Hola, nuevamente quiero agradecer los favs, reviews y follows que han dado a esta historia. Son como un combustible que me hace escribir más y más: Como muestra de eso, les dejo el capítulo más largo hasta ahora. Espero sus comentarios :)

‒ Entonces Hinata ‒ La mirada de la Hokage se mantenía fija en la peliazul, mientras ésta leía el pergamino con los detalles de la misión ‒ Sé que esta misión te alejará por unas semanas de Konoha y de tus deberes como heredera, por lo que será la última de este tipo que recibas ¿Aceptarás?

La mirada de Hinata seguía fija en el pergamino, sabía que esto tarde o temprano pasaría, el hecho de ser la futura líder de su clan la confinaría dentro de las murallas de Konoha, la Hokage también era consciente de ello y le estaba dando la oportunidad de realizar esta última misión fuera de la aldea.

‒ Acepto, Hokage-sama.

‒Bien, entonces debes partir lo antes posible, tu compañero te alcanzará en unos días, los demás detalles están en el pergamino‒ La despachó la rubia Hokage, con una sonrisa y un gesto de su mano mientras volvía a enfocarse en la montaña de papeles que había en su escritorio.

Camino a la mansión Hyuga, Hinata pensó en que esta misión había caído del cielo, pues le serviría no solo para evitar los comentarios del consejo de su clan, apresurándola para escoger un prometido, sino además le daría el tiempo y la distracción suficientes para prepararse a asistir a la boda de su antiguo compañero de juegos y tomar la decisión con respecto a su propio futuro.

Sin darse cuenta ya se encontraba frente a su padre, a quien informó brevemente de su misión, tras lo cual empacó sus cosas y partió hacia su destino.

Getsugakure, la aldea escondida del País de la Luna, no contaba con ninjas por lo que había pedido colaboración a Konoha para enfrentar a una poderosa red criminales que estaban haciendo estragos en la zona a través del tráfico de drogas y secuestro de personas.

Debido a que se creía que contaban con un infiltrado dentro del grupo especial Élite de Guerreros de la aldea, se pidió a Konoha que realizara una investigación de manera independiente y arrestara o eliminara a todos los posibles involucrados.

El rol de Hinata era realizar el reconocimiento e identificación de los posibles involucrados y sus redes mientras se hacía pasar por una joven y rica mujer que iba a disfrutar de los lujos y paisajes de la aldea mientras esperaba a su esposo que se uniría a ella al terminar un viaje de negocios.

Los primeros días en Getsugakure, Hinata se encargó de establecer bien su papel de turista recorriendo, comprando y observando. Fue así como se dio cuenta que el problema era mucho mayor a lo que pensaba en un inicio, por lo que se dedicó con gran ahínco en la identificación de los proveedores de droga, además de los sitios en donde más desaparecía gente. El único problema es que no lograba identificar quien hacía de nexo entre los criminales y el gobierno de la aldea. No le quedaba más que esperar a su compañero de misión para actuar.

Tras su séptimo día recorriendo la ciudad en busca de información, la peliazul volvió a la gran habitación del lujoso hotel en el cual se hospedaba, este era su último día en solitario, su compañero de misión, cuya identidad desconocía, llegaría al día siguiente para avanzar al siguiente nivel: la detención/eliminación de los miembros de la banda de traficantes.

Con un suspiro se recostó en gran cama y enfocó su mirada en una de las cajas de compras que había realizado, había hecho muchas en orden de mantener su fachada de turista, pero esta era especial: contenía el kimono que utilizaría en la boda de Itachi Uchiha.

Su mente abandonó su misión por un momento.

¿En qué momento se había vuelto todo tan complicado? No recordaba con exactitud cuando habían comenzado aquel juego, fue algo paulatino, pero si recordaba el momento en que se detuvo.

Fue en uno de los cumpleaños de Sasuke, ella se había esforzado en su imagen pues desde que Hanabi había tomado el papel de heredera, los encuentros con él eran escasos y en las raras ocasiones en que se encontraban solos, ella lo sentía distante y preocupado.

En cuanto lo vio supo que algo no estaba bien, por lo que esperó la oportunidad para estar con él a solas durante gran parte de la velada, pero él la evitaba. Por eso cuando su mirada lo detectó alejarse por uno de los pasillos, que ella sabía se dirigía a su cuarto, no lo dudó y lo siguió.

Cuando llegó a la habitación, esta se encontraba totalmente en penumbras, pero ella podía distinguir perfectamente aquellos ojos rojos que la miraban fijamente.

Ita…‒ intentó llamarlo, pero su boca fue forzosamente sellada con un beso. A una velocidad impactante, Itachi Uchiha había recorrido la distancia que los separaba, la había azotado contra la pared y la había besado bruscamente, sus manos recorrían su cuerpo con avidez y cierta desesperación. Hinata, confundida y no acostumbrada a tal tratamiento, fue incapaz de seguirle el ritmo, y puso sus manos en el torneado pecho de él, para alejarlo de su persona y observar su rostro.

Esperó cualquier cosa, menos los fríos y oscuros ojos que la observaban sin un rastro de emoción.

¿Itachi? ‒ susurró a modo de pregunta, pero solo recibió una sarcástica sonrisa de su parte.

Justo como pensé ‒ dijo él mientras se alejaba completamente de ella y volvía a sentarse en su cama ‒ ya no me diviertes.

Herida por sus palabras, trató de pedir explicaciones, pero su voz la traicionaba, negándose a formular las preguntas que su mente gritaba por realizar. No fue necesario.

Es hora de olvidar este tonto juego ‒ dijo el pelinegro ‒ Puedes usar este cuarto para acomodar tus ropas y peinado antes de volver a la fiesta, podrías dar una impresión equivocada si alguien te ve así ‒ dijo recorriéndola con una mirada despectiva, que hirió a Hinata aún más.

Y así sin más, él se transportó fuera del cuarto y fuera de su vida.

Tras asegurarse de estar sola en el cuarto, Hinata se sentó por un momento en la cama y abrazando la almohada, que tenía el inconfundible aroma de él, soltó las lágrimas que había aguantado todo ese tiempo, lloró en silencio por unos minutos, se sintió usada y traicionada, pero una cosa se asentó en su cabeza: si todo había sido un juego para él, pues también lo sería para ella. Con ese pensamiento en mente, se levantó, arregló su aspecto lo mejor que pudo y salió de la habitación. Ella era una Hyuga, y a pesar de no ser más la heredera, les mostraría a todos, a él, que era digna de llevar ese apellido.

Durante la fiesta, conversó con sus amigos, incluso con los líderes del clan Uchiha, bailó con sus compañeros de equipo: Kiba y Shino, incluso con el propio cumpleañero, Sasuke Uchiha.

Cuando llegó Ko a escoltarla de regreso a la mansión Hyuga, usando toda la gracia inculcada en ella desde su nacimiento, se despidió de los anfitriones y tomada del brazo de su fiel guardián dejó atrás el barrio Uchiha.

Hinata despertó al amanecer, no recordaba en qué momento se había dormido, incluso estaba vestida con la misma ropa del día anterior. Sabiendo que ya no podría conciliar el sueño, se levantó a tomar una ducha, tenía unas horas para reunirse con su compañero, por lo que debía terminar de ordenar los datos que había reunido hasta entonces.

Cerca de las 9 de la mañana Hinata se encontraba en un café, designado como el punto de encuentro con su compañero, mientras disfrutaba de un té y rollos de canela, escuchó la puerta abrirse, por un momento su corazón latió rápidamente, pero logró calmarse al ver la silueta de su falso esposo acercarse a ella. Sonrió, inmersa en su papel de esposa cariñosa que veía a su marido después de mucho tiempo, lo que pareció descolocarlo por un momento. Pronto, el también formó una sonrisa en su rostro. Una que ella sabía era tan falsa como la de ella.

Su compañero de misión era nada más y nada menos que Itachi Uchiha.

¿Y qué les pareció? En este capítulo quise aclarar cómo fue que terminó todo, y a la vez crear algo de tensión, poniéndolos juntos en una misión en donde están obligados a pasar tiempo en compañía del otro…muajajaj lo sé, soy malvada.

La recomendación ItaHina de hoy es: "La Perfecta Esposa", es un fic de TheEternalRise, lamentablemente no está terminado, pero las risas están aseguradas al igual que el buen lemon, denle una leída y me cuentan qué les parece.

Espero sus comentarios, gracias por leer.