SECOND CHANCE
Capitulo 3: Amicitia (Amistad)
Fué el estruendo del rayo el que lo hizo despertar. Cuando abrió los ojos el resplandor del rayo aún iluminaba el cuarto y se fué desvaneciendo lentamente.
Se levantó de la cama sin saber nada y con mucho frío. Quería volver a acostarse, pero no podía entender por que no recordaba nada. Absolutamente nada... nisiquiera su nombre o donde rayos estaba. Intentó aclarar su mente y pensar despacio, mas no daba resultado. Se dió por vencido y salió del cuarto.
Percibió el aroma de la comida y lo siguió, teniendo que bajar por una escalera descalzo y en pijama, aunque él ni cuenta se había dado. Siguió caminando hacia donde él sentía que provenía el olor. Llegó hasta una puerta de madera adornada con fragmentos de oro esparcidos por diversos lugares.
Cuando Kai lo vió entrar al comedor dejó de comer y se levantó de su silla, dispuesto a abrazarlo. Se detuvo cuando faltaban algunos metros para llegar a él, notaba la confusión y el nerviosismo en el rostro del pelirrojo, y hacer éso no sería lo mas adecuado.
"¿Dormiste bien?" -preguntó Kai, invitándolo a sentarse.
Yuriy se sentó en la silla que Kai le había índicado, la que estaba mas cerca de él.
"No" -contestó Yuriy - "¿En donde estoy, Quién eres tú?"
Kai se sintió incomodo al escuchar éso. Pero Boris ya se lo había advertido, Yuriy no sería el mismo a quien había amado. Aunque era de esperarse, él no lo recordaba.
"Estás en casa"
"¿Pero que lugar es éste?" -Kai podía ver como Yuriy se desesperaba, y él iba por el mismo camino. No sabía que decirle o como responder a sus preguntas.
"Moscú, Rusia"
Kai supo que Yuriy había entendido éso por que su mirada se dirigió a él por primera vez y le pareció verlo un poco mas tranquilo de cuando habia entrado.
"¿Tienes hambre?" -le preguntó Kai
"Si"
Kai ordenó que le sirvieran spaguetti a la bolognesa, creía que éso podría gustarle. Toda su vida Yuriy había estado en la abadía, por lo que no creía que conociera muchas cosas fuera del menú que Boris seleccionaba para cada uno de los chicos.
Kai sonrió al ver como Yuriy tomaba su mechones rojos y comenzaba a estudiarlos, como si nunca los hubiera tenido.
"¿Sabes como te llamas?" -le dijo Kai con un tono suave, de forma que Yuriy puediera sentirse cómodo con él, de cualquier forma Yuriy creía que aún tenía 9 años.
"No" -respondió él sin darle mucha importancia
"Te llamas Yuriy Ivanov"
El menor lo miró a los ojos aún con cierta desconfianza.
"¿Y tu?" -preguntó el pelirrojo
"Kai Hiwatari"
A Kai le pareció ver un destello rápido en los ojos de Yuriy al escuchar su nombre, algo como un... ¿recuerdo?
"Hiwatari... ¿Que estoy haciendo aquí?"
Le sirivieron el spaguetti y limonada. Yuriy comenzó a comer.
"Yuriy..."
El pelirrojo siguió comiendo, pero ahora sus ojos se enterraban más en los de Kai, desgarrando la serenidad que apenas podía conservar.
"¿Enserio no puedes recordar nada?"
Yuriy negó con la cabeza, mintiendo.
A pesar de que el mayor trató de hacerle platica, Yuriy se negó a cooperar y Kai se dió cuenta de que era mejor dejarlo comer. Mientras lo hacia, al bicolor le dió tiempo de estudiarlo un poco. Observó que los moviemientos de Yuriy era de un niño, tal vez no tan pequeño, pero definitivamente no eran de un adolescente. Su mirada era mas inocente que cruel que había tenido Tala, pero mas seria que la risueña que tenía el antiguo Yuriy.
Su cuerpo era la perfección en persona. Era delgado, pero con musculos rodeandolo, como un toque de cada delicia. Su cabello seguía esparciendose por sus hombros, como lo había tenido Yuriy. En conclusión era como una mezcla de los dos.
Cuando Yuriy terminó de comer se levantó de la mesa y se dispuso a salir del cuarto.
"¿A donde vas?" -preguntó Kai, también levantándose.
"No sé" -respondió él
Kai lo llevó de regreso a la habitación y le enseñó como llegar a su cuarto. Al llegar a su cama, Yuriy se acostó y se quedó dormido al instante. Kai sintió la necesidad de abrazarlo y acostarse junto a él, enserio quería. Pero pudo controlarse y salió de la habitación lo más rápido que pudo.
Eran ya las 11 de la noche cuando Yuriy despertó. Ésta vez recordaba su nombre, a Kai y al delicioso sabor de la bolognesa. Se levantó de la cama y salió al pasillo. Todo el piso de la mansión estaba tapizado de alfombra, por lo que salió sin más a buscar a Kai.
El lugar era enorme y no tardó en perderse. Cuando se dió cuenta estaba nuevamente en su cuarto. En éso vió pasar a una de las asistentas de Kai.
"Disculpa..." la muchacha se detuvo y se dió la vuelta
"Buenas noches, joven Yuriy ¿en que puedo servirle?"
"¿En donde está Hiwatari?"
"Sígame, lo llevaré a su cuarto" la muchacha comenzó a caminar hacia otra dirección de la que llevaba, hacia un pasillo mas elegante con candelabros dorados y muchas hermosas decoraciones que relucían en sus ojos y volvió a preguntarse ¿Qué estaba haciendo él ahí?
La muchacha se detuvo frente a una puerta de madera y tocó suavemente.
"Joven Kai, el joven Yuriy está buscándolo"
"Dile que entre" -Se escuchó dentro de la habitación
La muchacha sonrió y asintió, dándole a entender que él podía entrar. Se dió la vuelta y continuó su camino.
Yuriy dudó unos segundos, pero al final abrió la puerta y entró al cuarto. Era una habitación hoctagonal enorme, con una cama gigante pegada a una de las paredes, chimenea, libreros y una televisión igual de grande. En ése momento Kai estaba sobre su cama leyendo un libro "La profesía Romanov". Lo bajó cuando Yuriy entró y cerró la puerta.
"Tu casa es enorme" -dijo Yuriy para romper el silencio. Se acercó a la cama y pudo sentir su suavidad con la punta de sus dedos.
"Es tu casa tambien... puedes sentarte si quieres"
Yuriy se sentó en la orilla, sintió su peso hundir las demasiado suaves cobijas y sonrió ante tal sensación. Al ver esa sonrisa, el corazón de Kai comenzó a latir rápidamente y no pudo evitar sonreir tambien.
Yuriy se subió completamente a la cama y quedó en una orilla, lo mas alejado que pudo del mayor.
"¿Por que eres tan... amable conmigo? Yo nisiquiera se quien eres."
Kai soltó un suspiró y cerró el libro mientras lo ponía a un lado. Se sentó frente a Yuriy, quien se acercó un poco a él, quedando a medio metro de distancia.
"Por que... tu eres mi amigo" -no era lo que quería decir, pero sabia que era mejor
"¿Y no tienes mas amigos?" -preguntó
"Algunos..." -contestó suavemente sin dejar de mirar los ojos de Yuriy.
"¿Y donde están?" -preguntó el pelirrojo
"En sus casas... Yuriy..." -Kai no pudo evitar acercarse más a él, quedando frente a frente. Él sentía su corazón latir demasiado rápido y sabía que sus mejillas se habían prendido, sin embargo Yuriy parecía no darle importancia. Entonces se levantó de la cama.
"¿Quieres tomar un baño?" -Preguntó Kai mientras se relajaba.
"Si, estaría bien" -contestó Yuriy, con su habitual tono serio
"¿Regadera o tina?" -preguntó Kai
Yuriy lo pensó por unos momentos. "Tina"
Kai caminó hacia el telefono y marcó un número. Mientras pedía que le prepararan el baño a Yuriy, el pelirrojo se levantó de la cama y caminó hacia un librero.
"Tienes muchos libros"
"Lo sé. La tina estará lista en 5 minutos"
Yuriy no contestó.
Regresó a la cama y se dejó caer pesadamente, disfrutando de la sensación de que su peso era absorbido por la cama. Kai se dió cuenta de que Yuriy seguía pensando como niño, tal como Bryan le había dicho. Se subió con él y vió como Yuriy se acercaba a él lentamente, con su hermosa sonrisa en su rostro. Un metro, medio metro, pocos centimetros... Entonces no pudo más.
Tomó el rostro de Yuriy con sus manos y lo acercó al de él. Sintió su piel sobre la suya, las manos de Yuriy sobre sus hombros y su cuerpo sobre el suyo. Entonces se dió cuenta de que sus labios ya estaban juntos. Las manos de Yuriy subieron a las suyas y se cerraron suavemente sobre ellas.
Kai rompió el beso cuando se dió cuenta de lo que acababa de hacer. El cuerpo de Yuriy seguía sobre él, sus manos sobre las suyas. Esperó la reacción de Yuriy, un reclamo, llanto, mil ideas se arremolinaron en su cabeza, hasta que el ojiazul abrió los ojos y los fijó sobre los suyos.
"Hiwatari... ¿que fué éso?"
Kai sonrió ante la inocente respuesta del pelirrojo. No fué nada que hubiera esperado, sin embargo se sintió bien al ver el sonrojo sobre las mejillas de Yuriy que seguían sostenidas suavemente por sus propias manos y que éstas, a la vez, eran sujetadas suavemente por las de él.
"Se llama beso"
Yuriy desvió la mirada, algo confundido. Quitó sus manos de las de Kai y el mayor sintió que quería levantarse. Entonces lo soltó. Sin embargo, para su sorpresa, Yuriy se acomodó en su pecho, hundiendo su rostro en él y cerrando los ojos. Kai sentía un deliciso placer viajar por todo su cuerpo, lo abrazó suavemente y sonrió.
"Se siente bien..."
Kai sonrió aún más y cerró los ojos, disfrutando de todas las sensaciones que su contacto estaba produciendo. No quería abrir los ojos, no quería soltar al menor, no quería que ése momento se esfumara.
Pero las cosas no serían tan faciles como él esperaba que serían.
"Ya me voy" -dijo Yuriy y se soltó rápidamente del agarre.
"Sí, buenas noches Yuriy"
Despues de que el menor salió del cuarto su celular sonó. Lo tomó y vió el nombre de Rei en la pantalla. Decidió no contestar y lo dejó a un lado. Aún seguía algo excitado por el contacto con Yuriy y una llamada del chino sería tan molesta e incomoda como esperaba.
Rei intentó una vez más, sin embargo nunca contestó. Cuando se dió por vencido, Kai decidió que ya era hora de dorimir. Se tapó con las cobijas y cerró los ojos. La imagen de Yuriy y lo que acababa de pasar apareció en su mente, haciéndolo sentir cálido y seguro. Tal vez las cosas no irían tan mal.
El celular volvió a sonar una hora despues de que él se había dormido. Sin embargo ésta vez la llamada era de Boris.
"..."
"¿Kai?"
"Si..."
"¿Que tal está Yuriy?"
"Bien"
"¿Pudo recordar algo?"
"No."
"Ya veo... ¿y que te parece? Es casi igual a como era antes"
"¿Tienes algo importante que decirme?"
"Kai, Kai... Espero que no trates a Yuriy como me estás tratando a mí. Tienes 30 días."
Kai ya no contestó, pero Boris tampoco lo hizo. Poco despues de sus últimas palabras cortó la llamada y a Kai no le quedó de otra que colgar tambien.
Despues de bañarse, Yuriy se sintió mucho mejor. Ya no le dolía la cabeza y las cosas ya no eran tan confusas como antes. Sus hermosos ojos azules tenían un brillo que había perdido hasta hace poco, y aunque Yuriy no sabía con exactitud por que Kai se portaba tan bien con él, sentía que ellos ya se conocían, había algo muy dentro de él que sabía que faltaban capítulos de su historia.. Era extraño, pero no se veía tan mal.
A la mañana siguiente Kai y Yuriy se sentaron a desayunar en el balcón del cuarto de Kai.
Les llevaron caviar, croissants y cheesecake.
"Eeek¿Qué es ésto? Sabe horrible" -exclamó Yuriy mientras se tapaba la boca con una servilleta
"Es caviar..."
"Sabe asqueroso. No se como tu estomago puede digerir éso." -Yuriy hizo el plato a un lado
"Ésto sabe mejor. Pruebalo" -Kai tomó un croissant y lo mordió, insitando a Yuriy a hacer lo mismo, casi como invitas a comer a un niño.
"Ok, confío en tí" -Yuriy tomó uno tambien y lo examinó sin acercarlo demasiado.
Para Kai, la actitud del pelirrojo estaba entre la inocencia y la ignorancia. Había tantas cosas que Yuriy parecía no saber, sus movimientos eran demasiado infantiles, y la ignorancia que lo cubría era demasiada. Era casi la misma belleza pelirroja que había conocido hace tantos años atrás.
"No sabe tan mal... pero está demasiado dulce." -Yuriy se acabó el croissant, pero volvió a hacer el plato a un lado.
"Sólo queda el cheesecake" -Kai cortó una rebanada y la colocó en un plato limpio, poniendolo frente a Yuriy
"¿Qué es?" -Yuriy lo vió tambien algo desconfiado, lo que hizo a Kai darse cuenta de todo lo que tenía que hablar con el menor aún. Tantas cosas que eran necesarias y tan poco tiempo para enseñarlas todas. Si Yuriy no podía amarlo en los siguientes 30 días... ¿Que haría Boris con él?
La mirada esperando del pelirrojo le hizo apresurarse a volver a la realidad y olvidar la pregunta. Por ahora.
"Se llama cheesecake, la materia prima del queso crema"
"¿Y que es?"
Kai sonrió.
"Un pastel de queso"
Yuriy regresó su vista al dichoso pastel, decidiendo si comerlo o no. Pero al final, la insistencia de Kai para ello lo hizo acceder y comer de él.
Era exquisito. Tenía un sabor tan suave y prolongado que hacía imposible resistirse a otro pedazo. Yuriy no descansó hasta acabarse todo el pastel. Al final el estomagó le dolía y sus mejillas se habían puesto un poco rojas.
"Ya no puedo mas" -dijo Yuriy mientras se dejaba caer sobre la cama
"Ya no hay más" -respondió Kai, queriendo subir encima de él, besarlo y hacer un poco mas de lo que habían hecho la noche anterior. Pero simplemente se dejó caer a su lado.
"Hay que hacer mas, entonces" -fué la casi orden del pelirrojo.
Se giró hasta quedar encima de Kai, para sorpresa de él, quien sintió como su piel reaccionaba al sentir el calor de Yuriy tan cerca de él. Y quedó aún mas anonadado cuando los labios de Yuriy se cerraron sobre los suyos, sin importarle la desconcertada mirada que les dirigió la servidumbre que se estaba encargando de recoger los platos y demás.
Cuando el pelirrojo se levantó por fín, Kai sintió un vacio en el estomago por lo inesperado del asunto.
"Sentimos la... intromisión, señor..." dijo una de las muchachas que ya se marchaban.
Kai se sintió algo apenado por la respuesta de la joven, se sentó y sujetó a Yuriy por la cintura, obligándolo a hacer lo mismo y esperó hasta que cerraran la puerta.
"Yuriy...
"Es tu turno de darme un beso, Kai"
El mayor lo miró desconcertado.
"¿No quieres besarme?"
Kai lo abrazó como lo había hecho antes, sólo que ésta vez fué mas un abrazo amistoso que "algo mas".
"Yuriy, creo que no... entendiste lo que es un beso. No puedes hacer eso cuando quieras, es..."
"¿Que es, entonces?"
"Es algo que se hace cuando... Espera un poco ¿si? Tenemos que ir desde antes. Siéntate"
Yuriy se subió completamente en la cama y quedó de rodillas. Kai se sentó frente a él.
"Tú sabes que son los amigos¿no? Los amigos juegan, comen juntos...
"¿Se besan?"
"No, no se besan. Mira, un amigo es alguien que está contigo mucho tiempo... como tú y yo"
"Si, sé lo que un amigo, Hiwatari. ¿Pero que tiene de malo que te bese?"
"...lo que pasa es que un beso se dá cuando los amigos quieren ser mas que amigos, cuando sienten algo más el uno por el otro"
"¿Algo más?"
"Cuando los abrazos y juegos ya no son suficientes... Cuando sientes que tu corazón se va a detener cada vez que se acercan - se acercó un poco a Yuriy, poniendo su mano sobre la de él - cuando amas demasiado a esa persona, cuando sabes que sin él te moririas..."
Kai acercó sus labios a los de Yuriy, quien hizo lo mismo. Otro beso lleno de sentimiento partió de la boca de Kai y se transformó en curiosidad al llegar a la de Yuriy. El placer fué demasiado y Kai no pudo evitar ni un momento más caer encima de Yuriy y hacer mas afrodisiaco el beso. Sentía que Yuriy había mejorado, que ya sabía en lo que se estaba convirtiendo sus sentimientos, que se encaminaban a...
Entonces el celular sonó.
Kai se detuvo sin levantarse. Se separó del pelirrojo suavemente sin dejar de mirar los ojos azules que tanto le gustaban.
"Espera un momento"
Kai abrió el celular y se fijó en la pantalla. Rei.
Por unos segundos pensó que era mejor dejarlo así o incluso apagarlo, para regresar con el delicioso ojiazul. Más las palabras de Bryan volvieron a llegar a su mente y se dió cuenta de que Yuriy no había entendido al 100 aún que un beso era mas que el afrodisiaco mas fuerte y delicioso que existe. Que era una gota de amor envuelta en cariño que se expresaba en placer. Un regalo demasiado fuerte como para ser tomado tan a la ligera.
Así que contestó.
"¿Kai?"
"..." -Escuchaba los gritos de Takao "Dámelo Rei" y de Max "Apurate, dile ya"
"Es que queríamos decirte que todos te extrañamos mucho y..." -Takao logró quitarle el telefono
"Iremos a visitarte dentro de unos días"
Kai sintió como si el mundo se le viniera abajo.
"¿Que quieres decir con que vendran a visitarme? No saben siquiera en donde estoy"
"Ah... de eso no te preocupes, viejo. Bryan se ofreció a llevarnos."
"¿Bryan?" -volteó a ver a Yuriy, quien parecía preocupado. Probablemente por la expresión de horror que Kai tenía en la cara.
"Sii... no aguantamos estar tanto tiempo sin tí" -Ahora fué Max quien tomó el celular
"Si, Kai... Hablamos con Boris y nos invitó a Rusia otra vez, sabe en donde estás y nos dijo que llegaramos por sorpresa, que sería algo "encantador" ver tu reacción. Pero no podrá ir con nosotros así que Bryan se ofreció a llevarnos hasta tu mansión..."
"Max..."
"Cielos Kai¿mansión? Eres un niño rico. ¿Por que no nos llevaste desde el principio?"
"Max, dejame hablar con Rei"
"Ok..."
"¿Kai?"
"Rei... ¿es cierto éso que están diciendo?"
"Todo es cierto Kai. Absolutamente... No es molestia¿verdad?"
"La verdad Rei, sí lo es. No creo que sea lo mas adecuado en éstos momentos. Tengo demasiadas cosas que hacer y la verdad no tengo tiempo para atenderlos..."
"Entonces¿No podemos ir?"
Miró a Yuriy, quien se acercó más a él y se acurrucó en su pecho. Kai lo abrazó por la cintura con la mano que tenía libre y decidió que la llamada ya se había prolongado demasiado.
"No, no pueden venir. Es enserio Rei."
Rei intentó contestar, pero Kai colgó.
Dejó el celular a un lado y abrazó con ambos brazos a Yuriy.
"¿Con quien estabas hablando?" -preguntó el menor
"Un... amigo..."
"¿Querían venir?"
"Sí..."
Yuriy soltó un poco el agarre y miró a Kai directamente a los ojos.
"No quiero que vengan"
Kai sonrió ante lo infantil que Yuriy estaba siendo.
"No vendrá nadie que tu no quieras"
Yuriy tambien sonrió y abrazó más a Kai.
Kai intentó seguir con el beso, pero ya había perdido el hilo, y antes siquiera de intentar algo supo que ya era suficiente por un día. Además, no podía esperar para hablarle a Boris y reclamarle su atrevimiento. Pero no enfrente de Yuriy.
Encendió la T.V.
"¿Que quieres ver?"
Yuriy hizo que Kai se acostara en la cama, mientras se recargaba en la cabezera que estaba hecha especialmente suave para ello,para él poder recargarse tambien sin que dejara de abrazarlo.
"Una pelicula" -dijo Yuriy
"¿Pelicula?"
"Si... una pelicula"
Kai buscó en los canales hasta que encontró "Pride and Prejudice". Miraron la pelicula tranquilamente, hasta que casi al final Yuriy se quedó dormido. Éso era tambien algo de lo que tendría que hablar con Boris. ¿Sería normal que el pelirrojo durmiera tanto?
Apagó la T.V. y tapó al pelirrojo con las cobijas. Tomó su celular y salió al balcón, cerrando la puerta para no despertarlo.
Marcó al número de Boris, que para su suerte, contestó.
"Que milagro que me llamas, Kai" -saludó Boris en ruso
"¿Tu invitaste a los Bladebreakers a mi casa?" -preguntó, tambien en ruso
"Si, me parece una buena ocación para que Yuriy conosca a otras personas aparte de tí"
"¿Quien te crees que eres? Yo decido con que personas Yuriy tiene contacto y con cuales no"
"Es una orden Kai"
"No se ni por que te marqué"
"Yo sí. Por que necesitas a alguien que sepa por lo que estás pasando de vez en cuando. Me imagino la presión que haz de tener al verlo y no poder hacer el amor con él"
"Voy a colgar"
"Lo siento... en fín. Profesionalmente, Kai... yo te recomendaría que dejaras que ellos fueran a visitarte. Por Yuriy."
"¿Por qué lo dices?"
"Piénsalo... Yuriy lleva dos días en una vida que es completamente nueva para él, excluyendo lo mas básico por supuesto. Pero sólo ha estado contigo, no se que tanto haya progresado su relación, si te odia o se ha pasado éstos dos días durmiendo... lo cual sería normal. Pero tú eres su mundo. Necesita sociedad, Kai. Es un factor básico, conocer otras formas de pensar y adquirir las suyas propias. El Yuriy del que tú te enamoraste tenía su mente y tu la tuya, tienes que dejar que las cosas sean así. No siempre estarás tú para él, por mas que lo quieras."
"..."
"Así que hablales a tus amigos y diles que vayan, Bryan muy gentilmente se ofreció a llevarlos en un helicoptero. No tendrás que molestarte por los gastos. Todo corre por Valkov."
"Te encanta ésto¿verdad? Eres un enfermo"
"Y dime¿que ésta haciendo Yuriy ahora?"
"Está durmiendo"
"Oh si... lo imaginaba."
"Pasa casi todo el día durmiendo¿es eso normal?"
"Por supuesto. Sería extraño que no fuera así. La mezcla de potencias, capacidades y esfuerzos que hace Yuriy en el día aún no es 100 homogenea, pueda que sus movimientos sean aún de un niño, mientras que su cuerpo es ya el de un adolescente. Al dormir, todo regresa a 0, y poco a poco Yuriy ira adaptandose a su cuerpo y a su nueva forma de vida. Todo es cuestión de tiempo."
"..."
"Entonces hablales Kai, Yuriy lo necesita"
"Podría ser"
Kai y Boris cortaron la llamada al mismo tiempo.
Kai se quedó pensando por unos momentos, considerando la opción de llamar o no a lo que él consideraba su ex equipo. Se lo preguntaría a Yuriy de nuevo, ésta vez un poco mas explicitamente. La respuesta del pelirrojo sería tambien la suya.
Por otro lado...
Los que alguna vez habían sido unos hermosos ojos azules eran ahora dos matices mezcladas entres si, rojo y azul, un azul opaco, sin vida, sin sentimiento, únicamente cansados, desilusionados y fríos, como nunca lo habían estado.
Su cuerpo estaba lleno de heridas profundas, largas, que despues, si llegaba a sobrevivir ,serian cicatrices que no podría borrar jamás. Pero eso no importaba. Ya no le imoprtaba ser amado. Solo quería morir, olvidar y estar solo, en un lugar donde nadie le hiciera daño.
Que nadie jugara con sus sentimientos y le mintiera, que despues lo humillara y lastimara. Para, finalmente, acabar con él.
Si no moría, entonces escaparía y no se volvería a enamorar jamás, por que amor fue el motivo de su sufrimiento. No importaba que hubiera sido su mejor amigo quien lo borrara del mapa, pero había sido su amor, la persona que varias veces le había dicho que lo amaba, ahora lo mataba, lenta y dolorosamente, y no podía decir que dolía mas el interior por que si, dolía, y mucho pero la tortura tambien lo hacia.
Sintió pasos a su alrededor, que se acercaban por la espalda y mientras decían cosas crueles, le hacian otro herida o abrían una posteriormente hecha.
Entonces, tras sentir otro golpe en la espalda calló al suelo, con un grito de dolor. Quería que todo se detuviera, desmayarse, quedar en coma, morirse, daba igual, con tal de dejar de sentir todo el dolor físico que estaba sufriendo.
Ahora no podía levantarse y los golpes continuaban en su espalda, cada uno dolía más y más.
Genial, ahora que ya no sentia las piernas, le pegaban en la espalda. Que mala suerte… Y lo peor era que la única persona con la que había compartido su amor estaba mirando todo eso, y no le ayudaba, no los detenía, dejaba que siguiera, no lo ayudaba…
Y había sido la misma persona que le había mentido, la misma persona que lo había engañado, y que había jugado con el y sus sentimientos, la misma que le había regalado su cuerpo a esos extraños que ahora lo lastimaban.
Casi por casualidad, la persona se acerco a él, no pudo ver su rostro, por que estaba tan adolorido que hasta alzar la mirada era difícil. Pero aunque no pudiera verlo sabía lo que sentia, deseguro se estaba riendo, con mucha suerte, estaba arrepentido, pero era obvio que no lo iba a detener.
Unos muy conocidos brazos lo levantaron y lo sentaron en la silla que estaba más que manchada de sangre, su sangre, pudo ver el oscuro color rojo, casi negro en el piso, en el asiento, y en su cuerpo desnudo.
Quería salir corriendo de ese lugar, escapar de una vez por todas, y olvidar pero sus piernas no le respondían. Ahora lo aceptaba, estaba inválido.
Con mucho esfuerzo soltó un "Te amo" y cerro sus ojos azules, para no expresar nada, para no sentir nada.
Y hacia menos de un año que se habían declarado su amor, que vivían juntos en la mansión que su traidor le había brindado como un hogar. Según que lo amaba, mas su corazón ya no lo sentía. Ya no sentía nada, quería morir. Hubiera sido lo mejor desde el principio.
Pero eso había sido una mentira, aquel ser no sentia nada por el, no sentia nada, y solo buscaba la perfección, su bienestar y muchas cosas más aunque tuviera que dar el cuerpo del chico que según amaba.
Y Bryan se lo había advertido, que el peliazul no sentía nada por él, que iba a terminar engañándolo y llevándolo a su fin. Y no lo había escuchado. Bryan sabía algo que él no, y al no revelárselo se había enojado con él, con su mejor amigo, sin saber los sentimientos del ojos lavanda. Bryan solo intentaba protegerlo y había terminado su amistad solo por eso, por un ser sin sentimientos, por quien amaba, y a quien seguía amando a pesar de todo. Lo sentía muy dentro de él. Sabía que en el fondo, ahí habia algo.
Poco a poco su cuerpo dejó de doler y eso si fue extraño. Trató de abrir los ojos pero no pudo. Despues de volver a intentarlo y fracasar, decidió resignarse. Era dificil de aceptar, pero sabía que estaba muriendo.
Fín del capitulo
Disculpen todos los posibles errores de ortografía, casi todos ellos son por culpa de fanfiction.
