Hola de nuevo gente, aqui este humilde servidor.

Aquí les dejo con el tercer capitulo de este fic, para darles una pequeña intro, tratara sobre que sobre el rencuentro de Pacifica y Mabel en el pueblo, de nuevos personajes que tendrán protagonismo en la historia. Como dije antes, subiré este fic cada una semana o dos, dependiendo que tan ocupado este, esperando que sea una historia de su agrado, y pidiendo las disculpas de antemano si es que hay errores de ortografía.

También quiero agregar, que me gusta la cultura pop, así que agregare pequeños easter egg de películas, series, libros y videojuegos, por si notan alguno y sepan a lo que menciono, además de agregar una frase al inicio de capitulo que será en relación al capitulo.

Los personajes de esta historia pertenecen a Disney y a su creador el gran maestro Alex Hirsch, este fic solo será utilizado para entretener y sin fines monetarios, si mas que decir les dejo con el tercer capitulo.


"Gravity Falls FanFiction: El destino no esta escrito en piedra."

Capitulo III: Sorpresa.

"las cosas que más nos impactan, son las que suceden cuando no las esperábamos." - Anonimo.

La Northwest no sabia que decir, ella siempre había sido una chica que siempre tenia una respuesta para todo, pero en esta ocasión estaba totalmente muda, mirando con asombro a la otra chica, habían sido largos ocho años donde no sabia nada de su pueblo natal, y frente a ella estaba aquella castaña, chica que en un verano solamente basto para cambiarle la vida junto a su hermano gemelo, la rubia estaba perdida en sus pensamientos que no supo cuando la otra muchacha, de un impulso, la abrazo como si fueran las mejores amigas que no se habían visto en mucho tiempo, Pacifica se quedo inmóvil hasta que lentamente correspondió el abrazo de la chica Pines.-Agradezco el abrazo, pero podrías soltarme, estoy perdiendo el aire.- Decía tratando de aflojar los brazos de la castaña.

-Lo siento, me deje llevar, pero esque a sido tanto tiempo en que no nos veíamos, Pacifica, espero que todavía no sigas siendo tan estirada como antes.- Dice Mabel en forma de broma a la otrora niña rica, golpea su hombro de forma suave.- Y dime ¿cuando volviste? tenemos tanto de que hablar, por que no vamos a un lugar a charlar.- Menciona en forma de invitación, pensando en algún lugar al cual puedan ir, su actitud era un tanto frenética.

-Esta bien, de todos modos no tenia nada que hacer, fenomeno.- Le responde con un tono de arrogancia falso, bromeando como cuando le decia de esa manera antaño.- Por que no vamos a ese parque de ahi, es nuevo y quiero ir a verlo, a si, por cierto llegue hace un rato al pueblo.- Decia, poniendose en marcha al parque, seguido po la muchacha de colorida vestimenta.

-Bien vamos.- Permanecieron calladas durante el camino, el cual no era mucho, ambas tenia un sonrisa de paz en sus rostros, al llegar al lugar buscaron un asiento y al ver uno fueron hasta este, sentándose para reanudar su charla.- Así que acabas de llegar, yo también llegue hoy en la mañana, no hice mucho por que estaba durmiendo una siesta después del viaje en bus, y ¿a que se debe tu regreso a Gravity Falls?.-

-Bueno, luego de vivir ocho años en el extranjero, uno extraña el lugar donde nació, supongo, a parte, ya no soportaba la vida en ciudad, Paris es demasiado para una niña de pueblo como yo ji ji, así que decidí venirme a vivir aquí, y poner la cede de mi pequeña empresa de diseño acá.- Le contaba la rubia mirando el entorno, la gente relajándose, los niños jugando, las parejas jóvenes que iban a pasar un rato.- Y tu ¿vienes denuevo de vacaciones?.-

-Digamos que tampoco me gusta la vida de ciudad, vine también a vivir acá, me ofrecieron un empleo, en el museo, administrando la nueva sección de arte, supongo que fue algo que no pude rechazar, por el momento me alojare en la cabaña del misterio, hasta que encuentre algún lugar propio para vivir, creo que también estas en las mismas condiciones que yo, ya que te vi saliendo de ese nuevo hotel, y dime ¿que has hecho todo este tiempo?.- Le pregunta la muchacha a la otra chica, poniéndole atención a lo que esta le responda.

-Bueno, por donde empiezo.- Dice pensando en lo que va a decir.-Después de que ustedes se fueran del pueblo, mis padres decidieron irse, por que consideraron que el pueblo era peligroso y todos podrían enterarse del secreto de la familia, eso de que somos los descendientes del "fundador" del pueblo, la cosa es que mi padre tenia previsto varios países a los que podríamos ir en caso de una emergencia, digamos que la mansión solo era la casa mas grande de la familia, pero teníamos muchas alrededor del mundo, mi padre eligió la de Paris por que era su favorita, vendió las otras casas, y trataron de hacer resurgir su fortuna, pero no fue como antes, ellos aprendieron a como ganarse el dinero con sus propias manos como todo el mundo, en lo que respecta a mi, me inscribieron en un prestigioso internado de Francia, eso hasta que cumplí los dieciocho, ahí pude elegir lo que iba a estudiar, decantándome por la moda, en fin, la universidad no fue tan complicada, ya que era bastante buena en el campo, pero había algo, nunca pude adaptarme a la vida de allá, la hallaba tan superficial y falsa, siempre quise volver, aunque no pareciera, siempre me gusto la vida que tenia acá, me costo mucho convencer a mis padres para que me dejaran volver, pero al fin aflojaron y aquí estoy, de vuelta y ¿que hay de ti?.-Termina su relato la Northwest, mirando la cara de la castaña, la cual estaba con la boca abierta.-¿Estas Bien?.-

-Si, es que es increíble lo tanto que has cambiado, lo veo y no lo creo, hace algunos años tu me hubieras ignorado, o peor aun, humillado como siempre lo hacías, pero veo que iba enserio lo de cambiar para mejor, y lo de limpiar el nombre de tu familia supongo que también.- La extravagante chica la miraba con admiración, Pacifica solo rodó los ojos con una sonrisa en su rostro, y la miro queriendo que le respondiera.-Bien que a sido de mi, bueno nada tan glamoroso como tu vida, fui dos años a la secundaria de Piedmont, por que me gane una beca en la escuela de arte de San Francisco, en la cual me fue demasiado bien, todos decían que tenia talento innato y mi familia me apoyaba.- Al decir eso, ambas chica tuvieron sentimientos encontrados, ambas notaron la expresión de la otra, pero luego la chica Pines prosiguió con su relato.- Bueno, después de haberme graduado en artes, decidí hacerme artista independiente, estuve un tiempo trabajando en California, hasta que vi que el tema de que trabajar por las mías, no era tan productivo, quise mudarme de la casa de mis padres a San Francisco, pero luego me llego esta oferta de trabajo y aquí estoy, muy feliz de venir a vivir a Gravity Falls, así que tienes Mabel para rato.- Termina la castaña, dándole una gran sonrisa, la rubia le corresponde y dirige su mirada hacia unos niños que jugaban en una caja de arena, parecían hermanos.

-Y-y el torpe de tu hermano, ¿como esta?¿vino contigo?.- Le pregunta con cierta vergüenza la Northwest, pero se fija que el semblante de Mabel se ensombrece y se coloca demasiado tensa.- Lo siento, ¿pregunte algo que no debí de hacer?.-

-No te disculpes, esta bien.- Le da una sonrisa falsa, pero se notaba que ella estaba triste.- La verdad es que ni siquiera se como esta, el esta de viaje por el mundo, supongo que es lo que siempre quiso.- Le decía mirando el suelo, para evitar el contacto visual con la chica de cabellera rubia.

-Vaya, nunca imagine que ustedes estén separados, siempre los vi como los mejores hermanos, hasta el día de hoy los recordaba así a ambos.- Le decía con total sinceridad la rubia, Mabel seguía con la mirada gacha.- Pero, anda vamos, no creo que haya sido muy terrible lo que les paso, o ¿si?, si quieres dejamos de hablar de esto.- Le dice tratando de sacarle información, siendo lo mas delicada posible.

-Bueno, digamos que si fue un gran error el que cometí, hasta el día hoy me lamento de ese maldito día de hace seis años.- Le respondía con una enorme ira, hacia ella misma, Pacifica nunca pensó en ver esa cara de odio en Mabel, siempre la considero como una fenómeno, pero era por que siempre estaba feliz, ella irradiaba felicidad, tenia esa habilidad de ver las cosas buenas en las personas, pero enfrente a ella estaba una persona totalmente diferente a la que recordaba.- Pero realmente quiero redimirme con el, quiero que este verano, si existe la mas minima posibilidad de volverlo a ver, quiero enmendar el error del pasado, y ser los mas mejores hermanos del mundo, como el ultimo verano que vinimos aquí, cuando cumplimos quince.- La castaña, se lleno de una gran determinación en sus ojos, secándose una pocas lagrimas que le habían caído de sus ojos, busco algo de su bolso de mano, hasta que saco un portadocumentos y de el saco una fotografía de un chico adolescente, de unos quince años, de mirada de color gris seria, con unos cuantos granos y un poco de bello en su barbilla, era castaño con una gorra azul con símbolo de pino, tenia una camisa a franela rayada color roja con una camiseta negra, unos vaqueros azules con unas zapatillas negras con planta blanca, este muchacho estaba sentado en un tronco de un árbol caído, con su mirada en un libro, se le veía un semblante de relajación, y totalmente ajeno a que le hayan fotografiado.- Esta es la única foto que tengo de Dipper, cuando teníamos esa edad.- Le decía pasándole la fotografía a la otra muchacha.

La rubia miro aquel retrato, y le pareció que el muchacho se veía tan, tan...adorable, sentía algo raro en su estomago, y su cara se quedo embobada mirando aquella foto, la castaña nota algo raro en la Northwest, esta se da cuenta de que la estaban observando inquisitivamente, y trata de volver a la normalidad.- V-veo q-que no dejaba de ser un nerd sin remedio, quien llevaría un libro a un hermoso paseo en el bosque, bueno según lo que recuerdo, tu hermano si que lo haría.- Dice esto dando una risa algo nerviosa, la chica del suéter la mira sin entender su reacción, la rubia le devuelve la fotografía, calmándose un poco mas, mira una pareja que estaba acostada debajo la sombra de un árbol y decide continuar con la charla.- Y supongo que ya tienes novio, digo, mírate, has mejorado tu aspecto de niña torpe del pasado, para ser toda una mujer, torpe pero linda jijiji, es broma pero dime.-

-Muy graciosa, oxigenada.- le dice en tono de broma, la ex chica rica le da un tic en el ojo y la mira con falso enojo.- No, no tengo novio, supongo que es la suerte de los Pines, todavía no puedo encontrar al hombre de mis sueños, y digo soy muy adorable, pero no logro conseguir nada, he tenido ciertos noviazgos pero nada duradero, algunos eran unos payasos buenos para nada, otros eran tiernos y todo pero la química no duraba y otros solo querían llevarme a la cama, unos completos imbeciles, pero sigo teniendo la esperanza de encontrar a mi príncipe azul.- Termina por decir Mabel con mirada ensoñadora, la Northwest se ríe de su expresión, a lo que la castaña decide devolverle el tiro.- Y dime que tu si lo tienes, si tu eres la gran Pacifica Northwest, la miss Gravity Falls, si ahora hasta modelo pareces, con el cabello teñido, pero bella de todos modos.- La chica del suéter le devuelve la broma, la rubia le da un suave golpe en el hombro, mientras que la otra comienza a reír.

-A decir verdad, no he tenido ni un solo novio.- La Pines se sorprende por lo dicho, quien iba a decir que ella nunca había tenido algún novio.- Todos los que venían a mi eran por arreglos de mis padres, los cuales rechazaba al instante, todos iguales, plásticos y superficiales que tenían tendencias de superioridad, otros eran solo escorias, que solo les interesaba mi cuerpo o el renombre de mi familia, digamos que también tengo mala suerte en el amor.- Decía esto con una sonrisa algo forzada.

-Pero por lo menos ¿te has enamorado alguna vez?, ¿no hay nadie que te haya revuelto el estomago?.- La rubia se puso nerviosa y miro hacia otro lado, no entendía por que lo hizo, pero algo en su interior le avisaba que tenia que tener cuidado de la castaña.- Por lo que veo si te has enamorado, y ¿quien es el afortunado?¿acaso lo conozco?.- le dice Mabel por la reacción de la muchacha.

-N-n-no c-creo s-saberlo muy b-bien, pero f-fue una cosa de una sola noche.- Decía con un nerviosismo que no entendía, entre el y ella no había pasado nada, bueno tal vez solo un abrazo, que hasta el día de hoy no logra sacarse de la cabeza.- Aparte el, por lo que me entere hace poco, no se encuentra aquí.- Finalizo sin darse cuenta de lo que había dicho sin pensar.

-Así que lo conozco, vaya que te la tenias guardada Northwest, por lo que veo no me dirás mas, pero no me rendiré y me enterare de quien es, después de todo soy una Pines, y me gustan esta clase de misterios.- la amenazo la castaña, señalándola con un dedo, la otra chica se puso mas nerviosa, pero ya no diría nada mas, Mabel se para del asiento y mira a todos lados buscando algo.- Ya me dio calor, todavía recuerdas lo que es compartir, Pacifica, ven te invito un helado.-

-Esta bien, no es que quiera aceptar tu limosna, pero tambien tengo un poco de calor.- Ambas chicas se van del parque, para buscar alguna tienda en donde vendan aquellos bocadillos fríos, en el camino ven la gente que iba y venia, todos se saludaban, era bueno estar de vuelta pensaron ambas, doblando en una esquina se toparon con algo totalmente hilarante, un gran hombre mitad toro, llevaba una jaula en su mano, dentro de ella había un gnomo, que le decía a su opresor que era inocente, el hombretauro lo ignoraba y lo llevaba a un lugar en el bosque, caminando un poco hacia el interior de este, luego se desvanecieron en el aire, Pacifica no creía lo que veía, que hacían aquellas criaturas rondando tan libremente en el pueblo, mientras que Mabel estaba totalmente intrigada, y tomando del brazo de la rubia la jalo para que la siguiera al lugar en que habían desaparecido aquellas criaturas.-Un momento, espera, apenas llevas unas horas y ya te quieres meter en problemas, fenómeno.- Le decía la rubia tratando de no ser arrastrada a lo que seguramente significaban problemas.

-Anda, solo va a ser un vistazo y ya, quiero saber si lo que me dijeron es cierto.- Le seguía arrastrando, hasta que llegaron a aquella entrada al bosque en donde desaparecieron aquellos seres.- No se ve nada raro, vez.- Dieron un par de pasos mas y chocaron con algo invisible, uno de los árboles de los costados se comenzó a mover, hasta quedar cerca de las dos jóvenes.

-Nombres, por favor.- Le dijo aquel ser con forma de árbol, la rubia pego un grito asustada, pero la castaña miro fascinada al ente.- Tienen que darme sus nombres, para ver si pueden pasar o no, si no me veré obligado a borrarles la memoria.- Les decía el hombre árbol con tono severo.

-Yo soy Mabel Pines, un gusto, y esta es mi amiga Pacifica Northwest.- Aquella criatura saco algo de uno de sus huecos, lo que parecía una tableta moderna, este pareció buscar algo en esta, mirando a ratos las caras de las muchachas.- Lo siento pero no tengo sus nombres registrados, me temo que tendré que borrarles la memoria.- Guardo aquella tableta y saco un extraño aparato redondo con extraños símbolos en su superficie, con el cual apunto hacia las chicas, estas se echaron para atrás con miedo, cerrando sus ojos, pero aquel ser fue detenido por una voz.

-Ey, tu gran pedazo de madera, ¿acaso no sabes quienes son ellas dos?.- Le dijo la voz algo chillona, debajo del ser de madera.- Ellas son dos de las héroes del pueblo.- las chicas miraron hacia abajo encontrándose con gnomo con gorro y traje azules, cabello y barba castaña, aquel pequeñín se le hacia muy conocido a la chica de suéter.- Veo que al fin has regresado al pueblo, querida reina.-

-¿Jeff?¿eres tu?.- El hombrecillo asintió, y la castaña solo chillo, causando que la rubia se tapara sus oídos.- Estas mas pequeñito de lo que recordaba, vaya ahora eres del departamento de policía de los gnomos, por lo menos ayudas a controlar la maldad del bosque.-

-La GPD, se disolvió muchacha, ahora los que rigen las leyes del bosque somos el departamento de policía mágico, somos mas razas en la fuerza, bueno tengo que decirles que por el momento no pueden entrar al barrio mágico, pero si quieren pueden registrarse en el ayuntamiento del pueblo, tienen que decirle al alcalde Tyler sobre la ley ochenta y siete, y estarán listas, así que den media vuelta y váyanse por ahora.- Termino por decir el oficial Jeff, las chicas se dirigieron al pueblo con la intriga de como seria aquel lugar, al llegar a las calles pobladas, siguieron su búsqueda por aquel helado, encontrando una tienda, eligieron uno de fresa para Pacifica y uno de chocolate para Mabel, luego siguieron la caminata por el pueblo, conversando temas amenamente, hasta que, un rato después, la castaña mira la hora en su móvil.

-Bueno, fue un gusto verte de nuevo Paz, es demasiado agradable estar contigo, dame tu numero para mantener el contacto, y si necesitas algo estaré en la cabaña.- Le informa la castaña a la rubia, esperando que le diga su numero, pero esta le toma el teléfono y lo anota ella misma.

-Esta bien, pero no lo hago por que tu lo dices, si por que creo que vendría bien un poco de ayuda de vez en cuando.- Le dice con falsa arrogancia.- También la pase bien, torpe.

-Adiós, nos vemos otro día, oxigenada.- Se despide Mabel, a lo que va en dirección a su hogar, la chica de cabellera rubia la ve irse, hasta que salio de su campo de visión, luego emprendió camino hasta el hotel, para ordenar un poco sus maletas y descansar luego de aquel día que tantas emociones le trajo, en el camino vio unas otras cuantas criaturas paseando de lo mas normal por las calles, tendría que acostumbrase a eso, si bien sabia que el pueblo tenia rarezas y cosas extrañas a la vuelta de la esquina, la únicas veces que recuerda haber convivido con ellos era en el Weirdmaggedon, siendo una de los refugiados por el señor Pines, y todos los acontecimientos locos para poder liberar al pueblo de las garras de Bill, y la otra ocasión fue la vez que aquel fantasma categoría diez, amenazo con quemar a todos los asistentes de la fiesta anual que celebraban, después de convertirlos en madera, si no hubiera sido por Dipper, todos estarían muertos y solo su familia hubiera sobrevivido, pero ahí estaba el, cambiándole su forma de pensar, recordándole que ella no necesariamente tenia que ser como sus padres, que aun no era demasiado tarde. Y ahí estaba de nuevo pensando en el, por que no podía sacárselo de la cabeza, ahora con la fotografía que le enseño la castaña, tenia la su mente echa un caos, siempre le pasaba y no entendía el porque, sacudió la cabeza cuando se dio cuenta que ya estaba en la entrada del hotel, ingreso a este y miro enseguida a la recepción recordando a la morena que le atendió mas temprano, pero en lugar de esta estaba un hombre mayor, con mirada amable, le saludo y se dirigió a su habitación, una vez ahí pidió servicio al cuarto para cenar, tenia que comprar algo para prepararse los siguientes días, luego repaso lo que había pasado en su día, desde los problemas con su vuelo, su viaje con el señor Jefferson, lo que hablo con esta chica Tambers, y su encuentro con la castaña, repasando un poco mas cuando dijo que no sabia nada de su hermano, su semblante sombrío al hablar de el, que habría pasado entre ellos dos, los grandes héroes de Gravity Falls, los entrometidos gemelos misterio, que abra sido tan terrible para dejara a una Mabel con una personalidad apagada, totalmente opuesta a lo que la castaña era antaño. Escucho unos golpes a su puerta, abrió para recibir su pedido el cual solo era una pizza y una gaseosa, se dijo que ya no estaba bajo la supervisión de sus padres, podía que hacer lo que ella quisiera, sus padres habían cambiado, ellos ya no eran tan malvados con sus sirvientes, no eran tan exigentes con ella, hasta habían donado un par de veces a la beneficencia, pero la actitud de codicia seguía en su padre, el quería todavía recuperar su antigua fortuna, no entendía la forma en la que pensaba su padre. Luego de comer, la rubia se estira en su cama, relajándose, poco a poco se iba quedando dormida, hasta que el sueño acumulado le gano.


En la cabaña mas famosa del pueblo, rodeada por un bosque de árboles de pino, se encontraban cinco personas cenando, toda la familia Ramírez y la chica pines, comiendo alegremente mientras conversaban amenamente.- Y ¿que tal tu primer día, jamoncito?¿que cosas interesantes viste hoy?.- Preguntaba el hispano a la castaña ganandose la atención de los demás a lo que iba a contestar la mencionada.

-Bueno a sido, muy bueno reencontrarme con ustedes después de tanto tiempo, cuando salí al pueblo me encontré con mi antigua archirrival, Pacifica Northwest, ella también se vino a vivir al pueblo, conversamos muchas cosas en el nuevo parque, ella cambio demasiado, ahora es muy agradable y educada, pero sigue teniendo algo de arrogancia, después recorrimos el pueblo, hasta que vimos algo que nos intereso, como unas criaturas desaparecían de la nada al entrar al bosque, descubrimos la entrada al barrio mágico, lastima que todavía no tenemos el pase para ingresar, lo conseguiré mañana.- Termino animada su relato la chica del suéter rosa.

-Quien lo diría, la chiquilla Northwest volvió y cambiada, la vida es un gran misterio.- Decía meditando Soos, como si fuera lo mas misterioso del mundo.- En fin, cuando puedas entrar al barrio mágico, visita las estatuas que nos hicieron en medio de su plaza central, y escucha alguna de mis canciones folclóricas, esos tipos si saben como subirme la autoestima.- Mencionaba el señor misterio, mientras se servia un plato mas de puré de patatas.- No te digo que mas hay, para que lo veas tu misma, por cierto ¿no fuiste a ver a Candy y Grenda?.-

-Les hable en la tarde, por chat, y por lo que me dijeron llegan mañana al mediodía, así que te quería pedir, si esque se puede hacer una fiesta por mi llegada al pueblo, para celebrar como los viejos tiempos.- Le dice la castaña con brillo en sus ojos, el hombre robusto intercambia miradas con su esposa un poco nervioso.- ¿Pasa algo malo?.-

-La verdad es que si, mañana en la tarde vienen a construir la ultima parte del nuevo tour del misterio, así que la cabaña no estara disponible, por lo tanto no podrá ser acá .- Decía Soos, recordando las palabras del señor Pines, cuando le hablo por teléfono en la tarde cuando la castaña estaba fuera.-Mira Soos, si Mabel te propone hacer una fiesta, dile que no se podrá en la cabaña, tengo algo en mente, invéntate algo para que se lo crea.- Recordó el hombre las palabras del estafador, estaba nervioso por la mirada de decepción que le ponía la joven, estaba a punto de soltar el secreto, hasta que se escucho unos golpes en la puerta trasera de la cabaña.- ¿Quien será a esta hora?.- pregunta mirando como Melody se levanta a abrir la puerta.

-No lo se, iré a ver quien es.- Dice la esposa del robusto, saliendo de la vista de los demás.

-Supongo que es el cartero, la semana pasada pedí el nuevo sartén de los comerciales de la tele.- Decía Abuelita, la cual se levantaba para ir de nuevo al sillón amarillo de la sala de estar, encendiendo la televisión en sus telenovela favorita.

-Debo decir que antes vendía sartenes, pero no eran como las de la tele.- Todos fijaron su vista al que había dicho esto, sorprendiéndose de quien era dueño la voz, Mabel se levantó en un instante y fue corriendo para saltar encima de su querido tío Stan, haciendo que ambos cayeran al suelo.- Hola calabacita, que alegría es verte de nuevo.- Decía el anciano tratando de corresponder el efusivo abrazo de su sobrina nieta, la cual todavía no se daba cuenta que dos personas mas ingresaron a la sala.

-¡Tío Stan, te extrañe mucho!- Le decía la castaña, a la vez que no paraba de abrazarlo.- A pasado un buen tiempo desde la ultima vez que nos vimos, pero ahora no te libraras de mi tan fácilmente.- Con una gran sonrisa en rostro, la joven se separa del viejo, ayudándolo a levantarse, hasta que siente que alguien toca su hombro.

-Supongo que no te olvidaste de mi ¿cierto?.- Le decía una chica un poco mas alta que ella, de larga cabellera roja tapada en su cabeza por un sombrero tipo canadiense, de piel pálida con pecas, ojos verdes, sonrisa amistosa, esta vestía una chaqueta negra con el logo de un bosque en su brazo, debajo de la chaqueta una camisa de franela verde y una playera blanca debajo de esta, tenia unos vaqueros ajustados a sus torneadas piernas, ocupaba unas botas negras algo sucias, aquella mujer tenia una actitud relajada, viendo la reacción de la chica de suéter rosa, quien no dejaba de verla con gran alegría.- Ven aquí y dame un abrazo, dude.-

-¡Weeeeendy! Amiga, por supuesto que no te eh olvidado.- Decía mientras saltaba a los brazos abiertos de la pelirroja, mientras daba saltos de alegría.- Tenemos tanto de que hablar, quiero saber todo de ti, sin que omitas nada, y no lograras escaparte de mi.- Con una gran sonrisa, abrazaba mas fuertemente a la delgada mujer.

-Y lo haremos Mabel, pero tendrás que esperar, vengo recién saliendo de mi turno, y estoy algo cansada, ya sabes lo mucho que me gustaba trabajar.- Bromeaba la Corduroy, tratando de soltarse del agarre de la castaña.- Supongo que también quieres saludar a la otra persona que vino a verte.- Dicho esto, la Pines dirige la mirada a todos lados, fijándose en el anciano al lado de Stan.

-Supongo que no me reconoces así pequeña, pero soy yo el viejo McGucket, ¡Yiiijaa!.- gritaba lo ultimo golpeando una de sus rodillas, al darse cuenta de su acción carraspeo su garganta para seguir hablando.- Aun tengo problemas con alguna viejas costumbres, lo siento ¿como has estado muchacha?.-

-Ahora mucho mejor de estar aquí y verlos a todos nuevamente, gracias por venir a visitarme.- Ella trataba de contener su emoción, tenia muchas preguntas para todos, pero tenia que ir de a poco.- ¿Se han puesto de acuerdo para venir a verme?.-

-La verdad es que McGucket y yo veníamos de la mansión, hasta vimos a Wendy caminando hacia acá, la muchacha todavía no se compra un vehiculo.- Le respondía su tío abuelo, acercándole una silla al ex loco de la ciudad, cortesía de Soos, y a la vez que se sentaba en otra.

-Si tengo un coche solo que esta en el taller, ya sabes, el trabajo de cuidar el bosque, hace que los amortiguadores fallen de vez en cuando.- Le decía con tono de reproche al ex señor misterio.-A si, por si preguntas, soy la guardabosques de Gravity Falls, ya sabes que me gusta el bosque y eso.-

-Vaya, me alegro supongo que encaja perfecto a tu perfil de chica cool, y veo que usted también esta mas cuerdo señor McGucket.- Les decía a sus visitantes, la castaña.-Por cierto, Tío Stan, no venias con el tío Ford.- Pregunto la chica.

-Si, pero el tuvo que ir hacer algo importante en Medford, me dijo que llegara mañana por la noche, así que no te preocupes, nos podrás atormentar a los dos, niña.- Decía mientras le daba una sonrisa, mirando lo tanto que había crecido su sobrina, siendo toda una mujer, pero había algo en su semblante que la diferenciaba de cuando era niña, el ya sabia el porque.- Bueno, no quisiera mas incomodar al señor misterio con nuestra presencia, por lo que solo veníamos a saludar, Mabel si quieres ir a verme, puedes cuando quieras, estaré en la mansión de este viejo loco, así que nos vemos, calabacita.- Decía mientra le guiñaba un ojo a su ex empleado, sin que la joven se diera cuenta.

-Si es un poco tarde, chica, si quieres puedes venir a visitarme al trabajo, toma mi numero, esta en esta tarjeta.- Le dice Wendy pasándole un cartón con el escudo del pueblo, era la información de la caseta del guardabosque.- Casi siempre estoy ahí, así que no lo dudes si quieres llamar o lo que sea.- Terminaba de decir con semblante relajado y con una sonrisa la pelirroja.

-Nos veremos en otra ocasión, muchacha, que tengas una linda estadía en el pueblo, y si tienes problemas en encontrar casa, te puedo ayudar si quieres.- le decía el anciano de barba blanca, parándose de su asiento para dar marcha a la salida.

-Okey, esta bien nos vemos en otra ocasión.- Se despedía la chica, con un tono de decepción, a pesar de haber vuelto, todos ya eran adultos y tenían cosas que hacer, aparte que todavía no podría dar una de sus legendarias fiestas.- Adiós y tengan cuidado en el camino y Tío Stan.- Le dijo acercándose para abrasarlo una vez mas.- Te quiero.-

-Y yo también, niña.- El viejo correspondió el abrazo, luego le revolvió el cabello, y se dirigió con los otros dos a la puerta.- Nos vemos, ah y Soos, debes subir un poco los precios de la mercancía, recuerda la ganancia que tendrías en cobrar un par de dólares mas.- Dicho esto se subió al auto negro, en el asiento del piloto, mientras que McGucket, lo hacia en el de su lado, y la guardabosques, se sentaba en el asiento de atrás.

-Adiós a todos, nos vemos.- Decía la chica y mirando como el auto se marchaba, luego dirige su mirada al cielo en el cual ya habían estrellas, ella busco su constelación favorita, la observo un rato y luego entro a la cabaña, Mabel se sentía feliz, hace años que no sentía así, ver denuevo a su tío y algunos de sus amigos, estar en el pueblo nuevamente, tenia tanto por hacer, pero había un vacío en su interior, algo le decía que no era lo mismo a cuando era adolescente, la falta de su hermano la volvió a entristecer, le dio las buenas noches a los dueños de la cabaña, se despidió del pequeño Max, quien estaba jugando en el piso de la sala, y se dirigió al ático, para conciliar el sueño, había sido un largo día, pero mañana era uno nuevo y se dijo a si misma que será mejor, tomo su bolso, vio las fotos que tomo en el autobús, se lamento de no haber salido con la camara en la tarde, pero aun así paso una buena tarde con el rencuentro de cierta rubia, y la visita de su tío, su amiga pelirroja y el anciano ex loco del pueblo, saco un libro rosa en el cual empezó a pegar fotos de su primer día y luego se acerco a la ventana con su cámara instantánea y se hizo una selfie con la ventana detrás iluminada por la luz de la luna y los focos de la habitación, observo el resultado, pegando así esa foto donde salía ella con la ventana atrás, la luna y ella con un símbolo de paz con sus dedos y sacando su lengua, luego tomo su teléfono para chatear con Candy y Grenda para hacer planes para mañana, luego se acordó del numero que le había dado Pacifica, y decidió escribirle un texto.-La pase bien contigo, si quieres podemos ir al ayuntamiento juntas mañana, nos vemos, Paz, buenas noches.- Terminando de escribirle y enviándole el mensaje, tenia una corazonada de que su relación con la rubia podría mejorar hasta llegar a ser buenas amigas, como siempre lo quiso, tenia una nueva oportunidad para hacer que su vida mejorara y fuera como siempre soñó, con grandes amigos y familiares cerca, pensó una ultima vez en Dipper, pero en esta ocasión no con tristeza, si no con una enorme determinación en su rostro, tomo la foto de su portadocumentos, observo a su hermano, tan nerd como siempre, lo extrañaba no lo negaba, pegando la foto en el álbum colocando con un marcador colorido "Mision: recuperar a mi hermano favorito" contenta con su obra, cerro aquel libro morado, lo coloco en la mesita de noche, se puso una pijama cómoda, y se dispuso a dormir, por que mañana le esperaba un largo día.


Un pequeño haz de luz que se colaba por un agujero en la pared, le daba en pleno rostro a una castaña la cual comenzaba a despertar, debido a la molestia de la luz, con algo de pereza poco a poco fue abriendo los ojos y dio un gran bostezo, estirando sus brazos para dejar que el sueño dejara su cuerpo, con aun somnolencia, se levanto hasta ir a su maleta, busco una toalla de esta y partió rumbo al baño, una vez ahí dejo la regadera correr para luego sacarse su prenda de dormir, se metió a la ducha dejando caer las frías gotas de agua caer por su cuerpo, para sacarse la transpiración y el sueño que aun le quedaban, se demoro un poco limpiando ahora su ahora corto cabello, luego de su baño se coloco una toalla para cubrir su cuerpo, para después subir a su habitación y ponerse un conjunto de ropa de tonalidades celestes, como los que siempre ocupaba, aparte de un pantaloncillo de mezclilla morado y una diadema color celeste mas su calzado de vestir color rosado, bajo las escalera una vez lista para tomar un buen desayuno, en la sala solo se encontraba Abuelita tejiendo a crochet, la saludo y se dirigió a la cocina, saco una caja de leche del refrigerador, una caja de cereales y un tazón para comenzar a comer, después de terminar se dirigió a la tienda de regalos para saludar, ahí se encontraba Melody atendiendo a una familia de turista, aparte de ella se encontraba una joven de cabello negro de unos veinticinco años, esta era voluptuosa pero su ropa holgada le tapaba sus atributos, con una playera roja con un sol sonriente en el centro, ocupaba un pantalón azul claro y unas sandalia cafés, en la sección de muñecos con cabezas locas había un quinceañero de cabello rojo con un gorro de lana negro, una camisa de franela roja, y unos vaqueros algo gastados y unas botas negras sucias, el le recordaba a Wendy. Los que estaban trabajando no se dieron cuenta de la presencia de la castaña, hasta que esta le hablo a Melody.- Buenos días, ¿como van las cosas?.-

-Bien esta todo tranquilo por el momento, recién esta empezando el verano, los primeros días no hay tanto movimiento, por cierto ellos son Amy y Josh, al pequeño quizás ya lo conozcas, es el hermano menor de Wendy.- Decía mientras los mencionados se acercaban donde estaban las dos castañas.

-Un gusto me llamo Mabel Pines, a ti te recuerdo cuando era menor, Josh ¿cierto?.- Decía dándole la mano al joven, este se sonrojo al tomar la mano de la chica, mientras ella solo sonrío con ternura por el gesto, luego se enfoco en la pelinegra.- A usted no la conocía, es nueva en el pueblo?.-

-No me trates de usted, no soy tan vieja, jovencita ji ji ji ji si soy nueva en el pueblo llegue hace un año, pero todos hablan de ti, la heroína del pueblo.- Decía con una enorme sonrisa, ella tenia un semblante encantador, era hermosa en todos sentidos.- Me llamo Amara Villasol, pero todos mis amigos me dicen Amy, puedes hacerlo también amiguita, tengo el presentimiento que lo seremos.-

-Me agradas Amy, yo también lo creo.- La castaña río un poco con la pelinegra, luego noto como el pelirrojo lo miraba con nerviosismo, fue como mirar a su hermano en el pasado, cuando ponía la mirada enamorada hacia Wendy, ahora era un Corduroy enamorado de un Pines.- ¿Te pasa algo Josh?.- Le pregunto, queriendo molestar un poco al quinceañero, quien dio un salto.

-N-na..nada, p-por que l-lo preguntas.- No podía ocultar su nerviosismo, pero quien lo podría culpar, la castaña se había vuelto bastante atractiva, le había conocido en el pasado pero el solo era un niño y no le interesaban las chicas.- S-solo t-tengo un poco de c-calor.-

-Tranquilo no muerdo.- Dice dándole con un puño en su hombro con señal de amistad, el muchacho se sonrojo. -Aparte de linda es cool.- Pensó el, la chica del suéter solo río por dentro por la actitud del muchacho.- Melody, ¿Soos esta dando el recorrido?.-

-Si, esta engaña... ejem demostrándole las atracciones a unos clientes que llegaron hace un rato, adivina quien esta usando el traje de lobo que usaba Dipper.- Mabel logro imaginar que seria el pequeño Max.- ¿Vas a salir un rato?.- Le pregunta mirando la cámara que colgaba del cuello de la muchacha, esta asiente.

-Si, saldré a actualizar mi álbum de recuerdos, así que ustedes tres posen.- Dice encendiendo su cámara y apuntando a los presentes.- Digan cheese.- Melody solo levanto su mano como saludo mientras daba una sonrisa, Amy se recostó sobre el mesón donde estaba la caja con unos lentes de sol y una sonrisa ganadora y Josh solo dio una sonrisa nerviosa con la mano detrás de su nuca. Se parecía mucho a la actitud de su hermano cuando tenia doce años.- Buena foto, directo al álbum, bueno ahora voy saliendo nos vemos al rato.- Decía dirigiéndose al la salida, las otras dos chicas asintieron y volvieron a sus tareas, el muchacho solo dio un suspiro de ensoñación cuando vio que salía de su rango de visión. Una vez fuera, Mabel inhalo, llenado sus pulmones con el puro aire del valle, tomo su móvil y vio que tenia un mensaje sin ver, lo abrió y vio que era de Pacifica.-Nos vemos a las doce, frente al parque de ayer, no me hagas esperar, o lo lamentaras.- Al terminar de leer, estiro un poco los músculos de sus piernas y puso rumbo hacia el centro del pueblo, cuando ya estaba un poco alejado de la cabaña, se dio vuelta y tomo una fotografía de esta, después prosiguió su camino.


La mañana había sido tranquila para la rubia, despertó a las nueve de la mañana, se dio un largo baño, se vistió con un polera algo larga de color lila claro, un pantaloncillo corto color blanco y zapatillas lilas, luego bajo a una tienda y compro un paquete de pan blanco y algo de jamón, lechuga, y condimentos, mas una caja de jugo grande, volvió al hotel, se hizo unos emparedados y se preparo un café cortesía del hotel, luego tomo su móvil y vio un mensaje de Mabel, le contesto, parece que ya tenia planes para el día, pero a decir verdad estaba interesada en eso del barrio mágico y recorrer el pueblo en compañía de alguien, estaba pensando hasta que el tono de su teléfono le interrumpió.- Hola, Pacifica Northwest al habla.-

-Buenos días hija, soy tu madre.- La rubia se sorprendió un poco, pero después de todo era su familia, debía preocuparles algo.-¿Como has estado?¿no has tenido ningún problema?.-Se notaba que no tenían conversaciones fluidas.

-Si me a ido bien, todo esta normal por aquí, ningún inconveniente me a ocurrido.- No estaba acostumbrada a hablar mucho con su madre, aunque notaba la preocupación de la otra.-¿Como han estado ustedes por allá?.-

-Nosotros estamos bien hija, quería decirte de parte de tu padre y mía que te cuides, y que recuerdes que eres una Northwest, eres la mejor si te lo propones.- La rubia sintió un hormigueo en su pecho, aun no se acostumbraba a las palabras de animo de su madre, por lo menos ya no eran tan despreciables como antes.- Bueno, tengo que volver al trabajo, que estés bien y tu padre te envía un saludo igual, adiós hija y cuídate.- Se despidió Priscilla.

-Adiós mama, los quiero que estén bien.- Le respondió la chica colgando la llamada, aunque fue corta y sin muchas palabras, sintió una gran alegría de que sus padres le dieran ánimos y se preocuparan por ella. Después de aquella llamada, Pacifica navego por sus redes sociales, donde tenia algunos familiares y compañeros del instituto, seguía siendo una chica popular con muchos seguidores, pero solo le importaban unos cuantos, luego llamo a su asistente preguntando como iban las cosas, ella le respondió que todo estaba bien y que en dos semanas llegarían al pueblo, le dio un par de instrucciones a la chica para un par de diseños que estaban listos y que lo enviaran a lo mas tardar en la tarde a la revista con la que tenían tratos, luego se despidió y colgó, una vez libre fue hasta el punto de reunión que le había indicado a la castaña, paso por la recepción y todavía estaba aquel señor de la vez pasada, luego averiguaría los turnos de la pelivioleta, al salir a la calle se sintió llena de energía, y marcho rumbo al parque. Una vez ahí, se sentó en la banca del día anterior, para esperar a la chica con la que antes no congeniaban nada, llegando a aborrecerse la una de la otra, pensó en esto con nostalgia, que equivocada estaba, su pensamiento superficial solo era una gran tontería.

-Hola Paz, que puntual eres.- Le saludo la castaña a unos pasos de ella.-Debes estar tan animada como yo por el día de hoy, supongo que será grandioso.- Le decía a la rubia, con una gran sonrisa en su rostro, se acerco y le dio un pequeño abrazo, el cual se demoro un poco en ser correspondido, al parecer le costaba adaptarse a las muestras de afecto.

-Bueno supongo que tienes algo de razón, aparte que hace buen día.- Decía separándose de la Pines, para luego poner rumbo hacia el ayuntamiento.-Perdona que te pregunte, pero por que andas conmigo si puedes salir a pasear con tus amigas, esa chica grande y la asiática.- Todavía no entendía el por que no andaba con ellas.

-Ellas llegaran en un rato, estaban en un viaje con Marius, recuerdas aquel conde en tu fiesta estirada de hace ocho años.- Le decía con alegría la chica de suéter, mientras seguían su camino.

-El conde Marius von Fundshauser, vaya pensé que solo era un rumor, pero resulto que a las finales era verdad, a cierto, decían que tenia un noviazgo con una chica de este pueblo, y ¿quien de las dos es?.- Le pregunto con interés a Mabel, ella mantuvo el suspenso durante unos segundos, hasta que la cara de la rubia se notaba su impaciencia.

-Es Grenda, la que era castaña y grande, ella enamoro a Marius en tu fiesta, supongo que le gustaba la fuerte personalidad de Grenda, y hasta el día de hoy han sido parejas.- Decía con ensoñación la castaña, la Northwest solo rodó los ojos, aun parecía que ella tenia la mentalidad de una niña. Siguieron su camino hasta el ayuntamiento, el cual era un poco mas grande a lo que recordaban, luego se dispusieron a entrar para sacar sus registros de residencia del pueblo, en la recepción estaba un hombre de aspecto normal, con camisa y pantalones demasiado ordenado, tenia una mirada calmada, siempre la tenia, de hecho parece que el tiempo no había pasado en el, sin dudas ese hombre era extraño.- Hola buenos días, me llamo Tad Strange, y soy el recepcionista, ¿en que las puedo ayudar?.-

-Buenos días, Tad, soy yo, Mabel Pines y ella es Pacifica Northwest, hemos venido a ver al alcalde Tyler.- Le decía con ánimos la castaña, la rubia a su vez le parecía raro aquel hombre, había algo en el que le inquietaba, como si detrás de es fachada escondiera un millón de secretos.-¿Se encuentra en estos momentos?.-

-Vaya, dos de nuestras heroínas han vuelto, si el se encuentra en la oficina principal, en estos momentos se encuentra hablando con alguien, pero creo que esta por terminar su junta, si quieren esperan afuera de oficina por el momento.- Termino por indicarles con suma tranquilidad, al la diseñadora le ponía de nervios, pero a la chica de suéter le parecía de lo mas normal, ambas asintieron y fueron donde les indico el recepcionista. Pasaron unos minutos, hablando de cuanto le inquietaba aquel hombre, pero la castaña solo decía que estaba loca, luego escucharon la puerta de la oficina abrirse, saliendo de esta salio un hombre de traje entallado elegante, con pelo y barba de color negro, y con una mirada fría, Pacifica recordó que era el hombre que había visto en el aeropuerto de Portland el día anterior, Bennett al parecer, le pareció raro, una extraña coinsidencia, seguía meditando hasta que sintió una mano en su muñeca, era la castaña que la jalaba al interior de la oficina del alcalde, este se encontraba sentado en su cómoda silla al frente de un gran escritorio antiguo, al mirar quien había entrado, se levanta y se dirige a ambas para darle un apretón de manos.-Así que era verdad, ambas volvieron, es un placer tenerlas de vuelta, chicas.- Decía el afeminado hombre de bigote, sacudiendo las manos de ambas.

-Es un placer alcalde, he venido a vivir a Gravity Falls, por el trabajo en el museo, si no le molesta para tratar ese asunto.- Le decía animada la chica de suéter, el hombre asentía con profesionalismo, dándole gracia a la rubia que miraba a ambos.

-Esta bien ven esta listo el contrato, tu tío ya me informo que eres una gran artista, y seria un honor de tenerte de administradora del lugar, vengan siéntense acá.- Les decía señalando unas sillas de madera en frente del escritorio.-Aquí esta, firme acá y acá luego ponga su nombre acá y en este otro papel y listo.- Le indicaba dándole el contrato a Mabel.-Señorita Northwest, cuénteme, ¿que puedo hacer por usted?.-

-Ah, bueno señor alcalde, he venido por el certificado de residencia del pueblo y por algo de la ley ochenta y siete.- Decía recordando lo dicho por el gnomo la tarde anterior, el alcalde asiente, busca unas carpetas del gabinete en su costado y de los entrega a la rubia.

-Bueno lo del certificado, solo tiene que renovarlo ya que usted era ciudadana anteriormente, y sobre la ley "integracion de lo sobrenatural" necesito que llene los datos de esta hoja, una vez echo, tendrá un pase a los lugares ocultos del pueblo, y por lo que veo, usted también desea lo mismo señorita Pines, aquí tiene también una copia.- Decía con animo el hombrecillo de pantalones cortos.

-Si, también deseo sacar residencia en el pueblo, si podría ayudarme también.- Le decía la castaña, el alcalde Cutebyker le asiente, ayudando a llenar la hoja de Mabel. Una vez hecho todos los papeleos pertinente, el alcalde les indica que tendrán su pase especial el día de mañana, pero que igual podrían ingresar a los lugares ocultos del pueblo, ambas chicas dieron las gracias, y se marcharon del lugar. Una vez fuera decidieron ir a almorzar algo cerca, Mabel le sugiere a la otra chica ir al Greacy Dinner, para que puedan ir, Pacifica no se opone, y la sigue. Cuando llegaron a la cafetería pidieron una orden de patatas fritas y carne a la camarera, parece que Lazy Susan estaba atendiendo a otra persona.- ¿Alguna vez comiste en este lugar, Paz?.-

-Nunca mis padres antes no me dejaban mezclarme con los pueblerinos, pero siempre tuve curiosidad de venir aquí y ver por que a todos les gustaba la comida de aquí.- Le respondía la rubia mientras miraba el decorado del lugar.

-Es una lastima que nunca hayas comido ninguno de mis platos, chica.- Le decía Lazy Susan, a la vez que servia la orden de las chicas.-Espero que lo disfruten y bienvenidas al pueblo.- Les dice mientras movía su parpado malo con la mano, en forma de guiño, ambas le sonrieron y prosiguieron a comer. Luego de una platica amena entre ambas, acabaron su comida, dieron gracias y salieron de la cafetería. Mabel y Pacifica retomaron su camino, querían ir a la entrada aquel lugar tan misterioso, al cual no les dejaron pasar el día anterior, pero el teléfono de ambas comenzó a sonar.- Disculpa.- dijeron a la vez, y se alejaron una de la otra.

-Hola, hablas con Mabel, ¿con quien hablo?.- Contestaba la castaña.

-Mabel, soy yo Melody, necesito tu ayuda aquí en la cabaña, si puedes venir de inmediato, por favor, nos vemos.- Dijo rápidamente la esposa del hispano, colgando la llamada sin que la chica le respondiera.

-Hablas con Pacifica Northwest ¿que es lo que deseas?.- decía con tono serio la rubia, siempre ponía una voz profesional cuando contestaba el teléfono.

-Señorita Pacifica, ocurrió un problema con los diseños de la nueva línea otoño-invierno, no los encuentro en la computadora, necesito su ayuda jefa, es urgente.- Decía con nerviosismo la asistente de la Northwest.

-Esta bien, espérame unos veinte minutos, y mas te vale que me ayudes a arreglar esto.- Decía con autoridad la rubia, ella no quería ser una tirana con sus empleados, pero a veces tenia que poner mano dura para que las cosas funcionaran.-Oye, fenómeno, lo siento pero tengo que hacer algo importante, nos vemos en otra ocasión si, adiós.- Y dicho esto partió corriendo al hotel.

-Adiós oxigenada, y tomare tu palabra.- Dicho esto ella también fue corriendo hasta la trampa de turistas de el lugar. Paso un largo rato hasta que llego a la cabaña, cansada por la gran maratón que recorrió para llegar lo mas rápido posible, entra a la tienda de regalos y se dirige para hablar con Melody.- Uff, que es lo que necesitas, Melody, llegue lo mas rápido que pude.- Le decía con cansancio a la castaña mayor.

-Soos tiene que ir comprar algo al centro comercial, yo tomare su lugar dando recorridos, y Amy tomara el lugar de la caja, quiero que ayudes a ordenar con Josh.- Le informaba la mujer colocándose un saco igual al que ocupaba su esposo.

-Esta bien, solo dame unos minutos para descansar.- Respondía Mabel, sentándose en el barril de madera, al lado de la caja, esta miro a Amy quien le dio una dulce sonrisa, luego sintió como alguien tocaba su hombro, era el pequeño pelirrojo, este estaba nervioso con las manos detrás de su espalda, luego estiro una de estas con una lata de Pitt cola, la castaña lo miro con gracia.-Gracias, jovencito me has salvado.- Le dice guiñandole el ojo y tomando el refresco, el muchacho se puso totalmente colorado, rivalizando con el color de su cabello, mientras la pelinegra le ponía una mirada de falso reproche a la chica de suéter.-Solo bromeo, no pensé que le gustara al hermano de Wendy.- Le susurra a la atractiva cajera.

-Bueno, supongo que fue amor a primera vista ji ji ji, tu leyenda continua amiga.- La pelinegra es bastante agradable, pensaba la castaña.-Perdona, esque estoy emocionada, por fin conocí a la Mabel de la que todos me hablaban, todos te quieren por aquí, y ya veo por que, eres encantadora.- Le adulaba con lo dicho, la Pines sonreía orgullosa.

-Anda, no es para tanto, me harás avergonzar.- Le decía con un golpecillo en el hombro a la cajera.- Y bien ¿ que tengo que hacer?.- Preguntaba para ponerse manos a la obra, la pelinegro le indicaba que cosas haría por el momento, ordenar la mercancía, limpiar algunas cosas, barrer el porche de la tienda, indicarle a los clientes los precios, todo esto siendo acompañada a todos lados por Josh que no paraba de mirarla y cuando esta lo miraba, el dirigía su mirada a otro lado, era realmente tierno, al fin comprendía lo que sentía Wendy con Dipper. Después de unas horas de trabajo, ya con la tienda por cerrar, Mabel estaba ordenando algunos productos, mientras que Amy contaba el dinero de la caja silbando una pegajosa canción y Josh barría el lugar mirando disimuladamente a la castaña.- Por cierto, Amy, no se nada de ti ¿por que no cuentas un poco de tu vida?.-

-Bueno, por donde empiezo, soy oriunda de Canadá, del estado de Alberta, allí estuve toda mi vida hasta los veintiuno, me vine a Estados Unidos, para lanzar mi carrera como guitarrista, pero no me fue también como quería, pase desde New York hasta Los Ángeles, pero no hubo resultados, pensaba volver a Canadá y resignarme a vivir una vida simple, hasta que por azar del destino termine en el pueblo, el ambiente me agrado mucho, me recordó a mi pueblo natal, pero vi que realmente estaba quebrada, así que decidí hacer dinero con lo que me gustaba, pero con la vida de cantante callejero no genera tanto dinero, toque fondo vivía al día, hasta que Soos y Melody me echaron una mano, primero como niñera del pequeño Max, ahora como cajera oficial, dejándole el trabajo de administración a Melody, el tema del engaño a Soos, aparte de la ayuda del pequeñín de Josh, quien es un adolescente algo rebelde, pero hoy a estado algo callado, ¿no crees?.-

-E-eso n-no es cierto, cierra la boca Amy.- Le decía con vergüenza el menor de los Corduroy.- Y-yo si soy rebelde, solo que hoy no tenia ganas de serlo.- decía tratando de parecer cool afirmandose de la escoba, a lo que ambas chicas se miran con complicidad, observando a la persona que esta detrás de el.

-Pero parece que este joven rebelde no sabe lo que dice, que ocurre Josh, viste algún fantasma o algo, te comportas extraño hermanito.- Le decía la recién llegada Wendy a su hermano.- Acaso no vas a saludar a tu hermana.

-Hola Wendy.- Decía el muchacho con suma vergüenza, tratando de no demostrarle nada que su hermana pudiera usar en su contra.- N-no me ha pasado nada, estoy bien.- Dice mirando fugazmente a Mabel, la pelirroja se da cuenta de esto y coloca una sonrisa picarona, su hermano se asusta, parece que ya lo descubrió, su hermana siempre fue la mas lista de la familia.

-Es raro, que paso con tu insolencia hermanito, como cuando esa vez que te ordene que limpiaras tu cuarto y luego fuiste a reclamar a mi habitación y...- La guardabosques fue callada por un par de manos en su boca, manos de un joven rojo como un tomate, Wendy se descubre la boca para comenzar a reírse.-Okey no lo diré, tu ganas.- No parando de reír la pelirroja de acerca a la castaña y a la pelinegra.- Buenas, chicas ¿ya terminaron de trabajar?.-

-Si, solo falta ordenar un poco mas y listo, a que se debe tu visita, chica.- Le respondía Amy, teniendo en cuenta como hoy era el día en que la Corduroy siempre los visitaba.-Bueno si quieres, traigo algo de beber para conversar mas amenamente, y no seas tan mala con Josh, recuerda que tu amigo era igual cuando tu trabajabas aquí.- le dice esto ultimo como un susurro.

-Si, lo se, lo se, solo quería divertirme un rato a costas de este mocoso insolente, por fin tengo algo con que tranquilizarlo, por cierto Mabel, te viene a ver a ti, quiero llevarte a la caseta que tengo en el bosque, ¿que te parece?.- Le decía amigablemente a la castaña, mirando como su hermano trataba de hacer como que no escuchaba su conversación.

-Me parece estupendo, ¿como es que llegaste a ser guardabosques?, siempre te imagine como alguien que entraría en alguna banda de rock o serias luchadora profesional.- Preguntaba la chica Pines a su amiga, mirando como Amy volvía con dos cervezas y dos refrescos.

-Y yo también lo pensaba cuando era mas joven, pero al madurar te das cuenta que necesitas mas estabilidad en tu vida, en la universidad curse estudios forestales, ya que siempre viví rodeada de bosques.- Paraba de relatar mientras recibía la cerveza que le trajo la cajera, abrió la lata y dio un salud imaginario a sus amigas, para darle un sorbo a aquel brebaje.- ¡Ahhh! Siempre es bueno beber una de estas después del trabajo, bueno como decía, al terminar la universidad y graduarme, volví al pueblo, le pedí al buen Tate que me diera empleo, y el encantado me dio el trabajo, dándome el trabajo de los bosques.- Terminaba de relatar, bebiendo un poco mas.

-Aun así sigues siendo igual de cool que antes, no has cambiado Wendy.- Le decía la castaña bebiendo un poco de su refresco.

-Es cierto, o pregúntale a aquella niña rubia que la sigue a todos lados, como esque se llamaba, a si, esa tal Christine, es como la sombra de Wendy, esta totalmente maravillada por esta chica.- Agregaba Amy, dando un pequeño sorbo a su cerveza.

-Cierto, pero es buena persona esa chiquilla, seria una buena alumna.- Terminaba por decir la Corduroy, luego mira su móvil que no paraba de vibrar, lo mira, se dirige a la Pines.- Si estas lista, podemos irnos ¿que te parece?.- Le preguntaba como si estuviera con apuros de hacer algo, pero que la referida no noto.

-Okey, vamos Wendy, Amy ¿le avisas a Melody que salí con Wendy?-Le pregunta a la pelinegra, esta asiente y le sonríe.- Hasta mañana, nos vemos amiga.-

-Adioos nos vemos al rato.- Se despidió la cajera con tono melodioso, Mabel salio junto con los Corduroy hacia el jeep de la pelirroja, se subió al asiento de copiloto y marcharon a su destino.


Después de solucionar el problema con su asistente, Pacifica solo suspiro, quería relajarse un rato, así que decidió salir a dar un paseo por el pueblo, se coloco una sudadera corta violeta para abrigarse del viento que había en la tarde en el valle, saco su bolso de mano por si ocurría algún percance, cerro su habitación dirigiéndose al ascensor, una vez en la planta baja, recorrió el hall central, hasta dirigirse a la salida, en el pueblo se notaba un tonos anaranjados por el inminente atardecer, dándole un aspecto mágico, poco a poco las luminarias se iban encendiendo, la muchacha comenzó a caminar sin rumbo fijo, mirando la hermosa escena del el sol pasando por el acantilado, donde una vez, los gemelos derrotaron al enorme robot de Gideon Gleeful, liberando a todo el pueblo de ese pequeño estafador, que luego del Weirdmaggedon se redimió, para convertirse según el en una persona normal. Tan ensimismada iba en sus pensamientos que no se da cuenta que alguien la seguía desde hace un tiempo, y al alcanzarla, le toca el hombro a la rubia, quien se pone totalmente alerta, se da media vuelta para ver quien era el responsable, observando a una mujer morena de cabello violeta y con un mechón rosado, la chica vestía una sudadera negra algo grande para ella abierta con dos mitades de corazón en cada lado, que al cerrarse formaría un corazón sangrante, debajo de esta tenia un suéter delgado ajustado a su cuerpo de color morado oscuro, tenia unos pantalones ajustados negros y con agujeros, y unas grandes botas militares negras.- Hola Paz, hasta que al fin te detienes, te venia llamando desde hace algún rato, y al parecer estabas en el mundo de los sueños, ¿algún chico te trae así, chica?.-

-Hola Tambers, no no estaba pensando en nadi...-Su mente le juega una mala pasada, recordando que Dipper y Mabel fueron los que habían detenido al telépata, maldijo mentalmente por pensar en eso.-N-nadie, solo recordaba cuando vivía aquí eso es todo.-

-Ya veo, y dime solo Tambry, quería decirte si quieres venir conmigo a beber unas cervezas, hoy tenia libre en el hotel, así que estuve un poco aburrida, ¿que dices?.- Le proponía la pelivioleta mientras le indicaba un automóvil morado, aparcado en el estacionamiento del minimercado.

-Bueno, pero solo unas pocas, no estoy acostumbrada a beber.- Decía mientras se acercaba al coche, para subir al asiento del copiloto, la chica gótica sube tomando el volante poniendo rumbo a su reunión.


Por otro lado, en el jeep de la guardabosque, conduciendo por un camino entre todos el mar de árboles de pino, con el atardecer al frente, la castaña todavía se preguntaba por que la pelirroja le vendo los ojos, esta solo le menciono que era una sorpresa, luego sintió como salieron del camino de tierra pasando a uno pavimentado, la chica del suéter celeste iba inusualmente callada, pensando en que tramaba su amiga, hasta que su paciencia se agoto y decidió preguntarle sobre la situación.- Y ¿que es lo que exactamente quieres que vea?.-

-Veo que todavía sigues siendo impaciente, Mabel, queda poco para llegar ya lo veras.- Decía la Corduroy, poniendo atención en el camino, su hermano estaba callado, solo mirando por la ventana del automóvil.- ¿Puedo preguntarte por que decidiste venirte a vivir aquí?.-

-Me ofrecieron trabajo en la galería de arte del museo, mi tío hizo los arreglos, hoy firme el contrato, por eso desde ahora soy una pobladora mas de Gravity Falls.- Decía con ánimos la chica vendada, girando su cabeza en dirección a Wendy, aunque sabia que no podía verla.

-Que bien, así podré tenerte aquí, para arreglar lo aburridos que son mis días cuidando el bosque, bueno ya llegamos, pero no te quites la venda todavía, Josh ayúdale a bajar.- Le ordenaba a su hermano, este dio un pequeño chillido sacándole de su transe, y nerviosamente le abrió la puerta a la castaña, para luego agarrar su brazo para guiarla por el camino. Caminaron un poco, Mabel sentía que estaban caminando sobre césped, luego escucho unos murmullos, al tener los ojos tapados, le agudizo sus otros sentidos.- Bien, dude, ahora puedes sacarte la venda y abrir los ojos.- Dicho esto ultimo, la castaña procedió a hacerlo, y lentamente abrió los ojos una vez desvendada.

-¡Sorpresaaaaa!.- Gritaron varios al unísono, lanzando confeti sobre la chica, esta miro todo con asombro, ahí estaba ella rodeada por su tío Stan, el viejo McGucket, Candy, Grenda, Marius, Wendy, Josh, Tambry, Robbie, Nate, Lee, Thompson, Pacifica, Gideon, Soos, Melody, Max, Amy y muchos de los habitantes del pueblo, además de una que otra criatura mágica. Mabel no tenia palabras que decir, nunca se espero que le hicieran una fiesta, es mas pensaba que ella tenia que organizarla, pero ahí estaba parada en medio de toda esa gente, que la veía alegremente, mientras que algunos se acercaban para saludarla, otros comenzaban el festejo, en aquel lugar en el cual solo pudo estar solo una vez en el pasado, la vieja mansión Northwest, ahora propiedad del ex viejo loco del poblado. Procesando lo que estaba pasando, empezó a reaccionar de apoco, saludando a los conocidos, que le decían lo feliz que estaban por tenerla de regreso después de tanto tiempo, hasta que la voz del estafador la saco de su ensoñación.-Veo que te has quedado muda de la impresión, todavía tengo ese toque en las personas ja ja ja.-

-Tío Stan, gracias por todo esto no lo esperaba, están todos aquí.- Decía alegremente mirando a todos los asistentes a la fiesta, hasta que sintió que era elevada del suelo por unos fuertes brazos, mientras era encerrada por otro brazos mas delgados y pequeños.-¡Chicaaaas!, que bueno es verlas de nuevo.- Decía tratando de aguantar todo el aire en su cuerpo, debido al poderoso abrazo de su amiga castaña.

-¡Mabel, por fin podremos ser amigas inseparables, y ninguna distancia esta en medio de nosotras.- Decía Grenda, apretando a un mas a la delgada castaña en sus brazos, mientras que su novio, miraba con preocupación la escena, el sabia muy bien las destructiva muestras de cariño de su pareja.

-Candy esta feliz de verte de nuevo, Mabel, no quiero que este momento se acabe.- Decía una asiática, que para su desgracia su deseo no podría ser posible debido a la falta de oxigeno en la Pines. Al rededor de ellos se acercaron todo el grupo de amigos de Wendy, para poder salvar a Mabel.

-Hey dejen un poco, para que podamos saludar a la chica.- Decía un neutral Robbie, a modo de broma, pero se notaba que estaba alegre aunque no quería demostrarlo.

-¡Mabel, Mabel, Mabel!.- Gritaban Lee y Nate, golpeando al pobre de Thompson a modo de tambor.

-En la fiesta de bienvenida de la chica Pines hashtag que alegría.- Decía una Tambry con alegría mientras actualizaba su estado en sus redes sociales, mientras que a su lado estaba la chica rubia, con la cual había llegado.

-No me imaginaba, que fuera esto un par de cervezas y ya, pero esta bien.- Le decía una sonriente Pacifica a la morena a su costado.-Veo que ella es muy querida en el pueblo.-

-Ambas lo son, chiquilla, ambas lo son.- Se le acerco el tío de la castaña, mientras le daba una sonrisa de alegría, la rubia le correspondió, con una sonrisa pequeña, nunca se había sentido de ese modo, aceptada por la gente.

-¡Mabel, mi querida reina, veo que has vuelto para estar con tu amado!.- Exageraba un melodramático peliblanco ex vidente, mientras que se acercaba para besar la mano de la castaña, el tío de esta, miro al albino con furia, al igual que cierto hermano de una pelirroja.- Juro que no me rendiré hasta que me aceptes una cita.-

-Gideon, te extrañe también y todo eso, pero no seré tu reina.- Decía con incomodidad la chica de suéter, pero el chico no se deprimió por eso, solo quedo mirándola un rato con una sonrisa boba en su rostro, mientras que no sentía la mirada asesina de un quinceañero pelirrojo. Cerca de ahí se encontraba el nuevo señor misterio con su hijo en sus manos, junto a su esposa y a su empleada pelinegra.

-Veo que quieren mucho a la chica, nunca imagine que fuera así.- Decía Amy mientras miraba la escena de todos los chicos y chica amigos de la castaña, tratando de llamar de llamar la atención de la Pines.- Es demasiado popular, al parecer.-

-Y lo hacen por que la chica es un sol, tiene esa chispa de alegría que te hace ser su amigo de inmediato, ella era como una gran estrella que iluminaba los días tristes de las personas.- Le respondía Soos, observando también en dirección a los chicos, mirando con nostalgia como se divertían.- Pero, después de lo que paso con su hermano, esa chispa se apago un tiempo, pero también estoy alegre de que ella sea feliz, también es como la hermanita que nunca tuve.-

-Por cierto nunca me han dicho lo que le paso a ese tal Dipper, ¿donde esta ahora?.- Pregunto la pelinegra, el hispano tenso sus músculos, era un tema delicado que ni siquiera Stanley le había dicho, el tampoco sabia como estaba su mejor amigo.- Lo siento, no debí preguntar.-

-Es algo delicado, es un tema algo antiguo, pero que todavía esta en nuestras mentes y corazones, nunca pensamos que Dipper se esfumara de la faz de la tierra, y la verdadera sorpresa es que no sabemos nada de el.- Decía con tono triste el señor misterio, su esposa lo miro con comprensión abrazando su brazo y apoyando su cabeza en el hombro del robusto.

La fiesta estaba siendo todo un éxito, todos se divertían, habían competencias, juegos y karaoke, Mabel no paraba de hablar con todos, tenia tanto que saber, iba de aquí para allá, sacando fotos de todas las personas, acompañado de sus fieles amigas, el conde de Austria y una avergonzada Northwest, quien también disfrutaba de la fiesta, pero en menor medida de como lo hacia su amiga castaña, todos tenían algo que contar, desde el gnomo mas pequeño, hasta el gran multioso, quien competía con Chutzpar, Mandly Dan y Schmebullock Jr, a quien tomaba mas cerveza, dando por ganador al pequeño gnomo de una sola palabra en su vocabulario, Gideon daba un pequeño show de magia junto con sus asistentes, los ex reos, impresionando a las personas que veían su espectáculo, Lazy Susan servia unos pasteles caseros, cortesía de su cafetería, varios estaban bailando a gusto, hasta el señor Poolcheck, con sus raros pasos de baile, hasta había un zombie que bailaba al estilo de Thriller. Todo era alegría en aquella fiesta, todos la pasaban genial, Mabel se olvido de todos sus problemas internos después de años en que la atormentaban, y Pacifica, aunque un poco recatada, estaba feliz de ser aceptada por gente normal, que no le interesaba el estatus social, o el apellido de tu familia, eso era la verdadera amistad que estuvo buscando por tanto tiempo, pero testaruda como ella sola, no lo iba a aceptar tan fácilmente. Todo estaba tranquilo, hasta que Stanley le habla a su sobrina nieta.-Veo que te gusto la sorpresa calabacita.-

-Si gracias tio Stan por todo, en verdad fue un lindo gesto, y mejor aun que no hubieras cobrado por la entrada o la salida.- Se reia mientras, mientras que el anciano hacia lo mismo pero con menos gracias.-Ubiera ganado unos buenos dolares.- Penso el estafador, la castaña miro a su alrededor y pregunto.-¿supongo que tambien te estas divirtiendo?.-

-De eso te quería hablar niña, empezamos a jugar póker con los viejos, y ahora le debo cien dólares a Sprott y a Lazy Susan, si puedes hacerme el favor de buscar dinero en mi habitación, no me dejaron ir a mi porque Buddy Gleeful dijo que escaparía, así que le dijo a Ghost Eyes, que me vigilara.- Le pedía a Mabel, mientras que el anciano miraba al bravucón con nerviosismo, la chica le asintió y tomo a Pacifica del brazo para que le ayudara.- Mi habitación es la tercera después de subir al tercer piso, del lado derecho de la mansión.- Les grito antes de que entraran a la enorme edificación, la rubia sabia cual habitación era, una de los invitados cerca de la que antes era habitación de sus padres, la Northwest tomo la delantera, para guiar a castaña.

-Vaya tu familia si que sabe dar fiestas entretenidas.- Decía mirando con nostalgia el interior, los muebles, los cuartos, los adornos, todo lo que alguna vez le perteneció a su familia, subiendo por la gran escalera central mirando donde antes estaba el cuadro de su familia.- Es raro volver a estar acá después de tanto tiempo.-Decía con la mirada perdida la rubia.

-Me paso lo mismo cuando llegue, entrar a la cabaña después de mucho tiempo sin venir, y pensar que ahí estaría el, dentro de nuestra habitación en el ático, recostado en su cama leyendo su estupido diario.- Dijo de forma apagada la chica de suéter celeste, la chica de cabellera rubia noto esto y le sonrío de forma comprensiva, y le indicaba que siguiera caminando para llegar a la habitación de su tío.-Disculpa, pero me pasa a menudo tengo cambios de estado demasiado abruptos, estoy un poco loca después de todo.-

-Yo diría que estas totalmente loca, pero así eres mas agradable, fenómeno, ya estamos llegando.- Le decía subiendo los últimos escalones que llevaban al tercer piso, yendo así a al cuarto que le mencionaron.- Este es, antes era uno de los tantos cuartos de invitados, pero este era un poco mas grande que el resto.- Dicho esto ambas ingresan al interior, buscando algo que pueda tener la billetera del hombre, o una enorme maleta llena de dinero conociendo las mañas de el ex señor misterio. Mabel busco por todos lados pero parece que tenia todo bien guardado, así que se puso a revisar los bolsos del viejo, removiendo ropa, cadenas de oro, equipo para robo profesional, nunca cambiaria, río mentalmente, hasta que vio algo que la sorprendió, era un libro rojo, de encuadernado hecho a mano, con tapa color vino con detalles dorados y en el centro de la portada una mano de seis dedos dorada con el numero tres en medio de esta, tomo aquel tomo, no creyendo que lo tenia en sus manos, según recordaba, los diarios habían sido quemados por Bill Cipher en el comienzo del Weirdmaggedon, como era posible que estuviera intacto después de lo ocurrido aquel verano.- No encuentro nada, como vas tu...- Pacifica vio lo que atraía la vista de la castaña, dándose cuenta de que este era el tonto libro con el que siempre andaba Dipper, el que les ayudo con el fantasma del leñador que atormento hace ya mas de ocho años.

-E-es imposible, los diarios ya fueron destruidos, pero este es igual al que tenia mi hermano en el pasado, pero se ve como nuevo, como si hubiera sido hecho hace poco.- Dijo la pines, abriendo para ojear el contenido de este, aunque sabia que no entendería la mayoría de las cosas en su interior, la curiosidad le ganaba.- Veinte de septiembre del año dos mil quince, hoy hemos descubierto con mi sobrino unas extrañas lecturas en la maquina que detecta anomalías espacio-temporales, esta indica que provienen de la misma cabaña, mi corazonada me dice que son residuos de energía que el portal dejo en el ambiente, dando su epicentro...- Leyó en voz alta la castaña, para luego, buscar otra pagina mas adelante y ver que es lo que decía.- Ocho de noviembre del año dos mil quince, No se como paso, eh cometido un gran error, el, mi sobrino a desaparecido en el portal experimental que estaba desarrollando, debí prohibirle que lo construyera, sabia que era un peligro, pero ya no hay vuelta atrás el se ha ido...-La chica para de leer asustada, según el diario, su hermano había sido tragado por un portal, como le paso a su tío Ford, busco con desesperacion una pagina anterior, para ver que mas contaba, tenia el corazón acelerado, temiendo lo peor.- Quince de octubre del año dos mil quince, mi sobrino me a dicho que resolvió los errores del portal, indicándome que a mejorado el diseño de este, y proyectando que en un mes mas, el tendría una versión experimental portátil...-Mabel empezó a soltar lagrimas después de leer esto, tenia sentimientos encontrados en su interior, sus tíos le habían ocultado la verdad, esto era terrible, era una verdadera tragedia, su hermano estaba quien sabe donde y sin retorno, estaba enojada, triste, asustada , decepcionada y un millón de sentimientos mas, comenzó a temblar, preocupando a su amiga quien estuvo callada con un extraño peso en su pecho, como si hubiera perdido a alguien importante en su vida, la chica del suéter rompió en llanto.- Dipper esta perdido entre dimensiones y mis tíos ocultaron la verdad, ¿acaso todavía piensan que soy una niña pequeña? ¿como pudieron hacerlo?, yo extraño a mi hermano, quizás ahora ni con vida se encuentre,...snif...¿donde esta mi hermano? Alguien puede ayudarme.- Decía con angustia la castaña, mientras arrojaba lejos el diario rompiendo algo en el proceso, las lagrimas le brotaban furiosamente, no quería saber de nadie, pero a su lado estaba la rubia consolándola, ella también estaba mal, la persona que tanto cambio su vida, estaba desaparecida o muerta, ella sentía una gran opresión en su pecho, hasta que se dio cuenta que ella soltaba lagrimas de sus ojos cayendo por sus finas mejillas.-¿Por que, Paz, por que?¿por que no puedo hacer nada, por que soy tan tonta, tan infantil, que no puedo ayudar a la persona que mas quiero? Dipper podría estar muerto y es por mi culpa.- Abrazo a su amiga llorando en su hombro, soltando su gran tristeza, una que no había soltado hace mucho tiempo, una que guardo y que la consumió por años.

-Dipper esta vivo, Mabel.- La muchacha levanto su cara para ver quien había dicho esto, en el umbral de la puerta se encontraba su tío Ford, con la mirada seria, empatizando con la tristeza de su sobrina.- Dipper esta vivo, lo se por que el mismo me dijo.- Al decir esto ultimo, Mabel abrió sus ojos con incredulidad, aun con lagrimas en estos, mirando al científico con esperanza, había tenido la peor sorpresa que pudo tener al descubrir el destino de su hermano, pero el saber que el había hablado con su tío, ya era algo, algo del que podía aferrarse para asi, por fin reencontrarse con su gemelo, la vida jugaba malos ratos a las personas y el destino era implacable, pero con la esperanza de un mañana mejor, la chica no perdería aquel granito de esperanza que le daba su tío esta noche.-Mabel, Dipper estará con nosotros pronto, el volverá, mi niña.-


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Bueno aquí esta el fin del capitulo 3 un poquitin largo, con mas de 12.000 palabras, sinseramente pienso que agregue mucha informacion, pero globalmente solo es un 5% de la historia total. Al fin se revela el paradero de Dipper, cuando se dignara a aparecer no lo se, bueno si, pero que mas da. esperando que les gustara, nos leemos la proxima semana, cualquier comentario lo aceptare con gusto, si mas que decir, me despido mis queridos lectores.

Pd: una letra, un numero.