DIGIMON

FANFIC

Un golpe para cupido

Las caminatas son en definitiva el momento de mayor relajación para el ser humano, son ese momento único en el cual no debes convivir con nadie más que tu memoria, en que solo piensas en ti y para ti, en que puedes ser tu misma persona libremente. Pero en distintas circunstancias esa calma se perturba.

El joven cupido ha tenido una tarde ajetreada, tratando de solucionar los problemas de amor del mundo, llenando su cabeza con pensamientos respecto a cómo los hombres quienes parecieran a simple vista despreocupados u olvidadizos cuando les llega finalmente ese momento de amor se interesan tanto en ese ser que se vuelven lo que comúnmente dirían cursis, aunque para sí mismo denominaría tarados.

En la trayectoria hacia la nada se vislumbran los autodenominados seres superiores, en efecto, las chicas, pero no cualquiera, sus mejores amigas, esas pequeñas criaturas que son tan pequeñas pero problemáticas al mismo tiempo cuando lo desean, así que sin más se acerca a saludar, más parece ser un fantasma en su ambiente dado que se encuentran sumergidas en su propia conversación.

-Yolei, necesito en verdad que me digas que opinas respecto a esto-habla una chica mayor de largos cabellos completamente nerviosa-no se lo puedo decir a Sora, ella lo niega pero…

-Calma Mimí, estoy segura que todo esto tiene una explicación razonable-expresa la pelimorada

-¿Qué otra explicación tiene una carta de amor de Tai entre mis cosas?-pregunta malhumorada-¿qué se supone que haga al respecto? Ella…creo que le gusta, pero lo niega, y ahora esto…es…

-¿Será acaso que…te gusta Tai a ti también?-pregunta dudosa su amiga menor tratando de analizar sus facciones, mientras el rubio que se quedó paralizado antes de llegar a ellas no sale del asombro

-¡¿Qué dices?!-pregunta exaltada y levemente sonrosada- No es…bueno…no lo había pensado en realidad

Tras esas palabras no es la única en bajar la mirada, el joven rubio la iguala, y tras esperar unos segundos posa su mano sobre sus hombros asustando a las muchachas.

-Así tienen su conciencia ¿verdad?-comenta burlesco ante la fulminante mirada de ambas-¿Qué hacen por aquí?

-Solo damos un paseo, ya sabes…día de chicas-responde enseguida la castaña con un ademán de mano

-Entonces creo que no encajo muy bien aquí-suspira a juego el joven dramatizando causando la risa de sus acompañantes

-Pero puede convertirse en día de chicas y un chico-comenta divertida la menor-¿a dónde ibas Matt? Usualmente tienes compañía

-Hacía unas cuantas diligencias desde temprano-responde con simpleza-así que luego de ver a Tai decidí caminar un poco

-¿Tai?-pregunta la menor-Emmm…Matt….quería saber, bueno, ¿ustedes dos son mejores amigos no?-tras recibir un asentimiento del rubio prosigue-bueno… ¿sabes si hay…alguien que le…guste?

Ante la cara de estupefacción de los mayores por la falta de discreción el rubio solo atina a sonreír de medio lado y asentir con la cabeza.

-¿Te gusta Tai Yolei?-pregunta el joven fingiendo desconocimiento del tema-Siempre creí que te gustaba Ken-con aquellas palabras la castaña inicia una risa acompasada del joven mientras a la mencionada se le suben los colores al rostro

-¡Eso no importa!-exclama avergonzada-Es solo que…

El joven notaba los intercambios dudosos de miradas de las adolescentes, prestando mayor interés en las reacciones de aquella con la cual compartía no solo la misma edad sino gustos, intereses e inmemorables recuerdos a su lado, por lo que con una triste sonrisa la arrebata el papel que desde que hizo aparición parecía querer ocultar.

-¿Qué es?-pregunta dándose vuelta para evitar el arrebato del objeto-¿Acaso una carta de amor?

-No es…no lo sé, solo estaba tirada y…como vi que era de Tai, creí que si lo viera sería un golpe muy fuerte a su…orgullo-responde la castaña intentando guardar su nerviosismo frente a la evidencia-no le digas nada, pobre

-¿Yolei nos darías un segundo a solas?-pregunta educadamente el joven mientras la nombrada solo atina a asentir y apartarse por unos instantes de su vista, dejando a los jóvenes de misma edad uno frente al otro en silencio absoluto-No soy tan ingenuo Mimí, no tienes que hacer esto

-No estoy haciendo nada, solo dije que…-intenta responder la muchacha evitando su mirada

-Que las cosas no funcionaran para nosotros no significa que no funcionaran con alguien más ¿sabes? Y él es una buena persona-responde el rubio con la vista baja

Tras esperar unos segundos finalmente responde ella en un susurro-lo sé…pero no es la gran cosa, ni siquiera creo que sea para mí

-Mimí sabes perfectamente lo que voy a decirte-contesta el rubio-eres hermosa, eres inteligente, eres grandiosa…y no hay…un solo muchacho que no vea todo lo bueno que tienes, ¿por qué creer que con él hay alguna diferencia?

-No sé porque me dices estas cosas Matt, lo de nosotros…-intenta hablar ella más es interrumpida

-Se acabó…lo sé-responde decidido el otro-y porque es así quiero que seas feliz con quien de verdad te merezca y consideres te haga feliz, y si…crees que…mi mejor amigo lo hará no voy a detenerte, pero sabes tan bien como yo como están las cosas, así que tú sabrás si te atreves a intentarlo…no siempre se gana

-No debería estar escuchándote si quiera-le contesta mirándolo con la mirada furtiva –Las cosas pasan por algo, a veces no es suficiente el darlo todo para tener un felices por siempre, a veces…ni siquiera se da todo como se cree…y no tiene nada que ver una cosa con otra Matt, sé muy bien como está todo no tienes que decírmelo.

-¿Te gusta él?-se anima a indagar con no solo la mirada, sino el rostro sumido en total aflicción-quiero saberlo al menos

-A Sora…le gusta, lo sabes-responde ella volteando el rostro

-Eso no fue lo que pregunté-contesta tajante

El silencio se mezcla en el ambiente, los jóvenes parecen tan inmersos en sus mundos como en su propia mente, ambos con respuestas pero al mismo tiempo con preguntas pendientes.

-No lo sé-culmina finalmente ella-puede ser que…me sienta atraída, no lo sé.

Si bien ella esperaba alguna reacción de parte del rubio, de todas las posibilidades jamás imaginó la realidad que se plasmaba en estos instantes, porque cualquier exnovio que es dejado muchas veces guarda rencor, ella lo haría de ser abandonada, pero la reacción fue tan distinta a todo lo inimaginable.

Con suma cautela pero a la vez con rapidez, él la rodea con sus brazos, y tras soltarla emana una radiante sonrisa como aquellas de antaño que siempre le dedicó seguido de una leve palmada y revolver su castaño y sedoso cabello.

-Te deseo mucha suerte princesa del drama-le dice divertido-sabes que la batalla será dura

Confundida pero aliviada solo atina a asentir con la cabeza entusiasta, mientras el joven se aleja de ella con un ademán de mano a modo de despedida.

-¡Ey rubio!-le grita a una distancia prudente a lo que él voltea a darle una última mirada mientras nota como la peli morada se aproxima a su amiga- ¡Ten una buena pelea!

Con aquellas palabras suelta una corta carcajada y levanta el pulgar a modo de victoria, para desaparecer de su vista por completo mientras una confundida joven analiza el rostro de su amiga

-¿De qué hablas Mimí? ¿Él por qué habría de luchar?-cuestiona la menor

-Lo conozco tan bien como él a mí Yolei-responde la mayor con una sonrisa sin mirarla-y siempre supe que a él…le gustaba Sora desde niños, tanto como a mi Tai-tras el comentario la receptora ensancha los ojos por la sorpresiva revelación

-¿Entonces…cómo es que ustedes acabaron juntos? –ante la expresión indaga sorprendida la menor confundida

-Amores no correspondidos…es triste ¿no? Quizás hayamos en el otro el consuelo que necesitábamos en aquel momento…porque al final…ni siquiera estamos juntos-dice con una ligera sonrisa mientras unas cuantas lágrimas eran derramadas de sus ojos, sin saber siquiera que el joven de alborotada cabellera en ese mismo instante limpiaba las misma lágrimas que ella ahora derrama, pero que de él brotaron desde que le dijo adiós.