El coro se oía por todos los rincones del gran salón, haciendo juego con la ceremonia y el juramente del pronto rey; Jack Frost, todo el mundo se encontraba puesta la mirada en el albino.
¿Y él cómo se sentía?
Podría jurar que se desmayaría en cualquier momento ¡Todas las miradas puestas en el! Bueno excepto una. Una mirada en especial oji esmeralda que se encontraba puesta en aquella rubia ahora completamente empapada, mientras saludaba al castaño levemente y este le devolvía el saludo riendo levemente nervioso ¡Ja! Como si no hubiera visto como su hermano ignoraba olímpicamente su ceremonia por aquello; no importaba o eso creía.
Se sobresaltó levemente al ver como el sacerdote que organizaba la ceremonia carraspeaba levemente su garganta para llamar su atención y entonces; lo entendió.
Inclino levemente su cabeza, mientras cerraba sus ojos con fuerza y sentía como poco a poco aquella pesada corona y todo lo que representaba era colocada en su cabeza, junto a los perfectos mechones de escarcha peinados, de inmediato sintió el peso sobre sus hombros y como todo Berk venia junto con esto. Abrió sus ojos con pesadez, viendo como tenía frente de si aquellos cetros, suspiro con pesadez y fastidio, creyó haberse librado de hacer aquello pero, no. Acerco sus manos lentamente para tomarlos, antes de que fuera interrumpido.
- Majestad, sus guantes…- Alego el sacerdote, viendo al albino de reojo que este solo se quedó en blanco.
- Sí, claro… ¿Es muy necesario? –Alego, entre cerrado sus ojos levemente y una risa nerviosa pero, al parecer por la mirada severa que le daba el mayor, sí que lo eran. Soltó un suspiro resignado y lentamente fue quitándose sus guantes poco a poco, en sus manos se podía ver el temblor presente y gracias a Thor que no había nadie que lo pudiera ver, llevo sus manos temblantes a los cetros y los tomo de inmediato y si creía que la corona era ya un peso bastante grande, ahora sentía que podía ser aplastado en cualquier momento, todas las ordenes y frases dichas por sus padres venían de golpe, haciéndole recordar todo aquello. Se volteó como si nada hacia la multitud, mientras el mayor seguía con el juramento. Entonces, recordó…
'Esconderemos sus poderes de todo el mundo…Incluyendo a Hiccup'
Empezó a temblar, mientras toda la multitud lo veía más que entretenidos y fijamente.
'Buen chico tú debes ser…'
Sentía como poco a poco la escarcha comenzaba a abandonar su cuerpo, enfriando y congelando aquellos cetros.
'No haz de abrir tu corazón'
Aquellos cetros, se empezaban a cubrir de escarcha más notaria, en cualquier momento se darían cuenta…
'¡Un movimiento en falso y lo sabrán!'
Mordió su labio inferior y cerró sus ojos con fuerza, sintiendo todo su cuerpo temblar levemente, en cualquier momento iba a perder el control, no podía seguir más, entonces abrió sus ojos zafiro completamente aliviado al escuchar:
- ¡Rey Jackson de Berk! – Se volteó de inmediato al escuchar esas simples palabras, poniéndose sus guantes de una, para después voltearse y sonreír levemente a toda aquella multitud que le aplaudía, eso había estado cerca.
La fiesta comenzó.
Por todo el palacio y gran salón, se oía la música instrumental dada solamente para la fiesta, del nuevo rey, cuando la última canción se acabó todos aplaudieron alegres, para luego oír las trompetas que anunciaban que el rey entraba al salón.
- ¡El rey Jackson de Berk! –Se escuchó decir al mayordomo real, mientras anunciaba la entrada del albino, que estaba frente a su ahora trono y asentía con la cabeza levemente a forma de saludo.
- ¡El príncipe Hiccup de Berk! – Se escuchó de nuevo anunciar, solo que esta vez no había nadie - ¿Príncipe Hiccup? –Volvió a murmura confuso el hombre, antes de que se viera corriendo algo torpe aun castaño, mientras entraba deprisa al salón, riendo nerviosamente.
- Je, hola, se me hizo algo tarde, jeje –Decía entre risas nerviosas el de ojos verdes, saludando levemente apenas a la multitud, antes de sentir como lo tomaban de los brazos para ser guiado a su lugar junto con su hermano- Oye, no creo que se buena idea…Yo creo que…-Muy tarde, ya estaba junto con el albino- Por eso digo que aquí voy yo…-Susurro para sí, dando un suspiro derrotado, dando un paso hacia un lado, manteniendo la distancia con su hermano. Las trompetas cesaron, terminado con la presentación de los hermanos, la fiesta siguió sin más. Mientras por otro lado el castaño se encontraba viendo para otro lado y dando leves suspiro sin siquiera como sacar conversación con su hermano, eso sí que era humillante, el albino noto esto sonriendo levemente burlón y con ternura.
- Hola –Dijo sin más el oji zafiro, haciendo que el menor diera un pequeño sobre salto.
- ¿Qué? ¿Es a mí? Vaya, que honor…-Dijo con sarcasmo, riendo levemente, antes de cerrar sus ojos con fuerza, ya esperaba un regaño reclamo por parte del otro, pero, solo escucho la leve risa del otro.
-Te vuelvo a hacer un favor –Dijo riendo levemente y con sarcasmo también el mayor, mientras le daba un leve golpe en el brazo a su hermano, hacía mucho que no hablaba con el- Lindo traje, aunque se vería mejor con la corbata bien anudada –Alego divertido el albino, mientras llevaba sus manos a la corbata del menor, acomodando esta, sin importarle el sonrojo de su hermano ¡Era su coronación! El otro tenía que verse bien para esta.
- Aja. Sí, claro –Alego el castaño haciendo un leve puchero, sonriendo sonrojado, al sentir como su hermano acomodaba su corbata. A eso era lo que se referia cuando decía que extrañaba al otro. No era por nada pero su hermano ya no era el mismo con él desde hace mucho, ya no bromeaba con el asi, se enojaba mas fácilmente, no sabía que le ocurria- Para la próxima me prestas tu capa rosa –Dijo arqueando levemente ambas cejas burlón, haciendo el mayor frunciera el ceño levemente pero, también que riera.
- Rojo claro, por favor –Dijo el mayor haciéndose el ofendido, antes de empezar a olfatear algo- ¿Qué huele también? ¿Al fin están cocinando algo desente aquí? –Susurro para si el albino, antes de que también el de ojos verdes empezara a olfatear ese esplendido aroma, entonces ambos captaron que era.
- Chocolate –Dijeron ambos al mismo tiempo, mientras sus narices y rostros quedaban a escasos centímetros, viéndose fijamente unos segundos para soltar una risa leve, antes de que su mayordomo apareciera frente de ellos carraspeando levemente su garganta para llamar la atención de ambos chicos.
- Sus majestades; el duque Daguer de la isla Berserk –Anuncio sin más, antes de que…
- ¡Dagur! ¡Se pronuncia Dagur, Incompetente! –Alego un joven de cabello negro, con un casco con cuernos para batallas y una armadura un poco ortodoxa para una coronación pero…Esa isla era Berk después de todo. El mayordomo solo se retiró murmurando un 'Como sea' soltando un gruñido del peli negro – Majestad… -Susurro este cambiando su expresión drásticamente a una más paciente y relajada, volteando a ver al albino- Como su socio comercial mas cercano es mi deber, no. MI responsabilidad que su primer baile sea conmigo –Señalo sonriendo levemente ¿Cabía destacar que en Berk era un lugar muy 'flexible' para esos términos desde ya hace bastante? Aunque eso no impidió que el oji zafiro pusiera una cara de incomodidad y rodara los ojos levemente hastiado. Ese sujeto para nada que era su 'tipo' - Pero, tranquilo, tengo muy buenos pasos ¡un, dos, tres, cuatro! –Alego esto, mientras 'hábilmente' daba un salto en el aire para después dar una vuelta y quedar inclinado sobre el albino, haciendo que también parte de su casco se viniera con el pero… Al parecer hacia mucho que no sabia el otro que traía su casco roto. Ambos hermanos se llevaron una mano a la boca y la otra al estómago, tratando de contener su risa, antes de que el albino aclarara su garganta.
- Suena muy, tentador; en serio. Lo que pasa es que no se cómo hacerlo…-Señalo el albino soltando un suspiro 'triste' antes de que una sonrisa maliciosa se formara en sus labios y tomar a su hermano del brazo acercándolo al otro- Pero, mi hermano si, que se diviertan –Dijo sin más despidiéndose de los otros con la mano.
- ¡Que suerte tienes! –Fue lo único que se escuchó del peli negro, mientras se llevaba arrastrando a cuestas al castaño
- ¿Qué? ¡No! ¡Jack! –Fue lo único que se oía del de ojos verdes, aun incrédulo, volteando a ver a su hermano
- Lo siento…-Susurro entre risas el albino despidiéndose levemente de su hermano, la verdad no lo sentía mucho hacia mucho que no veía esa expresión de puchero en el rostro del otro.
Mientras tanto el castaño no podía estar para nada más contento. Sí, claro. Sería más fácil bailar con un Nadder Mortifero que con aquel sujeto, porque claro que no iba contando los 5 pisotones que llevaba ¡No, esperen! Ahora son seis y si pensaba que el tenía dos pies izquierdos no quería saber en qué horribles condiciones se encontraba el otro.
- Linda fiesta ¿No cree su majestad? –Dijo de pronto el peli negro que bailaba alrededor del otro haciendo que despertara de su trance que había caído cuando empezó a seguir con la mirada el casco del otro que subía y bajaba, subía y bajaba…- Hubiera asistido a más de estas si sus puertas no hubieran sido cerradas. Dígame, aquí entre nos ¿Por qué las cerraron en primer lugar? ¿Usted sabe? –Susurro, mientras se acercara al rostro del menor, mientras este solo retrocedía incómodo.
- No, creo que no –Alego rodando los ojos más que incomodo, antes de sentir como el contrario lo sujetaba.
- ¿No? Entiendo ¡Sujétese! –Fue lo único que escucho antes de sentir como el otro lo echaba para atrás doblando levemente su espalda haciendo que terminara viendo a su hermano de cabeza, mientras este solo reía levemente divertido, mientras el mismo le sacaba la lengua. Eso era a lo que se refería a abrir los puertas de nuevo. Que todo siempre fuera así. De un rápido movimiento del peli negro termino dando leves vueltas en su espacio, haciendo que se mareara.
- ¡Sujétese! ¡Igual que un terrible terror se volar rápidamente! –Alego el peli negro, sin dejar de moverse alrededor del castaño que solo volteaba y rodaba los ojos extrañado y algo avergonzado, mientras lentamente se echaba para atrás alejándose del otro, hasta que la canción paro, agradeciendo a todos los dioses por esto y fue corriendo hacia su hermano, que al parecer estaba recibiendo a otros comarcas.
- ¡Jack, Jack! –Grito llegando al lado del albino, antes de darse cuenta de la 'visita' por así decirlo y volver a lo formal- Es decir Rey Jackson –Aclaro dando una leve reverencia hasta que con los que estaba hablando el mayor se fueran, se acomodó su corbata riendo levemente, ese tipo sí que le había dado una buena movida en la pista de baile.
- No mentía cuando decía que sabía bailar ¿O no? –Bromeo el albino riendo levemente, mientras veía al menor acomodarse prácticamente todo su traje.
- No, no. Claro que no ¿Por qué se le iba dificultar moverse con esa pesada armadura? Y sin mencionar el magnífico y nada roto casco que trae puesto –Contesto también el castaño con sarcasmo, riendo levemente. Si, definitivamente así era como debía lucir una fiesta.
- Sí, claro –Sonrió el albino de lado y con sarcasmo, antes de que su sonrisa se volviera sincera y volteara a ver a su hermano – Entonces ¿Todo en orden? – Susurro viéndolo de reojo, sabia cuanto había estado esperando el otro todo esto.
- ¿Si? ¡Sí! Todo…- Suspiro el castaño tratando de encontrar palabras y reía levemente ¿Cuándo había sido la última vez que había estado tan feliz y emocionado por algo? Ya ni lo recordaba – Todo es tan cálido y perfecto…Esta gente también es maravillosa…-Susurro, antes de voltear a ver directamente a su hermano que hacía rato tenía la mirada fija en si – Me gustaría que todo fuera así siempre –Declaro sin darse cuenta sonriendo, esperaba que su hermano pensara igual que sí y es que…Era imposible que al otro no le gustara todo eso-
- También yo –Confeso sin darse cuenta el peli blanco, al verse perdido en esas enormes esmeraldas que lo veían suplicante, entonces; recordó de golpe todo aquello. Parpadeo varias veces, antes de soltar un suspiro 'fastidiado' frunciendo el ceño, mientras le volteaba al otro la cara, dejándolo con la palabra en la boca – Pero, no lo será –Dijo sin más encogiéndose de hombros como si nada, como si hiciera todo aquello solo para fastidiar al otro, esperaba que eso funcionara
- ¿Qué? –Rio levemente nervioso el castaño, como si aquello fuera una broma por parte del mayor- ¿Por qué no? Todo sería perfecto –Alego de nuevo el menor, mientras movía su rostro tratando de encontrar la mirada de su hermano, haciendo que este desviara el rostro y la mirada súbitamente.
- ¡Solo no y ya! ¡¿Qué no entiendes que simplemente no quiero, Hiccup?! –Alego el mayor, haciéndose el ofendido, llamando levemente las miradas de los demás presentes, suspiro calmándose levemente, odiaba verse como el malo frente a los ojos del menor pero, no había opción – Ni una palabra más de esto, no hagas escenas como estas, Hiccup –Fue lo único que le dijo al castaño, mientras lo ignoraba olímpicamente, dándole la espalda para atender a más visita.
-…Si, claro. Lo siento…-Fue lo único que pudo coordinar el castaño, mientras parpadeaba un par de veces sorprendido y levemente asustado ante la actitud de su hermano, mientras iba retrocediendo y alejándose del mayor lentamente, con sus manos hechas puños en su pecho, antes de darse vuelta por completo y tratar de salir de ahí lo más rápido posible entre toda la multitud pero, si que era difícil aquello ¿Por qué el otro era así con él? De un momento al otro estaban hablando perfectamente y ahora… ¡¿Qué carajos había pasado?! Su hermano para con él era tan, egoísta, egocéntrico, calculador, todo tenía que ser perfecto el otro era tan, tan, tan…Tan frio para consigo. Reprimió un pequeño sollozo que quería escapar de sus labios, parpadeando varias veces para que sus ojos no se humedecieran más y pasaba entre toda la gente, antes de que alguien se inclinara, haciéndolo dar algunos pasos para atrás pisando sin darse cuenta su traje verde que le quedaba algo grande, haciéndolo tropezar, a punto de caer. Cerro de inmediato los ojos esperando el golpe pero, nada, solo que le faltaba el aire de pronto, a lo que abrió lentamente sus ojos esmeraldas para encontrarse con que se le estaba sosteniendo de la corbata por cierta rubia para no caer y sonrió de medio lado como pudo, sintiendo como la chica lo jalaba más para enderezarlo y solar su corbata.
- Que suerte que te encontré –Sonrió de lado la rubia, enderezando al contrario, mientras dejaba de lado su copa de champaña en una bandeja que tenía un mesero cercano.
- Astrid –Suspiro totalmente ido el castaño, sonriendo sonrojado, antes de sonrojarse con fuerza al sentir como la rubia tomaba una de sus manos llevándola a la propia cintura y tomando otra entre la propia, para que la chica comenzara a dar varios pasos ¡Guiándolo! ¡Por Thor estaba bailando con ella y ni se daba cuenta! Y encima ella era quien los dirigía, tomo aire, antes de que sonriera levemente a la rubia reafirmando el agarre en la cintura ajena y la mano para ser el que quiera, sin duda; esa sería una velada mágica.
Desde un magnifico baile, hasta la conversación más serena con la chica en el balcón del castillo.
- ¡Y entonces la pesadilla monstruosa quemo todo por completo y después…! –Decía el de ojos esmeraldas más que emocionado, al momento que extendía sus brazos dándole más énfasis a su palabras, sin darse cuenta que había golpeado, bueno más bien, apenas rozado la mejilla de la chica, cuando hizo aquello, viendo como esta parpadeaba varias veces como apenas procesando el golpe - ¡Lo siento, de verdad lo siento! ¡No fue mi intención…! –Sus suplicas se detuvieron de pronto al ver como la chica reía levemente y se acomodaba un mechón rubio de cabello, antes de empezar el también a reír algo nervioso para tratar de aligerar el ambiente, antes de recibir un 'ligero' golpe de puño en su brazo que lo hizo tropezar para atrás, cayendo sobre todas las masetas con tierras – Estoy bien –Alego apenas sacando una de sus manos de toda la tierra antes de que la chica fuera siquiera a buscarlo, esta rio levemente.
O ¿Por qué no? También un pequeño paseo en el jardín del castillo, mientras se iban empujando hombro por hombro juguetonamente aunque claro, ahora la rubia media su fuerza, no quería mandar a volar al otro de nuevo con un golpe, entonces noto algo.
- Oye ¿Y esto? –pregunto curiosa, señalando el mechón blanco del otro entre todos los castaños y rojizos de este.
- Ahh, esto –Alego el castaño sonriendo nerviosamente, eso era algo que el mismo se preguntaba desde hace mucho, aunque bueno, si su hermano era albino ¿Qué tan raro era que el tuviera un mechón blanco solamente? – Siempre lo he tenido…Aunque una vez soñé que me besaba un terrible terror –Alego poniendo sus ojos en blanco un segundo, antes de ser recorrido por un escalofría, aun recordaba ese sueño tan loco perfectamente, la rubia embozo una pequeña sonrisa burlona ante esto.
- Creo que esta genial –Dijo sonriendo levemente, jalando un poco en forma juguetona el mechón blanco del otro.
Y cerrando la gran salida, con haberse robado una gran porción de chocolate de la fiesta, con las puertas cerradas del balcón, mientras ellos estaban fuera de este sentados al borde, mientras la rubia trataba de completar su ultimo reto; comerse todo el chocolate restante.
- ¡Vamos, no sabe bien si no te lo comes completo! –Alego entre risas el castaño viendo como la chica frente de si apenas podía comer un pedazo más del pastel de chocolate que traía, antes de que esta riera levemente golpeando al otro en el brazo para dejar de lado el pastel, limpiándose con una servilleta la boca – Y dime…¿Cuántos hermanos tienes? –Pregunto el de ojos esmeraldas con una sonrisa a la otra, de verdad quería saber más de la chica frente de si y siendo esa la coronación de su hermano, bueno…Quería decir algo con sentido para variar. Al parecer dio resultado porque la otra dejo de limpiarse la boca, viéndolo con una ceja alzada, antes de retirarse la servilleta de su boca.
- 12, puros hombres… ¡Soy la única mujer en toda la familia! –Dijo la rubia extendiendo sus brazos dándole énfasis a sus palabras, el castaño soltó una pequeña risa…Eso explicaba porque era tan…Astrid – Tres de ellos fingieron que yo era invisible…-Entre cerro sus ojos antes de agregar – Por tres años…-Dejando boqui abierto al contrario.
- Eso debió ser terrible…-Susurro apenas, sin notar como la chica se había estado resbalando lentamente hacia el para quedar más cerca hasta quedar frente a frente.
- Los hermanos así son –Dijo quitándole importancia mientras se encogía de hombros, acercándose más al otro cuando este agrego de pronto.
- Si lo sabré yo –Murmuro con ironía desviando el rostro, sin darse cuenta que le había volteado la cara a la rubia, cuando esta se quiso acercar a él, de nuevo y entonces agrego: - Jack y yo éramos muy unidos de niños…-Susurro, mientras bajaba la mirada y entre cerraba sus ojos – Y un día…Solo me rechazo…-Termino de decir, mientras se encogía de hombros, aun no sabía el porqué de todo eso, la actitud tan fría de su hermano para con todos y todo, para con el…- Nunca supe porque…-Agrego con un deje de tristeza en su voz y mirada.
- Yo jamás te rechazaría…-Escucho en un susurro, al suave y tersa voz de la rubia llamándole, al momento que veía la mano de la misma posarse sobre la suya, haciendo que abriera sus ojos más que sorprendido y sonrojado, al momento que subía la mirada para encontrar a la chica sonriéndole levemente, se sonrojo con más fuerza. Diablos ¿Y ahora qué? Él no sabía nada de eso, tendría que hacerlo…A su manera, diera resultados o no.
- Oye ¿Te digo algo un poco loco? – Pregunto de la nada el castaño, mientras se levantaba de golpe sonriendo nervioso y sonrojado, viendo como la chica que aún estaba sentada parpadeaba varias veces confundida ante el cambio, para después voltearlo a ver con una ceja alzada como si lo que le dijo hubiera sido una ofensa.
- ¿Estas bromeando? ¡La locura me encanta! -Grito la chica más que curiosa viendo al otro ¿Ahora que planeaba ese muchacho de ojos bosque?...
"Siempre había una puerta cerrada ante mi [Empezó a decir, mientras caminaba de reversa hasta llegar a la puerta del balcón, cerrándolo aun de espaldas] y de pronto yo te descubro a ti [Admitió, mientras bajaba la mirada sonrojado y completamente apenado, antes de notar como la chica sonreía levemente, bajándose de su asiente y sacudiendo su vestido, al parecer ella no se iba a quedar sin decir nada tampoco.]
¡Estaba pensando eso mismo! Porque... Siempre he buscado un lugar para mí. [Agrego sonriendo, al momento que se bajó de su asiento para después señalar todo Berk e irse acercando lentamente al otro] Tal vez lo digo por la fiesta o esta mancha de aquí [Termino de decir juguetona, mientras jalaba la mejilla pecosa del contrario, sacando también una pequeña risa de este]
Junto a ti
Junto a ti [Comenzaron a rodearse, hasta que quedaron uno frente al otro]
Tal vez al fin
Así te vi… [Y sin pensarlo dos veces, el castaño tomo a la chica de la mano para jalarla y subirla a la mesita que había en el balcón]
Y algo que no es como lo anterior [Entonces, al quedar reducidos a ese pequeño espacio para que siguieran 'bailando' se dieron cuenta ambos, o al menos el castaño, solo significaba una cosa…Sin importar más comenzaron a saltar de balcón a balcón pero, no sin antes decir]
La puerta es el amor
La puerta es el amor [Decían mas que contentos, brincando y bailando, hasta que dieron a dar a la torre más alta del castillo, donde el castaño fue el primero en salir, comenzando a buscar a la rubia, que no tardo en sorprenderlo, mientras lo abrazaba por la espalda y este se aferraba a los brazos de la rubia que lo abrazan por detrás]
La puerta es el amor.
Por ti.
Por ti.
Por ti.
Por ti. [Decían entre risas y susurros al verse ahora deslizándose por uno de los tantos solitarios castillos del palacio y descalzos como era costumbre del castaño, tomándose de la mano, mientras la chica sostenía parte de su vestido para no caer] La puerta es el amor… [Dijeron, en un susurro ambos, al momento que se escondían detrás de una puerta, al ver como un guardia del castillo en aquello habitación, mirando confundido todo, mientras aquellos dos se lanzaban miradas y risitas cómplices. Antes de que el de ojos esmeraldas jalara de nuevo a la chica tomándola de la mano para llevarla a otro de sus lugares favoritos, el tejado del castillo, donde se sentaron teniendo cuidado de no caer, mientras veía todo Berk]
¿Sabes que es raro? [Comenzó a decir la chica, mientras volteaba a ver al otro que la miraba con una sonrisa]
¿Qué?
Completos esta mis...
¡Sandwiches! ['Adivino' como si nada el castaño, mientras reía levemente, antes de bajarse de una del tejado para guiar a la chica a otro lugar, mientras esta aún estaba como procesando la información]
¡Eso quería decir! [Alego más que sorprendida, antes de seguir al otro, caminando por uno de los grandes puentes de Berk, bajo la luz de la gran luna]
Nadie he encontrado quien pensara como yo [Dijeron ambos, antes que al mismo instante se voltearan, para ver notar como si, efectivamente, pensaron lo mismo, entrelazando sus dedos meñiques] Si, ¡Igual que yo! [Ninguno de los dos pudieron evitar su asombro al ver como tuvieron el mismo pensamiento y los dos meñiques de ambos quedaron entrelazados]
Estamos sincronizados y algo puede explicarlo
Que así debía pasar
Digo adiós [Y en un dos por tres, ya se podían ver a ambos bailando bajo la gran luz y reflector que usaban que era el faro de Berk]
Digo adiós al dolor que sentí
Ya no hay que sufrirlo, se acabó. [Todo Berk, si deseaban podían divisar aquellas sombre de los dos jóvenes enamorados que bailaban al compás del faro del puerto, alumbrando con su luz y sombras las velas de los barcos de aquellos enamorados]
La puerta es el amor
La puerta es el amor
[¿El último lugar que quería mostrarle a la rubia? Aquella pequeña cascada de Berk, donde había una vista más que hermosa pero, no más que ella, eran los pensamientos del muchacho ojos color bosque]
La vida es mucho más por ti
Por ti.
Por ti.
Por ti.
Por ti
La puerta es el amor" [Terminaron de decir ambos al momento que el de mejillas pecosas sentía como la chica tomaba sus manos y formaba un corazón, y se acomodaba en su pecho, entonces la escucho hablar]
- ¿Te digo algo loco? –Para ese momento no pudo más que asentir ante los encantos de la rubia - ¡Casémonos! – Y para cuando dijo eso la chica, no pudo estar mas que contento y emocionado ante esto.
- ¿Te digo algo mucho más loco? ¡Sí! - Grito feliz al momento que se inclinaba y tomaba la mano de la chica, como si estuviera pidiéndole matrimonio, aunque hubiera sido esta quien lo había propuesto…Ya nada importaba, había encontrado a su amor de verdad…
Aunque para este necesitara la aprobación de alguien más.
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VOLVI! 8D –le avientan tomates (?)- Oigan yo les dije que iba a tardar:CU afortunadamente ya entregue mi reloj digital y la carpeta por lo que pase con 10 y tengo libre las vacaciones para escribir *O* -brilla lol-
Y aquí les traigo el apenas 3 cap de este fic que va para largo, créanmeC; tratare de seguirle lo más que se pueda estas vacaciones, recomiéndenlo por fa!^^
Dudas, críticas, tomatazos, review, todo es bien aceptado c:
PD: Actualizare lo más pronto que pueda, porque hasta yo me emociono con el siguiente cap!xD ya sabrán porque uwu
Proximo capitulo: Libre soy.
