Capítulo 3

Espíritus

Al lado este del edificio principal se alzaban una serie de pequeñas torres que servían como casas habitación para los estudiantes. Cada una de ellas con un nombre de alguna gema en particular. Al final de la pequeña calle de las fraternidades estaba una torre blanca que ostentaba el letrero de "Casa Ámbar"

— ¿Dónde están sus cosas profesor Shadow?

Ink casi da un salto al escuchar aquella profunda y siniestra voz a sus espaldas. Gunter estaba sentado con las alas recogidas y una mirada de recelo brillando en sus pupilas amarillas.

—No tenía en mente quedarme aquí. —Dijo él recuperando la compostura— pero me las traerán mañana temprano.

—Le dará un día nada más para ponerse al corriente. —Gunter hizo sonar su pico, era como una pinza de metal cerrándose violentamente— La mayoría de los profesores ya tiene listo todo su programa de estudios y…

Ink se dio un golpe en la frente con la pata delantera ¡Los estudios! Tenía que ver la guía.

—Puede pasar a la torre de la biblioteca. —El Grifo le señalo una torre alta al costado del edificio principal—Encontrara a la mayoría de los maestros ahí, es buen momento para que se presente.

Sin más el grifo extendió sus enormes alas y se alejo sin producir el menor ruido. El poni de tierra entendió porque los lobos de madera le temían tanto a la imponente criatura.

—Menudo personaje ¿Verdad?

Ahora si brincó sin ningún reparo. Era una voz femenina que venía de sus espaldas donde se suponía que no había nadie.

Con el corazón en la garganta vio a una unicornio de pelaje amarillo naranja, con melena roja. La reconoció, era la poni que había caminado al lado de él aquella noche en el bosque.

— ¿Tu le hablaste al grifo cuando nos atacaron los lobos? —Preguntó Ink tratando de ser práctico.

—No… —Dijo ella en un tono triste— No hubiera podido… Eres el primero…

A medida que decía aquellas palabras su cuerpo comenzó a volverse transparente y sin más se desvaneció ante los asombrados ojos de Ink. No había sido magia, conocía por lectura la tele-transportación y algunos intentos de invisibilidad, aquello no había sido ni uno ni otro, era como si hubiese sido…

—Un fantasma. —Ink sacudió la cabeza tratando de espantar aquella idea, simplemente porque no creía en fantasmas, sin duda era una broma o algo así.

Se dirigió a la biblioteca, aún con la inquietud de lo que acababa de pasar, no sabía que fue más escalofriante. Si la silenciosa aparición del grifo o la extraña desaparición de la unicornio. Llego a la puerta y alcanzó a escuchar voces que provenían de la parte superior. La entrada daba a una escalera en caracol que lo llevaba a los niveles más altos.

Mientras subía podía escuchar los murmullos de las conversaciones, había voces femeninas y masculinas mezclándose. Suspiró pensando en lo incomodo que le resultaban las presentaciones con compañeros de trabajo.

"El que no pertenece ha de llegar,

La puerta escondida se le mostrará

Tres visitas lo han de honrar,

Y el Alicornio dorado de nuevo brillara"

Ink se quedó quieto justo a medio escalón, esas eran las voces que había escuchado en el tren y parecía que eso era lo que canturreaban aquella vez, solo que era más claro ahora, aunque no estaba segura de que significaba o de donde venían las voces.

— ¿Hola? —El poni miró a su alrededor mientras seguía subiendo— ¿Hay alguien por aquí? —El silencio lo estaba poniendo muy nervioso— Esto no es gracioso…

Finalmente llegó al descanso de las escaleras y a una puerta de roble entreabierta, la empujo con la cabeza y entró a una enorme estancia llena de libros e iluminada con grandes candelabros colgantes. Los unicornios que estaban ahí guardaron silencio al ver al desconocido en la puerta, una hembra de pelaje azul claro y melena blanca miró su marca de belleza y lo reconoció.

—Usted es el profesor Ink Shadow. —Dijo acercándose a él mientras sonreía— Lo esperábamos desde ayer. Yo soy Snow Dancer, maestra de levitación e ilusionismo, permítame presentarle al resto de los maestros. —Se detuvieron frente al viejo unicornio gris— Emmet Grey da clases de invocación elemental —Señalo a un unicornio de melena negra peinada perfectamente hacia atrás y con un corbatín rojo— Nuestro profesor de matemáticas Axis, ella es Flora Natura, nuestra maestra de botánica. —La unicornio de pelaje verde y melena desordenada los saludo, sus ojos cafés estaban desenfocados, le recordaba un poco a la poni del correo— Nuestro maestro de pociones el señor Flavor Punch. —Un unicornio café de melena clara le hizo una reverencia— y tenemos el honor de que la princesa Miamore Cadenza vaya a dar magia avanzada este año. —Dijo finalmente con la emoción vibrando en su voz.

—Tan solo llámeme Candance. —Dijo la princesa evitando que Ink hiciera una reverencia— El título nobiliario es solo para los eventos importantes, aquí soy una maestra como todos ustedes.

—Que tuvo una de las bodas más hermosas que se recuerden. —la maestra Natura parecía una fan frente a su estrella.

—Que casi termina con la destrucción del castillo de Canterlot. —Dijo Emmet Grey sin apartar la vista de su libro— Eso no es algo para emocionarse.

—Usted siempre le tiene que ver el lado negativo a todo profesor Emmet. —Lo regaño Snow Dancer— ¿Algo en contra de contratar al profesor Shadow?

El viejo unicornio dejó su libro y le dio una mirada al poni que parecía nervioso, ladeó la cabeza y resopló con desgano.

—De eso se encargaran sus alumnos. Le doy un mes para que renuncie.

—Acepto su apuesta señor mío. —Dijo Axis en un tono flemático— Y yo doy trescientos bits a que dura seis meses.

—Disculpen. —Snow Dancer estaba escandalizada— El profesor Shadow está aquí ¡no lo ignoren!

—En ese caso. —Ink se adelantó a la Unicornio— Si me permiten yo les apuesto mil bits a que me dan la planta académica.

Se hizo un silencio muy pesado en el lugar. Flora tenía la boca abierta de la sorpresa, Emmet y Axis lo miraban sopesando su declaración y la princesa Candance estaba sonriendo complacida ante el valor del nuevo maestro.

—Este año será definitivamente muy divertido. —Axis sonrió finalmente— Por favor maestro, siéntese y sírvase un poco de café estábamos terminando nuestro plan de estudios.

Ink aceptó y pronto las conversaciones recuperaron el ritmo normal. Un par de horas después los maestros se retiraban con pergaminos listos y las clases en el orden programado. A Ink le sorprendió no ver al decano en la junta, pero como nadie más lo mencionó, decidió que era mejor no importunar con alguna pregunta más. Pronto quedaron nada más él y la princesa Candance que estaba enrollando sus pergaminos con magia, usando unos listones rosas que olían a flores.

—Un detalle para los alumnos. —Dijo ella al notar la mirada de Ink— Por ser la profesora nueva.

—Sí, un buen detalle. —Ink terminó de poner sus pergaminos en una carpeta, pensó un momento en lo que iba a decir— Princesa… —Una traviesa mirada de reproche lo hizo corregir— Candance, tengo una pregunta ¿Usted sabe algo de "el Alicornio dorado" un pariente tal vez?

Candance parecía sorprendida. Ajo la cabeza y frunció el seño, pensativa ante las palabras del poni.

—Creo que alguna vez lo escuche. —Dijo finalmente— Pero no se trata de un alicornio de carne y hueso… Era… era un viejo libro de encantamientos. Algo que se hizo cuando mi tía era muy joven…

Ink recordó la visión en el tren. Aquello era extraño.

— ¿Dónde lo escuchó mencionar, profesor? —Ahora Candance tenía curiosidad—Es historia muy vieja.

—Precisamente porque es historia. —Mintió Ink— Recordé algo que vi en uno de mis libros y al verla a usted simplemente saltó a mi cabeza.

—Ya veo. —La alicornio parecía conforme con esa respuesta— Es una pena que el libro se "extraviara" hace tanto tiempo. Pudo sernos útil para defendernos mejor de la reina Chrysalid…

—Que curiosa manera de decir "extraviara" —Dijo Ink inquisitivo— ¿Pasó algo con ese libro?

—Como lo mencionó es historia vieja. —Candance suspiró, parecía no querer tocar el tema— En realidad no estoy segura pero según historias de Canterlot fue robado, es todo lo que se.

Ink asintió y guardó silencio para no incomodar más a la princesa. Era obvio que había más historia detrás de aquél libro de lo que se quería mencionar. Pero ya con una pista era cosa de buscar un poco más. Terminaron de guardar sus cosas y escucharon el viento soplar entre las paredes de la torre; era como un lamento triste y apagado.

—Espero no encontrarme con los fantasmas del castillo. —Dijo Candance un poco divertida.

— ¿Fantasmas? —Ink recordó a la unicornio de melena roja.

—Dicen que los espíritus de algunos alumnos que nunca se graduaron rondan por el castillo. —Candance hablaba como un narrador de cuentos de terror— Que no pueden dejar este mundo porque nadie ha encontrado sus promesas.

— ¿Promesas? —Aquello era extraño.

—Dicen que un unicornio puede dejar un objeto de su pertenencia para no abandonar este plano material cuando muere. —La voz de la alicornio recupero su tono alegre— Cuando alguien encuentra el objeto puede hacer que el espíritu se vaya al siguiente nivel.

—Que historia tan interesante. —Ink llevó su carpeta hasta un estante que tenía el letrero de "maestro de historia" sobré él— ¿Pero porque un unicornio quisiera convertirse en un fantasma?

—Porque dejó algo pendiente en este mundo, porque prometió enmendar un error. —Los pergaminos de ella flotaron hasta el estante correcto y se acomodaron en orden— precisamente por eso se llaman "promesas" pero no se preocupe profesor esos solo son cuentos para asustar a los potrillos, nunca he sabido de un poni que haga de verdad semejante cosa.

Candance le dio una reverencia de despedida y salió de la sala, Ink la vio salir y después de un instante se puso a buscar en los libreros. Encontró un viejo tomo de historia, grande y polvoso y lo sacó de su lugar con los dientes. Lo llevó hasta la mesa donde trabajaba, lo abrió y se puso a buscar referencias, tal vez esos "cuentos para asustar potrillos" no eran tan fantasiosos después de todo.

CONTINUARA…

Notas del autor: Un poco más y finalmente nos adentramos al centro de la historia, gracias por comentarios y lecturas a los muchos (O pocos) lectores de esta historia.

siguiente capitulo: "Rainbow Dash"