~Terrorist~

El profesor Miyagi se encontraba realmente aburrido en su oficina. Su compañero estaba dando clases y no tenía ganas de ponerse a trabajar así que se encontraba tonteando en la habitación con un cigarrillo en su mano. Últimamente todo a su alrededor le resultaba muy aburrido, ni siquiera cuando regresaba a su casa podía entretener se con Shinobu ya que el chico estaba en exámenes. A pesar de que para el menor eso no era ningún problema, no podía evitar sentir que era necesario hacerse a un lado y dejarlo solo para que estudiara.

No es como si se la pasaran las 24/7 juntos de todas formas. Aunque ya vivían juntos, él prefería tener su propia habitación cosa que a Shinobu-chin no le pareció gracioso en absoluto. Aunque el chico siempre aparecía acostado a su lado a mitad de la noche. Soltó el humo de su boca y se sentó en su escritorio.

"Deje de suspirar como adolescente enamorada y mejor póngase a hacer su trabajo profesor."

Hiroki cerró la puerta después de entrar a la habitación.

"Estaba esperándote Honey, ¿pensaste en mi mientras dabas clase?"

"Si, si como usted diga."

Hiroki dejo su libro en su escritorio y después camino hacia el sillón abriendo su maletín.

"Regresaste justo para la hora del almuerzo. ¿Es eso una indirecta? "

"… ¿Quiere que le aviente un libro a la cara?"

"No, no como crees. Mejor dime ¿Qué vamos a comer?"

"No sé de qué sabor compro su ramen instantáneo hoy."

"Deberías de prepararme el almuerzo, no eres un buen compañero de trabajo."

Hiroki ignoro el comentario y saco su bento de su maletín. Cuando lo abrió vio una nota y la leyó.

"Parece que hoy esta de suerte profesor."

Metió de nuevo la mano al maletín para sacar otra caja de bento y se la dio al profesor.

"¿Y esto?"

"Nowaki dice que es para agradecer su ayuda la otra noche."

Miyagi recordó al pobre Hiroki tambaleándose presa del alcohol y un poco de afrodisiaco. Sonrió y abrió su caja de bento. Cuando termino con el contenido se dio cuenta de que también había un par de chocolates envueltos en la servilleta.

"Valla, me agradece con un par de chocolates."

"Tiene suerte a mi ni siquiera me dio postre."

"No te preocupes Kamijou, sabes que solo tengo ojos para ti."

"Déjese de tonterías y póngase a trabajar."

El día transcurrió tranquilo y cuando las clases terminaron se quedaron a trabajar un rato más en la oficina. Kamijou se despidió temprano llevándose unas cuantas hojas para adelantar trabajo en casa pero Miyagi prefirió quedarse. Después de todo, estaría aburrido en su departamento ya que Shinobu había quedado para reunirse con unos compañeros a estudiar.

Ya estaba oscuro cuando salió de la universidad. Metió la mano en su bolsillo del pantalón y se dio cuenta de que había guardado el par de chocolates. Sonrió y abrió uno mirándolo detenidamente, incluso lo olfateo un poco pero por donde lo viera era un simple chocolate. Encogiéndose de hombros se lo llevo a la boca y camino hacia su edificio, ya se las arreglaría si algo pasaba.

Cuando entro se dio cuenta que el estudiante aun no regresaba. Dejo su maletín en la entrada y camino hacia el refrigerador, abrió una cerveza y después se acomodo en el sillón encendiendo el televisor. Realmente no veía el aparato pero el ruido lo distraía un poco. Saco el otro chocolate y se dirigió de nuevo a la cocina.

"Ya paso un rato desde que me comí el chocolate y me siento bien así que…no creo que tengan nada adentro."

Observo el chocolate de nuevo y en eso escucho la puerta abrirse.

"Por eso detesto los grupos de estudio."

"Bienvenido Shinobu-chin."

Shinobu se sonrojo un poco y camino hacia él después de dejar su mochila en el sillón.

"¿Qué es eso?"

"Es un chocolate que me regalaron en el almuerzo."

"De nuevo chocolates."

"¿Eh?"

"Una compañera llevo una bolsa con chocolates diciendo que quería que jugáramos un juego de comer chocolates."

"No me digas que… ¿comiste alguno?"

"No quería pero no tuve opción. Cuando me iba tire el chocolate a la basura, de verdad no me gustan ese tipo de dulces baratos."

"Hum, quien diría que ser un niño malcriado te salvaría."

"¡Yo no soy un niño malcriado!"

"¿Y que tipo de chocolates te gustan?"

"No me gustan ningún tipo en especial."

"…tienes razón, no eres un niño malcriado."

"¡!"

El chico se puso rojo y el maestro sonrió sentándose en el sillón. Minutos después Shinobu se sentó a su lado. El escritor aun jugueteaba con el chocolate en la mano llamando la atención del chico.

"¿Por qué no te lo comes?"

"¿Hum? Bueno…no estoy seguro de querer comerlo."

"Entonces dámelo, así sabré si me gustan ese tipo de chocolates."

"Pero solamente me queda uno."

El maestro abrió el chocolate y se lo llevo a la boca mientras que Shinobu solamente frunció el ceño. Después se acerco a él y tomándolo de la cara lo obligo a voltearse para besarlo. El maestro se sorprendió un poco y sintió como la lengua del chico le arrebataba el chocolate de la boca. Cuando se dio cuenta le robo de nuevo el chocolate, pero la lengua del otro siguió luchando. Finalmente el chocolate se derritió en sus bocas y tuvieron que separarse.

"¿Por qué hiciste eso?"

"Pensé que lo mejor era compartir el chocolate."

"Podíamos haberlo cortado o algo así."

El chico lo ignoro y se levanto dirigiéndose a la cocina. Miyagi volteo a verlo notando sus orejas completamente rojas. El chico iba perdiendo la timidez poco a poco robándole algunos besos, tomando su mano e incluso durmiendo con él pero cuando se daba cuenta se sonrojaba de aquella manera que tanto le gustaba.

Shinobu empezó a sacar algunos recipientes del refrigerador para la cena. Miyagi decidió ayudarle un poco ya que realmente quería cenar algo comestible. Shinobu se quedo parado en el refrigerador decidiendo que cosa calentar cuando de repente empezó a sentir mucho calor. Era extraño sentir calor aun con el aire del refrigerador en frente de él. Volteo a ver a Miyagi y vio como estaba frente a la estufa calentando algo, una pequeña gota de sudor corría por su cuello.

"Miyagi, ¿tienes calor?"

"Estoy frente a la estufa Shinobu-chin, sería extraño no sentir calor."

Le resto importancia al asunto y saco un recipiente azul. Por otra parte, Miyagi empezó a preocuparse un poco. Era cierto, estaba frente a la estufa y podía sentir un poco de calor a causa del fuero pero no tanto como para sudar. Estaba caliente, en cualquier sentido de la palabra. Sentía como su cuerpo empezaba a demandar atención pero él se rehusaba a dársela. Sabía muy bien que aquella sensación solamente prevenía del afrodisiaco así que, tenía que calmarse.

Shinobu trataba de enfocarse en calentar la comida, pero con tanto calor empezaba a sentirse abrumado. Se alejo un poco de la cocina y decidió quitarse la camiseta que llevaba encima tirándola sobre el sillón. Regreso de nuevo a la habitación y continúo con su tarea.

"Puedes pasarme la- ¡waaah! ¿¡Shinobu-chin que haces desnudo en la cocina!?"

"¡No estoy desnudo pervertido! Es solo que tenía mucho calor."

El estudiante saco unos platos de los estantes, obviamente con un enorme sonrojo en la cara, mientras que el profesor no podía quitarle la mirada de encima. Podía ver algunas gotas caer por el torso desnudo del chico. Trago fuertemente e intento desviar la mirada, de verdad que lo intento pero simplemente no pudo hacerlo. Shinobu saco dos platos y se acerco a un cajón para sacar los palillos cuando noto la mirada de Miyagi.

"… ¿Pasa algo?".- el estudiante volteo a ver al maestro pero este se volteo rápidamente.

"Aah ya casi esta lista listo esto."

El maestro empezó a tararear una cancioncilla mientras que Shinobu lo miraba detenidamente. El maestro también estaba un poco rojo a causa del calor que sentía por el fuego y sonreía tontamente intentando concentrarse. Trago en seco cuando el maestro paso la mano sobre su cabello acomodándolo hacia atrás dándole un look que nunca había visto.

"Sumamente atractivo."

El rostro del estudiante se torno completamente rojo cuando se dio cuenta que había dicho eso en voz alta y lo peor, Miyagi lo había escuchado. Sin embargo el maestro no dijo nada. Simplemente volteo a verlo y después se volteo a continuar calentando la comida. Finalmente la cena estaba lista y se sentaron a la mesa. Shinobu probó un poco y decidió ponerle salsa soya pero Miyagi tuvo la misma idea y sus dedos se tocaron encima de la tapa.

"Le hace falta soya."

"Si…al mío también."

Pero aun así ninguno quito la mano. Shinobu giro un poco la cabeza tratando de ocultar su rostro, la mirada del mayor empezaba a incomodarlo. Sentía como era observado de arriba abajo varias veces y esto solamente aumentaba el sonrojo en su rostro.

"Aah demonios, ven acá."

Segundos después el estudiante estaba sentado en el regazo del maestro mientras este besaba su cuello. Todo sin que el chico se diera cuenta. Las manos no estaban quietas, viajaban por su cuerpo lentamente haciendo que una corriente eléctrica recorriera su espalda. Además de sentir como su cuerpo cada vez se calentaba más. El maestro dejo de chupar su cuello viendo la marca que había dejado. Se quedo quieto un momento y luego se recargo en el hombro del chico.

"Nunca antes había atacado a nadie así."

Shinobu trato de normalizar su respiración pero las manos del maestro empezaron a moverse lentamente paseándose por su pecho desnudo.

"Te sientes caliente, ¿verdad Shinobu?"

"…Si."

"Y en donde te toco te quema la piel."

Asintió moviendo la cabeza y Miyagi dibujo una sonrisa extraña en su rostro. Shinobu se movió hacia atrás pegando más sus cuerpos. El maestro siguió dejando un par de chupetones en el cuello del chico mientras él simplemente gemía. Dio un brinco al sentir las manos del maestro sobre su miembro masajeándolo.

"Shinobu-chin está feliz de verme."

El mayor rio un poco moviéndose más rápido. Shinobu trato, en vano, de ocultar sus gemidos sin conseguirlo. Sentía el doble de lo que sentía normalmente, cada caricia le queman la piel y las lamidas juguetonas no eran nada mas un una gran tortura. Por eso, cada que Miyagi mordisqueaba su cuello daba un ligero brinco hacia atrás haciendo que su cuerpo chocara con el cuerpo del maestro. Con cada movimiento que hacían sus cuerpos se frotaran más y el mayor podían sentirlo en su miembro.

"Creo que... estamos en las mismas condiciones."- beso nuevamente al chico y luego lo ayudo a levantarse.- "¿Sabes lo que es un afrodisiaco?"

El chico se sonrojo nuevamente y asintió moviendo la cabeza. Miyagi lo tomo del brazo y lo llevo hacia su recamara. Una vez que entraron Miyagi se sentó en la cama y Shinobu se quedo parado enfrente de él.

"No hay que ocultarlo, tenemos un problema entre las piernas. Tienes 2 opciones: te ayudo a deshacerte de ese problema o nos damos una buena ducha fría y continuas con tu tarea."

"¿Crees que elegiría la segunda opción?"-el chico cerro las manos en puños fuertemente.

"Bueno... tienes responsabilidades escolares que cumplir así que no quiero quitarte tu tiempo."

"¡¿Es por eso que me has estado evitando estos días?!"

El chico estallo gritando, se abalanzo sobre el maestro dejando lo debajo de él. Miyagi no supo que decir, podía sentir el cuerpo del chico sobre si y su respiración a una distancia peligrosa. Si no se separaban ahora, temía perder el autocontrol como lo había perdido hace unos minutos.

"No te estoy evitando, un universitario saludable necesita de tiempo para si mismo."

"Yo no necesito tiempo para mi, quiero tener más tiempo para nosotros."

"Mira Shinobu entiendo que quieras dejar tus responsabilidades de lado y divertirte un rato pero no puedo permitir que lo hagas por mi culpa."

"Yo no quiero divertirme."

"Sé que lo nuestro es serio, pero no por eso-"

El chico lo callo dándole un apasionado beso. Miyagi intento zafarse pero una mordida en su labio inferior lo sorprendió y le quito la idea de la cabeza. Ahora lo único que quería era tenerlo debajo de él. El chico se separo y al hacerlo paso su lengua sobre sus labios.

"Dios mío, esto debe ser karma por todas las veces que moleste a Kamijou."

"Siempre termino todos mis deberes antes de llegar. Solamente deberías de centrarte en mi cuando estemos en casa."

El maestro no lo soporto mas, de un movimiento rápido jalo al chico y lo acostó en la cama.

"Me estas dejando sin pretextos."

"Bien."

El chico sonrió y lo beso de nuevo. Esta vez el maestro no se resistió, sino que pasó su lengua alrededor de la boca del otro mientras que la otra lengua hacia lo mismo en la suya. Las manos del chico empezaron a desabrocharle la camiseta torpemente, estaba perdiendo el aliento rápidamente. Se separaron para poder respirar un poco pero sus manos aun seguían en constante movimiento paseándose alrededor de sus cuerpos. Sin que Miyagi se diera cuenta Shinobu lo acostó de nuevo debajo de él. El maestro se sorprendió un poco pero dejo que el chico hiciera lo que quisiera.

Shinobu empezó a besar el cuello del maestro moviendo la ropa que le estorbaba. Intentaba centrarse en su tarea pero de vez en cuando lanzaba una mirada hacia arriba para encontrar la de su amante. Miyagi estaba disfrutando al ver al estudiante con aquella cara sonrojada dispuesto a complacerlo. Le recordó la primera vez que le dijo que lo hiciera con él aunque, esta vez ya tenía mas experiencia. Una mano traviesa en su entrepierna lo llevo de vuelta a la realidad para ver como el chico empezaba a desabrocharle el pantalón.

"Eso no es necesario."

"Quiero hacerlo."

"No, esta bien así Shinobu."

"Voy a hacerlo."

Ignorándolo, el chico desabrocho por completo el pantalón del maestro y lo bajo junto con la ropa interior para liberar el miembro del maestro. Al contrario de lo que decía, Miyagi de verdad estaba disfrutando pero jamás lo diría en voz alta.

Primero, el chico tomo el miembro con las manos masajeando un poco y el maestro sonrió cuando le lanzo una mirada. Se dio cuenta de que para complacerlo necesitaría hacerlo mejor. Se hinco lentamente frente al maestro y después dio una lamida lenta. Miyagi soló abrió la boca dejando escapar un gemido haciendo que el estudiante sonriera. Acomodándose continuo con su tarea hasta notar que el miembro del maestro estaba temblando un poco. En eso sintió como el maestro se sentaba y lo tomaba de los hombros.

"Recuéstate."

"¿Eh?"

"Yo también lo haré."

Miyagi empezó a desnudarse por completo y el estudiante lo imito. Una vez estuvieron desnudos el maestro aprovecho que el chico estaba distraído y lo beso recostando lo en la cama. Cuando se separaron, el mayor se dio la vuelta y se dirigió gateando a la entrepierna del chico. Shinobu se sentía más que acalorado, pero se alegraba de saber que el otro se sentía de la misma forma. Así no se sentía tan avergonzado. Sintió como el maestro empezaba a masajear su miembro haciendo que soltara varios gemidos. Escucho una risita por parte del otro y frunció el ceño. Se movió hacia el miembro del maestro y lo engullo por completo. Noto como su cuerpo temblaba un poco y se sintió complacido. Miyagi sonrió e hizo lo mismo con el miembro del chico, sin embargo también empezó a pasar sus manos traviesamente alrededor de las piernas del chico.

"Ah...Mi-Miyagi"

El aludido sonrió y continuo con su trabajo, Shinobu había tenido que remplazar su boca con sus manos pero había empezado a moverlas intercalando el ritmo notando que el maestro movía su cadera. Empezó a mover las manos más y más rápido pero después volvía a moverlas despacio.

"Shinobu espera..."

El chico noto como un líquido empezaba a salir y siguió moviéndose mas rápido, el maestro mordió su labio inferior tratando de acallar sus gemidos hasta que no puedo aguantar más y se vino en su mano. Shinobu estaba orgulloso de si mismo mientras sentía que la respiración del maestro se iba normalizando. Pero dio un grito de sorpresa cuando sintió la lengua del otro pasearse por su longitud. No tardo en meterlo a la boca nuevamente y también masajeo la entrada del chico con uno de sus dedos.

"Huum.."

Empezó a mover su cadera embistiendo en la boca del otro. Miyagi introdujo otros dos dedos mientras los movía en círculos. Shinobu intento alejarlo empujando su cabeza con sus manos.

"N-no Miyagi espera… ¡ah!"

El maestro lo ignoro y empezó a moverse más rápidamente. Sin poderlo evitar, el chico se vino en su boca temblando. Se recostaron en la cama mientras intentaban que su respiración se normalizara. Miyagi volteo a ver al chico notando como este lo veía sonriendo. Paseo su mano por sus cabellos acomodándolo hacia atrás.

"¿Eso…es todo?"-pregunto esperanzado.

No pudo evitar reía abiertamente.-"Eres todo un pequeño pervertido Shinobu-chin."

El chico se molesto y después se acomodó en cuatro patas. Beso uno de los hombros del maestro y se acomodó encima de él.-"De quien crees que lo aprendí."

Con sus manos acomodo el miembro del maestro, aun erecto, en su entrada. Poco a poco fue bajando penetrándose lentamente. Cuando finalmente estuvo adentro por completo ambos respiraron agitadamente. Miyagi empezó a masajear el miembro del chico mientras este se acostumbraba a tenerlo adentro de él. Pasaron algunos minutos cuando empezó a moverse de arriba abajo.

Mantenía un ritmo lento pero profundo. Gemía cada vez que entraba y el maestro detenía sus gemidos mordiendo sus labios. En eso vio como el chico sonreía y dejaba de moverse.

"¿Pasa algo Shinobu?"

"Pensé que…tal vez… ya no me querías."

El maestro se sentó acomodando al chico entre sus piernas sin salir de él. Lo volteo a ver a la cara y acaricio su mejilla.

"¿Por qué pensaste esa tontería?"

"Bueno es que…"-se sonrojo un poco pero siguió hablando.-"Cuando llegabas a casa ni siquiera me tocabas y cuando nos besamos o hacemos algo como esto es porque yo lo inicio."

El maestro había estado conformándose con lo que Shinobu le pidiera. No quería acaparar su tiempo de ninguna manera. Sabía que la época de estudiante es muy valiosa e importante y no quería privar al chico de eso con sus exigencias. Pero no se había dado cuenta de la enorme distancia que estaba creando entre ellos. Si no fuera porque el chico es muy insistente, estaba seguro que su relación habría terminado igual que su matrimonio. Y no quería terminar de esa manera con Shinobu, quería tenerlo aun más tiempo a su lado.

"Estaba dándote tú espacio Shinobu. Quiero que experimentes muchas cosas y no que te obsesiones conmigo."-el maestro le sonrió.-"Aunque creo que eso no es lo que tú quieres."

El chico negó con la cabeza y se inclino para besarlo.-"Yo solo quiero que estemos juntos por siempre, como ahora."

"¿Quieres tenerme dentro de ti en todo momento?"-inclino al chico recostándolo en la cama.-"Eres un pervertido."

Shinobu sonrió y jalo la cabeza del maestro para besarlo de nuevo. El beso empezó a volverse más ardiente mientras que sus caderas empezaron a moverse. Mientras el chico gemía, el maestro le hacia varias marcas en el cuello y los hombros dejando la zona roja.

"Ahm Miyagi…"-el chico se colgó un poco de su cuello y le hablo al oído.-"¡Más!"

"Tus deseos son ordenes…Shinobu."

Las embestidas se volvieron más rápidas. Shinobu no paraba de gemir y desde hace rato Miyagi había decidido dejar de intentar acallar sus propios gemidos. El maestro se detuvo y acomodo la pierna del chico sobre su hombro cambiando el ángulo para entrar más profundo dentro de él. Shinobu gimió ante la sorpresa y al sentir la lengua del maestro pasearse por su pierna.

Las embestidas eran rápidas y después se hacían lentas dándoles un respiro a ambos. Finalmente Miyagi decidió que quería sentir al chico temblar dejado de él y empezó con un movimiento más fuerte y profundo que antes. Una de sus manos atrapo el miembro del chico y empezó a masturbarlo al mismo ritmo que las embestidas.

"¡Miyagi! ¡Miyagi!"

Era todo un placer escuchar al chico pronunciar su nombre con tanto deseo en la voz. Sintió como el cuerpo del chico empezaba a temblar y con un último grito llego al orgasmo. El maestro siguió moviéndose notando como las paredes internas lo apretaban fuertemente y llegó al límite cayendo sobre el cuerpo del chico.

Shinobu abrazo fuertemente al maestro y solamente aflojo el agarre para poder besarse. Se quedaron unos momentos así hasta que el maestro se levanto y salió del chico.

"¿Estas listo para el segundo round?"

Shinobu rio y se levanto para estar a su altura y besarlo de nuevo.

Cuando Miyagi despertó, al día siguiente, se alegraba de no tener que ir al trabajo. Su habitación estaba hecha un desastre. Las sabanas de la cama estaban puestas a la mitad y la otra estaba en el suelo, había ropa tirada por todas partes y… ¿esa era su lámpara de noche? Hizo memoria y recordó que la cama no había sido el único lugar donde habían decidido…ahm, hacer sus demostraciones de afecto.

Volteo a su lado de la cama y vio al chico dormido con el cuerpo lleno de chupetones y mordidas. Dio un enorme suspiro y volvió a acostarse de nuevo atrapándolo en sus brazos. Si el chico quería que estuviera encima de él a cada momento lo estaría. Felizmente complacería a su pequeño terrorista.

.

.

.

The End!

Por fin termine esta pequeña serie de capítulos con la temática de Mix mix chocolate. Siento que este capitulo en especial me quedo un poco más…ardiente de lo usual jeje. Supongo que tiene que ver a que mi mente se ha estado pervirtiendo más con el paso del tiempo. Pero mientras les guste, me doy por servida.

Este capitulo va dedicado a Ale-chan227 por recordarme ni enooorme retrasó, 1 año, para subir este cap. Muchas gracias a todos los que dedicaron su tiempito para leer esta mini serie y comentar y a los que solamente lo leyeron también. Espero que hayan disfrutado la lectura tanto como yo la escritura :D

PD. Aun no estoy segura se hacer uno de Mistake… ya veremos que dice el tiempo. Por ahora la serie esta oficialmente terminada :)

¡Gracias por leer!