Si están viendo esto, GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO! Por sus comentarios, alertas y favoritos en verdad no los merezco, pero aun así me alegran mucho, Gracias!
Solo las cosas extrañas me pertenecen, lo demás saben que no.
3
Tenía su cuerpo tumbado de espalda en el frio piso mientras mantenía sus piernas abrazadas al la cintura del sudado cuerpo moreno que yacía sobre su piel blanca como la nieve, intentando que se mantuviera en esa posición colocando también sus delicados brazos sobre el cuello de la morena que escuchaba respirar de manera agitada en su oído izquierdo, intentando atraerla más a su cuerpo. La morena buscaba desesperadamente encontrar la mejor postura para lograr el control de la situación cuando escucho un pequeño jadeo "esta vez no tendrás el control" dicho esto la chica que estaba debajo de ella hizo un esfuerzo por sentarse e intentar sacársela de encima pero lo único que logro fue darle el acceso que la chica de piel morena estaba buscando y rápidamente se deslizo por un costado de la chica de ojos claros colocándose en su espalda y pegando su torso por completo a la espalda de la chica, desde atrás rodeo la cintura de la chica con sus piernas colocando uno de sus pies por debajo de su otra pierna justo detrás de su rodilla formando así un perfecto triangulo con el que inmovilizo a la chica de piel nívea la cual no pudo evitar acariciar las torneadas piernas que la tenían prisionera y empezó a respirar de manera más desenfrenada al sentir la presión de las mismas. Sin dudarlo más la morena rodeo el cuello de la chica entre sus piernas con sus brazos y empezó a hacer presión sobre el y sonrio triunfalmente al sentir como la chica golpeaba levemente su brazo en modo de rendición, la libero inmediatamente para dejarla respirara correctamente de nuevo.
-Bien hecho chicas, excelente entrenamiento.- Dijo un hombre de unos 28 años aproximadamente y de un cuerpo completamente trabajado. Daniel entrenador personal de Santana y peleador de artes marciales mixtas.
-¡Dios! S eres una bestia.- Dejo Quinn de rodillas en el piso intentando recuperar su aliento.
-Lo sé, SOY PERFECTA.- Canturro la latina acomodándo su cola de cabello y riendo de su descompuesta amiga.
-Ya deja de llorar Quinn, tus lagrimitas de princesa le quitan lo divertido.
-Que tu mejor amiga casi te asfixie no tiene nada de divertido.
-Bueno y que esperabas ¿Lodo y mujeres semidesnudas?
-Eso sí sería divertido.- Dijo sonriendo bobamente la chica de ojos verdes, cualquiera que la viera en ese momento diría que estaba creando la imagen en su mente.
-Tú nunca vas a cambiar.- Reía la latina al ver la cara de su amiga y sentándose a su lado cambio el tema por completo. -¿Ya pensaste lo que te dije, me vas ayudar?
-No lo sé S creo que es una mala idea.- Decía nerviosa Quinn.
-Ya lo tengo todo planeado, no tiene por que salir mal.
-Esa gente no es tu fan que digamos exactamente, si te sorprenden no dudaran en denunciarte.
-¿Desde cuándo eres tan cobarde?
-No soy cobarde, intento que no termines presa y de paso yo contigo por cómplice.
-No creí que fueras tan mala amiga.- Santana empezaba el juego del chantaje.
-¿Qué? No soy mala amiga.
-Si no lo fueras me ayudarías, como yo siempre te ayudo.- Dijo poniendo un pequeño puchero en su rostro, la latina sabía muy bien por donde llegarle a su amiga.
La chica de cabello rosa suspiro mientras tapaba su rostro con sus manos, había perdido una vez más. -Está bien te ayudare.
-¡SI! Eres la mejor.- Grito la morena llena de felicidad abrazando a su amiga.
Después de estar más de dos horas vigilando la casa, la latina estaba segura que no había nadie adentro de ella y decidió acercarse de una vez.
-Venga Quinn, entre más rápido mejor.- Le hacía señas a su amiga para que corriera detrás de ella y no perdieran más tiempo.
-Aun creo que esto es mala idea, además esta altísimo te puedes matar.- Se quejaba la pilirosa mientras veía a Santana con intención de trepar hasta una de las ventanas que estaba en el segundo nivel de aquella casa.
-Tu negatividad el día de hoy, verdaderamente está logrando ponerme de malas.- Sentención la latina dándole una mirada de fastidio a su amiga.
-Bien me callo, solo apúrate y hazlo con cuidado, no quiero terminar en la cárcel y con mi mejor amiga embarrada en el suelo.- La morena solo resoplo por el comentario de su amiga y empezó a trepar por los barrotes que protegían las ventanas que estaba en la planta baja de la casa, con un poco de esfuerzo logro llegar hasta el balcón de la ventana que le interesaba y volteo hacia Quinn.
-Listo, lánzamelo.- Le pidió haciéndole señas de estar preperada, inmediatamente la ojiverde tomo la punta de una cuerda y se la lanzo a la latina quien en el primer intento logro tomarla y empezó a jalar de ella para poder subir el paquete que estaba sujetado en el otro extremo de la cuerda, con el paquete en mano la morena se adentro con cuidado a la casa.
La noche empezaba a caer y Brittany salía de ducharse, después de estar horas en el teléfono con Rachel logro declinar con éxito la invitación de la morena de salir esa noche a bailar, así que se disponía a descansar y ver un poco de televisión, pero escucho su móvil sonar. Lo desbloqueo y vio que era un mensaje de Rachel, presiono "leer" en su pantalla táctil y se abrió el mensaje dejando ver una foto de una hermosa latina recargada en un barandal completamente pensativa y sin darle importancia a las muchas mujeres que la rodeaban, debajo de la foto pudo leer "Mira quién te está esperando :D".
A la rubia se le dibujo una sonrisa y fue ahí que se dio cuenta que no podía seguir ocultando lo que le pasaba con la latina, así que se dispuso a vestirse para ir por ella. Se acerco a su closet para buscar su atuendo y al abrirlo noto una caja de color verde adornada con un moño casi del mismo tamaño que el paquete solo que de color negro, sorprendida levanto la caja y vio una pequeña nota escondida bajo el enorme moño, "Esta lucirá mejor en tu cuerpo semidesnudo la próxima vez que salgamos a recorrer la ciudad" leído eso abrió la caja y pudo ver una chamarra de cuero parecida a la de la morena solo que un poco más corta y con detalles más delicados, no pudo reprimir una sonrisa soñadora por el detalle de la morena y llena de felicidad se apuro a alistarse.
Santana se notaba ausente en ese mar de personas bailando y divirtiéndose, no podía dejar de pensar en la rubia de ojos azules que día a día colonizaba mas sus pensamientos, no sabía que es lo que le estaba pasando, lo único que sabía era que no quería seguir sin esa mujer a su lado, esa chica la llenaba de vida y la hacía sentir feliz con solo mirar su sonrisa, estaba tan ensimismada que no se dio cuenta cuando una chica se paraba junto a ella.
-Haz de haber estado muy ocupada estos días para no poder llamarme ¿No?- Preguntaba Julia mientras acariciaba el brazo de la morena.
-Estoy enfocada en cosas nuevas, solo eso.- Contesto quitándole importancia encogiéndose de hombros.
-Ya, espero que tus "cosas nuevas" te satisfagan como yo lo sé hacer.- Insinuó provocativamente.
-No entiendo a que viene tu comentario.
-Venga S esa niña mimada con la que estas encaprichada últimamente no se te va abrir de piernas, deberías dejar de perder el tiempo.
-Yo no estoy buscando eso en ella.- Dijo molesta evitando la mirada de la chica.
-¡CLARO! Como si tu pudieras buscar en alguien más algo que no se sexo, es claro que tienes filofobia S no trates de engañarte.- Esto último lo dijo casi riendo haciendo que la morena perdiera la paciencia.
-¿Sabes qué? Piensa lo que quieras me da lo mismo, ahora mejor piérdete y déjame en paz antes de que me olvide del poco respeto que te tengo.- Soltó de manera agresiva y quedando muy cerca del rostro de la otra chica mirándola con desprecio, era cierto que había tenido algo con Julia, pero jamás le intereso para algo formal y se lo había dejado claro desde el principio, así que no iba a soportar más sus desplantes estúpidos.
-No me busques cuando la niñita esa se dé cuenta que no vales nada y te mande a la mierda.- Se dio media vuelta y se alejo del lugar. La latina no le dio más importancia y dirigió su mirada hacia la pista de baile volviendo a perderse en sus pensamientos.
De jeans negros pegados, unas botas negras que le llegaban un poco debajo de la rodilla, una camiseta en color morado oscuro, su chamarra nueva que le quedaba como si hubiera sido hecha especialmente para ella y su cabello en una coleta dejando su hermoso rostro completamente limpio. Así Brittany se disponía a salir de su casa cuando su hermana la detuvo.
-¿Britt, vas a salir?- Pregunto una curiosa y divertida Clare.
-Si, cuando llegue mamá le dices que fui con Rachel a terminar un trabajo ¿vale?
-Bien yo le digo.- Sonreía la pequeña Pierce dispuesta a cubrir a su hermana. Brittany la abrazo y dejo un beso en su mejilla para después salir corriendo, pero se detuvo cuando escucho a Clare llamarla.
-¡Britt! No tengas miedo, lánzate a la locura con ella.- Le dijo sonriente. La rubia de ojos azules solo sonrió de vuelta y salió de su casa.
Entro al lugar que era iluminado con luces tenues, la música se escuchaba a todo volumen y la gente de la pista parecía estar desconectada de toda realidad, vio la barra y no dudo en acercarse a ella.
-Dame un vodka con arándano. –Pidió al chico que atendía, cuando se lo dio bebió un trago largo y lo abandono para adentrarse a la pista.
Las notas de Chasing the sun empezaban a sonar y la rubia camino hasta llegar en medio de la pista y empezó a moverse lentamente, con sus ojos cerrados sintiendo completamente la canción, no existía nadie solo era ella y el ritmo que embriagaba su cuerpo haciéndolo mover sus caderas tortuosamente de un lado a otro con una sensualidad que era imposible dejar de mirar.
...I'm better
so much better now
look to the skies, gives me life
we're together now…
La latina veía la pista desde la parte de arriba de donde no se había movido en toda la noche, cuando su mirada llego hasta la que parecía una diosa en medio de mortales insignificantes, sus movimientos eran hipnotizantes y hacían que el pulso de la latina se acelerara solo de ver como la rubia en la pista parecía flotar con lo suave de sus movimientos.
…They said this day wouldn't come
we refused to run
we've only just begun
you'll find us chasing the sun…
Escuchaba la canción como si narrara lo que había empezado a sentir desde que cierta morena se cruzo en su vida, cuando sintió un suave contacto en su mano y alguien parada detrás de ella, no tuvo que voltear para saber que era ella, con el simple roce de sus dedos sobre su mano podía saber que era Santana la que interrumpía su baile para convertirlo en uno aun más perfecto.
…I'm never
I'm never down
Live forever, forever
with you around…
La latina sin soltar la mano de la rubia empezó a moverse a su alrededor muy lentamente logrando conectar sus miradas, pudo notar en esos ojos azules un brillo único que la hacía perderse más en ellos, termino de nuevo detrás de la chica y la abrazo por la cintura atrayéndola hasta que sus cuerpos quedaron completamente pegados y así empezaron a moverse juntas como si fueran un solo cuerpo al ritmo de la música.
…We've only just begun
hypnotised by drums
until forever comes
you'll find us chasing the sun...
La rubia percibía la delicada respiración de la latina en su cuello y sentía como un un escalofrió recorría toda su columna, mantenía sus manos sobre las de la latina que parecían estar hechas para estar aferradas a su cuerpo, lentamente se dio la vuelta para quedar frente a la latina y conectando sus miradas.
-Hola.- Susurro la chica de ojos marrones pegando su frente a la de la chica en sus brazos.
-Hola.- Dijo Brittany mientras subía su mano derecha por el brazo de la morena hasta llegar a su cuello, sujetando parte de el y de su nuca, logrando sentir en su palma el acelerado pulso de la latina.
…And now it feels so amazing
to see you coming, and
we'll never grow old again
you'll find us chasing the sun…
Santana sentía que iba explotar por la cercanía de la rubia así que no lo dudo mas y acorto toda distancia entre sus labios, el contacto fue perfecto, lento y sin prisa, la morena siempre creyó ser un ser incompleto que en algún lugar del universo existía la otra mitad de su ser de la que fue separada, cuando sintió los labios de Brittany sobre los suyos supo que su búsqueda había terminado, que estaba frente a ese ser perfecto que completaba el suyo, sentía como su cuerpo reaccionaba al contacto de la rubia como si lo hubiera esperado desde siempre, el beso empezó a tornarse cada vez más confiado al sentir como la rubia abría su boca para profundizar, la morena delicadamente rozo con su lengua la de la ojiazul haciendo que esta se estremeciera por el contacto, sus delicadas lenguas empezaron una danza perfecta mientras se abrazaban cada vez más fuerte. Olvidándose de todo a su alrededor.
-¿Crees que eso funcione?- Pregunto la judía a su novia con quien había visto el encuentro desde el piso de arriba del lugar.
-No lo sé, solo te puedo decir que nunca había visto a S tan entregada a alguien y a tu amiga le está entregando el corazón aunque aún no se ha dado cuenta de eso.- Quinn respondió con una sonrisa y acto seguido recibió un tierno beso de su pequeña novia.
La noche había sido perfecta para Brittany, no podía ni explicar la felicidad que sentía en ese momento y todo lo que había cambiado dentro de ella después de tener a esa fiera latina entre sus brazos bajando todas su barreras. Con mucho cuidado se adentraba una vez más a su casa y cuando estaba a punto de llegar a las escaleras para subir a su habitación la luz de la sala se prendío asustándola haciendo que soltara un pequeño grito y volteando de inmediato para ver lo que sucedía y se encontró con su madre en el sillón.
-¿Dónde estabas?
-Con Rachel, se me hizo un poco tarde, lo siento.- Dijo tratando de calmar sus nervios. Sian se levanto de su asiento y se acerco peligrosamente a la rubia.
-¿Bebiste?
-¿Qué? No, sabes que yo no bebo.- Mintió
-NO ME MIENTAS SUSAN, ESTABAS CON LA CUELQUIERA ESA DE LA MOTO ¿VERDAD?
-Ya te he dicho que estaba con Rachel y no tienes por qué llamar a S así no la conoces.-Su madre la miro confundida.
-Se supone que tu tampoco.
-Eso no te da derecho a llamarla así.
-Donde me entere que has estado con ella…-
-¿QUE?- Perdía la paciencia la rubia sorprendiendo a su madre que al ver la altanería de su hija le soltó una cachetada sin pensar, la ojiazul inmediatamente regreso su rostro para mirar furiosa a su madre y dispuesta a decirle muchas cosas cuando su padre interrumpió.
-¿Pasa algo?- Intervenía el Sr. Pierce.
Brittany se trago sus palabras e intento controlar su respiración que se había vuelto acelerada por la rabia que sentía en ese momento.– Nada, solo se me hizo un poco tarde, me voy a dormir.- Dicho eso subió las escaleras para dejar a sus padres solos. Los cuales se quedaron mirando en silencio, Sian avergonzada por haber reaccionado de esa manera y Clayton por no entender nada de lo que pasaba.
Santana se había ofrecido llevar a Brittany a su casa pero la rubia se negó diciendo que no quería que la escucharan llegar en la motocicleta para evitar problemas, así que la dejo ir en taxi no muy convencida.
Estaba fumando afuera del lugar donde habían estado bailando, cuando vio como una Quinn muy "feliz" se acercaba a ella junto a la pequeña judía que la sostenía de la cintura.
-¡S! ¿Qué te parece si ahora vamos a ese bar donde sirven esas cervecitas de colores que saben graciosas?- Pregunto sonriente.
-Esas cosas saben asquerosas Q ya te he dicho que no las bebas, algún día quedaras ciega o algo, con esos colores no dudo que sea radioactivas.- Contesto la latina con el seño fruncido.
-¡Oh! Vamos S mi chica quiere probar una ¿Verdad guapa?- Le preguntaba a la chica que prácticamente la mantenía en pie, la cual negó con su cabeza indicándole a la latina que no estaba de acuerdo con nada de lo que planeaba la chica de pelo rosa que justo en ese momento lo tenía más alborotado que de costumbre.
-Yo creo que lo que Rach necesita es que la lleves a casa y la dejes descansar, además de que tú ya bebiste demasiado.
-Tienes razón.- Dijo señalando a su amiga con su dedo índice casi poniéndoselo en la frente. –Vamos Princesa te llevare a descansar.– Cuando intento caminar sus piernas se le enredaron haciéndola caer al suelo causándole un ataque de risa, definitivamente Quinn había tenido suficiente por esa noche. Santana y Rachel la levantaron esta vez siendo la latina quien la sujetaba por la cintura para que no volviera a caer.
-Creo que tu valiente novia no podrá acompañarte esta noche ¿Te parece si te llamo un taxi para que te lleve a casa?- Pregunto la latina.
-No quiero dejarla así.
-No te preocupes por ella yo me encargo de llevarla, lo importante ahora es que llegues a tu casa.- Decía intentando convencer a la chica frente a ella.
-Está bien, cuídala por favor.- Se acerco a la pelirosa que prácticamente colgaba de los brazos de la latina ya dormida y le dejo un beso en la frente. Se metió al taxi que se había acercado después de que Santana le hiciera señas y se fue a su casa.
Santana había dejado a su inconsciente amiga en su casa e iba de camino a su departamento, aparco su motocicleta en el sótano de su edificio y subió al elevador para llegar a su piso, cuando los números que marcaban los niveles llego al 7 las puertas de metal se abrieron dejando salir a la latina que daba pequeños saltitos tratando de sacarse la bota que le faltaba para terminar por retirar sus calcetines también, llego a la puerta de su departamento y entro descalza sintiendo la suave alfombra del lugar, no sabía porque pero eso la hacía sentir tranquila, ya en su habitación tiro su chamarra y sus botas en algún sitio y se saco la delgada playera que llevaba ese día, quedando solamente en jeans y sujetador se tumbo en su cama baca arriba, puso una de sus manos detrás de su cabeza y con la otra saco su móvil de uno de sus bolsillos, marco un numero y espero que le respondieran.
-¿Hola?
-Se que ya me extrañas.
-Supongo que me es imposible desimularlo.
-¿Qué tal te fue de regreso a casa?
-Como siempre, estaré castigada hasta fin de mes.
-Vaya, no sabía que tenias represores en tu casa.- Se burlaba la morena.
-Es horrible S.- Se notaba desesperada la rubia.
-¿Qué puedo hacer para que olvides el mal rato?
-¡ESCAPEMONOS!- Dijo emocionada la rubia.
-¿QUE?- Pregunto entre risas.
-¡SI! El lunes me salto las clases y tú me llevas a donde quieras.
-¿A dónde yo quiera?- Pregunto sensualmente.
-Donde tú quieras.- Dijo con confianza.
-Bueno, tiene tiempo que no me despierto tan temprano así que no prometo nada.- Intento jugar con la rubia pero fue ella la que quedo sorprendida al escuchar la respuesta de la chica.
-Confió en ti S, nos vemos el lunes. Buenas noches.- Colgó sin decir nada más.
Santana se había quedado sin palabras, la chica con esa simple frase le hizo sentir que era importante para alguien y desde hace tiempo que no lograba sentir eso. Con la enorme sonrisa que se le había formado al escuchar la voz de Brittany cerro los ojos para descansar y esperar el que sabia seria un extraordinario día.
Es todo por ahora, salio algo pequeño, lo siento. Pero si alguien lo disfruto un poquito como yo al escribirlo me hace feliz (espero me dejen saberlo). Gracias por llegar hasta aqui :D
J.R.
