Capitulo 3

La puerta de Road conducía a una enorme mansión de estilo gótico, todo su interior estaba decorado con elegancia y ricos adornos. Kessha se torno seria.

-Ya estoy aquí, por favor, quiero la información.- pidió ella.

Tyki la soltó la mano.

-No tengas prisa. Tranquilízate.-dijo el Noah del Placer con una sonrisa despreocupada.

-Ven conmigo, ¡Vamos a cambiarte de ropa!-dijo Road, reclamando la atención de Kessha.- ¡Eres como una bonita muñeca! ¡Ven conmigo!-chillo con alegría mientras tiraba de uno de los brazos de Kessha.

-Recuerda que tenéis que estar aquí a la hora de la cena, Road.-le recordó Tyki.

-Vaaale… ¡Vamos!-dijo Road, Kessha miro a Tyki y este le devolvió una mirada que mas que tranquilizarla, la puso mas nerviosa.

Kessha fue técnicamente arrastrada por Road hasta su habitación. Una enorme sala que, según calculo la nueva Noah seria, como mínimo 5 o 6 veces su casa. Las paredes de la habitación estaban decoradas con rombos negros y rosas, por el suelo se encontraban muchos muñecos y cajas de regalos. Había tres armarios internados en la pared y un curioso paraguas con cabeza de calabaza. Kessha se sobresalto cuando lo vio hablar o, más bien, chillar.

-¡ROAD-TAMA!-chillo, histérico el paraguas.

-Lero~-fue el saludo de Road.

-¡Se fue sin sus deberes hechos y…!-El paraguas se cayó al reparar en Kessha.-Tu…

-Soy la Noah de la Esperanza, Kessha.-se presento cortésmente ella.

-Lero, sal que quiero vestirla, o ¿quieres que el Conde se enfade contigo cuando vea a Kessha desarreglada?

-¡No~ Lero! ¡Ya salgo~ Lero! ¡Pero tendrá que hacer los deberes luego~ Lero!

-¡El Conde me ayudara!-dijo ella sonriente, ciertamente parecía una niña.

Antes de que Lero se fuese, una imagen cruzo la mente de Kessha, tan nítida que casi le pareció verla durante un segundo. En la imagen aparecía el Conde Milenario con una espada como la que le había visto a Allen cuando luchaba con los Akumas, solo que esta, en vez de ser dorada, era negra, la imagen de la espada la asocio rápidamente a Lero.

Por su parte, Road miraba como Kessha avanzaba con la mirada perdida en algún punto en el infinito hacia Lero. El paraguas se resistió a ser cogido pero la Noah lo agarro igualmente por el mango, Lero rápidamente paso de ser un alborotador paraguas a una letal y oscura espada.

-Así estas mejor, calladito.-susurro Kessha.-Esta espada no la puedo mejorar a no ser que el Conde me lo permita.-la Noah hablaba mas para sí misma que para Road.

Cuando los ojos de Kessha pararon de mirar al infinito se depositaron en la espada. Una vez la hubo examinado del todo la soltó y instantáneamente apareció Lero chillando.

-¡NO ME GUSTA QUE HAGA ESO~ Lero!-grito el paraguas.

-Lero, vete, me estas cansando. -advirtió Road, Lero avanzo hacia la puerta lo más rápido que pudo y se perdió en algún punto de la mansión.- Así que…ya has recordado tu función.

-Sí, eso creo.-afirmo Kessha.

-¿y es…?

-Puedo amplificar y modificar la potencia de los elementos de la creación. –Road sonrió.-Pero dudo que alguna inocencia caiga en mis manos.

-Tal vez si o tal vez no ¿Quién sabe?-dijo Road misteriosamente.

Kessha sintió como algo se removía tras su pelo y lo agito. Lo que precia ser un extraño pájaro dorado salió disparado hacia la pared. Road se lo quedo mirando unos segundos.

-¡El golem de Allen!-grito Road con alegría.

-¿Qué?

-Es un aparatito muy mono que siempre va con Allen, se llama Timcampy.

Kessha se acerco a Road para ver mejor al pequeño golem y este voló hacia ella con rapidez, frotándose cariñosamente contra su mejilla.

-Es precioso.-admiró la Noah de la Esperanza, Road asintió.

-Bueno, vamos a cambiarte~

-¿Qué tiene de malo mi ropa?-pregunto Kessha mientras miraba su sencillo vestido verde de tirantes.

-Jeje, supongo que es muy vieja y, además, ¡Quiero vestirte yo!~-dijo Road abriendo su armario, fue entonces cuando pareció darse cuenta de que su ropa le iba a estar pequeña a Kessha.

La Noah de los Deseos miro a Kessha de arriba abajo, como si quisiese memorizar la cada curva de su cuerpo. El cabello de Kessha era color azabache, rizado y largo hasta la cintura. Su rostro tenia forma ovalada, de ojos muy grandes y almendrados, ahora del color típico de los Noah, dorado. Sus labios eran finos y pequeños, su cuello era delgado y curvo. Poseía una delgada figura con bellas curvas, de brazos y piernas delgados pero fibrosos. Manos de palma pequeña y largos dedos que le daban un suave toque intelectual y misterioso.

-Quédate aquí un rato, voy a por tu ropa.-dijo Road saliendo de la enorme habitación corriendo.

Kessha solo se quedo allí, acariciando a Timcampy. Poco a poco noto que la iba entrando sueño y aunque se extraño, no hizo nada por salir de la habitación y despejarse. La Noah avanzo hacia la cama de Road y se dejo caer con suavidad preocupándose de no aplastar a Timcampy en el proceso. Poco a poco sus ojos se fueron cerrando y se entrego a los brazos de Morfeo.


Sueño

El ruido de la batalla resultaba ensordecedor, gritos y explosiones hacían retumbar sus oídos, olía a sangre, a muerte y a putrefacción. Los cuerpos de los exorcistas caídos se amontonaban a un lado, mientras en resto luchaba con akuma. Ella presto atención al cielo, lo que parecían ser dos brillantes estrellas se chocaban y separaban, como si estuviesen en una pelea y Kessha no pudo saber a qué se debía ese fenómeno. El aire vibraba y la tierra se quemaba poco a poco, bajo la vista del cielo e intento levantarse, fue entonces cuando cayó en la cuenta de que estaba herida y miro su cuerpo. Con horror observo una gran herida sangrante y vio que tenía una pierna rota y sintió dolor. Observó que un cuerpo se movía no muy lejos de allí y se arrastro tan rápido como pudo hacia el bulto. Un hombre yacía bocabajo, tenía luminosas cruces blancas adornando el cuerpo y su ropa estaba rasgada y rota. Kessha tiro del hombre para averiguar si seguía vivo o si por el contrario había fallecido, cuando pudo darle la vuelta al cuerpo se quedo congelada. Estaba muerto, pero esto no fue lo que más la impresiono, sino el hecho de que era un hombre muy parecido a Tyki Mikk. Y el corazón se le hizo añicos. Quiso gritar su nombre y reanimarlo, hacer cuanto estuviese en sus manos para salvarlo. Y chillo su nombre, en un intento vano para que este despertara, mas no fue el nombre de Tyki el que emergió de sus labios, sino otro muy distinto.

- ¡Joido!-Ese nombre no era su nombre humano, sino su nombre como apóstol, como Noah.


-¡Joido!-grito incorporándose con lágrimas en los ojos, parpadeo, temblando. No había sido tan terrible pero aquella visión había sido…escalofriante. ¿Qué se suponía que había visto? ¿El pasado? ¿El futuro?

-Ver a tu persona amada muerta tiene que ser horrible.

-Si…-susurro sin pensar. Pasaron unos segundos.- ¡Espera! ¡El no es…!-grito ella dándose cuenta de lo que acababa de afirmar.

-Demasiado tarde~-canturreo Road con alegría.- ¿te gusta Tyki?

-Yo no…-susurro ella.-No lo sé.

-Jajaja-rio Road ante el sonrojo de la mayor.- ¡que divertida eres! Bueno, vamos a vestirte.

-¿Con que?-pregunto Kessha, Road solo levanto el vestido que llevaba en las manos.

Kessha observo con detenimiento el vestido que sostenía Road. Era muy bonito y elegante. El vestido era de color negro y tenia adornos de mariposas de color morado y rosado, un generoso escote de forma cuadrada con largas y amplias mangas.

-Es muy hermoso.

-Lose jeje. Ahora vamos a ponértelo, que no tenemos mucho tiempo, te has pasado dormida tres horas.

-¿¡Tanto?-dijo ella sorprendida, a Kessha solo le habían parecido unos minutos, angustiosos, pero unos minutos.

-Si.-dijo Road mientras la ayudaba a incorporarse. En cuanto Kessha se levanto, Road prácticamente le arranco el vestido.

-No rompas el vestido, además, ¡se vestirme sola!- dijo ella, enfadada.

-No seas así, venga~, hermanita~.-dijo Road haciendo un puchero, Kessha se rindió.

-Valeee…-accedió de mala gana.

-¡BIEN!

Road la desvistió y revistió por completo mientras la Noah de la Esperanza miraba, resignada la sonrisa de satisfacción de Road cuando la vestía. Por último la cepillo el pelo y le coloco una diadema que llevaba una preciosa mariposa a juego con el vestido y un velo negro y le dio unos guantes del mismo color.

-Lista~-canturreo Road.

-Gracias, Road…pero… ¿y tú?-pregunto Kessha.

-Yo estoy lista en unos segundos.-dijo ella mientras abría un portal y se metía en él, unos segundos después salía de él con un precioso vestido de lazos y volantes rojos, rosas, negros y morados.-Abandona tu forma de Noah, Kessha.

-Esstooo…-dijo la nombrada.- ¿Cómo lo hago?-susurro.

-De la misma forma que te transformaste.

-…-Kessha recordó como únicamente lo había deseado y repitió el proceso pero al revés.

-¿a que no era tan difícil?-dijo Road con una sonrisa. Kessha únicamente la sonrío.-Vamos, el Conde te espera.

-¿Por qué tanto empeño en que me vea bien vestida?

-No es capricho suyo, es mío y, además, hoy tenía un baile importante y allí es a donde vamos.

-¿Cuándo obtendré la información que deseo?

-Mañana. –Dijo Road, Kessha no insistió más.

Road sonrió y se lanzo a darle un abrazo a su nueva hermana, cuando la abrazo se restregó contra sus pechos, con cariño. Kessha se sonrojo levemente y le devolvió el abrazo, definitivamente, le gustaba aquel roll de hermana mayor.

Road condujo a Kessha por la mansión, hasta que llegaron a un salón de dimensiones considerables, lleno de gente. Se escuchaba una suave música, que lleno los tímpanos de la Noah mayor dulcemente. Kessha pudo distinguir a Tyki bailando con una mujer, pero no reconoció a nadie más. No había ni rastro del Conde Milenario.

-Tyki está bailando con Lulubell, ella es la…

-Noah de la Lujuria. ¿Es la novia de Tyki?-interrumpió ella viendo atmosfera que se generaba alrededor de los dos.

-¿celosa?-pregunto Road con una sonrisa.

-No, solo preguntaba, y no me has respondido, Road.

-No, Tyki genera esa sensación con todas las personas con las que baila.- respondió Road sonriendo.

Kessha avanzó unos pasos para intentar localizar al Gordinflón del Conde.

-¿Dónde está el Conde?-pregunto Kessha girándose para mirar a Road, y, sorprendida comprobó que no estaba allí.-Me parece que me voy a tener que acostumbrar a que la gente desaparezca…

-Eso parece…-susurro una voz detrás de ella.

Kessha se giro.

-¡Tyki!

-El mismo.-dijo el haciendo una reverencia.- ¿bailas?

-Yo…

-Pronto recordaras como se hace, después de todo, solo es recordar.-dijo Tyki mientras la acercaba a su cuerpo y la llevaba a pista de baile.

Una música diferente comenzó a sonar, más rápida y agresiva, pero muy hermosa. Tal y como Tyki dijo, Kessha recordó muy fácilmente como bailar y Tyki acelero el paso. Los minutos pasaban pero ellos seguían bailando, en un momento dado, Tyki bajo la mano de la espalda a la cintura de Kessha, provocando que esta se arquease.

-¿sabes?-pregunto Tyki mientras bajaba su cabeza para quedar más cerca de el rostro de Kessha.-Hoy te he oído gritar mi otro nombre.

Kessha se sonrojo ¿Tan alto había gritado? Tyki sonrió.

-Te voy a contar algo interesante…-le susurro sensualmente aun más cerca de su rostro.


Estoy teniendo unos pocos problemas para escribir el capitulo 4, asique, a los que les haya gustado, tengan paciencia conmigo….

Espero que les haya gustado, déjenme comentarios y si lo desean, también sugerencias, les estaría muy agradecida ^^

Gracias y hasta la próxima! =D