Bueno, antes que nada perdonen la demora- este cap no se me hizo nada fácil de escribir, de hecho, fue algo estresante (muchas razones, no pregunten x.x…)
Ah, x cierto, quisiera agradecer a Verenice por ayudarme con este cap (Mrs Rivera, you're a bloody wonder!!)
Pero bue… espero que bien haya valido la pena la mentada espera.
Capitulo 3 - Pesadillas
Los días que siguieron para Nellie fueron un infierno. Los clientes iban y venia, como siempre lo hacían; misma cantidad, mismas ordenes, pero más trabajo. Ahora Nellie no solo tenía que ir y cocinar, sino que también atender.
Noche tras noche caía rendida en el sofá, teniendo apenas fuerza suficiente como para ir por una botella de ginebra para calmar el dolor y poder dormir. Al menos en sus sueños-si así podían llamarse últimamente- encontraba un descanso que le permitía desahogarse de la cruel indiferencia del Señor T, la fatiga de la rutina (cada vez más pesada), y el dolor de la pérdida de su niño.
Pero había ocasiones en las que el dolor no desaparecía, sino que aumentaba. Ocasiones en las que ni en sus sueños podía escapar de la dura realidad, la cual se transformaba en una bizarra pesadilla.
Era increíble como un niño, que ni siquiera era propio, podía echar tierra a su mundo, hasta entonces perfecto. Las cosas ya no eran como antes, y lo que peor era que el señor Todd no había aprovechado la ocasión para darle algún consuelo y /o señal de esperanza, sino que se sumía en la más profunda apatía.
Cierta noche Nellie se recostó como de costumbre, intentando cerrar los ojos y abrir sus sueños.
Los rayos del sol se colaban entre las cortinas, iluminando la cama que mostraba la figura apenas tapada de cierto barbero.
"Buenos días amor" susurró Nellie de manera alegremente. "Que hermosa mañana, ¿no lo crees así?"
"No pude haberlo dicho mejor" respondió Sweeney somnoliento tratando de incorporarse; las sábanas resbalaban suavemente sobre su desnuda piel.
"Voy a hacer el desayuno, cariño." Dijo ella sentada en la orilla de la cama. "¿Deseas algo en especial?"
"Algo en especial…" El se acerco hasta donde ella estaba. "Depende."
"¿Depende de qué?" Nellie sintió un ligero jalón en el brazo derecho, y en cuanto menos se lo esperaba ya se encontraba de regreso en la cama, ahora con Sweeney encima de ella.
"¿Estás tú en el menú?" pregunto él con una sonrisa juguetona.
"Lo dudo mucho pero-"
"No importa" dijo acercándose cada vez más a ella sin borrar esa sonrisa juguetona. "Te tendré de todas formas." Acto seguido empezó a morderla suavemente en el cuello.
"Oh-Swee-Sweeney…"
"¿Sucede algo?"
"¿No podríamos- podríamos dejar esto para mas tarde?"
"¿Mas tarde?"
"Si, digo- No te gustaría que Toby entrara y nos viera así y-"
"Oh, esta bien, mujer, te dejare ir" dijo haciéndose el indignado. "¡Pero no pienses que esto terminara así, Eleanor Lovett!"
Nellie salió de la habitación ligeramente sonrojada.
Hacía ya mes y medio desde que Sweeney había cumplido con su tan ansiada venganza. Mes y medio desde que ambos se vieron en el inevitable "¿ahora qué?". Hacía ya un mes desde que Sweeney Todd y Eleanor Lovett contrajeron matrimonio en una pequeña iglesia a la orilla del mar, cerca de su casa nueva, la cual compraron con los ahorros del negocio y aun les había sobrado dinero suficiente como para comprar un pequeño puesto para una modesta barbería.
Simplemente no podía ser más perfecta la vida.
"By the sea, Mr Todd. That's the life we're havin', by the sea Mr Todd. Oh- I know you love it…"- empezó a cantar para sí misma mientras preparaba el café.
Pero el sonido de pasos apresurados que venían de fuera la saco de sus pensamientos. Nellie paso por el vestíbulo y se asomo por la ventana mas no encontró a nadie cerca.
"Que extraño, me pregunto qué habrá sido eso…" se dijo extrañada y siguió con su rutina.
Mas pasos, pero ahora se oían desde adentro y mas apresurados.
"¿Toby?" pregunto acercándose a la puerta de la habitación del susodicho, "¿estás despierto a estas horas?".
Abrió la puerta y dio un paso hacia adentro, tropezó y se dio de caída por unas escaleras. Una vez recuperada del golpe, se dio cuenta de donde estaba.
Por alguna extraña razón, ahora se encontraba de regreso en la calle Fleet, en el sótano de su antiguo establecimiento.
El horno estaba encendido, alumbrando de manera tenebrosa el lugar. Nell se encontraba rodeada de cadáveres, el olor de la sangre y la carne putrefacta inundaba sus sentidos.
Pero a ella no le asustaba eso, sino que había algo más que hacía que los pelos de la nuca se le erizaran.
No puedes evitar lo que eres.
Seguido de eso, se escuchaba una risa maniaca; una figura se movía entre las sombras. Los cuerpos empezaron a levantarse, todos ensangrentados y algunos hasta faltantes de algunos miembros, estos e acercaban cada vez más hacia donde se encontraba la pastelera petrificada del horror.
"¿Que- que es lo que quieren de mi?"
Regresa a donde perteneces…
"No sé de qué… de que están hablando"
Todo esto es culpa tuya…
Ella retrocedía lo más que pudiera de los cadáveres, hasta que topo con algo.
O más bien, con alguien.
"Sra Lovett" dijo otra voz, haciendo que la pastelera se sobresaltara.
Ella volteo, y para su alivio, vio al sr Todd.
"Oh, Sr Todd… que alivio es este, yo pensaba que-"
"¿Que ha hecho?" le interrumpió el de manera severa, agarrándola de los hombros.
"Yo-yo no he hecho n-nada"
"No mienta!" le grito. "Todo esto es a causa suya!"
"¿Que quiere decir con eso?"
"Mírelo por usted misma" respondió el, empujándola.
Ella cayó de espaldas, se incorporo rápidamente (a pesar del dolor de la caída), entonces noto que los cuerpos habían se habían detenido, pero ahora encontraban Lucy pordiosera y Toby ensangrentado entre estos.
"Mire lo que ha causado!" gritaba el sr Todd.
"Yo no hice esto! Por favor… tiene que creerme!" suplicaba mientras retrocedía.
"¿Y porque habría de hacerlo?"
"Porque… porque yo le amo! Lo amo más que nada en el mundo!"
"Usted me ama?" pregunto él con cierto tono ironico.
"Así es, todo lo que he hecho ha sido por usted!"
"Lo siento pero… Le tengo que decir que"- la agarro de la cadera-" yo a usted no" y la aventó contra los cuerpos.
"Sr Todd!!" gritaba ella mientras era arrastrada hacia el horno. "Por favor, ayúdeme!"
Pero sus palabras eran en vano, el solo se quedaba ahí, mirando con una cínica sonrisa.
"Sra Lovett!" decía Sweeney agitándola. "Deje de gritar que va a despertar a todo Londres!"
""Sr Todd!" grito ella, despertando de sobresalto.
"Tranquilícese mujer! Solo fue un mal sueño."
Nellie quedo perpleja, al ver a Sweeney junto a ella, con una cara que reflejaba cierta preocupación.
"¿Que le sucede? Ha estado así en estos últimos días, apenas y cierra los ojos y empieza a gritar!"
"¿E-enserio?"
"Si, ¿Qué es lo que le esta pasando? Usted normalmente no actúa de esa manera!"
"No es nada, es solo que…"
"¿Es solo que qué?"
"Que… no es nada, creo que la ginebra me está afectando, eso es todo."
"¿Segura?"
"Sí, estoy segura…"
El barbero la miro con escepticismo.
"Está bien, si eso cree que es lo que pasa lo más prudente será que no la moleste mas." Se limito a decir, alejándose.
"Espere!"
"¿Si?"
"…Gracias"
"Sabe que puede contarme lo que sea" Y sin decir más, abandono la habitación.
Nellie no pudo suprimir su sonrisa. Al final de cuentas el si se preocupaba por ella.
Bueno, con eso termina este capítulo, el cual digo yo que Swee me salió un poco OOC x.x, cualquier cosa, se aceptan jitomatazos xD.
