Al cabo de unos días cae en la cuenta que en realidad Alemania y Suiza se parecen en algunas cosas.

Ambos son buenos en la cuestión de administración monetaria... no, a decir verdad Alemania es bastante despilfarrador a su parecer pero como es muy eficiente en su trabajo a penas si se nota.

Ambos son fuertes... no, en realidad Suiza no es una gran potencia lo que pasa es que como tiene aterrorizado a medio mundo con eso del gatillo fácil nadie se da cuenta.

Ambos son grandes amantes de la cerveza... no, técnicamente lo de Alemania no es amor es directamente obsesión insana.

Ambos son sobre protectores... no, para ser exactos lo de Suiza dejo de ser sobreprotección a partir de lo de no dejar a Liechtenstein tener sus propias aduanas, ahora debe tener otro nombre.

Ambos son rubios... Sí, bien, punto para Austria por la observación idiota y completamente inútil.

Ambos son tan sensibles como... un bloque de hormigón aproximadamente. Y no parece que haya "peros" al respecto. Para su desesperación, quizás en lo que más crispación le provoca es en lo único que se parecen en el fondo.

Aun así, que demonios, piensa preguntarle a Alemania igual.

―Un regalo práctico... ―Alemania se lo piensa unos segundos después de que Austria haya formulado la pregunta―. Mira, este es uno de los regalos más prácticos que me han hecho nunca ―comenta y luego hace una señal con la mano a Austria para que espere un momento mientras deja la cerveza en la mesilla y se levanta a rebuscar algo entre los cajones. Vuelve con un objeto pequeño de plástico rojo y metal brillante. Se lo tiende a Austria.

―Una navaja ―comenta él levantando las cejas mientras observando la pequeña cruz blanca dibujada sobre el mango rojo y se pregunta porqué todos le quieren ver muerto recomendándole regalarle cosas relativas a las armas.

―De Schweiz ―comenta Alemania―. Es estupenda, hace un montón de años que la tengo y aun está afilada como el primer día. Y los multiusos como el abre latas, el tenedor, las tijeras y la lima son tremendamente útiles, recuerdo que en las campañas de la guerra no salía nunca sin ella.

―A mi me gusta el chocolate de Svizzera ―interviene Italia, tumbado en el suelo dibujando, sin venir a cuento.

―Esa también es una buena idea, Italien ―asegura Alemania afirmando con la cabeza y luego se vuelve a Austria―. ¿Por qué no algunos bombones? Es un regalo básico, universal y práctico.

Austria mira a Alemania por encima de las gafas, por supuesto él no sabe para quien es el regalo y que por tanto es como irónico regalar una navaja suiza o chocolates suizos al propio Suiza.

―Ejem... Sí, dankeschön, Deustchland ―agradece Austria―. Lo valoraré.

―El queso de Svizzera también está bueno... en los pappardelle, rigatoni, ravioli, fettuccine, tortiglioni, agnolotti, linguine, farfalle, cappelletti, vermicelli, maccheroni, cuore di zucca... ¡PASTAAAA! ¡Germania! ¡Tengo hambre! ¿Comeremos pronto? ¿Comeremos pasta? Quisiera comer pasta...

Austria se queda mirando a Italia mientras sigue diciendo "pastapastapasta~" como si de un mantra se tratara abrazado al cuello de Alemania. Queso, por supuesto, otro de los tópicos, al paso que iba eso lo siguiente sería proponerle conseguir una sede para una nueva institución internacional.

Levanta una ceja sin dejar de observar a Italia y todo el estropicio que tiene montado a su alrededor con la libreta y los colores que utiliza. Hablando de tópicos... quizás podría funcionar. Siempre le ha gustado hacerlo, aunque no ha sido nunca especialmente bueno, pero seguramente es por que no se ha esforzado lo suficiente, es cierto que es muy diferente que con la música, pero eso lo convierte el algo original, y además no requerirá un resultado tan perfecto. Sí, se convence, alguien con tanto talento para el arte como él debe tener sensibilidad suficiente para cualquier arte.

Sonríe con suficiencia, si alguien le hubiera dicho que Italia iba a ser quien le diera la idea seguramente le hubiera dado la risa floja.

Italien, podemos ir de paseo ―concede Austria como si Italia llevara una hora rogando por ello. Él parpadea un momento sin entender.

―¿Veee?

―De paseo ―repite el de las gafas como si se le estuviera acabando la paciencia―. Vístete, vamos ―le apresura con una palmada, que hace que Italia se asuste y salga corriendo. Alemania lo observa sorprendido, todavía admira la capacidad que tiene Austria para lograr que Italia le obedezca prácticamente sin resistencia.

―¿A dónde lo llevas? ―pregunta finalmente el rubio, preocupado de tan inusual decisión.

―Quiero que me ayude a elegir pintura y unas telas ―explica sin rodeos, antes de que Alemania empiece a ponerse realmente tenso.

―¿Quieres pintar? ―insiste, sorprendido.

Deustchland, un respeto ―finje ofenderse Austria, obviamente no se ha ofendido, pero es la manera más sencilla de lograr que Alemania deje de hacer preguntas incomodas―. No deja de ser un arte, tal como lo dices suena como si me preguntaras si pretendo guarrear una tela.

Alemania cierra la boca, avergonzado, de ninguna manera pretendía que su pregunta fuera interpretada de ese modo.

―Seguramente puedas acompañarnos ―concede también en ese tono como si el rubio se lo hubiera suplicado expresamente―. Si quieres ―añade mostrando un poco mas de respeto por Alemania―. Te lo agradecería ―insiste―. Seguramente será la única manera en la que podré volver con vida ―termina por lo bajo recordando como conduce Italia.

xoXOXox

¡Vaffanculo, bastardo! ¿¡hai visto che la luce era giallo! ¡Sei pazzo! ¡Tua madre è una donna grassa e brutta, quasi abortarte sicuri di non dover sopportare tale stupidità! ¡Fottuto stronzo! ―grita Italia sacando la cabeza por la ventanilla del copiloto del Audi de Alemania a como dos mil palabras por segundo mientras gesticula exageradamente con los brazos.

―El italiano es un idioma tan bonito... ―comenta Alemania con cierta ternura, sin apartar la vista de la carretera ni por un segundo, sin ningún tipo de sarcasmo y al parecer sin tener la más mínima idea de qué es lo que está gritando el muchacho... por suerte.

Austria que ni siquiera está prestando atención levanta las cejas en un gesto que podría considerarse de aprobación.

xoXOXox

―¿Cuáles son las pinturas que tu usas? ―pregunta Austria a Italia al entrar a la tienda, parándose frente el estante.

―Ningunas de estas, las mías las hago yo mismo con huevo, aceite, cera o pegamento ―contesta Italia llevándose un dedo a los labios, pero el de las gafas no le hace ni caso, mientras toma diferentes tubos inspeccionándolos con cuidado.

―Van Gogh, Rembrandt... ¿es que todos son flamencos? ―pregunta levantando las cejas. Italia le mira unos instantes y luego se da la vuelta para salir corriendo.

¡Germania! ¡Germania! Austria ha perdido la cabeza, ¡Cree que las pinturas son pájaros! ―grita.

xoXOXox

Italien ―le nombra Austria chasqueando los dedos frente a su cara para llamar su atención, un rato después―. Aquí. Concéntrate dos segundos ¿cuáles son las mejores? ―pregunta mostrándole varios tubos de color en las manos.

―¿Veee? ―hace Italia mirando al moreno, sin procesar la información.

―Las mejores pinturas, dime cuales son ―ordena de nuevo tratando de terminar cuanto antes, cuanto más rato tarde más denso se pondrá Italia.

―A mi me gustan las que hace Inghliterra, las Windsor and Newton ―contesta él con una gran sonrisa. Austria mira el tubo que el pelirrojo le señala en sus manos. Son las más caras... las más horriblemente caras.

―Mmmm... ¿y estas? ―pregunta enseñándole otro tubo. (Las más baratas.)

―¡NO! ¡Estas son terribles! siempre se deshacen y sueltan pegotes y se secan raro ―explica el italiano quitándoselo de las manos―. ¡Mala! ¡Mala! ―riñe al tubo dándole palmadas. Austria tuerce el morro.

―¿Y estas? ―pregunta enseñando el tubo de la segunda marca más barata.

―A mi no me gustan ―dice Italia simplemente. Austria lo valora un segundo.

―Bueno, total, para guarrear una tela ya hay suficiente ―sentencia finalmente eligiendo unos cuantos colores de la misma marca.

―¿Pero no decías...?―empieza Alemania llegando, al oírle decir eso.

―¿Sí?―pregunta Austria con fingida inocencia mezclada con "¿de veras crees que vale la pena volver a discutir esto?". Alemania reflexiona unos instantes.

―Si igual vas a hacer lo que te de la gana, ¿para que nos haces acompañarte? ―le pregunta mucho más como curiosidad que como reproche.

Hallo! ―saluda una vocecita desde detrás de Italia. Los dos se vuelven hacia él, quien les sonríe inocente dándose la vuelta también.

Ciao! ―Italia devuelve el saludo el primero al reconocer a la chiquilla.

Guten tag, Liechtenstein ―añade Alemania en un tono neutro como solamente él es capaz de lograr sin esfuerzo, mientras Austria se tensa sin poder evitar echar vistazos nerviosos todo alrededor como buscando algo.

―Ehm... Hallo, sí ―balbucea por fin casi sin prestar atención.

―¿Qué haces aquí? ―pregunta Italia, contento. Tomando la iniciativa por que esta es una de esas raras ocasiones en las que Italia sabe como actuar mucho mejor que Alemania. Es decir, cuando se trata de interactuar con otro ser humano sin infundirle temor… especialmente si es una mujer.

―Ah, he… salido, tenía que comprar unas cosas para… ―empieza a explicar ella con su voz suave, lentamente. Pero a Austria en este estado de tensión ya le cuesta concentrar la atención para escuchar una voz normal, con Liechtenstein es misión imposible. No deberían estar aquí, ¿qué pasará si los encuentra? ¿Cómo explicará lo que pretende? Claro, no es que tenga que dar explicaciones de ningún tipo, es una nación independiente y puede hacer lo que le apetezca mientras tenga el dinero suficiente y...

―¿Así que te ha traído tu bruder? ―la pregunta de Alemania corta en seco sus pensamientos y mira a la chiquilla fijamente.

―Sí ―responde ella, la espalda de Austria esta tan tensa y recta que podría usarse como regla para dibujar Geometría―. Bueno, su fiesta ―matiza Liechtenstein.

―Claro, eso quería decir ―concede Alemania.

―¿Fiesta? ―pregunta Austria descolocado.

―¡Para Svizzera! ―explica Italia contento―. Su cumpleaños es en Agosto, ¡Liechtenstein nos ha invitado!

―De hecho es una suerte haberos encontrado aquí, es una fiesta sorpresa y si os escribía para invitaros... Mi bruder es muy suspicaz con eso ―explica orgullosa―. Es fácil que se diera cuenta.

―Tu bruder no es suspicaz, lo que es, es un maníaco del contro... ―empieza Austria sin poder evitar el comentario hiriente, cuando nota la mirada raramente suspicaz de Alemania en un "tiene a quien parecerse". A lo que el moreno se vuelve a Italia para luego hacer una subida de gafas dando a entender "te refieres a ti, por supuesto."

―¿Estás segura que no va a enojarse contigo cuando sepa que has montado algo así tu sola y sin su permiso? ―pregunta Austria en cambio.

―No estoy haciéndolo sola, Ungarn me ayuda... ―explica la muchacha―. De hecho fue idea suya.

Mein gott in himmel ―protesta Austria. "Me ocuparé personalmente de que se trate" recuerda. Hungría y el slash, era peor que Francia si se lo proponía... ¿Dónde estaban el idiota de Prusia y sus comentarios desubicados para mantenerla adecuadamente ocupada y alejada?


Glosario de Terminos:
Svizzera: Rubio, malhumorado, histérico, de gatillo fácil y neutral (o eso quiere hacerle creer a todo el mundo) Posee una gran cantidad de premios por la paz que no dudará en usar para reventarle cabeza a cualquiera que perturbe la suya.
Dankeschön: Muchas gracias
Pappardelle, rigatoni, ravioli, fettuccine, tortiglioni, agnolotti, linguine, farfalle, cappelletti, vermicelli, maccheroni, cuore di zucca: Tipos de Pasta, son más o menos todos lo mismo, digan lo que digan los italianos.
"¡Vaffanculo, bastardo! ¿¡hai visto che la luce era giallo! ¡Sei pazzo! ¡Tua madre è una donna grassa e brutta, quasi abortarte sicuri di non dover sopportare tale stupidità! ¡Fottuto stronzo!": Eeeh... ejem "Disculpe estimado caballero pero me gustaría recomendarle, desde mi humilde opinión y sin animo de ofender, que para próximas ocasiones trate usted de ir con más cuidado al cruzar la calle puesto que la luz estaba en ámbar, salude su madre de nuestra parte y que tenga un muy buen día"
Germania: Rubio, ojos azules, eficiente, sobremusculado, parece ser el único que tiene dinero... luego dicen que Italia es tonto. Pena que tenga el mismo registro de expresiones diferentes que Daniel Radcliffe (o lo que es lo mismo, una piedra). También tiene la sensibilidad de una piedra.
Inghliterra: Pequeño animalillo rubio, histérico y chillón de cejas superpobladas. Mantenerse alejado de cualquier cosa que cocine.
Ciao: Se usa tanto como "hola" como "adiós" en Italiano
Mein gott in himmel: Mi dios en el cielo.


Que tiemble el mundo, ¡Hungría a la carga!

Por cierto, alguien pregunto en los reviews, debo decir que esta historia no tiene continuidad con el resto de nuestras historias, ya que es un proyecto individual, pero sí, si se tuviera que incluir en el orden sería del principio, de cuando aun se ODIABAN.