Bueno aquí vamos con un nuevo capítulo. Gracias a todos por sus reviews y por sus follows y favoritos, me alegra mucho que se animen con esta historia. Agradecimientos aILovelyInsanity, dani24ela, aRiELa95 y besscy por tomarse la molestia de escribir sus opiniones. Y sin más preámbulos vamos con lo que nos importa :3
CAPÍTULO 3
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Alessa
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Había tardado 2 horas buscando la granja de la familia Akasuna en coche y al menos 3 días y un cheque a un investigador privado para conseguir la famosa dirección. Sabía que Sakura había buscado ocultarse porque ya la había buscado una vez, pero ahora era diferente, sabía dónde buscar al menos. La fachada de la casa principal de la granja era muy sencilla, un porche delantero no muy amplio pero que se veía lo suficientemente cómodo. Todo construido en madera recia y bien decorado, observó el buzón de correo y le llamó la atención que debajo del Akasuna que parecía ser el nombre original escrito en él estaba garabateado en pintura el Haruno seguido de una S y una A, prosiguió hasta encontrarse en la entrada del lugar y llamó a la puerta 3 veces hasta que al fin le contestaron con un apresurado "ya voy" y él se sintió alertado aunque no dejó traslucir su inquietud, era la voz de Sakura.
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Sakura llevaba una hora tratando de vestir a Alessa después del baño pero la niña se encontraba sumamente inquieta. Luego de 20 minutos de forzados intentos logró ponerle el vestido a duras penas, Alessa odiaba usar ropa muy incómoda o apretujada por lo que los anchos vestidos y la ropa de algodón suelta eran sus prendas favoritas. Logró hacerle dos moños en la cabeza entreteniéndola con su oso de peluche favorito pero cuando iba a perfumarla llamaron a la puerta. Bajó al piso de abajo cargando a Alessa para dejarla en el espacio de juegos y así lo hizo, luego de pasarse una mano por el cabello recogido en una larga trenza se alisó las arrugas de la camiseta que llevaba y abrió con una enorme sonrisa pensando que se trataba del cartero que a veces hacía la entrega de paquetes en la puerta esperando recibir su respectiva recompensa de limonada fresca, para luego descomponer el rostro cuando se fijó de quién se trataba. Este hecho no pasó desapercibido para Sasuke que entrecerró los ojos mosqueado por la evidente actitud de rechazo de la mujer.
−A mí también me da gusto verte. –dijo irónico.
−Vete de aquí. –dijo con simpleza antes de intentar estamparle la puerta pero Sasuke fue más rápido e interpuso su pie entre la puerta y él.
− ¿Así es como recibes a todas las visitas? Déjame decirte querida que tus modales se fueron al traste… −empujó la puerta con tal fuerza que Sakura se fue para atrás y casi se cae.
−Llamaré a las autoridades y…
−Voy al grano. ¿Qué demonios te pasó el otro día? Es decir, puedes andar cabreada por lo que sea, pero eso no te da derecho a ser una verdadera zorra conmigo. Yo nunca te traté mal, jamás fui irrespetuoso contigo, ¿a qué vino ese trato?
Sakura permanecía con la boca abierta de la impresión, ¿le estaba tomando el pelo?
− ¿Qué tú no…? ¿Qué tú no has sido irrespetuoso conmigo? –dijo con los dientes chirriándole de rabia.
−No, nunca. –dijo muy seguro. Como Sakura no contestó siguió hablando. –Mira, pasé 3 días buscando tu dirección sólo porque no puedo entender que te pude hacer para que estuvieras tan furiosa conmigo.
Sakura lo detalló entonces, llevaba un traje a medio vestir, el saco lo habría olvidado en alguna parte, la camiseta blanca parecía más arrugada de lo normal y la corbata estaba floja. Aparte, el aspecto cansado que ofrecía no era muy alentador. ¿Sería posible que él…?
El hombre caminó a sus anchas por la sala principal de la casa mientras ella aún no reaccionaba. Tanteó con los dedos una que otra pintura bajo la atenta mirada de Sakura. Tocó cada adorno, cada mínima pieza luego se ensimismó mirando las fotografías, la mujer se crispó pero no dijo absolutamente nada.
−Alessa…−dijo de pronto, Sakura palideció al instante.
− ¿Cómo?
−Ayer dijiste ese nombre, ¿de quién hablabas? –la joven parpadeó sorprendida.
−De mi hija claro… −el rostro de Sasuke se ensombreció de repente.
− ¿Una hija? ¿Tienes una hija? –la furia estalló en los ojos verdes de la mujer.
− ¡Por supuesto que tengo una hija idiota! ¿¡Qué crees que hice con ella cuando me embarazaste!?
Sasuke dejó caer de sopetón el portarretrato que tenía en las manos, el ruido resonó por toda la estancia, el llanto de Alessa en la otra habitación no se hizo esperar. El Uchiha dio un respingo. Volvió su vista hacia la pelirosa con cara de verdadero espanto.
−Embarazo…−murmuró. −¿Cu...cuando? −era la primera vez que lo oía tartamudear. − ¿Cuándo yo… es decir? ¿Te embarazaste? ¿Tú? ¿De mí?
− ¡Por supuesto! ¿Ahora te harás el que no sabía? Tu asistente era el encargado de todo ¿no? A él le diste el pago que me hizo llegar para que "solucionara nuestro problema" como puedes ver, me pasé tu sugerencia de que abortara por el trasero. No soy una cobarde, yo sí quise a mi hija, asumí mi responsabilidad. –Sakura no gritaba, tan sólo murmuraba con rabia contenida porque no quería asustar a Alessa más de lo que ya estaba, sin embargo había comenzado a llorar a su pesar y leves temblores se hicieron presentes en todo su cuerpo, la pelirosa se negaba a entregarse por completo al llanto, no así, no delante de él y menos con Alessa cerca. Por otro lado, Sasuke no se movía de su sitio y su boca no había vuelto su lugar de origen.
−No…yo no…−fue todo lo que logró articular, estaba en shock. Una hija. Un embarazo. ¿Por qué no sabía…? Y luego la respuesta llegó a su mente tan rápido que le provocó darse de lleno en el rostro.
−Fui varias veces a tu oficina suplicando que me atendieras, que era importante, ¿estaba muy enferma sabes? –el rostro de Sakura estaba de nuevo crispado por contener el fin se rindió y las lágrimas y temblores se adueñaron de ella. Volvía a hipar como la vez pasada presa de una terrible histeria. –Sabías que no tenía familia en este país… que nadie de los que se habían preocupado por mí vivía y que estaba totalmente sola. ¡Tú lo sabías! Tuve que parar en el trabajo porque no podía trabajar así, el embarazo, empeoró mucho mi anemia, y luego ocurrió todo eso de la demanda que ibas a levantar en mi contra por acoso e interrupción del trabajo. Simplemente no podía costearla y decidí…decidí que…−otro hipido violento se apoderó de la joven. –que… era demasiado.
Sasuke se acercaba lentamente a ella intentado evitar por todos los medios que huyera como un cervatillo asustado pero Sakura era presa de las convulsiones e hipidos que no parecía ser consciente de nada más que de su propio dolor, temblaba de tal manera que Sasuke temía que se desarmara en cualquier momento.
−Yo no sabía Sakura, te juro que no sabía…−comenzó a murmurar, no tenía ni idea de cómo afrontar la situación, eso no era para nada lo que él esperaba y ni siquiera se atrevía a preguntar si le estaba tomando el pelo, la chica de escasos 21 años estaba a punto de romperse y él no sabía qué hacer para tenia idea de si debía creer o no todo aquello.
−Yo…−la expresión del rostro de la muchacha se fue componiendo poco a poco. Los temblores se suavizaron un tanto pero seguían allí. –Yo dejé…un mensaje de voz en el que te decía de todo eso, ya que no encontré la forma de comunicarme contigo en persona y tu asistente siempre insistía en que estabas muy ocupado. Él era un auténtico idiota pero… no me imaginé que no te hiciera llegar los mensajes. –Sasuke se vio a sí mismo buscando a su ex asistente, un joven que había sido ascendido a un puesto muy importante hacía unos cuantos meses ya para hacerlo sufrir un infierno en la tierra.
Incluso…respondías de tu correo electrónico en donde me decías que no te harías responsable, que enviarías un cheque y eso era todo. Pensé que te podrías referir a una especie de manutención y yo…−otro sollozo escandaloso escapó de sus labios− yo de verdad estaba tan desesperada que pensaba aceptarlo pero luego vi que, sólo emitirías un cheque a una clínica, una donde según tu mensaje "se solucionara el problema de una vez por todas" ¡Ah! –gimió compungida− y yo te odié tanto entonces…
−No, yo jamás diría esas cosas, yo no…
− ¿Por qué entonces? ¿Por qué no estabas cuando te busqué? –sollozó presa de una confusión enorme.
−Yo no… estuve ocupado es cierto, mi tío tenía mucho peso en ese entonces en la empresa y me delegó muchas tareas importantes. No pensé que te afectaría puesto que sólo éramos…amigos. Lo nuestro en sentido amoroso se había acabado, ni siquiera por una razón válida cabe destacar. Y cuando decidí buscarte, no estabas, te esfumaste del mapa. No pude dar contigo y eso me hizo sentir como una mierda durante mucho tiempo. –terminó de decir con voz ronca. Quiso acercarse para abrazarla pero Sakura se retiró de su alcance.
Se quedaron en silencio durante un tiempo. La mujer meditando si podía confiar en el hombre y éste preguntándose cómo podía haber ocurrido algo como aquello. Un nuevo chillido proveniente de la otra sala los devolvió a la realidad. Alessa reclamaba atención. Sakura miró de inmediato a Sasuke y este la observó también rápidamente esperando confirmar con su mirada lo que él sospechaba. Sin siquiera preguntar el Uchiha se dirigió a la otra sala seguida de una descolocada Sakura. El hombre se quedó estancado de pie a unos 3 metros de la niña que hacía un puchero con descontento desde su posición. Y Sasuke entendió que él y Sakura tenían mucho más de que hablar….muchísimo más.
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Ya sé que fue más corto de lo esperado y prometo compensarlo con otro capítulo mañana, gracias por leer y agradecería aún más si se animasen a comentar :) Un Beso!
