Bueno queridos lectores, aquí está el capítulo dos de este nuevo fic que recién empieza, antes que nada perdón por mi ausencia, eh estado ausenta creo que por más de un mes, pero ahora intentare actualizar más seguido, no prometo nada porque no quiero fallarles, en fin, los dejo que el tercer capítulo, intentaré ir haciéndolos más largos cada vez, disfrútenlo.

Disclaimber: Vocaloid no me pertenece, si así fuera seria millonaria (e.e)/


-. Rin, veo que ya despertaste.- Comentó Miku al lado de Luka.

-. Si… La verdad es que me duele un poco el pecho y la cabeza, por cierto Miku, ¿Quién es esa chica que está a tú lado?.- Preguntó curiosa la pequeña niña de cabellos dorados cual oro.

-. Ella es Luka Megurine, ella fue la doctora que te puso el marcapasos, por cierto, ¡Tonta, me hiciste preocupar!.- Bramó la pequeña niña de coletas aguamarinas golpeando despacito la cabeza de Rin.

-.¡Auch!, eso duele… Mou Miku-chan ten cuidado.- Suplicó Rin con un tierno puchero mientras que Luka reía a carcajadas.

-. Hermana por fin has despertado, yo también estaba muy preocupado, no despertabas… por un momento creí que te perdía y me asusté mucho.- Dijo su hermano con lágrimas en los ojos mientras abrazaba fuertemente a la enana con cabellos del mismo color que él.

-. Hay Len, no seas tan dramático, no tienes de que preocuparte hermanito, jamás voy a abandonarte, te amo, y siempre te amé. Solo que tenía miedo, miedo de que me rechaces, miedo de que nuestros padres no nos acepten, cuando te me confesaste me sentí inmensamente feliz, pues el sueño que tenía cada noche se hizo realidad.- Sermoneo La niña de cabellos amarillentos a su pequeño hermano que lloriqueaba en su pecho.

-. Yo también te amo hermana, te amo muchísimo.- Len dejó de llorar para darle un tierno beso en los labios a su hermana.

-. Hay el amors, el amors, está en el aire.- Dijo juguetona una rubia que se apareció justo de tras de la peli-rosa haciéndola pegar el susto de su vida.

-. !Idiota¡ ¿Qué haces tú aquí?, casi me matas del susto, ¡Toma¡.- Gritó furiosa Luka para luego darle en la cabeza con un cuaderno de tapa dura donde hacia las anotaciones de los pacientes, haciendo que a Lily le salga un chichón enorme en la cabeza.

-. Eso Dolió rosadita.- Dio Lily para luego sobarse el lugar afectado.

-. Si no quieres que te de otra más te vale no llamarme así, ¡MANCUSA!.- Comenzó la discusión Luka mientras Miku, Len y rin intentaban aguantar la risa.

-. ¡MANCUSA NO, MASUDA, MALDITA MELONERA CARA DE TETA!.- Gritó aún más enojada Lily.

-. ¡A QUIEN LLAMAS CARA DE TETA, TÚ ESTÁS CELOSA PORQUE NO TIENES TANTO COMO YO!.- una vena roja resaltaba en la frente de Luka estaba a punto de explotar, pero decidió no hacerlo porque cayó en cuenta de que Miku estaba ahí y no quería espantarla, mientras tanto Miku, Len y Rin se reían a carcajadas.

-. Por cierto Luka… ¿Podemos hablar un segundo?, hay algo que quiero decirte y es muy importante.- Preguntó la rubia más alta con un tono de preocupación en su mirada, Luka asintió, se disculpo con Miku y los demás y se dispuso a retirarse de la habitación.

-. ¿Qué es lo que querías decirme Lily?.- Comenzó la conversación Luka con total tranquilidad, algo muy común en ella.

-. Sabes perfectamente que no puedes enamorarte de una chica menor de edad Luka, por dios, eso es ilegal, si los padres se enterasen estarías en serios problemas, además ¿´Tú crees que te dejarían seguir trabajando aquí sabiendo que estas saliendo con una menor de 18?.- Interrogó la rubia muy preocupada.

-. ¿Cómo es que…? Bueno, creo que eso no importa, mira Lily, la verdad es que… me enamoré de Miku y tu bien sabes que nunca nadie pudo cautivar mi corazón no importa cuanto lo intentasen, yo ponía una barrera de hielo alrededor de mi corazón para que nadie pudiese tocarlo nunca, y ese hielo fue haciéndose más y más grueso y duro cada día que pasaba, hasta que… vi a Miku por primera vez cuando vino a mi consultorio, en ese instante el hielo que rodeaba y cubría mi pecho desapareció, y voy a luchar contra el viento y la marea para poder ganarme su corazón, no importa que el mundo entero este en mi contra.- Dijo muy segura Luka, cosa que dejo anonadada a Lily.

-. Ok, ya me esperaba esa respuesta de tu parte, así que te ayudaré en todo lo que pueda.- Contestó Lily con algo de dolor en su corazón, pues en el fondo, ella estaba profundamente enamorada de Luka, pero, ¿Qué podía ella hacer más que apoyar a su mejor amiga? Tal vez… tratar de sabotear su amor… tal como dice el dicho "mantén cerca a tus amigos y aún más cerca a sus enemigos" por supuesto que no se rendiría sin pelear -."Con qué Hatsune Miku, ¿Eh?, Te uro que te aré caer, Luka será mía, y solo MÍA".- Pensó Lily.

-. Gracias Lily, no te imaginas cuanto me alegra oír eso pensé que no me aceptarías o algo así.- Agradeció la peli-rosa mientras de daba un abrazo a su amiga.

-. Siempre voy a apoyarte cabeza de chicle. Bueno, en fin, te dejo trabajar en paz que tengo que hacer mucho papeleo.- Finalizo la charla Lily y se retiró pensando para si misma -."Aquí comienza la guerra Miku, me asegurare de hacerte sufrir por cautivar e corazón de MI princesa".-

Mientras tanto una peli-rosa ingresaba de nuevo en la habitación donde se hallaban Rin, Len y Miku.

-. Hola chicos, discúlpenme por ausentarme así es que Lily tenía algo muy importante que decirme sobre la salud de un paciente.- se excusó la Peli-rosa.

-. No te preocupes todo está bien.- contestó el rubio.

-. Ok, a ver Rin déjame revisarte un momento para ver cómo está tú salud en estos momento para ver si debo internarte o darte el alta.- esbozó una sonrisa en su rostro mientras decía aquello

-. Claro, con mucho gusto Luka.- le devolvió la sonrisa de igual manera la rubia acostada en la camilla.

*Una hora después…*

Una peli-rosa sostenía un cuaderno con todos los informes médicos de la rubia

-. Bien, todo está en orden, ya puedes irte a casa rin, peor ten cuidado, te voy a dejar mi número telefónico por si te sucede algo, solo debes llamarme ¿De acuerdo?.- Luka anotaba su número telefónico en un pequeño trozo de papel y se lo entrega a Rin.

-. Si, muchas gracias Luka.- La rubia hizo una pequeña reverencia y se retiró junto con su hermano del consultorio dejando a Miku y Luka solas.

-. Bien, en toces nos vemos el viernes a las seis de la tarde Miku, ¿Podrías pasarme tú dirección así voy a buscarte?.- planteo Luka con los ojos destellando ilusión.

-. Claro, vivo en la mansión que está frente al parque central.- contestó con una dulce sonrisa la pequeña de cabellos aguamarinos.

-. Gracias, entonces estaré ahí a las 6 en punto.- Respondió Luka con una sonrisa resplandeciente en su rostro, mientras tanto Lily escuchaba atentamente todo lo que hablaban desde el otro lado de la puerta -."Con que el viernes en el parque de diversiones ¿Eh?, pues allí estaré y me encargaré de arruinarte la vida Miku…-" dijo por lo bajo la rubia mayor pensando que nadie la oía, pero para su mala suerte os gemelos kagamine escucharon todo.


Muy bien ahora voy a contestar el review :D

Barbarosa: Gracias por tú apoyo, aquí está el tercer capitulo, espero que te guste y perdon or no especificar antes.