DISCLAIMER: Los personajes no son míos, pero si de la genial Rumiko Takahashi, aunque la historia sale de mi alocada y extraña mente :D

Hi! a todos, no iba a actualizar hoy día, pero ya ven, aquí estoy :D

Sin más que decir...A leer se a dicho

Cap 3

Vamos Inuyasha dime... - dijo ella con un tono meloso ahora que él sabía su secreto, ¿de que valía que no hiciera eso?, mientras que Inuyasha pensaba "Maldita sea se comporta demasiado...sexi"

"Tranquilízate Inuyasha" - le decía su subconsciente

E...está bien...pero aléjate "neko" - dijo nombrándola con desprecio

-FLASH BACK -

5 minutos después Kagome había dejado el libro en el piso y se acercó a Inuyasha para convencerlo de que le diga lo que le iba a decir, le acariciaba los brazos, aún con el espaldar de la silla, haciendo que él se erizara con ese simple contacto. "Esta neko me quiere engatusar" - pensó Inuyasha

-FIN DEL FLASH BACK-

Vamos Inuyasha dime... - dijo ella con un tono meloso ahora que él sabía su secreto, ¿de que valía que no hiciera eso?, mientras que Inuyasha pensaba "Maldita sea se comporta demasiado...sexi" pensó él

"Tranquilízate Inuyasha" - le decía su subconsciente

E...está bien...pero aléjate "neko" - dijo nombrándola con desprecio - Yo...yo soy...soy...

Eres... qué? - dijo Kagome sin abandonar su tono acaramelado - soy un inu-hanyou - lo soltó por fin

No...no te creo... - murmuraba ella sin creerle alejándose cada vez más de él hasta chocar con la pared contraria a donde él estaba.

Él se paró de su sitio, sacó de su bolsillo una pulsera de cuentas rojas, pronunció las palabras "NI NARITAI", y como por arte de magia le crecieron unas orejitas color blanco, unas garras filosas, al igual que sus colmillos.

No, no puede ser!, eres un inu-hanyou! - dijo Kagome aterrorizada al descubrir su verdad - "No puede ser, más aún cuando existe esa maldita promesa, ah, no me puedo quedar atrás, le mostraré mi verdadera forma para que no crea que al verlo así le temo" pensó, luego dejó ver una pulsera de cuentas blancas que tenía en su muñeca y pronunció las mismas palabras, convirtiéndola en una neko, le aparecieron unas adorables, pero pequeñas orejas de gato color azabache, unos pequeños bigotes, garras no tan afiladas pero bien cuidadas y pequeños colmillos.

Ambos se quedaron mirando, los ojos chocolate de la chica se fundía en los dorados de él, estaban a los extremos de la habitación, se miraban de una manera deseosa, Kagome sabía que lo de ellos no podía ser, pero el deseo a lo prohibido los llamaba.

¿Cómo mostrar su verdadero ser a alguien en quien no confiaba por la que sentía muchas por cosas? Exactamente eso pensaba Inuyasha, sabía perfectamente lo sucedido en su época, sabía que lo de ellos no podía ser, así es! él estaba enamorado de ella desde que la conoció, pero cuando supo lo que era ella, tuvo que dejar sus sentimientos de lado, aquellos que había dejado cerrado bajo 7 llaves, pero su mente lo estaba traicionando en este momento, empezó a caminar hacia ella dejando de lado cualquier razonamiento que tenía en su mente. Se olvidó absolutamente de todo

Por otro lado, Kagome no podía estar más enamorada de él, "Realmente se ve guapo así" pensaba ella, en esos momentos a ella le pasaba casi lo mismo, su mente le decía una cosa y su cuerpo hacía otra, y la prueba perfecta de eso es que empezó a caminar, ignorando todo lo demás a su alrededor.

Ambos estaban cerca, a casi 5 cm exactamente, casi podían sentir la caliente respiración de la persona que tenían enfrente, ambos se acercaban peligrosamente...pero alguien toca la puerta.

Inuyasha! Hijo! Recoge todos los regalos que dejaste regados por el piso! - gritó la mamá de Inuyasha al otro lado de la puerta

Si mamá ya voy! - dijo congelado, mirando a Kagome a quién le brillaban los ojos - Kagome yo...

Ella bajó un poco la mirada y dijo - Ve, yo voy a seguir leyendo - dijo opacando ese brillo.

Él la miró con atención, y se dio cuenta de que había bajado la miraba mientras se alejaba a sentarse de nuevo en la cama a leer el libro, él miró su cuello, ahí estaba un collar que decía: KYKYO, se dio cuenta de su comportamiento

El oji dorado sale del cuarto por un momento y vuelve con rosas y un sin fin de chocolates, los pone en el suelo de su cuarto, pero hay una cajita que llama su atención, no por cómo se veía, sino por su olor (aut: recordemos que aún ambos estaban convertidos en hanyous), lo abre y ve que habían 9 chocolates en forma de corazón, se come uno, y...

Kagome tienes que probar esto! es lo mejor que he comido en toda mi vida!- estaba que se derretía por dentro por aquel chocolate que lo volvía loco, no sabía por qué.

Qué cosa? - voltea y él le pone un chocolate en su boca.

Se nota que lo prepararon con "AMOR" - dijo esas palabras con énfasis, viéndola a la cara. Ella estaba emocionada, se notaba que a él le gustaba lo que ella había hecho, y es que ella volvió a la época antigua por el pozo y consiguió los ingredientes lo más frescos posibles para demostrar lo que sentía por él y lo había logrado - Mira hay una nota...

De quien menos lo esperas
Tu admiradora secreta

Ja! otra loca enamorada de mí, pero nunca va a lograr que yo... - no continuó, Kagome tenía de lo que odia seguir diciendo, así que se le acercó rápidamente y le dio un tímido, tierno,calido, pero a la vez deseoso beso prohibido...

CONTINUARA°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°