Aquí está el nuevo capítulo, la verdad se me había ido la inspiración de seguir pero al notar que ya vienen las clases es como si se me reseteara el cerebro, gracias por los reviews a:

Colmillos

Adrmill

Noemi cullen

lizzie gza

D.L

Así pasaban los veranos entre insultos y peleas por ambas partes, y sin importar las interminables quejas de los hijos, los reyes no daban su brazo a torcer, el matrimonio seguía en pie y sus planes de romance iban viento en popa (según sus padres), pero ahora mismo son otros problemas que tienen atribulado al rey Georgius

A las afueras del pueblo, cerca de los límites del bosque se encontraba el rey Georgius y su guardia frente a una cueva que aparentemente había sido habitada.

– ¿Donde lo encontraron? –el rey se encontraba a caballo, tenía un aspecto consternado y tenso, usaba solo su maya de metal bajo sus vestimentas reales para mayor comodidad y protección.

–En una cueva de las cuevas cerca del pueblo su Majestad –decía un preocupado guardia de Lord Kingsley –Lo encontraron unos niños jugando muy adentro del bosque, se asustaron de muerte y alertaron a la guardia –enseñándole un objeto envuelto en un pañuelo envejecido y sucio solo para los ojos del rey

–Solo encontraron estos, Su majestad, las personas del pueblo ya han empezado con los rumores y –el guardia se miraba nervioso –están muy asustadosde que las antiguos ''Sátiros'' hayan vuelto Su Majestad

–Diles que no hay nada que temer, Por Dios, no ha habido sátiros desde la época de mi abuelo que en paz descanse.

–Cuáles son sus ordenes su Alteza –recalco otro guardia –Diles ya controlamos la situación y atraparemos al responsable de estas bromas

–Como ordene Su Majestad –asintió y partió con otros dos guardias en dirección al pueblo

–¡Su Majestad! Sir Albus Dumbledore desea una audiencia con usted en el palacio

– ¿Quién es este Sir Albus Dumbledore para pedir tan informal una audiencia con el rey?

–Sir Dumbledore fue un gran capitán de la guardia durante el reinado de su padre y de su hermano quien en paz descanse, renuncio a su cargo un poco antes de que usted ascendiera al trono.

–No recuerdo a ningún sir Albus Dumbledore como capitán de la guardia

–El es un hombre muy discreto –hablo Kingsley muy serio quitándose el caso e irguiéndose en su caballo con orgullo –muy pocas veces por no decir nunca se le vio en el palacio; fue el responsable de la victoria de su abuelo en Karnas y campeón contra los antiguos ''Sátiros'' en las profundidades del bosque de las Zarzas.

– ¿Lo conoces?

–No personalmente, solo sus historias, El cabalgo junto a mi padre que en paz descanse, en palabras del Sir Dumbledore es un hombre de honor y leal al reino hasta la muerte, cuya renuncia siempre ha sido y será un misterio

–Y cuál es el motivo de tan inesperada audiencia – el estaba extrañado y algo perturbado por nunca haber oído de él se supone un gran hombre leal a su padre, si era tan leal porque no se quedo en su cargo cuando él fue coronado

–Dice ser un asunto de suma importancia para la familia real, que concierne solo a sus oídos

– ¿quien se cree que es? Pensaba el rey –Ahora no tenemos mucho tiempo, y careceremos de el en un futuro si no atrapamos a este deflactor, infórmele mis más sentidas disculpas y que temo que debo declinar su solicitud hasta nuevo aviso.

–Su majestad –el mensajero no se iba y másaún parecía nervioso

–Hay algo mas –pregunto extrañado de que una de sus ordenes no fuera cumplida de inmediato

–Dijo que probablemente diría eso así que le envió esta carta por si su majestad estaba ocupado–El rey guardo la carta entre sus vestiduras y se ciño el cinto y las riendas del caballo

–Vigilen el área soldados e interroguen a los aldeanos más cercanos a los lindes del bosque por si han visto u oído algo extraño o a alguien en el bosque en las noches, quiero saber donde y cuando ¡AHORA! –ordeno enérgicamente.

–Si Su Majestad – respondió la guardia cuadrándose y presentando su respeto al rey

–Ahora volvamos al castillo –dirigiéndose al resto de su guardia, cabalgó hacia el castillo cruzando por el centro del pueblo encontrándose a La señorita McGonagall, la institutriz de Hermione haciendo compras en el mercado.

–Su Majestad –hiso una reverencia al ver al rey acercarse, la señorita McGonagall era una mujer que rondaba los 50 años con muchas arrugas que surcaban su rostro serio, con mano firme y justa, siempre vestía un traje negro pulcro y conservador y a pesar de sus años tenía una buena memoria

–Señorita McGonagall, ¿qué extraño verla en el pueblo en estas horas de la tarde? no debería estar con las lecciones de la princesa Hermione –el rey se encontraba extrañado, se suponía que Hermione estaba en horario de estudio muy estricto antes de irse a las vacaciones de verano

–Disculpe su majestad pero me llego una carta explicando que la princesa era eximida de todo evento académico el día de hoy –la señorita McGonagall estaba extrañada y un poco indignada de que el rey insinuara que ella siendo muy responsable había rehuidode sus deberes como institutriz a propósito

– ¿Pero cómo dice?, Yo no he mandado ninguna carta –el rey se encontraba cada vez mas extrañado e irritado

–Aquí mismo tengo la carta su majestad –extendió la carta guardada en su bolso, con frialdad y el ceño fruncido

–Esta es mi letra y sello pero yo no he ordenado tal cosa –empezando a nacer una idea el rey pregunto sin donde se encuentra mi hija

–Lo último que oí era que estaba cerca del bosque con el muchacho menor de Lady Molly viuda de Weasley

– ¡Hermione Jean Granger!–gruño el rey, esto sin duda era obra de su hija

…En algún lugar del Bosque…..

–…Y luego de que le cambiara a escondidas sus sales de baño…–jadeaba cansada por el esfuerzo –…por zarzamoras silvestres… estuvo el resto del verano con un salpullido…mas rojo que tu cabello Ron –reía Hermione escalando y saltando rocas en medio de un riachuelo que llegaba mas debajo de las rodillas, persiguiendo los peces que se veían desde la cristalina superficie del agua

–Oye–haciéndose el ofendido

–Lo siento Ron, pero es cierto –tomando la mano de su amigo para subir por una roca no muy alta pero resbaladiza

–pero ¿no te riño mucho el niño de mami después?–saltando hacia una roca más pequeña haciendo equilibrio con sus brazos.

–esa es la mejor parte –relatando emocionada haciendo equilibrio y saltando rápido hacia su amigo – como se le pinto toda la piel de rojo paso casi todo el verano en el baño tallándose el cuerpo para volver a su color paliducho de siempre, pero no creo que eso haya sido buena idea porque al final no sécuándo quedo más rojo si con las zarzamoras o después de tanto tallar y tallar hasta casi arrancarse la piel

–Crees que se haya cansado de molestarte para este verano –cansándose de saltar y acercándose a la orilla

–no sé, pero siempre puedo seguir intentando sacarlo de quicio, volverlo loco y después romperá el compromiso, es un plan a prueba de tontos –dando una vueltas sobre una roca, sin notar que esta estaba cubierta de lana tambaleándose al perder el equilibrio

–Cuidado! –grito Ron y la tomo de la mano perdiendo el equilibrio también y cayendo en el riachuelo , ambos amigos se vieron y estallaron en risas, Ron le tendió la mano y la ayudo a levantarse, tomando su mano por más tiempo del necesario. Hermione al verse incomoda por la situación retiro su mano suavemente y caminaron uno junto al otro –Como crees que lo esté pasando Harry con la hija Lady Chang

–no lo sé, la verdad espero que mejor que yo

–Si es verdad pero Ginny quedo devastada en casa, sabes que siempre le ha gustado Harry

–Al menos Chang parece agradable, Draco por otro lado es totalmente insufrible –Oye que esperas las truchas se irán

–Lo llamaste Draco –haciendo sonar su tono acusatorio y resentido.

–Qué? –y descubrió que era cierto pero lo hiso sin pensar y decidió negarlo sin importancia –no escierto

–Si – sacando a relucir su necedad –Lo llamaste Draco –la acuso frunciendo el ceño y cerrando sus manos en puños

–Y eso que, no es un crimen llamar a una persona por su nombre – frunciendo el ceño sin saber que pasaba otra vez con Ron, últimamente se ha estado comportando muy extraño pero decidió ignorarlo –ahora vamos que se vana escapar las truchas –tratando de cambiar la conversación a una menos personal

–Hermione – se miraba que estaba tratando de controlarse un poco para formular una pregunta dolorosa –¿ya te resignaste a casarte con él? o es que ahora te gusta –asustado mas por la segunda opción

–Que no digas tonterías Ron –impresionada y enojada por igual al escuchar semejante acusación de su amigo,

–No soy tonto sabes, pasas todos los veranos con él desde los cinco años –sonando como reproche

–Por si te diste un golpe fuerte hoy te recuerdo que ME OBLIGARON–resaltando cada silaba e la última palabra como si su amigo hubiera sufrido un periodo de retraso mental

–pero no te obligan a hablar del todo el tiempo, cada vez que llegas es para hablar de él, para marearnos con tus ''venganzas'' pero más parecieran excusas para estar cerca deél, al final te cambiaste al ''bando enemigo'' o ya olvidaste que así le decías, ahora andarán por ahí tomados de la mano –demostrando lo celoso e irracional que podía ser estando enojado.

–ahora estas siendo un inmaduro, nisiquiera tiene lógica tu argumento y no voy a perder mi tiempo –se planto Hermione frente a su celoso amigo con los brazos en jarra

–Solo tengo trece años Hermione, se supone que tengo que ser inmaduro –espeto Ron cruzándose de brazos.

–y también se supone que seas un reverendo idiota? Porque ahora mismo demuestras tener tanto cerebro como esta roca

–Disculpa por no ser el niño bonito Malfoy heredero, súper inteligente, único digno de ti –dramatizaba con las manos exagerando las palabras

–Yo nunca he dicho eso y de lo único que es digno es de un palo atravesado en su paliducho trasero –Hermione casi gritaba enojándose cada vez mas

–entonces quien, dime quien es digno de ti –McLaggen?

–iaggg por supuesto que no,Ron tu me conoces, sabes que me revolcaría en lodo con un vestido rosa y una cubeta en mi cabeza retorciéndome en el lodo gritando que soy un gusano para que me encerraran y luego desollaran viva y por temor a la demencia, antes que estar con el –respirando hondo por decir tantas palabras en menos de 5 segundos

–No había necesidad de ser tan grafica Mione –poniendo cara de asco

–Tú te lo buscaste solo y sin ayuda de nadie ¿porque te comportas así Ron? Sabes que no fui yo la que elegí a Malfoy, fue mi padre por el supuesto bien del reino.

– y si hubieras podido elegir, y si pudieras decidir justo aquí, justo ahora ¿quédirías?, ¿a quiénerigirías?–suavizando mas su tono y dejando implícita una proposición en el aire.

–no lo sé Ron solo tengo 13 soy muy joven, nisiquiera he pensado en eso, pero no por eso significa que me guste Malfoy

–Lo dices en serio –relajando su postura un poco, hasta ahora Hermione no había notado que su amigo estuviera tan tenso

–Sí, nunca te he mentido, eres mi mejor amigo –Hermione lo decía desde el fondo de su corazón y también lo hacía para mandarle una clara indirecta

–Mione…yo quisiera –tomándola más fuerte entre sus manos y acercando sus labios poco a poco, y Hermione no se resistía mucho que digamos, estaba confundida y a la expectativa de lo que sería su primer beso –(y quien mejor para dárselo que su mejor amigo) –cosaque ella solo veía como un sueño lejano por su indeseable prometido y ahora su amigo al parecer quería algo mas con ella –cerro sus ojos y se olvido de todos, de su padre, del reino, del bosque peligroso, de su prometido, ¿como era su nombre? Drac…algo y solo espero con los labios fruncidos y estirados hacia enfrente esperando esa dulce caricia de su amigo y talvez quizásentiría algo, talvez sería el destino… y vendría en tres... –moja tus labios Hermione pensaba –dos –hay que nervios –…uno y …

–Hermione Jean Granger! Que crees que estás haciendo – resonó una vos autoritaria por todo el bosque asustando a las aves en su pacifica vida y hasta los peces nadaron más rápidamente para abandonar el riachuelo

– Padre –salto tan rápido como un conejo asustadizo, poniendo distancia entre ella y Ron que estaba más rojo que su cabello y evitaba mirar al rey a los ojos

–Papa… yo solo estaba…bueno solo me encontraba ahh… Hola–dijo mostrándole una gran y nerviosa sonrisa viendo en todas direcciones como si su padre no hubiera interrumpido lo que a largas se miraba que iba a ser un beso

–Hola hija… y Ron Weasley –gruñendo con el ceño fruncido entrecerrando lo ojosviendo a su hija…por Dios! Que estaba haciendo ¡SU BEBE! … y ese larguirucho insolente ladrón de besos sagrados de su pequeña, inocente y sacrosanta hija –Hermione, no es esta la hora de tu lecciones de etiqueta con la señorita McGonagall, o es que ahora las dan al aire libre…a mitad del bosque –viéndola entrecerrando los ojos sin ocultar su mal humor

–Haa esas lecciones… bueno ella…no pudo asistir – mordiendo repetidamente su labio inferior, intimidada hasta la medula, nunca había visto a su padre tan enojado y lo peor es que aparentaba una tranquilidad que ponía tenso el ambiente y predecía un tormenta

–Ahh no pudo asistir, que extraño en ella, se miraba tan puntual y responsable, te imaginas no avisar al rey de semejante cambio de horarios educativos de su hija, es una vergüenza…–acusando injustamente a la señorita McGonagall para puyaren el corazón de su hija, sabiendo que esta no tolera las injusticias

–…Pero me pareció ver una nota de ella en tu escritorio –le interrumpió rápidamente temiendo por el trabajo de su institutriz que no tenía la culpa de nada.

–En serio ¿Qué extraño? y que hacíastú en el estudio Hermione –ya su hija empezaba a ponerse cada vez más nerviosa

–Pues yo… buscaba algo –ah, esa excusa es nueva.

–¿el qué? Si se puede saber –viendo disipado un poco (solo un poco) su enojo, divertido del efecto que tiene su amenazadora presencia con los nervios de su hija, haber ¿qué excusa se inventara ahora?

–pues un… –estaba metida en un gran aprieto y se le acababan las ideas.

–…un gato –salto Ronald con LA PEOR excusa del mundo ganándose una fulminante mirada de Hermione y una extrañada del rey

–¿un gato? ¿En el palacio? –debía recomendarle a Lady Molly que mandara al pobrecito retrasado de su hijo con el doctor para hacerse unos exámenes…pensaba el rey

–si es que se le escapo a la señorita McGonagall en el palacio y nos pidió que la ayudáramos a encontrarlo –y Hermione todavía tenía agallas para defender a su baboso amigo, es que no veía que su excusa no tenía fundamento lógico –y mientras el rey se debatía en su mente si Weasley contagiaría a su hija con su torpeza Hermione quería ahorcar a su amigo.

–Y por eso están en el bosque…solo…buscándolo –el rey quería seguirles el juego tanto como ellos pudieran sostener esa ridícula excusa… ¡POR DIOS! Si los había encontrado in fraganti¿Qué tan tonto creen que es para no saber que estaban haciendo con el pico estirado agarrados de las manos.

–Es que lo vimos escapar y lo perseguimos hasta aquí pero lo perdimos de vista –en serio, esa es la excusa del pequeño tomate andante besucón de hijas; el rey estaba que no creía lo que oía–aja si, y por eso te pareció buena idea buscarlo en los labios de mi hija

–no su majestad …Su realeza …su excelentísima alteza –balbuceaba nervioso, parecía casi hacerse pipi del miedo, lo que divertía mas al rey.

–Padre …el solo trataba de …heee -Hermione no cabía de la vergüenza y se revolvía incomoda en su sitio sin dejar quietas sus manos

–succionar el veneno –por alguna extraña razón Ron pensó que sería una gran excusa haciendo que Hermione abriera mucho los ojos y volteara a verlo sin poder creer que su amigo fuer tan tonto –en su subconsciente solo atino a golpearse fuerte en la frente con la palma de la mano –darle mi primer beso a Ron Weasley : petición DENEGADAcon mayúsculas, subrayado y en negretitas

–¿un veneno? y de que animal si se puede saber –el rey se compadecía cada vezmás por el pobre muchacho mientras que su hija solo quería cubrir su cara de vergüenza, no podía creer que su padre la encontraría así con su amigo y no estaba solo…claro que no…tenía que venir toda la guardia con el –juro que vi a un guardia contener la risa

–De una trucha –definitivamente a Ron no le iba bien eso de montar buenas excusas y Hermione no paraba ocultar su cara con su mano mirando entre sus dedos a su padre que parecía estar divirtiéndose y a su descerebrado amigo que parecía haber perdido el filtro entre sus ideas y su boca y parecía estar con verborrea irracional

–una trucha venenosa ¿en serio?

–parecía mas una serpiente –dijo Hermione entre dientes dando un codazo ycorrigiendo a su increíblemente estúpido amigo que al parecer apago su cerebro del miedo

–una rastrera y asquerosa serpiente paliducha que quiso clavarle sus blancos y egocéntricos colmillos a Hermione –haciendo que tanto el rey como su guardia e inclusive Hermione voltearan a verlo sin poder creer que dijera aquello en serio

–Así que ...(y solo estoy haciendo un burdo resumen de los hechos), no estás en tus clases porque McGonagall esta indispuesta porque perdió a un gato que nadie ha visto (extraño porque ella es alérgica a los gatos), lo persiguieron hasta el rio en medio del bosque donde un extraña trucha –pollo-pez-serpiente venenosa mutante albina con problemas de conducta intento atacar a Hermione?

–Exacto –dijo Ron y dándose cuenta que la historia essimplementeridícula

–¿Esa es su explicación lógica? –el rey Georgius levantaba sus cejas con claro escepticismo

–Heee …Sip –dijo Ron ya no tan convencido.

–haa bueno aquí tenemos otra teoría… – bajando del caballo donde había permanecido durante el relato extraordinario –…tu señorita escapaste del castillo, otra vez, falsificaste notas con mi letra y utilizaste el sello real que ahora no quiero saber cómo conseguiste –negó con su mano al notar que su hija quería replicar – se adentraron irresponsablemente al bosque sin importar cuantas veces te lo he prohibido y decidieron que era un buen lugar para… besarse –dijo entre dientes como si solo pensarlo el doliera –olvidando que eres demasiado joven para besos –dejando relucir sus celos de padre

–pero no lo suficiente para comprometerme verdad – dijo Hermione mordazmente

–este no es el momento jovencita

–y ¿cuándo será? ¿Cuándo papa? cuando este vestida de blanco en el altar

–eso no –salto Ron –no pueden obligarte a nada –tomando la mano de Hermione –y como si ocuparan decirle a un puberto dos veces que no haga algo para que mas rápido corra a hacerlo

–Pues no me caso, por favor papa entiende –el rey miro lo ojos de Hermione y decidió que era tiempo de una temerosa charla de padre e hija –uff… Jean ojala estuvieras aquí –fue el pensamiento del rey.

–guardias lleven al joven Ron con Lady Molly, yo tengo asuntos importantes que atender con mi hija

–Si su majestad, joven Ron, por favor acompáñenos a su morada

–¿Nos vemos Hermione? –se volteo con una mirada llena de esperanza

–Nos vemos Ron –le dijo sonriendo para tranquilizarlo –un silencio se estableció entre padre e hija que no volteaban a verse, esperaron hasta que la guardia y Ron ya no estuviera a la vista para empezar a hablar –Así que, me obligaras a no ver más a Ron –su voz no era más alta que un susurro.

–No –dijo el rey viéndola a los ojos y suspirando cansado

–¿No? Creí que no querías que lo besara –Hermione no podía estar más confundida, según ella su padre después de despotricar los cuatro vientos que era muy joven, que estaba comprometida etcétera etcétera luego le prohibiría ver a de nuevo Ron y a todos sus amigos.

–Nunca dije eso, ustedes solos se hicieron toda una red las peores excusas jamás usadas en la historia de este reino, peores que la del Lord D'Bray cuando dijo haberse caído sentado accidentalmente sobre la huerta de pepinos –se estremeció con solo el recuerdo –¿quien anda cultivando sin pantalones? –murmuro sin darse cuenta de lo dicho

–¿Que se cayódónde? –Hermione no entendía que balbuceaba su padre

–He…nada mi niña –preocupado al darse cuenta de que había hablado de más

–Entonces no estas molesto de que yo estuviera punto de besarme con Ron –le afirmo con confianza caminando juntos por el bosque, uno al lado del otro fingiendo interés en el pasto al igual que su padre

–No, por supuesto que no

–¿Entonces porque estas molesto?

–No lo estoy –dijo el rey cruzándose de brazos en negación, a lo que su hija solo levanto una ceja

–está bien solo un poco, pero entiéndeme eres mi única hija y sin importar si fuera Ronald Weasley, Harry Potter Draco Malfoy o el mismísimo príncipe azul…si te viera en esas…actitudes, reaccionaria igual

–entonces solo estabas celoso, hay papa… pero yo

–no me digas hay papa, algún día te casaras y te olvidaras de este viejo arrugado y que será de mi

– no seas dramático

–Hija –viéndola a los ojos y deteniendosu andar –¿Que sientes por ese chico Ronald Weasley –preguntando serio con mirada firme como una muda ordenanza para que no se atreviera a mentirle.

–¿qué? –Hermione e desconcertó la pregunta

–Acaso –trago grueso –¿lo amas? –Viendo la cara de desconcierto de su hija supuso que la respuesta era positiva –te gusta ¿verdad?

–que Yo y Ron…NO, bueno, no es que me desagrade, me gusta pero como amigo y a veces me hace rabiar pero no es su culpa sé que a veces se comporta muy cariñoso y me trata de manera diferente, pero hay algo que no sé, no encaja todavía para algo mas … y con el beso yo quería saber si tal vez… -ahh –suspiro –yo solo quería saber si al besar a Ron estos sentimientos de amistad hacia el todos estos años no eran más que una clase de autodefensa para ocultar mis verdaderos sentimientos que podrían ser mas fuertes hacia un buen amigo pero al mismo tiempo me daría miedo que me rechazara al no significar algo más para él, pero ahora que ella mostrado una animadversión por mi impuesto prometido y ha tratado de avanzar un paso no sé si quiero que sea el quien de ese paso y también… –se cayó al ver la mirada de su padre desconcertado y perplejo de todolo que su hija decía tan rápido y tratando de comprender la mente de una adolecente.

–¿estás bien? ¿Qué pasa? –Hermione se preocupo por su padre al verlo tan pensativo y con la mirada fija en ella

–si estoy bien, es solo que…eres solo una niña y a veces actúas tan madura para tu edad que te trato como una adulta y olvido que solo eres una niña con problemas de tu edad, tu madre me decía que yo siempre era la vos de la razón pero en estos momentos desearía que ella estuviera aquí –suspiro – tu sabes…ella era una mujer…y tu eres una chica…y el tema de los muchachos…bueno

–Papá entiendo –dijo Hermione dándole consuelo a su padre que ahora parecía un niño perdido –si te sirve de algo, lo estás haciendo bien hasta ahora y de seguro mama estaría orgullosa –regalándole una sonrisa que iluminaba su rostro y desarmaba cualquier corazón

–Gracias cariño – devolviéndole la sonrisa –no me malinterpretes con todo eso de Ron pero debes aprender que nacemos con una posición sobre los demás y este poder conlleva una responsabilidad que a tu edad significa obedecer a tu padre que solo quiere tu seguridad

–si papa –le dijo con una sonrisa cálida y un abrazo sabiendo que aunque estén en desacuerdo en muchas cosas siempre el estará ahí para ella… aun cuando él no sepa que hacer

–Así que… –siguieron andando como si toda discusión hubiera sido años atrás – No te gustan los pelirrojos –mas que preguntar le afirmo con una risa bromista y jovial, la risa de su padre

–Papá –le regaño juguetonamente, adelantándose en el camino

–¿qué? Solo me alegro porque con tu cabello y si fuera rojizo, mis futuros nietos parecerían estar en constante combustión –se rieron a carcajadas en el bosque por las ocurrencias de su padre –y ¿Qué piensas de los rubios?

–Papa! No sigas por ese camino que el día va bien, extraño, pero bien –le advirtió juguetona para no perder el ambiente de tranquilidad

–¿qué? A vamos… me vas a decir que nunca lo has pensado, ni un poco – acercando el dedo pulgar con el índice y colocando la mano frente la cara de Hermione haciendo más aguda la voz.

–No sé porque este encaprichado con el príncipe Malfoy –bufo y soplo un mechón de su cabello que colgaba hacia su frente obstruyendo su vista, caminando deprisa al castillo hablando con su padre que había sido relegado –no es educado y se la pasa gastándome bromas

–Ahh Hermione Hermione Hermione –tomando aire para un discurso existencial colocándose frente a su hija con la mano izquierda en el pecho y la otra como sosteniendo un objeto imaginario frente a si con la mirada perdida –los hombres actuamos de formas extrañas, tan extrañas que ni siquiera nuestras madres o el nosotros mismo logramos comprender y a veces en este mundo llegamos a incomprender nuestras propias incongruentes acciones hacia aquella damisela que tiene nuestro corazón

–y esto me tiene que explicar el porqué me obligas a pasar todos los veranos con un estirado engreído o con lo ocurrido con el Lord D'bray y su fijación a las hortalizas

–hay Hermione, imagen mental –ganándose una risa de su hija –y además, no hagas como si no se divirtieran juntos, siempre destruyen algo en el verano, sabes, el pueblo de Slytherin tiene una costumbre de apuestas sobre la próxima víctima del siguiente verano, son muy reñidas, y no he ganado ninguna, tengo una idea… porque no ayudas a tu pobre padre a ganar una inocente apuesta, solo tienes que tirar un conjunto de malabaristas con un barril

–Papá tú no eres pobre y además ¿tienes idea de lo que me pides que haga?–tratando de que se oyera a si mismo

–Si! Han convertido una simple costumbre en Tradición –Hermione se golpeo la frente con la palma de la mano – alegran la vida cotidiana de esas personas con sus ocurrencias,que solo logran estando JUNTOS–recalco la última palabra

–MATANDONOS juntos,querrás decir y no puedo creer que quieras que lastime a esa pobre gente

–hay Hermione ninguna de las anteriores tiene repercusiones permanentes graves, si es cierto que elpanadero ahora usa guantes permanentes, el salón de juegos esta bajo agua y a la señorita Pomfrey no le volverán a nacer las cejas pero y que, era fea de todas formas

–Agggg eres increíble –rugió Hermione

–Ya lo sé, soy el rey, AhVamos hija, solo piénsalo, Su Majestad Hermione Malfoy–cantando el nombre – tiene ritmo, suena a campanadas de boda –le dijo sugerentemente levantando ambas cejas

–A marcha fúnebre diría yo –salió corriendo siendo acosada por su padre quien la siguió en su caballo, hablando de sus insistentes teorías de cómo seríasu noviazgo con Draco si tan solo aceptara, sin darse cuenta de una lejana y penetrante mirada que seguía sus pasos con enfermiza fascinación

_En el reino de Slytherin_

–¡Draco Malfoy! Draco Malfoy ¿donde estas? –se escuchaban los gritos estridentes de la reina Narcisa por todo el castillo mientras subía con ahincó por la escaleras hacia el cuarto de su hijo, abriendo la puerta en un estruendo –Draco que no oyes que te estoy…hablando – se cayó al ver a su hijo tranquilamente en el cuarto cerca de la ventana abierta a la luz del medio día en una posición que denotaba total concentración con una pierna flexionada apoyada en un banquillo, usando una boina francesa y un delantal sucio de pintura bajo un halo de luz, el susodicho solo atino a ver a su madre levantando una ceja con una expresión de que acababa de interrumpir de una inspiración divina

–Madre –Draco saludo solemne y se detiene de la pintura para hacer una reverencia

–Draco ¿dónde has estado? te he estado buscando por todo el castillo y nadie ha sabido nada de ti en horas –observando detalladamente la habitación de su hijo –y deberías estar en tus clases de equitación –le regaño su madre acercándose a las sabanas de la cama con pasos sigilosos

–Lo siento madre –sonríe a su progenitora con una actitud sospechosamente inocente –he perdido la noción del tiempo aquí…en mi cuarto, pintando…yo solo…en soledad –viendo a un punto fijo en la pared con aire melancólico

–¿Qué miras?...bueno… yo solo quería …¡AJA!–grito creyendo haber descubierto infraganti algún truco, levantando el cubre cama con los ojos abiertos solo para darse cuenta que efectivamente no había nada en el cuarto de su hijo –no hay nada –susurro para si con tono de reproche

–Te encuentras bien madre – le dice con inocencia mientras deja sus materiales de pintura y se acerca a la cama al lado de su madre –Puedo ayudarte en algo

–no hijo…digo…si… he… Lady Zabini está abajo buscando a Blaise ¿lo has visto?

– ¿A Blaise? Creo que la últimavez que lo vi estaba en los jardines con Pansy.

–Está bien hijo –la reina retrocedía lentamente de espaldas sin apartar la mirada de su hijo quien parecía tener la sonrisa congelada–entonces…te dejo para que sigas…en lo tuyo pintando –viendo que el gran cuadro que su hijo estaba pintando era un muy mal retrato de alguien a quien todavía no reconocía –Adiós –acercándose cadavez más a la puerta pero nunca despegando su mirada de su hijo

–Adiós madre –se despidió de su madre con la mano sin mover ni un musculo

–Entonces –se movía adelante y atrás en sus talones parecía nerviosa –yo me voy –y salió del cuarto de su hijo lentamente sin apartar la vista hasta que la puerta se cerró delante de ella –El príncipe Draco soltó el aire contenido mientras se apoyaba en el marco de la pintura de pronto – ¡PAZZZZ! – en una fracción de segundo se abrió de un solo golpe la puerta haciendo que el príncipe trastabillara con el banquillo cayendo al suelo con la paleta de pintura, levantándose como si tuviera un resorte en su trasero y solo atino a medio acomodarse la boina y apoyarse con un brazo a la mesita más cerca y fingir interés en las uñas de su mano libre–Hijo…hee…solo regrese para recordarte que no olvides colocarte la crema en tu pechito cielo –haciendo que el príncipe se sonrojara furiosamente

–Madre ya lo hemos hablado, soy mayor y deberían empezar a tratarme como tal no como a un bebe –en una posición seria y con aparente cansancio de tener la misma conversación una y otravez

–Hmm así no te quejabas la semana pasada mientras te ayudaba con la crema en tu espalda y Además… –puntualizo levantando el dedo índice y acercándose a su hijo –…no importa cuanto crezcas, siempre serás mi huroncito de peluche

–MADRE! –gruño de manera de alerta

–Si…si ya se, el viejo cuento de que eres mayor ya, no tienes que volver a repetírmelo –mientras le quitaba una pelusa invisible del hombro y ce acercaba a darle un abrazo muy prolongado, escaneaba como un halcón por encima del hombro de su hijo confirmando no haber obviado ningún sitio sospechoso –bueno …será mejor que me vaya –terminando el abrazo, la reina se dio la vuelta analizandodisimuladamente cada rincón de la habitación con la vista y al no encontrar ni una sola prueba se volteo para salir del cuarto, sin notar, que casi al mismo tiempo que Draco volvía a relajar los hombros la tapadera del baúl frente la cama se abría lentamente alertando a Draco quien se apresuro a ponerse delante del baúl antes de que lo viera su madre

–Ha… y Draco… –se volvió rápidamente asustando a Draco y haciendo que este se dejara caer sobre el baúl cerrándolo de golpe y fingiendo una actitud despreocupada cubriéndose con la mano un ruidoso bostezo para luego verse la uñas como si fueran lo más interesante del cuarto –Recuerda que el rey Georgius y la princesa Hermione vienen dentro de una semana, y te ruego que cualquier cosa que estés tramando muchachito la dejes

–pero madre yo nunca me atrevería a… –tocándose el pecho con fingida indignación

–Chis –lo mando a callar la reina haciendo como si su boca fuera un zipper y lo cerraba con sus dedos –…no quiero oír nada, solo ….lo que sea que estés pensando… NO LO HAGAS –dando énfasis en cada palabra –repito Draco Malfoy, ¡NO. LO. HAGAS.! –deteniéndose en cada silaba muy seria – o pasaras el resto del verano sin dulces, contando los azulejos de tu cuarto y … –sacando su arma secreta contra su hijo –…con Lord Snape –viendo a su hijo tensarse y sudar frio ante la mención de este.

Lord Snape era parte del consejo de Slytherin y en honor a la estrecha amistad que tenia con su madre decidió educarlo y convertirse en su tutor personal ya que el en sus propias palabras : ''no confío en dejar que ultrajen la mente del futuro gran rey de Slytherin los incompetentes engreídos que lo único que quieren es pavonearse delante de la reina y vagar por el castillo sin cumplir con sus obligaciones siendo parias del reino''

– Draco solo atino a tragar grueso y asentir con la cabeza –Ahora te dejo en tu cuarto, nos veremos a la hora del té no faltes y si ves a Zabini le dices que su madre lo está buscando

–Si lo veo yo se lo hare saber –la reina cerró la puerta detrás de ella y en seguida se oyó el suspiro que soltó el príncipe Draco –uff eso estuvo cerca –y de pronto unos gemidos ahogados y pequeños empujones lo hicieron rebotar varias veces sobre la tapa alertándolo de que algo o más bien alguien ya deseaba salir de su confinamiento mientras el trataba en vano de cerrar el baúl con su propio peso –oye espera…solo un minuto más …espera a estar seguros de que no volverá … no salg…AHHHH –y como una exhalación emergió desde adentro del baúl un joven moreno alto y delgado que boqueaba por la falta de oxigeno en inspiraciones ruidosas, el joven salió con tanta fuerza que mando a volar como muñeco de trapo a un rubio muy asustado que golpeo la pared detrás del la cama y se perdió en algún lugar entre el respaldar y la pared.

–Ahhh…Tienes…ahhh…idea –jadeaba constantemente el ex-confinado –de…como…huele…ahhh…ahí dentro –recostándose sobre el borde del baúl con respirando cansado y agotado –a la próxima tú te escondes ahí dentro con eso y sin aire… –torciendo la boca con asco señalando el interior del baúl – …y yo me pongo a inventar excusas tontas –seguía renegando sin levantarse –te aseguro… que soy mejor actor que tu Draco –pero al no oír ni siquiera un reniego de su amigo se extraño –¿Draco? Donde estas, no es momento para juegos –saliendo del apestoso baúl y buscando a su amigo con la mirada –Draco aparece…estamos perdiendo el tiempo por tus rabietas –deteniéndose a oír un extraño ruido detrás de la cabecera de la cama que extrañamente estaba separada un poco de la pared

agui esfoy iguioa –se escuchaba un lamento amortiguado

–¿Qué? ¿Draco, donde estas? –tratando de seguir el extraño sonido

–¡AGUI ESFOY IGUIOA! –se volvió a escuchar mas fuerte detrás del cabecero de la cama lo que guio al moreno hasta dar con el paradero de su amigo que parecía estar bajo un montón de plumas blancas y tela además de atrapado en una incómoda posición entre la cama y la pared, el moreno se posiciono sobre la cama y se hinco dando la espalda al cuarto viendo hacia la pared, para luego recargar la mitad de su cuerpo en el respaldar de la cama dejando colgar sus brazos entre en el cabezal y la pared viendo a un bulto removerse bajo unas sabanas

–¿Draco? –Pregunto removiendo perezoso un poco de esa montaña de plumas – ¿estas ahí?

–¡Claro que Aquí estoy idiota! –grito enojado a su amigo quien solo le había quitado unas plumas de la cara

–Uff que genio –quitando mas tela de y plumas conteniendo la risa –pero ¿cómo llegaste a parar ahí? –le pregunto con cierto deje de humor

–Sácame de aquí y te mostrare con lujo de detalles como llegue a parar aquí Zabini – poniendo la mirada en blanco se apresuro a ayudar a su amigo –ven dame la mano

–No ves que no puedo moverme –gruño a su amigo

–Haa esta bien, yo te la agarro, no te haría mal trabajar en ese genio tuyo

–No me cabrees más de lo que ya estoy Zabini –le advirtió desde su incómoda posición

–no mee tientes a dejarte ahí –susurro para sí –me dejas aquí y te mato –lo amenazo –uff está bien ahora trata de hacer empujarte con lo que puedas – se acomodo mas sobre la cama jalando las dos manos de su amigo hacia arriba –a la una… a las dos… y a las tres EMPUJA –y como si fuera un corcho el rubio salió con un ¡PLOP! Cayendo recostado en la cama cansado y adolorido

–eres un imbécil Zabini

–Y tu eres un lindo huroncito de peluche con todas esas plumas –se rio señalando y burlándose de su amigo pero no alcanzo a ver cuando unos pinceles le eran lanzados a la cara

–si ya terminaste de holgazanear Zabini, ven acá y sirve de algo –sacando con cuidado un bosa grande apestosa del baúl donde debería estar ropa –Iaggg esto huele cada vez peor

–todavía no entiendo como no te atraparon con eso

–Porque yo si tengo cerebro y a diferencia de ti, se donde ocultar las cosas

–nunca vas a olvidarlo verdad, ya te dije que no fue mi culpa lo que paso con Kraken, esas cosas solo pasan –se encogió de hombros sin tomarle mucha importancia lo que indigno a Draco

–lo ocultaste en la olla del té y luego se teolvido sacarlo por andar detrás de las faldas Pansy –le espeto enojado

–en mi defensa creí que las tortugas tenían caparazón para algo más que adorno, quien diría que no podía aguantar un poquito de calor

–hirvió por dos horas –le señalo indignado con los dedos muy cerca de su cara –y para cuando nos dimos cuenta el ministro de Rostaken estaba degustando el fino te de limón y tortuga – haaa suspiro por la difunta mascota que mantuvo escondida – mejor ven a ayudar y ata esas sabanas necesitaremos una soga grande –una sonrisa malévola adornaba la cara del rubio vengativo que había esperado todo un año para tener al fin algo de satisfacción

–Draco estás seguro de hacer esto –le decía Zabini preocupado por la sonrisa que miraba en la cara de su amigo

–no puedo creer que ahora te estés echando para atrás Zabini

–no me estoy echando para atrás, sabes que me encanta jugarle bromas tanto como ati pero no crees que esta vez te estés pasando… un poco de la raya –callándose de inmediato al ver como su amigo se detenía de sacar cada vez mas bolsas pequeñas del baúl tensando todo su cuerpo, Zabini empezaba a estar preocupado por la salud mental de su amigo

– ¿pasando me de la raya?…pasándome de la raya, mira esto – se quito la camisa dejando al descubierto su sonrojado torso con algunos puntos rojos –mírame Zabini, todo un verano ¡TODO UN VERANO CON ESTO! –Señalándose a sí mismo con cara de haber pasado un suplicio –casi me vuelvo loco por la comezón, sabes lo que es tener esto por todo tu cuerpo, hasta en partes que no tenía idea que tenía

–ya ya lo entiendo suficiente información –cubriéndose los oídos – ahora me harías el favor de ponerte de una camisa y no se…algo…eso se ve mal –refiriéndose a él salpullido en su pecho, haciendo que el rubio se bajara la camisa avergonzado aunque ya tenía menos salpullido que antes

–Ya pareces mi madre Blaise –murmuro mal humorado –ya terminaste con eso

–Si – tenso las ataduras entre las cinco sabanas comprobando que soportara el peso y fuera lo suficientemente larga –Listo –levantando el pulgar afirmando

–Listo –mostrando una colección de bolsitas todas bien acomodadas en una alforja grande –bien, Fase uno completada, avancemos a la fase dos antes de que nos descubran

–todavía no entiendo porque no simplemente bajamos por las escaleras hacia el pasillo esquivando los guardias

–yo no quiero arriesgarme a que me atrapen y recuerda que tu ''no estás aquí'' –haciendo comillas en el aire – y que se supone que yo estoy pintando en mi cuarto solo –mostrando un retrato sin terminar

–Y a quien se supone que dibujas –pregunto con curiosidad Blaise

–A su alteza real la princesa Hermione Granger –haciendo una venia delante del cuadro provocando la risa de Blaise y también la de Draco

–ya… y como supongo que no será para admirar su exuberante belleza ¿para que lo quieres?

–Tengo algo en mente–dijo Draco sonriendo maliciosamente de lado

–conociéndote no será ponerle un altar, ahora, podríamos seguir con el plan

–fuiste tú quien me detiene con sus preguntas tontas –discutiendo salieron al balcón ataron un extremo de la liana de sabanas a la cama y el otro extremo lo bajaron hasta el balcón debajo del cuarto de Draco que era en el cual Hermione siempre ocupaba los veranos –es lo suficientemente larga, nos servirá

–claro, yo si hice mi trabajo bien –ignorando el comentario procedieron a bajar hasta el balcón por la liana de sabanas tambaleándose un poco asegurándose no dejar caer ni una bolsa, cuando llegaron a su destino se agacharon en el suelo deslizándose por el balcón y trataron de abrir la puerta hacia la habitación pero esta no cedía –la puerta está cerrada

–ya me fije Sherlock

–cállate y ábrela

–trajiste alguna navaja

–Si, ten –le entrego la navaja y procedieron a desliarla bajo el sencillo cerrojo y abrieron fácilmente la puerta contemplando el cuarto de Hermione

–ahora inicia Fase tres La Bienvenida –pasándole unas bolsas a Blaise con una risa malévola –princesa no sabe lo que le espera – y se pusieron manos a la obra

_En Gryffindor_

–Hermione hija apresúrate

–Ya voy –grito

–así que no puedes hacer nada

–lo siento princesa

–Ahhh –suspiro resignada a que su cabello nunca sería igual al de Ginny, no lo quería pelirrojo le gustaba el color de su pelo era igual al de su madre pero si lo quería más dócil y sedoso –pero hay algo que puedas hacer para tratar de contenerlo –soplando un mechón que había caído en su frente

–puedo intentar hacerle una trenza su majestad

–Si, creo que eso estaría bien –no le gustaban las trences eran demasiado infantil pero no había de otra manera para domar a su cabello

–Hermione ya vamos a zarpar – se volvió a oír desde el carruaje

–Ya voy Padre! –le dijo corriendo hacia el carruaje donde su pare la esperaba en la entrada –Ya estoy lista – tomo la mano de su padre y entro al carruaje

–empacaste todo

–Si, Beth me ayudo con el equipaje y el peinado –le dijo con algo parecido a vergüenza mientras se jalaba la punta de la trenza con un mohín.

– Te queda bien hija, es igual al pelo de tu madre –sacándole una pequeña sonrisa a su hija –te aseguraste de no olvidar nada

–Déjame revisar la lista –sacando de su bolso una lista muy ordenada y limpia de todo lo necesario, leyéndola en vos alta con tono mandón haciendo el ademan de dar un revisado en el aire –

Libros: listo

Materiales de caligrafía: listo

Vestidos: listo

Zapatos: listo

Una sombrilla para el sol…

–Solo una –sonó extrañado el rey ya que le había comprado todo un juego.

–No necesito mas papa, si una me sirve para que llevar otra –Hermione puso la mirada en blanco, no le molestaba que su padre le comprara cosas pero no era muy afín de salir de compras y gastar dinero cuando hay personas necesitadas

–empacaste primero los libros y después te quedaste sin espacio verdad, otra vez

–Puede ser –tratando de contener una sonrisa haciendo sonreír a su padre, era su padre después de todo, la conocía muy bien

–por donde me quede a si

Sombrilla: listo

Artículos de baño: listo –y de pronto hizo una pausa –Oh no, debemos regresar se me olvido algo indispensable –sonando alarmada revisando la lista con la vista muy deprisa

–Que olvidaste –se preocupo por lo alterada que se vio su hija

– Agua bendita y una cruz de plata

–Hermione –le regaño su padre

–Tienes razón – dijo cruzándose de brazos viendo el paisaje –con una estaca bastara –Hermione, que voy a hacer contigo

–Draco, ¿ya estás listo?, el barco ya viene y no falta mucho –la reina abrió la puerta del cuarto de su hijo solo para encontrarlo acostado en la cama solo con un el pantalón del pijama negro y sosteniendo varios dardos en la mano y un arco sobre la cama

–Draco ¿porque no estás listo muchachito? y ¿que estás haciendo con esos dardos en la cama?

–Se me acabaron las flechas –lanzando un dardo con fuerza

–pero que es esto –la reina estaba horrorizada por el pobre cuadro de la princesa Hermione con varios círculos pintados de rojo alrededor de la cara a modo de diana de practica con flechas incrustadas en la cara, varias dagas en el suelo

–esto es irrespetuoso Draco Malfoy, es horrible

– Su alteza, joven príncipe –entro Severus Snape al cuarto haciendo una venia a la reina

–Severus, que bien que estas aquí – se acerco a él y lo arrastro hasta el cuadro de Hermione –dime que piensas de esto –señalando el cuadro y viendo reprobatoria mente a su hijo que se sentó en la cama al entrar Lord Snape

–Esto es una vergüenza Señor Malfoy –dijo Severus viendo el cuadro con el seño fruncido y su siempre tono frio y distante

–Gracias –le dio la reina a Severus dejando caer los brazos, por fin alguien la apoyaba en ese castillo de locos

–Mañana mismo daré la orden de clases extra de pintura –volteándose a Draco sin cambiar su expresión

–Severus –le advirtió la reina poniendo los brazos en jarra viéndolo con el ceño fruncido

– ¿Arqueríaentonces?– mostrando una leve mueca de confusión y encogiéndose de hombros

–ustedes son imposibles, hombres–dirigiéndose a Severus y viendo reprobatoriamente a su hijo –quitas ese cuadro en este mismo instante Draco Malfoy, la princesa ya viene y te quiero puntual y listo –señalándolo con un dedo hablándole firme y autoritaria –y tu –girándose a Severus –deberías ser de más ayuda –dirigiéndose a la puerta para salir del cuarto –les doy media hora –salió dando un portazo –esta vez tu ineptitud sobre paso los límites de lo tolerable para tu madre – caminado hacia Draco lentamente con la frente erguida mirándolo con severidad

–Oh vamos Severus –Draco se puso de pie –nunca hastenido sentido del humor

–y tu nuca has tenido sentido de la responsabilidad – le acuso fríamente –no sabes lo importante que es tu compromiso con la princesa de Coastenhold beneficiaria a ambos reinos y obviando el hecho de que es una sabelotodo la princesa es la más calificada para reinar

–por favor Severus, no puedes estar hablando enserio –levantándose de la cama para ir a la cómoda y escoger

–y según tu quien es la indicada para ocupar ese puesto con responsabilidad ¿la señorita Parkinson?

–Cualquiera es mejor que ella –le espeto orgulloso

–eres solo un mocoso, la única razón por la que te niegas a casarte con ella es por llevar la contraria y te niegas a ver este compromiso como algo más que un buen negocio

–¿y que es entonces?

–no eres un bebe para que yo te este dando todas las respuestas el resto de tu vida

–pero eres mi maestro y se supone que tu deber es ayudarme con las interrogantes de este mundo, te acuerdas tu me lo dijiste

–si, pero que clase de maestro seria sin no te estimulo a pensar –con un tono de voz más duro e inflexible –y que mejor problema que la vida para practicar, ahora, vístete, sal de aquí y utiliza la cabeza por una vez en tu vida para variar – y salió del cuarto dejando a Draco muy confundido y enojado

–¡Rey Georgius! Princesa Hermione! Bienvenidos –les recibió la reina Narcisa en la entrada al castillo

–Objetivo en la mira –le susurro Blaise a Draco que estaba a la par suya detrás de la reina Narcisa

–cállate Zabini o nos van a atrapar por tu culpa –le dijo con una sonrisa, no aguantaba la ansiedad de ver el resultado de su genialidad

–Siempre es un gusto venir Su majestad –besando el dorso de la mano dela reina

–Siempre tan halagador Georgius ¿y Hermione donde esta? –viendo en todas direcciones en busca de Hermione

– ¿Que?, ella está justo…aquí –volteándose extrañado – ¿Hermione? –llamo preocupado –creo que se quedo dentro del carruaje, solo déjame ir por ella –se acerco a la entrada del carruaje para encontrarse con una Hermione cruzada de brazos y muy enojada–Hermione que crees que estás haciendo –susurro a su hija quien no le contestaba mostrando lo testadura que podía ser –sal de ahí ahorita mismo, sal de ahí –le ordenaba el rey susurrando y sonriendo en dirección a Narcisa que solo lo saludaba con la mano

– ¿todo está bien Georgius? -pregunto preocupada desde la entrada

–Si todo está solo se…está cansada –sonando un poco nervioso y sonriendo con los dientes apretados –vamos señorita –susurro ya más molesto

–Padre pero yo no quiero –volteando a verlo con ojos suplicantes –no me obligues –descruzando los brazos y poniendo juntas las palmas de las manos rogando a su padre

–vamos, no queras decepcionar a la reina Narcisa verdad, ella eramuy amiga de tu madre –se hizo el silencio en el carruaje sabiendo que ese era uno de los puntos débiles de su hija

–Okey – suspiro resignada y con paso lento pero elegante alzo la barbilla y salió del carruaje –Encantada reina Narcisa, príncipe Draco – haciendo una venia

–el placer es nuestro princesa Hermione verdad –volteo a ver a su hijo –Draco –le susurro

–Si claro, estamos rebosando de alegría por tenerla aquí con nosotros princesa Hermione –dijo en un tono que se notaba a leguas el sarcasmo, poniendo los ojos en blanco haciendo que Hermione entornara la mirada enojada

–Deben estar cansados vallan dentro ya tenemos sus cuartos listos –anuncio la reina

–Buena idea –dijo Hermione –la verdad estoy un poco mareada por el viaje en barco y me encantara descansar –sonriéndole a la reina Narcisa con amabilidad

–Madre –dijo Draco –yo me retiro con Blaise a mi cuarto – sonando igual de autoritario que siempre

–oh! está bien querido ha sido un día agotador –besando su mejilla

–Si entonces nos iremos –la reina confiaba que no se metería en problemas – Draco y Blaise entraron en la habitación del joven príncipe con la adrenalina corriendo por sus venas, salieron muy apresurados al balcón del cuarto se inclinaron en la barandilla tratando de imaginar el momento en que la princesa entrara y se encontrara con su gran sorpresa

–Ya no puedo esperar –rio Draco recargándose más en la barandilla

–cuanto se tarda en llegar ¿no crees? –pregunto Blaise igual de ansioso

–solo espera Blaise, la venganza es un plato que se disfruta frio y despacio –rieron uno junto al otro en el balcón esperando la hora cero en que arribara el objetivo

–Que hacen ahí? –se oyó una vos mandona que los hiso brincar y abrazarse del susto y cuando voltearon al balcón de la habitación de al lado, se pusieron tan pálidos como si hubieran visto un fantasma

–y tú ¿que estás haciendo ahí? –le pregunto Blaise ya que Draco parecía haber perdido el sentido del habla

–Pues este es mi nueva habitación, la reina me lo dio para que estuviéramos en el mismo piso –les informo extrañada

– pero entonces si tu estas aquí quien se supone que esta…

–AAHHHHHHHHHHHH –se escucho un grito por todo el reino y los tres chicos abrieron mucho los ojos y salieron corriendo escaleras abajo