Pues aquí esta el capitulo 3 :) me enamoro de Kate y Rick :) Subí mi segunda historia que se llama nos vemos pronto, si tenéis tiempo leérosla :) iba a escribir mas largo este capitulo pero mañana tengo examen y pues... Deseadme suerte! Gracias por leer y que sepáis que leeo vuestros reviews y me ENCANTAAAN!


A la mañana siguiente estaban en clase y tenían que hacer un trabajo en parejas. Genial, pensó Kate. Soy la nueva y nadie va a querer estar conmigo.

- Kate.- dijo Rick sacándola de sus pensamientos. Se había metido tan dentro de ellos que no se había dado cuenta que el profesor había dicho que nombraran con quien querían ir. Y Rick la había nombrado a ella.

Que? Porque? Quiere ir conmigo? En ese momento miró a Rick y vio como le sonreía. Una morena que estaba sentada al lado de Rick se había girado y la había mirado con cara de asco. Ahí esta. La chica que supuestamente había salido con Rick unas cuantas veces y el había cortado con ella porque la había pillado con su mejor amigo. Estúpida.

- Que tal compañera?- preguntó Rick sentándose al lado suya.

- Bien y tu?. Preguntó algo nerviosa.

- Bien. Por cierto, lo de anoche...

- Ya se lo que vas a decir.- le interrumpió ella.

- A si?- preguntó el confundido.

- Si, que te doy pena. Todo el mundo lo piensa.- dijo ella mirando sus manos mientras una lagrima caía de sus ojos.

- Yo no soy como todo el mundo Kate.- dijo el consiguiendo que ella le mirara. - y me encantaría conocerte mejor.- dijo el limpiando la lagrima que le había caído con su dedo.

Kate entrelazó su mano con la de el y por un momento olvidó todo. Olvidó que estaba en clase. Olvidó que era la chica sin madre. Olvidó a la morena que no paraba de mirarles. Olvidó todo y se dejó llevar por el tacto de sus dedos entrelazados con los de el.


Abrió su taquilla y vio caer un papelito. Al abrirlo no pudo evitar la sonrisa que se formó en su cara.

" Segunda planta, ultima puerta del pasillo. Sube las escaleras, te estaré esperando. Rick."

Cerró la taquilla y con la sonrisa que seguía todavía en su cara, se dirigió hacía donde el le había indicado. Subió las escaleras tal como indicaba la nota y no pudo evitar abrir la boca del asombro al ver lo que tenía delante. Estaba en el tejado del instituto y había un banco cerca de la valla y muchas flores. Era precioso.

- Hola preciosa.- dijo Rick sonriendo al verla.

- Wow! Y esto?. . Preguntó algo asombrada.

- Este es mi sitio. Aquí es donde vengo a evadirme del mundo cuando tengo un mal día. Aveces vengo a escribir también. Pero oye, a partir de ahora puede ser " nuestro " sitio y cuando te sientas sola o necesites escaparte de todos o incluso de mi, puedes venir aquí.

- Yo no quiero escaparme de ti.- dijo ella cogiéndole de la mano y acercándose hacía la valla para ver toda la ciudad.

- Entonces, te gusta?. - preguntó el sonriendo.

- Me encanta.

Este día iba a ser el mejor de su vida. Tenía al chico perfecto al lado de ella sonriendo y mirando la ciudad con ella, disfrutando de ese momento.

Kate notó como Rick la cogía por la cintura y la levantaba sentándola en la barandilla como si no pesara nada. Ella le sonrió. Esos ojos azules la mataban, y esa sonrisa que tenía la volvía loca. Se sentía segura cuando estaba con el. No pudo evitarlo y se acercó a el besándolo.

- No me sueltes. No me dejes caer.

- Nunca. Te tengo.

Se volvieron a besar debajo de aquella luna llena que había remplazado el sol. Era su momento. En su sitio. Ellos dos solos, sin nadie que les moleste y sin ser Rick, el popular, y Kate , la chica nueva. Eran simplemente Rick y Kate. Dos personas que se querían y que querían saber todo lo que quedaba por saber el uno del otro.

- Deberíamos volver. Probablemente se hayan ido todos. - dijo Kate sonriendo mientras el la bajaba de la barandilla.

- Probablemente sea lo mejor.- dijo Rick sonriendo y al ver que Kate tiritaba, le puso su chaqueta. Kate entrelazó sus dedos con los de el y los dos bajaron las escaleras para no encontrarse a nadie. Habían estado tan pendientes el uno del otro que no se habían dado cuenta de que ya era demasiado tarde.

Rick llevó a Kate a su casa y cuando aparcó su coche delante de la puerta de ella, se giró y le dio un beso. Dios, le encantaba besarle. Sentía un cosquilleo en el estomago extraño. Kate se quitó la chaqueta y se la dio.

- Gracias. - dijo ella.

- Siempre. . Respondió el.

Se bajó del coche con una sonrisa en la cara pensando que deseaba que fuera mañana para poder verle otra vez. Lo deseaba con todas sus fuerzas.


A la mañana siguiente Kate se despertó por unos golpezitos que daba alguien en su ventana. Salió de la cama dispuesta a gritar a aquel imbécil que no la había dejado dormir. Cuando abrió la ventana y miró hacía abajo se encontró a Rick con dos cafés y una sonrisa.

- Vamos preciosa, que llegamos tarde a clase.

- Ahora bajo.

Se vistió lo mas rápido que pudo sin que le diera tiempo a arreglarse mas y cogió su mochila con sus libros.

- No me ha dado tiempo ni de arreglarme. - dijo saliendo por la puerta.

- Para mi sigues igual de preciosa. - dijo el dándole un beso en la mejilla y dándole su café.

Durante el trayecto en coche no paraban de hacerse caricias y cuando Rick intentó acariciar su pelo, el volante se le fue a un lado y el coche se desvió, lo cual hizo que los dos se hecharan a reir.

- Me encantan tus ojos. - dijo Kate .

- Y a mi tu sonrisa. Y me encantas tu. - dijo el mirándola mientras conducía.

- Te quiero.- dijo Kate nerviosa y sin mirarle. Seguro que se había precipitado. Seguro que era demasiado pronto. Seguro...

- Yo también te quiero. - dijo Rick sacándola de sus pensamientos y sorprendiéndola.

Entrelazaron sus manos y sonrieron sabiendo que los dos querían que esto durara. Sabían que era para siempre.


Ahí teneis ;) os gusta?