Disclaimer: La historia original pertenece al drama coreano 49 days. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

Hola cap 2… cualquier duda un rr o pm ;)

Capítulo 2: "Aún no era tu hora, momento, ni lugar…"

Milagrosamente alguien mueve a Bella del lugar sacándola hacia un lado. Pero el camión ya estaba en labor de frenada traspasando hacia el otro lado de la carretera y con esto se forma una colisión múltiple en la cual uno tras otro, los autos iban colisionando sin poder detenerse terminando todo en un choque de grandes dimensiones.

Emmett observa el choque algo impresionado, mientras Bella yace inconsciente al otro lado de la calzada en los brazos de su salvador, el hombre que había comprado la cajetilla de cigarros en el mini market; Jacob Black.

Alice venia algo triste manejando por la carretera, un motociclista se cruza ante ella adelantando y luego este pierde el equilibrio metros más adelante ya que no se percató de la colisión delante de él, Alice para esquivarlo se hace a un lado sin ver que había un camión detenido, chocando de lleno con él y saliendo despedida del vehículo de golpe.

James se encontraba en una reunión de negocios.

-Usted joven James es un ejecutivo con un futuro muy prometedor.- comentó uno de los asistentes.

-Saben que mi boda es en una semana, ¿verdad?

-¿Quién no está enterado de eso?- comenta el otro asistente.

-Por lo menos déjame arreglar mi trabajo en cuatro días antes de la boda. Así ustedes quedan tranquilos.- agregó James.

Se formó un gran atochamiento en el accidente, una de las personas que llego minutos al lugar de la impresión con la escena se le provoco un infarto, justo como lo tenía agendado Emmett. Alice que yacía aun tirada en el asfalto de pronto comenzó a reaccionar. Rápidamente a su mente vinieron flashes del accidente, al darse cuenta se puso de pie en la carretera, pero no había gente a su alrededor, sólo los vehículos. Luego de la nada se vio a un gran tumulto de gente que estaba alrededor de su auto. Se acercó a mirar que sucedía y se vio a ella tirada sobre el manubrio cubierta en sangre e inconsciente.

-Esa…soy yo. ¡Hazte a un lado!- gritó Alice tratando de correr a una de las personas que estaban frente a su auto pero al intentar tocarlo, no pudo, simplemente su mano no podía acercarse.

-¿Cómo puede pasar esto? Esto es imposible. Debo estar soñando. Esto no puede ser así, tranquila Alice.- decía Alice en voz alta tratando de entender lo que estaba sucediendo, pero en su mente las cosas no calzaban. Como era posible que ella se estuviese viéndose tirada sobre un manubrio cubierta en sangre. Se alejó un poco del auto y vio a un hombre hablando por celular, el cual la miro fijo mientras hablaba. Confundida trato de ir a hablarle pero antes de que diese un paso pasaron los socorristas con su cuerpo en una camilla. Al verse en ese estado Alice volvió a mirar si estaba el hombre pero el ya no estaba, por lo que simplemente corrió a la ambulancia y se subió para acompañarse.

En la ambulancia rumbo al hospital, los paramédicos trataban de despertar a Alice en la camilla, mientras esta sentada a un lado no contenía las lágrimas mirando la escena.

Los médicos de urgencia recibieron el cuerpo de Alice y rápidamente la llevaban a un box para atenderla, mientras Alice seguía la camilla aún sin entender que estaba sucediendo. Por una de las cámaras de seguridad se veía cómo iban solamente los doctores con la camilla.

Bella comenzó a reaccionar y se enderezó para darse cuenta que estaba en una camilla del hospital, rápidamente las imágenes de su frustrado intento de suicidio se agolparon en su mente.

Carlisle llegó corriendo desesperado a la sala de urgencias seguido por James. Llego al mesón de informaciones.

-Mi hija, Alice. La paciente del accidente de tránsito. ¡Donde esta!- rápidamente la enferme su puso a mirar en la computadora. Alice vio cómo su papa preguntaba por ella.

-¡Papá! ¡papá! ¡Aquí estoy!- pero no recibió reacción alguna de ellos. Se acercó a donde estaban, pero ellos caminaron también hacia ella, ya que iban al box, pero en vez de verla simplemente traspasaron su espectro provocándole un gran dolor de cabeza. Luego vio como ellos se acercaron a donde estaba su cuerpo en la camilla y preguntaban consternados como estaba.

Bella en tanto vio como unos hombres preguntaban preocupados por el estado de la paciente que estaba ahí. Algo molesta se quitó el suero que tenía puesto para largarse del lugar.

Minutos más tarde en una camilla llevaban a Alice para el quirófano, necesitaba ser operada con urgencia. Carlisle y James acompañaban la camilla.

-Hasta acá solamente pueden acompañar la camilla.- dijo una de las enfermeras mientras ingresaban por la puerta al área de quirófanos.

-¡Doctor, por favor salve a nuestra Alice!- gritó James desesperado mientras las puertas se cerraban. Alice miraba la escena tras ellos, sin poder creer lo que sucedía. Carlisle lloraba sin consuelo y James miraba la puerta.

-Papá…estoy aquí. James…- dijo Alice tratando de tocarlo pero nuevamente algo se lo impedía. Ya más desesperada comenzó a dar golpes hacia James pero no podía.

-¡James! ¡James!¡ Me estoy volviendo loca! - decía la chica desesperada entre lágrimas.

Pronto llega Esme corriendo hacia donde estaba Carlisle , James y Alice. Está última claramente sin ser poder vista.

-Cariño, ¿Cómo está mi Alice? ¿Está muy herida?

-Tenemos que esperar a que salga de la cirugía. – Dijo Carlisle acercándose a su esposa.

-¡¿Qué?-exclamo Esme para luego perder el equilibrio de la impresión. James rápidamente la sujeto y llevo hacia una de las sillas que estaban junto a ellos. Alice simplemente lloraba sintiéndose impotente de no poder hacer nada. Carlisle ya desesperándose comenzó a decir en voz alta.

-¿Qué paso? ¿Qué paso? ¿Por qué Alice? ¿Por qué mi niña?

Por el pasillo cercano, Alice vio a Emmett hablando por celular mientras se dirigía a otra parte del hospital, rápidamente el recuerdo de verlo en la zona del accidente vino a su mente y sin dudarlo mucho comenzó a seguirlo.

Bella salió de los box de emergencias caminando con su normal letargo que la acompañaba. Emmett pasó por su lado hablando sin percatarse de ella y luego Alice persiguiéndolo igualmente sin notarla. Alice trato de entrar a la zona de emergencias, pero no odia tocar la puerta al igual que a las personas. Aprovecho que uno de los doctores salió de la sala y entró.

-Perdón, ¿me recuerdas? ¿Me viste antes verdad? - preguntó esperanzada acercándose a Emmett.

-Ya ¡Alice! ¿Es que no pones atención cuando conduces?- dijo Emmett y luego se giró hacia la camilla en la cual se encontraba el hombre del infarto en la carretera rodeado por su familia. Alice también miro hacia el lugar y vio como del cuerpo del hombre salía un "alma" por así decirlo, exactamente igual a la persona. Alice al ver esto, dio un paso hacia atrás asustada.

En todo esto uno de los doctores se acercó hacia la camilla y les informo a los familiares que el paciente había fallecido. Desatándose el llanto de la familia desconsolada por la perdida. Emmett muy serio hace una reverencia hacia el hombre, mientras Alice miraba al hombre sin poder creer lo que veía.

-Lo hiciste bien todo el tiempo. – le dijo Emmett al hombre, el cual se giró hacia la camilla y vio a su desconsolada familia llorando.

-Mejor vamos.- pidió Emmett.

-¿A dónde?- preguntó el hombre.

-Sólo sígueme.

Emmett seguido por el hombre caminaron hacia el otro extremo de la sala de urgencias, ahí de pronto de la nada comenzó a aparecer una especia de ascensor color plata. Alice que los seguía, aún seguía sin poder creer todo lo que estaba viendo. Emmett alzo un brazo y haciendo un gesto horizontal con él, hiso que las puertas del ascensor se abriesen y luego insto al hombre a que entrase. Alice con los ojos casi fuera de sus cuencas vio como el hombre tranquilamente entraba y se les quedaba mirando con un gesto sereno y en paz. Emmett volvió a hacer una reverencia y las puertas del ascensor comenzaron a cerrarse lentamente para luego poco a poco el ascensor desintegrarse como si fuese una nube.

-¿Qué es esto? ¿Quién eres? ¿Qué paso acá?-preguntó Alice sin dudar.

-Sígueme.- le dijo Emmett y comenzó a caminar. Alice se detuvo y vio como ya el ascensor no estaba, se asustó y corrió para alcanzar a Emmett.

Se encontraban en la azotea del hospital, ahí Emmett la observa detenidamente como si fuese un animalito de zoológico, Alice dio un paso hacia atrás asustada.

-Entonces eres… ¿Eres el ángel de la muerte? – preguntó la chica.

-Aaaa tan pasada de moda. Ahora es cada año cuando me pasa esto. Yo no soy el ángel de la muerte, soy un programador.- dijo Emmett como si fuese lo más obvio.

-¿Programador?

-Para los humanos, una vez que nacen se decide cuanto tiempo vivirán. Eso tiene su razón. Pero después discutiremos eso. En conclusión, hago un seguimiento del calendario estimado para cada persona. Y la conexión con esa persona es mi trabajo.

-Creo que entiendo, ¿entonces no eres el ángel de la muerte?- preguntó Alice.

-¡aaaa! Te dije que no soy el ángel de la muerte, sino un programador. ¡Pro-gra-ma-dor!

-¡En FIN! ¿Eso significa que estoy muerta? – gritó Alice en respuesta.

-Bien dicho. Estas muerta.- dijo Emmett tranquilamente.

-Entonces, ¿viniste a buscarme? ¿Sabes mi nombre?

-Eso no está del todo correcto. Mi programa de hoy fue Alex Thomsom. Lo viste, ¿verdad, la persona que recién se fue? Estaba esperando por ese Señor. Debería haber sido originalmente su muerte al conducir. Pero a causa del accidente su muerte fue postergada con retraso a un ataque al corazón. Es el caso que los programadores más odiamos. ¡Cuando nuestros horarios se desprograman!

-Entonces, ¿por qué hiciste esto? ¿Por qué nadie viene por mí? – preguntó inquieta Alice.

-Porque tú no estabas programada para morir hoy.- comentó Emmett como una obviedad nuevamente.

-¿Cómo?

-Tu Alice Cullen. No debías morir hoy. Aún no era tu hora, momento, ni lugar.

-¿Dices que no debía morir hoy?

-A veces, muy de vez en cuando, algún revoltoso nos causa problemas. Como los que intentan suicidarse. ¿Por qué no seguir el orden? Cuando el momento llega. Nosotros venimos, eso es lo correcto.

-¡Entonces porque a mí!- gritó Alice.

-¡Ay chica, casi se me cae el hígado!-exclamó Emmett.

-Obviamente, este no era mi momento para morir. No hay razón para que yo muera así.

-¡Te dije que fue un accidente niña!

-Por eso, esto no es verdad. ¿Estás mintiendo verdad? Yo no morí, ¿cierto? ¿Dónde puedo encontrar un ángel de la muerte como tú?- comentó Alice tratando de buscar explicación aparente a todo lo que sucedía, el ver su cuerpo en una camilla "aún vivo", no poder hablar con sus padres, con James…

-¿Quién dijo que no existe el ángel de la muerte? ¿Has conocido a alguien ya muerto? Incluso si fuese así, él no tendría por qué recordarnos.

-YO no he muerto. No. Es imposible para mí estar muerta. Yo, en este momento estoy en una cirugía. Yo vi con mis propios ojos cuando me llevaron adentro de la sala. ¿Puede una persona muerta ser sometida a una cirugía?

-Pueden someterse a cirugía. ¿Puedes verlo con tus propios ojos?

Edward estaba en la terraza de su restaurante tratando de despejar su mente, pero las palabras de Alice resonaban. "Porque queremos tener la bendición de nuestros amigos. Eres el hermano menor de James, también mi amigo" También recordó haberle dicho que él no era su amigo y el rostro de tristeza de Alice. De pronto llega Ángela corriendo bañada en lágrimas.

-¡Edward!

-Ángela, ¿qué pasa?

-¡Por qué no contestabas el teléfono! Edward… ¡Alice tuvo un accidente!

En un bello y amplio cuarto de la clínica, el cuerpo de Alice se encontraba conectado a un respirador mecánico, mientras que su cabeza estaba totalmente vendada después de la cirugía. James estaba a su lado sujetando su mano, mientras Esme sostenía la otra. Carlisle caminaba de un lado para otro en el cuarto frotándose las manos y con la mirada perdida. Alice y Emmett observaban la escena ahí mismo sin ser sentidos ni vistos por los Cullen y James.

-Cariño ¿Cómo sucedió esto? ¿Por qué no despierta? ¿Cuándo despertara? ¿Por qué no ha venido el médico?- preguntó de pronto Esme. James seguía observando sin poder creer como su novia yacía en la cama conectada a un ventilador mecánico.

-El vendrá…El vendrá pronto. Sólo espera un poco…- dijo Carlisle tratando de sonar tranquilo mientras Esme entre sollozos se giró hacia la cama.

-Ves. No estoy muerta.- dijo Alice mirando la escena.

-Mantén tu boca cerrada.- espeto Emmett serio. Alice nerviosa comenzó a hacer su peculiar gesto de manos. En eso la puerta se abre y Rosalie llega corriendo hasta donde se encontraba Carlisle. Luego se gira hacia la cama y pone una mano cubriendo su boca.

-¡Alice!- dice la rubia comenzando a llorar.

-Ella es mi amiga.- le comenta Alice a Emmett.

-Lo sé, Rosalie Hale. Tu prometido James. Tu padre y tu madre. Ángela vendrá y Edward también.- dijo Emmett y en ese instante entran Ángela seguida por Edward. La primera va hacia donde Carlisle mientras Edward se queda mirando el cuerpo de Alice en la cama sin poder creer lo que veían sus ojos.

-Señor, ¿Cómo está Alice? ¿Cómo se accidentó? – preguntaba Ángela preocupada. Edward comenzó a tratar de contener las ganas de acercarse más e impresionado trataba de contener las lágrimas. Ángela se giró hacia su amiga preguntando que había pasado. Rosalie simplemente lloraba en silencio.

Pronto llego el doctor a la sala. Carlisle rápidamente se acercó a él.

-Doctor, ¿Cómo está ella? ¿Ella está bien?

-Ella…está en condición vegetal. Es muy parecido a estar muerta.- dijo el doctor. Dejando a todos los presentes en silencio. Carlisle no lo podía creer, Rosalie abrió los ojos conteniendo un sollozo, James trataba de interpretar las palabras, Ángela se cubrió el rostro.

-¿Tiene muerte cerebral? Si se trata de muerte cerebral…- comenzó a decir Esme para luego desvanecerse. Ángela corrió a sujetarla.

Alice trato de ir donde su madre pero Emmett la sujeto del brazo.

-Este no es un lugar donde debes inmiscuirte.

En tanto Ángela abrazaba a Esme, ambas acurrucadas en el suelo. Mientras el resto miraban a Alice en la cama.

-¿Qué…significa esto doctor? Se sometió a la cirugía. ¿Por qué? – pregunto Carlisle ya sin poder contener más el llanto. James tampoco pudo más y afirmado en la cama comenzó a llorar. Alice en el fondo del cuarto observando la escena también lo hacía, no lo podía creer.

Más tarde Emmett caminaba por el pasillo del hospital seguido por Alice.

-¿Qué será de mi ahora? – pregunto Alice.

-Sígueme. Dijo el programador.

-¿Hacia dónde vamos?- Pregunto Alice pero no recibió respuesta, rápidamente las imágenes de Emmett abriendo el ascensor vinieron a su mente.

-No voy a llevarle al ascensor, ¡sólo sígueme! – dijo Emmett con voz cancina. Alice comenzó a correr asustada en sentido contrario pero rápidamente Emmett le apareció frente.

-Que molesta…qué molesta. ¿Cómo todos hacen exactamente lo mismo? ¿No tienes alguna idea nueva?- dijo Emmett señalando su cabeza.

-No lo hagas. NO te me acerques.- espetó la chica asustada y tratando de mantener distancia.

-Te dije que no te dejaría en el ascensor. ¿Por qué estas huyendo?

-¡No me engañes! ¿Crees que voy a creer en tus mentiras?

-Mentiras…esas son cosas que los humanos dicen. En tus ojos ¿me veo como un humano?- preguntó Emmett acercando su rostro al de Alice. La chica pego un grito y se encogió.

-Dios me da oportunidades para salvar vidas. ¿Tú no sabes quién soy? Vamos.- dijo Emmett explicando lo obvio. Y comenzando luego a caminar. Alice se puso de pie y dijo.

-No te necesito. ¿Quién es tu líder?

-¿Qué?

-¿No eres un mensajero del infierno? Cómo puedo creer en las palabras del mensajero del infierno. Debe haber alguien encima de ti. Dios, Buda, no importa quién. – dijo la chica increpando al programador.

-¡Correcto! Solo soy un don nadie que va por el libro. No importa lo que digas sigo siendo responsable de esto. En el reporte se acepta si se les dice a ustedes las instrucciones. De esas cosas soy responsable, tienes que escucharme.

-Me voy a casar en una semana. Mi mamá y mi papá sólo me tienen a mí. Morí cuando yo no estaba destinada a morir. ¡Estas siendo irresponsable!- explico Alice entre lágrimas.

-Asuntos molestos ocurren en todas partes. Sin embargo, eres un alma. No voy a obligarte a ir al elevador si esto ha sido injusto.

-¿Qué quieres decir?- preguntó la chica secándose las lágrimas. De pronto, de la nada aparecieron en lo que parecía ser una especia de parque.

-He trabajado como programador por mucho tiempo. Esta es tu pequeña área. Antes que tú, sólo tuve dos situaciones similares. Tú eres la tercera.

-¿Sólo dos veces?

-En esta situación, si la muerte no estaba prevista, pero mueres por equivocación de otros, hay dos opciones. Tú debes elegir una.-explico Emmett deteniéndose en su caminata y mirando a Alice.

-¿Qué es eso?

-Un tipo de orientación siguiendo al despachador para dejar este mundo.- dijo Emmett de pronto apareciendo a un costado de Alice. Esta se giró y pregunto.

-¿Estás bromeando? ¡Es lo mismo que dejarme morir!

-Hay alguien que dijo: "No hay sentimientos duraderos en este mundo". Lo que buscaría sería una nueva oportunidad en su próxima vida y entró en el ascensor por el mismo.

-¿Enserio?- preguntó Alice y Emmett se le acercó.

-¿Quién crees que soy pequeña, un humano que miente?

-Ok, ya lo sé. Ya sé. No te acerques tanto. ¿Qué es lo que hiso el otro? - dijo Alice retrocediendo asustada.

-Eligió la segunda opción.- dijo Emmett apareciendo ahora al lado de una estatua.

-¿Cuál es la segunda opción?

-49 días, encontrar a tres personas que realmente te amen. Después de eso, puedes volver. También si tú valoras estar viva sabiendo de los valores de la vida y la muerte. Valdría la pena que tú puedas vivir tu vida de nuevo volviendo al mundo de los humanos.

-¿No es hasta 30 personas? ¿Dónde es fácil encontrar a una persona que no sea amada por lo menos por tres personas? – pregunto Alice extrañada por el pequeño número de personas que Emmett le pedía.

-Eso es verdad. Sí se trata de cruzar las fronteras de la vida y la muerte. ¿Será así de fácil? – preguntó el chico en respuesta.

-¿No dijiste que tres personas? Tú lo viste antes. Mi papá, mi mamá y mis amigos incluidos. Ya hay más de tres personas.- dijo Alice tranquila.

-Los padres y hermanos están exentos.- aclaró Emmett.

-¿Por qué excluir a aquellos que están relacionados con la sangre?

-Daaa…debido a que los lazos de sangre tienen el amor incondicional.- explico el programador.

-¿Pero, como probarlo?- preguntó curiosa la chica, ya un poco más tranquila.

-Los que realmente te aman. Sus lágrimas evidencian que piensan en ti. La pureza es del 100%. Tres gotas de lágrimas es lo que tienes que obtener.

-¿Sólo es eso? ¿Por qué no lo dijiste antes? También lo viste antes, James, Rosalie, Ángela y Edward estaban llorando.

-Llorando. ¿Crees que el llorar con lágrimas es realmente llorar? – pregunto Emmett y borro la calma en el rostro de Alice. Nuevamente cambiaron de escenario rápidamente. Ahora estaban en un velorio. [n/a: describiré el velorio de la historia original, es un poco distinto…Si no es que bastante, al velorio de estilo occidental.]

En una sala rodeada por arreglos florales, se encontraban varias filas de mesas con gente a su alrededor comiendo y siendo atendidas. En el fondo al lado de una gran alfombra se encontraba un ataúd, frente a él dos personas se arrodillaban. Al lado de este se encontraban de pie familiares del fallecido. El ataúd estaba al lado de la pared cubierto por flores que formaban una especie de pirámide sobre y bajo este, además de una foto del muerto en el centro. Alice y Emmett aparecieron al lado de la alfombra.

-¿Por qué tuvimos que venir aquí?- preguntó Alice incómoda.

-Mira cuidadosamente.

-¿Qué?

-Las lágrimas de las personas que están llorando. Míralas cuidadosamente.- explicó Emmett.

Alice comenzó a mirar a la personas a su alrededor, pero para ella simplemente lloraban. Trató de enfocar mejor y hubo algo que le la sorprendió, las lágrimas al caer dejaban una fina estela de color. Emmett le señalo un trio de chicas que lloraban al extremo de una mesa.

-Ves, esas son lágrimas de simpatía por alguien que murió joven por eso la tonalidad azul, las que vez al lado son de azul más oscuro ya que son de simpatía pero con algunos recuerdos amargos. Pero las lágrimas de esa mujer son por costumbre y cortesía, nada de sentimientos.- señalando a la tercera mujer de la cual sus lágrimas dejaban una estela ploma. Alice observa atenta mirando las diferencias, de pronto resonó un gran llanto en el lugar. Ambos se giraron hacia donde estaba el ataúd.

-Allí. Esas son lágrimas 100% puras.- le mostró Emmett a Alice las lágrimas de la chica que lloraba sin consuelo. Las lágrimas dejaban una hermosa estela cristalina brillante.

-Así que la señora amaba sinceramente a la persona que murió. ¿Verdad? – preguntó Alice.

-Sí, es la hermana menor. Pero a su lado está el esposo. La persona que murió dejo una enorme cantidad de dinero del seguro. Y aunque este triste, él aún lleva a esperanza de su sueño para el futuro. Y mira al otro extremo esos dos están felices a sus espaldas.- señaló a Emmett a una pareja que lloraba, pero sus lágrimas dejaban una estela negra. Alice los miraba impresionada.

-Los humanos son muy complicados. Ya decía yo, deberían ser más como yo.- comentó Emmett.

Se quedaron hasta el final del velorio, ya estando solos en el lugar Emmett le pregunto a Alice, la cual aún estaba procesando toda la información que había recibido en unas cuantas horas.

-¿Cómo te sientes?

-Es…Interesante.

-Tu disposición es también muy pura y optimista.

-Mi apodo es reina optimista o princesa pura.

-Entonces, ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Quieres hacerlo? – consultó Emmett.

-¿Qué otra cosa debería hacer? – pregunto la pequeña castaña.

-Encontrar tres lágrimas puras… ¿eso harás?

-No digas eso. Yo soy diferente a la persona que hemos visto antes.- explico Alice segura.

-No es necesario que me expliques todo a mí. La elección depende de ti.

-Quiero hacerlo.

-Ok, ok ya lo sé. Sígueme entonces. – dijo el programador y fue hacia la salida. Alice se quedó de pie mirándolo.

-Él siempre pide que lo sigan…

Bella estaba acomodando artículos en una de las estanterías del mini market. Fuera de este se encontraban Emmett y Alice, obviamente no podían ser vistos por Bella ni por ningún "humano común". Emmett miro su celular en el cuál había una foto de Bella y sus datos.

-Bella Swan. Edad: 28 años. Creció en un orfanato y estudio en la NYU. Leía fuera de la escuela secundaria. Se graduó especializada en Turismo y Hotelería. Trabajo en el departamento de organización del Hotel S&N durante dos años. En abril de ese año, a la edad de 23 años renunció. Después de eso estuvo sin trabajo un año para luego comenzar a trabajar en esta tienda.

-Espera un momento. No puedo retener tanta información de golpe. ¿Podrías escribirlo en alguna parte? Mi habilidad para memorizar es un poco mala.

-Ahora hace unos días trabaja desde antes del atardecer hasta las 8 am.- Emmett continuó dando datos.

-Dije que lo escribieras. Oh, memorice todo.- de pronto Alice se dio cuenta que recordaba todo lo que Emmett le había dicho.

-No utilices tu forma de pensar para expresar las preguntas si no se darán cuenta.

-Pero… ¿Es necesario tomar prestado el cuerpo de esa mujer? – preguntó Alice señalando a Bella.

-¿Cómo es ella?

-Ella parece extraña. Su cabello, y su ropa también. – explicó Alice.

-No se puede cambiar. Nada sucede sin ninguna razón. Todas las cosas están conectadas de una forma con otra.

-¿Me dices que estoy conectada a esta mujer? ¿Cómo es eso?

-¿En qué pensabas durante el accidente de tráfico? – le preguntó Emmett. Alice comenzó a tratar de recordar.

-No lo recuerdo…

-En lugar seguir discutiendo y preguntando. Escucha bien que aún hay un detalle importante.

En la clínica, todos aún se encontraban en el cuarto de Alice. A un lado de la cama tenían a Esme descansando en una camilla, James estaba sentado al lado de la cama mientras Carlisle observaba a las dos personas más importantes de su vida. Rosalie y Ángela estaban en unas sillas un poco más atrás y Edward estaba afirmado en la pared. Alice miraba por la ventana de la puerta del bello cuarto de la clínica, en el cual se encontraban sus seres queridos y su cuerpo.

-Papá y mamá espérenme unos días. James, espérame. Regresaré pronto.

Bella llego a su apartamento luego de una noche completa de trabajo. En un rincón Alice estaba sentada esperando. Bella dejó su parca colgada y se tendió en su cama sin siquiera arroparse, estaba totalmente cansada.

"Deberás esperar a que este completamente dormida" Alice recordó las instrucciones de Emmett mientras observaba a Bella caer en un profundo sueño. "No tengas miedo, no tengas miedo, no creo que sea difícil". De apoco comenzó a acercarse hasta que se puso frente al cuerpo de Bella. "Simplemente debes ponerte a ti misma sobre ella". Alice de a poco se puso sobre Bella y de pronto de la nada ingreso a su cuerpo para luego de apoco abrir los ojos y ver el techo del cuarto.

La única diferencia física entre la Bella que llego y la Bella con alma de Alice era el collar con forma de gota que tenía en el cuello. Alice comenzó a mirar a su alrededor y luego se puso poco a poco de pie, miro las manos de su nuevo cuerpo y luego lo tanteó un poco. Finalmente camino hacia un espejo en el cual ya no vio su reflejo, si no el de Bella. Poco a poco se acercó y algo impresionada comenzó a hacer su peculiar gesto de manos, trato de hablar y se dio cuenta de que no era su voz. Algo temerosa dijo "Yo soy Bella Swan" "Yo soy…Bella Swan" "¡Yo soy Bella Swan!" finalmente con una sonrisa llena de esperanza.

Continuará…