como saben Fullmetal no es de mi autoría si no de de la vaquita con tanga, porque si lo fuera Roy apareceria de vez en cuando desnudo XD hehehe ya enserio agradesco a Diana Carolina por el apoyo, se que me he apresurado en subir los capis ¬¬ pero es que si no lo hago la idea se me va. Bien los dejo.


-¿queee?! Estas loca, no, yo no entro a ese lugar-se detuvo en seco-has oído los rumores de esta zona, se dice que es de las peores por lo apartado que esta, ¿que no vez?, no hay ni una alma-

Suspiro-me temo eso no es cierto, además quien te enseñara a bailar vive por aquí-observando a su alrededor a los contados habitantes que transcurrían-y se más discreta con lo que dices-la zona parecía algo solitaria, tal vez en un tramo descuidada que daba la finta de ser refugio de personas de la baja sociedad.

-ohm, está bien y dime ¿le conozco?-se inclinó un poco para ver a su amiga ya que caminaban a la par.

-…-no hubo respuesta. Caminaron por un rato más, no mucho pero para Catalina era eterno ya que no había conversación.

-¿ya llegamos?-

-no-

-¿ya?

-no, teniente Catalina-

-¿y ahora?-

-…-arqueo una ceja

-oh, está bien, ¿y ahora?-sonrió lo más amplio que podía.-pff…-fue su último intento en una exhalación.

-¡oh por cierto!-observo Riza-a ti no, Riza-parpadeo dos veces la nombrada-le hablo a Hayate-rio para sus adentros e ignoro lo que su compañera conversaba al Shiba Inu, por lo que se simplemente disfruto del trayecto, a escasos metros giraron en una esquina para entrar a una calle menos transitada.

OoOoOooOOoOOooOO

-Y luego giramos en una esquina, y te juro me sorprendí, nada que ver-a sentía mientras cruzaba los brazos.

-mmm...-con cigarro en boca

-te contare mientras llega Riza,...-

-¿porque a mí? ¿Es que acaso tengo cara de tu comadre?-molesto comento un rubio teniente

-¿la verdad?-aquel teniente abrió un poco más los ojos ante el asombro-pa'que te digo que no-rio la morena

-¿eh?-casi que le cae el cigarro-¡tú, mujer!-

-¡ya cállate!, te estaba contando, y no me interrumpas-señalo la mujer-ah sí, te decía, entramos a una calle pintoresca, nada que ver con lo que rumoraban bueno si al principio de la zona, los edificios no eran más de 3 pisos, los ventanales tenían maceteros, había tendederos pero no le daba mala imagen al contrario sobre de ellos había ropas coloridas, Riza dice que aquellos tendederos cuentas historias, yo no le quise creer hasta que puso un ejemplo, ropitas de colores pasteles unos más grandes que otros y unos enormes, me dijo que ahí vivía una familia de tres niños, sus padres, y un abuelo y que la mamá solía hornear pasteles de manzana para ayudar con el gasto a su marido. Y para nuestra suerte saco algunos pasteles a enfriar por el ventanal, colocándolos ahí sobre el marco, olían exquisitos yo me sorprendí y le pregunte por otros tendederos y de algunos me dijo, de otros no sabía ya que aquella persona que me iba a enseñar…

-¿enseñar?-o.0

-no interrumpas, Havoc; te decía, ¬¬ claro me sorprendí de quien era después, no, no me creerías espera ¿dónde quede? Mmm...- frunció el ceño

-en que la teniente no sabía…-dijo desganado para después ser interrumpido

-Ohh si, que no sabía porque aquella persona no le había contado todas las historias que…-

OoOoOOOOooOOoooOo

Avanzaron dos cuadras más pequeñas y sobre la última doblaron, unas dos casas y llegaron al final de su destino, en frente se encontraba una casa de madera de unos 2 pisos, la fachada era sencilla, la planta alta contaba con un ventanal grande y en la baja dos más pequeñas, cada una al costado de la puerta principal de dos escalones, y un jardín de costado del cual solo se lograba divisar un enorme y frondoso árbol al centro debido a la cerca de madera de más o menos 1.60 mtrs., al acercarse al umbral de la puerta Rebecca observo las contadas macetas que adornaba las ventanas, pensó que ahí habitaba una sencilla pero bonita familia no solo por lo anterior sino por los visillos y cortinas blancas, se ruborizo solo un poco al pensar en vivir en una casa así; no, no faltaba mucho. Tocaron la puerta, se oyeron unos pasos, Black Hayate ladro, una teniente suspiro el momento había llegado.

-¿qué pasa Hayate?-con sonrisa aun en boca la morena acaricio al perro que ladro una vez más y mientras que su cola agitaba-¿estas contento, verdad? –Le hablo cariñosamente-¡ya, ya!-se abrieron la puerta.

Catalina giro para solo articular -¡eh!-


gracias por el apoyo tambien a BellaRichart n.n