HOLA DE NUEVO :D. SIENTO HABER TARDADO TANTO, PERO ESTOY VIVIENDO EN INGLATERRA Y CASI SIEMPRE ESTOY OCUPADA, PERO NO PIENSO OLVIDARME DE MIS LECTORES! NI HABLAR! JAJAJA. GRACIAS A LOS QUE COMENTASTEIS EN EL ANTERIOR CAPÍTULO, ESTARÍA MÁS QUE ENCANTADA DE CONTESTAOS PERSONALMENTE A VUESTROS COMENTARIOS, PERO TODAVÍA NO CONTROLO BIEN FANFICTION xD MIL GRACIAS A LOS QUE COMENTAIS O ME TENEIS EN FAVORITOS, UN BESAZO, ESPERO QUE DISFRUTEIS EL CAP.

La chica se llevó una última vez la mano a la mejilla, y limpió, con rabia, una lágrima traidora. Después condujo la mano hasta su boca y comenzó a mordisquear una de sus uñas, como para disimular que había dejado escapar otra lágrima de nuevo. Near también se llevó una mano a los labios, mientras observaba a la muchacha, analizando cada milímetro de ella, desde detrás del cristal semiplateado. Emma Evanson. A veces la chica entrecerraba sus ojos mientras miraba hacia lo que para ella era un espejo, sin embargo Near sabía que no lograría descubrirlo.

Ella vestía de riguroso negro. Con un vestido cuyas mangas cubrían sus hombros, y con un escote reservado. Además, las lágrimas habían hecho que el rímel y el lápiz de ojos se escurriera de sus pestañas y manchara parte de sus mejillas, ensombreciendo su cara y dándole un aspecto de alguien que no había dormido en meses, o incluso fantasmal. Emma Evanson cruzó sus brazos bajo su pecho, y comenzó a acariciar sus antebrazos, cabizbaja. Near observó el temblor que recorría el cuerpo de la chica. Ella estaba nerviosa, lo que significaba que ella ocultaba algo. ¿Era ella Kira?

Podía serlo, podía no serlo, o podía saber quién era Kira. Habían muchas opciones, pero un alto rango de probabilidad de que ella supiese algo. Los agentes del SPK la habían hecho creer que estaba en comisaría, y en breve, alguien tendría que entrar a interrogarla. Las preguntas iban a ser cruciales.

Near escuchó cómo se abría la puerta de la estancia en la que se encontraba. Apartó sus ojos de la chica unos instantes para girar su rostro y ver cómo el comandante Lexter accedía a la pequeña habitación secreta. Near observó el rostro del hombre y supo lo que iba a decir antes de que éste comenzase a hablar, sin embargo decidió no interrumpirlo y escuchó pacientemente, como Mello le había aconsejado mucho tiempo atrás.

"Luke Evanson está limpio, jura no saber nada de ningún cuaderno, y parece no haber visto nada similar. También dice que esto es un simple dibujo, tan solo su imaginación lo ha inspirado, nada más. Desgraciadamente para la investigación, parece que dice la verdad." Dijo Lexter mientras depositaba una hoja de papel en un escritorio junto a Near. Éste observó el dibujo de Luke Evanson, aunque no era la primera vez que lo veía. En él, había dibujado un personaje peculiar, una especie de monstruo.

Aquella criatura tenía por rostro una calavera con unas grandes gafas de cristal. Vestía una especie de chaqueta de estilo militar y unas botas. Sus hombros eran anchos, sus piernas finas y arqueadas. Su cabello era castaño y abundante.

Los shinigami habían despertado la curiosidad de Near desde el momento en el que se percató de su existencia. Siempre había deseado ver uno. Pero el Death Note que tuvo entre las manos había sido abandonado incluso antes de la muerte de Kira. Light Yagami. Near todavía se preguntaba cómo había muerto realmente. Qué fue lo último que sintió. Si verdaderamente había desaparecido para siempre y dejado de existir. Después recordaba que Mello también había muerto y prefería dejar de pensar en el tema.

"Que el agente Giovanni entre a la sala" Dijo Near secamente, sin expresar ninguna emoción respecto al tema, e impidiendo que Lexter supiese sus pensamientos. El comandante asintió y dio la orden por su audífono. Unos segundos después, la puerta de la falsa sala de interrogatorios se abrió y Giovanni entró en ella. Emma Evanson lo observó sigilosamente, después frunció el ceño y apartó la vista de él, con furia y sin decir una sola palabra.

"Hola Emma." Dijo Giovanni, acercándose a la mesa con unos documentos en las manos y sentándose frente a ella. La chica no se movió y evitó mirarlo. "Siento haber tenido que proceder de una manera tan radical en tu casa, pero es mi trabajo. Lo siento." Emma no se movió. Near no podía observar su mirada, ya que estaba cabizbaja. "Veo que no tienes intención de dirigirme ni una sola palabra." Silencio. "Emma, ambos sabemos por qué estás aquí" Dijo alargando uno de los papeles sobre la mesa para que la chica lo viese. Near sabía que era una copia del dibujo de su hermano. El genio observó de nuevo otra de las copias, la que Lexter había depositado momentos antes junto a él. "Solo queremos ayudarte Emma. Sabemos lo que ha hecho tu hermano…" La chica levantó por primera vez la mirada, ligeramente, y observó el dibujo. Después alargó los brazos y lo sujetó con sus propias manos. "¿Lo reconoces?" Emma hizo una mueca extraña que Near no supo interpretar.

"Tan solo es una obra de arte" Dijo finalmente, soltando la hoja en la mesa. "Mi hermano suele hacer dibujos así. Lo siento, pero no sé qué tiene que ver esto con el motivo por el que estoy aquí." Dijo colocando el dibujo en la mesa, de nuevo, con el rostro confuso.

"¿Por qué crees que estás aquí, Emma?" La chica respiró agitadamente, finalmente contestó.

"Supongo que mi madre ha vuelto a robar pastillas del hospital para tratar a Luke." Dijo ella. Otra lágrima se escapó de sus ojos, esta vez no la limpió. "Tienen que perdonarla por favor. Supongo que nos habrán investigado y sabrán lo de la enfermedad de mi hermano. Su tratamiento es muy caro y su enfermedad es extraña… Mi madre en realidad odia hacerlo pero… compréndanlo, no podemos simplemente quedarnos paradas y ver como se deteriora. Es un niño, tiene toda la vida por delante." Finalmente Emma estalló en llanto, aunque se notaba que intenta evitarlo por todos los medios. Giovanni se quedó paralizado un momento, sin saber si debía consolarla o cómo proceder. Near la observó minuciosamente de nuevo.

"Páseme el micro, coronel Lexter, por favor." Pidió Near, aunque sabía que en realidad está dando una orden. El hombre obedeció tras una afirmación innecesaria, Near habló directamente a Giovanni y éste comenzó a repetir sus palabras.

"Tranquila Emma, ese no es el motivo por el que estás aquí. Supongo que lo has pasado bastante mal respecto a tu hermano. ¿Cómo de cercanos sois?" Emma miró al hombre de cabello oscuro y tardó unos segundos en contestar, como si estuviese sopesando la pregunta y eligiendo la respuesta correcta. Los labios de Near se arquearon en una sonrisa, algo en aquella conversación le recordaba a sus antiguas conversaciones telefónicas con Light Yagami. Y Light Yagami… acabó siendo Kira. Los porcentajes y las nuevas opciones comienzaban a modificarse en la cabeza del genio.

"Él es mi hermano. Le quiero y haré lo que sea por él." La respuesta no era la que Near quería… sin embargo le servía para llevar la conversación hacia otros parámetros. Kira no se le escaparía.

"No es tu madre la que está en problemas Emma, es tu hermano." Dijo Near a través de la voz de Giovanni. "Tu hermano ha sido acusado de asesinar a diez chicos, en concreto, los chicos que murieron en tu barrio hace unos días." Los ojos de la chica se abrieron con sorpresa, y su cuerpo se tensó.

"¡¿Qué?! ¡¿Luke?! Él no sería capaz de hacer daño a nadie… ¡Y mucho menos a diez chicos! ¡Él me lo habría contado si hubiese hecho algo así, yo lo habría notado!" Insistió ella. Near sonrió. Ya casi la tenía.

"Así que sois lo suficientemente cercanos como para que él te cuente sus problemas" Afirmó Near. Emma Evanson comenzó a notarse incómoda.

"Un problema así es difícil de ocultar." Afirmó ella.

"Así que si tuviésemos las pruebas suficientes como para afirmar que tu hermano es un asesino, eso significaría que tú también estarías implicada." Acusó el genio, rodando uno de sus cabellos alrededor de su dedo.

"¡Mi hermano sería incapaz de matar a nadie!" Dijo ella, levantando la voz, firme.

"¿Y tú? ¿Serías capaz de matar por él, para su bien, para defenderlo? Acabas de afirmar que sí… hace unos momentos." Dijo Giovanni, con la misma suavidad que la voz de Near. La chica se quedó muda unos momentos.

"¿Hasta dónde quiere llegar?" Preguntó ella, con ojos inquisitivos.

"Que tu hermano esté acusado de asesinato es cierto. Es un hecho. Va a ser ingresado en psiquiátricos de alta vigilancia, donde se le harán varias pruebas y sesiones hasta que admita la verdad. Te seré sincero… no será agradable para él. Los médicos urgarán en cada centímetro de su cerebro hasta encontrar el arma con la que mató a los chicos. Y eso… puede no ser bueno para la enfermedad de su corazón." Emma parecía atónita… aterrorizada.

"No es posible, están en un error. ¿Serían capaz de matarlo por un error?" Susurró la chica.

"Sin embargo hay una posibilidad de salvarlo." Dijo el albino a través de los labios del pelinegro. "Ese arma del que te he hablado… es en realidad un cuaderno. Un cuaderno muy poderoso. A simple vista ni siquiera parece peligroso. ¿Sabes de qué te estoy hablando?" Emma negó con la cabeza. "Hace unos años existió un poderoso asesino en serie conocido como Kira. Esto es información clasificada, pero la forma de asesinar de aquel asesino… era a través de éste cuaderno del que te estoy hablando, el Death Note. Tu hermano está en posesión de ese cuaderno y nosotros lo queremos para destruirlo. Si consiguieses ese cuaderno para nosotros… todo cambiaría y podríamos mirar hacia otro lado, como si nada hubiese pasado." Emma miró a Giovanni por unos segundos.

"¿Dices que tengo que registrar la habitación de mi hermano hasta dar con él?" Preguntó ella.

"De eso ya nos hemos encargado nosotros, por supuesto. Y no hay rastro del cuaderno. Lo debe haber escondido en alguna parte. Tú tienes que averiguar dónde, por su bien. ¿Lo has entendido?"

"Yo… Creo que deben estar equivocados." Insistió ella.

"Nunca lo estamos. Tienes diez minutos con tu hermano, o no tendremos más remedio que ingresarlo. Diez minutos. Su vida depende de ti." Acto seguido Giovanni se incorporó y salió de la estancia. Near pudo observar la confusión en la mente de la chica. ¿Qué se le estaría pasando por la cabeza? El genio sopesó las posibilidades hasta que la puerta de la falsa sala de interrogatorios volvió a abrirse y un niño delgado y de cabello muy oscuro cruzó el umbral. Aquel era Luke Evanson… el hermano menor. Víctima de una enfermedad del corazón desde su nacimiento. ¿Sería su hermana capaz de delatarlo para salvarlo?

Los dos hermanos se abrazaron al verse, Emma dejó que el chico acurrucase la cara en su pecho y llorase. Mientras tanto acariciaba su cabello, tranquilizándolo. Near dejó de dar vueltas a su propio cabello en su dedo. Mello jamás había acariciado su cabello. Quizá siempre lo había odiado. A ratos lo hacía, eso lo tenía claro.

Los dos hermanos intercambiaron algunas preguntas y respuestas, Near escuchó, pero nada desveló ninguna información importante, la conversación entre ellos era básicamente de Emma tranquilizando a su hermano. A los quince minutos, Lexter fue quién entró en la sala para sacar de allí al pequeño de los Evanson.

"Se acabó el tiempo" Informó el alto hombre rubio. El pequeño se abrazó de nuevo a su hermana y comenzó a llorar. Emma suspiró profundamente y miró a Lexter. Near observó la escena desde detrás del cristal. Y de repente, Emma se adelantó y se situó frente a Lexter.

"Él no es Kira. Él no posee el cuaderno. Dejadlo en paz. Fui yo. Yo soy Kira." Near observó a la chica minuciosamente. Lexter contestó tal y como él le había indicado en caso de que pasase algo así.

"Emma, sé que no eres Kira. Sé que lo estás haciendo para proteger a tu hermano. Pero si tanto lo deseas… te internaremos como a él. Pero no serás capaz de verlo." Dijo el comandante. Emma sonrió vagamente.

"¿Acaso quieres pruebas?" Lo tentó. Lexter se tensó. Aquella sala estaba preparada para expulsar un potente gas somnífero en caso de que alguno de los Evanson hiciese algún movimiento extraño, sin embargo cualquiera estaría inquieto en una situación así. Cualquiera excepto él. Near. "¿Has oído hablar del ojo de Shinigami?" Dijo la chica. Near se inclinó hacia delante, su aliento empañó el cristal.

"¿Acaso afirmas poseer el ojo de shinigami?" Preguntó Lexter.

"Sospecho que si tenéis información clasificada no sois la policía. Sois alguna otra organización secreta. ¿FBI quizás?" Lexter no contestó. "¿Acaso no va a responderme… Anthony Carter, o quizás deba preguntarle a su compañero, Stephen Loud?" Near abrió los ojos con entusiasmo. ¡Aquella chica poseía el ojo! ¡Sabía los verdaderos nombres de Lexter y Giovanni!

Todo sucedió muy rápido. La habitación fue invadida por los agentes del SPK en milésimas de segundo. A Emma se le colocó una bolsa oscura en la cabeza y fue sacada en volandas de allí, dejando atrás los gritos de su hermano.