Capitulo 3: Extraño Comportamiento

-¿Edward? –Susurro Esme cuando El chico luego de cinco minutos apareció de nuevo en la cocina con el ceño fruncido.

-¿Si? –Se giro de lleno a mirarla mientras hablaba con vos extrañamente seductora -¿Qué sucede Madre? –le sonrió & luego poso sus ojos en mi.

-Y...yo –tartamudee –Creo que mejor me voy –escape de la presa de los ojos de Edward levantándome torpemente de la silla y Salí tropezando con mis tenis, escuche una risita sofocada.

Emmett salió tras de mi en silencio, no me hubiera percatado de su presencia de no ser porque comenzó a murmurar a mis espaldas, pronunciaba cosas con rapidez en voz muy baja, lo mire extrañada pero el solo se limito a sonreírme.

-¿Qué hice mal Emmy? –susurre mirándolo y me sonrió avanzando hacia el sofá, lo mire entretenida mientras se sentaba.

-Esta Mal de la cabeza –me respondió ocultando una risa, había algo extraño en sus ojos, pareciera como si el Ámbar comenzara a obscurecerse debido a lo sucio que estaba su entorno, Emmett parpadeo una vez, sacándome del transe en el cual yo misma me había metido.

-Lo siento –susurre mirándolo avergonzada –No preste atención que dijiste? –le sonreí & el solo soltó una carcajada observándome con un gesto que apenas logre comprender ¿Ternura?

-Nada pequeña –sonrió dulce y encendió el televisor para luego mirarme- ¿quieres jugar? –rio un poco mostrándome un control para el videojuego del cual recién comenzaban los créditos.

Asentí animadamente sentándome a su lado, me paso el otro control con una amplia sonrisa, era extremadamente mala para el videojuego que Emmett no paraba de reír, cada que soltaba gritos al ver a los zombies acercarse a mi personaje y comenzar a morderle, afortunadamente tenia un compañero de equipo tan experto que me salvo de casi todas las situaciones de muerte.

-Ya no juego –comencé a reír la ultima vez que Emmett no tuvo la oportunidad de salvarme & fui comida por un millón de zombies que desafortunadamente sin mi ayuda a mi compañero lo hicieron pedazos.

-¿Acaso estabas jugando? –murmuro Emmett entre risas mientras me miraba, luego me sonrió -¿Jugamos a otra cosa… Donde no haya Zombies, ni sangre, ni armas? –bufo volviendo a reír- Valla! Como es que te da miedo –suspiro- Son solo… creaturas hechas por computadora! No te van a comer de verdad.

-Pero después no puedo dormir –me reí mirándolo- aparte, si, soy muy… MUY miedosa –sonrió dulce- me da asco la sangre, me da miedo que me muerdan, me dan miedo los seres… -comencé a reír al escucharme & Emmett coreo mis risas- "no muertos" –reí bajito.

Emmett me sonrió dulce & apago el videojuego levantándose del sillón, rodeo donde estábamos & camino hacia uno de los ventanales a la derecha de la puerta principal, se recargo suavemente en el marco de la puerta & lo escuche suspirar murmurando cosas en voz baja para si mismo. Escuche "Cálmate" mas de 10 veces en los pocos minutos que estuvo hay. Entonces el sonido como el de un repiqueteo de unas campanas llamo mi atención, gire mi rostro al ver a Edward reír acercándose, el joven de cabello de color extraño me sonrió mientras avanzaba hacia Emmett sin quitar esa sonrisita que dejaba entre ver sus blancos dientes. Me capturo su despreocupado andar hacia su enorme hermano.

-¿Qué sucede hermanito? –susurro Edward al llegar delante Emmett y observar su expresión. La mascara de felicidad que Edward estaba usando se partió en pedazos dejando ver su verdadera expresión, el brillo de los ojos se fue apagando, como cuando sofocas los incendios. Sus ojos eran inexpresivos cuando volvió su mirada hacia mí –suficientes problemas has causado ya no te parece? –me miro y llego delante mío de dos zancadas.

Observe la expresión horrorizada de Emmett cuando Edward me tomo de los hombros yo solo cerré los ojos y apreté mis labios asustada. De pronto unas enormes manos me soltaron del agarre de Edward, abrí los ojos & me vi protegida por una enorme muralla de carne, de poco mas de 1.95. Emmett se había colocado delante de mí y observaba a su hermano seriamente.

-Ya chicos! No discutan! –susurro una voz tras nosotros, baje mi mirada observando a la persona que se acercaba, Emmett se volvió y sentí su pecho rozar suavemente mi espalda.

-Lo siento. –susurre mirándolo, el solo se limito a sonreír mientras Carlisle aparecía delante de nosotros. Observe al doctor con gesto de disculpa, sin dejar de pensar en el color de de los ojos de Emmett, que ahora eran mas parecidos al negro que al Ámbar.