Aclaración:

1-Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, yo solo los tomo prestado para poder adaptar esta historia.

2-La historia es una adaptación a SasuSaku, ya que la original esta escrita por Margaret Mayo y se titula "Sentimientos Robados", a mi parecer esta historia es muy buena, por eso quise compartirla con ustedes adaptándola a mi pareja favorita.

3-La narración esta de parte de Sakura, al igual que los pensamientos.

Advertencias:

CATEGORÍA: "T".

AU- LENGUAJE UN POQUITO BULGAR- UN POCO DE TENSIÓN SEXUAL… (POR AHORA SOLO ESO, PERO MÁS ADELANTE HABRA ESCENAS UN POCO FUERTES).

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

Capitulo tres:

Sakura no había oído ningún movimiento detrás de ella; Sasuke se había acercado con el sigilo de un tigre. La joven miró a su alrededor, con el corazón latiéndole violentamente en el pecho.

-No estoy haciendo nada.

-A mí me parce que se está buscando problemas.

Sakura frunció el ceño.

-¿Qué quiere decir con eso?

A Sasuke le relampaguearon los ojos.

-Estoy seguro de que no se ha dado cuenta de que bajo la luz de la luna, su camisón es totalmente trasparente. Y que, de todas formas, con ese tejido no es fácil ocultar nada.

Sakura estaba aterrorizada. ¿Cuánto tiempo habría estado observándola antes de anunciar su presencia? ¿Y qué habría visto exactamente?

-No podía dormir –contestó a la defensiva, mientras se ponía el jersey alrededor del cuello, como si pudiera brindarle alguna protección.

-Es imposible que no se haya dado cuenta de que casi todas las tiendas son abiertas. Si algunos de los hombres está despierto, no tendrá ningún problema para verla aquí.

¡Así que pensaba que estaba exponiéndose a la vista de los hombres del campamento deliberadamente!

-Entonces tampoco lo tendrán para ver que me ha seguido. ¿Qué cree que van a pensar?

Sasuke endureció notablemente su expresión.

-Si han analizado la situación correctamente, sabrán que he venido a advertirla –hablaba en voz baja, en un tono claramente amenazador.

Al oírlo, Sakura sintió escalofríos y se sujetó el jersey con los dos dedos.

-Lleva aquí menos de doce horas, señora Uzumaki –continuó Sasuke-. Y ya ha empezado a molestar.

Aquella constante formalidad en el trato la ponía todavía más nerviosa. A pesar de lo que Naruto le había dicho, estaba segura de que Sasuke sospechaba que había algo que no encajaba en aquella situación. Lo descubría observándola demasiado a menudo, y siempre con expresión calculadora.

Sasuke se movió de tal manera que la luna quedó a su espalda, haciendo imposible ver claramente su rostro.

Sonrío con paciencia, recordando que Naruto le había suplicado que intentara llevarse bien con su jefe.

-¿Por qué tengo la sensación de que no soy capaz de hacer nada correctamente?

Sasuke arqueó las cejas.

-Es posible que tenga algún problema de inteligencia.

-¿Es la primera vez que trabaja una mujer aquí?

-No, ha habido algunas científicas en el campamento.

-¿Y estaba siempre detrás de ellas, como hace conmigo?

Sasuke apretó los labios.

-No era necesario. No se pasaban el día exhibiéndose.

-¿Exhibiéndose? –repitió Sakura, olvidando todas sus buenas intenciones-. ¿Eso es lo que cree que estoy haciendo? Dios mío, señor Uchiha, me parece que sufre alucinaciones.

-No lo creo –contestó-. Ninguna mujer puede tener tan poca conciencia de lo que hace, como usted sugiere.

Sakura sacudió violentamente la cabeza, y la melena, que se había soltado al acostarse, le cubrió parte de la cara.

-No tiene ningún sentido que continúe defendiéndome cuando usted sólo esta dispuesto a creer lo que se le apetece. Me voy a la cama.

Pero antes de que tuviera tiempo de darse la vuelta, Sasuke alargó el brazo y, para completo asombro de Sakura, le retiró delicadamente el pelo de la cara.

-Bajo la luz de la luna su pelo es más brillante aún –musitó-. Tiene el mismo brillo que el ala de un pájaro.

"Y su pelo también", pensó Sakura. Ese color de cabello era tan extraño, pero al igual que el de ella, brillaba muy intensamente bajo la luz de la luna. De pronto, Sasuke le rozó la mejilla, y Sakura se sintió como si acabara de atravesarla una descarga eléctrica de más de mil voltios.

Sasuke retrocedió inmediatamente como si hubiera advertido su reacción, o quizá, se dijo Sakura, como si estuviera probándola. ¿Sería esa la razón por la que la había acariciado? ¿Quería medir su grado de fidelidad a Naruto?

Aterrada, lo miró a los ojos, rezando en silencio y con toda su alma para que no hubiera advertido su reacción. No fue capaz de sostenerle la mirada durante más de una fracción de segundo. Entonces, soltó un grito similar al de un pájaro asustado y volvió rápidamente hacia su tienda.

-¡Sakura! –la voz de Sasuke la seguía en la aterciopelada oscuridad de la noche, pero Sakura la ignoró.

En cuanto llegó a la tienda, se tiró en la cama. El corazón le latía con tanta fuerza que podía oír sus latidos, tenía el pulso acelerado y temblaba de pies a cabeza. ¡Y todo porque Sasuke la había acariciado!

-¿Dónde has estado? –le preguntó Naruto, con voz somnolienta.

-Siento haberte despertado. No podía dormirme y he ido a dar un paseo –con un esfuerzo sobrehumano, consiguió calmar su agitada respiración.

-Oh –contestó Naruto, dándose por satisfecho, dio media vuelta y a los pocos segundos volvió a quedarse dormido.

Pero pasó una eternidad hasta que Sakura cayó rendida por el sueño.

O

o

O

o

O

Naruto se levantó y se vistió antes que Sakura se hubiera despertado. Cuando terminó, le golpeo cariñosamente el hombro.

-Es hora de levantarse.

Sakura abrió los ojos al momento.

-Se supone que tienes que ayudar a preparar el desayuno. Si no quieres desatar otra vez la ira de Sasuke, será mejor que empieces a moverte.

La mención de aquel nombre fue suficiente para poner a Sakura en acción, y en el momento en el que los miembros del campamento hicieron su aparición, las mesas ya estaban puestas, las salchichas y los huevos preparados, el pan cortado y el café y el té hirviendo. Todo con la ayuda de Chouji, por supuesto.

Sakura no se sentó a desayunar con los demás, decidió quedarse en la cocina preparando sándwiches. Los dos laterales de la tienda, que normalmente mantenían bajos para proteger los alimentos de los animales, en ese momento estaban alzados, de manera que podía ver a Sasuke sentado a la mesa con los demás.

Kiba se acercó a ella.

-Eres una alegría para mis ojos –le dijo sonriendo.

Sakura le brindó a su vez una calurosa sonrisa.

-Muchas gracias.

-He oído que te vas a ir pronto a Vulcan Island. Es una pena. Voy a echarte de menos. Eres lo mejor que me ha sucedido desde hace mucho tiempo.

-Y tú eres un viejo adulador –contestó Sakura divertida, pero agradeciendo al mismo tiempo el cumplido.

Kiba estuvo un rato hablando con ella antes de ir a sentarse. De pronto, Sasuke apareció a su lado.

-¿Está alentando a Kiba? –le preguntó con dureza.

-¡Por supuesto que no!

-Parecía muy amable con usted.

-¿Y por qué no va a serlo? ¿O es que se supone que sólo puedo hablar con Naruto y con su jefe?

-Actúa como si el anillo que lleva en el dedo no significara nada.

-¿Cómo se atreve? –a Sakura le entraron ganas de darle una bofetada, pero era consciente de que de esa manera llamarían la atención de todo el mundo y quería evitarlo a toda costa.

-Tenga cuidado con lo que hace –gruño Sasuke-. Por cierto, ¿por qué no se ha sentado a desayunar con todos nosotros?

-Porque tengo que terminar de preparar el almuerzo –contestó tranquilamente.

-Si se abstuviera de dar paseos a media noche, podría levantarse a tiempo para organizarse.

-Salí a dar un paseo porque no podía dormirme, pero no tema, mi trabajo no se resentirá por ello.

-Será mejor que no lo haga.

Después del desayuno, Naruto fue a preguntarle qué le había dicho Sasuke.

-Estaba comprobando cómo me las arreglo en la cocina –le contestó. Era preferible no hablarle a su hermano de su desafortunado encuentro de la noche anterior.

Naruto sonrió.

-Cuando lo conoces, te das cuenta de que en realidad es un tipo estupendo. Siempre está preocupado por sus compañeros.

-Me reservaré mi opinión.

-Ya verás como acaba gustándote –dijo Naruto confiado-. No hay nadie que hable mal de él.

Los hombres empezaron a despejar las mesas, hasta que al final sólo quedó Sasuke allí. Incluso Chouji había vuelto a su pueblo. Sakura se había quedado sola, estaba totalmente a su merced.

-¿No va a acompañar a sus hombres? –le preguntó en un tono que pretendía ser alegre y ligero.

-Necesito explicarle algunas cosas.

-Para mecanografiar notas no necesito explicaciones –estaba segura de que sólo era una excusa para volver a discutir con ella.

-Hay otras cosas de las que quiero hablar.

Fueron hasta la tienda que hacía a veces de oficina. Entraron y Sakura se sentó ante el escritorio. La presencia de Sasuke parecía llenarlo todo. Sakura era tan consciente de él que le iba a resultar imposible concentrarse en su tarea hasta que la dejara sola.

Le señaló un desordenado montón de notas escritas a mano.

-Son de varios miembros del equipo –le comentó-. Confió en que seas capaz de entender su letra.

Sakura no contestó.

-Y aquí está mi trabajo. Mis notas están bastante al día, como podrá comprobar. Pero llevo algún retraso con el libro que estoy escribiendo.

-¿Un libro? –preguntó Sakura sorprendida. Nadie le había dicho nada de un libro.

-Quizá se me haya olvidado mencionarlo –comentó Sasuke perezosamente.

O quizá lo hubiera hecho a propósito. A lo mejor no quería que supiera exactamente todo el trabajo que iba a tener que hacer para no asustarla.

-¿Sobre qué trata el libro?

-Sobre las islas, por supuesto –al hablar de su trabajo, sus ojos adquirían un brillo completamente diferente-. Ya he escrito algunos sobre distintos temas. Este está dedicado a mis mejores amigas, las focas.

-¿Un libro sólo sobre focas? –preguntó asombrada. ¿Cómo se podía escribir todo un libro hablando de aquellos animales?

-Sólo sobre la piel de las focas –una sonrisa suavizó la habitual dureza de su gesto.

Sakura se preguntaba cómo se sentiría si Sasuke le sonriera a ella de esa forma. Aunque casi era mejor no saberlo. Podría tener unos efectos devastadores.

-Aparte de los catastróficos efectos de El Niño-continuo Sasuke-, estuvieron peligrosamente cerca de la extinción en los años ochenta. Un solo cazador de focas se jacta de matar cinco mil ejemplares en dos meses. ¿No le parece increíble? –estaba enfadado, como si el mero hecho en pensar en aquella locura lo pusiera furioso.

Le enseñó algunos dibujos y Sakura los contempló asombrada.

-Son muy buenos, ¿los ha hecho usted?

Sasuke asintió con la cabeza.

-Tiene talento.

Sasuke se encogió de hombros modestamente.

-Como puede ver, tienes muchas cosas que mecanografiar; prácticamente no se ha hecho nada hasta ahora. Sólo tengo cinco semanas para entregar el libro, y todavía me falta el último capítulo. Pero no creo que tarde demasiado en hacerlo.

-Desde luego, va a mantenerme muy ocupada.

-¿Y no ha venido aquí para eso?

-Sí, pero creía que tendría algún tiempo para mí misma.

Sasuke sonrió, mostrando una línea de dientes blancos y perfectos.

-Así que eso es lo que le pasa. Pensaba que iba a poder disfrutar de unas largas vacaciones, que podría dedicarse a vaguear, bañarse y a tomar el sol. A disfrutar, por decirlo con una sola palabra –la sonrisa había desaparecido de su rostro-. Siento decepcionarla, pero aquí todo el mundo tiene que hacer su trabajo, y eso la incluye a usted.

-Nunca me hubiera atrevido a pensar que pudiera ser de otra manera, señor Uchiha.

-Me alegro de que lo entienda, y le sugiero que empiece cuanto antes. Si quiere algo, llámeme. Esteré cerca de aquí.

-¿Quiere decir que no va a ir con los demás?

-Parece desilusionada.

-No es asunto mío. Pero tengo la sensación de que cree que no voy a saber arreglármelas sola.

-Sería estúpido que la dejara sola antes de asegurarme de que es capaz de hacer su trabajo.

-¿Debería haber traído una carta de referencia de mu último empleo? –preguntó, conservando todavía la sonrisa-. Puedo asegurarle que soy perfectamente capaz de hacer lo que me ha pedido.

-Y también es muy hermosa.

Aquello era lo último que se esperaba Sakura.

-Me pregunto ¿por qué ha considerado necesario hacerme ese tipo de comentario? –le preguntó, mirándolo con recelo.

-¿Es que no le gustan los cumplidos?

-Eso, más que un cumplido, parecía una acusación. Parece que quiere indicar que soy consciente de mi atractivo y que intento aprovecharme de él.

-Supongo que ahora va a decirme que es una mujer felizmente casada y enamorada hasta la locura.

En la cabeza de Sakura empezaron a sonar campanas de advertencia.

-Por supuesto que quiero a Naruto.

-Creo que será mejor que empiece a trabajar –contestó Sasuke, malhumorado. Y salió de la tienda.

A Sakura le costó concentrarse en el trabajo que tenía delante. En su cabeza se reproducían constantemente imágenes de Sasuke: era demasiado consciente de él, demasiado sensible a su magnetismo. Y le preocupaba que Sasuke pareciera estar al corriente de la farsa que ella e Naruto habían inventado. Sakura continuaba escribiendo mecánicamente, sin comprender ni prestar atención a lo que escribía. De vez en cuando, sacaba el papel de la máquina y empezaba de nuevo.

Cuando Sasuke volvió tiempo más tarde, miró con expresión acusadora el montón de hojas arrugadas que había en la papelera.

-¿Es qué Naruto me mintió para que le diera el trabajo?

-En absoluto –contestó Sakura con firmeza-. Lo que pasa es que tengo que acostumbrarme a la máquina –era la mejor excusa que se le ocurría.

-Sólo un mal trabajador culpa a sus herramientas –repuso Sasuke-. ¿Y no hay nada más que la moleste?

-Nada –mintió, sosteniéndole la mirada con firmeza. Nunca había visto unos ojos tan intensos y profundamente negros.

-Parece ponerla nerviosa mi presencia, como si tuviera algo que ocultar –esbozó una peligrosa sonrisa.

A pesar del pánico que se estaba apoderando de ella, Sakura consiguió soltar una carcajada.

-¿Cómo voy a tener algo que esconder? Eso son imaginaciones suyas. Quizá esté un poco nerviosa porque no sé si voy a poder trabajar con este calor, pero eso es todo.

-¿La pone nerviosa el calor? –le preguntó Sasuke con sarcasmo-. Qué cosa más extraña. ¿Está segura de que no es otra cosa?

-Desde luego –contestó, con voz temblorosa.

Sasuke la miró con los ojos entrecerrados. Había tal dureza en su mirada que no sabía si iba a poder seguir dominando sus nervios.

-En ese caso –dijo Sasuke al fin-, no le molestará que me ponga a trabajar aquí.

Se sentó en el otro escritorio, agarró un bolígrafo y empezó a garabatear en su cuaderno de notas.

Sakura comprendió que era imprescindible que empezara a hacer las cosas bien, que tenía que concentrarse en sí misma si quería dejar de gastar tiempo y papel por culpa de errores estúpidos. Así que enfocó la mirada en sus papeles y no se permitió mirara ni una sola vez hacia Sasuke.

Estuvo trabajando sin parar durante una hora, hasta que empezaron a dolerle el cuello y los hombros.

-Creo que se merece un descanso.

Sakura se preguntó si Sasuke llevaría mucho tiempo observándola.

-Tengo que admitir que estoy un poco tensa –se frotó el cuello y giró la cabeza, intentando aliviar la tensión.

Sasuke se levantó y se puso detrás de ella.

-Déjame a mí.

De pronto, Sakura sintió sus manos en el cuello. Casi al instante, se tensaron sus músculos.

-Relájese –susurró Sasuke en tono tranquilizador.

-Déjelo, por favor. Ya estoy bien.

-No, no lo está. Está completamente agarrotada –continuó dándole un masaje por el cuello, y deslizando los pulgares por sus hombros.

Sakura comprendió que era inútil intentar detenerlo. Y tampoco podía detener los sentimientos que ante aquel contacto se desataban en su interior. Aunque sabía que Sasuke estaba haciendo algo que haría por cualquiera que se encontrara en la misma situación, se estaban apoderando de ella sentimientos que preferiría ignorar.

-Así esta mejor –comentó Sasuke, como si se hubiera dado cuanta de que Sakura había dejado de resistirse-. ¿Se encuentra bien?

"Dios mío –pensó Sakura- cómo iba a contestar a aquella pregunta de forma inteligente." Dejo caer la cabeza y cerró los ojos.

-Mmm –murmuró satisfecha-. Desde luego, sabe lo que hace.

Sus terminales nerviosas estaban especialmente sensibles y sabía que corría el grave peligro de abandonarse a aquellas gratificantes sensaciones.

De pronto, Sasuke le apartó los tirantes de la camiseta y Sakura se asustó, pero lo único que pretendía Sasuke era darle un masaje por los hombros. Y justo cuando Sakura empezaba a pensar que ya no iba a poder seguir soportando aquella tensión ni un segundo más, cuando todo su cuerpo parecía estar pidiendo algo más y los latidos de su corazón andaban completamente desbocados, se detuvo.

-Creo que ya está bien –dijo muy serio. La tensión que antes había desaparecido volvía a reflejarse en sus facciones.

Sakura se preguntó horrorizada si se habría dado cuenta de cómo había reaccionado. Y en ese caso… en ese caso lo mejor que podía pasarle era que se la tragara la tierra.

-Gracias –balbuceó, mientras se obligaba a levantarse-. Creo que voy a beber agua –y salió prácticamente corriendo de la tienda.

Al momento se encontró a sí misma jadeando para poder respirar, con el corazón martilleándole en el pecho y todo el cuerpo empapado en sudor. Se sirvió un vaso de agua y, cuando se lo bebió, volvió a servirse otro. No había terminado el segundo vaso cuando Sasuke se reunió con ella.

Ya no había nada en su rostro que pudiera indicar que era consciente de cómo había reaccionado Sakura ante su masaje. Evidentemente, había decidido ignorarlo, y Sakura se lo agradecía profundamente. Le dirigió una débil sonrisa.

-¿Quiere agua?

El abastecimiento de agua potable al campamento era muy regular, de modo que siempre contaban con agua fresca para beber y cocinar. Para lavar la ropa y para el aseo personal, se utilizaba agua del mar y un jabón especial. Naruto le había dicho a su hermana que no tardaría en acostumbrarse.

-Sí, por favor –contestó Sasuke, en un tono más brusco de lo normal.

Sakura le sirvió un vaso sin mirarlo, se lo entregó y se alejó unos cuantos pasos de él para fijar la mirada en las aguas azul turquesa del Pacífico. A esas alturas, ya se le había normalizado el pulso.

-Podríamos ir a darnos un baño –sugirió sorprendentemente Sasuke.

-¡Que buena idea! –era el antídoto perfecto para la elevada temperatura que había alcanzado su cuerpo. Se volvió hacia Sasuke con una sonrisa desafiante-. ¿Cuánto quiere apostar a que estoy preparada antes que usted?

Dejó el vaso en su sitio y salió corriendo hacia su tienda; y allí, rápidamente, se puso el bikini. Pero Sasuke fue más rápido que ella. Cuando salió, ya estaba esperándola; se había puesto un bañador negro que le daba un aspecto todavía más viril. Sakura contempló extasiada hermoso pecho, sus largas piernas y la dureza de sus músculos. En una mano, llevaba un par de gafas de bucear.

-He pensado que podíamos bucear. ¿Lo ha hecho alguna vez?

Habían zanjado la crisis, pensó Sakura con alivio.

-No, no he buceado nunca –admitió.

-Aquí es casi una obligación. Hay muchas cosas que ver.

Y se adentraron al mar. Sakura se había preparado aquella vez para la baja temperatura del agua, pero eso no evitó que se pusiera a temblar en cuanto entró.

-¿Por qué está el agua tan fría cuando hace tanto calor?

-Todo el mundo hace esa pregunta –le contestó con una sonrisa-. Es por la corriente Humboldt, que viene de la Antártida. Esa es la razón de que haya pingüinos en las Galápagos. Normalmente se les asocia con regiones más frías del hemisferio Sur, pero gracias a esa corriente, pueden vivir aquí.

-¿Veremos alguno?

-Sin duda. No los hay en todas las islas, por supuesto. Cada isla tiene su propia fauna y flora. Por eso es tan fascinante este lugar –se le iluminaron los ojos al hablar, y al oírlo no pudo evitar compartir parte de su entusiasmo.

Pero ya había llegado el momento de ponerse en acción. Se colocaron las gafas y los tubos de bucear y se sumergieron en el agua. A Sakura le sorprendió la variedad y el color de la vida subacuática; había estrellas, anémonas, peces de múltiples colores. Era un mundo nuevo y absolutamente sorprendente para ella.

Y de pronto, cuando ya llevaban cerca de veinte minutos dentro del agua y Sakura iba a sugerir que salieran porque estaba empezando a tener frío, apareció un pequeño león marino y se quedó mirándola fijamente, totalmente confiado. Sakura se volvió hacia Sasuke entusiasmada y éste le sonrió con la mirada, antes de que volvieran a la orilla.

Sakura llegó helada, pero feliz.

-¡Ha sido la experiencia más maravillosa de toda mi vida! –exclamó, mientras se tumbaba en la arena-. ¡Nunca había visto nada parecido!

-Y esto sólo ha sido la punta del iceberg. Aquí los animales no temen a los seres humanos. Le aseguro que antes de volver a Inglaterra, va a tener experiencias mucho más impresionantes. Aunque si quiere bucear durante períodos más largos, le recomendaría que usara un traje de buceo.

Se tumbó al lado de Sakura en la arena, y al instante se pusieron en funcionamiento todos los sentidos de la joven. Cerró los ojos, para intentar olvidar su presencia, pero imposible. Sasuke Uchiha había invadido todos sus sentidos; había puesto su vida boca abajo y Sakura no sabía como iba a arreglárselas para enfrentarse a esa situación sin revelar que Naruto era en realidad su hermano, y no su marido.

Sakura no tardó en volver a estar acalorada, aunque no sólo por el calor del día.

-Creo que debería ponerse algún protector solar. ¿Quiere que vaya a buscarlo?

-Creo que debería volver al trabajo.

-¿L pesa la conciencia? ¿O lo hace por mí?

-¿Por usted? –intentó parecer incrédula, a pesar de que estaba aterrorizada. Aquel hombre parecía capaz de leerle el pensamiento-. ¿Por qué voy a querer irme de aquí por usted?

-¿No tiene miedo de que su… bueno, de que a Naruto le moleste que esté tumbada en la playa con otro hombre?

-Estoy segura de que sabe que estoy a salvo con usted –dijo con falsa alegría.

-Sí, por supuesto. Completamente a salvo –y después añadió-. Pero hay otros de los que debería cuidarse.

Se refería a Kiba, por supuesto, pero en ese momento Sakura casi no lo estaba escuchando. Estaba absorta en su boca, preguntándose qué sentiría al ser besada por aquellos labios generosos y sensuales.

-De todas formas –dijo Sasuke-, casi es ya la hora de comer. No tiene sentido que se ponga ahora a trabajar. Y no sé a usted, pero a mí el baño me ha abierto el apetito.

Aquellas palabras la hicieron volver bruscamente a la realidad, pero descubrió que Sasuke también tenía los ojos fijos en su boca.

¿CONTINUARA?...

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

"ESCENAS DEL PRÓXIMO CÁPITULO":

Sakura tragó saliva: "¿de qué clase de apetito estaba hablando?", se preguntó desesperada. (…) –¿Es hija única? –No, tengo un hermano. -¿Mayor o menor que usted? –Mayor –al menos eso era verdad, aunque sólo media hora mayor que ella. –Supongo que son muy cercanos (…) Tanto que los haría prácticamente inseparables, ¿verdad? (…) Seguramente van a todas partes juntos (…) Casi como un matrimonio (…)

-Estoy convencida de que Sasuke lo sabe. (…) –Eso son imaginaciones tuyas. A mí nunca me ha dicho nada. (…) Siempre es extremadamente amable conmigo.

-Vamos, vamos. Prepárate para salir. (…) Sakura no estaba en absoluto emocionada; aquel viaje presagiaba desastre. ¿Cómo iban a poder guardar su secreto viviendo los tres juntos? (…) -¿Qué le pasa, Sakura? (…) No crea que no me he dado cuenta de que huye de mí (…) Pero como vamos a trabajar y vivir juntos. Le sugiero que disimule la repugnancia que le causo (…) A Sakura le entraron ganas de sonreír. Las cosas iban a resultarle más fáciles si Sasuke pensaba que no le gustaba.

-Me gusta este barco (…) La verdad es que nunca había montado en ninguno. (…) –Eso sí es extraño… Porque Naruto me dijo que habían pasado la luna de miel haciendo un crucero por las islas griegas. (…)

Sakura estaba riéndose con Kiba a causa de un cajón que ambos estaban intentando colocar para poder meterlo en el bote cuando oyeron un grito de Sasuke. -¡Basta! Sakura, déjalo. Kiba, tú quédate en el bote. (…) –Supe que iba a pasar algo así en cuanto la vi. -¿Y qué se supone que significa eso? (…) No tengo ningún interés en Kiba (…) ¿Está usted convencido de que me dedico a coquetear con todos los hombres solteros con los que me encuentro? (…) ¿Va a acusarme de coquetear con usted? (…) –No creo que se atreva (…) tener que estar continuamente pendiente de sus maniobras de seducción podría hacer que las próximas semanas fueran difíciles. (…) –Es usted un canalla. Conseguir trabajar con usted es lo peor que le podía haber pasado a Naruto. –Y yo estoy empezando a pensar que no pude haber hecho nada peor que sugerirle que trajera a su esposa (…)

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

N/A: Hola!...

Como les prometí aquí les traigo la conti… =) Espero que les haya gustado, la verdad me sorprendió mucho que esta adaptación haya sido aceptada tan favorablemente… pero todo es gracias a ustedes… :D

Bueno en cuanto a este capitulo: que les puedo decir… como verán Sasuke y Sakura se están acercando de a poco, incluso él le hizo masajes (Kiaa! Yo quiero un novio así… T_T)… ejem… como decía, Muchos de ustedes tenían razón el pelinegro esta celoso (aunque no lo admita) de Kiba y como verán esta dando claras muestras de que sospecha algo, o quizás es sólo que Saku se imagina cosas o_O¿?... eso se sabrá más adelante.

En el próximo capitulo además de lo que ya adelante, se sabrán algunas cosas sobre el pasado del azabache, pero no quise adelantar nada… además de que llegó el tiempo en que Sasuke, Sakura y Naruto se vayan a trabajar a otra isla los tres juntos *_* así que prepárense porque ahora van a empezar a pasa muchas cosas… :)

Por ahora es todo, los dejo hasta el capi que viene, y a aquellos que leen "Mascarada de amor", nos leemos esta semana…

Cuídense… SAYO!... xD

P.D.: lamento las faltas, pero no tengo tiempo de revisar… GOMEN… =(

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

LES AGRADESCO A TODOS LOS QUE DEJARON SUS COMENTARIOS O QUE SÓLO LEYERON, Y QUE TAMBIÉN PUSIERON ESTA HISTORIA EN SUS FAVORITOS Y ALERTAS… ¡MUCHAS GRACIAS!... =)

*Beauty Little Star*

*aRiElLa 95*

* Elaine Haruno de Uchiha*

*nadeshiko-uchiha*

* karluca*

*Sakulali*

*Zembre98*

*gotik pirata*

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

Por favor dejen sus "REVIEWS", positivos o negativos, esa es mi forma de saber si continuo o no… ONEGAI… :) no necesitan tener una cuenta para poder comentar. Hasta pronto.

O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O-o_O

"…SaKu-14…"