Capítulo 3: Largo Viaje

Seguía sin poder creer lo que estaba sucediendo, y pensé para mis adentros -esta luz me está ofreciendo cumplir mi último sueño y mi última esperanza, en este mundo ya no me queda nada, estoy solo y vacío-

-¡SI! -dije con aun lágrimas en la cara pero no de tristeza, sino de felicidad

Entonces la luz con forma de esfera, tomo la forma de una alicornio y camino sobre el agua con sus alas totalmente extendidas, todo su cuerpo era de un color celeste espectral y su crin, al igual que la de Celestia o luna, se movía sola sin necesidad de viento. Se acercó a mí y con su cuerno toco mi frente mientras este se iluminaba de un color amarillo sol y pude sentir un calor dentro de mi cuerpo que hace mucho no sentía, porque después de lo que sucedió en mi vida lo único que podía sentir Hera el frio, después de que tocara mi frente vi como sus ojos se tornaban de un color blanco intenso y yo con una calma total y una paz interior comencé a levitar mientras todo se tornaba borroso y pude alcanzar a escuchar que ella dijo:

-Buena suerte en tu viaje-

Yo no podía decir nada pero pensé -gracias por esto y por cumplir mi último sueño- cuando puedo escuchar las palabras dentro de mi cabeza –no hay porque-luego de esto sentí una especie de ruido raro y abrí mis ojos y note que había una gran oscuridad que me rodeaba y pude ver a lo lejos a la alicornio que me llamaba y me dispuse a ir a donde ella estaba.

2 horas después.

Después que vi a la alicornio empecé a correr hacia donde ella estaba en la total oscuridad y note que poco a poco me acercaba a donde ella estaba parada, aunque me sentía agotado de tanto correr, mis pies me dolían pero yo seguí adelante sin importar nada. Después de unos minutos llegue al lado de la alicornio, totalmente agotado

-wow, veo que estas bastante agotado-dijo con un poco de sorpresa

-si fue muy agotador correr tanto-dije entre una respiración agitada por el agotamiento

-jiji-dijo con una risita la alicornio

-¿qué es gracioso?-dije preguntándome que le pasaba

-nada es que, no te has dado cuenta de la gran distancia que as corrido-dijo con una sonrisa en la cara

-¿cuánto he corrido?-dije con cierta curiosidad

-bueno, para ser exacta has corrido entre dos mundos y eso requiero una gran cantidad de fuerza, energía y determinación-dijo sonriendo

-Wow -dije mientras pensaba -¿en verdad he corrido tanto o al menos he gastado tanta energía?

Después de escuchar esto me senté en el suelo para descansar un poco y deje salir un suspiro. Ella se sentó a mi lado y coloco una de sus alas a mi alrededor mientras colocaba sus patas alrededor de mí, en un fuerte y tierno abrazo mientras que su cuerno brillaba y sentía como mi energía regresaba y mi cansancio desaparecía, pero por alguna razón ese abrazo me recordó a mi madre y no pude evitar derramar algunas lágrimas al pensar en esto, y cuando me disponía a devolverle el abraso a la alicornio me di cuenta de que esta se había esfumado. Esto me sorprendió mucho y de inmediato me puse de pie y mire a mí alrededor y pude escuchar de la oscuridad

-sigue por ese camino si es que quieres que tu sueño se cumpla-

Mientras mire con mis ojos como un camino se iluminaba al frente mío, sin más seguí adelante pero antes de continuar dije:

-Gracias de nuevo-se lo dije con una sonrisa en la cara

Y después de agradecerle lo que había hecho por mí, continúe mi largo recorrido atreves de ese camino iluminado.

3 horas más tarde

Había caminado por un largo tiempo alrededor de tres horas por ese camino iluminado hasta que por fin pude visualizar el fin del camino, y ver una puerta que se encontraba hay mismo, al verla empecé a correr a todo lo que daba mientras veía como el camino que había recorrido detrás, por alguna razón rara se empezó a desvanecer, lo que Hizo que corriera aún más rápido, hasta que después de unos minutos llegue al final y abrí con mucha fuerza la puerta que se encontraba hay, pero al abrirla me caí de una distancia corta al suelo de unos 5 metros, como si la puerta que abrí me hubiera hecho salir del cielo hacia la tierra y ese golpe que tuve fue lo suficientemente fuerte para que perdiera el conocimiento.