Capítulo 3
Kate sintió un nudo en la garganta mientras caminaba por la alfombra roja con su vestido largo, de seda color violáceo, los flashes de los medios que cubrían el evento en ella, preguntándose dónde estaría su acompañante.
Las cosas se habían calmado un poco entre ella y Rick, pero al parecer, él esperaba que ella le diera alguna clase de permiso de acercarse, y como ella no había dado el brazo a torcer, entonces, aunque no discutían, tampoco pasaban tiempo juntos.
Y cuando ella le había recordado que el evento de caridad a beneficio de la fundación Johanna Beckett tendría lugar esa noche, él le había asegurado que enviaría a todos sus conocidos dispuestos a colaborar… pero se había negado a participar con ella.
Kate sintió una opresión en el pecho cuando un periodista del grupo se animó a preguntarle lo que ella no quería ni estaba en condiciones de contestar.
-¿Dónde está Richard Castle?- dijo el joven y ella se detuvo en seco, mirándolo con seriedad, la angustia oprimiendo su garganta.
-El… él tiene la agenda muy ocupada… vendrá si puede… y si no pudiera, yo sigo estando eternamente agradecida por su ayuda…- dijo e intentó sonreír, pero sintió tristeza.
Kate siguió caminando y contestando algunas preguntas de rigor. Ella sabía que la prensa estaría presente, porque se trataba de un evento organizado por él y extrañaba su presencia, sus comentarios suaves en su oído, su forma de mirarla… Kate lo extrañaba más que nada a él, ese contacto físico que tenían y que indudablemente en esos momentos se había intensificado, pero se descubrió echando de menos también sus miradas y sus palabras, esa tensión no resuelta que duró tanto tiempo.
Cuando llegó la estaban esperando las autoridades del lugar, la pusieron al tanto de las actividades, por suerte habían contratado, o mejor dicho, Rick había contratado a alguien para conducir el evento y solo le pidieron que dirigiera unas palabras de agradecimiento a los donantes, en muestra de su buena voluntad y gratitud.
Kate no había preparado nada, y tampoco quería ponerse a pensar en ese instante, si tan solo Castle estuviera ahí con ella, podría ayudarla a prepararlo… pero eso no era así…
Kate optó por dejarlo a la suerte y a su inspiración del momento, sabía que no sería fácil, pero confiaba en su buena estrella para poder expresar con palabras simples, lo que la fundación significaba para ella y lo valiosa que era la ayuda que estaban recibiendo…
La sentaron con algunas de las personalidades de la ciudad, incluídas algunas personalidades del espectáculo y de la política y todas preguntaron por Rick… Kate se excusó con incomodidad y fue a recibir a su padre que llegaba.
Lo abrazó tan fuerte que él se preguntó si todo estaba bien.
Jim la mantuvo un rato en sus brazos y luego la miró a los ojos con desconfianza.
-¿Pasó algo? ¿Dónde está Rick?- preguntó.
-No… él no vendrá… no pudo…- dijo Kate y se mordió el labio.
-¿Por qué no? Siempre se ha mostrado muy interesado en ayudarnos…- dijo Jim.
-Es cierto… pero… este tiempo… Rick y yo hemos tenido algunas… algunas discusiones tontas y ha preferido no venir… pero se aseguró de que todo saliera bien…- dijo y sonrió.
-Kate… ¿acaso hay algo que yo no se?- le preguntó tratando de comprender.
-No… no… bueno… en realidad si… yo… nosotros hemos decidido… estamos intentando tener una relación…- dijo con nerviosismo y advirtió la sonrisa de su padre- pero… no está funcionando demasiado… él prefirió no venir… y yo, de alguna forma lo entiendo…
-Pero… ¿por qué?
-Porque necesitamos mantener eso en secreto… y no es fácil… surgen inconvenientes, él siente que yo no lo comprendo y yo siento lo mismo… es muy difícil y yo siempre lo supe… por eso me costó tanto dar este paso…- dijo y sacudió la cabeza con impotencia.
-Katie… y si tanto les costó, ¿por qué no intentan que funcione mejor?
-Lo hacemos… pero como te dije, es muy difícil…
-¿Y listo? Entonces nos olvidamos de lo que sentimos…- dijo él con tristeza.
-Papá, no exageres, estamos comenzando…
-¿Tú crees que yo no sé lo que ustedes sientes uno por el otro?- dijo y Kate abrió la boca sin comprender- las pocas charlas que he tenido con él me han servido para saber lo que siente… y a ti te conozco porque ere mi hija… ¿qué estás esperando para ser feliz, Katie? Ya has sufrido suficiente como para elegir seguir haciéndolo…
Kate tragó saliva y no dijo nada, aún le costaba trabajo asumir la parte de culpa que le tocaba.
Un rato más tarde, Kate y Jim se reunieron con las distintas personalidades que habían asistido y hablaron todo lo que pudieron para convencerlos de hacer sus donaciones.
Kate se sintió orgullosa de cómo Jim, aún con su timidez, se enfrascara en conversaciones que terminaban convenciendo a esas personas, de brindarles ayuda.
Luego de un show programado, Kate sintió una mano en su hombro y al girar se encontró con una Martha sonriente que la saludaba.
Kate se puso de pie y la abrazó con ternura. Martha se demoró un poco más de lo esperado en soltarla y cuando lo hizo, acarició su cara y Kate no pudo evitar sentir algunas lágrimas en sus ojos.
-Muchas gracias por haber venido, Martha…- dijo Kate sonriente.
-Pensaba venir… pero Richard me encargó que te diera este cheque… él no… no pudo venir y quería acercarte su donación.
Kate miró el cheque y abrió la boca sin poder hablar. La cifra era de medio millón de dólares y Martha la miró con una mezcla de emoción y comprensión.
-Muchas gracias, Martha… yo… no se qué decir… esto… esto es demasiado… - dijo mirando alternativamente a Martha y al cheque.
-No fue mi decisión, sino de mi hijo… y… ya que estoy aquí… quería decirte que me hizo muy feliz descubrir que finalmente ustedes estaban dándose una oportunidad… - dijo y aunque Kate quiso interrumpirla, continuó hablando- y me cuesta entender que ahora… las cosas estén… así…
-Martha… - dijo y tragó saliva, estaba sorprendida, no sabía que Martha estuviese al tanto.
-Rick no me dijo nada…- dijo leyéndole la mente- me dio pena darme cuenta de que estabas escondida aquel día en que llegué…
Kate se mordió el labio y sonrió.
-Igualmente fue divertido…- reconoció y Martha sonrió.
-Espero que puedan arreglar las cosas…- dijo y besó su frente con cariño- iré a saludar a tu padre…- dijo y la dejó ahí.
Unas horas más tarde, llegó el momento en que Kate tenía que hablar y sintió que su corazón se aceleraba. Lo necesitaba demasiado. A él y a sus palabras de aliento… y también sus besos, y sus manos acariciándola…
Kate se subió al estrado y trató de sonreír.
-Estimados amigos…- comenzó y miró su padre- yo… yo no soy demasiado buena con las palabras… quería agradecerles y hacerles saber lo importante que es el hecho de contar con su invaluable colaboración para este proyecto que significa para mí un modo de honrar el trabajo de mi madre… una luchadora hasta el día en que falleció… - su voz se quebró un poco pero continuó- pero que sigue viva en mi corazón, en el de mi padre… en el de todos lo que la conocieron y también en el de lo que aprendieron a conocerla a través nuestro… espero que nos sigan acompañando en futuros emprendimientos… por favor, diviértanse y llévense nuestro amor y nuestro respeto por la obra que están colaborando a llevar a cabo…- y sonrió, de alguna manera aliviada al haber podido expresar lo que sentía.
Se produjo un aplauso y Kate sintió un nudo en la garganta, necesitó abrazarlo fuerte y sentirse protegida, como había aprendido a hacer no hacía mucho.
Se produjo luego un silencio, la gente se dio cuenta de que ella quería decir algo más.
-Y no puedo dejar de mencionar a alguien… alguien sin el que nunca podría haber logrado nada de esto… alguien que ha estado a mi lado el último tiempo y que me ha ayudado a salir adelante, ha estado en los mejores y peores momentos… y que hoy, lamentablemente no ha podido estar presente… alguien…- dijo y su voz volvió a quebrarse- alguien que me ha enseñado a tener esperanzas y a enfocarme en lo que realmente importa… Richard Castle…- dijo y aspiró hondo, la angustia y las lágrimas luchando por salir, mientras escuchaba un aplauso general.
Y en ese momento lo vio entrar, mirándola a los ojos. La emoción reflejada en ellos por lo que acababa de escuchar. Aunque ya lo supiera.
Rick se acercó lentamente, sonriendo, mirándola, así como él solía hacerlo, sin disimular. Cautivado por su belleza.
Y cuando llegó al estrado a donde ella lo esperaba, con los ojos húmedos, estiró su mano y tomó la de ella, besándola con suavidad.
La gente aplaudió con mayor intensidad y ella sonrió, estirando sus brazos para abrazarlo. Se apretó a él como si fuera su única posibilidad de seguir viviendo y por un momento, ambos se olvidaron del mundo…
Había mucho de qué hablar… y sin duda lo harían cuando tuvieran oportunidad…
Se me hizo un poco más largo de lo que esperaba, podría terminarlo aquí, pero un epílogo dejaría a todos más contentos ¿no? Escucho opiniones! Gracias por leer, siempre!
