¡Hola! Aquí sin falta el tercer capitulo que como prometí; es un poquito mas larguito :3 Y quería agradecerles nuevamente por todos sus reviews, me alegran el día :'3

Sin mas que agregar aquí les dejo este cap que sera un poco mas zukulento 7u7

Declaimer:

Nota1: Ellos están en el universo PV 2D por lo tanto sus trajes son tal cual como son allí y Marinette ni Adrien existen aquí.

Nota2: Miraculous Ladybug no me pertenece al igual que sus personajes.


Capitulo III

"¿Una difícil recuperación?"

A Felix lo despertó un suave aroma a vainilla. El aspiro profundamente tratando de captar todo ese dulce olor a pesar que sus costillas protestaron. Sentía nuevamente dolor, pero ese perfume lo relajaba, adormeciendo un poco sus sentidos.

Sintió como algo suave y cálido rozaba su mano con tanta delicadeza; que parecía el toque suave de una pluma.

—Felix…

Esa voz… era amable, como una pequeña melodía perfecta, e hizo que su corazón diera un pequeño vuelco en su pecho, se le hacía tan familiar… ¿Acaso era su Lady?

—Felix despierta.

Frunció levemente el ceño sin querer abrir los ojos al notar el llamado un poco más insistente, ese tono parecía pertenecerle a la heroína, pero solo con un poco de diferencia, como si le hablara directo del corazón lleno de sentimientos.

Esta vez sintió un leve apretón en su mano con esa misma sensación cálida junto con un leve toque en su hombro, y esa voz llamándolo nuevamente. Un poco irritado se obligó abrir los ojos, pestañeando un poco para acostumbrarse a leve claridad de la habitación, la luz de su lámpara de escritorio hacia retroceder un poco aquella oscuridad. Al principio estaba un poco desorientado, tratando de recordar lo último que había pasado antes de quedar dormido.

Una presencia a su lado hizo posar sus ojos en unos azules, tan bellos y brillantes que lo hipnotizaron por completo, su respiración quedo paralizada por un momento en sus pulmones.

Ella estaba sumamente cerca al estar arrodillada en el suelo y su rostro estaba a la altura del suyo, el contacto visual se rompió cuando el sintió nuevamente ese suave apretón en su mano y bajo la vista; notando que Bridgette había posado sus dedos en su mano, el contacto era como sentir suaves llamas lamiendo su piel, y una rara electricidad proyectándose hasta sus nervios.

La joven pareció notar de repente lo que estaba haciendo y aparto la mano con un notorio sonrojo en sus mejillas y balbuceando una disculpa.

Pero por un segundo Felix sintió como si un pedacito de alma se hubiera desprendido de su ser, quería más de aquel dulce calor.

Ese pensamiento lo escandalizo y recordó de pronto de porque estaba postrado en una cama y quiso incorporarse con la respiración un poco más agitada al notar el dolor atravesarle los sentidos con fuerza.

Un gemido escapo de sus labios cuando la acción le causo tal sufrimiento como si lo hubiese partido un rayo a la mitad, casi en seguida la chica toco su hombro y lo empujo suavemente hacia atrás hacia la comodidad y confort que le brindaban las almohadas.

—Shh cuidado, no intentes levantarte de esa manera, solo te causaras más daño—dijo con algo de preocupación.

Felix gruño por lo bajo, pero igualmente obedeció y se dejó caer nuevamente hacia la suavidad de las almohadas, con un suspiro apretando la mandíbula tratando de que las hondas de dolor no lo desquiciaran.

—Ten, aquí tienes para el dolor.

El rubio entreabrió los ojos para ver que Bridgette le ofrecía un vaso de agua y una pastilla, las tomo y bebió el líquido calmado la sed que apenas se daba cuenta que tenía.

—Iba a sugerirte que caminaras un poco… pero veo que no será posible—comento ella con una sonrisa de compasiva.

Felix no dijo nada, solo la observo con una mirada que pudo haberla fulminada en el acto, pero eso solo ocasiono que su sonrisa se ampliara un poco más… el parpadeo confuso cuando su corazón latió un poco más rápido al ver lo hermosa que se veía.

Esperen… ¿Qué?

Ignorando su mal humor, Bridgette coloco el vaso de agua vacío en la mesita de noche al lado de la cama, rezando para que no se le notara los nervios que amenazaban con tragarla por estar tan cerca del rubio. Pero la parte de ella que era protectora se alzaba al verlo con la frente perlada de sudor cuando comenzó a sentir realmente el dolor, estaba enternecida por su estado.

—El chef te mando la cena, algo ligero, pero antes debes tomarte un antibiótico—instruyo señalando la bandeja de plata tapada y el frasco donde estaban los medicamentos—Y un protector gástrico.

Observo todo el coctel de pasillas que tendría que ingerir constantemente con los labios ligeramente fruncidos.

Estaba más que decir que odiaba enfermarse.

Pero por primera vez, tenía a alguien que lo cuidaba de corazón además de su madre… aparto esos pensamientos, ocultándolos en un rincón de su mente. No quería ponerse a analizar eso en ese momento cuando su cuerpo dolía como si un camión le hubiese pasado por encima.

De pronto se dio cuenta de algo curioso, observando con atención la ventana de su habitación se podía detallar la ciudad de París sumida ya en la tranquila noche.

—¿Cuánto dormir?—pregunto más para sí mismo que para la chica.

Esta lo miro nuevamente con un ligero encogimiento de hombros— No mucho, la verdad acaba de oscurecer—dijo con una leve sonrisa—Lo siento por despertarte, pero es bueno que comas algo y luego sigas descansando si quieres—y con eso se puso lentamente de pie tomando la bandeja cubierta por una tapa plateada.

Felix la miro curioso tratando lo mejor posible de ignorar el dolor, Bridgette le coloco la bandeja en su regazo. Ella lo trataba tan amablemente a pesar que él no se estaba comportando demasiado bien…

El apretó los labios, ¿Y qué debería importarle el? Se supone que quería que se marchara.

La chica deposito sus dos medicamentos correspondientes a un lado del plato para después descubrir su contenido; eran unas tostadas con mantequilla, un poco de queso, puré de papa finamente decorado y un pequeño tazón con avena caliente, también los acompaña un vaso de té. Era una cena bastante liviana, pero que ayudaría a su estómago acentuarse después de tomar tantos remedios.

Ella no pudo evitar observar nuevamente hacia la ventana y con un ligero suspiro miro a Felix.

—Debo irme dentro de poco—murmuro observándolo tomar el té.

El detuvo la taza a medio camino de sus labios para mirarla genuinamente sorprendido— ¿Mi padre no insistió en que te quedaras a dormir aquí?—pregunto con una ligera mueca de confusión.

Bridgette asintió con una sonrisa al recordar la conversación con Gabriel Agreste, fue lo único que el hombre no pudo convencerle de hacer—La verdad es que sí, pero lamentablemente no puedo hacer eso—dijo sin dar demasiadas explicaciones moviéndose un poco nerviosa en su sitio. No podía decirle realmente que le preocupaba quedarse y que por algún accidente descubrieran a Tikki, o en una de sus salidas como Ladybug metiera la pata y la detectara una de las cámaras externas. Mil y un desastres pasaron por su cabeza cuando le ofrecieron la posibilidad de pasar las noches en aquella mansión.

El joven no dijo nada, tomando ahora del caliente liquido mientras pensaba en lo extraño de la situación, pero decidió no insistir, ya que ese no era problema suyo. Además, que así era mejor ¿No?

—Pero no te preocupes, vendré siempre temprano en la mañana—comenzó a decir a con una sonrisa—Cambiare la cura cuando venga y quizás podamos hacer que camines un poco—dijo divagando enumerando en su mente las cosas que tenía planeadas para el rubio.

Felix simplemente la observo secretamente interesado por lo dedicada que ella parecía adentrarse en su tarea, a pesar que aun parloteaba mucho; había cambiado ligeramente su forma de ser… aunque seguía siendo demasiado radiante.

—¿Estas bien?

El parpadeo ante la pregunta, ella tenía una genuina expresión de preocupación en su rostro—¿Por qué lo dices?

Bridgette se mordió levemente el labio inferior mientras se inclinaba un poco hacia el—Porque te vez demasiado tenso.

Se dio cuenta que estaba apretando la taza de té con demasiada fuerza, tanta que los nudillos se pusieron blancos, al igual que su mano libre estaba firmemente sujetando las sabanas casi con la misma fuerza.

—Si te duele demasiado puedo suministrarte un medicamento más fuerte con una inyección—sugirió ella.

Negando suavemente con la cabeza se obligó a soltar el agarre respirando profundamente todo lo que sus costillas adoloridas le permitían. La verdad es que estaba haciendo un gran esfuerzo controlar el dolor—Estoy bien—murmuro tomando un poco más de té.

A pesar que no estaba muy convencida; de todas formas acepto su palabra, sabiendo que Felix era demasiado orgulloso, pero admiraba su fortaleza, ese tipo de herida en esa zona solía ser dolorosa en casi toda la recuperación.

Con un suspiro de resignación ella busco en el escritorio una pequeña hoja de su agenda y allí comenzó anotar mientras dejaba al chico comer tranquilamente.

—Aquí tienes, este es mi número por si necesitas algo, yo vendré lo más rápido que pueda—dijo mientras se acercaba a la mesita de noche y colocaba el papel allí bajo la atenta mirada de Felix.

El simplemente no dijo nada y Bridgette estaba consciente de que el aun no quería que fuese su enfermera, eso estaba más que claro.

Ella simplemente agarro su mochila con lentitud mientras abría la puerta con el corazón ligeramente pesado. Observo por última vez ese día al culpable de ese sentimiento.

—Que pases buenas noches Felix, nos vemos en la mañana—dijo con una sonrisa algo nostálgica antes de retirarse y cerrar la puerta con suavidad.

La mirada de Felix quedo fija en la puerta mientras que no pudo evitar pensar que era algo tarde para que la chica se fuera a su casa por su cuenta, no sabía si su chofer se encargaría de llevarla o ella simplemente escogería otra forma, como esperar un taxi o caminar…

El simple pensamiento de Bridgette caminando a solas por esas calles desiertas hizo que una sensación extraña se acentuará en su estómago y apretara los labios en una fina línea.

—En serio que no puedo creerlo, ella te preocupa.

Felix se giró hacia la voz a su izquierda y encontró a su Kwami mirandolo con una gran sonrisa.

—No sé de lo que me estás hablando—murmuro tomando una cucharada de avena.

Plagg rio mientras daba una pequeña pirueta—Oh vaya, y yo que pensaba que solo tenías ojos para Ladybug—dijo pestañeando exageradamente y uniendo sus patitas en una pose soñadora.

—Y es así—dijo en tono algo cortante.

El Kwami chasqueo la lengua aun con una sonrisa mientras iba a la bandeja a medio comer de la cena de su portador, revisando que podría llevarse a la boca.

—Es una linda chica, lástima que no se parezca más al camembert y tú seas un idiota cegatón—comento burlón examinando minuciosamente el plato a ver si no había algo parecido a su amado queso—Que cena tan miserable, como que te quieren matar de hambre chico.

Ignorando completamente los comentarios de la criatura; Felix dejo a un lado la cuchara que estaba utilizando para comer la avena, quedándose sin apetito. No sabía si era por las palabras de Plagg o por el hecho de que lo fastidiaba aun estar pensando en Bridgette, cuando sus pensamientos deberían estar totalmente dirigidos hacia su lady, era ella quien debía luchar sola contra cualquier Akuma que apareciera sin ayuda alguna, de hacer el patrullaje sin su compañía y que podría salir herida tanto como él o peor...

Pero no, no sabía porque aquella chica torpe y demasiado deslumbrante como un foco de luz insistía tanto en invadir su mente.

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Bridgette llego a su apartamento casi arrastrando su pobre alma, estaba cansada y sinceramente algo deprimida. Con movimientos pausados se quitó los zapatos dejándolos al lado del sofá, con un lento suspiro encendió la luz de la sala, alumbrando su pequeño hogar. Había logrado alquilarlo gracias a sus ahorros y con una pequeña ayuda de sus padres, este no quedaba muy lejos de la panadería, estaba en el décimo piso lo cual le facilitaba la tarea de llegar como Ladybug y que nadie la viera, y a pesar que el espacio era reducido y solo consistía en dos habitaciones, un baño, una pequeña sala de estar y la cocina; le agrada el ambiente, se sentía un poco libre eh independiente.

Por ahora sus ahorros le alcanzaban para pagar unos cuantos meses de alquiler mientras terminaba sus prácticas de diseño. Aunque la vida se le estaba complicando muchísimo, por lo menos pudo poner una carta explicando su ausencia durante esos días gracias a la firma de Gabriel Agreste, pero cuando su tiempo de cuidar de su hijo se agotara; tendría que volver y esforzarse el doble para recuperar el tiempo perdido.

Abrió la mochila para dejar salir a Tikki, la pequeña Kwami la miro fijamente con algo de preocupación.

—¿Estas bien Bridgette?—pregunto ladeando la cabeza.

La joven medito su respuesta con un lento suspiro mientras se desataba el moño que mantenía prisionero su cabello, dejándolo suelto y libre— Supongo que si… solo me entristece un poco que le desagrade tanto mi presencia—dijo yendo a la cocina a preparar su cena con la Kwami siguiéndola.

—No creo que sea verdad, tú le caes bien, a todo el mundo le caes bien—opino Tikki con una gran sonrisa—Solo que puede que le cueste un poco admitirlo—agrego con confianza.

—¿Caerle bien?—bufo rodando los ojos—Si se le nota que apenas me soporta… a veces no sé porque yo seguía insistiendo tercamente de estar en su lado en la secundaria cuando claramente él no lo quería así, imagino que fue un alivio dejar de verme durante todo un año—susurro sacando un poco de pan para rellenarlo y hacerse un sándwich—Pero esta vez Tikki tratare en todo lo posible de no ser un estorbo y ayudarlo en su recuperación y cuando este sano… pues volveré a mi vida y lo dejare en paz—declaro con la mirada entristecida.

—¿Dejaras el amor que sientes por Felix?—dijo la Kwami llevando sus patitas a su boca en una expresión totalmente de sorpresa.

—Creo que me di por vencida hace mucho tiempo Tikki, pero creo que en realidad será difícil que este amor se extinga por completo—murmuro sirviéndose un poco de jugo—Ahora lo importante es mantenerse alerta y dar todo mi esfuerzo al cien por cien hasta que Chat Noir aparezca—dijo esta vez encerrando nuevamente la tristeza y hablando más segura de sí misma como su alter ego, su querido felino tenía que estar bien en donde quiera que esté.

Tikki asintió también decidida con una sonrisa—No te preocupes Bri, él es muy fuerte y astuto—consoló acercándose y tomando asiento en su hombro.

—Eso espero, a veces me carcome el corazón no saber que paso con el… pero como dicen que hierba mala nunca muere—comento con una pequeña sonrisa dándole una galleta a su amiga, mientras recordaba los intentos del felino de coquetearla o hacerle reír.

Ellos se habían vuelvo un equipo formidable y sinceramente no sabía que iba hacer en las próximas peleas sin su apoyo.

Al día siguiente se levantó muy temprano en la mañana, con un gran bostezo y su cuerpo aun listo para seguir durmiendo, pero lastimosamente no podía darse ese pequeño capricho, no cuando tenía una gran responsabilidad en sus hombros. Se alisto con lentitud pero con mucha motivación, metió a Tikki en el bolso aun medio dormida, dejándole una ración de galletas y su teléfono para que se entretuviera por las horas que tenía por delante en la mansión Agreste y cuadrando los hombros y alzando la barbilla; salió del apartamento preparada para ayudar al joven rubio en todo lo que estuviera a su alcance.

Por otra parte, Felix despertó nuevamente con algo de mal humor, ya que su teléfono no dejo de sonar desde que el sol salió, llamadas de la empresa que tenían carácter "urgente" y que casi le revienta el teléfono, y para agregar; el dolor constante era un recordatorio que tenía los movimientos muy limitados. Su guardaespaldas se encargó de llevarle el desayuno y una taza de café junto con su Tablet para ver las noticias recientes.

Plagg aun revoloteaba a su alrededor tratando nuevamente de sacarlo de quicio como todas las mañanas, pero él podía ignorarlo muy eficazmente, ya que prácticamente se había vuelto una rutina. Pero lo que realmente lo tenía con los músculos de la mandíbula tensos; era el dolor y la incomodidad de estar tanto tiempo acostado, jamás se había permitido descansar tanto y menos tomar algún tipo de reposo. Se sentía inútil y realmente no podía hacer demasiadas cosas en la Tablet, la mayoría de los implementos de trabajo estaban en el escritorio y el resto en su despacho.

No iba a negar que no intento sentarse al frente de la computadora aunque sea por unos minutos, pero el esfuerzo que le tomo levantarse solo de la cama para solamente ir al baño; lo dejo sudando y con más dolor del que estaba dispuesto admitir, pero se negaba a pedir ayuda…

No podía sentirse más patético y vulnerable ni aunque quisiera…

—Plagg, ¿Puedes quedarte quieto de una vez?—gruño por lo bajo Felix apartando la vista de su Tablet para fulminarlo con la mirada.

El Kwami se detuvo y quedo flotando en frente de su portador—¿Qué? ¿Hoy amaneciste más amargado de lo normal?—pregunto con una risilla.

—Lo suficiente como para no darte más camembert por el resto del día—amenazo con voz baja.

Plagg se erizo un poco ante la advertencia, pero luego meditando un poco volvió a sonreír mostrando sus pequeños colmillos—Seguro que tu querida enfermera podrá subirte los ánimos—dijo lanzando besos al aire antes de explotar en carcajadas.

Realmente el considero sujetar al Kwami y mandarlo a volar, podía jurar que una vena palpitaba en su frente.

Agarro la punta de la cola de Plagg y este chillo de sorpresa. Estaba muy dispuesto alejarlo de el sin mucha delicadeza cuando un suave toque en la puerta lo dejo estático, aun con el Kwami luchando para soltar su cola no prestando demasiada atención a la situación.

—¿Felix…?

Reconoció al instante la voz de Bridgette.

Acerco a Plagg a su rostro para mirarlo fijamente a esos ojos verdes—Mas te vale que desaparezcas—susurro estrechando la mirada.

—Lo haría con gusto si soltaras mi hermosa cola, maltratador—se quejó dramatizando su sufrimiento.

Entonces Felix lo soltó ocasionando que la criatura saliera despedida por el impulso de haber tirado en ese momento, este dio un par de volteretas en el aire antes de volver a equilibrarse, voló a su escondite murmurando por lo bajo quejas sobre su portador insensible.

El llamado en la puerta volvió y esta vez un poco más insistente.

—¿Felix? ¿Estás bien?

El tono preocupado de su voz movió una pequeña fibra en su interior pero se dispuso a ignorar esa extraña y poco común sensación.

—Adelante—dijo volviendo su mirada a la pantalla de su Tablet.

Lentamente la puerta se abrió para dejar paso a la joven, que al entrar y cerrarla a sus espaldas, se detuvo en el sitio inspeccionando rápidamente su estado con ojos rápidos, algo que no pasó desapercibido para Felix.

Bridgette suspiro para sus adentros al ver que él se encontrara relativamente bien, por un momento el pánico la invadió cuando el chico no le respondió al momento, su cerebro traicionero pensando en las miles posibilidades catastróficas que pudo haberle pasado. Exageraba sí, pero le era imposible no preocuparse por el…

—Buenos días—dijo con una pequeña sonrisa.

—Buenos días—respondió cortésmente volviendo su mirada a la pantalla, evitando aquella deslumbrante sonrisa para que no le afectara. Además de ocultar la sorpresa que sentía, realmente no había esperado que la chica hiciera acto de presencia tan temprano. Recordaba vagamente que en el pasado cuando ella no estaba revoloteando a su alrededor; siempre andaba corriendo de aquí para allá porque siempre estaba atrasada y llegando tarde a todos lados, era como una especie de don.

Bridgette trato de que su indiferencia no le desinflara los ánimos, pero era bastante difícil—¿Cómo te sientes?—pregunto casualmente dejando cuidadosamente su mochila cerca del escritorio.

—Perfectamente—murmuro dándole un sorbo a su bebida.

Ella giro a mirarlo, el seguía enfrascado en su Tablet junto con una taza de café, Felix no iba hacer un paciente ejemplar, y jamás admitiría como realmente se sentía. La chica se acercó a la cama y lo examino nuevamente y con más detalle tanteando su mentón con un dedo y ladeando un poco la cabeza inconscientemente.

Felix aparto la taza que estaba nuevamente a medio camino de sus labios para observar como la chica le hacía prácticamente un escaneo, el arqueo una ceja ante su inspección. Noto que Bridgette llevaba puesta casi la misma vestimenta que el día anterior, tal vez sea el "uniforme" que elegía para ser voluntaria, su cabello seguía en el moño que comenzaba a irritarlo ligeramente y lo peor del caso es que no sabía porque.

—Estas muy adolorido—concluyo captando la atención del rubio—¿Hiciste algún esfuerzo?—pregunto con una mueca en los labios de preocupación.

El parpadeo secretamente impresionado, pero le restó importancia—Debes estar imaginándote cosas—respondió con un leve encogimiento de hombros.

Bridgette negó con la cabeza—Tienes un poco de sudor en tu frente, estas pálido, tensas mucho la mandíbula, y sostienes con demasiada fuerza la taza—mientras enumeraba señalaba con el dedo casa sitio—Estas adolorido—volvió afirmar con mayor seguridad.

Esa mujer era de temer si podía leerlo con tanta facilidad…

El simplemente apretó los labios en una fina línea y aparto la mirada dejando la taza de café en la mesa de noche.

Al no recibir respuesta, Bridgette con una sonrisa apenas perceptible; supuso que tenía razón, pero muy sabiamente tomo la decisión de no indagar más en el tema por su propio bien.

—Reuniré todo lo necesario para curar tu herida—comento mientras meditaba un poco, tratando de recordar donde la asistente de la familia le había dicho que se encontraban el resto de medicamentos e implementos para curar al joven Agreste.

No le contesto nuevamente, Felix seguía muy renuente a todo eso, pero aun así no pudo quitarle la vista de encima mientras ella muy concentrada; revisaba los cajones de la mesita de noche en busca de lo que necesitaba, no quería admitirlo, pero se sentía intrigado por Bridgette, era la misma, pero a la vez tan diferente a como la recordaba…

—Muy bien, tengo todo—dijo colocando solo lo esencial, poso sus ojos en el con una sonrisa.

El simplemente con un ligero bufido; dejo a un lado la Tablet deseando terminar con todo eso de una buena vez, sabía que no podía convencerla de que lo dejara en paz, así que preferiría que hiciera lo que tuviera que hacer lo más rápido posible. Aparto la sabana y agarro el dobladillo de su camisa para comenzar a subirla, ella se inclinó para ayudarlo ya que tenían que dejarla a la altura del pecho.

Oh por todos los dioses.

Bridgette trago hondo cuando diviso ese perfecto blanco torso masculino, finamente delineado, con su cintura estrecha y sus abdominales listos para ser observados sin descanso alguno, no había ni un gramo de grasa en ese cuerpo atlético de pecado. Sabía que Felix estaba en buena forma y era muy atractivo, pero jamás lo había visto sin camisa. Su corazón comenzó a dar latidos apresurados, sintiendo ya las mejillas calientes y los nervios amenazaron con hacer nuevamente en ridículo.

Aspirando profundamente se obligó a guardar la compostura y pensar en que debía de curarlo no estar babeando literalmente sobre su sexy cuerpo…

Poso sus ojos en la venda que estaba alrededor de sus costillas, y las quito lentamente hasta dejar a la vista el parche de gaza y con movimientos cuidadosos, rezando que los dedos no le temblaran demasiado; comenzó a quitarlo para examinar la herida.

En todo momento Felix estuvo al tanto de sus reacciones muy curiosas, estaba consciente del porqué de su sonrojo, pero ella estaba muy concentrada en su labor a pesar que su rostro seguía estando muy ruborizado, ocasionando que sus pecas se notaran mucho más.

—Has sangrado un poco—murmuro ella frunciendo el ceño—¿Intentaste levantarte mientras no estuve?—pregunto mirándolo directamente a los ojos.

—No se a que te refieres...—respondió vagamente, prestándole demasiada atención al perfume dulce que de ella desprendía.

La joven suspiro negando con la cabeza con desaprobación, aparto las gasas por completo para examinar los puntos de la herida, que por suerte aún estaban en su lugar, alrededor de la lesión se encontraba algunos hematomas, a pesar que eso estropeaba su perfecta piel; era normal que esa zona estuviese así por la fractura de sus costillas, iba a sanar lentamente, pero iba por buen camino. Felix se sorprendió de como limpiaba la sangre algo seca con tanta delicadeza y con suma concentración, había pensado que le dolería como un demonio pero fue suficiente para relajarlo un poco a pesar que sentía otro tipo de dolor constante por su estupidez de más temprano de intentar levantarse por sí mismo.

Bridgette delineo con suavidad el largo de la herida rojiza con la yema de sus dedos, un escalofrió escalo por toda la columna vertebral del rubio. El tenso ligeramente la mandíbula ante esa sensación algo extraña.

—Lo siento, ¿Te hice daño?—pregunto ella algo alarmada y retirando la mano rápidamente.

Felix negó suavemente, incapaz de hablar porque temía que su voz saliera un poco más ronca de lo normal. ¿Qué rayos le estaba pasando?

—E-Esta bien—titubeo un poco por la mirada intensa del joven—Estas sanando correctamente—comenzó a decir mientras colocaba más gasas y el vendaje nuevo a pesar que aún seguía algo nerviosa—Pero no debes repetir más esfuerzos como esos, porque podría ocasionar que empeore, tu hígado necesita mucho reposo y tus costillas igual.

Al terminar el bajo la camisa quizás con demasiada lentitud a opinión de ella, Bridgette aparto la mirada nuevamente con ese tono rosado en sus mejillas mientras se ocupaba de limpiar el área y botar las curas viejas.

La chica volvió a respirar profundamente antes de volver a hablar—Deberíamos hacer que camines un poco—dijo terminando de ordenar todo.

El hizo una leve mueca con los labios al recordar su intento fallido y bastante doloroso, la verdad no quería volver a repetirlo.

Bridgette pareció notar su recelo y no pudo evitar sonreírle con ternura—No te preocupes, se la forma exacta de hacerlo para que no te hagas ningún daño—dijo uniendo sus manos en un gesto de optimismo.

Y sin darle tiempo de meditarlo; ella agarro las sabanas y las aparto de un tirón, dejando ver que tenía unos pantalones piyamas de un gris claro. Felix la fulmino con la mirada.

Pero ella lo ignoro—Bien, yo pasare mi brazo por la mitad de tu espalda y la otra por debajo de tus rodillas y de un solo impulso te sentare en la orilla de la cama—explico.

Felix la miro como si hubiese enloquecido—Definitivamente no es una buena idea—bufo, ¿De verdad ella creía que podría con su peso? Bridgette era mucho más bajita y de complexión delgada.

Si hubiese estado como Chat Noir se hubiese reído a carcajadas.

—No te preocupes—dijo con un leve movimiento de la mano—Lo hago muy seguido cuando soy voluntaria en el hospital, además cuando cuide a mi tía también lo hacía todo el tiempo—comento acercándose más a la cama.

—Estas demente—dijo tenso, dada la torpeza inapta de la chica, seguro ambos acabarían en el suelo y el más herido de lo que ya estaba.

Ella chasqueo la lengua con una leve risa—Todo saldrá bien—dijo estando muy segura de sí misma.

Felix se preparó mentalmente a lo que venía. Como había mencionado ella paso cuidadosamente su brazo entre las sabanas y su espalda y el otro por debajo de sus rodillas.

—¿Preparado?—dijo Bridgette viendo la cara de espanto del rubio.

—Definitivamente no—murmuro casi gruñendo por lo bajo.

—Uno…—el inconscientemente había posado su mano en el antebrazo de ella y al comenzar el conteo sintió como apretaba el agarre ocasionando que sonriera un poco—Dos…—debería estar enternecida, pero la verdad es que le divertía la situación, jamás había visto a Felix temeroso por algo—¡Tres!—y de un rápido movimiento con sus piernas separadas para mantener el equilibrio y buen impulso; dejo al chico sentado al borde de la cama.

Felix pestañeo algo incrédulo, efectivamente como ella lo había dicho, fue rápido e indoloro. En realidad lo que lo tenía más sorprendido era el hecho que parecía que ello lo hizo con total facilidad como si el no pesara nada, alzo la vista para verla con una ligera sonrisa adornando sus labios rozados, de pronto se dio cuenta que aun la sostenía del brazo y la soltó para pasar su mano por su cabello junto con un suspiro pausado, no fue tan terrible como se lo había imaginado.

—No fue tan malo ¿Verdad?—dijo ella ahora tomando su mano, no pudo evitar que un ligero sonrojo volviera a subir por su rostro, su contacto era cálido y hacia que su corazón saltara—B-Bien ahora podrás levantarte más fácilmente—dijo posando su mano libre por debajo de su brazo.

El contacto con su piel suave lo tenía desconcertado, pero concentrándose en levantarse sin accidentes; no tuvo más remedio que apretar el agarre de su mano para incorporarse, ella lo ayudo jalándolo hacia arriba. Cuando estuvo totalmente erguido dejo escapar un nuevo suspiro de alivio. Por otra parte la chica lo soltó y el no supo porque pero no le agrado, quería volver a sentirla… ¿En que estaba pensando?

Silenciosamente Bridgette hizo que el pasara su brazo por su hombro para que tuviera un apoyo y ella paso su mano por su cintura para sujetarlo.

—Perfecto, ahora da pasos firmes pero cuidadosos—dijo ella tragando saliva con algo de esfuerzo por su cercanía.

Por un momento verla allí, con tanta seguridad en sus palabras, tan pequeña que apenas la coronilla de su cabeza le llegaba al hombro, ayudándolo más que cualquier otra persona había hecho antes… le dieron unas increíbles ganas de abrazarla.

Sin embargo con un ligero movimiento de cabeza se obligó apartas esos pensamientos tan impropios de él. No iba a dejar que un simple acto de amabilidad lo afectara de esa manera ¿Verdad?

Con pasos seguros fueron avanzando poco a poco hasta llegar a las enormes ventanas. Bridgette estaba aliviada de que él estuviera progresando muy bien y a pesar que él no lo admitía; se dejaba ayudarse por fin.

Ella se separó un poco de el para abrir una de las ventanas y así Felix pudo apoyar sus manos en el marco, cerrando los ojos dejo que la suave briza meciera un poco su cabello rubio mientras aspiraba profundamente o todo lo que sus costillas adoloridas le permitían, extrañando así las salidas de súper héroe y saltar de techo en techo con total libertad… y también la querida compañía de Ladybug, que debía de estar preocupada y el sin poder comunicarle que estaba prácticamente bien.

Abrió los ojos y giro hacia Bridgette, que también admiraba el paisaje de Paris con una pequeña sonrisa en sus labios, con su flequillo danzando un poco con la briza y sus ojos del cielo brillando de emociones como siempre había sido. Siendo sinceros aun no podría creer que ella de verdad lo estuviera cuidando, aun no sabía los motivos de su padre por "contratarla", pero muy en el fondo comenzaba agradecerle.

La chica giro su rostro hacia su dirección, encontrándose con esa mirada azul grisácea, ella parpadeo confusa y casi inmediatamente un tono rosado volvió a teñir sus mejillas.

Felix estuvo a punto de sonreír por esa acción de ella, tan tímida. No dudaba que si hubiese estado como Chat, le hubiese coqueteado un poco.

Ese pensamiento lo dejo totalmente helado ante la sorpresa.

¿El realmente había pensado eso?

En cambio Bridgette frunció el ceño al ver como su expresión volvía hacer fría y distante, en realidad no estaba segura; que momentos antes la hubiera mirado con algo ¿De empatía quizás? No supo identificar esa emoción ya que el claramente no se lo permitió.

—Creo que es suficiente aire fresco por hoy—murmuro el secamente apartando la vista de ella y de Paris.

Y allí estaba nuevamente el mismo Felix que la había recibido el día anterior… pensó la joven un poco desanimada. Con un suave suspiro se acercó a él para ser nuevamente su apoyo al corto camino hacia su cama, cuando paso nuevamente su mano por su cintura; pudo jurar que sentía sus músculos más tensos y eso le preocupaba, porque no sabía si era producto del dolor u algo más…

¿Estaba haciendo ella algo mal que lo estaba molestando y que no estaba viendo?

Cuando pasaron por el escritorio; el rubio lo miro con una mueca en los labios, más específicamente a las carpetas apiladas, y eso que no había visto realmente como estaba su despacho al otro lado del pasillo desde el "incidente", normalmente llevaba unas pocas cosas del trabajo a su habitación para adelantar algo antes de acostarse.

Bridgette siguió la dirección de sus ojos y comprendiendo no pudo evitar mirarlo con una sonrisa optimista.

—No te preocupes, apenas te recueste yo pondré manos a la obra en la computadora—dijo con una sonrisa.

Felix simplemente la miro fijamente sin ninguna expresión en el rostro y sin responderle; continuo con sus pasos cuidadosos, por otro lado ella se mordió el labio al ver su conducta, preguntándose una y otra vez que había hecho mal.

El proceso para acostarlo no fue demasiado diferente que el primero, todo fue rápido y el rubio ya estaba recostado contra las almohadas, ella le estiro la sabana y con un suspiro se dispuso a ir al escritorio tras un silencio de parte de ambos. De verdad moría por saber que había pasado para que el dejara de hablar, y volviera a ese comportamiento tan aislado y tan sumido en sus pensamientos…

Observo la pantalla buscando los archivos del día anterior, abriendo también el correo y un block de notas. Apoyo su mentón en su mano izquierda debatiéndose internamente si preguntarle directamente o no, el problema es que no estaba segura si la respuesta pudiera agradarle o destruir su frágil corazón en el proceso.

Cuando termino de revisar todos los archivos y documentos; se irguió en su asintió y aspiro profundamente tomando algo de valor, y colocando las manos en el borde de la madera se impulsó un poco para girar en la silla giratoria y enfrentarse a Felix, el testeaba en su teléfono muy concentrado, a lo que ella carraspeo suavemente intentando llamar su atención antes de que su valor se evaporara.

El alzo la mirada naturalmente seria y ella no pudo evitar morderse el labio inferior un poco nerviosa.

—Ehm… Felix, y-yo me preguntaba si he hecho algo malo para que te incomodara—murmuro sin poder mirarlo directamente a los ojos y sus manos nerviosas jugando con el dobladillo de su camisa.

—¿A qué te refieres?—pregunto con voz tranquila.

Ella se encogió ligeramente de hombro con su vista fija a sus manos como si la costura de su camisa fuera lo más interesante del mundo—Pues… desde que te levantaste, eh notado que estas más tenso—dijo ya retractándose de haberle preguntando—Pensé que estaba haciendo todo bien, pero puedo equivocarme… ya que no soy una enfermera calificada—susurro con una pequeña risa algo falsa.

Felix la miro fijamente aun sin responderle, comprendiendo al instante que la muchacha era un poco desconfiada en si misma o insegura en ocasiones, que temía meter la pata a menudo por su torpeza. El suspiro pasando sus dedos por su flequillo pensando en una buena respuesta para eso, la verdad es que se había dado cuenta que los sentimientos ariscos que antes sentía tan firmemente por la chica; estaban comenzando a cambiar en tan poco tiempo…

Claro en el pasado nunca le dio importancia en conocerla como realmente era ella, simplemente la tacho de inmadura, revoltosa, molesta y demasiado alegre… y tantas otras cosas más que en ese momento no deseaba recordar. Bridgette era dulce y con tanta bondad en su corazón que algún día podría hacerle daño y aunque no quisiera admitirlo; quería protegerla, era como un sentimiento que se alzó muy lentamente dentro de él. Y no sabía si eso debía agradarle o no, ya que eso solo le había pasado con Ladybug. Tampoco había meditado suficientemente en la situación, ya que quizás mañana podría cambiar de opinión y seguir siendo frívolo con ella.

A pesar que ella lo único que estaba haciendo era ayudarlo…

Por eso tenía una batalla interna.

Pero eso obviamente no se lo podía decir.

—No has hecho nada mal Bridgette—comenzó hablar con voz suave—Todo lo contrario, estas siendo de muy buena ayuda, mi padre ha tomado la decisión correcta—dijo algo incrédulo que el mismo haya dichos tales palabras de confort a alguien, era sumamente extraño para él.

Bridgette alzo la mirada con sorpresa con sus labios ligeramente entreabiertos, ella parpadeo y muy lentamente, una sonrisa se formó en su boca y sus ojos se iluminaron con un brillo sumamente especial. Felix sonrió para sí mismo, Bridgette era fácil de contentar, ella tomaba cualquier pequeña noticia positiva y la abrazaba con euforia convirtiéndole en una razón para sonreír con sinceridad.

—G-Gracias Felix—dijo ella con sus ánimos en alto—Daré lo mejor de mí—prometió con una mirada decidida.

El asintió confiando en sus palabras, ella pudiera ser algo torpe, pero su espíritu compensaba todo lo demás.

Increíblemente aliviada de que realmente no la hubiera embarrado y que por una vez Felix le allá dado un cumplido; sintió su corazón más liviano. Aunque no se permitiría tener ninguna esperanza. No es como si él se fuera a "levantar" para darle una palmadita en el hombro y un abrazo.

—Por cierto, tienes dos correos nuevos de dos clientes importantes y el señor… Ronald creo, te mando un listado detallado de los percances que han tenido estos días en tu ausencia—comento ella leyendo las cosas que había anotado en su libreta.

Vaya, ella aprendía rápido, al principio tuvo miedo de que literalmente incendiara la computadora y el escritorio entero.

—Los correos los veré en la Tablet, imprímeme la lista que me envió Ronald—pidió mientras volvía a tomar la Tablet. Por suerte cuando ella estaba concentrada en el la computadora se había tomado una pastilla para el dolor y ahora este había disminuido considerablemente y ahora podía enfocarse mejor.

Bridgette asintió volviendo su atención al monitor para completar su pedido.

Felix la miro a través de las pestañas sin prestarle atención en la pantalla de su Tablet, con la esquina de su boca curvada en una pequeña sonrisa.

Luego frunció el ceño al darse cuenta de su acción y apretó los labios, prometiéndose a sí mismo que de ahora en adelante sería un poco más amable con ella, pero absolutamente nada más.

De repente quiso reír en voz alta, pero pudo controlar el impulso. Quien diría que ahora Bridgette se había convertido en su secretaria además de su enfermera personal…

Era muy irónico, resaltando que en el pasado que él se alejaba de la chica como la peste.

Esa mañana la considero bastante productiva, a pesar que realmente no había tenido previsto que ella lo ayudara en ese sentido. En realidad había estado ideando alguna forma de ser eficiente con la empresa a pesar de sus limitaciones, pero gracias a la chica, pudiera facilitarle un poco las cosas si Bridgette aprendía rápido y lo cual parecía ser así.

Cuando ella no entendía algo no dudaba en preguntarle y en ocasiones un poco apenada le pedía que le repitiese alguna cosa, porque era un poco olvidadiza cuando no lo anotaba en su libreta.

A la hora del almuerzo fue todo un choque de miradas, ya que ella podía ser tímida a veces pero cuando se lo proponía era dura de convencer. Y solo por el simple hecho de que la chica había llevado su propio almuerzo alegando que no quería causarle molestias de más a su Chef, lo cual encendió un poco al rubio por ser una excusa tan ridícula. Que su cocinero sirviera una porción mas no sería nada, además que seguramente le ahorraría tiempo a ella por estar preparando su comida temprano en la mañana o en la noche.

Era simplemente que Bridgette no quería ser una molestia y sinceramente le daba mucha pena darse ese pequeño lujo, por eso había preferido llevar su alimento ya listo. Pero indudablemente Felix no estaba contento y lo peor es que no comprendía del todo por que, solo accedió con un ligero puchero con las mejillas sonrosadas. Aunque secretamente estaba contenta ya que el la trataba un poco más amigablemente.

Y aunque no lo pareciera a simple vista; el joven Agreste estaba muy satisfecho con esa pequeña victoria, por mínima que fuera.

En la tarde cuando ella le dio sus respectivos medicamentos de acuerdo con el horario; se le ocurrió una idea que seguramente a él le agradaría.

—Felix—llamo suavemente, el alzo su mirada a ella, apartando la vista de la pantalla de su teléfono con una expresión interrogante—Creo que sería estupendo si te ayudara a darte una ducha—dijo con una sonrisa.

El arqueo una ceja ante su propuesta—Debes estar bromeando—murmuro en tono bajo pero algo severo.

Bridgette negó suavemente—Es en serio, sería estupendo para ti, para que relajes los músculos tensos—explico recordando como el solía tensarse por el dolor casi la mayoria del tiempo— El doctor me menciono que a partir de hoy sería posible, pero hay que cubrir bien la herida—comento señalando en lugar de su lesión.

—¿Sabes lo que eso significa Bridgette?—volvió a murmurar con los ojos entrecerrados aun con una ceja alzada.

Ella se encogió de hombros aun con una sonrisa adornando sus labios—No hay problema—dijo con un ligero movimiento de su mano—Ayude a mi tía hacerlo todos los días.

Felix se pellizco con dos dedos el entrecejo apretando la zona mientras tenía los ojos cerrados, captando claramente que la chica lo decía totalmente en serio y con toda la inocencia de una niña de quince años, era como si hubiese retrocedido en el tiempo… al parecer no comprendía realmente el significado de sus palabras y no había caído en cuenta de lo que implicaba ayudarlo a ducharse.

—Iré a preparar el baño para que sea más cómodo para ti—dijo animada por su brillante idea, yendo posteriormente al cuarto de baño.

El suspiro exasperado con un tic nervioso en la mandíbula con casi un imperceptible color en sus mejillas. Mientras ya podía imaginarse a Plagg llorando a causa de la risa por sus circunstancias ante el despiste de Bridgette.

Tenía un pequeño problema entre manos…

Continuara...


Ajaaam ¿Esperaran ansiosos el siguiente capitulo? 7u7 ¿Como Bridgette solventara esta situacion?

Ya descubriran por que tan "despitada" jaja

¡Nos veremos en la próximo capitulo! ¡Dejen sus opiniones!

Próxima Actualización: 29/01/2017

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¡Únanse, las esperamos!