Cartas sobre las mesas.
Era una noche fría, las hojas de los arboles se agitaban con el viento, sin tomarle atención al clima Ruki esperaba recostado sobre el tronco de un árbol, al escuchar un sonido abría los ojos para ver si se trataba de Ayato. Había perdido la noción del tiempo, cada vez su paciencia se iba perdiendo, comenzó a mover sus dedos para concentrar su estrés en un solo lugar pero no funcionaba muy bien.
– ¿Te hice esperar mucho? – Pregunto Ayato con sarcasmo mientras se acercaba al chico.
– Esta de más responder ¿No crees?
– ¡Ja! Deja de aparentar que tomas todo con calma y demuéstrame quien eres realmente.
– ¿De qué demonios hablas? – Lo miro desafiante.
– Eres muy fácil de leer, cuando las cosas no salen como quieres tiendes a desesperarte y te congelas no sabes cómo afrontar las situaciones; fue muy claro ahora que me lleve a Yui.
– Deja de hablar estupideces. No eres nadie para hablar así… En dado caso puedo decir que tú eres un acomplejado y que necesitas arduamente superar a los demás para sentirte bien consigo mismo.
– En eso estamos. – Rio alto. – Somos unos patéticos. Mejor dime: ¿Cómo marcha el plan de esa persona, tiene éxito? – Ruki lo miro con desprecio. – Por tu expresión deduzco que no.
– ¿Cómo sabes de eso? – Exigió saber.
– No es nada de otro mundo, al fin y al cabo es nuestro padre, además Reiji siempre consigue muy buena información no por gusto es el cerebrito de la familia. – Hablaba mientras caminaba despreocupado entre los árboles.
– ¿Cómo esta ella? – Esta pregunta hizo que el pelirrojo parara en seco y volteara a verlo. – Si te pedí que te encontraras conmigo, fue por ella y nada más.
– Insolente ¡¿Cómo te atreves a preguntar por ella?! – Dijo con tono molesto.
– Porque ella me interesa.
– ¡Aléjate! Ella me pertenece, es solo mía. – Se acerco más a él.
– ¿Estás seguro? – Dijo con una sonrisa picara. Esto hizo que Ayato perdiera el control, tomándolo por el cuello de la camisa lo empujo haciendo que el árbol tras de Ruki crujiera contra el choque de su espalda. El olor a sangre lleno el lugar. – Dime tienes miedo que ella nos escoja.
– Sigue hablando y…
Ayato no pudo terminar de hablar ya que Ruki lo tomo por el brazo y lo lanzo lejos de él, antes de poder incorporarse Ruki lo había tomado del cuello de la camisa y lo alzo para quedar cara a cara. – No puedes tenerla, es solo mía. – Le dio un puñetazo en el rostro haciéndolo sangrar del labio superior.
En un movimiento rápido el pelirrojo se zafó del agarre y se abalanzo sobre él, por el desnivel del suelo rodando unos metros hasta chocar con un árbol, Ruki siguió golpeándolo hasta que Ayato le dio un golpe en el estomago, rápidamente le dio un puñetazo en la mejilla haciendo para luego lanzarle una patada haciendo que el pelinegro cayera a un lado, girando sobre si se coloco sobre Ruki y volvió a golpearlo haciéndolo sangrar por la nariz. – Si Yui debe estar con alguien ese seré yo, entiéndelo. – Esto hizo que la ira tomara el control de Ruki, con todas sus fuerzas se abalanzo hacia Ayato, lo tomo del brazo con tanta fuerza que crujió ante el agarre, el pelirrojo solo hizo una mueca de dolor, antes de caer al suelo Ayato uso toda su fuerza para soltarse del pelinegro logrando así que este cayera de frente al frio suelo, un golpe sordo se oyó en la detrás de Ruki y luego un dolor se apodero de su espalda, Ayato le había proporcionado una patada, astillándole unas cuantas costillas del lado izquierdo.
– Si crees que esto me detendrá estas muy equivocado. – Le dijo a Ayato.
Se incorporo y se lanzo sobre Ayato, a pesar de moverse rápido para esquivar el golpe del chico este logro lastimarlo en el brazo, un gran chorro de sangre salió de la herida que iba desde la muñeca hasta el codo. Ambos giraron para verse, se podía notar el daño que se habían ocasionado y la suciedad en sus ropas, el lodo y la sangre se mezclaba en ellas.
– ¿Ya tuviste suficiente? – Pregunto Ayato en tono burlón,
– ¿Acaso ya te cansaste?
– Eso quisieras.
De nuevo se lanzaron a los golpes, cayeron de nuevo al suelo, aprisionándolo con su brazo Ruki lo tomo por el cuello y comenzó a golpearlo en el pecho, el pelirrojo aprovecho un descuido del chico para golpearlo de nuevo en las costillas, una vez que logro zafarse de su agarre lo golpeo con todas sus fuerzas en el hombro izquierdo, Ruki cayó al suelo apoyándose con su brazo derecho. Ayato respiraba con fuerza mientras observaba al chico.
– Esto aun no ha terminado. – Ruki estaba dispuesto a continuar, hasta que unas manos lo detuvieron con fuerza.
– Ya es suficiente, idiota. – Ordeno Yuma. Ruki lo miro sorprendido.
– Cobarde, dos contra uno.
– Serán cuatro si sigues haciendo bromas. – Dijo molesto Kou mientras se acercaba a los demás junto a Azusa.
– Tranquilízate Kou, no pelearemos. – Dijo con autoridad Yuma.
– Es una lástima. – Dijo fingiendo un puchero. Mientras miraba serio a Ayato.
– No te metas. – Dijo Ruki mientras aparataba las manos de su hermano.
– Lo hare. – Dijo sujetándolo de nuevo y apretando con fuerza el hombro lastimado del chico para detenerlo. Ruki hizo una mueca de dolor.
– ¡Tú! – Dijo Kou a Ayato. – Lárgate.
– ¿Quién eres tú para darme órdenes?
– Esta pelea absurda termino no tiene caso que te quedes. – Dijo con firmeza Yuma, el pelirrojo hizo un chasquido con su lengua y se esfumo del lugar.
– No se metan. – Dijo Ruki mientras se alejaba de Yuma y se incorporaba, no fue capaz de lograrlo ya que cayó de rodillas al suelo, su mirada se puso nublosa y luego se torno oscura. Antes de caer de lleno al suelo Azusa lo sujeto.
– Nunca lo había visto actuar de esa forma. – Comento Azusa.
– Ni yo.
– Debemos vigilarlo para que no actúa de forma estúpida. – Dijo Yuma.
– ¿Todo esto es por Eva? – Kou y Yuma miraron a su hermano, tenía razón todo era por esa chica.
– Será mejor llevarlo a casa para curarlo. – Yuma camino hacia ellos y tomo a Ruki con cuidado se lo echo a los hombros sin mayor esfuerzo.
– Me adelantare para tener todo listo. – Dijo Kou mientras se alejaba de ellos.
– Azusa. – Yuma se giro hacia él. Se llevo una sorpresa al no verlo, volvió a llamarlo pero todo indicaba que no se encontraba el lugar. Restándole importancia comenzó a caminar hacia la casa.
Mientras tanto en la mansión Sakamaki Yui se encontraba en su habitación tratando de dormir, no podía conciliar el sueño, recordaba una y otra vez lo que había sucedido con Ruki y como al llegar a la mansión Ayato había mantenido en secreto su llegada, entrando por la ventana sin hacer ruido, la dejo sobre la cama y sin mencionar palabra alguna al ver las marcas de los colmillos de Ruki hizo un gesto de molestia y bebió de su sangre hasta dejarla inconsciente.
Se removió entre las sabanas, ¿Qué era lo que le sucedía? Inconscientemente quería irse de la mansión pero no como las veces anteriores esta vez sabia hacia donde quería ir, a casa de los Mukami.
El fuerte sonido de las cortinas agitándose la hizo salir de sus pensamientos, si no mal recordaba estas estaban cerradas.
Se incorporo de la cama para ir a inspeccionar cuando la voz de un chico la hizo parar.
– Eva…
– ¿Azusa-Kun? – Dijo acercándose a la silueta detrás de las cortinas.
– Eva, que bueno que te encontré. – Dijo saliendo de las penumbras.
– ¿Cómo...? Si te ven aquí no se qué sucederá. – Dijo preocupada.
– Eva, debes venir conmigo. – Dijo sujetándola por el brazo.
– Azusa-Kun ¿Qué sucede?
– Ruki-Kun está herido. – Los ojos de Yui se abrieron de golpe.
Sintió como el aire abandonaba su cuerpo, al oír las palabras del peliverde, de forma automática asintió, Azusa la halo hacia él para que lo siguiera una vez frente a la ventana le pidió permiso para tomarla entre sus brazos, Yui asintió como respuesta y sin más saltaron por la ventana. Una vez en el suelo Yui hablo.
– ¿Cómo es que salió herido?
– Ruki-Kun tuvo una pelea.
– ¿Una pelea? ¿Con quién? – Quiso saber.
– Ayato-Sama. – De nuevo la sorpresa invadió a la chica.
A pesar de esto su prioridad era saber cómo se encontraba Ruki, sin preguntar nada mas caminaron entre los arboles directo a la mansión Mukami.
Hola, lo sé ejjeje perdón la tardanza, espero les guste este cap, tiene un poco de acción, es la primera vez que narro una pelea espero les guste el resultado. Prometo mas romance en el siguiente cap, :D
Saludos a todos.
