama como pudo.

¿Por qué me pasan estas cosas? – dijo el molesto, miró hacia abajo curioso y quedó con la boca abierta.


Ran-sama estaba en su estudio firmando papeles, ya la fecha tope estaba cerca y no habría manera de controlar lo que viniera. Vio un libro que estaba en una esquina y lo tomó, la cubierta era cobriza y se veía bastante desgastada, lo abrió y lo miro con algo de nostalgia.

"Si las cosas hubieran sido de otra manera en ese momento" - pasaba por su mente ese ligero pensamiento, no debía pensar de esa manera, ahora era el Rey. Debía encontrar aquello que detendría todo lo que iba a suceder, pero no podía dejar el reino para buscarlo, mucho menos podía asignarle esa tarea a alguien. Era muy difícil y peligrosa, pero la situación y el pánico empezarían en cualquier momento. Por ocultar esto podía incluso sufrir un golpe de estado, se tocaba la frente con impaciencia, se estaba estresando demasiado, miró por la ventana, ya había llegado la noche, lo mejor era dormir.

Vincent por fin había podido dormir a Maya, había sido una tarea difícil pero lo había conseguido, se levantó lentamente cuidando de no despertarla, caminó hacia la puerta, por la cerradura podía ver a los dos guardias a la distancia.

Reviso el balcón, el único escape se podía decir que era una muerte segura, caminó hacia la cama de nuevo, se agachó y buscó debajo de la cama, sacó una gran cuerda de sabanas. Por un momento, se sintió algo mareado, casi como si perdiera su fuerza pero su voluntad de escapar era más grande en ese instante. El plan suicida consistía en hacerla llegar hasta el otro extremo de la torre que daba hacia las escalinatas, según había visto desde las ventanas, podía llegar hasta la parte más baja del castillo y escapar.

Amarró la sabana fuertemente al pasamano del balcón, tomo algo pesado y lo sujeto al otro extremo, lo balanceó y lo lanzó hasta las escalinatas, logró que se sujetara con éxito.

Bien – sonrió, empezó a guindarse de la sabana y a desplazarse por ella. El aire frio de la noche le movía violentamente el vestido.

Este vestido es molesto – maldecía entre dientes, ya estaba llegando al otro extremo pero un sonido de algo desgarrándose le llamó la atención, miró lentamente y comprobó para su horror que se estaba desgarrando su boleto de huida con ella encima.

Se apresuró para que no la dejara en la mitad, pero no le sirvió de nada, la sábana se rompió - estoy muerto… – pensaba para su horror.

Caminaba por el pasillo pero no había nadie a esas horas. Ran-sama seguía pensando en sus problemas por eso no percató de lo que le iba a caer literalmente del cielo. Vincent pensaba que moriría de una forma horrible, aunque se había balanceado todo lo posible para no caer fuera de la estructura, al parecer la caída no había sido tan dolorosa como imaginó.

¿Qué haces fuera del cuarto de Maya? – Vincent se estremeció al escuchar la voz debajo de ella, había sido atrapada en el acto.

Yo...- todo iba casi bien hasta ahora, no podía decir que salió a buscar un vaso de agua, se quedó pensando un momento algo decente que decir, de los nervios se mordió levemente los labios, Vincent había olvidado que estaba sobre Ran y este también se le había olvidado por estar observando las facciones algo coquetas de la rubia sobre él.

Ran sintió mariposas en el estomago, eso solo podía significar una cosa, el Rey Ran era conocido por su extrema frialdad ante grandes asuntos políticos pero también era conocido por lo impulsivo que era, se levantó levemente y Vincent hizo lo mismo. Vincent se debatía entre saltar al vacío o noquearlo de una vez, aun no se le venía una excusa válida y no quería regresar donde Maya.

Ran ya de pie se acerco a Vincent con mirada decidida, Vincent ya se imaginaba de vuelta en ese cuarto de esa torre. Ran tomo las manos de Vincent para sorpresa de ella.

Cásate conmigo – la expresión de Vincent si se hubiera filmado con una cámara hubiera ganado un Oscar de la academia como mejor expresión de terror.

¿Ehhh? – lo único que pudo articular.

Me alegra que te guste la idea – otra cosa por la que era conocido Ran era que no escuchaba a la gente a su alrededor, mas cuando estaba feliz, Vincent no salía del shock.

¿Ehhh? – Ran llamó a los guardias.

Escóltenla a la habitación de Maya, debe dormir ya que mañana será la boda – Vincent miro con mas horror.

¡¿Qué?! espera yo no… – ya se había ido el rey feliz a su cuarto, ¿ahora que se suponía que haría?


Al día siguiente, Vincent luchaba con las sirvientas que trataban de impedir que se lanzara por el balcón.

Deben ser los nervios, pobrecilla – decía una de las sirvientas emocionada.

Ven, no estés así, nosotras te ayudaremos a vestirte - dijo la otra sirvienta.

¡Noooo quieroooo! – en este momento prefería ser lanzado a Abyss que este cruel destino, ¿qué le sucedía a este rey imbécil?

Llego otra sirvienta que logró arrancar a Vincent del pasamano, entre las tres lograron arrastrarla hasta el espejo y la amarraron para ponerle el vestido.

¡Déjenme! – luchaba Vincent, su condición física había cambiado drásticamente que hasta esas debiluchas sirvientas lo podían vencer o tal vez era porque las mujeres les emocionan las bodas y esta despedían esa aura de felicidad que para ella era aterradora.

Con las manos en el aire las dos sirvientas deslizaron un hermoso vestido blanco inmaculado en ella, no tenia mangas y estaba adornado con piedras brillantes como detalle en la parte baja del vestido. El vestido era como en el de las princesas de Disney por así decirlo. Vincent no creía lo que veía en el espejo, podía decir que no le quedaba mal para su propio horror.

Ahora toca arreglarle el cabello – sonrieron las sirvientas siniestramente.

¡Ya dije que no me caso! – intentó escapar en vano, ellas la atraparon al instante.


Ran estaba en su estudio silbando de felicidad – señor no puede casarse así por así – decía uno de sus consejeros casi al borde de la angustia.

Sí, señor tenga en cuenta de que es una plebeya de la cual ni sabemos el nombre ni su procedencia – dijo otro consejero con la esperanza de hacer entrar en razón a su majestad.

Me alegra que les encante la idea – dijo sin prestar atención a una sola palabra de lo que habían dicho, ¿cómo era posible que esto estuviera pasando?, tendrían de reina a alguien que había aparecido de la nada.

Terminó de firmar los papeles que tenía pendiente del día anterior y se levantó sonriente – bueno es hora – no sabían que mas decirle lo que fuera tenía que ser rápido. Caminó como si no hubiera un mañana para el lugar donde se celebraría la boda, casi se podía decir que saltaba de alegría, entró triunfal por la puerta.

Había algunos presentes, en los cuales estaban incluidos los concejales, la corte suprema, algunas de las familias más acaudaladas del reino. Pero a él no le importaba quienes estuvieran ahí, si no el espectáculo más hermoso que podía haber pasado por sus ojos hasta ese momento de su vida, una hermosa rubia con ojos bicolores que lo miraban expectante, casi él podía decir que ella estaba feliz.

De vuelta a la realidad, Vincent tenía una cara de extremo pánico, Ran había pasado por alto el hecho de que literalmente estaba amarrada al altar sin señales de poder liberarse.

Casi lloraba internamente y se repetía – "¡esto es una pesadilla, Vincent despierta de una maldita vez!" – claro que sus ruegos no iban a ser escuchados jamás.

Ran avanzaba hacia el altar impacientemente, Vincent tenía escalofríos por todo el cuerpo – queridos hermanos, hoy estamos reunidos para unir en santo matrimonio a estas dos personas que se aman mucho – decía el padre casi improvisando porque no encontraba la pagina deseada.

¿Aman?... ¡no jueguen conmigo! – dijo Vincent luchando aun con las sogas.

Nosotros – Ran la detuvo de hablar – es más que eso – Vincent si hubiera tenido los brazos libres se hubiera golpeado la frente con la mano. Rogaba con toda su alma que algo sucediera no le importaba tener otra tragedia de Sablier si eso lo sacaba de este espantoso predicamento.

Por estar pensando cosas, no se percató de que habían llegado a la parte que decían – si hay alguien que tenga una razón para impedir que se de esta unión, que hable ahora o calle para siempre – a Vincent se le iluminaron los ojos, era el momento perfecto.

Yo...- una de las sirvientas salió de una cortina en modo ninja y le tapó la boca.

Señorita, sé que está nerviosa, por ello la ayudaré – le dijo en baja voz, nadie se había percatado de la presencia de aquella sirvienta, Vincent quería llorar, su última oportunidad se le había ido.

Bueno nadie, entonces...- las puertas se abrieron de repente.

Vincent tenemos que hablar…– dijo Break que llegó molesto.

¡Sombrerero! –por fin consiguió zafarse de las manos de la sirvienta, por primera vez se alegraba de verlo, Break caminó hacia el altar y sacó el bastón, cortando las sogas de Vincent.

Vamos… – dijo fastidiado, tenia cosas que preguntarle, ya que sabía que ella era la culpable de todas sus desgracias hasta el momento. Break jalaba por el brazo a Vincent e iban casi saliendo de la capilla, pero otra mano sujeto el brazo libre de Vincent, ella miró horrorizada comprobando en el acto de quien se trataba.

¡No puedes llevártela! – Break tenía suficiente con sus problemas para que alguien le dijera que no podía hacer algo.

¿Qué no?...mira como lo hago – Break la jaló con tanta fuerza haciendo que Vincent tropezara a causa de los tacones cayendo en los brazos de Break en el acto. Todo el mundo quedo con la boca abierta, ya que a sus ojos parecía que Break la abrazaba apasionadamente a Vincent y que ella estaba feliz, pero regresando a la realidad nuevamente, los dos se miraban con odio y desprecio.

Ran era del grupo que vio la ilusión romántica de los dos – no puedo creerlo, ¿acaso intervine en algo serio? – dijo Ran apenado.

Break lo miro – claro – respondió pensando que se refería a la información que le sacaría a Vincent.

Le ruego que me disculpe, no sabía que lo de ustedes era tan serio… – lo ultimo a Vincent le pareció raro.

Espera... ¿no pensaras qué...?- dijo Vincent, Ran se empezó a alejar casi en modo emotivo, Break se dio cuenta de que era lo que pensaba Ran.

No espere...no eso...yo solo...- Ran miro con esperanza a Break.

¿No tiene nada con ella?, entonces vamos a casarnos – dijo jalándola, Vincent reaccionó inmediatamente como cuando un gato es asustado y se le paran los pelos del susto.

¡No! ¡Yo estoy con él! - dijo espantada sin pensar mucho en lo que había dicho y con quien, solo no quería mas estar cerca de ese altar. De ahora en adelante le temería al matrimonio.

Entonces ustedes dos tienen una relación ¿no? – dijo el padre que ya estaba aburrido del drama de telenovela extraño que se había dado de la nada, Vincent miró suplicante a Break. Él pensó que esto tenía que ser tan horrible para que ella le pidiera algo así.

Sí, tengo algo con...ella – casi sufrió internamente como si le atravesaran con cuchillos al decir eso.


Hasta aquí este capítulo, tengo que confesar que como me reí cuando lo escribía, pobre Vincent ahora le deje un trauma de por vida, aunque me estaba gustando el Ran x Vincent, pero bueno.

Si les gusto dejen reviews XD


DEATH GOD RAVEN