Bien amigos míos, el siguiente cap de mi nuevo fic a comenzado, solo espero que esto sea mucho de su agrado, y espero que disfruten de la lectura.

Sin más que decir, aquí se las dejo…


"Siempre Adelante"

No podía creerlo, papa termino cayendo en las filosas rocas de la fosa, teniendo aun el hierro que estaba encajado en su pecho, me aterre mucho por lo que estaba por pasar, pero no quería que llegara a pasar.

-!Papa!- gritaba desesperadamente mientras volaba rápidamente a él.

-B…B…Blu- decía Papa en un intento de aguantar la herida.

-Descuida, Felipe…ya no te volverá a lastimar, estoy seguro que el…el…ya está-

-¿Muerto?- me pregunto.

-S…si- respondí un poco tímido hacia esa pregunta, estaba asustado, solo me importaba papa.

-Si es asi, significa que están a salvo, tu madre, la tribu…inclusive tu hijo-…cof…-

-Tranquilo Papi, estas muy herido, debo buscar ayuda lo más rápido posible-

-Hijo…es muy tarde…creo que no lograre salir de esta, creo que Felipe hablo en serio…creo que también será mi fin-

-No digas eso, tu no puedes morir…te lo pido por favor, aun te necesito.

-Blu…tengo frio…creo que…estoy helando mucho-

-Por favor, vas a estar bien, enserio-

-Blu…quiero que…me hagas un favor-

-Snif…con cual-

-Que otro guacamayo empiece a preparar mi siguiente tumba, y poder descansar en paz-

-¡Ya te dije que no morirás!…no dejare que lo hagas, me comprendes…por favor papa, no me hagas esto, ni mucho menos con mama, ¿sabes porque?, porque te amamos- mis palabras fueron un poco de motivación para llenar la atención a mi papa.

"Nosotros te amamos papa…por favor…no mueras"- era mi último intento para que papa lograra salir de este lio, pero todo esto fue cambiando a lo contrario.

-Tu…¿Tu cuidaras de Angie?- esa pregunta me hizo paralizar un poco, no sabía el porqué, pero al notar algo raro en el pecho de papa, solo significa una cosa…el…el…

-No nos hagas esto, por favor, no puedes abandonarnos de esta manera…te necesito aun-

-No te preocupes, no estarás solo, no solo contaras con el apoyo de tu madre, tus amigos siempre están contigo, seguramente Eduardo también lo estará, ten fe en eso hijo, y por favor…hagas lo que hagas, nunca te quedes atrás, estoy seguro que tu futura familia lograras formar…y no lo olvides, donde sea que este, siempre estaré aquí- con un poco de esfuerzo, levanto lentamente su ala derecha, tocando suavemente mi pecho, señalando mi corazón.

En ese momento llegue al momento de la verdad, papa dio un último respiro, de esa manera, empezó a cerrar lentamente los ojos, no podía sentir su respiración, su corazón dejo de latir, y estaba completamente inmóvil, solo…solo significaba una cosa…mi papa…falleció…

-No…no, papa…por favor…!papa!, ¡despierta!...!despierta por favor!- no quería que esto sucediera, mi papa no respondía, ya no podía respirar, y no podía hacer que despertara, intente hacer lo mejor posible para mantenerlo a salvo, intente presionar su pecho para que funcionara su corazón, pero no logre ningún resultado, no sabía que más hacer.

!Ayúdenme!...!por favor!- gritaba desesperadamente mientras pedía ayuda, pero no lograba conseguirla, las esperanzas se me acababan rápidamente, ya no podía hacer más.

-Por favor…ayúdenme-

No podía creerlo, estaba acabado, papa murió por mi culpa, no sé cómo lo tomaría la tribu al notar la noticia, como lo podrá tomar Eduardo, y lo más importante…como lo tomara mama.

Me acerque una última vez hacia él, trate de quitar el hierro que aun llevaba en su pecho mientras me recostaba en él, mis lágrimas no podía controlarlas, todo esto fue un caos, aun no sabía cómo defenderme tanto a mi como a todos los demas, solo conseguiría fracasar a todos por mi culpa, fue entonces cuando empecé a escuchar que alguien comenzaba a acercarse a nosotros, intente tranquilizarme un poco mientras miraba al guacamayo, definitivamente no se mostraba nada contento, pues sabia de quien se trataba.

-¿Blu?- pregunto Eduardo.

-Ed…Eduardo…yo-

-¡Pero qué has hecho!- gritaba mientras se acercaba lentamente hacia mí, con su tono totalmente duro y frio.

-Fe…Felipe, el, fue quien causo esto, pero venía acompañado de otros 2 más, y solo fue un accidente, ¡pero no quería que le pasara nada!- intente defenderme mientras explicaba lo sucedido.

Eduardo no estaba seguro con lo que decía, pero al momento de subir de la fosa, se llevó una de las sorpresas más desagradables, y quizá algo fortuitas, ya que encontró el cuerpo de Felipe en medio del suelo, con algunos raspones y algunos moretones en todo su cuerpo, sin mencionar también la sangre que aún seguía saliendo de su pecho, esto fue debido a que Diego araño todo su pecho y le provocara una herida grave que lo dejo inconsciente por un momento.

Regresando a donde estaba Blu, no podía pensar en otra cosa con lo que habia sucedido, realmente no sabía cómo empezar ahora, en un momento creyó que el mejor castigo seria desterrarlo, pero no podía hacerlo por Angie, ya que si terminara haciéndolo no soportaría el dolor de quedarse sola para siempre, al final, esto fue lo que decidió.

-Sera mejor que te vallas, esto lo debe de saber tu madre-

-Pero…Edu…-

-¡Has lo que te digo!, después veré que castigo darte-

En realidad se veía enojado, y lo hizo en frente de mí, como si fuera el responsable ante todo esto, no tenia de otra más que obedecer su orden, sabia que lo que decía era la razón, que pensara mi madre cuando se entere que mi papa…habia muerto.


6 horas después…

ya habían pasado 6 horas después de la tragedia, mientras la amarga noche pasaba, toda la tribu se encontraba reunida, todos con las cabezas abajo mientras lamentaban la perdida de uno de los nuestros, era obvio, se trataba de papa, el cual fue envuelto en unas hojas gigantes y especiales para mantener cualquier objeto al 100, mientras Eduardo continuaba dando su discurso.

-Hermanos y hermanas, hoy estamos aquí reunidos para despedir, a una de las aves que sin duda alguna considere como, una de las mejores aves que podría ocupar mi lugar, dándolo como su futuro líder, sin embargo, hoy en este mismo día, ha dejado de vivir…para siempre, sé que esto será muy duro para nosotros, pero no se alarmen, Diego nos tuvo mucho en su cuidado, yo seguiré haciéndolo por unos años más, hasta entonces, seguiré buscando a un nuevo remplazo para mí y a la tribu azul, hasta entonces, seguiremos viviendo igual, solo que esta vez, ya nada será igual con la tribu roja, ellos también perdieron a uno de los suyos, y nos señalan, como los responsables de su muerte-

Esto último dejo un poco helado a todos, pero Eduardo procuro no entrar en detalles, por lo que envió a toda la tribu que regresara a sus árboles y pudieran descansar, aunque tristes por lo sucedido.

Solo me quede yo, solo, mirando la tumba de mi padre, viendo como finalmente descansaba en paz, no lograría soportar un día sin él, pero debo seguir adelante, a lado de mi madre, se podía decir que también tengo el apoyo de mis amigos, aunque, ese mismo día.

-Blu- llamo alguien detrás de mí.

-Ro…¿Roberto?- se trataba de Roberto.

-Enserio crees que envolver a las tribus en un inmenso caos te ayudo a desacerté fácilmente de Felipe-

-¿Quién te dijo todo eso?-

-No te hagas el tonto, sabes muy bien a lo que me refiero, por tu culpa no solo asesinaste a Felipe, sino que llevaste también la muerte de Diego, tu propio padre, ¡acaso lo vas a negar!-

-¡Cuantas veces les tengo que decir que no fui yo!, Felipe fue quien lo mato justo antes de que el muriera, porque nadie quiere tomar mi palabra-

-Porque eres un mentiroso, y los mentirosos como tú no deberían de existir en esta tribu, y sabes algo, nuestra amistad, acaba hoy mismo, no quiero juntarme con un asesino, ¡nunca más!...nos vemos, asesino- dicho esto, Roberto se fue volando hacia su árbol, dejándome muy petrificado por cómo me llamo, asesino, esto no era lo que quería escuchar, en estos momentos lo único que quería hacer era estar solo.

-¿Que hice para merecerme esto?, ahora Eduardo me ve como desconocido para toda la tribu, nose como hare que hagan entrar en razón, y confiar en mi-

Con forme me alejaba de la tribu por un momento, fui volando hacia un pequeño rio, este era mi mejor lugar para tener un poco de paz y algo de distracción, al parecer la necesitaba, necesitaba quitarme todo el dolor y la angustia que cargaba, desahogarme de todo lo que estaba sucediendo, pero parecía ser algo inútil, Felipe asesino a papa, Eduardo me vio como un Enemigo nuevo, y Roberto, el que era mi mejor amigo, termino cortando mi amistad por llamarme asesino, esto no era lo que quería, ahora solo me faltaba saber cómo reaccionaría mi madre, seguramente reaccionara tal como lo hizo como los demás, después de estar en este lugar por unos minutos más, era el momento de regresar a la tribu y estar con mama, pero cuando estaba por volar.

-Hola Blu- me llamo alguien detrás de mí.

-Ohh…hola Perla- seguramente vino para romper nuestra amistad, era obvio, si Roberto lo hizo, ella también lo haría.

-Perla…creo que sé a qué viniste…y no es necesario que me lo digas, si quieres romper mi amistad, yo no tengo problema, muchos ya lo hicieron, inclusive Roberto- dije con la cabeza baja mientras cubría mi rostro, procurando en que no viera las lágrimas que me salían de los ojos.

Después de decir eso, no hubo respuesta de ella, al destaparme un momento, note que ella habia desaparecido, lo sabía, sabía que esto iba a suceder, aunque…

-Yo…no iba a decirte eso Blu…eres mi amigo- Perla estaba a mi lado izquierdo, se encontraba posada junto a mí.

-¿Qué?- me quede algo confundido por lo que dijo.

-Después de la reunión, te vi que aun estabas en la tumba, quería ir contigo, pero a veces mis padres no me deja salir a estas horas, al ver que ya no estabas, supuse que irías a este lugar, y aquí te encuentro- dijo Perla mientras noto que en mi rostro llevaba mis lágrimas, ella me ayudo dulcemente a limpiarme mientras intentaba calmarme, al menos su apoyo me ayudaba a estar tranquilo un poco.

-Blu, en verdad lo lamento mucho, se lo mucho que sientes al perder a tu padre, si algunas vez necesitas algo, solo dímelo-

-No te preocupes, lo que más quería era un poco de compañía, con eso puedo calmarme un poco, aunque, creí que no lo iba a tener- a Perla no le gustaba el ver a Blu en ese estado, aunque será mucho tiempo el tener que superar su muerte, con suave delicadeza, tomo tiernamente la cabeza de Blu y lo dirigía hasta pegarlo al pecho de Perla, los latidos de su corazón era la cura perfecta para tranquilizar a Blu.

-¿Te sientes mejor?- pregunto Perla con una sonrisa.

-Si…mucho- respondí alegremente.

Duramos así por más de 20 minutos, con forme el tiempo pasaba, Perla y yo mirábamos el cielo repleto de hermosas estrellas, con forme se mostraba la luna totalmente llena, iluminaba el rio, dejando ver lo cristalizado mientras se mostraban a los peces nadando.

-¿No te parece hermoso?- pregunto Perla admirando el lugar

-Sí, nunca la habia visto así- respondí un poco apenado, no sabía si era la primera vez que lo veía, o ya lo habia visto seguidamente.

-Tampoco yo, en el amazonas no hay cosas tan hermosas como de este tipo, aunque, me gustaría saber cómo sería en otros lugares más-

-Bueno, por fuera puedes notar fácilmente como se pone el agua, ya sea entre ríos o mares, pero dicen que al mirarlo por dentro, todo es más hermosa que nunca- decía un tanto nervioso mientras miraba a Perla, no me habia dado cuenta, pero no miraba el rio, a ella la estaba mirando, es muy hermosa cuando se ve feliz así, sus ojos, sus plumas, todo su carácter hermoso.

Duramos así por más de 1 hora hasta que finalmente se hizo tarde, era el momento de regresar a la tribu, para Perla será normal, pero para mí, un horror

-Debemos regresar Perla, ya se ha hecho tarde, no quiero que tus padres piensen que te perdiste-

-Supongo que tienes razón, tampoco debes llegar tarde, tu madre puede estar preocupada por ti.

Tanto Perla como yo, volamos de regreso a la tribu, ya no me sentía tan mal como lo estaba antes, supongo que Perla me hizo quitar completamente el amargo dolor que habia cargado, aunque esto me seguirá pesando por un largo tiempo, el apoyo de Perla me serviría para seguir con mi vida, después de unos 5 minutos de vuelo, llegamos al árbol de Perla.

-Bueno Perla, aquí te dejo, yo debo volver con mi madre, y…con respeto a lo de hoy…yo- realmente me sentía apenado, pero tenía que agradecérselo, de no ser por ella mi estado estaría mucho peor de lo que pensaba.

-Descuida, no debes agradecerlo, sabes que entre nosotros nos apoyaremos mucho, solo recuerda esto, siempre adelante, nunca hacia atrás- eso último que dijo Perla me hizo esbozar una pequeña sonrisa, nos despedimos de un abrazo mientras ella beso mi mejilla, algo que nunca espere a recibir por parte de ella.

Al haberme despedido de Perla, fui de regreso a mi nido, era el momento de hacerme frente a mi madre, tenía un poco de miedo, pero era mi turno en darle un poco de ánimo.

Al llegar lo primero que hice fue aterrizar en una rama, acercándome lentamente a la entrada del nido, note que estaba algo vacío, pero vi a mi madre en medio de su cama hecha de hojas, podía escuchar lo mal que se sentía mientras derramaba lágrimas.

-Hola…mama- cuando la salude, ella dejo de llorar mientras volteaba a verme, sus ojos estaban bien rojos por tanto llorar, eso me hizo sentir un poco mal, ella empezó a acercarse lentamente hacia mí, note que temblaba por cada paso que daba, al estar lo más cerca de mi lo primero que hice fue en abrazarla.

-Se lo mucho que te sientes mama, yo también lo estoy, si alguna vez necesitaras algo de mi ayuda, tu sabes que lo cumpliré cueste lo que cueste- esto era lo que decía para poder animarla.

-No tienes por qué sentirse así, eres mi hijo, el tenerte conmigo es lo mucho que necesito, más de lo que hay en el amazonas- dijo Madre correspondiendo mi abrazo.

Sé que esto será mucho, tanto para ella como para mí, la muerte de papa nos mantendrá por mucho tiempo hasta que lo superemos, talvez, días, semanas, meses, o quizá años, pero tomare lo que dijo Perla, debemos seguir adelante.

-Ven hijo, hay que ir a dormir, necesitamos descansar un poco.

-Está bien Mama-

Aunque la muerte nos termine quitando algo importante, no quiere decir que será nuestro fin, por el contrario, podemos aprender de todo lo que nos enseñó, y es un reto que estoy dispuesto a hacer por lo que queda de mi familia, al menos, por mi madre.


Continuara…


Bien amigos, esto ha sido todo por hoy, ojala les haya gustado mucho, espero con gusto sus reviews y me gustaría escuchar si les está gustando mucho la historia.

Bien, por mi parte es todo.

Saludos a todos desde Guadalajara Jalisco México!, nos vemos la próxima!

Chau.