- Rion, te haré salir de tu escondite- con tan sólo un movimiento de su mano, un caos general se crea a su alrededor.
Lilia y Rion se encuentran descansando, pero sin tranquilidad, pues una tensión surge entre ellos.
- ¿Puedo preguntarte algo?- dice Rion por fin.
- Sí, dime.
-¿Es cierto lo que me dijiste ayer?
- Bueno… yo…
- Es que si son tus verdaderos sentimientos, yo…
Hay pánico en la ciudad…
- Mataré a toda esta gente hasta que salgas… ¡¡¡MUERAN¡¡¡JAJAJAJA!!!- observa todo con una mirada que indicaba que no se encontraba muy en sus casillas.
Lilia y Rion se sobresaltan.
- ¿Sentiste eso, Lilia?
- Sí, pero…- contesta confundida.
- ¿Pero qué?
- Esa es tu presencia
- ¿Cómo?- pregunta él aún más confundido que la chica- Espera aquí, iré a ver.
- Está bien.
Rion se apresura a ir al lugar donde se siente la presencia, una presencia muy poderosa. Encuentra a un maníaco rubio demasiado parecido a él, pero de veinte años, asesinado a personas inocentes. Recuperado de la impresión de ver a aquél sujeto con su mismo rostro, decide enfrentarlo.
- Ya basta¡Detente¡Deja de matar a esas personas!- el Rion de veinte años voltea a ver a su contraparte más joven y sonríe maliciosamente.
- Por fin saliste, Rion. Prepárate para morir… Hasta aquí llegaste, Rion¡¡¡MUEREEE!!!- un poder extraño comienza a acumularse en su mano. Rion sonríe de la misma manera que su enemigo.
- Tú… JAJAJA¡Tú eres el que va a morir!- dice sonriendo y preparándose para usar sus propios poderes.
CONTINUARÁ…
